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jueves, 19 de febrero de 2015

Hartos de milenarismos y discursos mesiánicos




A pesar de los mensajes milenaristas que se escuchan por diversos países europeos, que anuncian el final del capitalismo, lamento informar a los detractores que el capitalismo goza de una extraordinaria salud en este mundo y algo peor en España, gracias a la intervención económica de los partidos doctrinarios, que están empeñados en que regresemos al pasado, en forma de estatismo o tercermundismo. Creo que el problema más acuciante al que nos enfrentamos los españoles, es la inadecuación de los que se postulan para representantes políticos de los ciudadanos de este país. 

Los ciudadanos de este país estamos cada día más hartos de tener unos representantes políticos que son unos inadaptados, no sólo a los tiempos actuales, sino a las condiciones vitales de los ciudadanos que pretenden representar, tampoco les importa demasiado, mientras puedan seguir viviendo felizmente del pesebre que les concede el poder. Tenemos una casta muy cateta, esa es la verdad, que aspira a ser desplazada por otra casta aún más cateta que la que existe, que confunden su versión delirante de la vida y el mundo con la realidad.

Las versiones, interpretaciones, percepciones limitadas por los cerebros de los que nos representan sólo son una de las posibles alternativas para comprender lo que existe. Dudo mucho que en una reunión de todos los que dicen representarnos lograran establecer una descripción coherente de la realidad, que coincidiera con la establecida por unos cuantos miles de ciudadanos de este país. Realmente hablamos de dos mundos, uno el de los políticos que se afinca en el poder, y otro el de los ciudadanos que se ubica en el despojo, nada tienen que ver entre ellos, por mucho que se empeñen las cofradías de las siglas.

Por eso no dejaré de insistir en que los problemas a los que nos enfrentamos los ciudadanos occidentales poco tienen que ver con el capitalismo, algo que se puede demostrar fácilmente, hay países que viven en el capitalismo en los que la mayoría de sus ciudadanos viven muy bien, y sin duda mucho mejor que en cualquier otra alternativa económica. También es cierto que en el capitalismo no todos viven igual de bien, está comprobado que aquellos que trabajan y producen más viven mejor que aquellos que no trabajan o producen menos, algunos aventureros consideran que esto es una injusticia del capitalismo, a mí me parece que la injusticia sería, precisamente, que vivieran igual los que se parten el lomo y los que no pegan palo al agua.

El capitalismo busca el interés económico, evidentemente, esa es una ley universal, porque muchos de los que dicen que buscan el interés social, en realidad lo que buscan es no ser desplazados del lugar laboral que ocupan, habitualmente en algo relacionado con lo público, porque las condiciones del capitalismo, de eficiencia y eficacia les deje fuera de juego, en un sistema que valora producciones y salarios. En este país hay más de medio millón de trabajadores públicos, no funcionarios, empeñados en convencer a los demás de que son necesarios para que el mundo funcione mejor, cuando en realidad son manifiestamente prescindibles.  Medio millón de cofrades de propaganda continua son muchos cofrades, para que la procesión no obtenga atención por parte de la opinión pública. Pero lo que está claro es que cuantos más parásitos innecesarios tenemos en lo público, menos creadores de riqueza se van quedando en lo privado.

Sin embargo, en este país hay dos millones de autónomos que en estos momentos están sufriendo la opresión de la crisis en sus vidas, para poder mantener al medio millón de innecesarios que se dedican a dictar moral para conservar su puesto de trabajo en lo público, pero estos no salen en la televisión y pasan desapercibidos, pequeños comercios, bares, fontaneros, albañiles, carpinteros, trabajadores de servicios, que no habiendo recibido la sonrisa de la fortuna o el enchufe correspondiente por ser unos buenos cofrades de su causa, están condenados a malvivir para que otros vivan a su costa de puta madre, mientras mantienen a otros que les dicen lo que tienen que hacer para ser considerados como ciudadanos ejemplares por los parásitos públicos. 

Algún día tendrían que salir en la televisión los autónomos de este país para decir que opinan de este sistema que premia a los que viven de dictar discursos morales, mientras otros se parten el espinazo para poder pagarles el sueldo y las pasan putas para llegar a fin de mes, pagando los impuestos necesarios para que los nuevos curas sociales puedan vivir felices diciendo a todos los demás lo que deben hacer, ofreciéndoles en el más allá, lo que son incapaces de procurarles en el más acá.

Enrique Suárez

sábado, 3 de enero de 2015

Estado de Bienestar y Gasto Público



La falsa correlación entre Estado del Bienestar y Gasto Público que se ha venido estableciendo en la Cultura Occidental, gracias fundamentalmente, a los que viven del gasto público, sin importarles otro bienestar que el suyo, se ha instalado como una creencia irreductible en la mentalidad de numerosos ciudadanos, oportunamente desinformados o intoxicados.

En los países más afectados por el caciquismo y el tercermundismo políticos, se ha creado una casta pública que tiene como único objetivo mantener su estado de privilegio. Tanto socialistas como conservadores, comunistas y nacionalistas y jóvenes promesas de la política, que instalan a sus fieles en lo público, comparten esta filosofía que está condenando a los ciudadanos occidentales a la pérdida de calidad de vida, el crecimiento de la pobreza, el incremento del paro,  las cargas impositivas y  una deuda pública que superan todos los dinteles del sentido común y la reflexión racional.

Que más gasto público produce más bienestar es una inmensa falacia, podemos comprobarlo en Grecia, que durante los últimos quince años se ha movido en rangos de déficit público constantes e insoportables, con un endeudamiento que supera el 175 % de su PIB y que, posiblemente, acabe con su expulsión del euro y de la Unión Europea enlos próximos meses. Se puede observar evoluciones paralelas en España, Portugal e Italia, con sus diversos estropicios, no ajenos a la corrupción política, económica y social, de aquellos que dicen representar a los ciudadanos y exclusivamente patrocinan sus intereses sectarios. Otra falacia de la democracia, que un voto concede representación, cuando lo que permite en los sistemas políticos corruptos como el español es consagrar la tiranía que los que detentan el poder ejercen sobre todos los demás.

Que España, con el – 7,10 %, haya tenido más déficit público que Haití en el 2013 sólo nos puede indicar la catadura moral de los que usurpan los recursos públicos desde el poder, en su propio interés. La mayoría de los países en los que mejor se vive no superan el 3 % de déficit o tienen superávit. El Estado de Bienestar sostenible sí correlaciona con un control del déficit público por parte de los gobiernos, quienes tienen déficit público intenso saben que eso condena a los ciudadanos a una pérdida de su Estado de Bienestar, con deterioro paulatino de los servicios, más paro, más deuda, más impuestos y más problemas.

Del año 1999 al 2007, España tuvo un déficit público menor del 3 % y durante algunos años hubo superávit, desde el 2008, España ha acumulado un 52,5 % de déficit público, lo que supone un 8,75 % por año; lo peor es que ese déficit público se ha pagado con deuda pública incrementando en 600.000 millones de euros nuestro agujero, pero además con cifras que han alcanzado los 6 millones de parados, todo para mantener un Estado que no necesitamos, unos empleados públicos que nos sobran y unas instituciones que sólo sirven para distorsionar nuestra existencia, porque son incapaces de adaptarse a la realidad, creando dos mundos, el de los que viven de lo público, que no han perdido ni calidad de vida, ni bienestar y todos los demás, los que lo pagamos, que hemos perdido casas, trabajos y hasta la vida para sostener miserables que cada día incrementan más sus privilegios en relación a los demás. 

Al tiempo que la pobreza se va incrementando en este país hasta alcanzar cifras olvidadas hace décadas, al igual que el paro que se mantiene inamovible, o la pérdida de calidad de vida de todos los ciudadanos soportamos, que lleva a algunos a perder cualquier oportunidad de una vida normal, y lo peor, mucho de ellos jóvenes. 

Las cotas de desigualdad existentes en España son mayores que las que había en el año 2000, precisamente, después de gobernar este país un partido que defendía la igualdad y el progreso, sucedido por otro que ganó las elecciones diciendo que iba a bajar los impuestos y no ha dejado de subirlos desde que llegó al poder. Pero lo mejor de todo es que durante este tiempo cientos de miles de millones de euros fuero transferidos desde fondos europeos a este país, para dedicarlos a incrementar las bolsas de corrupción política y económica, siempre asociadas a los partidos políticos. Lo público, se está devorando nuestro Estado de Bienestar, al contrario de lo que nos anuncian los que viven de lo público.

¿Quién se beneficia del Gasto Público más que los que viven de él?, mantener un gasto público que sólo beneficia a algunos y perjudica a la inmensa mayoría es un violación cívica, una injusticia flagrante, un crimen social y una imperdonable inmoralidad. 

Dentro de poco comenzará la campaña electoral para que los mismos que han trincado con tanta desmesura que anuncia el destrozo próximo  del Estado de Bienestar, nos vuelvan a solicitar la confianza, y como alternativa, tendremos otros que nos ofrecen más gasto público, para incrementar el poder del Estado, es decir, su propio poder, y con ello, su bienestar, a costa del malestar de los que voten. A este negocio, los que se benefician lo denominan democracia, mientras los perjudicados, que somos todos los demás nos acordamos cada día de su impostura, degradación. y mezquindad. 

Nuestro infortunio servirá de alimento al Saturno de la casta que hemos creado, que para para evitar su propia destrucción, devorará cualquier posibilidad de que salgamos de la estupidez algún día, siendo nuestro infausto destino, seguir sirviendo de carroña cívica al poder desaforado y corrupto que nos somete cada día a su locura.

Enrique Suárez




lunes, 3 de marzo de 2014

¿Por qué los que defienden el sector público no denuncian la corrupción que existe en él?



Una de las patrañas mejor urdidas por la izquierda de este país es la defensa del sector público, sin denunciar la corrupción que en él existe; de lo que se puede deducir que, más que el sector público, lo que defienden es que la corrupción siga existiendo en su seno, que no cambie nada por Dios, a ver si nos vamos a quedar sin pesebre donde están colocados buena parte de los acólitos, parientes y amigos. Evidentemente, también de la derecha y el nacionalismo, pero en menor proporción, sin duda. Lo público es el gran pesebre de la izquierda española, desde que vivimos en democracia.

El sector público español es la madre del cordero y la cordera, y de los corderitos que acuden a las urnas cegados por el resplandor del becerro de oro que les embestirá como se salgan del corral electoral, que tan altruistamente les han construido aquellos que les salvan la vida de los malvados. Así funciona el buenismo en este país, haciendo pensar a la gente que entre los que detentan el poder hay lobos buenos y lobos malos.

En realidad, lo que está claro es que en el poder siempre hay lobos y fuera del poder sólo quedan los corderos. Todavía estoy esperando que surja algún defensor del sistema público denunciando la corrupción que alberga en su interior, los empleados públicos colocados a dedo en los cargos de dirección y de limpieza, las empresas contratadas sin otro criterio que la comisión que se lleva el contratante, para hacer servicios que podrían hacerse con recursos propios.

No obstante, la ignorancia de este país es supina tirando a creciente, así podemos contemplar como muchos desposeídos a los que les han quitado todo, defienden el sector público como la balsa de su salvación en este mundo de depredadores, sin darse cuenta, por ejemplo, que mientras en España se crearon 4 millones de parados por la gracia de unas cejas y una barba, al mismo tiempo se crearon 600.000 nuevos empleos públicos, para gestionar un país en el que lo único que crecen son los parados y las empresas quebradas, además de los impuestos y los recortes. ¿Para qué se necesitan más empleados públicos cuando hay menos actividad económica, social, pública? Este es uno de los grandes enigmas de todos los gobiernos, que el único trabajo que crezca sea en el sector público, mientras desciende en todos los demás.

Se comenta que en este país tenemos cerca de medio millón de colocaos, contando políticos y trabajadores contratados a dedo, porque los políticos también son elegidos a dedo por el que los designa, la gente sólo ratifica en las urnas lo que otros han permitido, que no se le olvide a nadie.

¿Y qué hace ese medio millón de colocaos si no tiene trabajo por qué sobran?

Pues muy sencillo, dedicarse a “hacerse útiles e imprescindibles” y por supuesto la mejor forma es crear nichos de depredación, más sanciones, más códigos, más leyes, más normas, más estupideces, para recaudar dinero y poder seguir haciendo su puesto útil, no vaya a ser que se queden sin trabajo. Por supuesto, muchas más manifestaciones, más presencia pública, más cuento, más marchas y más propaganda, propaganda sin fin, para que nadie vaya a pensar que sobra ni uno sólo de los empleados públicos de este país, cuando cuatro millones de españoles han visto desde el 2004 como se quedaban sin nada. Pero también cinco millones de jóvenes, un millón de licenciados entre ellos, tengan que ir pensando en hacer las maletas, porque aquí los que controlan quien trabaja y quien no, son los sindicatos y las organizaciones empresariales, para seguir manteniendo también a sus colocaos, con EREs y sin EREs.

Lo único que está claro es que a España le sobra mucho lastre inútil, porque la patulea de mangantes que se ha afincado en el poder, nunca ha sido más onerosa para los españoles. Definitivamente, lo que está en juego en este país en relación al sector público no es que el sector público sobre, sino que sobra la inmensa corrupción que hay en el sector público y que se transfunde al sector privado y a la sociedad en general.

Es hora de bajar a los enchufaos de los pedestales públicos, que se busquen la vida como los demás y que rindan cuentas y se dejen de cuentos. Y es hora de que los funcionarios de este país cumplan con su deber “in vigilando” de la cosa pública, porque hasta ahora han sido los cómplices del sistema, amparado por los distintos gobiernos, de creación de redes mafiosas de corrupción en las administraciones públicas del Estado. Comenzando por el Fiscal General del Estado, que es el encargado de velar por erradicar la corrupción pública en este país y más bien a lo que se dedica es a taparla.

Los españoles estamos hartos de tantos engaños y asfixiados de tanta mierda como se ha creado desde el poder para robarnos, ¿hasta cuándo vamos a seguir soportándolo?

Enrique Suárez

miércoles, 29 de enero de 2014

450.000 empleados políticos en España



Alguien se ha tomado la molestia de calcular revisando los datos del INE, de Eurostat, y de otras instituciones, cuantos cargos y cargas nos ofrece el único sector laboral que ha crecido, más de un 25 %, durante los últimos diez años: LOS EMPLEADOS POLÍTICOS, mientras en España se reducía la población activa en un 21 % y el paro general alcanzaba los seis millones de ciudadanos, el sector político parece que es el único que no se ha visto afectado por la crisis económica en este país.

A continuación, una relación pormenorizada de los cargos y cargas de origen político, que tenemos en este país, sin ánimo de ser exhaustiva, pues habría que añadir otras entidades públicas o directamente gestionadas políticamente que no se reseñan en la relación. También habría que añadir los empleados públicos que están adheridos laboralmente a estos organismos, por lo que la onerosa representación política en este país supera el millón y medio de empleados de origen político, afincados en el epígrafe SECTOR POLÍTICO, creados exclusivamente para la representación política, siendo muchos miles aquellos de los que se podría prescindir y este país no se enteraría, e incluso funcionaría mucho mejor. Más en un país en el que actualmente hay un millón de licenciados en el paro, posiblemente mucho mejor cualificados que la mayoría de los colocados por la gracia del dedo que los puso.

España es el país de la Unión Europea con más empleados políticos proporcionalemente a sus habitantes. 

Cargos: Número Diputados y senadores 616 Parlamentarios autonómicos 1.206 Alcaldes 8.112 Concejales 65.896 Diputados provinciales 1.031 Cargos de confianza en diputaciones 970 Responsables de cabildos y consejos insulares 139 Consejeros Valle de Arán 13 Mancomunidades 2.800 Políticos contratados como cargos de confianza 40.000 Políticos empleados en empresas públicas o con participación estatal 131.250 Políticos en la Unión Europea 1.100 Políticos en embajadas autonómicas 940 Políticos en el Consejo de Estado 60 Políticos retirados con pensiones 1.600 Tribunal de Cuentas 120 Consejos económicos y asesores 4.800 Defensores del pueblo, menor, mujer, etc 900 Observatorios y entes asesores 2.600 Fundaciones públicas 1.600 Sindicalistas liberados 65.130 Representantes Patronales 31.210 Cámaras de comercio 6.000 Cargos políticos en la Tesorería General de la Seguridad Social 800 Cargos políticos en el INEM nacional y regionales 2.400 Cargos políticos en entidades educativas 1.900 Instituto Cervantes 80 Cargos políticos en embajadas nacionales 240 Entidades de cooperación al desarrollo 230 Cargos políticos en medios de comunicación públicos 630 Entidades de gestión de fondos de formación 140 Entidades de desarrollo rural 860 Consejos reguladores 480 Políticos ante organismos internacionales (ONU, OCDE, etc) 160 Consorcios 870 Comisiones nacionales (Valores, Telecomunicaciones, etc) 440 Gestores de fondos públicos 680 Casa Real 132 Entidades financieras públicas 460 Cargos de designación para gestores de clases pasivas 40 Cargos de designación para entes gestores de vivienda pública 390 Entidades de publicaciones públicas 430 Entidades de difusión cultural en el exterior (estatal y autonómica) 1.470 Agencias Públicas de Regulación 910 Tribunales y entes de mediación 630 Entidades de conservación del patrimonio 860 Entidades de investigación e I+D 182 Entidades relacionadas con el tabaco 182 Entidades relacionadas con el juego 164 Patrimonio del Estado y autonómicos 640 Entidades de coordinación territorial y municipal 450 Entidades de mutualidades públicas 1.360 Cargos de designación directa en el sistema sanitario 8.260 Cargos de designación directa en el sistema educativo 9.390 Organismos de control interno 4.270 Organismos de gestión catastral 2.470 Direcciones generales de Policía y Guardia Civil 130 Instituciones Penitenciarias 61 Protección civil y servicios de emergencias 700 Seguimientos de medios de comunicación y gabinetes de prensa 7.200 Servicios estadísticos y de padrón municipales 730 Entidades de transporte público estatal, autonómico y local 7.800 Entidades de conservación de infraestructuras 1.360 Correos y telégrafos 870 Consejos deportivos 120 Entidades bibliotecarias y museísticas 2.080 Entidades vinculadas al teatro, cine y expresiones artísticas y culturales 1.415 Entidades de conservación 360 Entidades de reindustrialización y reconversión 82 Entidades vinculadas a la gestión de la energía 540 Mercados centrales 346 Desarrollo de medios rurales 1.315 Gestión del agua y cuencas hidrográficas 860 Protección medioambiental y actuaciones en la costa 2.105 Agencias meteorológicas 26 Agencias de cambio climático y reducción del gasto energético 480 Centros de estudios sociológicos, históricos y constitucionales 795 Organismos de igualdad y prevención de la violencia doméstica 2.330 Organismos de trasplantes y donación 86 Plan nacional sobre drogas 36 Entidades estatales y autonómicas de comercio exterior 2.450 Entidades de astronomía y astrofísica 34 Entidades de investigación oceanográfica y pesqueras 260 Parques tecnológicos y empresariales 370 

Total:  445.534 empleados del sector político en España.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El mito de lo público se cae en España


"El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo trata de vivir a costa de todos los demás." Frédéric Bastiat


De las grandes desigualdades existentes en este país hay una que siempre se oculta por todos los miserables de todos los partidos y sindicatos: los privilegios de los trabajadores del sector público y el expolio a que están siendo sometidos los asalariados del sector privado y los trabajadores autónomos.

Lo hemos denunciado tantas veces en este blog, que en España hay una inflación de empleo público, que hay un secuestro de la opinión pública por los empleados públicos, que el sector público es una estafa, que contribuye a sostener a la casta que lo mantiene en sus privilegios y que los de los lacitos negros son los más getas de este país, que en vez de trabajar se dedican a hacer campaña en favor de sus privilegios, habitualmente en horario laboral, utilizando a la gente y su miedo para mantenerse en los pedestales que se han organizado.

Y nada de distinguir entre funcionarios y otros empleados públicos, si este país está lleno de mierda ha sido gracias a los funcionarios y los empleados públicos que no han cumplido con su función que es servir a los intereses generales de los españoles y se han transformado en siervos de la casta que los mantiene viviendo como aristócratas en relación a un pueblo que cada día las pasa más putas para sobrevivir. ¿Habéis visto alguna vez a un funcionario denunciar la corrupción pública que ha estado presenciando?. La hipertrofia institucional de este país además de ser inoperante, resulta esperpéntica.

Hay cosas que no se entienden en este país, pero que nunca salen en los medios de comunicación, que están absolutamente controlados por el dinero público que administra la casta, por eso los españoles no nos enteramos de lo que ocurre en relación a lo público; paso a describir a continuación algunas cosas que resultan insoportables en esta filosofía de la miseria que se han organizado los estafadores, no todos posiblemente, pero sí muchos.

1)     ¿Porqué en España se necesitan dos trabajadores públicos para hacer lo mismo que en Alemania hace uno solo? ¿Son acaso más idiotas los empleados públicos españoles o es que por cada uno que trabaja, hay otro colocado cobrando el sueldo sin saber hacer la o con un canuto?.

2)      ¿Por qué en España, mientras el paro en la población general ha crecido hasta el 27 %, el empleo público ha crecido en un 25 % durante los últimos 10 años? En 2001 había 2,5 millones de empleados públicos en España, en 2011, diez años después, había 3,1 millones de empleados públicos.  En 2001, el desempleo de la población general alcanzaba en el tercer trimestre la cifra de 2,18 millones en la EPA y  1,58 millones según el INEM, en 2011, mientras que en 2011, el desempleo de la población general se había incrementado hasta los 4,8 millones en el INEM y hasta los 5,9 millones en la EPA.

3)      Conclusión del punto anterior, ¿cómo puede ocurrir en España que el único sector que no pierda empleo durante los últimos diez años y que además lo incremente sea el sector público, que lo hace en un 25 %, mientras que en la población general crece el desempleo durante el mismo periodo en un 304 % en cifras del INEM y en un 271 % en datos de la EPA?

4)      El diferencial de afiliación sindical de los trabajadores explica buena parte de esta cuestión, mientras que en el sector público los trabajadores están afiliados a un sindicato en un 35 %, en el sector privado sólo lo están en un 14 %, y fundamentalmente la sindicación se produce en grandes empresas, con muchos años de antigüedad y contratos indefinidos. Se puede decir que las organizaciones sindicales de este país viven de lo público y eso es lo que acaban defendiendo, es decir, sus intereses y privilegios.

5)       Un reciente artículo de El País nos ha mostrado la gran estafa que se comete en este país en defensa de lo público, que bien parece una orden de caballería con privilegios feudales, sino no se explicaría lo siguiente en relación a la diferencia de los salarios percibidos:

SALARIOS %
PÚBLICO
PRIVADO
Más de 2.095 €
60,3 %
22,1 %
Menos de 1.216 €
9,1 %
35,4 %

Sin duda, al contrario de la manipulación a que somos sometidos por sindicatos de clase, determinados partidos y empleados públicos, los grandes privilegiados de este país son los empleados públicos y los grandes explotados que son los empleados privados y autónomos.

6)      Pero en realidad, aquí y en toda tierra de garbanzos, el que paga siempre tiene razón y la opinión pública parece que no está muy satisfecha con los empleados públicos de este país, además de estar bastante harta de pagar más impuestos de los que consideran que deberían pagar por los servicios públicos que reciben, eso es lo que se deduce de la última encuesta del CIS, al observar el grado de satisfacción con los servicios públicos:


SATISFACCIÓN
SECTOR PÚBLICO

INSATISFECHOS %
Justicia
78 %
Dependencia
  76,5 %
Enseñanza
 61 %
Sanidad
  58,8 %
Servicios Sociales
58 %
Pensiones
  57,5 %
Obras Públicas
51 %
Seguridad Ciudadana
48 %
Transporte Público
   34,8 %

Total

    69,2 %


La conclusión de este artículo es que parece que definitivamente EL MITO DE LO PÚBLICO se cae en España, con un sector extraordinariamente inflado políticamente, con un porcentaje de sindicación elevado y reaccionario, mucho mejor pagado que el sector privado, y que realmente no satisface a la inmensa mayoría de los españoles, que  en un porcentaje del 66,2 % de los españoles, consideran que reciben del Estado menos de lo que les corresponde por los impuestos que pagan.

Cuando veas a alguien defender lo público la próxima vez,  con su lazo negro y su furia impostada, pregúntale si vive de ello y en ese caso deberías felicitarle por la fortuna y el privilegio que tiene en relación a los demás españoles.



Enrique Suárez

jueves, 7 de noviembre de 2013

Radiografía de una estafa pública




En la última encuesta del CIS se ha preguntado a una muestra representativa de españoles su opinión sobre lo que pagan y lo que reciben del Estado, estos han sido los resultados más o menos agrupados para comprensión de aquellos no habituados al manejo de tablas, gráficas y estadísticas.

A pesar de lo que nos han expuesto hasta la saciedad tanto desde el Gobierno actual como desde los anteriores los españoles no estamos satisfechos con los servicios públicos, más bien ocurre lo contrario, pensamos que pagamos demasiados impuestos para los servicios públicos que recibimos.

Por hacer un breve resumen en orden decreciente, de los entrevistados han considerado que se encuentran poco o nada satisfechos los siguientes porcentajes: justicia (78 %), dependencia (76,5 %), enseñanza (61 %), sanidad (58,8 %), servicios sociales (58 %), pensiones (57,5 %), obras públicas (51 %), seguridad ciudadana (48 %) y Transporte público (34,8 %).  En resumen, el 69,2 % de los españoles están poco o nada satisfechos en relación a los servicios públicos que reciben en proporción a los impuestos que pagan, mientras que un 66,2 % dicen recibir menos de lo que pagan al Estado, por tanto se supone que tienen la impresión de que están siendo estafados por el Estado, consecuentemente la mayoría de los encuestados consideran que el Estado dedica muy pocos recursos a los servicios públicos en relación a los impuestos que recibe. Hubiera estado bien que se hubiera preguntado a qué creen que se dedica el excedente de impuestos que recibe el Estado en proporción a los servicios que proporciona,  pero los entrevistadores del CIS, parece que no se atrevieron.

En cuanto a los impuestos sólo un 2,7 % de encuestados consideran que se pagan pocos impuestos, el 88 % considera que se cobran de forma injusta, el 91 % que hay mucho fraude fiscal, y algo sorprendente, en vez de a las grandes fortunas, se considera que el fraude proviene en mayor cantidad de la escasez de trabajo que obliga a aceptar cualquier condición y de los sueldos excesivamente bajos.

En conclusión se puede decir lo siguiente, la gente considera que los servicios públicos que recibe no le satisfacen, que les resultan demasiado caros porque pagan demasiados impuestos para lo que reciben y por lo tanto que están siendo estafados por el Estado, que se gasta en otras cosas el dinero de sus impuestos y no en proporcionar los mejores servicios públicos. Reconocen los encuestados que hay demasiado fraude fiscal, que los impuestos no se cobran con justicia y que el origen del fraude está en las pésimas condiciones laborales que padecen los españoles.

Lo que no queda claro en la encuesta es que si los encuestados consideran que los representantes del Estado son unos estafadores que están cobrando más de lo que reportan en bienestar público, como no han iniciado todavía una reacción contra la corrupción, depredación y expolio que los políticos de la casta, formada por todos los partidos, están cometiendo con ellos. A ver si el CIS se anima y lo pregunta para la próxima, si todavía queda tiempo.


Enrique Suárez

domingo, 21 de julio de 2013

Tonterías, las justas, señor Malvar


El redentorismo post zapateriano se está poniendo de moda, todavía hay talibanes por los panfletos que tratan de convencer a los españoles de que Zapatero no fue un error, ni una enorme equivocación de los españoles que decidieron apoyar a alguien que les embaucó de todas las formas posibles; desde prometer pleno empleo para alcanzar la cifra de paro más elevada de nuestra historia, hasta asumir que los atentados de ETA fueran “accidentes”, o que los brotes verdes, terminarán siendo morados, para los de su partido. No había crisis económica sólo una desaceleración discreta, le permitió a este farsante, ganar las últimas elecciones del PSOE, que nunca más volverá al Gobierno de este país y eso es lo que tiene desesperados al millón de “colocaos” que están a punto de perder, o ya han perdido, su condumio. ¿Y de qué va a vivir tan “buena gente” que así lo ha estado haciendo durante la última década por amor al carnet?

En fin, de estas cosas y de otras, se nos va haciendo la vida. Hoy, he leído  un artículo en el diario digital Público, que otrora fue de papel, cuando había subvenciones al amigo Roures, maoísta como Zapatero, de un señor que se dice periodista y escritor, y se anuncia, a sí mismo, como un profeta de la postmodernidad perdida. El título de la obra es: “Ana Mato es un tío”, en él se despacha, sin recato ni mesura alguna, con sarcasmo de todo a un euro, mezclando en prodigiumque confusionis, el gürtell, la fertilzación subvencionada  por el Estado a lesbianas y solteras, la iglesia, una violación en Dubai a una noruega que terminó en la cárcel por mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, Ana Mato, Aznar, Alejandro Agag, la pertinaz sequía de pasta pública a los defensores de sus pretensiones,  y unas cuantas de sus esperpénticas elucubraciones personales, sobre el ser y el tiempo, y las divagaciones grotescas y provocativas que caracterizan a un laureado y reconocido progresista, convencido de que en este mundo no hay más verdad que la suya.

El artículo ha tenido cierto éxito entre las redes sectarias que acompañan a estos aspirantes a imanes habitualmente, siempre convencidos de que el mahdi de las cejas regresará algún día para devolver este país a la vanguardia del narco-progresismo construido con agitación y propaganda, a golpe de talonario del partido a sus ensalzadores y veneradores. Un comentarista inicia las jaculatorias del siguiente cariz, no tamizado por el sentido común: Aníbal, te has pasao; ese escrito no lo mejora ni dios y como éste no existe, resulta que tu escrito es inmejorable. O así me lo parece. ¡Enhorabuena!“ (sic).

Nada que añadir, este es un país libre en el que cualquiera puede opinar de la forma que bien le parezca, pero también ser contestado y refutado, si fuera necesario, y en este caso lo es.

Si el señor Aníbal Malvar, hubiera dicho que la ministra de sanidad Ana Mato, posiblemente implicada en casos de corrupción, no tiene ni puta idea ni de sanidad, ni de asuntos sociales, al igual que no la tenía su predecesora, Leire Pajín, posiblemente estaría de acuerdo con sus conclusiones, pero lo que no se puede hacer es mezclar medias verdades, con mentiras, para extraer conclusiones definitivas que abocan a los habitantes de este país a la estupidez propagada y prolongada.

No sé si el señor Aníbal Malvar reúne en sus atributos la condición de experto sobre el tema desde el que propaga su opinión, con ese sectarismo que caracteriza a los vanguardistas avanzados, que se resume en considerar atrasados o retrasados a todos los que no piensen como él;  pero a la vista de lo publicado en Público, creo que carece del conocimiento suficiente para establecer algo más que una soflama vacía de contenido, aunque con carcasa de magisterio, como la que nos ha colocado.

No sé si el señor Aníbal Malvar, por eso de no disparar sin municiones, se ha parado a estudiar el tema del que prodiga sus diatribas con un mínimo rigor y dedicación,  más bien creo que no, porque si lo hubiera hecho, tendría que saber que en un país tan atrasado como Francia, gobernado por un Presidente socialista, la “reproducción asistida pública” a lesbianas y solteras, no sólo no está subvencionada, sino que está prohibida por ley. ¡Retrógrados que son estos franceses, por Dios bendito!.

También debería conocer que en numerosos países retrasados en libertades civiles y derechos humanos, como Estados Unidos, Noruega, Suecia, estas cosas de subvencionar la fertilización artificial de lesbianas y solteras no ocurren y en otros como Alemania, Italia y Reino Unido, la normativa es tan restrictiva que la mayoría deciden hacerlo "por su cuenta" en Bélgica, Dinamarca, Chequia y España, países en los que las leyes al respecto son más permisivas.

El señor Aníbal Malvar tendría que explicarles a los desvalidos de este país que están haciendo dieta involuntaria, a los desahuciados por no poder pagar la hipoteca de su vivienda, a los comensales habituales de los comedores sociales, a los seis millones de parados que no encuentran trabajo y a los pensionistas que tienen que pagar sus recetas por enfermedades comunes, así como a todos los españoles que han perdido un 30 % de media en sus ingresos con la crisis que era una desaceleración, que lo importante para que España salga de la crisis y no perdamos el tren del progreso en la Historia, es que el Estado siga subvencionando la reproducción asistida de lesbianas y solteras, porque lo prioritario debe prevalecer sobre lo accesorio y secundario, para que el señor Aníbal Malvar y sus seguidores se sientan orgullosos de vivir en el país más avanzado del planeta en esas cosas que han permitido vivir magníficamente hasta ahora a la legión de agentes y agentas de género que lo hacían a costa del erario público, y pretenden seguir haciéndolo, criminalizando el sentido común, que por cierto, es el menos común de los sentidos.

Enrique Suárez



sábado, 8 de junio de 2013

Memoria de un estercolero





Desde que José Blanco fue nombrado ministro de Fomento, España se convirtió en un país sin retorno posible a la normalidad. 

Es lo que tiene convertir a un soberbio papanatas, analfabeto y desconceptuado, por la gracia del sultán Zapatero, en un gerifalte que distribuía las obras públicas de este país según su agenda personal y siempre al servicio del partido, del partido que más pagara por sus gestiones. Digno sucesor de "la tuneladora" Maleni, que se gastó cientos de millones de euros para salvar a una mariposa, la hormiguera oscura, que abunda en todo el país, mientras llenaba los bolsillos de las empresas que realizaban las obras y tal vez, las arcas de su partido político.

Tener “un conseguidor” en el poder, es la mejor forma de haber acabado con cualquier posibilidad de justicia, ya lo comprobamos en su día con el hermano de Alfonso Guerra en la Junta de Andalucía, y hasta hoy no han dejado de trincar en la izquierda andaluza, ramas política y sindical, hasta llegar a crear un emporio del trinque, mejor organizado en muchos aspectos que la mafia siciliana o la camorra napolitana. La cosa nostra andaluza, al igual que la valenciana, la balear o la catalana, la asturiana o la castellano-manchega, no tienen nada que envidiar a los ejemplos originales. Ejemplos de mafias del PP y del PSOE, de los nacionalistas y los sindicatos, tenemos por todo el territorio nacional, desde hace varias décadas.

La cuestión no es describir lo que está ocurriendo, que no es otra cosa que los ciudadanos se están dando cuenta de a que tropa de criminales y delincuentes les han concedido su representación pública. La cuestión es saber como va a concluir el oprobio y la desmesura, porque parece que los miembros de la casta, aunque han sido suficientemente detectados, señalados y sentenciados públicamente,  no están por la labor de abandonar sus pesebres. Ni siquiera tienen la decencia de reconocer el daño que le han hecho a este país, en el que hay más de 6 millones de parados y donde se está produciendo una deuda que cada día nos asfixiará más, sólo por mantener a los privilegiados de la casta en el poder, sin perder comba, ni beneficio en su encomienda en el trinque. Todavía tratarán de convencernos de que si nos han destrozado la vida ha sido por nuestro bien, para que no triunfe la derecha o la izquierda, o vete tu a saber si para protegernos del peligro extraterrestre que amenaza nuestras vidas.

La farsa en el escenario público continúa, aunque los espectadores ya estamos hartos de contemplarla. Ni nos seducen los actores, ni nos fascina el guión y además tampoco nos gusta pagar cien veces lo que vale una, sólo para que la casta y sus acólitos permanezca viviendo a costa de los demás. Hay tanto desmadre en la cosa pública, que lo mejor sería acabar con ella y luego ver lo que realmente era necesario, una vez que se haya expurgado a todos los parásitos que la tienen carcomida en vida.

La mención a lo público se ha convertido en un escarnio a los españoles, ¿cómo se puede defender un antro de corrupción de proporciones inescrutables?. Lo público, en manos de estos truhanes es una grave patología parasitaria, que nos va privando de la vida, son tan enormes los vicios públicos que no hay ninguna posibilidad en este país de que puedan existir virtudes privadas, lo que ha hecho la casta es convertirnos a todos en delincuentes a la fuerza, han elevado a la normalidad lo que era la más depravada conducta incívica. ¿Están legitimados los miembros de la casta para exigir el mínimo esfuerzo a los españoles después de todo lo que nos han hecho?. ¿Qué pensarán Rubalcaba y Rajoy cuando se acuesten por las noches? Tal vez piensen cuánto les queda representando a los españoles, que es lo que pensamos la mayoría de los contribuyentes de este país, aunque todavía no lo hayamos expresado con la contundencia que requieren los crímenes y delitos de la casta. Creo que con estos mimbres, no vale de nada el arte de la cestería, es tontería seguir insistiendo en que esto tiene alguna solución, que no sea que la casta se rinda y entregue el poder al pueblo.


Enrique Suárez

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