desde 2.006 en Internet

Mostrando entradas con la etiqueta Artur Mas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artur Mas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Diálogo bajo una farola de luz de gas




-          Pues verá usted, Don Pascual, cada día tengo más dificultades para comprender como tarugos semejantes como los que dicen representar a los españoles pueden seguir haciéndolo, sin que los cuelguen en plaza pública. No ya por la corrupción, que es de meritoria notoria, sino por la ignorancia que desprenden.

-          Que me va a contar usted, Don Segismundo, jamás se ha visto tal procacidad retórica en ese escenario paupérrimo en que se ha convertido el Parlamento español. La degradación es tan descomunal que más que una cámara de representantes parece un agujero negro, ahí toda materia o energía desaparece de inmediato. Por lo que cobran, por los beneficios, privilegios y aforamientos que se brindan a sí mismos, podían esmerarse un poco más.

-          Sin duda que tiene usted razón, querido amigo, fíjese sin ir más lejos en lo acontecido en Cataluña el pasado fin de semana, los catalanistas se montan un simulacro electoral sin mínimas garantías democráticas, votan los que quieren por lo que les mandan, porque las opciones eran SÍ, Sí o Sí o Sí y Sí, hacen el recuento ellos mismos, cuentan las papeletas los que lo convocan, sacan los resultados a su buen entender y propalan por el mundo la idea de que en Cataluña ha triunfado la opción independentista, cuando sólo acudieron a votar un 35 %, de los que menos del 30 % siguieron las consignas de Junqueras y Mas.

-          Bueno, lo mismo ocurrió con el Estatut y ahí los tiene usted, imponiendo su voluntad a la mayoría, desobedeciendo las cautelares del Tribunal Constitucional e invitando al Gobierno a dialogar sobre el bodrio electoral que se han organizado. El ausente Rajoy, que es como el amigo invisible del Gobierno, se va a Australia a dialogar con los canguros a ver si acaba de comprenderlo cuando vuelva.

-          Cierto, cierto, que la suerte le acompañe, porque la razón hace tiempo que le ha abandonado, pero verá usted es que así no se puede gobernar un país, en la última encuesta del CIS hay más gente que desconfía del Gobierno que cuando estaba Zapatero, que había barrido con todos los records posibles e imposibles, un fenómeno, que dejó España, el PSOE y las conjunciones astrales que no las reconoce ni la madre que las parió.

-          Pero es que no hay sentido común, se lo digo yo, una autonomía no puede ser más que una entidad administrativa dependiente del Estado, en un país con una nación que tiene por soberano al pueblo. Consulte usted el diccionario y verá que lo de la nacionalidad no llega a nación, más bien es un sucedáneo. Pero como nadie poner orden porque no hay cultura, pues así nos va.

-          Claro que tiene usted razón, porque nunca he podido comprender como no hay un político que no sea cenutrio en este país, llevamos 35 años con la simetría nacionalista y todavía no se ha enterado nadie en el Parlamento Español de la diferencia que existe entre un patriota y un nacionalista.

-          Pues si es usted tan amable de explicármelo

-          Verá usted un patriota puede ser nacionalista o no serlo, pero un nacionalista no puede ser un patriota

-          ¿Y cuál es la diferencia?

-          Pues muy sencilla, los patriotas lo son sobre naciones constituidas, los nacionalistas sobre proyectos de naciones. Evidentemente, ser nacionalista es un sentimiento o una aspiración, ser nacional es ser soberano, el “ismo” lo convierte en un movimiento que busca algo potencial, los patriotas, en este caso, sólo pueden ser españoles, porque sólo hay una nación soberana la definida en la Constitución.

-          ¿Y los nacionalistas?

-          Pues los nacionalistas son aspirantes a patriotas, que confunden sentimientos con leyes, y las imaginaciones de sus líderes con la realidad y la historia. No hay nación en este mundo que se haya hecho por fascículos, hasta donde alcanzan mis conocimientos, ni coleccionando tapas de yogur, o votos del monopoly. No es serio, a mí me parece una falta de respeto democrático hacia los que participan y también hacia los que no lo hacen, en realidad, contra todos los que lo contemplamos, es de vergüenza ajena.

-          Por eso Rajoy no habrá dicho nada entonces

-          Más bien creo que Don Mariano está pensando cómo establecer un diálogo con Artur Mas para que no le reclame algunas partes de Baleares, Aragón y Valencia. No tiene espíritu, nunca lo tuvo. Zapatero al menos tenía las cosas claras, dijo que el Estatut de Cataluña era su Estatut, que el Parlamento Español apoyaría lo que dijera el Parlament Catalán y así lo hizo con los votos socialistas y los de pa ayudar. Luego el Tribunal Constitucional dijo que era ilegal e ilegítimo, pero no pasó nada, ni a Zapatero ni al Paralmento español por haber prevaricado, total, como los jueces los ponen desde el poder político aquí nunca hay responsables de las atrocidades, de las memeces o de las corrupciones.

-          Pues yo tengo todavía confianza en Mariano Rajoy, que quiere que le diga, está volviendo locos a los catalanistas y la mayoría de los españoles con su plan oculto para retornar a la normalidad, que al final será el pacto fiscal, para que puedan llevarse más los políticos catalanes, que desde que le han jodido el negocio al hijo del contrabandista de divisas, está el país que no levanta cabeza.

-          Corren malos tiempos para la lírica, amigo mío, esperemos que no vuelvan a quemar el Liceo, que la cosa está muy chunga, para cobrar comisiones de la reconstrucción. Que una cosa es el derecho a decidir, otra el hecho diferencial y otra muy diferente la butxaca, aunque parezcan la misma, no, no lo son. Los catalanes están tan jodidos como los demás españoles o más, pero los políticos catalanes siguen meando colonia y convencen a sus súbditos de que es cava recien salido de San Sadurni de Noya. Nos vemos en breve, y a ver en que para; que tenga usted un buen día.

-          Lo mismo le deseo y siga usted tan perspicaz.

Enrique Suárez

lunes, 10 de noviembre de 2014

El fracaso de la Convocatoria de Artur Mas


A 10 de noviembre de 2014 se ha constatado la catástrofe del independentismo catalán, a pesar del calentamiento del clima convocante por parte de sus promotores, con un enfrentamiento al límite con el Estado de las entidades subordinadas a la Generalitat, al borde de la prevaricación, en Cataluña han acudido a votar 1.649.239 personas a favor de la independencia.

Los convocados por Artur Mas y sus acólitos para esta ocasión eran 6,23 millones de catalanes y residentes, por tanto la independencia de Cataluña es apoyada favorablemente por un 26 % de los catalanes con derecho a voto, lo que debe traducirse de forma inmediata, en que poco más de 1 de cada 4 catalanes es favorable a la independencia.

En la votación del Estatut de Catalunya del año 2006, votaron favorablemente 1.882.650 catalanes, lo que supone que en la Convocatoria Mas (ni referéndum, ni consulta, invalidadas por el TC), han votado favorablemente por la independencia, el 87 % de los que lo hicieron por el Estatut.

En las elecciones autonómicas de 2012, los partidos afines a que se realizara la Convocatoria Mas, obtuvieron aproximadamente 1.750.000 votos, por tanto en dos años de campaña ininterrumpida favorable a la independencia han perdido 100.000 votos entre todos.

En las elecciones europeas de 2014, los partidos afines a la Convocatoria Mas, que recordaremos son CIU, ERC, ICV, PSC, CUP, PODEMOS, obtuvieron en total 1.877.000 votos, lo que quiere decir que han perdido en tan sólo unos meses, más de 220.000 votos, a la hora de votar a favor de la independencia.

No concluiremos este breve recorrido sin señalar que en el año 1978, con un censo electoral de 4.421.965 catalanes con derecho a voto (recordemos que el censo electoral del 9-N era de 6.230.000 convocados), el sí a la Constitución obtuvo un respaldo de 2.701.870 catalanes.

En cifras relativas, reiteramos que la independencia de Cataluña ha sido apoyada por un 26 % de los convocados el 9-N, mientras que la Constitución Española de 1978 fue apoyada por un 61 % de los catalanes con derecho a voto.

Pueden ustedes extraer sus propias conclusiones de los resultados que se han ofrecido, pero está claro que alguien tendrá que rendir explicaciones y responsabilidades políticas, sociales, civiles, y tal vez, penales. 

La que interpreto, por mi parte, es que el 9 de noviembre de 2014, el derecho a decidir ha muerto, descanse en paz. 



Enrique Suárez 

lunes, 29 de septiembre de 2014

El 18 brumario de Zapatero, Artur Mas y Pablo Iglesias



La fecha de convocatoria del “Referéndum de Catalunya (consulta)” es el 9 de noviembre, una fecha especial porque coincide con el 18 brumario en el que Napoleón Bonaparte dio su golpe de Estado en Francia y también con el título del libro que Karl Marx dedicó a las andanzas de aquel deleznable personaje que fue su sucesor Luis Bonaparte, conocido como Napoleón III.

La convergencia intercatetaria nos ha llevado a una situación en la que tres “astros políticos” españoles se han conjurado en vulnerar las leyes de este país, la Constitución y lo que sea necesario, con tal de salirse con la suya.

Zapatero lo hizo en su día, dando un Golpe de Estado por el que nadie le ha reclamado responsabilidades, más que nada porque los del PP están agradecidos por haberse cargado al PSOE desde dentro con sus veleidades y ocurrencias. Deberían nombrar a Zapatero socio de honor del PP.

Este miserable que fue presidente del gobierno de España tras triunfar en las elecciones por haberse aliado con los “mártires de Leganés”, que, supuestamente, habían cometido el atentado del 11-M, es sin duda, el personaje más funesto y nefando de la historia democrática de este país.

Lo que le debemos a Zapatero

Un retrato en tres tiempos de su mezquindad proviene de la frase que escribió en su memoria de licenciatura cuando obtuvo su título de licenciado en derecho: “"El tribunal Constitucional ha definido con lucidez el significado de la autonomía como poder limitado: ante todo –dice el tribunal- autonomía no es soberanía, por lo que en ningún caso el principio de autonomía puede oponerse al de unidad dado que cada organización territorial es una parte del todo José Luis Rodríguez Zapatero

Sí, vuelvan a leerlo, este Zapatero fue el que posteriormente dijo que España era una cuestión discutida y discutible, siendo Presidente del Gobierno de España (¿?), para añadir a continuación, pasados los meses: “apoyaré la reforma del Estatut que apruebe el parlamento de Cataluña” (¿?), no añadió nada sobre si era constitucional o no, a él poco le importaban esas cosas con tal de obtener votos y continuar con la farsa.

Efectivamente, así fue, el Parlamento español con los votos del PSOE y los demás que le acompañaron, dio un Golpe de Estado en este país el 31 de marzo de 2006, declarando la vicepresidenta De la Vega que era un Estatut “constitucionalmente impecable”

Nadie nos contó por entonces que ese Estatut sólo fue votado favorablemente por el 36 % de los catalanes con derecho a refrendarlo.  Ni nadie nos contó después que el Estatut “constitucionalmente impecable” de Maria Teresa Fernández de la Vega, fue rechazado el 28 de junio de 2010, por el Tribunal Constitucional en numerosas cuestiones, mostrando que en el agregado de Golpe de Estado no sólo se había sumado el 36 % de los votantes catalanes que lo aprobaron, el Parlament Catalán, sino también el Parlamento Español (el 54 % de los que decían representarnos). La cuestión es que nadie puso una demanda en este país contra los golpistas, esperando a que prescriba el mayor atentado a la democracia española que se ha cometido en su historia.

Sorprendente es que ayer, Maria Teresa Fernández de la Vega y José Luis Rodríguez Zaptero hayan votado contra la convocatoria de referéndum en Cataluña (¿?) desde el Consejo de Estado que lo ha rechazado por unanimidad, cuando han sido precisamente dos de los principales promotores de la sedición de Cataluña desde sus puestos en el Gobierno de España (¿?)

Artur Mas tiene un plan estratégico para salvar a Jordi Pujol

La cuestión de Artur Mas es singular, tapar la corrupción continuada de Cataluña requiere un salto cualitativo, no sólo la de Jordi Pujo, sino la de todos los actores que han participado en el ágape del 3 %. Por eso hace unos días ha firmado la convocatoria de referéndum (“consulta”), vulnerando el artículo 149.32 de la Constitución Española de 1978, que sigue vigente y dice: 1. El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias:…. 32.  Autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum.

Lo que le dije en su día a Artur Mas, lo pueden leer ustedes en el siguiente enlace. Nada más que añadir

Pablo Iglesias y el País de Nunca Jamás de todo a un euro

Cuando todo estaba complicado, en un país como España es normal que surja una nueva complicación, un partido político dispuesto a cambiar la realidad desde las ideas más pintorescas y grotescas, considerando que España forma parte de Europa y estamos en el siglo XXI.

De hecho, parece que con singular éxito, hay muchos españoles convencidos de que lo mejor para este país es vivir en una dictadura de izquierdas totalitaria con un líder modosito con coleta, que tiene una verborrea que ya la quisiera para sí Mariano Rajoy.

Como recuerda la escenografía de Podemos a la patulea de chorizos que describe Karl Marx en las crónicas del 18 brumario de Luis Bonaparte, concluyendo en que todas esta ralea totalitaria es en sus inmortales palabras sobre la inmoralidad la representación de todas las castas, incluida la de Podemos: "«Sociedad de beneficencia» en cuanto que todos sus componentes sentían, al igual que Bonaparte, la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora.

Conclusión

Este país huele a podredumbre desde que Zapatero llegó al poder, Artur Mas quiso tapar la corrupción de Cataluña y Pablo Iglesias convertirnos al chavismo discretamente. Cierto es que la casta del PP y de los demás partidos invita a cualquier rebelión, revolucionaria o no.

Pero va siendo hora de que Mariano Rajoy comience a aplicar la ley que es para lo que ha sido contratado, porque en otro caso cometerá un acto de prevaricación como el que cometió Zapatero y su gobierno, o el que está cometiendo Artur Mas y el Parlament catalán desde hace años.

No se enteran todos estos chorizos, que la ley está por encima de los votos, la democracia se somete a ley o deja de ser democracia. Sólo es democrático lo que cabe en la ley y nuestra Constitución, todo lo demás es FASCISMO, sea con ceja de Zapatero, hecho diferencial de Artur Mas, coleta de Pablo Iglesias o negligencia de Mariano Rajoy.


Todo es demasiado sencillo, hasta los políticos pueden comprenderlo, el pueblo aprueba una Constitución en 1978, y la Constitución se cumple por parte de los políticos o los políticos están dando un golpe de Estado, aunque sea en catalán, venezolano o mamoneo de la casta, la parodia es lo de menos, la gramática es lo que importa. Porque sin gramática sólo nos queda por delante el totalitarismo, el despotismo y la dictadura. Los demócratas con la Constitución y los demás, son unos FASCISTAS.

Enrique Suárez

martes, 15 de julio de 2014

Preparando el golpe de Estado del 9 de noviembre de 2014

«Sociedad de beneficencia» en cuanto que todos sus componentes sentían, al igual que Bonaparte, la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora>> Karl Marx

Napoleón acabó con las instituciones revolucionarias francesas en el año 1799, un 18 brumario (9 de noviembre, precisamente el día que coincide con la convocatoria de referendum en Cataluña) para dar lugar al imperio y la invasión de Europa. 

Menos conocido fue el Golpe de Estado que aconteció en Francia cincuenta años después, perfectamente urdido y diseñado por Luis Bonaparte, reuniendo al lumpen proletariado de la  política de una Francia nostálgica e imperial, en un simulacro de revolución inexistente, utilizando una parodia para convencer a los franceses del apoyo que no tenía, mediante círculos organizados, en el que se reunía a los enemigos del orden vigente, en un proyecto de asalto al poder. 

Parece que en España se está forjando una convergencia intercoletaria para tomarnos el pelo a todos los españoles, entre las aspiraciones de un instruido en las artes del embaucamiento revolucionario de pacotilla, que emula al descendiente de Napoleón, junto a la ambición de un Catilina catalán que abusa de nuestra paciencia, y con un Nerón en el poder que disfruta pacientemente viendo como arde España, tocando la lira y leyendo El Marca.

 La fecha para la convergencia entre las aspiraciones secesionistas de Artur Mas y Oriol Junqueras, y las revolucionarias de Pablo Iglesias y su troupe, posiblemente sea una fecha tan señalada como el 18 brumario, 9 de noviembre de 2014, día del referendum de Cataluña y también aniversario de la noche de los critales rotos de los nazis y también de la caída del Muro de Berlín, y dejándolo en su datación anglosajona, 9/11, sería el atentado de las Torres Gemelas en Nueva York, pero el 9 de septiembre también se celebra la Diada en Cataluña. Lo que acontezca en España entre el 11/9 y el 9/11 va a ser un episodio histórico con toda seguridad.

En la historia de este mundo hay casualidades y causalidades, yo no creo en las casualidades en política, ni que Pablo Iglesias naciera el mismo día que el socialista que fundó el PSOE me parece una casualidad. 

Alguien tan poco sospechoso de conversión como Karl Marx lo describe así en el capítulo V de "El 18 brumario de Luis Bonaparte", dado su interés para comprender lo que está aconteciendo en España se reproduce a continuación un párrafo en el que se relata lo acontecido:

"Cuando la Asamblea Nacional volvió a reunirse en noviembre de 1850, parecía inevitable que estallase, en vez de sus escaramuzas anteriores con el presidente, una gran lucha implacable, una lucha a vida o muerte entre dos poderes. 

Lo mismo que en 1849, durante las vacaciones parlamentarias de este año, el partido del orden se había dispersado en sus distintas fracciones, cada cual ocupada con sus propias intrigas restauradoras, a los que la muerte de Luis Felipe daba nuevo pábulo. El rey de los legitimistas, Enrique V, había llegado incluso a nombrar un ministerio formal, que residía en París y del que formaban parte miembros de la comisión permanente, Bonaparte quedaba, pues, autorizado para emprender a su vez giras por los departamentos franceses y dejar escapar, recatada o abiertamente, según el estado de ánimo de la ciudad a la que regalaba con su presencia, sus propios planes de restauración, reclutando votos para sí. En estas giras, que el gran Moniteur oficial y los pequeños «monitores» privados de Bonaparte, tenían, naturalmente, que celebrar como cruzadas triunfales, le acompañaban constantemente afiliados de la Sociedad del 10 de Diciembre

Esta sociedad data del año 1849. Bajo el pretexto de crear una sociedad de beneficencia, se organizó al lumpemproletariado de París en secciones secretas, cada una de ellas dirigida por agentes bonapartistas y en general bonapartista a la cabeza de todas. Junto a roués arruinados, con equívocos medios de vida y de equívoca procedencia, junto a vástagos degenerados y aventureros de la burguesía, vagabundos, licenciados de tropa, licenciados de presidio, huidos de galeras, timadores, saltimbanquis, lazzaroni, carteristas y rateros, jugadores, alcahuetes, dueños de burdeles, mozos de cuerda, escritorzuelos, organilleros, traperos, afiladores, caldereros, mendigos, en una palabra, toda es masa informe, difusa y errante que los franceses llaman la bohème: con estos elementos, tan afines a él, formó Bonaparte la solera de la Sociedad del 10 de Diciembre, «Sociedad de beneficencia» en cuanto que todos sus componentes sentían, al igual que Bonaparte, la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora.

 Este Bonaparte, que se erige en jefe del lumpemproletariado, que sólo en éste encuentra reproducidos en masa los intereses, que él personalmente persigue, que reconoce en esta hez, desecho y escoria de todas las clases, la única clase en la que puede apoyarse sin reservas, es el auténtico Bonaparte, el Bonaparte sans phrase. Viejo roué ladino, concibe la vida histórica de los pueblos y los grandes actos de Gobierno y de Estado como una comedia, en el sentido más vulgar de la palabra, como una mascarada, en que los grandes disfraces y los frases y gestos no son más que la careta para ocultar lo más mezquino y miserable. Así, en su expedición a Estrasburgo, el buitre suizo amaestrado desempeñó el papel de águila napoleónica. Para su incursión en Boulogne, embute a unos cuantos lacayos de Londres en uniformes franceses. Ellos representan el ejército. En su Sociedad del 10 de Diciembre, reunió a 10.000 miserables del lumpen, que habían de representar al pueblo, como Nick Bottom representaba el león. En un momento en que la misma burguesía representaba la comedia más completa, pero con la mayor seriedad del mundo, sin faltar a ninguna de las pedantescas condiciones de la etiqueta dramática francesa, y ella misma obraba a medias engañada y a medias convencida de la solemnidad de sus acciones y representaciones dramáticas, tenía que vencer por fuerza el aventurero que tomase lisa y llanamente la comedia como tal comedia. Sólo después de eliminar a su solemne adversario, cuando él mismo toma en serio su papel imperial y cree representar, con su careta napoleónica, al auténtico Napoleón, sólo entonces es víctima de su propia concepción del mundo, el payaso serio que ya no toma a la historia universal por una comedia, sino su comedia por la historia universal.

 Lo que para los obreros socialistas habían sido los talleres nacionales y para los republicanos burgueses los gardes mobiles, era para Bonaparte la Sociedad del 10 de Diciembre: la fuerza combativa de partido propia de él. Las secciones de esa sociedad, enviadas por grupos a las estaciones debían improvisarle en sus viajes un público, representar el entusiasmo popular, gritar Vive l'Empereur!, insultar y apalear a los republicanos, naturalmente bajo la protección de la policía. En sus viajes de regreso a París, debían formar la vanguardia, adelantarse a las contramanifestaciones o dispersarlas. La Sociedad del 10 de Diciembre le pertenecía a él, era su obra, su idea más primitiva. Todo lo demás de que se apropia se lo da la fuerza de las circunstancias, en todos sus hechos actúan por él las circunstancias o se limita a copiarlo de los hechos de otros; pero Bonaparte que se presenta en público, ante los ciudadanos, con las frases oficiales del orden, la religión, la familia, la propiedad, y detrás de él la sociedad secreta de los Schuftele y los Spielberg, la sociedad del desorden, la prostitución y el robo, es el propio Bonaparte como autor original, y la historia de la Sociedad del 10 de Diciembre es su propia historia. 

Se había dado el caso de que representantes del pueblo pertenecientes al partido del orden habían sido apaleados por los decembristas. Más aún. El comisario de policía, Yon, adscrito a la Asamblea Nacional y encargado de la vigilancia de su seguridad, denunció a la comisión permanente, basándose en el testimonio de un tal Alais, que una sección de decembristas había acordado asesinar al general Changarnier y a Dupin, presidente de la Asamblea Nacional, estando ya elegidos los individuos encargados de ejecutar este acuerdo. Se comprenderá el terror del señor Dupin. Parecía inevitable una investigación parlamentaria sobre la Sociedad del 10 de Diciembre, es decir, la profanación del mundo secreto bonapartista. Por eso, precisamente, Bonaparte disolvió prudentemente su sociedad, claro está que sólo sobre el papel, pues todavía a fines de 1851, el prefecto de policía Carlier, en una extensa memoria, intentaba en vano moverle a disolver realmente a los decembristas. 

La Sociedad del 10 de Diciembre había de seguir siendo el ejército privado de Bonaparte mientras éste no consigue convertir el ejército público en una Sociedad del 10 de Diciembre. Bonaparte hizo la primera tentativa encaminada a esto poco después de suspenderse las sesiones de la Asamblea Nacional, y la hizo con el dinero que acababa de arrancarle a ésta. Como fatalista que es, abriga la convicción de que hay ciertos poderes superiores, a los que el hombre y sobre todo el soldado no se puede resistir. Entre estos poderes incluye, en primer término, los cigarros y el champagne, las aves frías y el salchichón adobado con ajo. 

Por eso, en los salones del Elíseo, empieza obsequiando a los oficiales y suboficiales con cigarros y champagne, aves frías y salchichón adobado con ajo. El 3 de octubre repite esta maniobra con las masas de tropa en la revista de St. Maur, y el 10 de octubre vuelve a repetirla en una escala todavía mayor en la revista militar de Story. El tío se acordaba de las campañas de Alejandro en Asia, el sobrino se acuerda de las cruzadas triunfales de Baco en las mismas tierras. Alejandro era, ciertamente, un semidiós, pero Baco un dios completo. Y, además, el dios tutelar de la Sociedad del 10 de Diciembre."


Pobre nación trabajadora, como decía Karl Marx, caer en manos de unos desaprensivos ambiciosos que tratan de asaltar el poder engañando a la gente.

Enrique Suárez




viernes, 13 de diciembre de 2013

La descomposición ha comenzado


Discurso traducido al español de la sedición del President de la Generalitat
 Lluis Companys (ERC)  contra la II República Española

El proceso de putrefacción del Estado ha concluido, precisamente hoy, con la propuesta de  preguntas para una consulta, que en realidad es un referéndum –prohibido expresamente por el artículo 149.32 de la Constitución Española de 1978- que ha realizado el elenco político catalanista partidario de la independencia de Cataluña; a partir de ahora asistiremos a un inefable proceso de descomposición institucional, sin precedentes, pero sí con consecuentes.


Es necesario distinguir en este caso la acción y efecto de pudrir, en las acepciones orgánica, emocional y letal, de la acción y efecto de descomponer o descomponerse y diarrea, porque nos ofrece una riqueza semántica más acertada. Descomponer es 1. Desordenar y desbaratar;  2. Separar las diversas partes que forman un compuesto; 3. Indisponer los ánimos, hacer que se pierda la amistad, confianza o buena correspondencia; 4. Averiar, estropear, deteriorar; 5. Dicho de un organismo: Corromperse, entrar o hallarse en estado de putrefacción; 6. Dicho del cuerpo: Desazonarse, perder la buena disposición de un estado saludable; 7. Perder, en las palabras o en las obras, la serenidad o la circunspección habitual; 8. Dicho del rostro: demudarse.


Descomposición, por tanto, mejor que putrefacción, para definir lo ocurrido ayer en la Generalitat catalana. Descomposición, por cierto, es sinónimo de corrupción. La corrupción de las palabras que traducen del español al catalán los términos: referéndum a consulta, soberanía nacional a me importa un pimiento, Constitución a papel higiénico, y Gobierno de España a que os den. Ciertamente, hay diferencia en la interpretación de los conceptos entre el idioma español y la lengua catalana, pero todavía es más grave la sedición de los postulantes que para hacer sus propuestas anticonstitucionales desde los cargos que detentan han tenido que asegurar previamente que iban a cumplir y hacer cumplir la Constitución Española de 1978. 


Al menos han tenido el detalle de no dar un Golpe de Estado como el que LLuis Companys dio en la República Española, y que además de costar algunas vidas, terminó con los huesos del gobierno sedicioso de la Generalitat acusado de rebelión militar en un Consejo de Guerra, en los penales de Puerto de Santa María y Cartagena, con más de 3.000 detenidos en el buque prisión “Uruguay” atracado en Barcelona para la ocasión.


Parece que la historia tiene la maldita costumbre de repetirse, en esta ocasión asistiremos a un Golpe de Estado prolongado en el tiempo, que lo único que busca es provocar una reacción por parte de las autoridades competentes del Gobierno español, para imponer en Cataluña el artículo 155 de la Constitución Española de 1978. 


Artículo 155
1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.



De no hacerlo así y permitir que en Cataluña se siga incumpliendo la Constitución por parte de las autoridades que prometieron en su día cumplirla y hacer cumplirla, la descomposición institucional de Cataluña está asegurada,  por tanto también la descomposición institucional de España, de la que Cataluña forma parte desde 1978, cuando 2.701.870   catalanes aprobaron la Constitución española (sobre un censo de 4.398.173 personas), aproximadamente un millón más que los 1.882.650 que aprobaron en 2006 el Estatut de Catalunya, (sobre un censo de 5.202.291 personas).


Resulta harto complicado para cualquier demócrata aceptar que la decisión de un 36,1 % de catalanes con derecho a voto  de 2006, tenga más valor que la decisión no revocada  de un 61,4 % de catalanes con derecho a voto de 1978, puesto que en Cataluña, a pesar de la sentencia del Tribunal Constitucional, se sigue aplicando el Estatut de Catalunya de 2006 con prevalencia sobre la Constitución Española de 1978. Es algo que los promotores del independentismo catalán deberían explicarle a sus electores, puesto que el Gobierno de España no ha movido un dedo por hacerlo, ni con el PSOE, ni con el PP. 

Enrique Suárez

jueves, 17 de octubre de 2013

Nacionalelismo catalanista




Si no fueran tan lelos los catalanistas, se darían cuenta de que sus motivos no son más prevalentes que los de los madrileñistas, asturianistas, andalucistas, galleguistas, castellanistas o murcianistas. Tan extravagante es su simplismo racional que consideran que los deseos se pueden convertir en hechos por la magia de las subjetividades diferenciales, sin saber aquello que dijo Max Weber: "una nación siempre es un resultado, nunca un propósito."

Se les llena la boca con algo que han denominado “derecho a decidir”, que en realidad es el derecho a decidir por todos los demás, sin haberles consultado siquiera. Se intitulan de demócratas para ejercer una tiranía camboyana que remeda al kmer rojo sobre los sufridos contribuyentes españoles de la comunidad catalana. Dicen que defienden la libertad, y es cierto, la libertad de hacer lo que le salga de las narices, sin respetar una Constitución que fue aprobada por el 90 % de los catalanes, sin respetar la libertad de aquellos que no piensan como ellos. Consideran justas sus reivindicaciones, cuando en realidad suponen la injusticia soberbia de aquellos que deciden contar lo que les deben los demás, sin pagar a sus acreedores.

Cataluña o Catalunya, si lo prefieren, está quebrada, gracias a los nacionalsocialistas del 3 % que gobernaron en la época del PSC-ERC-ICV, y gracias a los nacionalelistas de CIU-ERC que gobiernan actualmente. La deuda pública catalana se ha disparado en 2012 hasta los 50.000 millones de euros, el 25 % de su PIB autonómico, a la que hay que sumar 200.000 millones de euros que le corresponden de la deuda pública española. El negocio está claro, consiste en hacerse independientes y dejar sin pagar los 200.000 millones de deuda pública española que les corresponden, porque todo el mundo sabe que Espanya ens roba, sobre todo entre los nacionalsocialistas de PSC-ERC-ICV del pasado y los nacionalelistas de CIU-ERC del presente. Cataluña tiene 3.660.000 trabajadores activos, un 22,4 % de los trabajadores españoles. En una hipotética independencia cada uno tendría que pagar antes de irse a los demás españoles, solamente 54.664 euros. Como evidentemente una cosa es votar y otra pagar, algo que en Cataluña se dirime con esmero, seguramente no estarían por la labor de soltar la pasta de la soberanía emancipatoria, por lo tanto el pufo iría a deuda catalana. 

Ahora bien, 250.000 millones de euros de deuda para Cataluña suponen aproximadamente el 125 % de su PIB, si ahora tienen dificultades con una deuda del 25 %, imagínense ustedes con cinco veces más, y sin el Espanya ens roba.

Supongo que al salir del euro y la Unión Europea, esta deuda tendría que ser adquirida por otros países, pues imagínense ustedes que tras la independencia, España comprara la deuda catalana íntegramente. ¿Qué ocurriría entonces?, pues sencillamente que Cataluña habría alcanzado una independencia política sin una independencia económica, y su dependencia económica de España sería extrema, tanto que la metrópolis podría decidir embargar las instituciones de la colonia económica con el apoyo del FMI y el BCE, eso sin considerar quien iba a pagar las pensiones de los catalanes, así como todas las ayudas y subvenciones a más de un millón de parados que existen en la comunidad secesionista.

Fíjense ustedes hasta donde llega el nacionalelismo que los garrulos de los partidos políticos catalanistas no le han contado a los catalanes en que va a consistir el negocio del derecho a decidir con pelos y señales, ni siquiera les han dicho que para lograr la independencia tendrían que pagar durante muchas décadas el doble de impuestos que pagan ahora.

Estoy deseando que pongan fecha al referéndum, menudo negocio que vamos a hacer los demás españoles con la independencia de Cataluña, cuando les dejen peor que a Grecia sus representantes políticos, ya no podrán decir lo de Espanya ens roba, entonces dirán, Espanya ens mata de fam, pero entonces no tendrá remedio y además será verdad.

Enrique Suárez

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...