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lunes, 3 de septiembre de 2012

Resucitan a la momia de Alfonso Guerra para que dé un mitin en Rodiezmo


Insólito lo acontecido en las montañas de León en la recreación histórica que se permiten en estos tiempos los líderes de la UGT y el PSOE para mostrar al mundo que la razón es suya y socialista, aunque este país se haya ido a la mierda gracias a ellos, a los otros y a los que están por venir.

Lo de Rodiezmo cada día recuerda más al Parque Jurásico de la política española, una reunión de autosatisfacción, bastante narcisista, a la que acuden los prejubilados de la minería que vendieron su historia, notoria por cierto, por un plato de lentejas, para que sus descendientes tengan que buscarse la vida en otros lugares; por la sencilla razón de que los fondos mineros recibidos de Europa no sirvieron para su propósito, que era regenerar una estructura socioeconómica agotada, sino para repartir privilegios, beneficios y prebendas entre todos los que a ellos accedieron.

Lo de Rodiezmo viene a ser la historia de un fracaso, otro más, como una reunión de los dirigentes políticos de las Cajas de Ahorros que celebraran no haber ido a la cárcel después de todo lo que trincaron. Pero estas cosas siguen ocurriendo en este país, que siempre fue de pandereta, aunque algunos trataran de ocultarlo con mucho talante y propaganda.

Sin embargo, hay un hecho que me ha sorprendido: el regreso de Alfonso Guerra, esa momia política que siempre se caracterizó por su mala baba y su defensa del socialismo, a cualquier precio, aunque fuera contra la democracia, la libertad y la justicia. Un matón parlamentario sobrealzado que cubría con gracietas y chascarrillos su solemne insidia, hasta convertirse en un entrañable vampiro de la libertad, un franquito socialista, con aliento estalinista.

En fin, en este país puede triunfar cualquier tarugo si induce los más bajos instintos, como este personaje de vodevil sevillano. Que lleva treinta años sin explicarnos porque su hermano trincaba desde la Junta de Andalucía con despacho y su permiso, siendo uno de los primeros casos de corrupción organizada que se produjo en este país.

Que el PSOE es un partido democrático, también es un “motivo para creer” porque los hechos apuntan todo lo contrario. La gente se ha olvidado de los orígenes totalitarios del PSOE, de su reciente pasado marxista, de su afición por el totalitarismo, de las amenazas de Pablo Iglesias a Maura en el Parlamento, de la participación en la dictadura de Primo de Rivera, el padre del fundador de falange, del pucherazo en las elecciones que condujeron a al guerra civil española, y ya en la presente época democrática, del GAL organizado por Felipe González, de los numerosos casos de corrupción política como FILESA, MATESA y TIME SPORT, de Roldán y la misteriosa desaparición del dinero público que jamás fue encontrado. La oclocracia socialista siempre ha jugado fuera del tablero de la democracia, tanto para acceder al poder, como para mantenerse en él, el Nunca Mais, el 11-M, las huelgas sindicales cuando España iba 100 veces mejor que hoy que se guarda un silencio cómplice desde los agentes sociales. Todo perfectamente urdido y envuelto con propaganda para el consumo fácil de los electorados desinformados y creyentes.

Alfonso Guerra es un producto acabado de este PSOE demagógico y agotado, cuando asesinó a Montesquieu una tarde para imponer el totalitarismo en este país o cuando reveló que el que se moviera en su partido no saldría en la foto, para decir que todo aquel que se le opusiera sería expulsado del pesebre público del buen vivir. La lucha por la poltrona ha sido la bandera de todos los dirigentes socialistas en los últimos treinta años, aunque para eso nos hayan tenido que prometer pleno empleo y un viaje a la luna. Nunca en la historia occidental, tantos embaucadores se reunieron en una formación política sin haber sido corridos a gorrazos por sus afiliados o votantes. Y seguimos esperando que algún votante del PSOE los mande a la mierda, pero creo que no hay ninguno que tenga agallas, salvo Ángel Gimeno, en un momento de desesperación viendo la molicie que le circundaba.

Lo único que nos faltaba era ver a la momia de Alfonso Guerra adoctrinando el país hacia la subversión, (precisamente él, inventor del "ventilador" para apartar el olor a podredumbre de sus corrupciones); ¿con qué legitimidad este cacique, que lleva en la política treinta años destrozando todo lo que ha podido, puede pedir algo a los españoles?, ni clemencia, debería concluir su vida en la cárcel, que es su lugar natural desde hace treinta años. Ya nos ha hecho bastante daño. Y por favor, Alfonso, a Adolfo Suárez ni lo menciones, ni para bien, ni para mal, para ti ya sabemos que fue el tahúr del Mississipi y así está bien.

Lo que nos faltaba, grandísimo truhán, es que ahora concedieras medallas democráticas, tú, precisamente, que has sido el mayor nazi de la política de este país, antidemocrático y totalitario, con todos los españoles, incluidos los que han votado a tu partido, a los que habéis destrozado la vida. Sólo te faltó el carrito (con el que os llevastéis los dineros públicos que no son de nadie), para la próxima no lo olvides.

¡Ay, si en este país hubiera justicia!
, pero como va a haberla si este personaje la hizo dependiente de la política para organizar todo el putiferio que se ha montado (lo que demuestra que todo fue urdido con intención y sevicia). Preparando un escenario de injusticia, para luego trincar lo que ni se sabe. Ya va quedando menos para que rindais cuentas y os dejéis de cuentos.

Enrique Suárez

viernes, 24 de diciembre de 2010

¡Feliz Navidad!



Memoria Histórica: Hace muchos años...en la vieja Rusia, los pastorcillos militarizados, con sus banderas rojas y sus boinas con estrellita, se reunieron para adorar la llegada de Lenin y sus bolcheviques, vinieron después largas décadas que dejaron en la miseria a los países que tuvieron la desgracia de caer bajo el yugo soviético, en los que una nomenklatura de privilegiados vivió magníficamente explotando desde el Estado a sus sufridos súbditos. Hoy, en España, podemos hacernos una idea de lo que realmente ocurrió, tras los gobiernos del PSOE de Rodríguez Zapatero, algo que nunca nos llegaron a contar desde su control y manipulación de la información, desde su "verdad" urdida desde la propaganda. Ahora, los españoles podemos sentirnos por fin socialistas, solidarios y felices, en el cielo rojo de Stalin, España brilla como el país europeo más avanzado hacia el socialismo, más bien el único que queda... que los cinco millones de parados lo reconozcan, hay que ser ingratos, después de todo lo que han hecho desde el PSOE y los sindicatos UGT y CCOO por ellos, no son capaces ni de reunirse alrededor de La Moncloa para agradecerle a José Luis y festejar con él y todos los suyos su genialidad, talante e inteligencia.

Hay otra Navidad no sostenible, pero está prohibido hablar de ella, a ver si el año que viene tenemos suerte y podemos volver a ser normales... como el resto de los países civilizados.

viernes, 26 de noviembre de 2010

PSOE: un engendro bolivariano con aroma talibán y presentación norcoreana

. Felipe González y su sucesor José Luis, asistiendo a un acto electoral de masas en Cataluña, hacia 2010, aproximadamente

Los acontecimientos se aceleran, el PSOE, que se ha convertido en un engendro bolivariano con aroma talibán y presentación norcoreana, ya sólo cuenta con la máquina de propaganda para ocultar su deleznable gestión de los recursos públicos, los portavoces del desasosiego en que se han convertido Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero conformando dinastía y algunos medios de comunicación del pesebre que les hacen la ola. Nada más, tuvieron todo el poder en sus manos y se les ha escurrido como una pastilla de jabón GAL.

Hace tan sólo tres semanas, se anunciaba en este blog que de los errores del PSOE acabaría siendo el PP responsable, no me he equivocado, porque hoy mismo, los presidentes socialistas, a dueto, nos han informado que el auténtico origen de la penosa y onerosa crisis en la que estamos inmersos tiene su causa en la desconfianza que han sembrado en los mercados internacionales desde el PP, con tal de triunfar en las elecciones, sin importarles para nada España, y los borregos asistentes al acto electoral de promoción de Montilla, que ahora abjura del tripartit, les han aplaudido a rabiar. Ahora ya sólo me queda el infarto simulado de Zapatero, que posiblemente se produzca dos meses antes de las elecciones municipales y autonómicas de 2011 para confirmar las previsiones.

En el PSOE están absolutamente desesperados, no por lo que le ocurra a la España discutida y discutible, que les importa una auténtica mierda, como siempre ha ocurrido a lo largo de su historia, sino por la de pesebres que van a perder gracias a la crisis económica que no han sabido, ni saben, ni sabrán gestionar, el desempleo descomunal, la deuda asfixiante, el déficit galopante y la creciente desconfianza de nuestros socios europeos en las milongas sentimentales que les cuentan desde La Moncloa. Al PP se le puede acusar, en todo caso, de connivencia con el gobierno, por no haber sabido hacer su papel de oposición, lo que ha contribuido a que la crisis económica, institucional y política sea espantosa; se le puede acusar de negligencia y ausencia en sus funciones de control, de incapacidad para ofrecer una respuesta coherente y alternativa, y de seguir instalado en el dolce far niente recomendado por los arriolaris, pero para nada de haber provocado la crisis, eso sólo se creen los fánaticos fundamentalistas y los que viven de los pesebres socialistas y sindicalistas.

Vayan descontando la vergüenza que vamos a sentir los españoles a partir da hora porque cada vez que Zapatero hable bajará la Bolsa, diga lo que diga, porque en estos momentos su palabra está considerada internacionalmente con el mismo crédito político del hijo y sucesor del Presidente de Corea del Norte Kim Jong Il, que al cambio podría ser Felipe González, si no fuera por los crímenes de Estado que se organizaron bajo su mandato y le apearon, a él y a su partido, del poder.

Venezuela, Cuba o Afganistán, ya no son nuestros modelos políticos, ahora hemos progresado lo suficiente hacia el fin y competimos con Corea del Norte por el privilegio de ser la cloaca política del mundo.

Biante de Priena


jueves, 21 de octubre de 2010

El Estado Narco-Recaudador



No sé si se habrán fijado ustedes, pero en cada cajetilla de tabaco hay un sello de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre con un número, lo que quiere decir que cuando ustedes compran un paquete de tabaco están participando en el negocio compartido que mantienen el Estado y el Mercado en la intoxicación de los ciudadanos. Cierto es que también se ponen consignas del Ministerio de Sanidad, que nadie lee y que no sirven más que para incentivar el riesgo de adicción en los más jóvenes, dispuestos a arriesgarse ante cualquier propuesta de aventura y vulneración de las prohibiciones como ha ocurrido toda la vida.

La doble moral del gobierno al establecer una Ley Antitabaco restrictiva, posiblemente la más restrictiva del mundo, tiene como finalidad presentarse ante los ciudadanos como el valedor máximo de nuestra integridad y salud. Una tremenda falacia, quizás una de las mayores que debemos soportar en nuestra sociedad. Pretende defender la salud de los no fumadores, cuando en realidad lo único que persigue es expoliar hasta el espasmo a los fumadores. Fumar es un lujo que solo se pueden permitir los ricos.

El modelo del negocio del tabaco es quizás el mejor exponente de la estrategia de explotación-criminalización urdida por los Gobiernos de Rodríguez Zapatero para expoliar a los españoles de forma inadvertida, por qué mucha gente desconoce que de cada cajetilla de tabaco el Estado recauda aproximadamente un 90 % vía impuestos directos y el Mercado tan solo un 10 %. En un cartón de tabaco de 35 euros el Estado se lleva 31,5 euros y el Mercado 3,5 euros. Ante cada nueva restricción de la Ley, ante cada nueva campaña que se establece orientada a la deshabituación tabáquica siempre se adivina una nueva subida de impuestos. Primero se criminaliza, luego se suben los impuestos.

Fumar produce impuestos

Quizás ustedes no sepan cuanto recauda el Estado por los impuestos del tabaco, cuando lo sepan posiblemente comenzarán a comprender mucho mejor de que va la cosa. El Estado ha recaudado el año 2009 aproximadamente 10.000 millones de euros de los fumadores españoles. A pesar de todas las campañas que se han urdido en la criminalización de los fumadores por el excesivo gasto sanitario que suponen al Estado y las horas perdidas mientras fuman en su trabajo, el gasto sanitario de todos los fumadores españoles no llega ni con mucho a los 4.000 millones de euros, y lo de las horas perdidas habría que contrastarlo con el baremo de los políticos, por ejemplo, para hacernos una idea real de la cuestión. Además, el consumo de tabaco acorta la vida, con lo que el Estado tiene que pagar menos años de pensiones.

Verán ustedes, la irresponsabilidad del Gobierno socialista es inaudita, ¿saben ustedes cuánto dinero se dedicó realmente a desintoxicar y deshabituar del tabaco a los españoles el pasado año?, pues aproximadamente 100 millones de euros que se dedicaron fundamentalmente a establecer campañas de propaganda institucional para pesebre de los compañeros y compañeras, porque en programas específicos y eficaces ni un solo euro.

El tabaco más que muertes (que las produce- como salir a la calle, beber alcóhol excesivamente, conducir un coche, comer habitualmente comida basura, no tener trabajo o cabrearse con el Gobierno - desde que está Zapatero en el Gobierno nos ha subido a los españoles la Tensión Arterial, no se lo contarán a ustedes en los informativos de la tele, lo que incrementa el riesto de infartos de miocardio e ictus-), lo que produce realmente son impuestos.

Cada enfermedad o muerte causada por el tabaco en España, debería exigir una indemnización correspondiente al Estado y el Mercado, como si fuera producida por una intoxicación química o una fuga nuclear, en una proporción de 90 % a cargo del Estado y 10 % a cargo del Mercado. No se puede comprender como se permite legalmente una actividad lucarativa para el Estado en mucha mayor proporción que para el Mercado, a costa de la salud de los españoles.

Nación de fumadores

Justo sería que los impuestos que pagamos los fumadores revirtieran en los fumadores, porque no tengo yo muy claro por qué motivos la nación de fumadores española (un 30 % de los españoles), que bien podría tener Estatuto propio, tiene que tener menos derechos que el País Vasco, Cataluña o Canarias a la hora de recuperar los impuestos que produce, parece mentira, pero en este país de desigualdades y avaricias, los fumadores son los que contribuyen con más dinero a sufragar los gastos sanitarios de los no fumadores, un acto de injusticia que no respeta los hechos diferenciales de los atribulados inhaladores de humo.

Lanzo una propuesta desde aquí a todos los fumadores de España, reunirnos en una nación virtual y exigir el mismo trato que cualquier comunidad autónoma, que los 6.000 millones de euros que recauda el Estado de los fumadores se dediquen a los fumadores, a su deshabituación, desintoxicación y recuperación de su salud. Se me ocurren muchas fórmulas, por ejemplo pagarle unas vacaciones en los mares del sur a todos los que dejen de fumar a cargo de los impuestos recaudados, seguro que si se incentiva de esta forma el no consumo hay muchos fumadores que se animan a abandonar el tabaco.

No se comprende como el Gobierno puede mantener una política de absoluta permisividad con los estupefacientes ilegales y una política tan restrictiva con el consumo del tabaco, sabiendo que cuanta más opresión más se incrementa el consumo. Esto solo se puede entender desde la perspectiva de que el tabaco paga impuestos y las sustancias ilegales no lo hacen. ¿Acaso el interés del Gobierno es incrementar el consumo de tabaco para recaudar más impuestos?.

Por qué lo que no acabo de comprender es la sacrosanta razón por la que los no fumadores tienen que ahorrarse impuestos a costa de que los fumadores se dejen la salud fumando, verán ustedes como cuando se implante el sistema de cupos en los fumadores, y los no fumadores tengan que pagar más impuestos, se les bajan los humos.

Es inconcebible que se criminalice a los fumadores, cuando de todos los españoles son los que contribuyen más generosamente a engrosar las arcas del Estado, ahorrando impuestos a los no fumadores, que les miran por encima del hombro.

Porque verán ustedes, el fumador de un paquete tabaco diario, le da todos los días del año 3,15 euros al Estado a costa de su salud, lo que supone 1150 euros al año. Pero fíjense como nos engañan desde el Estado, si cada español que fuma un paquete diario le da 1150 euros al año al Estado y en este país fuma un 30 % de la población, es decir 14 millones de ciudadanos, a mí la cantidad que me sale no es de 10.000 millones de euros, sino de 16.100 millones de euros de recaudación por impuestos del tabaco, porque entre los que fuman menos de un paquete y los que fuman más de un paquete, sale un paquete de media diaria para todos. No salen las cuentas, si las cifras son las que dicen faltan 6.000 millones de euros más, o las cifras están equivocadas.

Cada español fumador debería reclamar al Estado 1150 euros al año para dedicarlos a su deshabituación, sería lo justo, pues es lo que extrae el Estado de su práctica ganadera por impuestos. Un fumador de 30 años, habrá dejado al Estado, a cifras constantes, suponiendo que no se incrementen los impuestos, 34.500 euros a lo largo de su vida al Estado en impuestos sobre el tabaco.

Pierdan toda inocencia, todas las campañas de criminalización de los fumadores lo único que pretenden es recaudar más impuestos, no velar por la salud de los fumadores o no fumadores; propongo que a partir de ahora en cada cajetilla de tabaco, en vez de poner todas las extravagancias que se le ocurren a los que cobran del asunto se ponga una cara de Zapatero sonriente y una inscripción que diga lo siguiente: “cuando termines este paquete me habrás dado 3,15 euros, te habrás perjudicado la salud, y así cada día. Gracias.”

Sería la mejor campaña de la historia, estoy seguro de que las cifras de fumadores descenderían de forma extraordinaria.

Biante de Priena


miércoles, 6 de octubre de 2010

Al fin, aquí yace ZP


Quizás la más penosa de las circunstancias que atraviesa el actual Gobierno de España, sea la desaparición paulatina de todos los intelectuales que lo apoyaron en su día, que invitaron a confiar en el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Este fenómeno se extiende a la izquierda española en general. Jamás en su historia ha estado arropada de forma tan penosa por aquellos que ofrecen sus ideas, erróneas o no, para que la sociedad avance por un camino de progreso. ¿Qué peso tendrá la soberbia ejercida desde el poder de La Moncloa en esta deplorable circunstancia?. Nunca la soberbia había coronado a un lider socialista, como ha ocurrido en esta ocasión.

Una izquierda sin intelectuales es como un jardín sin flores, pero ni desde España ni desde el extranjero nadie con racionalidad demostrada se atreve a defender la deriva del gobierno socialista, bajo la batuta de este personaje de zarzuela que dirige el país, que un día prometió pleno empleo, otro nos habló de la envidiable situación económica de España, de la que presumía ante los líderes de otros países y más tarde se inventó la desaceleración para sucederse a sí mismo, mintiendo a los españoles con el apoyo de su ministro Solbes, que en memorable actuación, rebatió a Pizarro la posible existencia de una crisis en España.

El socialismo español se ha convertido en un survival ideológico en Europa, junto con Portugal. El mal ibérico, endémico y voraz, vuelve a apartarnos de los caminos europeos. Los países avanzados de Europa poco a poco han ido dejando de estar gobernados por socialistas. Europa se vacuna contra una ideología que sigue levantando el puño y que realmente se ha quedado vacía de contenido. La izquierda europea se ha ido desinflando tras la caída del Muro de Berlín en 1989. Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Holanda, Suecia, Bélgica, Hungría, Polonia, Dinamarca y algún otro país hace tiempo que no están gobernados por la izquierda, que solo ha entrado a gobernar últimamente en la depauperada y asfixiada Grecia.

Hay una delgada línea roja que separa los paises que realmente han progresado de los que han decaido, que son los que precisamente ofrecen soluciones progresistas: España y Portugal. Está claro que el progresismo en realidad está reñido con su objetivo declarado, de lo que se deduce que más bien es regresismo, estancamiento, despilfarro, endeudamiento, grandes inversiones públicas que no producen rentabilidad. El progresismo si consigue que avance la ignorancia, el desempleo, el endeudamiento, la miseria y se reduzca el bienestar social de la totalidad de los españoles, mejorando exclusivamente las economías más privilegiadas y las más apesebradas. Paradójicamente la inversión social ha conseguido su objetivo pero de forma inversa, hoy los ricos son más ricos, las clases medias más pobres y la miseria ha crecido en nombre del socialismo.

De nada han servido todas las políticas espectáculo de los gobiernos de Rodríguez Zapatero, ni siquiera para detener el declive o enlentecerlo. España está asfixiada económicamente, teniendo que dedicar un 20 % de los ingresos del Estado a pagar los intereses y la amortización de la enorme deuda contraida por el Gobierno español. Ni planes E, ni Alianza de Civilizaciones, ni este es nuestro Estatut, ni negociaciones con ETA, ni apuesta por la economía sostenible, ni brotes verdes, ni nada de nada puede detener la caída del Gobierno.

Nadie con criterio en este país que no sea socialista declarado y apesebrado se atreve a romper una lanza por este Gobierno. Los más generosos se conforman con no hacer más leña del arbolo caído, porque el Presidente y su Gobierno están descontados hasta por los propios socialistas. Ahora queda contemplar la larga agonía que les espera, porque nadie se contaminará lo más mínimo con el leproso.

Juvenal en sus Sátiras dejó escrita la siguiente frase para delatar a los tiranos: Hoc volo, sic iubeo, sit pro ratione volutas (lo quiero, lo mando, sirva mi voluntad de razón). Con propaganda y sin ideas la realidad termina alcanzando a los tramposos, a los que engañan a la gente que ha confiado en ellos. Hoy el Gobierno está desnudo, ha envejecido de forma acelerada y sabe próximo su final.

Bruto, perdón, Tomás Gómez le ha asestado la última puñalada a César, perdón, José Luis Rodríguez Zapatero. Todo esto durará lo que tarde en desangrarse el aspirante a emperador que solo era zapatero, el porvenir de una ilusión que nos ha costado la ruina a los españoles, a mayor gloria del socialismo, que dejará que su lider se desangre como chivo expiatorio.

El estadío final de la descomposición comienza, Zapatero apesta a cadaver político, el socialismo en España morirá con él. La Moncloa cada día se parece más a un panteón. Los españoles deberíamos ser considerados con el personaje que trató de salvarnos de nosotros mismos cambiando todo aquello para lo que no tenía permiso y por suscripción popular encargarle una placa con un breve epitafio en conmemoración de su final político: “Al fin, aquí yace ZP. España no te olvida, te recordamos cada día”.

Biante de Priena

sábado, 18 de septiembre de 2010

En nombre de la justicia social


En este país nuestro hemos asistido durante los últimos seis años a una representación esperpéntica en la política. Con sinceridad, ¿cuántos representantes políticos de los que existen actualmente en el Parlamento, en el Gobierno, en la Oposición salvarían ustedes de la hoguera de San Juan? Muy pocos, demasiado pocos.

El socialismo español es absolutamente neurótico, en relación a la propia neurosis de sus líderes. Es fascinante contemplar el retrato goyesco que nos han ofrecido, los crímenes contra la razón y el sentido común y las escenificaciones histéricas sin interrupción que nos han regalado. La oposición del PP, como tiene que demostrar que no es de derechas (¿?) se ha dedicado a remedar los pasos, uno a uno, a ver si lograba transmitir a los españoles una imagen renovada. Miseria de dirigentes de la derecha, que dónde los socialistas decían que España era un concepto discutido y discutible, añadían, bueno, esa será su opinión, muy respetable, nosotros tenemos otra, sin decir siquiera cual era.

Que tremenda ignorancia nos han brindado unos y otros, que distracción sin fin, que usurpación y que detentación del poder han cometido. Los socialistas piensan que la democracia es votar, se resume a concitar a los electores cada cuatro años, para que ratifiquen sus buenas intenciones y seguir adelante. Claro, también pueden elegir a la derecha en vez de a ellos. En Cuba también se vota, a veces hasta el orden de acudir al servicio para cagar, hay muchas votaciones en Cuba, pero al final siempre termina saliendo lo que dice el jefe, es decir, caga el que tiene más poder y posteriormente lo van haciendo todos los edecanes, hasta que posiblemente el que más necesidad tenía de hacer sus necesidades, termina teniendo ocasión de hacerlo, cuando ya se habrá ensuciado la ropa. Esa es la igualdad que promueve el socialismo, el culto a la autoridad colectiva representada, la disolución del ser humano en el “nosotros”, para que los que no pegan palo al agua sigan viviendo de los vasallos que han sometido.

De todos los infames que habitan este planeta, los socialistas son los más depravados, todo lo que tocan lo destrozan. Solo hay que ver como huele a mierda Cuba o Venezuela, eso sí sobre las mejores declaraciones de intenciones que se hayan visto en los jamases. Víctimas siempre, aunque sean auténticos explotadores, como los liberados sindicales que viven a costa de los demás, defendiendo exclusivamente sus intereses de perpetuación.

Siempre me han llamado la atención aquellos que defienden la lucha de clases para convertirse en la clase privilegiada. En pocas ocasiones se ha visto en este país que un socialista renuncie a los privilegios que le concede el poder a favor del pueblo. ¿Han visto ustedes a algún socialista español compartir lo suyo con los demás?.

Sin embargo la gente necesita creer, si ayer lo hacía en el cristianismo, hoy, posiblemente las mismas capas sociales lo hacen en el socialismo, han sustituido a Dios por el Estado Providencia, y siguen esperando el maná prometido, mientras se deshuesan cada día en la esclavitud a la que les han sometido “sus liberadores”.

Más de cuatro millones de parados en España esperando a rebelarse al dictado de los sindicatos, que son como los políticos pero más incultos si cabe, eso sí, mientras se entretienen contemplando la telebasura...hasta que un día les corten la luz por impago, y acudan a la sede del PSOE a quejarse.

El sinvergüenza que está en La Moncloa no solo se ha comido con sus delirios de grandeza y su propósito de salvar el mundo el porvenir de la generación productiva de comienzos del siglo XXI, para dotar a los auténticos imbéciles que le acompañan del bienestar que jamás hubieran obtenido en la vida real por sí mismos de no haber sido por la política, no solo eso, se ha cargado el porvenir de las próximas dos generaciones, la de nuestros hijos y nuestros nietos. Y los del PP lo han permitido, no han sabido que hacer, se han quedado callados y quietos, que no se nos olvide.

El socialismo es así, nos quita a todos para repartirlo entre los que más lo necesitan... los políticos del PSOE, sus familiares, socios y amigos, los sindicalistas de UGT y CCOO, y si queda algo que se lo repartan entre los del PP y los nacionalistas, a eso lo denominan justicia social... y todos tan contentos.

Biante de Priena

domingo, 12 de septiembre de 2010

Fiscal General del Gobierno


Dice en la página de presentación del Fiscal General del Estado:
"El Fiscal General actúa con imparcialidad y es independiente, sin que pueda recibir instrucciones ni órdenes del Gobierno ni de ningún otro órgano administrativo o judicial. En todo caso, el Gobierno podrá interesar del Fiscal General del Estado que promueva ante los Tribunales las actuaciones pertinentes en orden a la defensa del interés público. El Fiscal General del Estado, oída la Junta de Fiscales de Sala, resolverá sobre la viabilidad o procedencia de la actuación interesada. Los órganos de Gobierno de las Comunidades Autónomas pueden dirigirse en similares términos al Ministerio Fiscal a través del Fiscal Superior de cada Comunidad".
El señor Cándido Conde Pumpido es posiblemente uno de los principales artífices del desmadre que ha acontecido en este país, no solo en la justicia, sino también en la política, y por supuesto, responsable en impunidad de su nefasto servicio al Estado.

No se le conoce a lo largo de su mandato siquiera una intervención en sentido contrario a las propuestas del Gobierno. Sin embargo se le conocen muchas en defensa de los intereses partidarios del PSOE y del Gobierno. ¿De qué sirve un sistema judicial que está amputado en su cabeza políticamente?

El señor Fiscal General del Estado ha defendido con parcialidad y connivencia los intereses políticos del PSOE, antes que los de los ciudadanos españoles, antes que los del Estado que representa. Actuaciones de este tipo son más propias de los regímenes totalitarios que de una democracia, o de la degeneración de la democracia en una oclocracia.


Es necesario hacer una pregunta en voz alta, que se hacen muchos magistrados y fiscales entre los numerosos ciudadanos atónitos con lo que ocurre en este país. ¿Es el señor Cándido Conde Pumpido el Fiscal General del Estado o el Fiscal General del Gobierno?.

Biante de Priena

martes, 31 de agosto de 2010

La caradura sostenible


Mira que lo vengo repitiendo desde hace años, lo único que buscan los políticos en España es seguir viviendo del cuento eternamente, su único programa es la caradura sostenible.

Zapatero está en el Extremo Oriente vendiendo milongas a los chinos y japoneses, un viaje de trabajo para disfrutar de la vida que bien merecido se lo tiene, cenando en Berasategui en Shangai con tres estrellas michelín, porque si lo hace en España le sacan fotos y a los parados que votan al PSOE les puede resultar repulsiva la imagen, cuando han tenido que vender su casa por no pagar la hipoteca, y no encuentran trabajo y les quedan dos meses de salario social.

Pero no se engañen ustedes, el motivo del viaje a China es preparar las elecciones catalanas del 2011 con el PSC mientras saludan sonrientes a los de los ojos rasgados. ¿Pero cómo van a ir a China para eso se preguntarán algunos?. Pues a que otra cosa iban a ir, los chinos y japoneses pasan de España como del foie gras, o tal vez más.

Montilla ha hecho el paripé de un viaje relámpago, Hereu se fue con él y además ya ha conseguido que en Shangai se celebre en un pabellón el día de Barcelona, lo que nos habrá costado a los contribuyentes. En el lejano Oriente se dirime el futuro de Cataluña, que según el Tribunal Constitucional no es una nación, pero según Zapatero ¿quién es el Tribunal Constitucional para meterse en sus asuntos?.

Miguelín (el enorme niño huevon de la Expo de Sanghai) es como España, lo dice el mequetrefe sin rubor alguno, cuando se ha pulido una ley del aborto de barra libre, siendo España el país con la tasa de natalidad más baja de Europa, y los chinos, que se pensará que son lelos, se lo acabarán creyendo. ¿Pero a quién se le ha ocurrido vender España como un bebe grandote, si en China tienen una política antipopulacionista y como te pases de un hijo lo pagas toda tu vida. ¿De quién habrá sido la magnífica idea?. Eso es como patrocinar con un bocadillo de jamón ibérico a España en un país donde la gente se muere de hambre. ¿Sabe alguien cuantos miembros formaban la comitiva y cuánto dinero nos ha costado la operación de vacaciones orientales del elenco?.

Hay tanta conexión entre China y España, que el Alcalde de Barcelona y el Presidente Chino le piden lo mismo a Zapatero, que hable con la UE para que se agilicen los trámites de visado y España se nos llene de chinos felices, que se sentirán como en casa porque no hay pueblo que más se les parezca en Europa, engañados bajo una dictadura, y dispuestos a vender su alma al mismo diablo por un poquito de libertad. Pero de Tiananmen y sus consecuencias, de los derechos humanos en China, de la ausencia de libertades y de tantas otras cosas ni esta boca es mía, que eso son asuntos internos, y luego dicen los impresentables que ellos defienden los derechos humanos, donde ya los hay, no donde debiera haberlos, como en China o Marruecos.

Que mejor lugar que China para descubrir como seguir engañando a todos, deberían nombrar a Zapatero el último emperador del fraude, porque tras su final próximo, nunca habrá nadie que se atreva a meter tanto la pata en la política española, con esa sonrisa bobalicona de yo no he sido.

Biante de Priena



lunes, 23 de agosto de 2010

Gustavo Bueno y cierra España


A pesar de sus intentos de llegar al gran público, con el heroico esfuerzo del último heredero directo de la Institución Libre de Enseñanza, el filósofo creador del cierre categorial, marxista declarado a la vez que español genuino, tiene un grave problema para brillar en nuestra época: es inasequible a la propaganda, algo que impide que sobreviva su pensamiento en la cultura de masas, fundamentada en la imagen, el pensamiento políticamente correcto, y la noticia expuesta sin reflexión alguna por esos periodistas vendedores de instantáneas, que se han reconvertido a la fotografía literalmente.

Así vivimos en España. Mira que el profesor hizo su esfuerzo y hasta en alguna ocasión, por breves instantes, casi llegó a ser tan popular como Belén Esteban, pero todo tiene un límite, en esta ocasión no fueron las fuerzas del joven anciano riojano, que bebió en los manantiales de la Sierra de la Demanda, sino la paciencia del poder la que hizo lo que se hace siempre: vetarlo en su acceso a la gran opinión pública porque no vende. Así el redil mediático en que mantiene encerrada a la ganadería electoral con sus pesebres y sus urnas permanecerá estanco hasta los próximos comicios. Prohíben los toros en Cataluña, porque lo único que cabe en esta sociedad son las vacas que den leche, es decir los ciudadanos convertidos en cenutiros ordeñables que paguen impuestos y mantengan el duerno nacional.

Muchos son los que se preguntan en nuestro país lo que está ocurriendo, está bien claro: la gente escucha con atención todas las gilipolleces de Zapatero, Rajoy, Carod i Rovira, Montilla, Urkullu y la madre que los parió a todos, pero es ciega y sorda ante el discurso de Gustavo Bueno. Aquí les dejo el resumen más breve de la crisis, por eso hay un déficit del 13 % y subiendo, por eso hay cinco millones de parados (uno de cada diez parados europeos), por eso España tiene la deuda mayor de Europa, por eso ahora andamos preocupados por ver como la Trini y el Tomás se miden por el foro capitalino, como ayer estuvimos absortos ante la guerra de Irak, la trama del Gürtell, y ni siquiera sabemos que ocurrió en lo de Mercasevilla, el caso Pretoria o el Palau. Quien está en el poder administra la información y la utiliza como un trapo o una vara, para que los ciudadanos convertidos en vacas sigan sus instrucciones, puro conductismo humano.

¿Cómo van a permitirse los analfabetos políticos de nuestros días que aprenden economía en dos tardes o tienen un primo físico, que alguien que realmente tiene conocimientos pueda acceder a la opinión pública?. Imposible, además Gustavo Bueno es ya muy mayor, no es precisamente atractivo como Cerolo, y dice cosas en público que generan tensión, pero no la tensión permitida por el gobierno, la de la derecha contra la izqauierda, la de los nacionales contra el nacionalismo, la de todos contra todos, sino la tensión ontológica y epistemológica, oiga, la que explica el desarrollo de la realidad, que todo esto es un mito como ha sido siempre, un montaje para que unos cuantos espabilados se forren a costa de su ignorancia irredenta y de la miseria que instalan en un pueblo que todavía es más ignorante. Aquí los “concetos” son los permitidos desde el gobierno y la oposición, porque para mantener el millón de privilegiados con carnet viviendo como marqueses para que cinco millones reciban un salario social por apoyarlos, hace falta una “filosofía social” que haga que todo el mundo pueda pensar exclusivamente sobre lo que se ofrece desde el Estado y no se le ocurra a nadie preguntarse ¿para qué sirve un Estado que produce paro, crisis y propaganda?, no vaya a ser que se arme.

Tuve ocasión de entrevistar en dos ocasiones a Gustavo Bueno y en ambas sentí el estremecimiento que sufre todo aquel que no desconoce estar ante el último mohicano de los sabios españoles. Claro, para seguirle más o menos, servidor se ha tenido que pulir sus Himalayas, cosa que otros que nacen bajo la estrella de la aristocracia política en el PSOE, el PP o los partidos nacionalistas, no deben hacer porque pertenecen a la nobleza del carnet, que es la que vale en estos tiempos de zurupetismo, y no la hidalguía lograda por uno mismo con su propio esfuerzo.

En fin queridos compatriotas y cenutrios, tenemos lo que nos merecemos y todavía está lo peor por llegar, volveremos a contemplar miseria con toda seguridad antes de que acabe el año, y mucho me temo, que alguno de los bovinos no recobre trapío y se abalance sobre el elenco de imbéciles que detenta el poder en este país. A mí me maravilla la estupidez del ahora en España, prohíben los toros en Cataluña para que nadie pueda saber si quiera la alegoría de su existencia, mientras fomentan la cría de búfalos, bueyes y vacas, en esta domesticación de la opinión pública como ganado al que puedan llevar a las urnas cada cuatro años y mientras tanto a sacarle la leche de los impuestos, y la carne de su esfuerzo, para mantener en la poltrona a una banda de miserables pastores, mientras nos venden la especie de que vivimos en la Arcadia feliz, a las mismas puertas del paraíso social.

Pregunta para idiotas, ¿por qué Gustavo Bueno, que es marxista, defiende España como la última garantía de nuestra libertad y derechos? Pueden ustedes buscar la bibliografía en los programas de La Noria o Sálvame, y en las actas del Congreso de Diputados durante los últimos seis años. Es que no llevo con paciencia el "pluriputiferio" de Arturo Pérez-Reverte, ustedes disculpen la desabrida instatánea de nuestra miserable realidad.

Biante de Priena

viernes, 13 de agosto de 2010

Don José Blanco, próximo ministro de Economía


El rumor en los mentideros políticos no cesa, la situación económica española es grave, incluso más que la política. España se ha convertido en el patito feo de la Unión Europea por dos motivos: de cada diez parados europeos nueve son españoles, el otro es que se necesitan tomar medidas de austeridad que José Luis no quiere tomar, porque entonces perdería las elecciones al quedarse sin pesebre público para alimentar a los borregos de su secta que firman como directores.

Alemania está creciendo al 2,2 %, la cifra más elevada tras la reunificación, con un gobierno formado por la derecha y los liberales. España crece al 0,2 %, tras haber subido el IVA un 2 %. Es curioso, en España con un gobierno socialista suben los impuestos prácticamente al mismo ritmo que la riqueza en el país germano con un gobierno liberal-conservador. En China lo llevan mejor aún, y eso que han ralentizado su crecimiento, porque han pasado del 11,9 % al 11,1 %.

Hay una teoría económica que sugiere que la creación de empleo está correlacionada con el crecimiento económico de un país, de tal forma que hasta que no se alcanza un 2,5-3 % de crecimiento, no se producen nuevos puestos de trabajo. De la misma forma, los países que crecen a más del 3 % terminarán absorbiendo la mano de obra propia y atraerán inmigración para complementar sus necesidades productivas. A nuestros hijos les espera la emigración.

Evidentemente esto no tiene nada que ver con España, aquí la cuestión es absolutamente diferente porque todo el mundo sabe que la precaria situación que vivimos en nuestra economía es culpa de la derecha, ¿cómo iba a ser responsabilidad de los socialistas si ellos exclusivamente miran por el bienestar de los ciudadanos y las ciudadanas?.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero necesita un cambio de carácter en su política económica, alguien con mucho coraje y menos conocimientos económicos que la musa del régimen que es Elena Salgado, alguien como Celestino Corbacho o José Blanco, conocidos por su curriculum académico y su buena disposición para convertirse en los españoles menos formados que cobran más sueldo, gente de partido con experiencia que en su vida no han hecho otra cosa más que manipular a todo el mundo para sobrevivir de la mejor forma posible siendo socialistas, queridos por los sindicatos a los que han subvencionado y los empresarios a los que han concedido negocios. Como Celestino Corbacho estará ocupado con sacarle las castañas a Montilla en Cataluña, solo nos queda José Blanco para salvarnos.

José Blanco es el único que puede salvarnos ocupando el ministerio de economía y hacienda, porque sólo él podrá hacer bajar la bolsa en un día lo que no había bajado en un año (que se jodan los ricos), porque sólo él invitará a todo el capital extranjero a huir de nuestro país, porque sólo él tiene el desconocimiento y la experiencia para hacer lo que se debe hacer en este país: repartir la riqueza existente entre todos los españoles. Sólo alguien de su inteligencia se atrevería a hipotecar el Museo del Prado y La Alhambra de Granada para que lo gestionaran empresas internacionales (para qué queremos arte si no podemos comprenderlo). Sólo él se atrevería a quitar las ayudas económicas del Estado a todos menos los que están en su secta (y así nadie protestaría). Sólo él podría repartir el esfuerzo de los que trabajan entre los que no han pegado palo al agua en su vida y han vivido a la sombra del Estado sin mérito alguno para alcanzar tal privilegio.

José Blanco es la persona que necesitamos en Economía, porque si usted tiene cien euros debe dar cincuenta al Estado para que los reparta entre los que no tienen nada y entre los que se encargan del reparto. La justicia social comienza por la justicia económica y en este mundo, según el socialismo, somos todos iguales. Si usted trabaja 14 horas al día es por qué puede hacerlo gracias al socialismo, lo justo es que reparta lo que gana con los que no trabajan gracias al socialismo. Basta ya de privilegios, cómo va a permitirse en este país que los ambiciosos que trabajan como burros vayan a tener más ingresos que los que disfrutan como asnos sin mover un dedo.

Solidaridad amigos, solidaridad, ha llegado la hora de demostrar que los españoles somos socialistas, debemos pagar todo el progreso que los socialistas han traido a nuestro país, ahora tenemos en sus cómodos despachos a todos los que antes se manifestaban en las calles. ¿No se merecen los socialistas vivir como marqueses en esta España feudal?. A la vuelta de las vacaciones, "sus vais a enterar del conceto" de lo que es el socialismo (o muerte), que José Luis es la pirotecnia "in person".

Biante de Priena

lunes, 19 de julio de 2010

España soy yo


Estamos abducidos por la estupidez, no queda otra. Muchos dirán que igual que el resto de los europeos o que otros ciudadanos del mundo, pero no es así como trataré de demostrar a continuación.

A esta reflexión he llegado tras contemplar el Debate del Estado de la Nación más estúpido de la historia, cuando atravesamos una de las peores épocas de nuestra existencia como nación, al imbécil que está en el Gobierno solo le ha faltado decir: “España soy yo” y al imbécil que está en la oposición aplaudirle con las orejas. Los nacionalistas mirando a ver quienes le pueden dar más o quitar menos, como siempre.

Una parte de los españoles, la inmensa mayoría espero, piensa por sí misma, mientras que otra parte de los españoles solo cree en lo que le dicen. Hay también una zona de transición, en la que la gente piensa y cree indistintamente y posiblemente haya una parte que ni piensa, ni cree, y se limita a existir.

La España que cree está abducida por la oclocracia, como en el pasado lo estuvo por el franquismo. Los fieles no se cuestionan lo que ocurre, simplemente apoyan a unos u otros, según “las verdades reveladas” que les proporcionan. Los creyentes piensan que la política sirve para resolver sus problemas (más que para complicarles la vida) y los hay en todo el espectro político, fundamentalmente en el PSOE y los nacionalismos, pero también en el PP.

En el PSOE están los que habiendo escuchado a Rodríguez Zapatero ofrecerles pleno empleo no dicen nada ante los cinco millones de parados que ha conseguido, habiéndole visto negar la existencia de la crisis se callan ante la debacle, habiéndole contemplado decir que los derechos sociales no se recortan, ahora comprenden que se destrocen, sin decir ni esta boca es mía.

En los nacionalistas están los que juran que son una nación, porque así lo han decidido y así se lo han colocado, a pesar de sentencias del Tribunal Constitucional que lo desmientan. Como si ser una nación formara parte exclusivamente del mundo de los deseos y no de los delirios. Por la misma razón cualquier español podría decir que es extraterrestre y si no se le da la razón, denunciar al Estado ante el Tribunal Internacional de los Derechos Humanos.

En los del PP también hay muchos creyentes, que piensan que lo que existe en realidad no puede ser negado, que España regresará algún día al recto camino que es el suyo, y que con pastorear la opinión pública hasta la realidad será suficiente para que Rajoy se convierta en el próximo presidente de España. También creen que son los mejores, la élite social, y los únicos que pueden salvar España.

Hay otros muchos que no creemos desde el agnosticismo político y el escepticismo, pero somos minoría. Somos los que alcanzamos a ver que la política es un negocio, que solo sirve para que unos aprovechados sin formación, sin responsabilidad, sin capacidad, logren vivir mucho mejor de lo que les corresponde a nuestra costa, que convergemos en una idea compartida, la de limitar el poder de los políticos, la de controlar exhaustivamente sus andanzas, la de fiscalizar sus acciones, la de ciscarnos en sus muertos si intentan estafarnos, la de mandarlos a la mierda cada vez que se lo merezcan.

Pero desgraciadamente, la inmensa mayoría de los españoles sigue creyendo en los políticos porque son demócratas, vamos, siguen creyendo en lo que les han adoctrinado, somo si ser demócrata fuera magia que se obtiene a lo Harry Potter con depositar un voto en una urna por aquellos que pensemos que no nos van a estafar, sin saber que todos van a estafarnos, porque la corrupción política en este país es inmanente, lo alcanza todo, todo está politizado, y la primera ley de los políticos de todos los partidos es salvaguardar el sistema de sus detractores. Cada vez que un español acude a las urnas para votar por partidos políticos que hace tiempo que dejaron de ser demócraticos se está cargando la democracia, ojo al dato, votar por lo que no es democrático, es mantener en el poder la tiranía, no caben enmiendas.

Otra tontería a la que asistimos de forma cotidiana es comprobar como hay gente empeñada en vencer convenciendo, cuando les han impuesto un cordón oclocrático para silenciar su discurso, interferirlo e intoxicarlo hasta que llegue deformado a la opinión pública, y además lo han hecho con el dinero de los españoles. ¿Qué más da tener razón si no sirve de nada a efectos de cambiar la opinión pública?.

En el PSOE son muy listos, se han unido a los nacionalistas en el control de los medios de comunicación, de los mensajes, de lo que se puede y no se puede decir, en imponer un burka mediático a los españoles diciendo precisamente que están contra los burkas. Los socialistas mienten tanto como los nacionalistas. Prueba de ello es que nos han mentido con el pleno empleo de los cinco millones de parados, con la crisis que nunca iba a existir, con el respeto a las normas constitucionales que no respeta y siguen tan frescos.

La opinión pública española está secuestrada en una fortaleza inexpugnable que se vigila sin descanso por los guardianes del régimen. La cuestión no es tener o no tener razón, porque en el ámbito de la razón los socialistas han perdido la batalla al venirse abajo el socialismo real, al salir de todos los gobiernos de Europa importantes (los europeos llevan años siendo democráticos y saben elegir, no como nosotros que todavía estamos en la etapa de tránsito entre la fe política en las buenas intenciones y la razón política fundamentada en los hechos).

Hoy en Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Grecia, Polonia y Holanda no gobiernan los socialistas, en Estados Unidos ni se les conoce, ni se les espera. ¿Pueden equivocarse tantos occidentales en relación al socialismo?.

Y como los socialistas y los nacionalistas saben, los únicos que no lo saben son los del PP, que la única forma que tienen de seguir en el poder es tirando la casa por la ventana, pues no les importa ni ser inconstitucionales, ni proponernos que nos van a poner un piso a todos los españoles, ni estafarnos diciéndonos que vamos a salir de la crisis con sus medidas ridículas, ni vendernos la moto de que viene la derecha, ni nada, ni nadie, lo único que les importa es seguir aferrados al poder, porque en la vida privada pasarían a la condición de no privilegio del resto de los ciudadanos; de chofer, casa y gran sueldo, a vivir con muchas necesidades, como los demás, porque realmente en la vida real (que no el mundo virtual en el que viven y pagamos todos) no serían nada relevante, lo que hacen , como todos, es situarse en la posición en la que reciben más por hacer menos. Esta camada de impresentables que nos representan, sólo con la política pueden destacar, lo saben y harán lo posible para que nosotros sigamos sin saberlo, pero nos matarán a disgustos con tal de seguir aferrados al poder.

Para los bien intencionados que vendrán a decir que este es un alegato de defensa del PP, de la derecha y de los clanes oligárquicos, decirles que para nada, el PP hace mucho tiempo que ha perdido su rumbo y se encuentra desnortado, el capitán Rajoy ha demostrado ser un auténtico inútil en compañía de su equipo de mediocres sobrealzados, incapaz de impedir que unos sinvergüenzas le apartaran de sus legítimas funciones representativas, además también tiene mucha mierda que ocultar. Ni siquiera con alguien tan nefasto y básico como el presidente Zapatero son capaces de triunfar en las urnas con holgura, ¿se puede ser más ridículos?.

Lo que he dicho vale para todos los políticos, socialistas, conservadores y nacionalistas. Son una casta infame que se ha enseñorado del poder para utilizarlo en señorío convirtiendo a ciudadanos de una supuesta democracia en vasallos de sus delirios, jodiéndonos la vida a nosotros y a las próximas generaciones, y en este país castrado ya no quedan agallas para enfrentarse a los opresores que solo están en el poder para vivir en el privilegio mientras cada día condenan a más españoles a la miseria. Esta es la realidad.


Biante de Priena

domingo, 18 de julio de 2010

Pesadilla en La Moncloa


Hay personajes que nos exasperan cada vez que nos los cruzamos por la vida, pero como habitualmente es de forma esporádica, con un pensamiento íntimo queda subsanado el tema. Sin embargo, hay otros de los que no somos capaces de librarnos, su inmanencia es tal que miremos donde miremos, oigamos lo que oigamos, ahí están, en todas partes, son realmente inevitables. El Presidente de Gobierno español pertenece a esta última categoría.

La presencia mediática de José Luis Rodríguez Zapatero no tiene parangón en la democracia española, solo en la dictadura, Franco podría competir con él por su presencia en los medios. Cualquier chorrada que pueda decir entre la numerosa colección de despropósitos que atesora, es reproducida por todos los medios de comunicación de forma inmediata, sean tradicionales o cibernéticos.

Parece que España gira alrededor del Presidente del Gobierno como único eje posible de nuestro pasado, presente y futuro. Cierto es que le ha correspondido vivir en la etapa de mayor explosión comunicativa de la historia, pero también a su partido, el PSOE, le interesa que esté presente en la mente de los españoles, como si se tratara de la transmutación en Gran Hermano que representa al Estado. Hasta Fidel Castro y Hugo Chávez dejan descansar de vez en cuando a sus compatriotas, pero José Luis no, es inefable e inmarcesible.

Cierto es que la inmensa colección de meteduras de pata que lleva en los últimos seis años, lo convierten en un personaje atractivo, tanto para sus fundamentalistas defensores como para sus, no menos fundamentalistas detractores. Al igual que ocurría con Franco: en este país sólo se habla de Zapatero, menos mal que la Selección Nacional de Fútbol triunfó en el Mundial y le restó por unos días protagonismo.

A la inmanencia mediática del Presidente de Gobierno contribuye un buen servicio de propaganda duplicado, triplicado y eneplicado, que pagamos todos los españoles. La Moncloa, el Partido, las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos, los Colectivos, los Sindicatos y todos los que viven del pesebre, promueven hasta la idolatría la imagen de su nuevo mesías. Incluso la prensa extranjera le dedica numerosos artículos, que suelen coincidir en la baja condición democrática de la población española, al venerar a un personaje que hace de la estulticia bandera cada vez que se pronuncia.

Pero también las subvenciones y favores a los medios de comunicación contribuyen a la megalomanía mediática del Presidente de Gobierno español, un personaje que en ningún país medianamente serio, con ciudadanos que se respetaran a sí mismos, destacaría precisamente por su presencia más que por su ausencia.

¿Por qué realmente en los últimos seis años que ha aportado a la convivencia y el bienestar de los españoles el mentado, más que problemas, conflictos y dificultades?.

Unos porque luchan por mantener su puesto de trabajo absolutamente condicionado al porvenir de José Luis y otros porque ven que su vida no deja de deteriorarse, todos estamos abducidos por un personaje que en condiciones de equidad, no pasaría de ser un magnífico vendedor de seguros o un sindicalista liberado por el sector servicios.

¿Qué ocurriría si los que estamos en contra de Zapatero nos propusiéramos no hablar de él, hasta que pase, como los temporales y a todo el que nos diga algo sobre el personaje decirle que el médico nos ha prohibido hablar de lo que nos incomoda y molesta?. Declaremos a Zapatero el innombrable, dirijámonos a él como “ese” o “él”, sin pronunciar su nombre. Busquemos fórmulas que nos impidan referirnos a él, ignoremos lo que hace y dice, al menos nos ahorraremos disgustos, y quedan menos de dos años para las elecciones. Dejemos de atender a sus mendacidades a ver si se desvanece en el olvido.

España está abducida por Zapatero, vivimos en un sueño colectivo y compartido en el que se ha convertido en el Freddy Krueger de nuestras esperanzas. Hasta que no nos despertemos seguiremos en peligro.

Biante de Priena

miércoles, 5 de mayo de 2010

Nada para recordar


Deberían hacer una película de José Luis, todos los actores de la ceja, con Almodovar de director, podrían ponerle la música Victor Manuel, Serrat y Miguel Bosé, con algo de Sabina. El guión podrían escribirlo Enric Sopena y Maria Antonia, y Público y El País podrían hablarnos del inmortal film. Leire Pajín en el reparto, también José Blanco, Chaves y Maria Teresa Fernández de la Vega, Sonsoles podría hacer de estatua y Montilla de botijero. Por supuesto, subvencionada al 200 % por el Ministerio de Cultura de la represora Sinde.

Un régimen como el de José Luis, necesita una filmografía propia. Las escenas podrían ser las siguientes:

11-M. Pásalo. Campañas contra la guerra. En un mundo destrozado por el dolor de unos atentados terroristas islámicos, un hombre, sólo ante el peligro, logra ser elegido Presidente del Gobierno contra todo pronóstico de las encuestas, llega a La Moncloa con la intención de cambiar la realidad, nos habla de su abuelo, de su profundo feminismo, de la Alianza de Civilizaciones, de los crímenes de los demás, siempre los demás, esa derecha cavernícola que no se deja civilizar en España.

Los nacionalistas tienen derecho a decidir, ETA también, negociación con terrroristas, T4, les perseguiremos a todos por tierra, mar y aire. Desmantelamiento del ejército. Creación de la escuela de propaganda financiada con dinero público, subvenciones a sindicatos, colectivos, periódicos, emisoras, televisiones. Mientras, grandes pelotazos en el país gracias a su ineptitud en el control de la economía. Estado Libre Asociado. Estatut. “España es un concepto discutido y discutible”, sí, la España que da de comer a un millón de delincuentes que se han afianzado en la poltrona gracias a José Luis. Ley de Violencia de Género, división, separación. Siguiente campaña electoral.

Crisis, ¿qué crisis?, como mucho desaceleración, pleno empleo, 4 millones y medio de parados haciendo quedadas por todas las ciudades ante la miseria de los sindicatos que no les representan. Desayuno de Obama con José Luis. Quiebra del Estado. Intervención de la UE y el FMI. Y aquí un plano discreto de Rajoy, esperando, callado, no se sabe si ha sido excluído o se ha excluido a sí mismo.

El final, una apoteosis de la izquierda progresista mundial, conferencia internacional de Cuba, Venezuela, Argentina, Ecuador, Nicaragua, Paraguay y otros países amigos como Turquía, Irán, Libia, y Timor Oriental, para apoyar al lider interplanetario y coro de los esclavos de Verdi sonando en la lejanía, con escena final de los páramos de la patria y la bandera del PSOE con el puño y la rosa, discretamente desplegada. El título podría ser, “José Luis, ese hombre, más o menos”. Pero no, no se hará, prefieren que nada de todo eso se recuerde. También se podría titular: “Nada para recordar”.

Biante de Priena

martes, 6 de abril de 2010

La justicia en España


Algunos amigos que trabajan en el ámbito de la justicia me comunican que la tensión política sigue creciendo entre los magistrados españoles. Los lobbys discretos del pasado se han transformado en bandos claros y definidos. Se ha trasladado a los foros de acceso restringido la presión que la política está ejerciendo en la calle. Los conflictos entre jueces “progresistas”, que apoyan al Gobierno, y los que no apoyan al Gobierno (conservadores, apolíticos) se incrementan paulatinamente.

Los jueces progresistas, defienden a Garzón, por supuesto, mientras que la inmensa mayoría, aún a pesar de la lesión que producirá su juicio en la institución, desean que se le juzgue, porque Don Baltasar es el paradigma de la actuación politizada. Nunca en la historia de España, la justicia se ha parecido más al fútbol por su confrontación entre facciones permanente, parece que están jugando una liga oculta cada temporada. Aunque también recuerda a la política en campaña electoral sin fin.

Los abogados, cada día comprueban que las sentencias son más heterogéneas, dependiendo del juez que corresponda. Así, un juez afín al Gobierno, puede decir prácticamente lo contrario que un juez contrario al Gobierno, utilizando los mismos códigos legales. Cierto es que la justicia debe ser relativa y ecuánime, pero no hasta el punto de que haya jueces que tengan más sentencias rechazadas por los Tribunales Superiores de Justicia, que aceptadas como válidas.

La justicia debe estar siempre y en toda circunstancia por encima de la política y no puede, ni debe, dejarse contaminar por ella, porque en el momento que eso ocurra estaremos viviendo en un régimen totalitario aunque lo denominemos democracia.

Si Alfonso Guerra asesinó a Montesquieu en España, José Luis ha retirado la huella de su recuerdo definitivamente gracias a la ley de memoria histórica. El PSOE ha aprendido la lección que le costó perder las elecciones en la época de Felipe González, porque debemos recordar que gracias al caso del GAL y a los de Filesa, Matesa y Time Sport, o algunas secuelas como lo de Roldán, que fueron juzgados en los tribunales españoles, los ciudadanos de este país pudimos comprobar los extraordinarios niveles de corrupción política y económica alcanzados por el PSOE, lo que produjo el vuelco en las urnas, y el triunfo electoral del PP, desde entonces trabajan con prevención, manipulando los medios de comunicación con subvenciones y la justicia con admoniciones.

Por eso ahora siguen insistiendo, en su afición al totalitarismo, con el amordazamiento de jueces independientes, con la promoción de jueces supuestamente progresistas, con legislaciones sectarias que están produciendo presos políticos en España en pleno siglo XXI, con barbaridades sin fin, con tal de imponer su orden, el único posible para ellos, que es un orden que nada tiene que ver con la armonía, si no con la violencia perfectamente urdida, el acoso y el maltrato de los ciudadanos, especialmente, de todos los que no piensan como ellos.

A estas cosas, la escuadra mediática que sostiene al régimen corrupto en el que ocurren estas cosas, lo denominan progreso y avance social (lo que no es de extrañar porque son las mismas que defienden Cuba como ejemplo de respeto a los Derechos Humanos), es decir, traducido al castellano, que los mismos puedan seguir blindados en las poltronas, mientras alcanzamos los 4,7 millones de parados (cifras sin maquillar) y el déficit económico debido al despilfarro institucional más elevado de nuestra historia. Nunca en la democracia española se ha tratado de manipular tanto a la justicia como ahora, nunca se ha manipulado tanto la información como ahora, vivimos sobre una realidad de propaganda permanente.

Desde el Gobierno, tienen la vana esperanza de que lograrán convencer a los jueces no progresistas para que les echen una mano apelando al olvido, con propaganda y premios a los afines, mientras muestran las vergüenzas de todos los demás (ansían el Gürtell y el caso Matas, como si no existiera el Pretoria o el sobrecoste del Puerto de Gijón de 200 millones de euros) y tratan de ocultar la enorme mierda en que han convertido el Estado y todas sus instituciones bajo su mandato. Pero si da igual que la oculten de la vista, porque huele a podrido en toda España, hasta en las Canarias, sólo hay que encender la televisión y la peste no se puede aguantar.

Biante de Priena

miércoles, 24 de marzo de 2010

losientoyovotealpsoe.org


Hace tiempo que espero que entre los once millones de votantes del PSOE surjan unos cuantos que se atrevan a establecer el camino de reencuentro con los demás españoles, los que no votamos al PSOE. Sin embargo, sólo veo silencio, soberbia y propaganda entre los partidarios de José Luis.

Pues hasta que algunos valientes no den la cara aquí seguiremos tirándonos piedras sin descanso, porque no se puede admitir que de lo que hacen unos cuantos, excluyendo a los demás de sus decisiones, se tengan que responsabilizar todos los demás. ¿Qué fue del talante y el "buen rollito"?

Si José Luis fuera decente, habría presentado la dimisión por haber embaucado a sus votantes y a todos los españoles en su viaje a ninguna parte, si el PSOE tuviera otros intereses que los de colocar y mantener en sus puestos a toda la gente de su partido, exigiría a José Luis un cambio radical en su política hacia el sentido común. Si los sindicatos, colectivos y asociaciones que apoyan a José Luis (y sus propios privilegios) defendieran lo que dicen que defienden se habrían manifestado públicamente desentendiéndose del desaguisado.

Pero no, lo que pretenden los del PSOE y sus afines, es que los demás rectifiquemos, que reconozcamos que aunque se han equivocado tienen razón y que el mundo que nos ofrece José Luis es el mejor mundo de los posibles, y si no lo hacemos, somos fachas.

En realidad los únicos facciosos que hay en este país son ellos, porque defienden a su secta ante todo lo demás, para ellos es mucho más importante el socialismo que los españoles, sus puestos de trabajo –conseguidos de aquella manera- y privilegios –nunca confesados públicamene- que lo que ocurra en este país.

Bien, pues si no reconocen sus errores y piden disculpas se quedarán con los que alimentan con las subvenciones que pagamos todos, con los que favorecen injustamente porque son de su cuerda, con los que han obtenido provecho del Gobierno de José Luis, y como son muchos menos que los perjudicados lo único que les queda es defender numantinamente su pan, mientras que los demás nos reunimos a las puertas de la fortaleza del PSOE exigiendo restitución por sus desmanes, su desmesura y su incompetencia.

Desgraciadamente, ya no es una cuestión de ideología lo que se dirime, sino de supervivencia. El PSOE es un enemigo declarado y reconocido del bienestar de los españoles, un enemigo a derribar en nombre de la democracia, la libertad, la igualdad y la justicia.

Todos unidos contra el PSOE conseguiremos echarles del poder

Biante de Priena

La muerte de la democracia en las garras del socialismo


“La misión del llamado “intelectual” es, en cierto modo, opuesta a la del político. La obra intelectual aspira, con frecuencia en vano, a aclarar un poco las cosas, mientras que la del político suele, por el contrario, consistir en confundirlas más de lo que estaban. Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil. Además, la persistencia de estos calificativos contribuye no poco a falsificar más aún la realidad del presente, ya falsa de por sí, porque se ha rizado el rizo de las experiencias políticas a que responde, como lo demuestra el hecho de que hoy las derechas prometen revoluciones y las izquierdas proponen tiranías. Cuando alguien nos pregunta qué somos en política o, anticipándose con la insolencia que pertenece al estilo de nuestro tiempo, nos adscribe a una, en vez de responder, debemos preguntar al impertinente qué piensa él que es el hombre y la naturaleza y la historia, qué es la sociedad y el individuo, la colectividad, el Estado, el uso, el derecho. La política se apresura a apagar las luces para que todos estos gatos resulten pardos”.

José Ortega y Gasset – La Rebelión de las Masas (1929)

Cuando el fundador de la Revista de Occidente, José Ortega y Gasset, escribía estas palabras, anticipaba con claridad profética los acontecimientos que sucederían durante la década siguiente y que concluirían con el final de la Guerra Civil española. En compañía de Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala formó parte del grupo de exiliados liberales de la República, habitualmente devaluados y denostados por las izquierdas más sectarias y totalitarias de nuestro país.

Hoy, como entonces, asistimos de nuevo en España al clima de confrontación permanente entre seguidores de los partidos de las izquierdas (socialismos, nacionalismos de izquierdas) y las derechas (conservadores, nacionalistas de derechas). Tras setenta años no hemos aprendido ni desaprendido nada, porque seguimos igual que al concluir la Guerra Civil española. Bien parece que una maldición se cierne sobre nuestro futuro impidiendo cualquier forma de solución política a los problemas que más nos acucian: la crisis económica, el desempleo, la ignorancia creciente, la disgregación, el enfrentamiento social permanente, la desesperanza.

Es hora de que los españoles nos hagamos algunas preguntas de forma colectiva: ¿los partidos políticos representativos de nuestra voluntad ciudadana realmente quieren arreglar las cosas o simplemente pretenden mantener la crispación porque electoralmente les conviene?. ¿Hay soluciones políticas para los problemas sociales, económicos y políticos que sufrimos?. ¿Es el desacuerdo permanente entre los partidos políticos un acicate electoral irrenunciable?

La clave del 11-M

España ha llegado a un punto de no retorno político, las acciones supuestamente progresistas del Gobierno de José Luis (apoyado por el PSOE) y ayudado por formaciones nacionalistas a tanto por los apoyos recibidos, nos han conducido a una situación escabrosa e irreversible. La oposición del PP y algunas formaciones nacionalistas no ha servido para contrarrestar las nefastas decisiones de un Gobierno urgido a avanzar hacia ninguna parte, espoleado por la inconclusa determinación de lo ocurrido en aquella semana aciaga en la que nuestro país sufrió el mayor atentado terrorista de su historia y una rebelión civil y mediática urdida discretamente por el PSOE contra su pretendido origen en la participación de nuestro país en los comienzos de la guerra de Irak (cuando los supuestos terroristas, seguidores de Al Qaeda, habrían tenido muchos más motivos por nuestra participación en la guerra de Afganistán, ya que Irak, por entonces, era un feudo de Saddam Hussein, con el que Osama Ben Laden, el dirigente supremo de Al Qaeda estaba enfrentado).

Decía Ortega y Gasset que los “intelectuales” tratan, en vano, de aclarar un poco las cosas, mientras que los políticos, por el contrario, tratan de confundirlas más de lo que estaban. Evidentemente, en relación a lo ocurrido el 11-M hay muchas cosas que no se han aclarado, cuando desde el partido en el Gobierno debería hacerse de forma inmediata, si no tuviera nada que ocultar al respecto. La sombra de la sospecha gravita sobre La Moncloa, posiblemente la razón ha sido que las investigaciones del atentado no se han hecho correctamente dejando huecos inconfesables, pero la decisión de José Luis de establecer un diálogo con ETA –avalado por el Parlamento- y “desatender hasta el desprecio” a las víctimas de los atentados de la banda terrorista vasca (más de 800), ha contribuido a incrementar la desconfianza ciudadana sobre alguna participación del terrorismo etarra en lo acontecido el 11-M. No se puede dejar la muerte de 192 ciudadanos y la lesión de más de 1.600 en el ámbito de la posibilidad, sin alcanzar la certeza definitiva sobre lo acontecido. No se puede olvidar el dolor de una nación herida, ni siquiera para seguir adelante.

Mientras todo lo ocurrido el 11-M no se exponga a la luz pública, con aciertos y errores, los ciudadanos no dejaremos de pensar que todo lo que se sabe no es todo lo que aconteció, y menos sabiendo que la consecuencia de aquel atentado fue la llegada del PSOE al poder, no para establecer la política amable anunciada como buen talante, sino para emprender una auténtica revolución discreta desde el Gobierno, que nos ha dejado en la mayor crisis económica y política de nuestra historia, y excluyendo de cualquier acuerdo y consenso al principal partido de la oposición durante seis largos años. El PSOE pagará muy caro el grave error cometido, que no se saldará con la cabeza de José Luis, ni siquiera con la petición de disculpas por su soberbia.

Erradicar el politicismo que nos ha legado el PSOE

La única solución posible para los graves problemas que oscurecen el futuro de los españoles es la erradicación del politicismo, es decir, la restricción de la política a los ámbitos imprescindibles y la eliminación de su presencia en la sociedad impregnándolo todo. En España todo es política, se construyen obras públicas por intereses exclusivamente electorales, se deciden planes educativos por intenciones partidistas, se subyuga a la justicia y se embrida a los medios de comunicación para obtener los resultados esperados por el Gobierno. Es la mejor representación de un totalitarismo discreto, avalado por los afines y partidarios y denostado por los afines y partidarios de la oposición.

Es fascinante como el Estado que se declara laico –más bien anticlerical- con el PSOE, se dedica a subvencionar y a sostenerse en los líderes sindicales y colectivos que patrocina, como si la creencia en la bondad de los sindicalistas y voluntarios fuera de mayor rango que la de la bondad de los clérigos y voluntarios. El Gobierno del PSOE ha impuesto leyes sociales fundamentales a las bravas, sin el acuerdo necesario con millones de españoles que se oponían a las mismas. Las libertades públicas se han resentido con la imposición de normas que afectan a la vida privada de todos los españoles, que se fundamentan exclusivamente en el ideario socialista, al tiempo que se han desatendido numerosos preceptos constitucionales por su incompatibilidad con el socialismo.

El PSOE nunca ha entendido que la democracia no se fundamenta exclusivamente en el acceso al poder a través de las urnas, sino en el estricto respeto a las reglas de juego compartidas y aprobadas por el pueblo que gobierna. El Gobierno no tienen potestad extraconstitucional para decidir si se otorga a Cataluña la categoría de nación, ni siquiera para consentir que desde esta autonomía se promueva una secesión encubierta, porque electoralmente le resulte rentable que así acontezca.

El PSOE no tiene derecho a vulnerar el artículo 14 de nuestra Constitución con una Ley de Violencia de Género. Tampoco tiene potestad para establecer otras leyes coherentes con su ideología que transgreden los códigos fundamentales de los que nos hemos dotado los españoles. El PSOE nos ha tratado a los ciudadanos como súbditos –sin voz, ni voto- durante los últimos seis años y ese acto de soberbia feudal lo acabará pagando muy caro.

El PSOE no puede repartir el dinero del Estado según sus criterios electorales, entre los colectivos que le apoyan y condicionan, sean sindicatos, ONGs, asociaciones de actores o instituciones de nueva creación. No se puede tolerar bajo ningún concepto que un partido político por qué acceda al Gobierno, ponga sus intereses de perpetuación por delante de los intereses de los ciudadanos, sean o no de su ideología, que soportan con su trabajo, esfuerzo y miserias al Estado, cada día más monstruoso y denigrado.

Un Gobierno que sólo gobierna para los suyos no es un buen gobierno, y el sectarismo político que se ha contemplado en los últimos seis años no se había visto en España desde la época del franquismo. No se puede tolerar a ningún partido político que convierta en un régimen faccioso el sistema democrático que los españoles hemos acordado para regir nuestra existencia colectiva.

Es hora de que le recordemos al PSOE y al Gobierno de José Luis, que la voluntad del socialismo no puede prevalecer en ningún caso sobre la voluntad de los españoles, de la nación española. El PSOE nos ha usurpado la soberanía que nos corresponde a los ciudadanos españoles para convertirnos en súbditos de sus excesos de poder. Sin soberanía dejamos de ser ciudadanos para convertirnos en siervos del poder.

El PSOE ha demostrado que es un partido que no respeta la democracia, ni la libertad, ni la justicia, y debe recibir por ello, el desprecio político de los españoles, al menos de todos aquellos que por no ser socialistas, se hayan visto perjudicados por su política sectaria que beneficia exclusivamente a quienes le apoyan.

En las próximas elecciones que se celebren, el PSOE será un enemigo a batir por la inmensa mayoría de los españoles, porque se ha convertido en un rival de la precaria democracia y esquilmada libertad, y una fuente de malestar social. Habrá que decidir entre seguir siendo españoles o ser socialistas, porque ser socialista se ha hecho incompatible con seguir siendo español, demócrata y libre.

Erradicar al PSOE -al menos a este PSOE con tentaciones de tiranía- de la política española es posiblemente el objetivo que más une hoy a todos los españoles. Quién gobierne tras su exclusión del poder tiene mucha menor importancia, porque sólo mostrando que nadie se puede reir gratuitamente de los españoles podemos recobrar el respeto de los políticos por los ciudadanos.

Biante de Priena

lunes, 22 de marzo de 2010

El Caudillo José Luis


A muchos españoles nos gustaría que José Luis no hubiera existido jamás, que no hubiera sido elegido presidente del gobierno tras aquel juego de asesinos, víctimas y encubrimientos en que ha derivado el 11-M; a muchos españoles nos gustaría vivir en una democracia, donde la libertad fuera posible y la justicia honorable por su rigor y no temible por sus incongruencias; por supuesto que también nos gustaría que De Juana Chaos y Luis Roldán siguieran en la cárcel, pero no ha podido ser, porque desde que José Luis está en el Gobierno las cosas han cambiado demasiado: ahora los asesinos, los ladrones, los corruptos son tan respetables como aquellos pobres mortales que en su vida han cometido una falta contra los demás. El nuevo contrato social de José Luis, otorga privilegio a los desalmados y descrédito a sus víctimas.

Cuando se reflexiona sobre la aventura política de José Luis, es fácil comprender lo que ha ocurrido, porque este personaje es la antítesis de Prometeo, aquel héroe griego que arrebató el fuego (poder) a los dioses para entregárselo a los mortales, José Luis es el anti-Prometeo que quiere regresar el fuego al Olimpo; lo contrario de Teseo que fue capaz de enfrentarse con el Minotauro (la crisis, el paro, ETA, los nacionalismos) en el laberinto de la disgregación, es el anti-Teseo que se va de copas con los enemigos sociales de España; nada que ver con Ulises y su regreso a Ítaca, por supuesto, José Luis es el anti-Ulises que sigue su viaje a ninguna parte, a costa de quedarse sin argonautas, sin naves, sin memoria. José Luis es lo contrario de un héroe como Aquiles o Leónidas, capaz de enfrentarse con los suyos con tal de defender a su pueblo, porque defiende a los suyos por encima del pueblo que le ha elegido para guiarles, por eso es un tirano.

José Luis es la representación sublime del “pequeño hombrecito” descrito por Wilhem Reich, es un felón que compite en insania con Fernando VII, en mezquindad con Fouché y en depravación con el Marqués de Sade. Un don nadie sobrealzado por el destino y los votos del odio, la envidia, la ignorancia, la soberbia y la mezquindad. José Luis es un pobre hombre, un rey desnudo, al que nadie se atreve a recordarle su desnudez. Es un personaje de sainete, de ópera bufa y de crónica de ciego. Un Sancho Panza ladino, dispuesto a denostar las hazañas de su señor Don Quijote, porque jamás podría emularlas. Es un loco que no se toma las pastillas, mientras alguien sigue volando sobre el nido del cuco. Pero también es un pobre hombre, utilizado por su partido y sus sectas, para colocar a gente sin criterio, ni formación, ni inteligencia, ni responsabilidad en los pedestales sociales, en los cargos más vistosos del Estado, en las instituciones que pagamos todos. Eso es lo que mantiene a José Luis en el poder, pero cuando se acabe el chollo, va a durar lo que una pompa de jabón en un ventilador.

José Luis es un inane sin paliativos, que obtiene apoyos repartiendo el dinero entre los que le votan, dinero que detrae de los servicios públicos de los españoles que gestiona el Estado, de la usura masiva del gobierno por la incompetencia suprema de sus decisiones sin sentido, ni razón. José Luis es un actor dramático que sufre estoicamente ante las cámaras de televisión mientras incita a que la fiesta sin fin continúe, en una comedia sin precedentes, para que los que le apoyan lo sigan haciendo, ya pagará el siguiente, que se encontrará un país con la tierra quemada, para que no podamos levantar cabeza y el próximo presidente del gobierno, que no será socialista, terminará siendo el responsable de todo lo ocurrido, incapaz de resolver nuestros problemas, que entonces los seguidores de José Luis no dejarán de recordar. Paradójicamente, este paladín de la bondad remeda a un malvado psicópata social por haber alcanzado la excelencia en el despropósito de su desgobierno.

José Luis ha roto el cántaro de la democracia, se ha cargado la ecuanimidad de la justicia y camina hacia la opresión de los discrepantes. José Luis es un déspota, que vive feliz en su despotismo, mientras la mayoría de los españoles se despeña por la ruina, la miseria y el sin sentido. Pero a él no le importa lo más mínimo, como a Fidel Castro o Hugo Chávez les importa una mierda lo que pase con sus respectivos pueblos, porque la revolución está siempre por delante de las personas, aunque sea a costa de ellas, aunque sea contra ellas. El discurso del dictador siempre debe prevalecer sobre el sufrimiento baldío de sus súbditos; ¿qué son los demás comparado con la gloria del iluminado?.

Pero el mayor problema que tenemos los españoles ya no es José Luis, sino las consecuencias de lo que ha hecho José Luis, la depravación normalizada en la que ha instalado este país, con este personaje hemos retrocedido los españoles cincuenta años en cohesión social e identidad compartida. Gracias a José Luis, hemos vuelto a vivir los peores momentos entre los españoles tras la guerra civil, nunca ha habido tanta confrontación, ni siquiera en la dictadura franquista. A este hombre deberían abrirle una capilla en El Valle de los Caidos para que los sindicalistas, los de la ceja, los de los colectivos subvencionados y los de su partido, que se han forrado durante estos años, pudieran rendirle calurosos homenajes. Que le encarguen un himno laudatorio a Victor Manuel que ya tiene experiencia.

José Luis ya no representa un gobierno a sustituir en unas elecciones democráticas, sino un régimen a derribar y enterrar para siempre, es el Nuevo Caudillo, la única diferencia es que Franco era caudillo por la Gracia de Dios y José Luis es caudillo por la Gracia de Alá.

Biante de Priena

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