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viernes, 10 de abril de 2015

"Esperando a los bárbaros" Constantin Kaváfis






Esperando a los bárbaros

-¿Qué esperamos congregados en el foro?
Es a los bárbaros que hoy llegan.

-¿Por qué esta inacción en el Senado?
¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?

Porque hoy llegarán los bárbaros.
¿Qué leyes van a hacer los senadores?
Ya legislarán, cuando lleguen, los bárbaros.

-¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto
y en su trono, a la puerta mayor de la ciudad,
está sentado, solemne y ciñiendo su corona?

Porque hoy llegarán los bárbaros.
Y el emperador espera para dar
a su jefe la acogida. Incluso preparó,
para entregárselo, un pergamino. En él
muchos títulos y dignidades hay escritos.

-¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron
hoy con rojas togas bordadas;
por qué llevan brazaletes con tantas amatistas
y anillos engastados y esmeraldas rutilantes;
por qué empuñan hoy preciosos báculos
en plata y oro magníficamente cincelados?

Porque hoy llegarán los bárbaros;
y espectáculos así deslumbran a los bárbaros.

-¿Por qué no a acuden, como siempre, los ilustres oradores
a echar sus discursos y decir sus cosas?

Porque hoy llegarán los bárbaros y
les fastidian la elocuencia y los discursos.

-¿Por qué empieza de pronto este desconcierto
y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)
¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían
y todos vuelven a casa compungidos?

Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.
Algunos han venido de las fronteras
y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?
Esta gente, al fin y al cabo, era una solución. 

C. Kaváfis

jueves, 9 de abril de 2015

ICE AGE, salvando la bellota magenta

 Si Rosa Díez hubiera hecho caso a

Para los que quieran conocer como fue la historia del naufragio de UPyD aquí dejamos una recopilación de los acontecimintos: 

miércoles, 8 de abril de 2015

Signos de cambio en la política española




"Desde la aparición del Estado constitucional y más completamente desde la instauración de la democracia, el demagogo es la figura típica del líder político en Occidente." Max Weber

He decidido escribir menos y observar más, el interesante espectáculo que está aconteciendo desde hace unas semanas en ese gran escenario teatral que es la política española. La teoría general de sistemas de Von Bertalanffy es sin duda aplicable en este caso, porque en todo sistema cerrado, también en los de poder, la entropía va creciendo hasta que hace que todo estalle. LLevo años esperando esta implosión y de verdad que la estoy disfrutando.

El sistema cerrado de la democracia española dominado por castas capitales se ha roto definitivamente con la irrupción de partidos disgregadores como Podemos, o acaparadores como Ciudadanos, que vienen para quedarse, aunque pronto se verán conflictos también en estas formaciones, la ambición de poder las mantendrá unidas durante un tiempo. Algo que no han logrado Rosa Díez y su secretario Gorriarán, cuando hoy mismo en el partido magenta de Asturias se ha elevado a rebelión lo que hasta ahora eran disgregaciones puntuales. Algo que se veía venir desde hace tiempo.

En el PSOE el conflicto existente entre la dirección federal y las diversas taifas de Andalucía o Cataluña, con la marcha de Rubalcaba se ha acrecentado. Carme Chacón se prepara para presentarse de mesiánica lideresa salvadora, con la ayuda de Susana Díaz, para desplazar a Pedro Sánchez. Los resultados de Andalucía organizados sobre una población cautiva en el pesebrismo eterno, acrítico con la corrupción que se ha vivido en esa comunidad, más que un indicador de fortaleza, lo es de debilidad. Otros lo fueron la destitución de Tomás Gómez, la marcha de Pere Navarro, la reunión de Bono y Zapatero con Pablo Iglesias, demasiado dividido está el partido.

En el PP ayer Mariano Rajoy pidió unidad, en un partido que ha gobernado este país en la mayoría de sus ámbitos de forma hegemónica suena a discurso peronista. Sin duda, Mariano Rajoy está amortizado y no creo que sea el próximo candidato a las elecciones generales, entre otras cosas porque durante los años 2011-2015 ha dicho que iba a bajar los impuestos y no ha dejado de subirlos, sin tocar el gasto público para no crear conflictos con los de los distintos pesebres autonómicos de todos los partidos. Cospedal ha denunciado movimientos internos con el ánimo de desestabilizar el partido.

Alberto Garzón, líder postulante de IU dice que hay una conspiración en su propio partido que quiere arrebatarle su candidatura a las elecciones generales. Duran i Lleida, un día se va y otro no de la unión con la Convergencia de Artur Mas.  

 La interpretación sosegada de estos acontecimientos partidarios, junto con la preocupación intensiva de los españoles por la corrupción política, los pírricos resultados en el mercado del empleo, el incremento continuado de la deuda pública y la escasa celeridad de la justicia en resolver los muchísimos casos de corrupción y fraude políticos, conducen a la deslegitimación de los partidos políticos ante la opinión pública. El 83 % de los españoles según las últimas encuestas no confía en los partidos políticos. Recientemente en las elecciones departamentales francesas los votos a todos los partidos han sido menos que los no emitidos, blancos y nulos. En las elecciones europeas, el PSOE y el PP perdieron 5,2 millones de votos al alimón.

Pero sin duda el hecho más importante de todo lo acontecido es la rebelión interna y manifiesta en algunos partidos políticos que pronto se extenderá a todos. En ningún partido político español hay actualmente democracia, todos deberían ser erradicados siguiendo la ley de partidos, además de sus incumplimientos constitucionales diversos y sus aforamientos impresentables. La ausencia de isocracia, igualdad entre representantes y representados, deslegitima el proceso electoral español, en el que todo está “atado y bien atado” como con Franco. La demagogia y la propaganda, a la que tan afines son los medios de comunicación españoles que viven del pesebre público, ya no puede sostener tanta mendacidad.

Aunque algunos desde sus sanedrines y vértices piramidales hayan decidido amenazar a los españoles con los fuegos del infierno, ya no tienen credibilidad para ser atendidos. Vamos directamente hacia una segunda transición, el oficio de político será el de servicio público y no el de público a su servicio a partir de ahora y aunque traten de enmarañar la cuestión desde arriba, los de abajo no van a permitir que se juegen su futuro a caerle bien a los que ponen a los candidatos. La casta de todos los partidos, también la de Podemos, que nadie se equivoque, está acorralada por los ciudadanos españoles del siglo XXI, que no están dispuestos a seguir votando ladrones como rentistas de su destino. 

Esta pequeña revolución ha comenzado, el castillo de naipes se desmorona, al final ni habrá ruido, ni furia, sencillamente silencio, el silencio de los demócratas, que hasta ayer fueron inocentes corderos inmolados en el tiempo, que creían que con votar se hacía una democracia. 

Una democracia no se hace por los votos, se hace por cumplir los criterios que así la definen, que siguen siendo los mismos que hace 2500 años en Grecia: isegoria (libertad de hablar en la asamblea, hoy transferida a las redes sociales), isonomia (igualdad ante las leyes, nada de aforamientos) e isocracia (igualdad entre representantes y representados, nada de yo soy el que manda y vosotros los que votáis tenéis el deber de obedecerme, de los despotismos), por supuesto, siempre en un ámbito de Justicia (diké) independiente del poder político, económico y social. 

Otra circunstancia relevante (la extraigo del blog Sueldos Públicos), es que hay muchísima gente dependiendo de lo que decidan las respectivas castas, de sus partidos, para convertirse a su vez en casta y ante los vientos de cambio que se avecinan, se han puesto muy nerviosos.

  • Número Alcaldes elegibles: 8.192 (elecciones 2011: 8.116)
  • Número de concejales elegibles: 67.640 (elecciones 2011: 68.462)
  • Número de alcaldes pedáneos nombrados: 2.995 (elecciones 2011:3.304)
  • Número de diputados provinciales designados: 1.040 (mismo que elecciones 2011)
  • Censo electoral: 35.104.986 votantes (elecciones 2011: 34.681.888)

Como dije hace años, la casta se derrumbará el día que retumbe el silencio de los demócratas... y parece que ya se escucha a lo lejos.

Enrique Suárez

jueves, 2 de abril de 2015

Albert Rivera y Pablo Iglesias, sosias de Rinconete y Cortadillo



"Muchos son limpios de manos porque se lavan, no porque no roban" Francisco de Quevedo y Villegas

La actividad política debería ser reconocida profesionalmente en el epígrafe de espectáculos y diversiones. Algunos de los personajes que deambulan por el gran escenario de los telediarios y las tertulias de todo a un euro, son tan entrañables como lo fueron El Lazarillo de Tormes o Rinconete y Cortadillo. Nunca antes las instituciones políticas españolas habían recordado tanto al Patio de Monipodio.

Cierto que el público traga de todo, con cualquier propuesta y a veces hasta sin ninguna, resultan atractivos personajes de la farándula política como Albert Rivera y Pablo Iglesias, los relumbrones del momento. Mientras los medios de comunicación de masas revolucionadas y quebradas, apuesten por los partidos políticos y no por la democracia, seguiremos viendo boutades, chascarrillos y jaculatorias, en lugar de propuestas con un mínimo sentido común. ¿A quién le interesa el sentido común en estos días con lo simpáticas que son las chorradas que vierten los políticos sobre sus huestes y sus hordas?

Nunca seré votante de Podemos, ni de Ciudadanos, tampoco creo que lo vaya a ser de ningún otro partido, me he vuelto apóstata de las mentiras que nos cuentan todos estos feligreses ambiciosos para vivir sin pegar palo al agua el resto de sus días. A mí, personalmente, la mayoría de los políticos siempre me han parecido unos jetas y unos mangantes, y en cada ocasión que me he aproximado para refutarlo he descubierto que pensando mal de ellos me quedé demasiado corto.

Albert Rivera ha dado más bandazos ideológicos que una pluma en un huracán, ha dejado más gente en la cuneta de sus seguidores que ningún otro político de este país, incluyendo a Rosa Díez y Francisco Alvarez Cascos, que no le van a la zaga. Nadie ha tenido tanta cara en la política española desde Godoy para acá. Del PP a un Ciutadans transversal que convirtió en izquierda no nacionalista (española no, catalana sí) para seguir en el poder, para después apuntarse a una operación libertaria con Libertas, un partido que en España se presentó como un partido de izquierdas con Miguel Durán a la cabeza y que en el resto de Europa representaba posiciones más próximas al radicalismo de Le Pen.

Si tuviera que comparar a Albert Rivera con un personaje de la historia, sin duda elegiría a Fouché, el duque de Otranto, aquel genio tenebroso del que nos habló con maestría Stefan Zweig. Talleyrand era una novicia comparado con el personaje.

Pablo Iglesias es el alter ego del momento de Albert Rivera, este el problema que tiene es que no ha tenido un bandazo ideológico en su vida, es leninista y chavista, pero por su forma de mostrarse públicamente un trotskista, aunque parece que de puertas a dentro Stalin y Mao son sus referencias. El único problema de su proyecto es que necesita que el Aurora vuelva a pegar cañonazos en San Petesburgo. Como su mentor, Rodríguez Zapatero, está empeñado en que regresemos al pasado para que la lucha de clases en la que se quedó el marxismo pueda ser posible algún día. Su problema es la realidad, porque convencer a los españoles de que la mejor forma de progresar es retroceder y convertirnos en la Venezuela de Europa y el Irán de Occidente creo que le va a llevar un ratito.

Si tuviera que comparar a Pablo Iglesias con un personaje de la historia, sin duda elegiría a Rasputín, alguien que llegó a la corte de los zares para convencerlos de que lo mejor sería entregarle todo el poder con su verborrea de oráculo, su hipnótica mirada y su desparpajo en condenar al resto del mundo menos a sí mismo, que los dioses del Olimpo y los faraones circulares no admiten juicio de mortales. Es decir, sin ápice de esa autocrítica tan grata a la izquierda de otros tiempos.

Lo que no les contarán a ustedes, es que tanto Ciudadanos como Podemos son dos engendros partidarios que pueden incluirse en la categoría de Catch-All-Party, que vienen a se partidos acaparadores que van cambiando su ideología y principios según demanden las circunstancias, partidos aptos para el consumo de los que tragan la propaganda que emiten sin espíritu crítico alguno, como si fueran magdalenas a mitad de precio. Dudo mucho que los partidos de la casta, es decir los que han detentado el poder hasta ahora como son el PP, el PSOE y los nacionalistas vayan a hacer algo por los españoles que no sea joderles la vida, pero con Ciudadanos y Podemos les puedo asegurar a fecha actual que les joderán la vida con toda seguridad. Así que miren a ver a quien votan, que luego lo acabaremos pagando todos los demás.

Que manía tienen algunos con votar, como si por ello se hiciera una democracia ¿cómo se va a hacer una democracia con partidos políticos que reúnen a lo peor de este país tomando decisiones?. Demócrata es el que vota en una democracia, el que lo hace en un espectáculo demagógico y corrupto como el que se vive en España con cada proceso electoral, donde las corrupciones se enjugan en un baño de urnas y masas, mientras los partidos políticos se redimen comprando votantes y conciencias, pero no en los tribunales independientes del poder político, es más bien gilipollas.

A ver si vamos espabilando en este país; en las recientes elecciones departamentales francesas, han sido menos los que han votado por todos los partidos que los que no han votado por ninguno y en el país vecino ya se están planteando si es legítimo que una minoría obediente a los partidos decida por una mayoría que está harta de los partidos y ya no acude a las urnas para crear más filibusteros con sueldo de ministro.

Enrique Suárez

jueves, 26 de marzo de 2015

Ciudadanos por el Progreso





Tal vez ningún blog de este país pueda hacer el relato de lo acontecido con los partidos de la izquierda no nacionalista heredera de los renegados del PSOE andaluz-catalán-vasco, como este humilde dazibao de la denuncia que están ustedes leyendo, con la excepción de la maestría de aquella zanahoria que representaba a Ciudadano Ubú (el lado oscuro de Ciudadanos) y la gallardía de aquella berenjena que representaba a Eli Jo (la memoria olvidada de UPyD), ambos buenos amigos de esta casa común de la denuncia de la casta y de los aspirantes a sustituirla . Quienes han tenido la paciencia de ser seguidores de Ciudadanos en la Red durante los últimos nueve años, lo pueden atestiguar.

Ciudadanos, a pesar de lo que puedan relatarles las huestes de Albert Rivera no es más que un partido no nacionalista español (no así, catalán), creado para ocupar y detentar la reacción de los españoles avasallados en Cataluña, posiblemente una creación del nacionalismo y el socialismo catalanes para ahormar el rival necesario que hiciera fracasar cualquier intento de resistencia de la libertad en Cataluña. Quizás mucha gente no sepa que para que Albert Rivera pudiera triunfar en el Congreso de las Hespérides, a última hora cambió su ideario, por mor del primo de Narcis Serra, factotum castil de la cosa nostra catalana, convirtiendo al partido naranja en una formación que estatutariamente es de izquierda no nacionalista.

UPyD, en realidad es una escisión del PSOE, a la que la idea de España le importa una higa (como dijo Fernando Savater), pilotado por una socialista redentorista que no soportando en su vanidad el triunfo de Rodríguez Zapatero en aquel congreso socialista que lo ascendió a los altares de la Secretaría General, se reunió con otros socialistas para crear en la extinción de Basta Ya -se habían quedado sin dinero, y en Ciudadanos en la Red hicimos una campaña para ayudarles-  (y las postrimerías de ETA), un confortable lugar en el que pudieran residir algunos de sus líderes (el triunvirato Díez Gorriarán Fabo) hasta la jubilación, en un engendro federalista de intensidad media. En Ciudadanos en la Red, entrevistamos por primera vez  al primer y único adversario que ha tenido Rosa Díez para dirigir el partido magenta, Valia Merino, al que, siguiendo la tradición estalinista  se le expedientó posteriormente. De las purgas de UPyD y el califato de Rosa Díez se puede hablar en todas las comunidades autónomas de este país, con voz propia.

En realidad, ambas formaciones políticas no son otra cosa que escisiones del PSOE, no nacionalismos a los que les resquema la idea de España,  a las que se han ido agregando trepas provenientes de todos los partidos, formadas por aquellos que no aceptaron la deriva nacionalista que este partido había adoptado en Cataluña y Galicia, la vía comprensiva con el terrorismo de ETA en el País Vasco y la enjundia de un PSOE trilero que lo mismo defiende lo español cuando le conviene en Andalucía, que el Estatut de Cataluña, cuando le conviene, en la nación de Jordi Pujol.

Tras las elecciones andaluzas se ha visto que no hay maná para todos y todas, demasiada colusión de liderazgos en la izquierda no nacionalista (las marcas blancas de Ciudadanos y UPyD)  y la marca oficial del PSOE andaluz, sabiamente gestionado electoralmente desde la corrupción y el caciquismo, así que la crisis de UPyD, en realidad es una operación triunfo para que Ciudadanos no se quede con  todo el pastel que pensaban heredar los seguidores  de Rosa Díez. Es una cuestión de emergencia nacional, salvar la poltrona, las fundaciones y los sueldos, con lo que ha costado despejar UPyD de críticos auténticos. Por cierto no se preocupen ustedes por la investidura de Susana Díaz, entre el PSOE andaluz y Ciudadanos hay una convergencia de intereses y propósitos, ambos defienden prácticamente lo mismo, aunque en Ciudadanos procurarán no manifestarse al respecto.

A poco que Mariano Rajoy se duerma en los laureles, como es su costumbre, mientras repite lo de nosotros ya estamos en el futuro, se le van a quedar con la gaviota los aspirantes, a la que tunearán adecuadamente, con un rojo desvaído en cabeza y tronco con visos azul cielo iridiscentes, un ala derecha naranja y un ala izquierda magenta;  pero tampoco pasará nada, porque a la sombra que deambula por La Moncloa, también le importa una higa España, y siempre se podrá llegar a un acuerdo con las civilizadas huestes socialistas de este país –ante el peligro inminente del comunismo de Pablo Iglesias- para hacer algún apaño y quedarse con las patitas para poder rascar algo del erario público, en la grossen koalitionen que se avecina.

¿Quién no apoyaría un partido que reuniera el talante de Zapatero con Carme Chacón como candidata con la magnífica gestión económica del PP de Mariano Rajoy, que ha logrado que la renta per cápita de los españoles haya descendido un 20 % desde que gobernó Aznar, creando un millón de parados más que sus predecesores y subiendo los impuestos hasta la rapiña para ocultar los pufos de las Cajas de Ahorros, la Gürtell y los EREs?

Se ha visto en Andalucía que los españoles quieren continuidad, porque cualquier opción desconocida puede ser aún peor, y si quieren novedades que nadie se preocupe, ahí tenemos a UPyD y Ciudadanos, para engañar a los que no hayan sido engañados por el PSOE y el PP.

Pablo Iglesias, en cierta ocasión te dije que no sabías, con todas tus teorías de patio escuela y tu ideología estalinista-trotskista-bolivariana, a quien te ibas a enfrentar en el futuro: sencillamente a los que han arruinado este país y deben seguir ocupando el poder para que nadie se dé cuenta de sus delitos y crímenes (la casta). También te dije que si al menos se lograse meter en la cárcel a Zapatero (pero vas tú y lo apoyas y felicitas), sería mucho más fácil continuar con Rajoy, Pujol y todos los demás, pero como eres un pelín impertinente y un pelón adanista, ni te has enterado de que Podemos no llega a las elecciones generales de fin de año y menos con la memez de imponer un Comité Central para impedir la democracia incipiente en los círculos. 

Y ten cuidado con Albert Rivera, que es tan trepa como tú y con intenciones igual de oscuras, sólo que en su caso, posiblemente, se alquile a los lobbys que más pujen y en lo que conozco su trayectoria política, si tuviera ocasión de vender España al Califato de Levante, que nadie dude que lo pensaría y negociaría con  los talibanes, al igual que lo hizo con Libertas, una opción libertaria siendo de centro izquierda, con los restos del PSOE implantados en Ciudadanos; siempre salvaguardando la  excepción de Cataluña (no saben los andaluces a que intereses han votaodo), y va a por ti, monín, al cuerpo a cuerpo, con sus retóricas y erísticas; porque cuanto más se enfrente contigo más votos obtendrá, liderando un nuevo partido,  Ciudadanos por el Progreso, o como algunos tertulianos del adoctrinamiento de la izquierda (la banda de los escolares, Prisa, los digitales) y ls derecha (Libertad Digital, El Mundo) han comenzado a denominar , "la derecha civilizada" (que en realidad es una izquierda disfrazada de derecha, en la que no existen liberales porque se largaron todos y no vuelven a pasear con esta patulea ni con una jartá de grifa), que resultará de la fusión de la formación naranja y la magenta

Cuando concluya la escenificación que se está representando, y esa Gloria Swanson de la política española que es Rosa Díez se abrace con Albert Rivera, el Cary Grant  de los tiempos, en una inolvidable join venture política, por algún Sunset Boulevard, este país podrá respirar tranquilo, la sucesión estará asegurada en el cambio generacional, de casta vieja a casta nueva.

Si es que va a tener razón Juan Carlos Monedero, en aquello de que todo en la política española es una representación cinematográfica, una suerte de simulacro, en mi criterio; por supuesto, también la suya y la tuya, Pablo Iglesias. Que bien montada teneis lo de la farsa democrática. Que haya salud.


Enrique Suárez

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