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viernes, 10 de abril de 2015

"Esperando a los bárbaros" Constantin Kaváfis






Esperando a los bárbaros

-¿Qué esperamos congregados en el foro?
Es a los bárbaros que hoy llegan.

-¿Por qué esta inacción en el Senado?
¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?

Porque hoy llegarán los bárbaros.
¿Qué leyes van a hacer los senadores?
Ya legislarán, cuando lleguen, los bárbaros.

-¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto
y en su trono, a la puerta mayor de la ciudad,
está sentado, solemne y ciñiendo su corona?

Porque hoy llegarán los bárbaros.
Y el emperador espera para dar
a su jefe la acogida. Incluso preparó,
para entregárselo, un pergamino. En él
muchos títulos y dignidades hay escritos.

-¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron
hoy con rojas togas bordadas;
por qué llevan brazaletes con tantas amatistas
y anillos engastados y esmeraldas rutilantes;
por qué empuñan hoy preciosos báculos
en plata y oro magníficamente cincelados?

Porque hoy llegarán los bárbaros;
y espectáculos así deslumbran a los bárbaros.

-¿Por qué no a acuden, como siempre, los ilustres oradores
a echar sus discursos y decir sus cosas?

Porque hoy llegarán los bárbaros y
les fastidian la elocuencia y los discursos.

-¿Por qué empieza de pronto este desconcierto
y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)
¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían
y todos vuelven a casa compungidos?

Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.
Algunos han venido de las fronteras
y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?
Esta gente, al fin y al cabo, era una solución. 

C. Kaváfis

sábado, 31 de enero de 2015

¿No es casta Syriza?





Decía el Príncipe de Salina en El Gatopardo, ante los acontecimientos que se desarrollaban en la revolucionaria Italia que quería hacerse nación independiente: cambiemos algo para que todo siga igual. La casta siempre cambia de disfraz, para continuar en el poder

El partido dirigido por Alexis Tsipras que se ha anunciado antes de las elecciones como el gran muñidor de un cambio definitivo en Grecia, ha formado gobierno. ¿Quienes son los ministros del gobierno de Syriza en Grecia? ¿Han tenido alguna relación con gobiernos anteriores de su país?

¿Se puede decir que los ministros griegos no son casta cuando todos han ocupado cargos políticos asociados a gobiernos anteriores, que fueron los que precisamente hundieron a Grecia en el abismo en el que se encuentra?

Yannis Dragasakis, viceprimer ministro económico
 
El diputado y economista Yannis Dragasakis tendrá un papel central en el nuevo Ejecutivo de Syriza como viceprimer ministro económico y coordinador de todas las carteras con carácter económico y financiero. Pertenecía al Partido Comunista griego hasta 1991, cuando se unió a Synaspismos, formación que luego desembocó en Syriza, y llegó a ser viceministro en el Gobierno de transición de Xenofón Zolotas. Será uno de los encargados de tratar con la troika de acreedores (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) para renegociar los acuerdos alcanzados hasta ahora por el anterior Gobierno griego, como ha prometido Syriza.

Yanis Varoufakis, ministro de Finanzas.

El ministerio de Finanzas, otro importante interlocutor de la troika, lo ocupa el economista Yannis Varufakis, de nacionalidad griega y australiana. El titular de Finanzas fue desde 2004 a 2006 asesor económico en el Gobierno de Yorgos Papandreu (Pasok), con cuyas políticas fue después muy crítico después. Varufakis es un famoso analista económico, conocido por ser autor de varios libros sobre teoría económica y por colaborar como experto en varios medios de comunicación.

 Yorgos Stathakis | Ministro de Economía, Infraestructura, Marina y Turismo

Otro gran pilar de la coalición es Yorgos Stathakis, quien dirige a partir de ahora uno de los cuatro superministerios creado por este Gobierno. Su cartera se llama de Economía, Infraestructura, Marina y Turismo, y abarca Fomento, Competitividad, Marina y Egeo, Turismo, Infraestructura, Transporte y Redes. Stathakis tiene una larga experiencia como profesor universitario y director de varios centros de investigación estatales y junto a Stathakis y otros expertos es uno de los responsable del programa económico del partido izquierdista.

Panos Kamenos, ministro de Defensa

El nuevo ministro de Defensa y líder del partido conservador Griegos independientes, Panos Kamenos, es la cara visible del nacionalismo euroescéptico en Grecia. Kamenos, líder del partido socio del nuevo gobierno liderado por la formación izquierdista Syriza, se ocupará de una de las carteras clave en el país heleno. El Ministerio de Defensa en Grecia tiene un papel crucial por las delicadas relaciones que el país mantiene con Turquía, la cuestión chipriota y la explotación del mar Egeo.

Nikos Kotzias, ministro de Exteriores

Kotzias fue en la década de los 90 alto cargo del partido comunista y posterior consejero de Papandreu, del que también se distanció tras la firma del primer rescate en 2010.  Nikos Kotziás, ministro de Asuntos Exteriores, adherido desde su juventud al partido comunista griego KKE, del que formó parte de su comité central. Desde 2005 fue embajador de su país, actualmente era profesor en la Universidad del Pireo. En ambientes diplomáticos se asocia a su influencia por el ideólogo ruso Alexander Dugin

Nikos Vutsis | Ministro de Interior

Nació en 1951 y estudió Ingeniería Civil. Su ministerio abarca Interior, Reforma Administrativa, Gobierno Electrónico, Orden Público y Protección Ciudadana, y Macedonia y Tracia. Será el cuarto superministerio, que también incluye por primera vez bajo la rúbrica de Interior las competencias de Inmigración, de las que se ocupará una mujer.

Panagiotis Kurublis | Ministro de Sanidad y Asuntos Sociales

Nació el 2 de octubre de 1951. Viene de familia de refugiados y es doctor en Ciencias Sociales. Además es abogado y fue elegido tres veces diputado del Pasok (Movimiento Socialista Panhelénico).

Nikos Paraskevópulos | Ministro de Justicia

Es profesor de Derecho Penal de la Universidad Aristóteles de Tesalónica desde 1980 y ha sido director del Departamento de Derecho de la misma. Fue además Decano de la Facultad de Derecho, Economía y Ciencias Políticas AUTH.

Panagiotis Lafazanis | Ministro de Reconstrucción Productiva, Medio Ambiente y Energía

Nació en 1951 en Eleusis (Grecia). Estudió Matemáticas en la Universidad de Atenas. Participó en el movimiento estudiantil contra la dictadura y fue perseguido por su activismo. Su ministerio engloba Medio Ambiente, Energía y Cambio Climático, Desarrollo Rural y Alimentación.

Aristidis Baltás | Ministro de Cultura y Deporte, Educación y Asuntos Religiosos

Nació en 1943 en Corfú. Estudió Ingeniería Eléctrica en la Universidad Técnica Nacional, donde logró ser Profesor Emérito. Consiguió el postgrado y doctorado en Física Teórica en la Universidad de París. Es presidente del Instituto Nikos Poulantzas y miembro del Comité Central de Syriza, de hecho, fue uno de los firmantes de la declaración fundacional de creación del partido. En 2010 recibió el Premio a la Excelencia en la Enseñanza Académica.

Panos Skurletis | Ministro de Trabajo

Es un economista, graduado en 1986 en la Universidad Industrial de El Pireo. Ha ejercido como portavoz de Syriza en los últimos tres años como miembro de la Comisión Política Central de la Coalición. Panos Skurletis es de los miembros más antiguos del partido y cercano colaborador del exmiembro del Parlamento griego y el Parlamento Europeo Alekos Alavanos.

Hay otros cuatro ministros sin cartera, uno de estos últimos, el de Estado, que ocupará Nikos Papás, la mano derecha de Tsipras desde hace años, coordinará todas las acciones de Gobierno, que estarán basadas en el denominado “programa de Salónica”. 

Ministros de Estado (sin cartera)

Nikos Pappás (Syriza), en la Jefatura de Gobierno
Alekos Flaburaris (Syriza), coordinación del Gobierno
Panayiotis Nikoludis (independiente), lucha contra la corrupción 
Gabriil Sakelaridis, portavoz del gobierno

Fuentes:


lunes, 26 de enero de 2015

Cuatro de cada cinco electores griegos no han apoyado a Syriza



Desde hace años se viene recordando a los demócratas que la democracia representativa está muerta y lista para enterrar en la era de las nuevas tecnologías y la comunicación inmediata. No hay ninguna posibilidad de supervivencia para un vestigio electoral que proviene de la época del sufragio censitario, por la misma razón, los partidos políticos, como intermediarios de la voluntad de los electores se han convertido en impostores, usurpadores y detentadores de la voluntad del pueblo.

La paradoja la tenemos servida al contemplar un partido como Syriza, que ha triunfado en Grecia con un 36,5 % de los votos computados, está al borde de la mayoría absoluta (149 escaños de 151) con tan solo un 20,8 % de electorado real, es decir, con el apoyo de uno de cada cinco griegos, mientras que cuatro de cada cinco no han elegido a Syriza, es decir, la mayoría está sometida a la representación de una minoría impuesta por artefactos electorales y argucias de la casta correspondiente que ha establecido esta ley electoral.

Syriza ha triunfado en el mismo simulacro democrático en el que lo hace la casta, luego es casta. La opción que realmente ha triunfado en las elecciones de ayer en Grecia ha sido, como viene ocurriendo en las elecciones que se celebran actualmente en los países del sur de Europa, los no representados genuinos (abstención, voto en blanco y nulo), con el 41,9 % del cuerpo electoral, que sumados a los votantes no representados por Syriza, el 39 % del censo, suman el 80 % de los que estaban convocados a urnas.


Humildad obliga, señor Tsipras, deje usted de manipular a la opinión pública griega e internacional, porque usted sólo representa a uno de cada cinco griegos, y es usted un oclócrata farsante (no un demócrata), así que cuando mañana establezca sus primeras decisiones debe pensarlo detenidamente y reflexionar sobre ello, porque además, de no representar usted, como dice, un partido de la casta, lamentablemente está representando a una nueva tiranía o en griego tirannya, por si no lo comprende, que fundamentada en una minoría de apoyos electorales (1 de cada 5 griegos) está dispuesta a imponer su voluntad al 80 % de los griegos que no le han votado y cuídese usted mucho de dar lecciones morales a una Europa y a unos europeos, a los que usted y Grecia les importa una mierda si suponen un problema más para sus vidas, por su histeria zafia e impertinente, que nada tiene que ver con su gloriosa historia democrática. que ni usted ni los suyos podrían jamás representar.

240.000 millones de euros es lo que ustedes deben a todos los europeos, aproximadamente 7 años de trabajo de todos los griegos sin gastar un euro ni en comer para poder pagarlo. Debería usted reflexionar mucho, antes de seguir diciendo chorradas, porque como Europa cierre el grifo de las ayudas y créditos, va a ser usted el presidente que menos ha durado en la historia griega, cuando sus compatriotas no tengan lo más básico, gracias a su insólita impertinencia.

Los griegos antiguos, aquellos que inventaron la democracia, prohibieron los partidos políticos, por algo sería.

Enrique Suárez

Syriza o el epitafio griego


En Grecia se han celebrado hoy elecciones generales, según los resultados de los recuentos al 60 % parece que Syriza ha obtenido una magnífica victoria, quedando a cuatro escaños de la mayoría absoluta.

Sin embargo, ahora se abre una pregunta muy interesante, los griegos han decidido apoyar a un partido de izquierda radical, que por primera vez alcanza el poder, la mayoría han confiado su destino al que ha hecho el discurso más celebrado, pero ¿realmente tiene algún margen de maniobra Alexis Txipras el líder de la formación triunfadora de resolver los problemas económicos, políticos y sociales que tiene Grecia con su programa delirante?

Voy a echar un jarro de agua fría sobre la moral de los ilusionados que creen en iluminados, como Alexis Txipras, el líder de Syriza, no tiene absolutamente ninguna o menos. El porvenir de su ilusión concluye mañana. En Grecia asistimos a un fenómeno extendido por la mayoría de las democracias europeas, fundamentalmente las del sur y conocido desde hace 25 años en Japón que se mantiene en la recesión, la insuficiencia de la política para resolver los problemas de los ciudadanos, una vez que la economía ha sometido a estos países a su yugo.

La economía global puede ser muy injusta, pero no es arbitraria, sino ecuánime, quien cumple con sus deberes va bien y quien no los cumple va mal, es la regla que impera. Los países en los que se hacen las cosas bien, van habitualmente bien y en los que se hacen mal, van habitualmente mal. Y es una regla general que todos aquellos países que confían en iluminados, se acaban estrellando contra la realidad, ejemplos los tenemos en Venezuela, Argentina o ahora en Grecia.

Si Grecia no paga su deuda, y es cierto que no puede pagarla, saldrá del euro, si sale del euro entonces podrá pagarla aún menos y además se expondrá en el futuro a acreedores chinos, musulmanes, rusos, bolivarianos y fondos buitre, que todavía agravarán aún más las condiciones. Grecia está atrapada en una espiral muy peligrosa en la que la reducción del Estado a su más mínima existencia, es decir del gasto público, es su única posibilidad de salir adelante dentro de una década, sin embargo, el líder de Syriza se ha propuesto crear 200.000 nuevos trabajos públicos, cuando en realidad no puede sostener ni la tercera parte de los empleados públicos que actualmente tiene. 

Es decir, a la quiebra económica en la que está se sumará la quiebra del Estado y las instituciones públicas, ningún inversor internacional arriesgará su dinero en Grecia, salvo los especuladores que impondrán unas condiciones leoninas, que chocarán con la soberbia del pordiosero en la que se ha instalado el pueblo griego, yo no necesito limosna, sino justicia, pues con sus deseos van a terminar en la miseria, la degradación de su bienestar hasta cotas inimaginables y posiblemente la mayoría de los jóvenes griegos vuelvan a emigrar como hicieron sus abuelos.

Crecerá la inseguridad en todos los planos, los servicios públicos se deteriorán sin fin, los ingresos turísticos se reducirán porque Grecia se convertirá en un destino peligroso y caro, sus exportaciones se reducirán al igual que sus importaciones, habrá escasez de productos, cerrarán aún más empresas y habrá más paro, también habrá más crímenes, más muertes y más problemas. Dentro de pocos meses veremos a la gente en las calles al borde de la revolución protestando contra el gobierno de Syriza, posiblemente esto provoque graves conflictos y tal como están las cosas de enconadas, graves enfrentamientos entre los griegos que pueden tensar la cuerda hasta una guerra civil. El problema al que se enfrentan los griegos es que la cuestión no es tener buenas intenciones, sino inteligencia y fondos para poder pagarlas, porque los demás europeos no lo van a hacer. Así que los programas humanitarios están muy bien, pero sin fondos para hacerlos posible, se quedarán en un brindis al sol

Lo que nadie les contará a los griegos es la abstención, voto en blanco y nulo que se han producido en estas elecciones, aproximadamente del 41,9 %. Lo que quiere decir que sobre el censo electoral el auténtico triunfador ha sido ninguno, pues el partido que ha triunfado sólo ha sido apoyado por 1 de cada 5 griegos convocados a urnas, es decir, 1 de cada 5 griegos decidirá por los 4 restantes, los no representados por Syriza, gracias al sistema electoral de la casta griega, del que Syriza no se quejará a partir de ahora.

Y Europa tiene que decidir si arroja al cubo de basura de la historia a Grecia y a los griegos, algo que no podrá evitar, porque en caso de condonar la deuda pública a los griegos, parcial o totalmente, tendría que hacer lo mismo con otros países del sur de Europa y esto no puede ocurrir, porque el bienestar de los europeos del norte depende de que los europeos del sur paguen su deuda.

Así que Grecia terminará saliendo del euro, posiblemente pasen a ser una colonia china, islámica o rusa, o de algún fondo buitre, que no sólo impondrá sus condiciones económicas más allá de la austeridad, sino sus condiciones políticas, así Grecia perderá además de su soberanía económica, también su soberanía política.

Realmente, no sé qué pueden celebrar hoy los griegos en la plaza de Omonia de Atenas, no hay nada que celebrar, salvo su final como un país europeo y civilizado. Grecia hoy pertenece ya al tercer mundo, ha comenzado su camino hacia el Tártaro y Syriza es su epitafio como nación independiente.

Enrique Suárez


domingo, 25 de enero de 2015

Programa de Syriza con el que triunfó en las elecciones generales griegas de 2015


Programa de SYRIZA 

1. Realizar una auditoría sobre la deuda pública. Renegociar su devolución y suspender los pagos hasta que se haya recuperado la economía y vuelva el crecimiento y el empleo.
2. Exigir a la UE un cambio en el papel del BCE para que financie directamente a los Estados y a los programas de inversión pública.
3. Subir el impuesto de la renta al 75% para todos los ingresos por encima del medio millón de euros anuales.
4. Cambiar la ley electoral para que la representación parlamentaria sea verdaderamente proporcional. 5. Subir el impuesto de sociedades para las grandes empresas al menos hasta la media europea.
6. Adoptar un impuesto a las transacciones financieras y también un impuesto especial para los productos de lujo.
7. Prohibir los derivados financieros especulativos, como los swaps y los CDS.
8. Abolir los privilegios fiscales de los que disfruta la iglesia y los armadores de barcos.
9. Combatir el secreto bancario y la evasión de capitales al extranjero.
10. Rebajar drásticamente el gasto militar.
11. Subir el salario mínimo hasta su nivel previo a las recortes (751 euros brutos mensuales).
12. Utilizar los edificios del Gobierno, la banca y la iglesia para alojar a las personas sin hogar.
13. Poner en marcha comedores en los colegios públicos para ofrecer desayuno y almuerzo gratuito a los niños.
14. Ofrecer sanidad pública gratuita para las personas desempleadas, sin hogar o sin ingresos suficientes.
15. Ayudas de hasta el 30% de sus ingresos para las familias que no pueden afrontar sus hipotecas. 16. Subir las prestaciones de desempleo para los parados. Aumentar la protección social para las familias monoparentales, los ancianos, los discapacitados y los hogares sin ingresos.
17. Rebajas fiscales para los productos de primera necesidad.
18. Nacionalización de los bancos.
19. Nacionalizar las antiguas empresas públicas de sectores estratégicos para el crecimiento del país (ferrocarriles, aeropuertos, correos, agua…). 
20. Apostar por las energías renovables y por la protección del medio ambiente.
21. Igualdad salarial para hombres y mujeres.
22. Limitar el encadenamiento de contratos temporales y apostar por los contratos indefinidos.
23. Ampliar la protección laboral y salarial de los trabajadores a tiempo parcial.
24. Recuperar los convenios colectivos.
25. Aumentar las inspecciones de trabajo y los requisitos laborales para empresas que accedan a concursos públicos.
26. Reformar la constitución para garantizar la separación iglesia-Estado y la protección del derecho a la educación, la salud y la protección del medio ambiente.
27. Someter a referéndum vinculante los tratados europeos y otros acuerdos de importancia.
28. Abolición de todos los privilegios de los parlamentaarios. Eliminar la especial protección legal de los ministros y permitir a los tribunales ordinarios procesar a los miembros del gobierno.
29. Desmilitarizar la guardia costera y disolver las fuerzas especiales antidisturbios. Prohibir la presencia de policías encubiertos o con armas de fuego en las manifestaciones y mítines. Cambiar los planes de estudio de los policías para poner énfasis en los temas sociales, como la inmigración, las drogas o la exclusión social.
30. Garantizar los derechos humanos en los centros de detención de inmigrantes.
31. Facilitar a los inmigrantes la reagrupación familiar. Permitir que los inmigrantes, incluso los indocumentados, tengan acceso pleno a la sanidad y la educación.
32. Despenalizar el consumo de drogas, combatiendo solo el tráfico. Aumentar los fondos para los centros de desintoxicación.
33. Regular el derecho a la objeción de conciencia en el servicio militar.
34. Aumentar los fondos para la sanidad pública hasta los niveles del resto de la UE (la media europea es del 6% del PIB y Grecia gasta el 3%).
35. Eliminar el copago en los servicios sanitarios.
36. Nacionalizar los hospitales privatizados. Eliminar toda participación privada en el sistema público de salud.
37. Retirada de las tropas griegas de Afganistán y los balcanes: ningún soldado fuera de las fronteras de Grecia.
38. Romper los acuerdos de cooperación militar con Israel. Apoyar la creación de un estado Palestino dentro de las fronteras de 1967.
39. Negociar un acuerdo estable con Turquía.
40. Cerrar todas las bases extranjeras en Grecia y salir de la OTAN.

miércoles, 14 de enero de 2015

Syriza no triunfará en las elecciones griegas del 25 de enero



 

A pesar de que todas las encuestas dan como victorioso al partido de Alexis Tsipras, hasta que dentro de quince días se celebren las elecciones legislativas nada quedará determinado. Durante el tiempo que queda para los comicios pueden acontecer algunas cosas que podrán hacer cambiar el resultado que se presume en los sondeos.

En primer lugar, la Prima de Riesgo ha comenzado a bajar, en una semana ha pasado de 1041 a 875, si sigue descendiendo Syriza no triunfará en las elecciones. Los datos que manejan los inversores son más valiosos que las encuestas.

Por otra parte la amenaza que se cierne sobre Grecia con la expulsión del euro como una alternativa posible, haría que la deuda griega resultara impagable, provocaría un default sin precedentes y los griegos no van a jugarse a una ficción imposible su futuro.

A pesar de que Syriza se ha convertido en una opción de castigo a los partidos que han conformado gobierno, no ha explicado suficientemente que tiene pensado hacer para resolver el problema de endeudamiento público que tiene la nación helena. Incluso con sus planes que cortejan con el comunismo, el gasto público se incrementaría aún más, lo que haría que la deuda no dejara de crecer.

Aunque el voto griego está muy decantado por las diversas opciones que se presentan, el partido Nueva Democracia que gobierna actualmente tiene la ventaja de encontrarse en el poder, al mismo tiempo que su socio del Passok tiende a la extinción, por tanto acumulará los votos propios más buena parte de los votos socialistas, que no se sienten identificados con las propuestas de Tsipras y consideran que su opción es un embaucamiento a los electores griegos.

Nadie ha tenido en cuenta el porcentaje de indecisos que acudirán a votar (10-15 %) que de ninguna forma serán votos para Syriza, partido que no captará indecisos, pues todos sus apoyos están definitivamente decididos. Los votantes de última hora no votarán a Syriza.

El sistema electoral griego tiene una peculiaridad que lo distingue del español, al ganador en las elecciones se le conceden 50 diputados de los 300 que se dirimen. 

El viento europeo juega a favor del partido Nueva Democracia de Andonís Samarás, que además es el líder político mejor valorado por los griegos. La estrategia del actual presidente griego es dejar que se desgaste su máximo rival y ofrecer una alternativa viable aceptada por los acreedores europeos. Los griegos, en ningún caso, votarán contra Europa, y la opción de encaje de bolillos que se ha quedado defendiendo un acuerdo con los demás países de la Unión Europea es la de Nueva Democracia. 

La ventaja que obtendrá con respecto a Syriza posiblemente no supere el 3 %, pero será suficiente para formar gobierno con el apoyo de otros partidos minoritarios, al sumarse los 50 diputados del bonus al ganador. Sólo si la prima de riesgo cambia de sentido y comienza a ascender se podría dar una victoria de Syriza, pero la prima de riesgo la manejan los acreedores que quieren cobrar su deuda, por tanto, no dejará de bajar hasta el próximo 25 de enero. 

Enrique Suárez

lunes, 14 de enero de 2013

En busca de los orígenes de la democracia



"El mal que impregna la democracia es la tiranía de la mayoría o que un partido, no siempre la mayoría, consiga ganar las elecciones por fuerza o fraude" Lord Acton

El siglo VI a. de C. es, sin duda, el momento crucial para el origen de la democracia en Grecia, fundamentalmente en Atenas y el Ática. ¿Qué ocurrió en Grecia para que aconteciera semejante fenómeno?

Sin duda, las cosas no ocurren de repente, posiblemente para que pudiera emerger un concepto como Democracia debieron producirse previamente aproximaciones diversas.

Así pueden considerarse a los misterios órficos, que posteriormente derivaron en pitagóricos, se produjo una evolución religiosa hacia la humanización de los dioses; con Ferécides de Siros se crearon las primeras obras en prosa de la Grecia clásica (hasta entonces la escritura se utilizaba de forma meta-mágica en forma de poesía); con Tales, pronunciando en las puertas del mercado de Mileto (uno de los más importantes puertos comerciales de intercambio), la frase: “todo está lleno de dioses” se produjo definitivamente el paso del mythos al logos en el pensamiento griego, que dio lugar la larga evolución entre el pensamiento mítico y el presocrático; con Pitágoras, se nombró por primera vez la filosofía (también la armonía) y se estableció una concepción determinada del mundo, de la vida, del ser humano; y con Solón, se produjo la primera Constitución política en el año 594 a.de C. que transformó en timocracia lo que era una plutocracia, o gobierno de los más ricos. Una de sus más controvertidas propuestas fue la de amortizar las enormes deudas contraídas por las clases menos afortunadas del Ática. Pero lo más fascinante es que todos estos personajes se llegaron a conocer y posiblemente a dialogar entre ellos sobre los grandes cambios que iban a producirse a partir de entonces y de los que serían protagonistas.

Pero sin duda fue Clístenes (uno de los Alcmeónidas, sin esta estirpe no se podría entender la historia política de la Grecia clásica) quien dio forma a la incipiente democracia griega, aunque por entonces todavía era exclusivamente isonomia (igualdad ante la ley de todos los ciudadanos) superando la aristocracia propuesta por Solón. Surge la democracia con diversas instituciones, la boulé o consejo de los quinientos, con cincuenta miembros por cada tribu elegidos  por sorteo; la ekklesia o asamblea de ciudadanos a la que pertenecían todos los ciudadanos mayores de edad; el aerópago o consejo aristocrático, cuyas funciones eran consultivas y relacionadas con tribunales de honor. La ekklesia elegía la Helea o tribunales de justicia y también los arcontes mayores y menores. Así surgió la democracia griega en la que todos los ciudadanos tenían posibilidad de participación y también capacidad de decisión sobre la inmensa mayoría de decisiones políticas de la polis. Si bien es cierto que los metecos (inmigrantes), mujeres y esclavos no eran considerados ciudadanos. Por aquella época Atenas tendría aproximadamente  300.000 habitantes.

Los elementos fundamentales de la democracia griega clásica

Los griegos estaban excepcionalmente preocupados por la igualdad en su condición de ciudadanos, su concepto de libertad (eleutherios) se limitaba a ser libres ante los demás pueblos, libres ante los poderosos, su condición de libertad ante los demás estaba plenamente establecida,  los ciudadanos  de la polis griega se consideraban libres e iguales, pero evidentemente había diferencias entre ellos, que fueron corregidas con algunas estrategias ingeniosas, al menos en el ámbito político, y reducidas en el ámbito económico.

Los griegos se consideraron a sí mismos iguales ante la ley (isonomia), pero también portadores de una igualdad de derechos (isotemía). No había, por tanto, privilegios legales o jurídicos que distinguieran a los ciudadanos griegos, si los había para distinguirse de extranjeros, mujeres y esclavos.

Otro de los conceptos relevantes de la democracia griega era la isegoría (igualdad en la libre expresión ante la asamblea), en realidad integraba más conceptos, como la libertad de comunicación, reunión y expresión. Es interesante recordar que los griegos tenían tres niveles de libertad (eleutherios), ante el destino no tenían ninguna pues las moiras se encargaban de su biografía desde el nacimiento hasta la muerte, pero sí tenían una libertad pública, la de expresarse libre y directamente en la asamblea y también una libertad privada restringida al oikos, es decir, el hogar y también a las iniciativas mercantiles y comerciales.

Sobre el siguiente concepto hay discrepancias, nos referimos a la isomoiría, que algunos interpretan como una forma de igualdad económica o de las condiciones económicas de partida, aunque más bien se refiere a una cuestión de equilibro y proporción (de origen pitagórico), que tiene más relación con la equidad o igualdad de oportunidades. Los griegos estaban extraordinariamente preocupados por evitar la corrupción política y los abusos de poder, establecieron una condición para definir los excesos de los poderosos, la hibrys, una forma de considerar la desmesura y la soberbia. La hibrys se relaciona directamente con el concepto de moira, que en griego significa “destino”, “parte”, “lote” y  “porción”. El destino es la parte de felicidad o desgracia, de fortuna o infortunio, de vida o muerte, que corresponde a cada uno en función de sus condiciones y cualidades, transgredir el destino aprovechándose de los demás, tenía como sanción la némesis o venganza, el castigo de toda desmesura por los mismos dioses. Junto a la asebeia o impiedad, que era el adoctrinamiento de los más jóvenes contra los dioses (y los intereses) de la ciudad – delito del que fue acusado Sócrates y por ello condenado a suicidarse- la hibrys y la traición, eran las afrentas más importantes a la polis. Si bien en el oráculo de Delfos, templo común de los griegos, a su entrada se leía la frase: “conócete a ti mismo”, a la salida, según Platón, estaba escrita una frase contra la desmesura: “nada en exceso”.

La preocupación de los griegos por la igualdad se manifiesta también en un último término, la isocracia, que es la igualdad de poder y ante el poder, por la que todos los griegos podían ser electores y elegidos en cualquier forma de representación, se complementa con el término isogonía, que es la igualdad de participación en los asuntos públicos y administrativos. Los ciudadanos griegos tenían igualdad de derechos pero también igualdad de deberes, no podían declararse ajenos a los asuntos de la polis y tenían la obligación de participar en los mismos.

La configuración de la democracia griega se completa con la justicia (Diké), que debía ser independiente de los demás poderes y autónoma en sus decisiones. En la mitología griega, Diké es la justicia. Hija de Zeus y Temis, tiene como hermanas a Irene (la paz) y Eunomía (la legalidad o el orden). Son conocidas como las Horas, representan los valores que sostienen la convivencia entre los hombres y crean el bienestar. Su función es la búsqueda del equilibrio y la armonía, siendo las encargadas de abrir y cerrar las puertas del Olimpo, presidir las bodas de los dioses, regir las vidas de los hombres por el camino justo.

Diké es una implacable enemiga de la violencia. Como diosa de la justicia divina le corresponde examinar todas las sentencias de su padre Zeus, proteger las empresas nobles de los hombres y perseguir a los transgresores de la ley para imponer su castigo. Como personificación de la justicia humana, era la encargada de brindar sabiduría a aquellos que impartían justicia, no sólo a los jueces, sino también a la boulé y la ekklesia.

Los griegos consideraban que la convivencia armónica entre los ciudadanos de la polis era indispensable para el buen funcionamiento de la vida pública. Sus preocupaciones y temores se fundamentaban prácticamente en las mismas que tenemos los ciudadanos del siglo XXI, temían los excesos y abusos  de poder, la ausencia de libertad, la desmesura en los poderosos, la corrupción, el sectarismo, la impunidad, la injusticia. 

Temían al poder, temían a los poderosos,  temían a los enemigos de otras ciudades, temían al destino, temían a la opresión y a la desigualdad, temían al hambre y la miseria, por eso establecieron un sistema que les permitiera defenderse de todos los males que les acechaban. La democracia es, sin duda, la forma más acabada de protección de los ciudadanos ante el poder, quizás la forma más eximia de armonía en la convivencia cívica; sin embargo, cuando los ciudadanos abandonan sus funciones y obligaciones, permiten que pisoteen sus derechos, consienten la corrupción y la injusticia, toleran la desigualdad y la desmesura, y no hacen nada cuando les oprimen, son víctimas de todos aquellos que pueden imponerles su voluntad de forma ilegítima. 

Deberíamos recordar todos los días que cuando la democracia deja de funcionar, no es por la habilidad de los poderosos en ocultar sus transgresiones y desmanes, sino por el abandono de los demócratas en sus obligaciones. La última responsabilidad no es de los políticos, sino de los ciudadanos.

Enrique Suárez

miércoles, 30 de mayo de 2012

Europa y su diversidad cultural



De la crisis económica que atraviesa España hay causas internas y causas externas; los socialistas no suelen aceptar que las causas sean internas porque eso les haría responsables de lo ocurrido, pero evidentemente las hay: la negación de la crisis, la desaceleración, la champions ligue, los brotes verdes, la fusión de las cajas de ahorros, la improvisación ante el estallido de la burbuja inmobiliaria, la tremenda corrupción que favorecieron y de la que se beneficiaron; el diferencial de paro que hay en España con respecto a otros países europeos, los seis millones de peregrinos en las colas del INEM no son una casualidad; las mentiras sobre el déficit público, casi el 50 % más de lo que propusieron; la política de tierra quemada, con el derroche de casi medio billón de euros ¡de deuda!, en la última legislatura para que no se notara la catástrofe; pero sobretodo la terrible imprevisión y la mirada a otro lado, cuando España comenzaba a hundirse en el lodazal en el que posiblemente se asfixie y las ocurrencias de los planes E y el “aquí no pasa nada”.

Sin duda, estas prácticas son imperdonables y para recobrar la normalidad en este país debemos exigir responsabilidades a los autores del despropósito, así como a los que felizmente esperaban en la oposición, entre ellos Mariano Rajoy, sin hacer nada, con el único objetivo de triunfar en las elecciones, esperando que a Zapatero lo derrotara la realidad, sin moverse. Esa actitud irresponsable, así como la de los demás partidos de la oposición, también son susceptibles de exigir sanciones, no solo políticas, sino civiles e incluso penales.

Las causas internas de la crisis económica española han sido, fundamentalmente, políticas, pero nadie habla de depurar responsabilidades, ni desde el Parlamento, ni desde los medios de comunicación, tan solo algunos ciudadanos aislados salen de la invisibilidad para reclamar justicia y sanciones para los que han vivido en plena inmunidad e impunidad, y piensan seguir haciéndolo.

Pero también hay causas externas, y además diferentes en todos los países periféricos expuestos a la mayor agresión de los mercados, los denominados, con mala leche, PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España), quizás la más importante, además de las características peculiares de estas naciones, es sin duda la falta de preparación para la ampliación de la Unión Europea que se ha hecho deprisa, por motivos políticos y estratégicos, dejando a los PIIGS a medio camino entre la resolución de sus problemas y la generación de estructuras políticas homogéneas con las de los países del norte de Europa. Hay un importante factor cultural que ha influido en la evolución de estos países, que es inherente a la forma de vida de sus ciudadanos y su tradicional tempo vital, que se orienta más al disfrute de la vida con menos recursos que al trabajo y el esfuerzo de las naciones que han estado influidas por “La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo” (Max Weber).

No creo que sea posible, por mucho que nos asfixien las circunstancias, que la economía pueda aherrojar la cultura en la que vivimos los ciudadanos del sur de Europa, y en esas circunstancias se está produciendo “el choque de civilizaciones” (Huntington) entre una Europa del Norte y una Europa del Sur, que tiene difícil solución si no se establece desde la política una solución que incluya economía y cultura, algo que no se está haciendo.

Europa, la Europa del poder, que no es precisamente la Europa del Sur, sino la Europa que domina el Banco Central Europeo, quiere que los países que están en crisis evolucionen hasta homogeneizarse con los suyos, por eso la dictadura férrea de Merkel en las condiciones de austeridad y la política monetaria, algo, que al mismo tiempo está beneficiando a Alemania a costa de la quiebra de los PIIGS. Cierto que no le falta razón, porque en los países en crisis se han cometido auténticos despilfarros, numerosos despropósitos, y una tasa de corrupción que se ha incrementado al ritmo de la prima de riesgo en el pasado y todavía se mantiene, como estamos observando en la transformación de las Cajas de Ahorros en Bancos, algo que nos va a costar a los españoles, posiblemente, más de 180.000 millones de euros.

No por mucho madrugar, amanece más temprano

Un burro no puede ser un caballo de carreras, por mucho que se empeñe la canciller alemana, así que si se trata de que la economía de los países en crisis corra a la velocidad que requiere la política de consolidación europea, lo llevamos claro. Antes de realizar una transformación económica de los países del sur de Europa, hay que realizar una transformación de su sistema político, no permitiendo que auténticas acémilas se encarguen de dirigir los pasos de estos países. Ese problema se ve sobretodo en España y Grecia, que tienen las representaciones políticas más penosas de Occidente. Antes de realizar esa transformación política, los países en crisis deben realizar un cambio cultural en la mentalidad de sus ciudadanos, que no se ha producido y que siguen siendo gobernados como en épocas autoritarias. Y antes de todo ello debe realizarse una transformación en la justicia, haciéndola independiente de la política, porque con una justicia que vive al pairo de los intereses políticos no hay nada que hacer, como tampoco hay nada que hacer si los medios de comunicación de estos países intoxican sin descanso a los ciudadanos, y las corrientes de opinión pública se establecen desde el poder político y la oposición, y no desde la independencia de criterio de los ciudadanos.

Se están equivocando en Europa con la decisión de tirar de los PIIGS a trancas y barrancas, porque lo único que se va a conseguir es una reacción desfavorable de los ciudadanos contra Europa, y aquí entramos en el gran conflicto que separa a los países sin problemas de los que tenemos todos los problemas: la calidad de vida, los europeos del norte pretenden mejorar su calidad de vida deshaciéndose de la carga que supone ayudar a los países en peores circunstancias, mientras que los países en peores circunstancias no están dispuestos a sacrificar sus condiciones vitales tradicionales para transformarse en los ciudadanos productivos, competitivos, ahorradores, austeros y perseverantes que no tienen problemas económicos, siguen creciendo a buen ritmo y están hartos de pagar la buena vida que se pegan los del sur de Europa, a costa de que ellos no se la puedan pegar mejor.

Creo que la Europa del Sur y la Europa del Norte deberían bailar un vals en la próxima reunión del consejo económico de la Unión Europea, porque mientras no se comprenda que solo con austeridad no saldrán los viejos países europeos –coincide que los PIIGS, son los orígenes culturales más ancestrales de Europa- y se necesita estimular el crecimiento, es decir, más dinero e inversión, aunque debería controlarse su flujo directamente por funcionarios europeos y no por políticos de los países receptores, que han demostrado su incapacidad. El dogmatismo teutón se equivoca, debe exigir rigor político y al mismo tiempo permitir flexibilidad económica, y un periodo prolongado de adaptación; si en 2.000 años no han cambiado Grecia, Italia y España en su forma de vida, por poner algunos ejemplos, no lo van a hacer ahora en dos años, porque se le antoje a Ángela Merkel, en su visión dogmática de la realidad. Eso funcionará en Alemania, pero no creo que funcione con los países mediterráneos, en los que precisamente sus ciudadanos tienen a honor ser diferentes, diversos y plurales, y huyen de la homogeneidad y el mimetismo. Sin duda, el mayor problema de Europa y sus crisis, no es político, ni económico, ni siquiera institucional, sino simplemente cultural, sino se tiene en cuenta esta variable, todo acabará fracasando.

Si se antepone la homogeneidad europea a la forma de vivir sus ciudadanos, será una hecatombe y la idea de una Europa unida quedará quebrada para siempre.

Enrique Suárez

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