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jueves, 4 de noviembre de 2010

Ciudadanos en la Red: un millón de visitas


Algún día relataremos la historia de nuestra plataforma de blogs y foros, ciudadanosenlared.com, no es aún tiempo de hacerlo, pero sí de festejar que tras casi cuatro años ininterrumpidos de presencia en la red, hemos alcanzado el primer millón de visitas en nuestros blogs


y más de dos millones y medio de lecturas y un millón de entradas en nuestros foros, con participación de más de 1200 inscritos.

En estas páginas virtuales se encuentra un análisis continuado de la reciente historia política de España, así como numerosos textos de referencia imprescindible. Recientemente, alguien nos recordaba que no se podría entender la verdadera historia de Ciutadans (junto con Ciudadano Ubú) y UPyD (junto con Eli Jo, la berenjena laica), sin la labor desarrollada por Ciudadanos en la Red. Siempre hemos procurado mantener la libertad de expresión, aunque a veces no ha resultado fácil, procurando referir con rigor y entusiasmo, esa parte de la política que se oculta a los ciudadanos.

Gracias a blogger por haberlo permitido, así como a los autores de todas las fotos y reseñas que hemos tomado de la red.

Gracias a todos los que colaboran con nosotros, especialmente a Janario, Prufasó Nibey Sé, Dante Pombo de Alvear, Six Tarta, Erasmo de Salinas y Biante de Priena, así como a todos los que han colaborado con nosotros esporádicamente durante estos cuatro años. Aquello que comenzó como una actividad de evaluación política compartida, con el paso del tiempo, ha terminado siendo un instrumento imprescindible para comprender por qué en la política todas las cosas que en política no tienen explicación racional, es que ocultan de forma hiócrita una intención interesada.

Gracias a todos los que han pasado por aquí en alguna ocasión, sin vuestra presencia no hubiéramos continuado hasta hoy. Seguimos adelante, ahora vamos a por el segundo millón de visitantes.

Muchas Gracias a Todos

De la crisis que ha creado el PSOE, será el PP responsable


Advertimos a nuestros lectores en su día, que el Gobierno del PSOE que llegó al poder en 2004, aliándose implícitamente con los terroristas que provocaron el mayor atentado de Europa el 11-M de aquel año, por medio de una infame campaña de propaganda que proyectó sobre el electorado la imagen de culpabilidad del Gobierno de Aznar por su participación en la guerra de Irak, se iría de la misma forma: con una campaña de SMS diciendo ¡FUERA PSOE!.

Los gobiernos de Zapatero no han hecho otra cosa más que huir hacia delante desde entonces. Fundamentalmente mintiendo a los españoles sin ética alguna, creando cordones sanitarios ante sus opositores, desde las víctimas del terrorismo hasta el PP. Nos han inventado una realidad virtual que ha acabado por desplomarse en nuestras narices. No hay tiempo para seguir soportando su estupidez, incapacidad y soberbia, porque el país está al borde de la ruina.

Los escenarios inmediatos que se anticipan en el futuro varían en el factor desencadenante que originará la reacción en cadena que apartará al PSOE del poder posiblemente para toda su existencia. La mayor alegría que podríamos recibir millones de españoles, no es que Zapatero abandone el gobierno, sino que el PSOE decidiera disolverse. Los españoles no vamos a perdonarles jamás lo que nos han hecho, por lo menos en las tres generaciones que vamos a estar subyugadas para reparar su estropicio. Tampoco vamos a perdonarle al PP el habérselo permitido, y mucho menos a los nacionalistas egoistas que solo han mirado por sus intereses, en contra de los intereses generales.

Nadie va a acudir a salvarnos, ahora mismo hemos retrocedido más de veinte años con el progresismo que nos han insuflado, mientras que nuestros vecinos y socios europeos han resistido el embate de la crisis y ya están comenzando a recuperarse. Más que habernos conducido a la crisis económica, política e institucional más grave de los últimos cincuenta años, es que una vez que comenzábamos a levantar cabeza, habiéndonos convertido con el esfuerzo de muchas generaciones anteriores en la octava potencia mundial, ahora mismo estamos abocados a un descomunal descalabro, del que todavía se desconocen las consecuencias.

El legado del PSOE de Zapatero será la Ley de Violencia de Género, el apoyo a un Estatuto inconstitucional en Cataluña, el matrimonio homosexual, la Alianza de Civilizaciones, la Ley de Memoria Histórica, el apesebramiento de todas las instituciones del Estado con sus afines, el apoyo impícito a los terroristas de ETA por las negociaciones y Al Qaeda, por medio de los pagos de secuestros, el incremento de la desigualdad entre los españoles, el rebrote de la intolerancia, la opresión de la libertad, la justicia ocupada por la política, un déficit público que superará próximamente la línea roja del 15 %, el incremento de impuestos, el recorte de sueldos a los funcionarios, la congelación de los pensiones, la subida de la inflación que llegará pronto, más de 4.600.000 parados, una deuda total que supera el 400 % del PIB (la más elevada de Europa), la intoxicación informativa permanente, las políticas proabortistas indiscriminadas, la desintegración social con un paro juvenil del 50 %, un clima político de crispación absoluta, el incremento de la corrupción a niveles de hace dos décadas, y una disociación de la identidad de los españoles jamás alcanzada hasta ahora. Por supuesto, con la colaboración de sus aliados nacionalistas y la anuencia del Partido Popular.

El sistema político español está quebrado, al igual que la economía de nuestro país. Hemos gastado mucho más de lo que teníamos y lo peor de todo es que se ha dilapidado nuestro dinero en las gilipolleces más impresentables, endeudando las próximas dos generaciopnes, para beneficiar a los que aplaudían la babosidad del protagonista máximo de todas nuestras miserias: José Luis Rodríguez Zapatero.

Queridos compatriotas para aquellos que no lo sepan aún, estamos en estos momentos en una situación de estanflación encubierta desde hace dos años, es decir de estancamiento económico y decadencia, más una inflación falsa, creada a base de impuestos, que oculta la inflación que acontecerá el próximo año. En España no se van a producir puestos de trabajo hasta que la economía crezca realmente (no mediante artificios) a un ritmo del 2,5-3 % constante y mantenido, lo que no acontecerá hasta el año 2016 como mínimo y más posiblemente en el 2020. Nos quedan los diez peores años de nuestra vida por delante, volveremos a ver pobreza y miseria en España. Es posible que tengamos serias dificultades para mantenernos en la zona euro, porque incumpliremos, con toda seguridad, los requisitos para lograr nuestra permanencia.

Los maquilladores del Gobierno se dedicarán a partir de ahora a mostrarnos el cadaver nacional con una vitalidad inequívoca, pero todos sabemos que esa será su última falacia.

Posiblemente en estos momentos ya se esté preparando el desalojo del Gobierno después de habernos despojado por completo, si se prolonga la situación es exclusivamente con la intención de imponer una política de tierra quemada al PP cuando triunfe en las elecciones, se mantendrán hasta el último momento en el poder, a partir de entonces comenzarán la campaña de propaganda más infame que nos podamos imaginar, objetivo para el que Rubalcaba ha sido nombrado copresidente.

En el PSOE saben que no tienen ninguna posibilidad de resolver la crisis en la que estamos hace mucho tiempo, acuérdense cuando Solbes le negaba tal posibilidad a Pizarro y el mismo Zapatero la denominaba desaceleración, para engañar a los españoles vendiéndoles el paraiso mientras sabía que nos conduciría directamente al infierno. Los socialistas son terriblemente peligrosos, la mayoría sabe que su capacidad es mucho más limitada que los puestos que ocupan gracias al reparto inicuo de poder, a costa de que muchos con más capacidad permanezcan en el paro. No les importa, se comportan como parásitos, con toda su conciencia y egoismo.

Lo peor es que tras la panoplia del triunfo del PP en las elecciones, este páis se va a convertir en un auténtico infierno, porque los que han creado la quiebra actual, al quedar desposeidos de sus privilegios se dedicarán a organizar la campaña más hostil, en compañía de sindicatos, y otros colectivos, para tratar de culpar al recién llegado de todos los males que ellos han creado, aprovechando los medios de comunicación que se han inventado con nuestro dinero, para imponer su causa.

Se presentarán como víctimas de su propio crimen, nos inducirán a pensar que el PP ha creado la crisis y no pasará un día en que la tensión no crezca. Tengan en cuenta de que en este país no se creará trabajo hasta 2016, gracias a que han deteriorado tanto la economía que lo que buscan es que la legislatura que venga sea peor que las anteriores, porque además se han gastado todo el dinero, sin dejar ni margen de endeudamiento para salir adelante.

Mientras tanto, en el PP, no son capaces de movilizarse y denunciar todo lo que está ocurriendo, por ejemplo que el Gobierno del PSOE lo único que pretende es hundir por completo el país para que los que vengan detrás no tengan ninguna posibilidad de levantarlo.

Parece que a los asesores del PP, los ha contratado el PSOE. Y mientras tanto, a quienes podrían hacer frente a la estrategia que han diseñado en el PSOE para cargarle toda su mierda al PP, los tienen amordazados, como es el caso de Francisco Álvarez Cascos en su candidatura por Asturias. ¿De verdad alguien se piensa que un PP que no es capaz de ver como le están organizando el futuro va a ser capaz de resolver los problemas que ha creado el PSOE y que van a heredar los populares sin ninguna posibilidad, absolutamente ninguna, de resolverlos sin crear el conflicto social que el PSOE está eludiendo, mientras dejan que se pudran las cosas?.

Ese es el cordón sanitario que se está creando en estos momentos, el de proyectar sobre el PP la responsabilidad de todos los males que ha creado el PSOE. ¿Pero es que en el PP se han quedado ciegos, sordos, mudos y noqueados?. ¿Pero cómo se puede ser tan simple de permitir que sigan deteriorando el país que van a heredar en las próximas elecciones sin poner coto a tanto oprobio y desmesura?

Añado, como ha dicho un comentarista: si realmente tuvieran alguna intención de resolver la crisis habrían configurado un gobierno con criterio económico y capacidad resolutiva, pero si han creado un Gobierno que es una reunión de propagandistas avezados, su intención precisamente es la de enmascarar que no pueden resolver la crisis y proyectar sobre el PP el marrón, con la intención de quemar la legislatura próxima antes de que siquiera nazca.

Con el PSOE, si piensas mal, siempre te quedas corto.

Biante de Priena

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Una agencia pública contra el engaño


¿Alguna vez han pensado que ocurriría en este país si realmente funcionaran bien las cosas?. Quiero decir por ejemplo que pasaría si los representantes públicos que se eligen en las urnas fueran realmente responsables, tuvieran un envidiable talento y cada vez que se gastaran un euro público, lo hicieran con el mismo criterio que si fuera de su propio bolsillo. Posiblemente en los diarios veríamos noticias sobre la cria de los castores en Canadá o que un pingüino emperador ha recorrido patosamente cientos de kilómetros para aparearse. Las imágenes de los telediarios recogerían el parto de un panda, el otoño variopinto de Vermont y los cambios hormonales que los seres humanos sufrimos en una interacción emocional.

No teniendo que dedicar buena parte de nuestra miserable existencia a conocer lo que han dicho Rajoy o Zapatero, podríamos descubrir la sutileza literaria de Borges o Zweig, descubrir las melodías de Dvorák o Mahler, disfrutando de un scape land desde la estación espacial internacional. Sin embargo, eso no será posible, porque los políticos han invadido nuestras vidas como bárbaros, para ocupar toda nuestra atención. Que si hay derroche público, que si nos suben los impuestos, que si han pillado a un concejal del PP llevándose lo que no era suyo y a otro del PSOE en el municipio de al lado haciendo lo mismo.

Realmente, a pesar de lo que indiquen los gurús de la información, la era de la comunicación masiva no creo que procure más bienestar a los ciudadanos en las próximas décadas y menos en España, esta nación tan desvencijada que ya no se sabe si va, viene o se entretiene. No es extraño que el estrés haya elevado la presión arterial de los españoles, que haya más conflictos en las relaciones familiares o de pareja o se hayan incrementado los accidentes de tráfico, al tiempo que cada día asistimos a la exposición de noticias que nos sacan de quicio.

Empero, quiero hacer una sugerencia a los lectores de este blog tan acostumbrados a ser testigos de la deletérea deriva que acontece con las cosas públicas, que conciernen al interés común de los ciudadanos en nuestro páis, así como la exposición de muchas vidas privadas de esos nuevos mártires del escarnio y la mofa que salen en la tele, bien cobrando por ello, eso sí. Mi propuesta es crear una agencia pública contra el engaño.

No sería difícil, se elegiría un comité independiente que fuera mutando sus miembros cada tres meses que se encargaría de asistir a todas las denuncias que los ciudadanos hicieran sobre las múltiples estafas a que son sometidos por todos los depravados parásitos que viven del malestar ajeno. No es baladí la cuestión, porque en estos momentos es difícil encontrar algo público o privado que no esté directamente fundamentado en el engaño.

Fíjense ustedes en todos esos productos sanitarios que nos ofrecen desde el elixir de la larga juventud, hasta los crecepelos de toda la vida, pasando por las vitaminas que incrementan el vigor sexual o que nos devuelven la memoria y la atención. Ciertamente hay mucha gente que cae en las trampas publicitarias con la facilidad que las moscas en la miel. Si la gente hiciera una simple reflexión se daría cuenta de que muchos de los productos que se ofrecen son un engaño, porque de no serlo hace tiempo que viviríamos eternamente, no habría calvos, nadie tendría impotencia o inapetencia sexual y todos recordaríamos al menos lo que no olvidaba Funes el memorioso. Decía Aldoux Huxley que la ciencia médica ha avanzado tanto que ya nadie puede considerar que está sano, y no le faltaba razón: ¿quién tiene la certeza de que no tiene algún padecimiento oculto a punto de manifestarse?.

Pero quien dice productos parasanitarios, también puede ocuparse de los alimentos que adelgazan, las bebidas que nos llevan al paraiso, o las dietas espectaculares que nos devuelven la juventud perdida y todas sus virtudes. Alguien se preguntará por qué no se regula desde el Estado la veracidad publicitaria sobre productos de gran consumo, pues por una sencilla razón, posiblemente por qué nadie tenga interés en que recibamos una información correcta y por qué los publicistas se las saben todas, con decir que tal producto puede hacer tal cosa (aunque tenga realmente más posibilidades de que no haga nada, es decir, que sea ajena al proceso que pretende solventar) ya es suficiente para ser admitida.

Imagínense ustede que mañana les digo que el extracto de los huesos de aceituna molidos, en dosis mínimas perfectamente encapsuladas y presentadas, pueden prolongar la vida, y lo hiciera aprovechando el máximo share de publicidad, fichando a una actriz madurita de buen ver hablándonos de sus ventajas. Les aseguro que al día siguiente cientos o miles de personas acudirían a interesarse por el asunto a la farmacia más próxima y se dejarían unos cuantos euros en “las píldoras de la juventud” que deberán tomarse de forma pautada durante un periodo prolongado de tiempo suficiente, no menos de dos o tres años, para comenzar a comprobar sus efectos. Pasados los tres años y viendo que no ocurre nada espectacular, algunos abandonarían el tratamiento pero no se lo dirían a nadie, porque gracias al fenómeno de la disonancia cognitiva, asumir que han sido estafados sería publicar su ingenuidad irredenta, y a nadie le gusta que le consideren idiota, y menos entre sus amigos para que se lo recuerden siempre.

Así que mientras el inventor del “olivochelix”, ese producto milagroso tan reconocido, se pasea con su yate por la costa azul, miles de ciudadanos se habrán dejado miles de euros sin haber rejuvenecido ni un día, por qué ya estaba perfectamente advertido en el prospecto del producto que el efecto del milagro podía darse o no, dependiendo de las característica personales y ambientales a las que estuviera expuesto el sujeto, siempre particulares y diversas, sin decirnos cuales eran las que aseguran su funcionamiento, por supuesto.

Por lo tanto tendremos un hombre de negocios navegando por Cannes en vez de un truhán condenado a veinte años de cárcel por estafa. No crean que no tiene importancia la cuestión, porque el inventor del olivochelix posiblemente haya contribuido a la riqueza de este país comprando una factoría de producción, contratando a cincuenta trabajadores y pagando sus impuestos, haciendo nuevas inversiones en nuesvos productos que “pueden” resolvernos la vida, incluso exportando su producto a otros países con más ignorantes que en el nuestro con las bendiciones del instituto de exportación correspondiente, con la garantía del Estado español.

Pues si alguno ha entendido el ejemplo, aún con esfuerzo, le sugiero que ahora traslade su conocimiento al ámbito de la política y fíjense ustedes lo que pueden hacer nuestros loados representantes públicos ofreciéndonos reiteradamente el paraiso aunque cada día nos aproximen más al infierno.

Por eso insisto en crear una agencía pública contra el engaño, tanto si es en forma de publicidad comercial como propaganda política o manipulación de la información en los medios de comunicación. Sería una forma magnífica de aligerar el paro, contratando un par de miles de desempleados que recopilaran toda la información en toda España, además sería muy ilustrativo, porque cuando se dijera desde la agencia que el señor Zapatero ha mentido al igual que el señor Rajoy en tal fecha y circunstancia, y se acumularan todos sus engaños se podría hacer un magnífico “hit parade” del asunto, que podría extenderse a todos los políticos españoles, crando un ranking de estafadores públicos nacionales, autonómicos y municipales, y la cota alcanzada se podría exponer al lado de su nombre en las papeletas electorales.

El señor Zapatero con 2487 mentiras contrastadas se presenta a las elecciones en oposición al señor Rajoy que acumula 2387 mentiras contrastadas. Elijan ustedes a su mejor representante. En cuanto a los distribuidores del olivochelix sería fácil añadir en el prospecto del producto por ley, que no ha sido contrastado en sus efectos, su consumo puede ser perjudicial para la salud o no serlo, hasta que no se demuestre la cuestión de forma contrastada.

Pero descuiden, esto no ocurrirá, ¿cómo van a controlar a los estafadores los que no dejan de estafarnos todos los días gracias a que les hemos concedido el poder de hacerlo con nuestros votos?. Al contrario, la tendencia de los políticos será contratar a todos aquellos que pueden envolvernos mejor en la mentira, entre ellos ese procer de la humanidad que inventó el "olivochelix", contribuyendo al incremento de la riqueza nacional y a la reducción del paro.

Biante de Priena

lunes, 1 de noviembre de 2010

El regreso de la Política. A propósito de Francisco Álvarez Cascos


Para todos los males, hay dos remedios: el tiempo y el silencio.
Alejandro Dumas.

Si de algo carece la política española, con ostentosidad en los actuales tiempos, es de “areté”, quizás sea la explicación fundamental y más simple de todos nuestros males, porque sin esta virtud singular en los representantes públicos, la democracia siempre acaba degenerando en demagogia y tiranía.

¿Qué es la areté?, no es fácil precisar el término, pero puede comprenderse como una reunión de cualidades que el pueblo concede a algunos de sus miembros –“Princeps Inter Pares”- para representarlos públicamente . La areté es una peculiar mezcla armónica de virtudes cívicas, morales e intelectuales, que según Hipias faculta a su poseedor para pensar, hablar y obrar con éxito en las tareas del poder.

Asistimos en los últimos meses a un bochornoso espectáculo político en Asturias que al mismo tiempo se está convirtiendo en una épica hazaña democrática. Un aspirante a candidato, como los héroes de la antigüedad, ha renunciado a su posición de privilegio para iniciar desde la nada su carrera política de nuevo, como si con su ejemplo quisiera mostrar a los asturianos y a los españoles el auténtico sentido de la democracia, en un clima circundante de oprobio, desmesura y desmadre.

Francisco Álvarez Cascos es mucho más que un candidato a la Presidencia del Principado de Asturias, porque con su certero obrar está procurando, con sus ausencias y silencios, el regreso de la Política, con mayúsculas, a esta democracia desvaída y desvencijada en la que vivimos en España.

Un candidato, unas propuestas y unos seguidores, esa es la esencia más simple de un partido político en una democracia, un ejemplo real en esta pantomima virtual y demagógica de la política de nuestro país, en la que los dirigentes políticos deciden por los ciudadanos, incluso a su pesar. La circunstancia de que Francisco Alvarez Cascos sea miembro del Partido Popular es lo de menos, porque tras las últimas encuestas (que coinciden con las anteriores) su presencia en la candidatura del PP le dará el triunfo a su partido, frente a cualquier otra alternativa que no se la daría. Estos son los valores esenciales de la democracia, no del casquismo (culto al líder con que algunos intentan desprestigiar su gesto), no de la rebeldía, sino de la cordura y la coherencia.

Quien conoce a Francisco Álvarez Cascos sabe que no se caracteriza precisamente por callarse, sino por lo contrario, por decir lo que realmente piensa como si de un discípulo de Quevedo se tratase, precisamente esa es la razón por la que en su propio partido ha recibido el rechazo de los dirigentes asturianos y el silencio vaticano de los dirigentes nacionales. Al tiempo que sus seguidores (los de pico y pala, las bases del PP), cada día más y cada día de forma más apasionada van prorrumpiendo en un clamor por su presencia como candidato a la Presidencia del Principado. Por eso su silencio retumba y su ausencia es inmanente, está sabiendo manejar con inteligencia la trama del esperpento: ahora toca callarse y esperar, para que los focos iluminen a sus rivales en su máximo esplendor y la opinión pública conozca de primera mano su autentica naturaleza.

Ni con Maquiavelo de asesor representaría mejor su papel imprescindible en la política española pletórica de despropósitos; prudencia, paciencia y perseverancia al mismo tiempo, sabiendo que ahora no es el momento de decir nada, sino de callar y que hablen sus seguidores reclamando su presencia. Que fascinante es ver a un político con areté en estos tiempos en que todos sus colegas de profesión padecen una epidemia de hybris (desmesura ambiciosa y estúpida, con empacho de poder).

Cascos representa el despertar de la nación española, y como no podía ser de otra forma, acontecerá en Asturias, porque los asturianos sabemos reconocer entre los nuestros a los mejores (y también a los peores). En esta ancestral patria querida, que ama la libertad tanto como odia el poder injusto, que no tiene miedo a decidir y que ha sabido a lo largo de la historia romper los yugos que trataban de imponerle enfrentándose a sus opresores, creando una armonía en la convivencia por encima de las ideologías, porque sabemos que la razón no es de nadie más que del que la tiene; un candidato como Cascos, hecho a sí mismo, promovido por ciudadanos que le apoyan y no por su partido (más bien a su pesar), será el mejor pabellón que se pueda izar para destacar en la memoria colectiva de los asturianos, y por supuesto, también en unas elecciones. Cascos será candidato, porque en caso contrario el PP dejaría de existir en Asturias, ¿quién iba a votar a un partido que decide contra los deseos de sus propios afiliados?. Es la hora del ágora, hágase su voluntad.

¡Que hubiera sido de la memoria de Pericles, si Tucídides no hubiera recordado sus virtudes, y al mismo tiempo, la esencia de la democracia!

Biante de Priena

domingo, 31 de octubre de 2010

La falacia del igualitarismo


Quizás el igualitarismo haya sido la doctrina moral más provechosa para las políticas de izquierdas, tanto como el amor fraterno para el cristianismo, o tal vez, la grandeza de Alá para los musulmanes. Ciertamente las creencias siguen tejiendo la urdimbre que permite la dominación de los seres humanos y su segregación en dos clases: los poderosos y los desposeídos.

El igualitarismo es una estrategia política urdida con la intención de recabar apoyos en la democracia de masas entre los sectores menos cultos y más oprimidos. La demostración de que la búsqueda de la igualdad es una utopía irrealizable, es que nunca ha existido en este mundo, a pesar de que en su nombre se haya oprimido, despojado y aplastado a millones de ciudadanos desde el comunismo o el fascismo, pero en tono menor, como una lluvia fina que todo lo inunda, desde la socialdemocracia y las doctrinas conservadoras.

Hace unos meses escribí un artículo titulado: “igualitarismo no es igualdad”, hoy quiero avanzar aún más sobre lo escrito, a partir de las adquisiciones ideológica recogidas durante los últimos meses, fundamentalmente provenientes de pensadores liberales, pero también de socialistas utópicos y radicales.

Los liberales solo aceptamos una igualdad, la de todos ante la ley, mientras que los socialistas pretenden utilizar la ley para producir una supuesta igualdad y los conservadores para mantener una sutil desigualdad. Todo tiene que ver con las propiedades, no de los medios de producción como sugería Marx, sino de los recursos. Los conservadores heredan el trabajo acumulado de las generaciones anteriores y pretenden perpetuarlo con el trabajo ajeno, los socialdemócratas adquieren sus privilegios y propiedades del trabajo, y tienen la pretensión de mantener su adscripción reciente por medio del trabajo ajeno, de aquellos que les apoyan y esperan beneficios inmediatos.

La socialdemocracia produce desigualdad, como las doctrinas conservadoras tienden a mantenerla, porque ambas utilizan la coacción y el apoderamiento del Estado para desarrollar una supuesta justicia social, en beneficio, según indica su propaganda, de las clases más desposeídas para los socialdemócratas y de las menos privilegiadas por los conservadores.

Sin embargo lo único que pretenden ambas doctrinas es mantener el establishment y el status quo de los poderosos. Realmente los detentadotes del poder no cambian, siguen siendo los mismos, al igual que los desposeídos. En los últimos seis años ha crecido la pobreza en España con gobiernos socialistas, pero también la riqueza de los que más tienen, a los que se han añadido algunos socialistas como José Bono, entre otros muchos, mientras que la inmensa mayoría de los españoles hemos comprobado como nuestra calidad de vida se ha deteriorado y el Estado de Bienestar está comenzando a deteriorarse paulatinamente.

Los españoles somos iguales ante la ley, el artículo 14 de nuestra Constitución así lo indica, sin embargo hoy la desigualdad entre los españoles es mucho mayor, gracias a que el PSOE ha necesitado de los apoyos nacionalistas para seguir gobernando y el PP no ha sabido o no ha querido hacer una oposición rigurosa.

Así el igualitarismo permite que los funcionarios del Estado cobren cantidades que varían en un 50 % su sueldo si están en una comunidad autonómica o en otra, las mujeres siguen cobrando menos que los hombres por el mismo trabajo y se ha producido un desequilibrio insoportable entre los jóvenes que disfrutan de un 50 % de paro y los adultos que tienen que trabajar un 50 % más para ganar lo mismo. Hay instituciones en España que se han creado con el objetivo de imponer la desigualdad jurídica desde el Estado, como el instituto de la mujer o el fenecido ministerio de igualdad. Hay políticos sin formación que cobran de sueldo lo que en la administración pública se corresponde con funcionarios de carrera con seis trienios, que tuvieron que obtener su trabajo por oposición tras haber dedicado muchos años a la adquisición de conocimientos que les permitiera su acceso a la función pública. Hasta los más pobres son diferentes, ser pobre en una autonomía pequeña permite acceder a más ayudas que en una autonomía grande, y para colmo de los colmos, un factor de igualación como el idioma español ha sido excluido constitucionalmente de algunas comunidades autónomas con marchamo totalitario.

Pero quizás la mayor desigualdad es la que crea el Estado concediendo 426 euros como impuestos sociales negativos, a muchos que son improductivos (y piensan seguir siéndolo), mientras que hay ciudadanos en este país que para obtener poco más de sueldo tienen que dedicar muchas horas de trabajo y pagar impuestos para que sus colegas subsidiados puedan seguir disfrutando de la miseria organizada por el Estado, gracias a un Gobierno absolutamente incapacitado por los hechos.

Hay muchas otras desigualdades que se han producido en España durante los últimos seis años, para que vivamos en una sociedad menos equitativa y justa que antes de gobernar el PSOE, donde la injusticia y la inequidad se establece por ley. Pero el mayor problema que tenemos que afrontar los españoles es la descomunal deuda que hemos adquirido, que supera el 400 % entre la pública y la privada, el déficit galopante que traspasa el 12 % enjugado con subidas de impuestos y recortes sociales, condiciones que nos alejan del bienestar y abren un futuro muy negro para los españoles, de esta generación y las siguientes. Al final con el cuento del igualitarismo lo que hemos conseguido es convertirnos en un país atormentado por las deudas y la amenaza inmanente de ruina, donde el consumo no deja de reducirse, y la producción está absolutamente estancada, en una situación técnica de estanflación, disimulada y encubierta con las inversiones públicas más descerebradas.

Este panorama desolador tiene responsables, que son todos aquellos que han abogado desde la política por mantenerla y no enmendarla, y también por aquellos que debían haber frenado tanta estupidez y no han sabido hacerlo, habiendo fracasado ambos en su función pública de servicio a los ciudadanos. No sé ustedes, pero por mi parte creo que la afrenta violenta que nos han hecho los políticos no puede resolverse con un cambio de gobierno para que los que vengan sigan sin resolver las cosas, acusando a los que se vayan del estropicio, mientras siguen disfrutando de los mismos privilegios que sus predecesores.

Necesitamos hacer un cambio fundamental en España, los ciudadanos no podemos admitir bajo ningún concepto que los autores del descalabro (unos por sus excesos y otros por sus defectos) queden exentos de responsabilidad sencillamente con la celebración de elecciones y el cambio de collar. Es hora de exigir responsabilidades, no exclusivamente políticas, sino jurídicas, civiles y penales a los políticos españoles. Quien ha decidido desde la política algo que vulnere la Constitución Española debe responder por ello ante los tribunales, porque ha traicionado su mandato y ha vulnerado su promesa de cumplir y hacer cumplir la Constitución, porque a la larga la Constitución se ha convertido en un instrumento para someter a los ciudadanos y no para controlar a los políticos en sus excesos y defectos.

La mayor desigualdad que hay en España es entre ciudadanos y políticos, es hora de que exijamos a los políticos responsabilidades por haber incumplido el artículo 14 de la Constitución Española de 1978, que dice textualmente:
“Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”
Hasta que no logremos que los políticos sean iguales que los demás ciudadanos, viviremos en una tiranía, aunque sea por la defensa del igualitarismo o la justicia universal. Está claro que si hay igualdad ante la ley, no es necesario el igualitarismo, y si no la hay es que la Constitución Española no se está cumpliendo, que es un problema que requiere soluciones legales, y no políticas o morales.

Biante de Priena

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