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viernes, 26 de septiembre de 2014

Zapatero debe negociar la paz con el califa del Estado Islámico






Sin duda el paladín de todos los “NO A LA GUERRA” es el más indicado para acudir al califato del ISIS de reciente creación en Siria e Irak para negociar con los terroristas islámicos. No hay cabeza en occidente más privilegiada para hablar de paz con los yijadistas. El abandono de la guerra de Irak, pero no de la de Afganistán que era de los de Al Qaeda, los pagos en Africa por los rescates de los que se fueron de vacaciones en una ONG que se dedicaba a crear viajes de placer para los que tuvieran carnet de lo que fuera, forman parte de la financiación que todos estos grupos terroristas que hoy se unen en el ISIS han ido acumulando.

El alto comisionado de la Alianza de las Civilizaciones, aquel invento creado con Erdogan, el Presidente turco, no debe tener la más mínima duda a la hora de decidir quién debe ser el enviado para negociar con los de la bandera negra una solución pacífica.

Zapatero siempre ha demostrado los más altos y nobles principios a la hora de negociar con los musulmanes cualquier rendición de occidente, apoyando a Hamas en Gaza frente a Israel, robándole la idea de la Alianza de Civilizaciones al iraní Alí Jamenei, mirando para otro lado cuando en los países musulmanes se cometían auténticas tropelías y considerando que Occidente era el enemigo de los buenos musulmanes, a los que dejó las puertas abiertas de nuestro país.

Es lo menos que puede hacer, en agradecimiento con los mártires de Leganés con los que se alió para derrocar al PP, tras haberse cometido el mayor atentado terrorista de la historia de España. Él y sólo él, ha demostrado que no tiene ningún complejo ante los imperialistas yankes ni cuando se quedó sentado sin levantarse ante la bandera de Estados Unidos que desfilaba en un acto de cordialidad con España, ni tras haber acudido a los desayunos de oración convocado por Obama, para mostrarle al mundo la nueva fe laica de Zapatero.

Tengo la absoluta certeza de que si alguien puede detener las decapitaciones televisivas del ISIS, ese personaje es José Luis Rodríguez Zapatero y si por un casual perdiera la cabeza en la operación, siempre sería recordado por haberla perdido por una buena causa,  recibiría homenaje de todo el planeta por el coraje y la coherencia de defender sus principios y valores hasta el final. Y estaría bien, que cuando lo estuvieran degollando hiciera el signo de la ceja, para inmortalizar su hazaña. 

Los héroes deben abandonarnos para residir en los nobles corazones de aquellos que les conocieron. Creo que sería impactante ver a Zapatero por televisión en compañía de los terroristas del ISIS tomándose un te tan tranquilo, mientras discuten amablemente la incorporación de España al califato de Levante. Inolvidable escena, absolutamente inolvidable.

Enrique Suárez

domingo, 15 de junio de 2014

El marido de Carme Chacón tiene un plan





“La iconoclasia política es una magnífica actividad para los tiempos difíciles que vivimos, cuando los pedestales del poder se han llenado de miserables”  Enrique Suárez

Desde hace mucho tiempo vengo considerando, en las enseñanzas de George Santayana, que es necesario distinguir entre las cosas del poder y las de la política.  Aunque el primero en advertirnos del enmascaramiento del poder por la política fue Nicola Maquiavelo, sin duda fue el sociólogo Max Weber el que nos lo mostró con más claridad y posiblemente Czeslaw Milosz, Albert Camus y Jean François Revel los que apuntillaron la cuestión definitivamente.

Al contrario de lo que se suele pensar desde el sentido común, la política es, precisamente, la ocultación del poder, lo que se ve nada tiene que ver con lo que no se ve, aunque como Frédéric  Bastiat nos enseñó, cuando los cristales de un pueblo o vecindario aparecen rotos, hay que sospechar  que  el cristalero más próximo está tras el desaguisado, al fin y al cabo, es el más beneficiado del estropicio. En España hay demasiados cristales rotos para no inducir que algún cristalero o cristalera anda detrás de la proeza y espera recoger los beneficios.

Durante las últimas elecciones europeas han acontecido diversos episodios dignos de reseña. El fundamental, la abstención diferencial que han recibido los principales partidos de poder de este país, el PSOE y el PP, que han perdido un 40 % de sus apoyos (5.2 millones de votos con respecto a las elecciones de 2009, 2,6 millones el PP y 2,6 millones el PSOE).  Los del PP seguramente se han ido en su mayoría a la abstención, y posiblemente medio millón se han ido a ido a UPyD, Ciutadans y Vox, por el contrario los del PSOE han cambiado de partido en su mayoría, alrededor de 300.000 se han ido a UPyD, 100.000 a partidos nacionalistas, 100.000 a Ciudadanos, 200.000 a IU y posiblemente cerca del millón al partido de Pablo Iglesias, que coincide en su nombre con el fundador del PSOE. Es fácil de averiguar esta traslación de votos, porque la Izquierda Plural ha obtenido aproximadamente los resultados que indicaban las encuestas y el voto comunista es muy estable a lo largo del tiempo.

La guardia pretoriana mediática de Zapatero

Salvo algunos casos personalizados como Ruiz Mateos o Jesús Gil, que formaron parte del folclore populista nacional, jamás un partido creado en cuatro meses había logrado dar el salto desde la política a la representación en este país, al contrario, muchos en cuatro meses se vinieron abajo, como la UCD que pasó de gobernar a tener doce escaños, incluyendo al CDS de Suárez tras haber sido Presidente de Gobierno. Sin duda, la clave de que estas cosas ocurran no está tanto en el cambio de opinión de la gente, sino en la manipulación de la opinión pública desde los medios de comunicación.

Barroso - Roures - Iglesias

Los medios de comunicación tienen una importancia crucial en este país, fundamentalmente tras la debacle organizada por Zapatero cuando decidió acabar con El País y el grupo Prisa que hoy se encuentra en quiebra técnica, para conceder a nuevos grupos mediáticos, concesiones y licencias para modular la opinión pública española en su propio interés, creando una información adecuada para cumplir con la frase de Alfonso Guerra de que a España no la iba a reconocer ni la madre que la parió. Hoy se puede decir que los que perseguían ese propósito lo han logrado, un billón de euros de deuda pública y seis millones de parados son los mejores testigos, y por si fuera poco, el torbellino de las cejas, también ha dejado a su partido, el PSOE, que no lo reconocería ni Pablo Iglesias, su fundador, a distinguir de su verdugo del mismo nombre. 

Esta operación de trasvase de poder mediático estuvo capitaneada por algunas personas que formaron parte de la guardia pretoriana mediática de José Luis Rodríguez Zapatero, entre ellas el marido de Carme Chacón, Miguel Barroso, que fue secretario de Comunicación en su Gobierno, el empresario trotskysta de MediaPro, Jaume Roures, propietario de La Sexta y en otro tiempo del diario Público, el asesor de imagen de Zapatero, Jose Miguel Contreras, presidente de UTECA (organización empresarial de las televisiones privadas) y consejero delegado de La Sexta, y Antonio García Farreras (marido de Ana Pastor), director de La Sexta y presentador del programa “Al Rojo Vivo” auténtico trampolín mediático para el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Según nos cuenta espía en el congreso, mencionando al periodista José Díaz Herrera, el asalto al poder se configuró gracias a un crédito de 150 millones de euros concedido por la quebrada Caixa Cataluña, dirigida por el socialista Narcis Serra, a instancias de una llamada de José Montilla, al grupo de apoyo mediático concebido por Zapatero.

Nunca sabremos cuanto dinero público se llevaron las Cajas de Ahorros para organizar el poder mediático de la izquierda en España, porque el Grupo Prisa tenía concedido un crédito de 400 millones de euros de Bankia, al igual que otros medios afines al PSOE en otras comunidades,  a lo que se debe sumar lo que se derivó hacia el PP, los partidos nacionalistas, los sindicatos y la CEOE. Algunos dicen que el desfalco superó los 200.000 millones de euros.

Podemos hacernos ricos y famosos


Cuando algún día los ciudadanos de este país conozcan la manipulación que se ha ejercido sobre ellos, llorarán lágrimas de rabia y venganza. La izquierda caviar, como alguien con acierto la bautizó, es la sección de poder del PSOE que ha puesto por delante de cualquier ideología sus propios intereses, bajo una aureola de progresismo y modernidad. Sin duda, Carme Chacón, aspirante a Secretaria General derrotada por Rubalcaba y artífice de la debacle del PSC en Cataluña, junto a Josep Montilla, es la lideresa que aspira a congregar el nacionalismo catalán, con el socialismo, en una República Federal diseñada a espaldas de los españoles.

Miguel Barroso, el marido de Carme Chacón, posiblemente sea el muñidor del invento, que tiene dos vertientes bien claras, debilitar al PSOE hasta vaciarlo de contenido ideológico para poder configurarlo como un instrumento de poder equidistante entre el nacionalismo periférico y el estatalismo jacobino, y por otra parte, crear un instrumento político que a modo de zanahoria tire de los votos de la izquierda hacia las urnas, para reunirlos en la “lucha final” por el poder en las próximas elecciones generales. 

Si a alguien le ha hecho daño electoralmente el partido de Pablo Iglesias es al PSOE, pues a IU  su competidor más próximo, lo ha dejado como estaba en las encuestas. Hasta Rosa Díez, ex militante socialista exclamó que todo esto era un invento populista y sólo le faltó añadir que era una estrategia diseñada para debilitar el PSOE, sin duda la mayoría de los votos que le faltan a Rubalcaba se han ido a UPyD por la moderación y a Podemos, por el radicalismo.

La vieja estrategia trotskista está en marcha: “caminar separados y golpear juntos”, nos indica que Podemos no es un partido contra la casta, sino un subproducto creado por la casta, y en particular por el clan Barroso-Chacón, para crear el simulacro necesario que permita escorar a la hacia la izquierda y el nacionalismo el PSOE, que en su día será liderado por Carme Chacón. Prueba de ello es la dimisión sobre la mesa del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba y el del PSC, Pere Navarro.

Si Podemos ha sido creado desde La Sexta y esta cadena fue una concesión de Zapatero a sus amigos para derrocar el poder de PRISA, parece que la historia está suficientemente clara. El PSOE debe refundarse sin prisa, pero sin pausa, y configurarse como "casa común" de la izquierda política española y su rama financiera.

El mismo equipo que diseñó estratégicamente la imagen de Zapatero como un hombre de talante que destrozó este país, concediendo a sus amigos los favores y prebendas que, más tarde nos llevaron al mayor déficit público de la democracia, el desfalco de las Cajas de Ahorros, la estafa de los EREs, seis millones de parados, y la mayor deuda pública de nuestra historia, con una pérdida de un 30 % del poder adquisitivo de los españoles y un retroceso económicos de 20 años, es el autor más que probable de Pablo Iglesias, como oferta regeneradora y radical de la izquierda, se junta lo mejor del poder pasado, con lo mejor del poder futuro, pues en Podemos se encuentran los más avezados estrategas en manipulación de la información política de este país, de los que Juan Carlos Monedero, el número dos, es reconocido y reconocible, sobre todo en la manipulación de la información en las redes sociales y los nuevos medios de internet. 

Carlos Carnicero, alguien que no es sospechoso de acunar a la derecha, lo expresaba con esta contundencia: 

“He publicado mucho sobre Miguel Barroso porque le conozco bien. Es un hombre inteligente y de una enorme ambición. Fue socio –y creo que lo sigue siendo de hecho, aunque probablemente no de derecho- de José Miguel Contreras, el actual presidente de La Sexta. Durante muchos años tuvieron una empresa de análisis y producción audiovisual por la que en muchos casos había que pasar si se querían vender productos en la época de la Televisión Española de Felipe González.”

Luis Gómez, desde El País definía así la operación Chacón en el PSOE: 

“Estos altos cargos del partido se refieren fundamentalmente al círculo de amistades de Zapatero, a gente como Javier de Paz y Miguel Barroso dúo conocido en ciertos círculos del PSOE como “PSOE SA” y que ha tendido una red de influencias e intereses. Se trata de profesionales que, según miembros del anterior Gobierno, ha estado actuando para Moncloa ininterrumpidamente, asesorando a Zapatero por encima de sus ministros y fuera incluso del núcleo duro que, en un momento dado, llegaron a formar Zapatero, Rubalcaba y Blanco. Ellos y sus círculos han tomado posición en torno a Chacón. Y, como afirma un miembro de la actual ejecutiva, “se trata de gente del exterior, que viene de fuera, que no pertenece al partido o estuvo en tiempo y lo dejó, y que tiene ahora unos intereses que no conocemos”.

De regla y cartabón, un PSOE debilitado necesita un líder carismático, y quien mejor que una ex ministra de defensa cuya carrera política se hizo en el socialismo catalán, una de las musas de la égida de Zapatero, que se guarda de competir por el poder en el próximo Congreso del PSOE, porque sabe de antemano, que ella será la candidata a Presidenta del Gobierno en las próximas elecciones generales, y que recibirá, en último extremo, los apoyos de toda la izquierda y los nacionalismos para “modernizar” España, de tal forma que los mismos de siempre puedan seguir trincando

Dice un amigo mio que en la política española siempre hay que pensar mal, porque te quedarás corto, la perversión es tan enorme que resulta díficil pensar que la ambición que relaciona el poder con el dinero pueda atreverse a tanto. Sólo en un país de creyentes pueden ocurrir estas cosas.

Enrique Suárez


lunes, 30 de diciembre de 2013

La greguería de Zapatero

"El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando al cielo."

Ramón Gómez De La Serna

A Don Ramón Gómez de la Serna se le ha debido caer la pipa en la tumba, cuando el inefable personaje que es José Luis Rodríguez Zapatero se atribuyó una frase suya sin siquiera reconocer la autoría del ingenio. Es curioso que en este país nadie se haya dado cuenta del plagio, hasta donde me consta, no sé si porque nadie le presta atención al farsante, o porque de los malos recuerdos mejor olvidarse. Pero aquí queda para la historia, si reproduce una frase de un autor español y no es capaz siquiera de nombrarle,  ¿qué se puede esperar de este mequetrefe que engañó a tantos millones de españoles?

Al parecer en maremagnum de quisicosillas ya se habían dado cuenta :)

lunes, 4 de noviembre de 2013

La casta representa sus intereses con nuestros votos



"La diferencia entre una democracia y una dictadura es que en una democracia primero votas y luego obedeces, mientras que en una dictadura no tienes que perder el tiempo votando." Charles Bukowski



La democracia no admite usurpaciones, cuando un ciudadano concede un voto a una formación política, se supone –no se puede suponer en política- que esa opción política defenderá los intereses de ese ciudadano y en otro caso habrá cometido un fraude democrático, consecuencia de la farsa representativa.


No creo que llegue al 1 % de los españoles que acudieron a las urnas en las últimas elecciones, los que hoy estén satisfechos de lo que acontece en el escenario parlamentario y consideren que sus votos están siendo correctamente representados en su interés. Más bien creo que el 99 % de los que acudieron a las urnas, a votar por cualquier partido político hoy abjuran de haberlo hecho, al constatar el engaño a que han sido sometidos.


¿De qué deducen los votantes del PSOE o del PP, de los nacionalistas o de los otros que la confianza depositada en las urnas va a redundar en su beneficio, o al menos, no va a hacerlo en su perjuicio? 


José Luis Rodríguez Zapatero llegó al poder prometiendo pleno empleo y se fue dejando casi seis millones de parados, Mariano Rajoy llegó al poder prometiendo que bajaría los impuestos y lo primero que hizo fue subirlos. Los catalanistas han conducido en pocos años a la comunidad puntera de España a una situación de quiebra, que tratan de redimir con propuestas secesionistas.


En este país hace tiempo que somos muchos los que sospechamos que los políticos mienten más que hablan, porque hasta su silencio es una mentira, no obstante creo que algo está cambiando en el electorado español, aunque muy despacio, más porque a la fuerza ahorcan, que por un proceso reflexivo y meditado, llegando a una conclusión: la casta política que tenemos en este país no vale ni la centésima parte de lo que cobra, menudos fichajes, incapaces de resolver nuestros problemas, robándonos todo lo que pueden, usurpando la democracia, ciscándose en la ley y encima insultando la inteligencia de los españoles, diciendo que no pasa nada y que esto es lo que hay y se llama democracia. Vaya panda de impresentables.


Pero lamentablemente, este país todavía está inmaduro para darle un corte de manga a la casta en nombre de la democracia, de la libertad y de la justicia, así que seguiremos quejándonos de que esto no puede seguir así, mientras ellos se echan los trastos a la cabeza, unos contra otros para demostrarnos que el rival es más perjudicial que el adversario. 

Todo para no reconocer que el chollo de representar a sus partidos y sus propios intereses con nuestros votos se les ha acabado, porque los ciudadanos de este país antes de acudir a las urnas para votar por los mismos tarugos o por otros tarugos que aspiran a sustituirlos, en esta ocasión, se lo van a pensar con calma; ya están conociendo en sus propias carnes, en sus sueldos, en sus impuestos y en sus cuentas lo que supone tener un elenco de sociópatas representándoles en nombre de la democracia, y a su pesar.


Enrique Suárez

domingo, 29 de septiembre de 2013

Juzgar a Zapatero: razón de Estado




Más allá de las pasiones partidarias y las emociones irredentas, los problemas que actualmente vivimos en España, con la crisis total a la que nos han conducido los gobiernos de Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, no pueden quedar de ninguna forma impunes, gracias a la inmunidad que la casta se concede a sí misma.

El taponamiento de la persecución de todas las corrupciones existentes en España tiene nombre y cargo: José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del Gobierno de España; evidentemente la casta política española sabe que si no se le juzga por sus actos, todos los actos delictivos cometidos por la casta en todos los ámbitos, quedarán impunes, los de los gobiernos del propio Zapatero, los del gobierno de Mariano Rajoy, los de los gobiernos autonómicos y municipales, los de los sindicatos, los de la CEOE y los de todas las administraciones públicas.

Han transcurrido dos años desde su ausencia, en los que prácticamente ha desaparecido como un delincuente de la vista de la opinión pública, amparado por un exquisito silencio sobre las posibles responsabilidades que haya tenido en el descalabro total que actualmente vivimos en España. El pacto del duerno  en su máximo esplendor (versión renovada del Pacto del Pardo), se constata en el respeto que el PP de Mariano Rajoy ha tenido con el legado de su antecesor en el Gobierno.

El precio de no juzgar a Rodríguez Zapatero por el daño que le ha hecho a este país sería que todo lo ocurrido con la corrupción en España quedara archivado. Aznar, dijo en cierta ocasión sobre su sucesor que: “nunca nadie  hizo tanto daño en tan poco tiempo”. Pero la cuestión no sólo es el daño que hizo a este país, sino que lo hizo en total irresponsabilidad e impunidad, rayando en el despotismo más intolerable. No juzgar a Zapatero por los delitos que ha cometido es la mejor forma de que no se puede juzgar a ningún miembro de la casta por los delitos que haya podido cometer, carta de impunidad y café para todos.

Zapatero concede carta fuera a todos los miembros de la casta de este país, por eso nadie desde la casta pregunta por él, nadie se acuerda de él, como si realmente no hubiera existido. Ese extravagante paso de página realizado por la casta, por los suyos y los opositores, por los medios de comunicación y la justicia, es el mejor indicador de que la casta tiene su talón de Aquiles en el personaje, ¿por qué que ocurriría si se juzgara a Zapatero?.

Sin duda ocurrirían muchas cosas, la primera es que los españoles volveríamos a creer en la justicia que es capaz de enfrentarse a la casta que ha impuesto a sus más altos cargos, pero se crearía un precedente histórico, porque nadie podría quedar inmune si se juzga a quien ha estado en lo más alto de la cúpula. La cuestión no es fácil, desde que Felipe González nunca llegó a ser Mister X y José María Aznar no fue responsable legal de jugar a líder mundial con los recursos de los españoles, Zapatero lo tiene mucho más fácil para eludir a la justicia española, como hasta ahora ha venido haciendo.

Hay muchas razones para juzgar a Zapatero, por gestión desastrosa de las finanzas públicas, por haberse creado 3,5 millones de parados durante su administración de este país, por haber consentido el desfalco de las Cajas de Ahorros, por haber sido avalista de un estafador como Díaz Ferrán y unos sindicatos mafiosos, por haber impuesto a los españoles un Estatuto de Cataluña inconstitucional, por haber negociado con ETA, por haber elevado la deuda pública de este país hasta una cifra que no podemos devolver, por haber vaciado la Constitución de contenido, por el 50 % de las reservas de oro que vendió Solbes a comisión, por haber manipulado a la justicia (11-M, ETA, Cajas de Ahorros) y a los medios de opinión pública en su beneficio, por haber llenado las instituciones españolas de tarugos con estatus de funcionario, pero fundamentalmente por haber engañado a los españoles, por haber consentido y patrocinado la corrupción, por haber embaucado a todos los ciudadanos de este país, a los que le votaron y a los que no, prometiéndoles el paraíso en el que se ha quedado a residir la casta, el 1 % de los privilegiados, mientras el resto, el 99 % de "sus siervos" nos hemos ido directamente al infierno.

No juzgar a Zapatero es la mejor forma de que nadie sea responsable de todo lo que ha ocurrido en España, juzgarlo sería la mejor forma de regresar a la realidad y salir definitivamente de esta desventura desquiciada en la que estamos viviendo. Juzgar a Zapatero, posiblemente sea hoy la principal Razón de Estado que necesitamos para volver a la normalidad. Desgraciadamente, si no logramos que se juzgue a Zapatero, nunca saldremos del pasado de servidumbre que tan confortable le resulta a la casta, ni de la crisis en la que nos han instalado desde el poder, para consolidar una segregación "legítima" entre los miembros de la casta y el resto de los españoles.

Enrique Suárez

sábado, 25 de mayo de 2013

En el nombre de las palabras



Durante la última semana, hemos asistido los españoles a una nueva entrega de las ceremonias de la confusión urdidas por la casta para entretenernos mientras sigue sin resolver la crisis acontecida por su soberbia egoísta,  que hoy  estamos pagando entre todos,  menos los que la forman, unos con su vida y otros con su futuro.

De nada han servido las advertencias de Michel Foucault, Noam Chomsky, Hayek, Revel o Milosz. Cautela con el lenguaje nos recomendaron, porque si por convención nos permite la comunicación, con inquina y estulticia se puede convertir en el arma más poderosa contra el sentido común.

La apropiación del lenguaje ha sido siempre la primera cota a tomar por los adoctrinadores, siempre presuntos totalitarios dispuestos a imponer su percepción e interpretación de la realidad para crear un mundo a su medida. El español, ha perdido con la casta sus propiedades semánticas, para convertirse en una herramienta de distracción masiva.

Ocurrió con el PSOE durante las pasadas legislaturas y acontece con el PP en el presente gobierno. Eso es lo que ha venido a recordarnos José María Aznar, pontífice del pasado de esplendor que convirtió este país en una empresa de construcción, pero también lo que nos ha ocultado el dicharachero José Luis Rodríguez Zapatero una vez más, tras su retórica de pedir permiso para seguir embaucándonos con sus delirios mesiánicos y su gestión de reparto de bienes entre colegas y afines.

Que inmensa felicidad deben sentir ambos al contemplar la extraña deriva de sus formaciones políticas sin ellos como líderes y leyenda, sin darse cuenta siquiera de que lo que ocurre hoy en el PSOE y el PP, es precisamente su obra más acabada. Aznar pecó de soberbia y Zapatero de estupidez, así tienen sus partidos y así tenemos el país gracias a sus partidos.

Tratan de ocultar con palabras sus errores y equivocaciones, en el caso de Aznar, el hacernos más ricos sin merecerlo, consintiendo una red de corrupción, fraude y evasión fiscal a su sombra, donde gorrinos y gorrones se pusieron morados; y en el caso de Zapatero, el hacernos más pobres para poder seguir teniendo electorado, mientras repartía el dinero común, entre todos los que le hacían la ola, convirtiendo el sector público en un pesebre para los cerdos. Hace años consideré que la crisis en España no era similar al resto de las crisis europeas, por mucho que se empeñen en convencernos de ello desde los sanedrines respectivos de la casta. 

La crisis en España se ha cebado en las clases más desfavorecidas, fundamentalmente los jóvenes, como en ningún otro país, gracias al embaucamiento del PSOE, que nunca más volverá a levantar cabeza electoral y posiblemente concluya en desaparición. Pero eso ha ocurrido gracias a la oposición inexistente del PP que felizmente llegó al gobierno bajo el burka que le impusieron sus adversarios, convirtiendo la derecha en la mano tonta, mientras la mano izquierda se lo llevaba todo.

Al fin y al cabo, los españoles tenemos en el poder a la casta que hemos elegido, para regresar al antiguo régimen de señores y vasallos. Mariano Rajoy ha dicho que va a seguir haciendo lo mismo, es decir, seguir hundiéndonos, porque según él, está cumpliendo con su deber, que más bien es nuestro deber, durante los últimos tres años nos seguimos endeudando en más de 120.000 millones de euros anuales, con un déficit que supera el 10 %, con 6,2 millones de parados y pagando la tasa de impuestos más elevada de Europa para mantener a la casta y sus siervos viviendo sin problemas, mientras todos los españoles cada día las pasamos más putas para sobrevivir.

No, no es igual la crisis de España que la de otros países, aquí los de la casta se han pasado de frenada ante el abismo que les espera. Confiar nuestro futuro en esta gente, es como encargarle a un estafador que nos lleve la contabilidad y nos ingrese el sueldo en el banco. Para hacérnoslo mirar.

Enrique Suárez



viernes, 22 de marzo de 2013

El ciudadano Blanco lo debe estar viendo negro



"Los españoles viven mejor que nunca, aunque alguno tiene algún problema." José Blanco

Asistimos a un espectáculo lamentable en el entremés que se ha organizado alrededor de la imputación del ex ministro de Fomento, José Blanco, por delitos relacionados con corrupción política y tráfico de influencias. El fiscal del caso ha incoado al juez correspondiente permiso para solicitar un suplicatorio en el Parlamento para poder juzgar al ex secretario de organización del PSOE como un ciudadano cualquiera, a lo que los abogados de José Blanco se han opuesto presentando un recurso.  

Eso quiere decir que el señor Blanco no quiere ser juzgado y se acoge a su condición de representante público para evitarlo, sabiendo que si lo hace es su partido el que sufrirá descrédito por sus andanzas.

Creo que el sr. Blanco representa como nadie una época de lamentable recuerdo que hemos vivido recientemente los españoles. Que se añade a otros ejemplos que se ofrecen tanto desde su partido como desde otros representados en Las Cortes (Bárcenas en el PP, Oriol Pujol en CIU). 

El sr. Blanco ha reiterado en numerosas ocasiones su plena confianza en la justicia, sin embargo cuando la justicia trata de convertirle en ciudadano para juzgarle como a cualquiera, él se aferra a su condición de político para impedirlo por cualquier medio. Cabe hacerse una pregunta, ¿si el señor Blanco supiera de su inocencia y pudiera probarla como ofreció en numerosas ocasiones, por qué se opone entonces a ser juzgado? Si realmente fuera inocente y confiara en la justicia como ha dicho, estaría feliz por ser juzgado y poder demostrar así su inocencia.

Parece que el sr. Blanco miente, o ha mentido antes diciendo que confía en la justicia y que es inocente, o miente ahora al impedir que la justicia pueda juzgarlo, o miente siempre, que parece lo más probable.

Precisamente él que no tuvo recato alguno en llamar delincuentes a los controladores aéreos y a muchos representantes de otros partidos que no eran el suyo, precisamente él que dictaba doctrina moral cuando estaba encumbrado por su partido al lugar, que evidentemente, nunca se mereció ocupar, a vista de lo acontecido. Se pueden encontrar en las hemerotecas sus protestas contra la corrupción política del PP, en un prodigio de farsa y fraude que pasará a la historia de los gobernantes españoles como una auténtica desfachatez de un cenutrio.

Digna apoteosis de un petimetre con ínfulas es lo que le espera, a él, precisamente, que trataba de imponer a los demás las reglas que él mismo no ha sido capaz de cumplir, sino que ha incumplido de forma extravagante,  en un prodigio de hipocresía. 

¿Y si el sr. Blanco termina siendo considerado un delincuente, que le contará el sr. Rubalcaba a sus padres cuando se había juramentado en la defensa de su honestidad ante ellos y de paso, ante todos los españoles antes de que se celebraran unas elecciones? 

Pero ya sabemos que los ministros del PSOE nunca mienten, como tampoco lo hacía José Luis Rodríguez Zapatero, no dicen siempre la verdad, que no es exactamente lo mismo. A ver si quedan claros los conceptos.

Enrique Suárez

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