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jueves, 25 de diciembre de 2014

Admoniciones contra la democracia realmente existente en España



"Desde la aparición del Estado constitucional y más completamente desde la instauración de la democracia, el demagogo es la figura típica del líder político en Occidente." Max Weber

 Como no  permitirá que se cuelguen las admoniciones  “Contra la democracia realmente existente en España” en la puerta principal del Congreso de los Diputados lo hago en ese blog, al igual que Martín Lutero hizo con sus 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de  Wittemberg  el 31 de octubre de 1517, dando lugar a la Reforma del cristianismo. Por mi parte he elegido la fecha de Navidad, porque entraña el simbolismo de un nacimiento, que ha definido la civilización occidental tal como es actualmente, fundamentada en la creencia y no en la reflexión racional.

En las enseñanzas de mi admirado Voltaire, creo que es necesario poner la democracia española en hora, porque no se puede vivir el futuro si estamos sometidos al pasado de una representación del Antiguo Régimen, adaptada para embaucar a los ciudadanos en nombre de la democracia y a su pesar. Hoy el sufragio es censitario y no universal, porque no hay isocracia, igualdad de posibilidades de ser elegido o elector, pues menos del 1 % de los españoles transformados en políticos (prácticamente, siempre los mismos a lo largo de toda su vida) deciden por más del 99 % de los españoles despojados de su condición política por ellos. En España, parece que existe democracia con unos ciudadanos que nacen para ser elegidos y otros para ser electores.

El sistema representativo español nada tiene que ver con la democracia, es una ficción o una farsa representativa que debe ser erradicada, y las leyes que amparan este sistema de expolio cívico deben ser derogadas. La degradación de la representación política debe concluir de inmediato en nuestro país. Es una exigencia cívica que debemos hacer los ciudadanos al poder.

A partir de hoy en este artículo se irán añadiendo todas las cuestiones a resolver en la democracia española, por lo que se invita a plantearlos en los comentarios a los lectores, así como a corregir las propuestas, para establecer definitivamente el debate democrático que este país necesita, que no es en ningún caso los temas de interés para los partidarios de cualquier partido  o la demagogia y propaganda que nos conceden los medios de comunicación a su servicio.

ADMONICIONES CONTRA LA DEMOCRACIA REALMENTE EXISTENTE EN ESPAÑA

ADMONICIÓN PRIMERA

Los partidos políticos son una auténtica enajenación de la democracia en este país. En la Democracia Clásica de la Antigua Grecia estaban prohibidos. La democracia es un sistema de representación común de los ciudadanos, no de los ciudadanos divididos desde el poder en partes o partidos. Los partidarios pueden defender propuestas, pero no puede haber partidarios que pongan por delante de los intereses de su partido a los intereses comunes de los españoles, como actualmente ocurre en España. Los partidos políticos en su actual modelo deben ser modificados o erradicados, si queremos tener algún día democracia en este país.


ADMONICIÓN SEGUNDA

Los partidos políticos en España no representan los intereses de los ciudadanos, sino los de sus cúpulas respectivas. La perversión democrática del sistema representativo español obliga a que los candidatos sean elegidos y aprobados por las cúpulas de los partidos, los ciudadanos sólo tienen poder en las urnas para ratificar la elección de otros, no la suya. Es por tanto una democracia castrada de origen, cuando un ciudadano vota, no vota por un candidato que le represente, vota por un partido, porque el candidato le debe al partido y no al ciudadano su nombramiento, y por tanto representa el interés del partido y no de los ciudadanos

ADMONICIÓN TERCERA

Los partidos políticos en España no son democráticos, no cumplen la Constitución, ni la Ley de Partidos. En su estructura se ejerce la verticalidad en el reclutamiento, siendo los de arriba los que eligen los que suben y no los de abajo los que deciden a quien alzar. Todo es un simulacro de democracia, una filfa, una farsa y un fraude. Los partidos políticos españoles, que se presentan como democráticos, en realidad son tiranías encubiertas. 

ADMONICIÓN CUARTA

En una democracia no se representan ideas, políticas, propuestas, fundamentadas en las creencias, sino conductas, reflexiones y actitudes fundamentadas en los hechos. La representación de ideas, políticas o propuestas es algo que incumbe al poder para embaucar a los ciudadanos, que deben exigir a sus representantes, comportamientos adecuados, reflexiones correctas, responsabilidades por sus errores y una estricta ética de servicio público, no de utilizar lo público como un servicio 

ADMONICIÓN QUINTA

España es el país con más aforados del mundo en una democracia, más de diez mil personas son juzgadas en caso de delito por prácticas específicas. Mientras que todos aquellos que se enfrentan al poder, en alguna de sus formas, son juzgados por prácticas comunes. Los códigos legales no se cumplen de igual forma con los políticos y con los ciudadanos, por tanto no existe igualdad ante la ley, isonomia, una de las cuestiones ineludibles en una democracia

ADMONICIÓN SEXTA 

En España no existe separación real de poderes, el poder judicial está sometido a las decisiones de los partidos políticos, con la elección de Tribunal Constitucional, Fiscal General del Estado, Tribunal de Cuentas y Consejo General del Poder Judicial. Con la elección de jefaturas en magistraturas y fiscalías. Las decisiones de los magistrados y fiscales vienen contaminadas por la política partidaria desde las más altas instancias. La frase de Platón se podría aplicar a la justicia española, la mayor injusticia es una apariencia de justicia









(continuará)

lunes, 22 de diciembre de 2014

Entre Pablo Iglesias y el pequeño Nicolás


Cada día más sorprendido con los discursos del líder de Podemos. A cualquiera que se le hiciera mesías por la gracia de la tele le daría vergüenza, a él no se la da, al contrario, porque él vive feliz en su estado protagonista de actor frustrado, mientras sus cuentas siguen creciendo, a razón de 7900 euros al mes más colaboraciones mediáticas. Ni el pequeño Nicolás ha ganado tanto dinero en su vida, con los esfuerzos que tuvo que realizar para alcanzar reconocimiento, mientras que a otros les han dado el camino trillado desde arriba. A mí me gusta la gente que se esfuerza y lucha por lo que quiere, no la que se aprovecha de los demás, enalteciendo sus instintos de odio y venganza. 

Sin duda alguna, hay una distinción moral entre el pícaro que vive a costa de embaucar al poder y el pícaro que vive a costa de embaucar al pueblo. Luis Candelas robaba a los ricos para compartir con los pobres su miseria, pero Pablo Iglesias extorsiona conciencias, al igual que un Bárcenas, un Pujol, o un andaluz de los EREs trincaba euros a todos los españoles, para adular a su ego narcisista.

Pero aún me sorprende más, que este personaje tenga tantos seguidores, en la apología de cuento infantil que se ha montado con sus amiguetes, todo en un simulacro escenificado con precisión y dramatismo preestablecidos. El rol a desempeñar es una mixtificación entre Peter Pan en El país de Nunca Jamás y El Flautista de Hamelín, o entre Pepito Grillo y Robin Hood, da exactamente igual. Si Bruno Bettelheim viviera, seguro que exponía sus hazañas en algún capítulo del Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas.

Personalmente, este profeta de los pobres de espíritu, los esquilmados sociales y los desesperados, a mí me parece un farsante, incluso de mayor entidad esperpéntica que Zapatero o Rajoy. Y desde reflexiones más profundas el contrapunto necesario, no sé si voluntario o no, para que la casta no deje de triunfar en las elecciones próximas y sucesivas,  consolidando su desaguisado como derecho de pernada, de forma inmune e impune. ¿Acaso Pablo Iglesias o sus compañeros de Podemos han hecho algún acto efectivo para derrocar a la casta en su singular historia?. Todavía está por verse una sola idea con este propósito en toda la perorata que nos conceden.

Hasta ahora no le escuchado nada con sentido común al chico de la coleta, considerando las circunstancias en las que vivimos los españoles del siglo XXI, tiene tantas posibilidades de triunfar como Rajoy de hacerse inteligente o Zapatero reconocer sus pecados. Con 10 millones de pensionistas que no arriesgarán sus pensiones, 16,5 millones de trabajadores que no arriesgarán su trabajo y más de 20 millones de propietarios que no arriesgarán su vivienda por las promesas que les haga un friki mediático que ofrece como única solución el regreso al tercermundismo. O mucho me equivoco, que no lo creo, o Pablo Iglesias será el gran triunfador de las encuestas y el gran derrotado en las elecciones por haber puesto el dintel de sus anhelos delirantes más elevado que la altura que puede saltar.

El mayor problema que tiene Pablo Iglesias es ser politólogo, porque él no puede aducir inocencia cuando no ha explicado a los ciudadanos de este país que la política y el poder no correlacionan exactamente, porque nunca lo han hecho, y que todo el cuento de que sí lo hacen, es una estrategia del poder para mantener a los ciudadanos bajo su tiranía.  

El líder de Podemos no desconoce que no puede hacer nada de lo que propone demagógicamente, porque lo que le puede servir para ganar las elecciones engañando a la gente, no puede transferirse al poder y las leyes, ni las españolas, ni las europeas, se lo permitirían salvo que todos los demás no se presentaran a las elecciones. Parece que nadie se da cuenta que en la mejor de las circunstancias Pablo Iglesias con un modelo de ruptura, se enfrentaría con cien diputados a doscientos cincuenta diputados que forman parte de la casta, que tienen mucho que ocultar y no han estado dispuestos durante los últimos cuarenta años a cambiar las cosas. Aunque para satisfacer a los forofos de Podemos con echarles la culpa al día siguiente por no haber trabajado lo suficiente para lograr una mayoría absoluta, todo estaría resuelto, y aquí pan y después gloria. Lo de hay que darles una oportunidad tiene los días contados

Pablo Iglesias, lo siento por ti, pero a mí no me engañas, entre otras cosas porque mientras tu estabas defendiendo a la casta venezolana y beneficiándote de la casta iraní, es decir, a costa de las tiranías que soportan venezolanos y persas, algunos estábamos enfrentándonos a título personal a la casta, incluso llevándonos a los tribunales por hacerlo, siguiendo la estela de los liberales españoles a lo largo de la historia de este país, desde Argüelles que logró nuestra soberanía, hasta Riego que la consolidó dejándose la vida en el empeño, desde Ortega y Gasset que se enfrentó al franquismo y al populismo de las izquierdas radicales, hasta Melquiades Álvarez que fue asesinado por defender la democracia, desde Salustiano de Olózaga que inventó el progresismo hasta Adolfo Suárez que hizo que este pueblo saliera de una dictadura sin sangre. Hay mucho cuentista en este país que se ha encargado de vivir a costa de lo que hicieron a los demás y me parece que tu eres uno más de ellos.

Pablo Iglesias eres un farsante, te lo digo sin acritud, porque tú no hablaste en tu vida de la casta hasta el año 2013, aprovechando el oportunismo que te caracteriza, ligaste el 15-M con el movimiento 5 estrellas de Beppe Grillo y la ocasión propicia de desmadre y abuso de poder que se vivía en este país, porque además hiciste tu tesis doctoral para averiguar cómo se manipula a la gente, exactamente igual que tu compañero Monedero, vuestro plan viene de lejos y gracias a la tele que te concedió todo (¿por qué te lo concedió a ti precisamente?), lograste embaucar a poco más de un millón de españoles, mientras otros muchos seguimos en la trinchera cotidiana defendiendo la libertad contra la casta desde hace años, tú ya tienes un futuro magnífico en la política para el resto de tu vida, el bendecido por los medios, el mahdi, el mesías no es otro en la realidad que un nuevo Príncipe de Salina de El Gatopardo, aquel que dijo: cambiemos algo para que todo siga igual. El contrapunto necesario para que la casta se perpetúe diciendo que va en contra del capitalismo y el sistema, para vivir del sistema, el capitalismo, con la bendición de la casta el resto de sus días, sin cambiar nada. Que tu miseria te acompañe, porque tus hechos te delatan.

Definitivamente me quedo con el pequeño Nicolás, que es nuestro Snowden-Assange en versión carpetovetónica, al menos él no ha negado que quería ser casta y ha puesto en ridículo a los payasos que ocupan las instituciones que se distribuyen el poder político y económico, pero no ha querido vivir a costa de engañar al pueblo como tú, él trató de engañar a la casta como buen pícaro, tú, sin embargo, te has hecho casta, aforado y eurodiputado y no es lo mismo. 

El pequeño Nicolás sigue siendo de los nuestros, de los de abajo, Pablo Iglesias ya no lo es. Porque a falta de más pruebas, el pequeño Nicolás es considerado como un delincuente por la casta y Pablo Iglesias, sin embargo, es recibido por ella con todos los canales mediáticos abiertos. Y es que el viejo adagio latino deja muy claras las intenciones de los que se benefician, en este caso de los favores de la casta: cui prodes scelus, is fecit . Mientras al pequeño Nicolás le pueden meter en la cárcel por no ser uno de los suyos y haber aparentado serlo, a ti, los de arriba no dejan de concederte bendiciones, maldiciones y jaculatorias. 

¿De cuántas cosas no nos estamos enterando, no estamos reclamando y pasarán desapercibidas mientras miramos la coleta que nos señala el dedo del poder?. Has sido providencial, Pablo Iglesias, para que nada pueda cambiar en este país, no me extraña que los de la casta te lo agradezcan dejándote decir chorradas todos los días en los medios de comunicación que controlan desde el poder que les hemos concedido.


Enrique Suárez

domingo, 21 de diciembre de 2014

El deceso moral de la democracia española



No he de callar por más que con el dedo, 
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
Hoy, sin miedo que, libre, escandalice,
puede hablar el ingenio, asegurado
de que mayor poder le atemorice.
En otros siglos pudo ser pecado
severo estudio y la verdad desnuda,
y romper el silencio el bien hablado.

Francisco de Quevedo y Villegas

Si la corrupción, la impunidad, el fraude, el abuso de poder de los poderosos y la única alternativa para derrocarlos es Podemos –patulea de oclócratas totalitarios comunistas y consumistas, que nunca concibieron en su cabeza la democracia- son los síntomas de la enfermedad que sufre la democracia española, el diagnóstico del síndrome que padece nuestro sistema representativo no es otro que la inmoralidad. Nuestra democracia, mala o buena, se muere de inmoralidad y algunos esperan como buitres y carroñeros el festín definitivo que van a concederse con el cadáver de nuestras instituciones, escasos recursos y muchas deudas.

En otras ocasiones de la historia acontecieron episodios similares, España siempre ha sido tierra de grandes ideas salvadoras de la humanidad que han servido para que los depredadores se afinquen en la nutrición y el parasitismo. Felipe II fue más papista que el Papa y Zapatero más islamista que Mahoma, concediendo a los musulmanes carta de naturaleza civilizada con su Alianza de Civilizaciones, por el medio tenemos a otros notables expoliadores, desde Fernando VII o Godoy, hasta Largo Caballero o Primo de Rivera. Los nacionalistas nacieron expoliando y morirán expoliando, es su condición natural.

Pablo Iglesias, el joven, es un farsante, de la misma magnitud que Rajoy o Zapatero, un funcionario de la política que lleva camino de convertirse en el nuevo Llamazares del comunismo, treinta años colgado del guindo sin dar grana. Con este elenco no hay obra que representar, todo es una farsa, un fiasco, una filfa, un simulacro. Una obra degradante y decadente a la que los españoles asistimos atrapados el patio de butacas en que todos estos mangantes han convertido nuestra vida. Caverna de Platón del siglo XXI, donde las redes sociales sustituyen a la realidad, sin otro guión,  que el del despojo y la extorsión de un pueblo

Todo es mentira, todo una farsa, todo una cruel desventura, porque una vez más, unos y otros, en nombre de la democracia y a su pesar, se tratan de adueñar del poder al birle y descuido, como auténticos trileros que son, infundiendo el miedo al otro como auténticos fascistas, para elegir el amo menos malo entre todos, y eso no es democracia, es behetría para vasallos y no isocracia para ciudadanos libres.

Pues dicho lo anterior, queda claro que el sistema democrático está deslegitimado de iure y de facto y toda esta farándula de impresentables tiene como único objetivo pasar página deprisa creando un conflicto inexistente entre los que dicen que mejor van a defendernos de los contrarios, cuando de lo que realmente se trata y de lo que debieran hablar los demócratas no es de la elección del próximo verdugo, sino de los medios para erradicar la pena de muerte y la muerte de pena a que toda esta calaña carroñera está sometiendo a los españoles

Debido a mis expulsiones y persecuciones desde los aledaños del poder o su oposición "oficial", cada día voy viendo más restringidas las posibilidades de difundir mis alegatos y panfletos en defensa de la libertad, la democracia, la justicia y el civismo, así que solicito ayuda de los libres para difundirlos urbi et orbe. Gracias por adelantado a los no representados, la mayoría cívica ocultada por el poder y silenciada por los medios, que son la auténtica y única esperanza de este país.


Enrique Suárez

viernes, 19 de diciembre de 2014

La nave de los no representados sigue su curso



 

Realmente me ha emocionado la reacción que han tenido mis compañeros de ¡No me representan! y otros grupos, ante la expulsión arbitraria a la que he sido sometido por los controladores de Facebook en la sombra.  Como desconozco la causa no puedo informaros de lo que ha ocurrido, por ocasiones anteriores en las que me ha sucedido algo similar, pienso que habrá sido un grupo de talibanes sectarios organizados que han denunciado mi perfil por haber dicho algo que no les habrá gustado.  

Este democratismo que se practica en Facebook, por parte de los vigilantes del sistema, con derecho a expulsar a quien les plazca sin darle explicaciones, y sólo ante la imputación de algún colectivo organizado para excluir a alguien que no le gusta, creo que terminará convirtiendo esta red social, lamentablemente,  en  un lugar inhóspito para aquellos individuos que traten de apartarse del pensamiento políticamente correcto.

Hace tiempo escribí esta frase, que se puede leer en este blog, nunca pensé que fuera tan premonitoria y ajustada a los hechos que han ocurrido: "La bandera de la libertad, habitualmente es izada por un individuo cualquiera, al que ni siquiera conocíamos previamente, pero somos todos los que amamos la libertad los encargados de impedir que pueda ser arriada"

Hoy se ha hecho realidad. Entre todos estáis impidiendo que pueda ser arriada. Gracias por vuestro apoyo. Esperemos acontecimientos, que se resuelva el dislate y que pueda regresar para seguir defendiendo la libertad de expresión en vuestra compañía.

Felices Fiestas y que el año 2015 sea el año de la recuperación de nuestra dignidad ciudadana. El respeto por cada uno, es una conquista para todos.

Enrique Suárez

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