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miércoles, 7 de enero de 2015

Yo soy Charlie

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Os invito a hacer un click en la web de Charlie Hebdó, por la libertad de expresión y en fraternidad con los redactores de la revista, que sepan que no están solos en su defensa de nuestra libertad.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Carta abierta de Gerard Depardieu al Primer ministro de Francia



Patético, ¿habéis dicho “patético”?, cómo que patético.

Nací en 1948, comencé a trabajar a los 14 años como impresor, como encargado de almacén después como artista dramático. Siempre he pagado mis tasas e impuestos, sin demora en todas las jurisdicciones.

En ningún momento he declinado en mis obligaciones, he representado papeles en películas históricas mostrando mi amor a Francia y a su historia.

Personajes más ilustres que yo han sido expatriados, o abandonado el país.

Por desgracia, no tengo nada más que hacer aquí, pero continuaré queriendo al público francés, con quien he compartido tantas emociones, me voy porque ustedes han considerado que el éxito, la creatividad, el talento, en realidad la diferencia, deben ser castigados.

No pido ser aprobado, pero al menos podría ser respetado.

Otros que abandonaron Francia no han sido injuriados como yo lo he sido.

No voy a justificar las razones de mi elección, que son numerosas y privadas.

Me voy después de pagar en 2012 un 85 % de impuestos sobre mis ingresos, pero conservo el espíritu de esa Francia que era hermosa, y espero que lo vuelva a ser.

Les dejo mi pasaporte y mi tarjeta de la seguridad social que nunca he utilizado, ya no compartimos la misma patria, soy un verdadero europeo, un ciudadano del mundo, como mi padre siempre me inculcó.

Me parece patética la violencia de la justicia contra mi hijo Guillermo condenado por posesión de dos gramos de heroína a tres años de prisión, cuando tantos otros escapan de la prisión por hechos mucho más graves.

No culpo a aquellos que tienen colesterol, hipertensión, diabetes o exceso de alcohol o se duermen en su moto: soy uno de ellos, como a sus queridos medios de comunicación les gusta tanto repetir.

No he matado a nadie, no pienso que sea indigno, he pagado 145 millones de euros de impuestos en 45 años, he dado trabajo a 80 personas en empresas organizadas y gestionadas por ellos.

Ni me quejo, ni presumo, pero rechazo el apelativo de “patético”.

¿Quién sois para juzgarme así, os lo pregunto señor Ayrault, Primer ministro del señor Hollande, os lo pregunto, quién sois? A pesar de mis excesos, de mi apetito y de mi amor a la vida, soy un ser libre, Señor, y no quiero perder las formas.

Gerard Depardieu

Carta publicada ayer en  Le Journal du Dimanche

Traducción: Ciudadanos en la Red

jueves, 2 de agosto de 2012

Francia, el socialismo y la prima de riesgo española

"Soy profundamente demócrata, por esta razón no soy de ninguna manera socialista. La democracia y el socialismo no pueden ir juntos. No se puede tener las dos cosas". Alexis de Tocqueville


Cada vez que escucho “que España no será rescatada” a la directora del FMI, la socialista francesa Christine Lagarde, que sucedió al acusado de violación, el socialista francés Strauss-Kahn, que a su vez sucedió al imputado español en el caso Bankia, Rodrigo Rato (al que engañó, al parecer, el socialista español Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Gobernador del Banco de España), sé que al día siguiente subirá la prima de riesgo española, mientras que la prima de riesgo francesa seguirá, prácticamente, igual, a pesar de que el Presidente socialista, François Hollande, esté haciendo unas políticas que están incrementando la deuda pública francesa, como durante los últimos seis años, el socialista español, José Luis Rodríguez Zapatero incrementó, extravagantemente, la deuda pública española.

Hoy me ha sorprendido la noticia publicada en Liberation por Jean Quatremer, periodista especializado en la Unión Europea, en la que denuncia la intoxicación de un teletipo difundido por la británica agencia de noticias Reuters en el que se decía que ya estaba preparado un rescate total para España de 300.000 millones de euros, algo que se ha desmentido tanto desde el Bundesbank como desde el BCE.

Intoxicaciones

Jean Quatremer considera que la fuente de la intoxicación proviene probablemente de Alemania y que posiblemente proceda de un subalterno de la Dirección General de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión, agencia de la que fue comisario europeo, el socialista español, Joaquín Almunia hasta el año 2010. No es la primera vez durante esta crisis que el actual Vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario de la Competencia, antiguo líder del PSOE, ha tenido una intervención contra los intereses españoles, algo por lo que fue reconvenido por el Gobierno español de Mariano Rajoy. No obstante, sigue insistiendo en que España “no necesita un rescate total”, al igual que su compañera ideológica francesa, la directora del FMI. Al mismo tiempo, sugiere, una vez más, que el BCE europeo se disponga a comprar deuda, para rebajar la tensión de los mercados, idea que es compartida también por el Presidente socialista francés y a la que se opone la presidenta del Gobierno alemán, Ángela Merkel.

Por otra parte, desde España, todas las fuerzas de la izquierda siguen criticando y poniendo palos en las ruedas a las políticas de ajuste del Gobierno español, en compañía de los sindicatos y los empleados públicos que están llenando de lazos negros las ventanas de las instituciones públicas españolas en una campaña orquestada para defensa de la continuidad de las estructuras públicas, cuando en este país el único sector laboral que ha crecido desde 2008 en 169.000 trabajadores es el público, mientras todos los demás perdían más de un millón de trabajadores, posiblemente para apalancar a los damnificados de la hecatombe electoral que se preveía en el PSOE. Algo que ha elevado hasta cotas inadmisibles el estamento público, cuando en realidad, por las circunstancias laborales, de crisis y tecnificación, tendría que haberse reducido, como ha ocurrido en otros países próximos.

Quizá sea hora de recordar que los 400.000 millones de euros en los que se endeudó públicamente el último Gobierno de Zapatero, además de hipotecarnos a los españoles en unos intereses diarios que pasan de los 440 millones de euros y se llevan casi el 30 % del PIB del Estado en amortización e intereses, lo que nos conduce a una situación de quiebra técnica, también nos aherrojó a una dependencia extrema del vecino del norte en cuestiones energéticas, al dedicarse a crear molinos de viento y plantas solares, mientras se incrementaba nuestra sumisión energética con los franceses, que son la primera potencia nuclear europea.

Sin duda, los socialistas españoles y franceses han establecido suculentos negocios a lo largo de los últimos ocho años con el empobrecimiento de España y los españoles que se advertía y avecinaba, elevando la deuda pública española al doble en los cuatro últimos años, introduciendo en España siete millones de inmigrantes entre los años 2009-2010 cuando este país ya tenía dificultades para sostener a sus habitantes naturales, permitiendo que el paro se incrementara hasta los 5,7 millones de la última EPA con la ayuda de los sindicatos, elevando el déficit público hasta el 8,9 % (y ocultando los datos reales al gobierno entrante en una situación de crisis creada por ellos) y creando un enorme agujero financiero con la transformación de las Cajas de Ahorros (auténtica cloaca política de todas las corrupciones) en bancos quebrados, que han puesto en vilo el sistema financiero español, sin haber hecho nada para paliar el estallido de la burbuja inmobiliaria que se predecía desde hace años. No en vano, desde la invasión de nuestro país hace doscientos años por los cien mil hijos de San Luis, España ha venido siendo durante este tiempo una especie de protectorado o colonia francesa.

Conclusión

Después de una nefasta y nefanda gestión de los recursos públicos, los socialistas españoles en compañía de los socialistas franceses se han empeñado en que el BCE compre deuda española o se realice un rescate –negando su posibilidad todos los días, pero teniendo presente ininterrumpidamente su posibilidad en los medios de información-, incluso con riesgo de crear una tensión extraordinaria con intoxicaciones y filtraciones interesadas. Mientras Zapatero se marcha de vacaciones a Lanzarote y sugiere que tendría que invitar a Ángela Merkel a la isla para explicarle su versión de la realidad en el libro de economía que dice estar escribiendo.

Realmente es una opción interesante para los socialistas, si España resulta intervenida, bien de forma parcial (compra de deuda) o total (imposición de una troika) no lo hará sobre los autores de la crisis, sino sobre los gobernantes que la heredaron, es decir, el gobierno del PP de Mariano Rajoy, que será el responsable, en última instancia, de la catástrofe. Eso supondría de inmediato una ley de punto final, pasando página sobre todas las barbaridades cometidas en la égida del PSOE del que Zapatero fue secretario general y Presidente del Gobierno.

Pero un rescate supondría, también, una reducción drástica del Estado de Bienestar de los españoles, un incremento del paro, un encarecimiento de la vida, una pérdida de poder adquisitivo que podría llegar al 40 %, una reducción de las pensiones y una situación de la que tardaríamos más de dos décadas en levantar cabeza, además de una pérdida de soberanía similar a la griega tras la intervención europea.

Si fue traición del PSOE a los españoles, llevarnos a la situación de crisis económica, política e institucional en la que nos encontramos, el tratar de impedir, por todos los medios, que salgamos de ella es auténtica insidia y ensañamiento. Todo para encubrir que nuestro empobrecimiento y la entente cordial que establecieron con Francia, tiene como único objetivo preservar sus privilegios y los beneficios que han acumulado a costa de depauperar a todos los españoles, menos ellos, que son los únicos que se han beneficiado.

Mariano Rajoy debería ir pensando en cambiar de asesores, porque los que tiene actualmente le van a entregar a los cascos de los caballos de los jinetes del apocalipsis, como no se dé prisa, y la vida miserable, que nos espera a los españoles, será el tributo de su inconsecuencia. C´est la vie, mes amis.

Enrique Suárez

sábado, 5 de mayo de 2012

Y Sarkozy ganará las elecciones

"El viento endereza el árbol después de haberlo inclinado" Charles De Gaulle

Hace muchos años que un amigo español que reside en Francia me introdujo en la interpretación del comportamiento de los franceses en las elecciones presidenciales, en las que se suceden tres etapas, primera vuelta, segunda vuelta y encuestas. Los vecinos del norte “juegan” diferenciadamente en las tres alternativas y su opinión es variable, a lo largo del tiempo, por eso es extremadamente difícil acertar en las encuestas, sin embargo, lo que está claro es que todos los medios conceden la victoria a Hollande en las encuestas publicadas, lo que posiblemente no esté tan claro en las urnas.

En la primera vuelta los franceses votan por lo que les da la gana, en la segunda contra lo que no quieren. Realmente la influencia de los líderes de los partidos desbancados en la primera vuelta es escasa, porque nuestros vecinos del norte, deciden por si mismos sin esperar que nadie les convenza, ni siquiera los candidatos que pasan a la segunda vuelta.

En época de crisis, por muy mal que lo haya hecho Sarkozy, los franceses tienden a votar a la derecha, entre otras cosas porque las experiencias en resolución de las crisis de los socialistas han sido habitualmente nefastas, por eso el “presidente saliente” como le gusta decir al candidato socialista ha enfatizado su campaña en advertir a los votantes de su país que se miren en el espejo de España para constatar lo que puede hacer el socialismo en su país. Mientras que su adversario se ha esmerado en recordar a los franceses la gestión y las promesas incumplidas por Sarkozy.

La situación de Francia aún no es mala, los franceses lo saben, realmente desde el Elíseo se está surfeando la crisis con holgura, si lo comparamos con las derivas de sus vecinos del sur. Los franceses no han tenido todavía recortes importantes sobre su bienestar ni excesivas alzas de impuestos.

Todos estos datos nos indican que Hollande lo tiene bastante más difícil de lo que nos ofrecen las encuestas, parece que lo que está claro es que todos los medios de comunicación se han conjurado para derribar a Sarkozy antes de que se celebren las elecciones. Pero los golpes de efecto son la especialidad del actual Presidente de la República Francesa

Creo que van a equivocarse, porque el ciudadano francés medio prefiere lo malo conocido que lo bueno por conocer con la que está cayendo. El discurso nacionalista de Sarkozy se enfrenta al discurso civilista de Hollande. Francia, que es el país europeo con más funcionarios y una estatalización importante de sus recursos, sabe que el socialismo tratará de salvar el Estado como sea, mientras que la derecha tratará de salvar la República en una Europa que se desmorona. El socialismo no crea riqueza, y sin creación de riqueza sólo puede acrecentarse la crisis.

Si no hubiera crisis, triunfaría posiblemente Hollande, es moderado y sencillo, por contraposición al histriónico marido de Carla Bruni, pero ante las puertas del infierno y las amenazas, internas y externas, a su futuro, los franceses se envolverán en la bandera de la República y votarán a Sarkozy, por mucho que se hayan empeñado los señores de la comunicación, Maríe Le Pen y Bayrou, en apoyar a su adversario. La suma de votos de la izquierda ha sido menor que los de la derecha en la primera vuelta. Mañana se sabrá, hasta entonces el partido se tiene que jugar.

Enrique Suárez

domingo, 15 de enero de 2012

Ça ira (Bien irá)



"El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlas ignorantes." Maximilien Robespierre

Ça irá! (¡Bien irá!)

¡Ah! Bien irá! Bien irá! Bien irá!
Los aristócratas a La Linterna
¡Ah! Bien irá! Bien irá! Bien irá!
Los aristócratas, se cuelgan!

Trescientos años prometen
Que van a darnos pan.
Esos trescientos años, se darán fiestas
Y se entretendrán con las putas!
Trescientos años para aplastarnos
Basta ya de mentiras y frases!
No queremos morir de hambre!

Trescientos años harán la guerra
Al son de pífanos y tambores
Que nos dejan morir de miseria.
No podía durar para siempre ...
Trescientos años tomando a nuestros hombres
Tratándonos como animales de carga.
No podía durar para siempre!

Su castigo está a punto
El pueblo reclama sus derechos.
Habéis amortizado nuestras cabezas
Se acabó, señores, reyes!
Debemos confiar en ellas:
Ahora se ofrecerán las vuestras,
Porque somos los que hacemos la ley!...

viernes, 3 de junio de 2011

Discurso de Nicolás Sarkozy sobre los valores humanos de la cultura occidental


"Hoy hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de los intelectuales progresistas. De esos que el pensamiento único es el del que lo sabe todo y que condena la política mientras la practica. Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura: Desde 1968 no se podía hablar de moral.

Nos impusieron el relativismo: la idea de que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes.

Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente. Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El slogan era VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS.

Quisieron terminar con la escuela de excelencia y del civismo. Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el triunfo del depredador sobre el emprendedor.

Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado el gusto al poder. La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral. Hay que rehabilitar la cultura del trabajo.

Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase: se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud: los vándalos son buenos y la policía es mala. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente inocente.

Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo. Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados. Adoran la periferia pero jamás viven en ella. Firman peticiones cuando se expulsa a algún ocupa, pero no aceptan que se instalen en su casa.

Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo y que atizan el odio a la familia, a la sociedad, a la religión y a la República.

Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura y de las obligaciones antes que los derechos. Estos se ganarán haciendo valer y respetar los anteriores".

Nicolás Sarkozy (24/05/2011)

miércoles, 17 de marzo de 2010

ETA también asesina franceses


Tras leer las noticias sobre la muerte del agente de policía de 53 años en Dammarie-lès-Lys, población próxima a París tras un tiroteo entre policías y cuatro individuos, los medios del país vecino están siendo extraordinariamente prudentes a la hora de atribuir el asesinato a miembros de la banda terrorista ETA. En ningún titular de los medios de comunicación franceses expresa con claridad que el atentado sea obra de la banda terrorista vasca.

Sin embargo, en España, ya se conoce que uno de los miembros del comando que trataba de robar un coche en un garaje donde se guardaban vehículos de ocasión, fue detenido, su nombre es José Fernández Aspiazu.

Tras el hallazgo en la morgue de Toulouse del etarra Jon Anza, que al parecer falleció de causas naturales (aunque hay una hipótesis sobre las armas de dos guardias civiles encontradas en un hotel de Toulouse que se investiga), se ha producido el asesinato de un miembro de las fuerzas de seguridad francesas. Lo que está claro es que los miembros de la banda que pretendían robar un coche estaban próximos a la capital francesa. Al parecer tres o cuatro miembros más de la banda han huido.

El primer agente francés asesinado por ETA, sin duda es un punto de no retorno que la banda terrorista ha cruzado, con más importancia para los franceses que los más de ochocientos españoles que han sido asesinados hasta ahora.

Pero también, y esto es lo más importante, es un punto de inflexión para el Gobierno de Rodríguez Zapatero en su pretensión de negociar una salida para los etarras con los abertzales y también para la política de connivencia del PNV con la izquierda abertzale.

ETA se ha convertido en una banda que ejecuta a ciudadanos europeos, no sólo españoles. Que tiene ramificaciones en América que se relacionan con las FARC, que trata de asentarse en Portugal, que asesina en Francia.

Hay un hecho singular que nos informa de la situación interna de la banda, en otras circunstancias, los miembros de ETA se hubieran dejado detener por la policía francesa, pero han preferido enfrentarse en un tiroteo con los agentes, lo que quiere decir que las órdenes han cambiado, lo que indica la situación terminal de la banda.

Definitivamente, ETA ya no es un problema exclusivamente español, sino internacional. El problema etarra ha trascendido nuestras fronteras y esto traerá como consecuencia su final voluntario o involuntario, porque la justicia francesa, que siempre ha procurado mantenerse al margen del “conflicto” ahora ya no podrá hacerlo.

Erasmo de Salinas

viernes, 8 de diciembre de 2006

Pierre Joseph Proudhon, el azote de Marx


Pierre Joseph Proudhon, llega a este mundo, en una pequeña ciudad del Franco Condado, el 15 de enero de 1809; la familia que le recibe en su casa de Chasnans,que posiblemente haya sido una comuna,(fotografía en el interior), es humilde pero relativamente independiente; su padre trabaja como autónomo, haciendo cerveza y toneles para contenerla. Su madre es cocinera.

Los laboriosos padres de Pierre Joseph, lograron acumular cierta cantidad de dinero, más por su esfuerzo que por especulación, lo que les permitió adquirir algunas tierras, pero nunca lograron medrar mucho más que la mayoría de sus convecinos, ni tampoco lo pretendieron.

El padre de Pierre Joseph tenía sus propias ideas, y consideraba que hacerse rico era algo indigno, por lo que decidió vender su cerveza al precio que le costaba hacerla, más un salario moderado que él mismo se asignaba por su trabajo. En su pueblo había una vida comunitaria muy desarrollada.

Besançon, la patria de Victor Hugo, que había llegado al mundo siete años antes que Pierre, era por entonces un lugar tranquilo en el que se fabricaban relojes que competían con los suizos, y la mayor parte de sus vecinos se dedicaban a labores agrícolas, oficio que también ocupó a nuestro personaje, que fue pastor de bueyes, al tiempo que ayudaba a sus padres en la hacienda familiar.

Los habitantes del Franco Condado de aquella época, se caracterizaban por tener su propia interpretación de la ciudadanía, tal vez por la historia de tributación a las abadías, que eran abundantes en aquella zona francesa. Desde la Edad Media, se venían desarrollando diversos proyectos cooperativos.

Había una tradición en actividades comunitarias, quizás por la proximidad de Suiza, con unos conceptos muy singulares sobre el trabajo, la propiedad, el mercado, el justiprecio, y la justicia social. No en vano, Fourier, otro de los socialistas utópicos franceses, al que Proudhon conoció y del que recibió gran influencia, también procedía de estas tierras.

Por concesión de becas, otro hito de su pequeña patria, Pierre, inicia sus estudios en el Colegio Real de Besançon, donde recibe la Beca Suard, que le permite proseguir los estudios de bachillerato que no pudo concluir por problemas económicos.

En su época de estudiante, había aprendido hebreo, y se había dedicado al estudio de la Biblia, con la finalidad de rebatirla, según sus exegetas. Entra a trabajar en una imprenta, donde se hace tipógrafo. Esto le permite conocer a Fourier, otro de los socialistas utópicos franceses, que también procedía de estas tierras y del que recibió gran influencia.


Proudhon comienza a escribir artículos y panfletos hacia 1835. Pero no es hasta 1838 cuando concluye su primer trabajo literario importante sobre el tema de las categorías gramaticales, Essai de grammaire générale, con el que obtiene un premio de la Academia de Besançon, por el que recibe una beca durante 3 años que le permite trasladarse a París (aunque le fue retirada posteriormente, al publicar su trabajo sobre la propiedad).

Cuando llega a la capital francesa, conoce a numerosos activistas políticos y revolucionarios. Escribe una obra en la que estudia la celebración del domingo, desde una perspectiva social e histórica.

“LA PROPIEDAD ES EL ROBO”

Su genialidad y su reconocimiento emergen en 1840, al publicar un ensayo titulado, “¿Qué es la propiedad?”, al que contestaba con el conocido aforismo de Brissot: “la propiedad es el robo” . París acoge a Proudhon ese mismo año, precedido de su fama como renovador social, que le llega a proporcionar incluso reconocimiento internacional.

Durante los dos años siguientes, se dedica a prolongar este primer trabajo, y publica dos memorias más sobre el mismo tema. Estas obras, además de proporcionarle notoriedad, especialmente tras el apoyo recibido por el economista Blanqui, también le trajeron acusaciones de conspiración contra el Estado, por las que fue juzgado en 1842, resultando absuelto.

Decir que la propiedad era un robo en 1840 en la Francia de mediados del siglo XIX, era cuando menos arriesgado. Sin embargo, Proudhon no hace simplemente un alegato revolucionario, también desarrolla una argumentación sociológica.

Considera que aceptar la propiedad como un derecho natural es una contradicción, el propietario se atribuye unas riquezas que por orden natural deberían ser comunes, pues Dios creo este mundo y por lo tanto es su único propietario.

TRABAJO Y PROPIEDAD

La apropiación incontrolada de los medios de producción por parte de algunos, puede llegar a destruir la libertad y la igualdad de oportunidades de todos, hay que evitar que algunos usurpadores pueden acaparar los instrumentos necesarios para el trabajo, que son limitados.

Si los trabajadores necesitan alquilar estos instrumentos a sus propietarios, se establece un “derecho de aubana”, una especie de arancel sobre el trabajo, que impide que los trabajadores lleguen nunca a ser propietarios.

Los medios de producción deben ser comunes; es legítimo, en cambio, poseer los frutos del trabajo, pues de no ser así, resultaría amenazada la independencia del trabajador. Por lo que el autor propone en nombre de esta independencia, la oposición vehemente a todo sistema socialista y comunista, que denunció como autoritarios

La teoría sobre el trabajo que elabora Proudhon es singular. Considera que si el trabajo individual y aislado recibe un salario justo, no comprende por que al realizarse en conjunto con otros trabajadores sufre una devaluación, a pesar de incrementarse la productividad y los beneficios, por lo qué el empresario obtiene una plusvalía (“surplus”) de la explotación conjunta de los trabajadores, que debería, al menos, repartir con ellos, pero no lo hace.

SER LIBRES PARA SER IGUALES, NO IGUALES, PARA SER LIBRES.

Sin embargo, en su conjunto, Proudhon no demoniza a la propiedad, pues también considera que es consecuencia y causa de la libertad del individuo, que garantiza los derechos personales ante las presiones sociales y los poderes del Estado. Considera la propiedad, como una realidad antinómica, fuente de despotismos y libertades.

La propiedad que no deriva del trabajo propio introduce la desigualdad. Ésta debe eliminarse, y a este efecto los socialistas y comunistas introducen la autoridad, Pero con la autoridad se elimina la independencia. Proudhon, no está de acuerdo con estos principios.

La independencia de los trabajadores es una utopía que se consigue solamente en un estado de completa libertad, lo cual requiere un sistema de organización que concluya con el exhaustivo control del Estado. Se instaura de este modo el anarquismo, equivalente a la sociedad libre.


Proudhon, al contrario que otros pensadores revolucionarios, no proponía eliminar la propiedad, sino hacer a todo el mundo propietario, pues si todos fueran propietarios podrían garantizarse a sí mismos su propia libertad.

El Estado no debería participar en el reparto de los bienes, pero si regular la especulación y además proporcionar créditos “gratuitos”, para que los ciudadanos pudieran acceder a la propiedad.

RECHAZO DE LA AUTORIDAD DEL ESTADO

Puesto que se rechaza toda autoridad, hay que eliminar no solamente la humana, sino también la divina. El anarquismo lleva consigo el ateísmo. Sería erróneo, sin embargo, suponer que Proudhon predicaba el anarquismo como si fuese una especie de nihilismo.

La eliminación de la autoridad es una condición necesaria para la independencia. La dependencia es el mal. Hay que empezar, pues, por librar a los hombres del peso de la autoridad que se arroga el Estado. Éste es artificial, al contrario que la familia, no procede de un desarrollo natural y espontáneo.

EL MUTUALISMO

Proudhon forjó numerosos proyectos para hacer posible la liberación de la tutela a que se ven sometidos los trabajadores. Puesto que se descarta la autoridad del Estado y, en verdad, cualquier autoridad, es menester ver cómo es posible una organización comunitaria verdaderamente libre.

La base de esta organización es la idea mutualista, que no sólo sustituye todo orden autoritario, sino también todo individualismo caótico. La asociación según la mutualidad es un sistema de fuerzas libres donde hay derechos iguales, obligaciones iguales, ventajas iguales y servicios iguales, esto es, donde derechos, obligaciones, ventajas y servicios se compensan uno al otro libremente.

Se distingue de la mera competición en que no procura la ventaja del más favorecido o del más osado, sino un sistema de ventajas mutuas. Las comunidades organizadas por el mutualismo, se organizan federativamente, de modo que el sistema económico queda completado por un sistema político.

Tanto en el sistema mutual como en el federativo no hay transferencia de derechos a representantes en un supuesto régimen democrático de tipo liberal; transferir los derechos equivale a cederlos y, por tanto, a perderlos. Los derechos son propiedad de los ciudadanos y su representación, también

Posteriormente, hacia 1843, se traslada a Lyon, donde trabaja como empleado comercial, entrando en una sociedad secreta de trabajadores que pretendía hacerse con el control de los medios de producción de una forma revolucionaria, en las nacientes industrias francesas, y que eran conocidas como Fraternidades.

Proudhon conoce a Marx en un viaje que realiza a París, y también a otros revolucionarios como Mijail Bakunin, sobre el que influye considerablemente. En 1846 publica Sistema de las contradicciones económicas o filosofía de la miseria, en el que critica el autoritarismo comunista y defiende un estado centralizado peculiar, que posteriormente desarrollaría en su obra El principio Federativo (que se puede leer en fragmentos en Textos Ciudadanos).

Según Sorel, la enemistad entre Marx y Proudhon, también se transfiere a la metodología revolucionaria, en una carta escrita por Proudhon a Marx, el 17 de Mayo de 1846, rechaza la idea de provocar luchas sangrientas análogas a las de la Revolución Francesa, y se expresa de esta forma: «Tales me parece que son las disposiciones de la clase obrera de Francia: nuestros proletarios tienen tan gran sed de ciencia, que hallaría entre ellos desfavorable acogida al que no les ofreciese más que sangre para beber. En suma, que, a mi modo de ver, haríamos política detestable si hablásemos en tono de exterminadores; los medios de rigor ellos mismos se impondrán, por desgracia; el pueblo no necesita para ello de exhortación alguna»

LA IDEOLOGÍA DE PROUDHON

La ruptura de Proudhon con Marx, es considerada como el punto de partida simbólico de la larga disputa entre las tradiciones anarquista y comunista. Proudhon, influyó sobre el movimiento anarquista, y especialmente sobre Bakunin.

Elegido diputado en la Asamblea Nacional, en 1848, expuso y defendió sus ideas en la prensa, y especialmente en el periódico por él fundado, Le représentant du peuple –que cambió luego su título a Le peuple y, finalmente, a La voix du peuple–. En 1849 fue encarcelado, pero durante sus tres años de prisión siguió escribiendo y publicando

A Proudhon se le clasifica, según Palgrave, entre los socialistas por sus ataques contra la propiedad inmobiliaria; pero la verdad es que trató las doctrinas socialistas con tanta violencia como las doctrinas ortodoxas. No fue comunista, pues calificó de espantajo las doctrinas del comunismo, diciendo, además: “la comunidad aún está en el aire. Entre la propiedad y la comunidad, yo construiré un mundo (organización del crédito).

Tampoco fue socialista de Estado, puesto que afirmó que era una «lepra de la inteligencia francesa» la locura de apelar al Estado. Si algún nombre se ha de dar a esta doctrina es el de anarquismo; además, Proudhon fue el primero en usar esta palabra como expresión no de desorden o caos, sino, al contrario, de la forma más elevada y más perfecta de organización social, pues dijo: «Aunque soy amigo del orden, propiamente soy anarquista», y añade «La verdadera forma de gobierno es la anárquica.»

En 1847 regresa a París, donde fundó un periódico, Le Répresentant du Peuple. Marx, que estaba absolutamente obsesionado con rebatir la ideología de Proudhon, le responde en 1847 con su obra Miseria de la Filosofía, en la que trata de desbaratar, sin conseguirlo, los argumentos establecidos por el autor francés

Tras las revoluciones de 1848, fue elegido diputado en la Asamblea Constituyente, obteniendo su acta por el distrito de Sena, debido a la popularidad que habían adquirido sus radicales teorías. Como miembro de la Asamblea, lanzó diversas propuestas revolucionarias, aunque sin lograr el éxito con ninguna.

Una de sus iniciativas consistía en la fundación de un banco popular que concediera préstamos sin interés. También trató de fijar un impuesto sobre la propiedad privada. Publicó folletos donde matizó su anarquismo con la denominación de mutualismo, que promulgaba la unión, incluso financiera, de burgueses y obreros en una sola clase media

Su actuación parlamentaria fracasó por completo, como él mismo pudo reconocer al ser ignominiosamente rechazada su proposición en favor de un impuesto de un tercio sobre la renta, por lo cual no se volvió a oír su voz en la Asamblea. Desde entonces dedicó sus energías a las actividades propagandísticas.

DIPUTADO CONTRA SU MUNDO

En el periódico Le Peuple reanudó la campaña que empezara antes de su elección; en Représentant du Peuple, atacó a todo lo existente, incluso al príncipe-presidente, por lo cual se le persiguió y se le tuvo encarcelado por espacio de tres años.

Desde su encierro de Santa Pelagia, en donde gozaba de un régimen de favor, dirigía los periódicos Voix du Peuple y Le Peuple, y desde allí hizo, además, una gran edición de los folletos Idées révolutionnaires y Confessions d'un révolutionnaire, en los cuales expuso claramente sus teorías sociales revolucionarias y anárquicas.

Publicó Idée générale de la révolution au XIX siècle (1851) y preparó, para publicarla una vez recobrada la libertad, la obra Révolution sociale démontrée par le coup d'Etat (1852), en la que ofrece esta alternativa para el futuro: hay que elegir obligatoriamente entre la anarquía o el cesarismo.

Siguieron una serie de escritos en los que condensó todas sus ideas sociales y económicas. En el opúsculo Philosophie du progrés (1853) indicó un programa de publicaciones que no pudo dar a la estampa, publicando únicamente un Manuel du spéculateur à la bourse (1853), y Réforme des chemins de fer (1855).

Desde 1856 empezó una obra ambiciosa, Justice dans la Révolution et dans l'Eglise (1858), por la cual fue condenado a tres años de cárcel y 4.000 francos de multa, pero en realidad la condena le vino tras fundar un Banco del Pueblo, una sociedad comercial destinada a organizar la abolición del interés, la circulación gratuita de los valores y, por ende, la supresión del capital, tuvo que huir furtivamente de París, refugiándose en Bruselas, donde continuó su obra panfletaria escribiendo en el Office de Publicité artículos contra la propiedad literaria.

En 1860 es indultado y regresa a Francia, desde entonces su vida, aunque activa y dedicada a sus trabajos literarios, se desarrolla sin grandes alteraciones. En 1861, publicó La guerre et la paix, obra en la que justifica el derecho de la fuerza como derecho primordial de la Humanidad; considera la guerra como una consecuencia de los males económicos y del pauperismo y prevé la eliminación de la misma en la sociedad futura que, según él, ha de tener su fundamento en el trabajo.

En 1862, aunque ya se encontraba enfermo, la cuestión de la unidad italiana hizo que Proudhon volviese a la política. En dicha cuestión se pronunció contra la unidad y en favor de la federación, exponiendo al año siguiente sus ideas sobre esto en el tratado Principe fédératif (1863). Recibe elogios de Garibaldi.

En 1864 publicó en Le Messager de Paris, Nouvelles observations sur l'unité italienne, a la que siguió su última producción, Capacité des classes ouvrières, que influyó en la formación de la primera internacional, se publicó después de su muerte, tras una grave dolencia cardiaca, que acontece el 19 de Enero de 1865 en París, que influyó en la formación de la primera internacional.

Proudhon murió pobre, como había llegado al mundo, su familia se opuso a la suscripción pública que intentó abrirse en su favor, siendo, en febrero de 1870, trasladados sus restos al cementerio de Montparnasse. Catherine, su hija, se encargó de publicar sus cartas y memorias, en las que se distingue su excepcional honestidad como ser humano, y la defensa radical de su pensamiento y dignidad.

A sugerencia de un editor, Karl Marx escribió una larga carta con motivo de la muerte de su rival político, (al que evidentemente desprecia), que concluye con estas palabras:

“Proudhon tenía una inclinación natural por la dialéctica. Pero como nunca comprendió la verdadera dialéctica científica, no pudo ir más allá de la sofística. En realidad, esto estaba ligado a su punto de vista pequeño burgués.
Al igual que el historiador Raumer, el pequeño burgués consta de «por una parte» y de «por otra parte». Como tal se nos aparece en sus intereses económicos, y por consiguiente, también en su política y en sus concepciones religiosas, científicas y artísticas. Así se nos aparece en su moral.
Es la contradicción personificada. Y si por añadidura es, como Proudhon, una persona de ingenio, pronto aprenderá a hacer juegos de manos con sus propias contradicciones y a convertirlas, según las circunstancias, en paradojas inesperadas, espectaculares, ora escandalosas, ora brillantes.
El charlatanismo en la ciencia y la contemporización en la política son compañeros inseparables de semejante punto de vista. A tales individuos no les queda más que un acicate: la vanidad; como todos los vanidosos, sólo les preocupa el éxito momentáneo, la sensación.
Y aquí es donde se pierde indefectiblemente ese tacto moral que siempre preservó a un Rousseau, por ejemplo, de todo compromiso, siquiera fuese aparente, con los poderes existentes. Tal vez la posteridad distinga este reciente período de la historia de Francia
Ahora hago recaer sobre usted toda la responsabilidad por haberme impuesto tan pronto después de la muerte de este hombre el papel de juez póstumo”. (Carta a J. B. Schweitzer)

LO QUE QUEDA DE PROUDHON

Proudhon fue un impresionante escritor, sus obras completas llenan 37 volúmenes, sin contar los 14 volúmenes de Correspondencia. Las escribe todas, como sus artículos periodísticos, con gran rapidez, con una falta de método y un descuido del orden tales, que su lectura se hace verdaderamente dificultosa. Nada de esto es de extrañar si se tiene en cuenta el proceso de su formación intelectual. Las obras más importantes de Proudhon fueron vertidas al castellano por Pí y Margall, el principal divulgador, en España, de las ideas proudhonianas.

Palgrave en su Diccionario de Economía Política, se refiere a él en los siguientes términos: “«Escribió con tal ausencia de método y tal desprecio del orden, que la lectura de sus obras se hace aún más embarazosa para sus compatriotas que para los extranjeros. De aquí que se le lea muy poco. Amó la dialéctica y le gustaba jugar con las ideas como el prestidigitador; cambia y trastrueca los objetos más diferentes. Le gustaba hacer frases para captar la atención popular, antes que para expresar correctamente su pensamiento. Decía: «la propiedad es robo» y «Dios es el mal», pero en realidad admitía la legalidad de la propiedad y creía en la existencia de Dios.

Presumiendo de discípulo de Hegel (sin que conste que llegara a comprender al filósofo alemán), quiso elevar la contradicción a la altura de principio inconcuso, emitiendo constantemente tesis y antítesis, pero rara vez síntesis.

Retórico violento y no siempre leal, alteró pareceres aceptados y establecidos, y a pesar de su altiva máxima destruam et aedificabo, no construyó cosa alguna, no dejando detrás de sí ni un programa definido .ni una escuela que merezca el nombre de tal.»

No quedan ya hoy más que unas cuantas ideas esparcidas acá y allá, algunas de ellas profundas, otras incoherentes, muchas contradictorias. Karl Marx detestaba a Proudhon y le atacó sin piedad en su folleto Miseria de la filosofía, en respuesta al libro de Proudhon, Les contradictions économiques, al que éste puso por segundo título, Filosofía de la miseria.

Decía de él Marx, que era un burgués insignificante que oscilaba sin cesar entre el capital y el trabajo, entre la economía política y el comunismo. «La verdad es que no parece que haya verdadera analogía, sino todo lo contrario, entre el extremo individualismo de Proudhon y el colectivismo del socialista alemán.

Supone Proudhon que en organización económica actual, el valor no es proporcional, como debería, al trabajo y que la solución del problema social consiste en llegar a ésto, mientras que Karl Marx sostiene que el valor es necesariamente proporcional al trabajo y que en esto se funda la explotación capitalista, pues el capitalista impide la distribución equitativa»

TODOS FUERON SUS ENEMIGOS

Proudhon, ha encontrado a lo largo de la historia, enemigos por todas partes, no sólo en las clases acomodadas, sino en el proletariado, en la iglesia, en los funcionarios, en los bancos, en las fuerzas de orden público, en las monarquías y las repúblicas.

“en la mujer hay que asumir una dificultad inherente a su naturaleza que le impide ser sacerdotisa o jefa de la tribu. 96 días al año con reglas, nueve meses para cada preñez, una cuarentena tras el parto, doce o quince meses de lactancia y cinco años de cuidados del párvulo, o sea, un total de 7 años para un solo parto... Durante ese tiempo no puede trabajar, ha de ser mantenida... por su condición biológica se halla incapacitada para toda dirección política, administrativa, doctrinal o industrial” (La mujer. Estudio de filosofía práctica)”

Establece su definición del Derecho: "El derecho es para cada uno la facultad de exigir de los otros el respeto a la dignidad humana en su persona."

Asocia la democracia a la libertad de forma indisoluble: “En una democracia, no se es en realidad ciudadano por ser hijo de ciudadano, para serlo, es en todo punto necesario e derecho, independientemente de la cualidad de ingenuo, haber elegido el sistema liberal”.

Se enfrenta una vez más a la autoridad: “los partidarios de la autoridad tienden a dejar la libertad, ya individual, ya local o corporativa, el menor lugar posible, y en su propio provecho, y en detrimento del pueblo, y por el contrario, los partidarios del régimen liberal tienden a restringir indefinidamente la autoridad, y a vencer a la aristocracia por medio de la incesante determinación de las funciones públicas, de los actos de poder, y sus formas”

Considera sobre las nacionalidades, lo siguiente: “todo Estado es anexionista por naturaleza. Nada le detiene en su marcha invasora, como no sea el encuentro con otro Estado. Los más ardientes apóstoles del principio de las nacionalidades, no vacilan en contradecirse, si lo exigen los intereses, y sobretodo, la seguridad de su patria”.

PROUDHON POR ESCOHOTADO

Mi admirado Antonio Escohotado, en su Filosofía y Metodología de las ciencias sociales, nos habla de Proudhon de la siguiente forma: “fue un autodidacta que logró hacerse con una formación intelectual sólida y producir obras de verdadero pensador.

Amante de la provocación en su primera madurez, cinco años antes de que Stirner presente El Único y su propiedad publica él su ¿Qué es la propiedad? (1840), donde aparecen las famosas frases: “Soy anarquista, ¡la propiedad es un robo!” Ambas declaraciones le hicieron rápidamente célebre, y objeto de persecución, pero al leer el libro constatamos que ni era anarquista (en el sentido de abolir todo “gobierno”) ni era comunista o enemigo de la propiedad privada. Preconizaba otro gobierno, y defendió siempre una propiedad privada modesta como única garantía de libertad y dignidad individual.

De hecho, su principal proyecto práctico fue crear un Banco del Pueblo, que respaldase empresas pequeñas y permitiera gestionar los riesgos del humilde. Siendo joven se había relacionado con una pequeña secta de “mutualistas”, que preconizaban la autogestión obrera en régimen de cooperativa, y decidió llamar mutualismo a su propia postura política.

Cuando París padeció el masivo derramamiento de sangre llamado Revolución de 1848, un momento idóneo para demagogos exaltados, Proudhon dijo de inmediato que había sido una agitación “sin base teórica”, cuando ya llevaba años polemizando con Marx sobre lo factible y lo razonable.

Le escandalizaba que preconizase una revolución con “autoritarismo y centralismo” -cosas abundantemente conocidas sin necesidad de revolucionar cosa alguna-, y en particular le horrorizaba su propuesta de abolir cualquier propiedad privada, pues veía en ello un modo de impedir que los individuos “controlen sus medios de producción”.

Marx manifestó que Proudhon era un “pequeño burgués”, incapaz por ello de percibir las “leyes históricas subyacentes”. Pero el pequeño burgués acabó publicando una obra maestra –De la justicia (1858)-, donde enuncia una teoría de su objeto como razón universal y divinidad inmanente.

La justicia enlaza lo natural y lo humano, la sociedad y el individuo, concibiéndose como el logos en Heráclito y los estoicos; esto, es como una fuerza sutil pero esencialmente física, “rectora” de la materia y “forma” del alma singular. El progreso no es más que realización de la justicia, y todo el problema político consiste en evitar que esa realización ahogue el principio de la libertad individual.

Al igual que Stirner y los libertarios rusos, Proudhon opone a la Iglesia, la Sociedad y el Estado el principio de la libre asociación, aunque en sus términos no sea ya tan irrealista, porque se combina con una defensa de la pequeña propiedad privada y con una utopía nada platónica, que por cierto guarda vagos parecidos con la actual globalización.

Es una federación de toda la Tierra, sin fronteras ni estados nacionales, con una autoridad (“jurisdicción”) conferida a asociaciones locales independientes, no “delegadas” de algún poder central, donde “en vez de leyes habrá contratos libres.”

Rescataré una frase esencial, que resume como ninguna, la esencia del legado político de Proudhon, y de su talante liberal, revolucionario e incruento:

“El progreso, no es más que realización de la justicia, y todo el problema político consiste en evitar que esa realización ahogue el principio de la libertad individual”.

Enrique Suárez Retuerta

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