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martes, 9 de abril de 2013

Democrápulas



Los de la casta político-financiera española no se han enterado todavía: en una democracia no puede haber ni amos, ni siervos, ni esclavos.

¡Abajo el franquismo!

Este era el grito mudo que los españoles contenían cuando el 20 de noviembre de 1975, Francisco Franco, se murió en la cama de un hospital madrileño tras cuarenta años de dictadura. El Presidente Arias Navarro,  entre lágrimas, compungido, con la voz quebrada por la emoción, comunicaba a los españoles el funesto suceso y el fatal desenlace en una comparecencia televisiva, aunque la tele, por entonces, era en blanco y negro, recuerda a lo que hoy hace Mariano Rajoy, al dar ruedas de prensa desde La Moncloa, sin embargo, en esta ocasión, la pantalla es de plasma en alta definición y a todo color, alguna ventaja tenía que ofrecernos el progreso y 35 años de supuesta democracia. 

Sin saber muy bien como ocurrió el milagro, el 21 de noviembre España se inundó de supuestos demócratas de toda la vida que el día anterior cantaban, frenéticos y obedientes, el Cara al Sol alzando el brazo ante la imagen del caudillo. Los supuestos demócratas, siempre aleccionados desde el poder franquista, decidieron convocar un comité de notables, elegidos por el poder a espaldas de un pueblo políticamente analfabeto, para elaborar una Constitución. Lo del pueblo políticamente analfabeto no es licencia literaria, tan formado para la democracia como los afganos, en este país la gente consideraba que con acudir a las urnas ya se era demócrata, independientemente de lo que se votara. Se presentó una Constitución aliñada y demagógica, para satisfacer las veleidades de los partidarios de la tiranía política de todos los partidos, ante el gran festín que sabían que se avecinaba. 

La patria de ayer se quedó en el Estado de hoy. La nación, se desvaneció en fragmentos autonómicos y hechos diferenciales. La soberanía, se usurpó al pueblo español, que como borregos – que  el desconocer también se instruye- acudieron a las urnas, exultantes, creyendo que con sus votos convertirían en democracia una vulgar demagogia al servicio de un franquismo sin Franco.

Un pueblo aturdido, anestesiado y embaucado, asumió de esa forma, que el régimen sobrevenido con un Rey impuesto por Franco, con unos partidos dispuestos a hacer su bicoca, con unos delincuentes  con corbata de Hermés y trajes de Armani y unas “delincuentas” vestidas de Prada y Louis Vutton, a cargo del erario público, se repartieron el solar patrio en suculentas fracciones territoriales, sociales y espirituales.

En 1978 se hizo un referendum y nos comunicaron, otra vez desde la tele, que la voluntad del pueblo se había manifestado, así que de la noche a la mañana, quedamos convertidos por esa liturgia que concede la creencia en la magia de los votos, en demócratas, eso sí, por decreto de los detentadores del poder que habían impuesto una Constitución que les permitiera la corrupción y el latrocinio sin fin. Fuimos demócratas sobrevenidos, una concesión del poder, que a partir de entonces nos denominaría ciudadanos, sociedad, pueblo, cuando en realidad, seguíamos siendo sus siervos y vasallos, igual que lo fuimos de Fernando VII. Pero los españoles aceptamos pulpo depredador como el mejor mundo político de los posibles y dejamos que las cosas siguieran adelante sin prestar demasiada atención al contubernio que se estaban montando los herederos del dictador.

Demagogia sostenible

A partir de entonces se crearon problemas inexistentes para justificar la presencia del entramado corrupto que se estaba adueñando del poder: la desigualdad social, los cantos a la libertad, la lucha de los trabajadores, los hechos diferenciales, la resistencia a los poderes fácticos, convergiendo todas las aspiraciones de los depredadores en el fallido Golpe de Estado del 23- F, que fue la consolidación del engaño. 

Nos dijeron, otra vez desde la tele y los medios de comunicación al servicio del poder, que a partir de entonces había que salvar a la democracia del fascismo, ese fue el lema compartido por todos los “demócratas”, lo que se podía traducir como conceder a los fascistas sectarios de izquierdas la confianza que nunca se habían merecido y saber perdonar a los fascistas de derechas su pasado inefable. Estábamos a punto de conocer a lo más granado de la representación pública, los “democrápulas”,  los crápulas de la casta que viven del pueblo como si fueran sus proxenetas

Sigo pensando que algo debió tener que ver el PSOE en el asunto del 23-F, como también tuvo que ver en la dictadura de Primo de Rivera, la semana trágica, la revolución de octubre o el preludio de la guerra civil.  Los golpes de Estado nunca ocurren por casualidad, con el tiempo hemos comprobado que los socialistas son auténticos expertos en armar trifulcas y crear quimeras, para más tarde echarle la culpa a los demás,  hacerse necesarios, ocultando de esa forma sus crímenes. A partir del 23-F, el PSOE  se hizo definitivamente fascista bajo el lema del cambio, decidió unirse a los fascistas de los demás partidos existentes e integrarse en la facción que detentaría el poder: la casta, los “democrápulas”, que impondrían su siniestra dictadura a los españoles de forma desapercibida y contundente. 

Todavía nos queda a los españoles saber que ocurrió exactamente el 11-M, que nos trajo un horripilante  bodrio como el que nos brindó Zapatero gracias a la yihad y las legiones de subvencionados entonando el pásalo, y también, quien fue el Mister X que protagonizó el terrorismo de Estado desde el poder en el asunto de los GAL. ¡Nos quedan tantas cosas por conocer a los españoles de lo que han hecho los políticos en este país!

Ahora se ven las cosas con más claridad, en el esperpento de la indigencia  humana y desvergüenza natural de los mandatarios y representantes públicos de este país; ahora, los españoles estamos viendo el esplendor del franquismo sin Franco, el nudo gordiano del “atado y bien atado” ha tardado 35 años en comenzar a “desfacerse”. La crisis económica ha actuado como una espada alejandrina, abriendo a la realidad el armario en el que habíamos sido introducidos los españoles por los reaccionarios fascistas, usurpadores de la democracia, detentadores del poder, que conforman la casta política y financiera que ejerce la tiranía en este país. No quito ni una coma, ni siquiera un espacio.

No obstante, afortunadamente para España, la dictadura partidaria ha entrado en su fase terminal, porque una democracia no es más que un método para que algunos accedan al poder en representación de otros gracias a su apoyo en urnas, pero única y exclusivamente para cumplir la ley; si los que acceden al poder incumplen la ley, como han hecho todos los partidarios que nos representan, no hay democracia que pueda sostener tal engendro demagógico. Y sencillamente es la situación a la que estamos asistiendo atónitos, al apocalipsis de un régimen fraudulento que organizó una farsa para estafar a los españoles en nombre de la democracia y a su pesar.

Desde el Rey hasta el último concejal de este país viven en la impostura más demagógica, sirviendo a sus propios intereses fascistas y los de sus partidos, acumulando poder y privilegios, contra los intereses generales de los españoles. En estos momentos, los principales enemigos de los españoles están ocupando el poder y la oposición, ejerciendo la tiranía de forma opresiva y demagógica

El PSOE y PP, nacionalistas de todas las tribus, IU, UPyD, sindicatos y empresarios (agentes sociales, dicen), banqueros públicos y privados, monárquicos y republicanos, empleados públicos y funcionarios pringados, jueces y fiscales al servicio del amo que manda, empresarios de comunicación que se hicieron de oro gracias al patrimonio público enajenado,  cientos de miles de ignorantes españoles partidarios de este régimen, unos que trincan desde el poder y otros que toman la calle pensando en trincar en el futuro, ejercen el fascismo en su plenitud, porque fascismo es la imposición desde el poder de una tiranía ajena a lo que opinen y hayan decidido los ciudadanos, exactamente igual que en la época de Franco se ejercía el franquismo. No hay diferencia.

Todos ellos son franquistas sin Franco, sus legítimos sucesores y herederos, nada tienen que ver con la democracia, porque si así fuera abandonarían la opresión contra el pueblo en la que se han instalado desde hace treinta y cinco años. Rendirían cuentas y se dejarían de cuentos, pero reclaman a los demás lo que ellos no fueron capaces de evitar, ni hacer, sacrificios para sostenerlos a ellos arriba. Es hora de desengañarse para siempre, nunca van a resolver nuestros problemas, porque son ellos, precisamente, nuestro mayor problema y cualquier solución pasa por la pérdida de poder, privilegios y beneficios de la casta de la que forman parte, a los que no renunciarán fácilmente.

¿Y qué va a pasar?

Si los españoles queremos una democracia debemos exterminar políticamente a la casta política-financiera que ha acotado el poder para ejercer la corrupción de forma impune en este país, no queda otra; con fascistas no puede haber democracia, da igual que sean de los que levantan la mano abierta o el puño cerrado, en nombre de España, en contra de España, o por el imperio de los carritos, para seguir levantándose los beneficios a costa de los demás que jamás podrían soñar si estuvieran viviendo de sus trabajos fuera de la política.

La hoja de ruta ya está en marcha, a partir de ahora todo el mundo podrá  ir constatando la ineludible marcha de la libertad de los españoles que luchan por la democracia contra la opresión de los franquistas de todos los partidos políticos.

El primer paso será pasar a ser españoles “no representados” por ningún partido político, algo que está ocurriendo actualmente y se manifiesta en las encuestas, no sólo por el exterminio del bipartidismo tirano del PSOE y el PP que ya no alcanzan ni el 50 % de los votos de los que acudirán a las urnas, sino de todos los partidarios de todos los partidos que serán por primera vez minoría no alcanzando el 50 % de participación en los convocados a las urnas. La espeluznante demagogia de la casta política-financiera que ocupa el poder está dando sus últimos estertores, la desafección de los españoles al engaño partidario es inmensa, no hay ninguna posibilidad de regresión para los reaccionarios que se han aprovechado de los españoles.

El segundo paso será la acción de la justicia, porque los funcionarios de la justicia española harán frente a los colocados por el poder. En la última huelga de jueces hubo un 40 % hizo seguimiento, todo cambiará, cuando tres o cuatro jueces o fiscales independientes salgan en las pantallas de televisión diciendo que el poder político y financiero está impidiendo ejercer la justicia y que se cumpla la Constitución en España, se abrirá un Fuenteovejuna judicial que acabará con todos los cabestros con toga que se han impuesto desde el poder.

El tercer paso vendrá dado por los concejales de los partidos políticos españoles, algunos alcaldes y también diputados autonómicos y nacionales. Hay muchos representantes políticos honestos que no aprueban lo que está ocurriendo en sus partidos, que están dispuestos a romper la baraja y darse de baja. Durante este año habrá dimisiones numerosas de concejales que no están dispuestos a mantener una farsa como la representada, para engañar a los ciudadanos, entre otras cosas, hacer de carne de cañón política para que los gerifaltes de las cúpulas de sus partidos jueguen a ser representantes del cielo, siendo en su mayoría unos degenerados tarugos. La desafección política dentro de los partidos será el combustible para el cambio. 

En cuarto lugar los medios de comunicación que han servido al poder para imponer su dictadura entrarán en quiebra definitiva. Si hoy se mantienen algunos medios es por las subvenciones que reciben y las concesiones que se les ofrecen desde el poder, por leyes injustas que favorecen los monopolios y la imposibilidad de un periodismo libre en este país. Menos mal que internet está supliendo los canales de información habituales para una mayoría de los españoles que ya no compran prensa, ni escuchan radio, ni ven televisión cuando se trata de política.

Por último, se producirá una desafección fiscal, ¿pagar impuestos para qué?, ¿para mantener mangantes en el poder? Los españoles aprenden rápido la moral del poder, así que actuarán en consecuencia. La recaudación del IVA se irá al carajo, España alcanzará las cotas más elevadas de su historia en fraude fiscal y economía sumergida. En esta lucha del poder contra los demócratas, el dinero transferido desde el pueblo al Estado es un arma poderosa, y los españoles no están dispuestos a seguir alimentando a los opresores. 

Siguiente tema

Los españoles se preguntan cómo acabar con la casta política-financiera en este país, sin darse cuenta de que la casta política-financiera ya está muerta y sólo espera sus exequias en el cementerio del olvido. La casta política es evanescente porque se mantiene de los motivos para creer y de todo lo logrado, se ha visto lo que han hecho y ya no quedan motivos para seguir creyendo. La casta política está deslegitimada para siempre, es hora de pasar de las ideas a los hechos, de la mitología de la bondad de los representantes públicos a la reflexión sobre sus crímenes, de la gran farsa altruista a la verdad de su auténtica depravación.

El único problema que tenemos es que al no quedar poder alguno sin contaminar por la corrupción – la última encuesta del CIS ya lo considera el segundo problema para los españoles tras el paro y por delante de la economía- se debe esperar a que la propia demolición de la casta política venga desde dentro del sistema, con la descomposición de todo lo que ha tocado y contaminado. Si desde el poder no hay autoridad, la autoridad tendrá que venir desde el pueblo hastiado, vendrá de forma tranquila o violenta, dependiendo de quién lidere la reacción y a que intereses sirva. 

Con la excepción de unos miles de liberales y demócratas, moderados, radicales o  exaltados, que siempre aparecen cuando el fascismo trata de imponerse en España, haciéndolo en nombre de Franco o de los partidos políticos demagógicos franquistas o antifranquistas, algo que viene ocurriendo desde 1812 hasta hoy, los españoles siguen volcados en la vendimia que les ofrecen, es decir, a uvas. Por la memoria del General Riego, que no hay más de diez mil demócratas enfrentándose  abiertamente en este país a los opresores franquistas de todos los partidos, pero posiblemente antes de que acabe el año seremos millones.

Viene un nuevo régimen, una nueva Constitución, en esta ocasión no pergeñada desde el poder para acotar sus privilegios a la casta, sino desde el pueblo, como está ocurriendo en Islandia y otros países, para limitar a la casta en su poder. A partir de ahora, cada español se representará a sí mismo, no como ciudadanos anónimos que es lo que le interesa a la casta que detenta el poder, sino como soberanos identificados que es lo que corresponde a la libertad de una nación. Se acabaron las coacciones, las coerciones y las conversiones. 

No hay lugar ni tiempo para más imposiciones, ni estafas, ni para más fraudes y farsas. Ha llegado la hora de la realidad, mientras la casta no se rinda, deponiendo su actitud tirana, los españoles no dejaremos de luchar por conquista la libertad política, la democracia y la justicia que nos merecemos, que nos han usurpado y que en esta ocasión, nadie va a impedirnos que alcancemos, para eso somos soberanos y ellos, los de la casta, unos empleados públicos a nuestro servicio y a nuestras órdenes. 
 
Enrique Suárez Retuerta

viernes, 5 de abril de 2013

Así funciona España



"Bajo las fuertes patas del temible caballo de Atila no volvía a crecer la hierba ni vida alguna." Proverbio Europeo

Si les parece bien, deténganse a reflexionar sobre una cuestión que voy a proponerles que no deja de dar vueltas en mi cabeza. Supongan ustedes que una normativa europea urgente transformara el Estado español en una empresa privada, que tendría que ser sometida a auditoría por organismos internacionales independientes. ¿Qué nos encontraríamos?

Por lo pronto 3,2 millones de trabajadores, de los que más de 600.000 no se sabe muy bien a que se dedican o si aquello a lo que se dedican tiene alguna utilidad para la empresa o los accionistas más allá de procurarles su estipendio asegurado. Entre ellos contaríamos más de 200.000 políticos, 100.000 sindicalistas liberados, 50.000 liberados empresariales y los 250.000 restantes serían personal asignado como asistencia a sus necesidades. Por supuesto, todos ellos cobrando el doble o el triple de lo que cobrarían si estuvieran haciendo la misma tarea en otra empresa privada.

La empresa estaría produciendo un déficit anual continuado del 10 % y tendría una deuda similar a su producción anual. Además, gracias a la manipulación de los mercados por decisiones fundamentadas en el beneficio de los privilegiados, habría ocasionado un desempleo de más del 27 % de los accionistas de la empresa.

Cada día se descubrirían nuevas operaciones de fraude y corrupción cometidas por los delegados territoriales y los sectoriales, incluso los órganos encargados de la regulación interna del funcionamiento también se verían salpicados por la corrupción. En cuanto a los organismos que se dedican al marketing y la publicidad de la empresa, no dejarían de mostrar las noticias de los distintos descalabros cotidianos.

El Presidente de la empresa nos hablaría por medio de una pantalla de televisión para decirnos que este año no, pero tal vez el siguiente, las cosas empezarían a ir mejor. Del Presidente anterior nada se sabe tras su fuga para no dar explicaciones de su desastrosa gestión.

Sin embargo, además de no existir responsabilidad alguna reconocida ni por estos gestores, ni por los anteriores de lo ocurrido, llama especialmente la atención que en vez de generar mecanismos de creación de riqueza, abrir nuevos mercados, hacer inversiones en futuros, o mejorar las actividades rentables existentes,  el consejo de administración haya decidido la austeridad como vía para salir de la crisis, en realidad sobre el papel, porque los gastos de esa empresa no sólo disminuyen sino que se incrementan todos los meses, a razón de 350 millones de euros diarios, llueva, nieve o haga sol.

Pues supongan que ustedes son los accionistas de esa empresa, que ven como desde una territorial tratan de chantajear a la central, desde una sectorial acusan a otra sectorial sin dar explicaciones de sus errores y equivocaciones, acusando a los de otras secciones de la empresa de las mismas cosas que ellos son acusados. Pues supongan que además se financian entidades quebradas para reflotarlas con el dinero que precisamente estas entidades han dilapidado y esquilmado en cuestiones inopinadas.

El Consejo de Administración convoca Junta de Accionistas y comunica a los dueños de la empresa que no solo van a dejar de recibir beneficios o dividendos en los próximos veinte años, sino que van a tener que comprar nuevas acciones para que la empresa no quiebre, renunciando a una parte de sus recursos en forma de salarios o ahorros y que lo van a hacer de forma obligatoria, sin poder dejar de ser accionistas, ni poder criticar la gestión de los administradores, ni siquiera mostrar su derecho al pataleo porque serán considerados unos irresponsables. Una de las cláusulas impuestas por la junta directiva expone que hasta dentro de dos años no se puede volver a elegir un nuevo consejo de administración, y además son insultados desde la mesa de dirección diciendo que no entienden de gestión de empresas y acusados de que han sido precisamente los accionistas que no han tomado ni una decisión –y no los gestores que las han tomado todas- los auténticos responsables de la quiebra de la empresa.

Pues así funciona este país, españoles, ¿vamos a seguir consintiendo que nos tomen el pelo los analfabetos funcionales con carcasa de parásito que se llevan riendo de nosotros desde hace décadas o les echamos a la puta calle y cambiamos estos gestores deleznables por un equipo que sea capaz de cambiar las cosas definitivamente, comenzando por apartar del poder y las decisiones a unos tarugos que viven de contarnos cuentos sin rendir cuentas?

¿A qué es para reflexionar más de un breve instante?

Enrique Suárez

viernes, 29 de marzo de 2013

Menos del 25 % de los españoles votarían hoy por el PSOE y el PP, aunque fueran en coalición de intereses



Se nos está muriendo el sistema representativo español, los partidos políticos han cruzado la línea de no retorno y tienen acumulada tanta mierda que ya no pueden regresar del viaje a ninguna parte al que les ha llevado su extrema ambición.

El problema es que en su peripatética caída han arrastrado todo, han defenestrado instituciones, recursos públicos, bienestar de los ciudadanos, credibilidad, confianza, esperanza, nos han cargado de déficit, deuda y problemas. No hay ninguna posibilidad de regresar a etapas anteriores, porque los excesos han sido extravagantes y estratosféricos. La cosa no lleva remedio.

Comienzan a repetirse las encuestas que nos dicen que los españoles que piensan acudir a las urnas son minoría y de los que acudan, apenas un 52 % piensan votar al PSOE+PP juntos, que representan la casta política. Esto quiere decir, exactamente que de cien españoles mayores de edad menos de 25 piensan votar al PSOE+PP.

Más de un 50 % de los españoles piensan votar por nadie, es decir, que la democracia representativa se está cayendo, algo que realmente era de esperar después de la que han organizado los que decían representarnos y sólo representaban sus propios intereses, pero además, contra los de la mayoría de los españoles.

Parece que este país y los ciudadanos que lo formamos, aunque todavía no hayamos recobrado del todo la razón tras la égida de Zapatero y la “salvación” de Rajoy, al menos, parece que estamos recobrando el sentido común. 

Este es el camino para resolver nuestros problemas, apartar del poder a los que los crean y viven de ellos, nos engañan, nos estafan, nos mean y luego nos dicen que llueve. 

Ser demócrata, no implica necesariamente seguir siendo idiota.

Enrique Suárez

sábado, 23 de marzo de 2013

La información política en España: Censura y Manipulación




Este artículo queda ABIERTO PERMANENTEMENTE a nuevas nociones en materia de censura y manipulación informativa, es decir, es una OBRA VIVA (como un ensayo inacabado), que se renueva periódicamente, en la que se irá añadiendo nueva información de forma continuada en el tiempo.

ÍNDICE

1) La Situación actual en España 
2)¿Cómo nos manipulan desde el poder y los medios de comunicación
3) Censura en la España del siglo XXI
4) Desinformación. Tácticas para ocultar larealidad 
5) Propaganda. El arte de contar lo que no es
6)Manipulación informativaen las democracias. Aldous Huxley y Noam Chomsky
7)Técnicas de Persuasión. De la propaganda al lavado de cerebro. 
8)Manipulación de Masa
9)Artículos de Ciudadanos en la Red sobre manipulación de la información política
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Sin la colaboración insidiosa de las empresas de comunicación –concedidas desde el poder, subvencionadas con dinero público a espaldas de los ciudadanos- con los intereses de los partidos políticos que conforman la casta de poder española, los periodistas de pesebre a sueldo y los tertulianos en nómina, no se podría comprender lo que está ocurriendo actualmente en España. 


¿Qué conoce la opinión pública española de lo que ocurre en la realidad política de este país?,  sencillamente lo que le cuentan, porque durante muchos años se ha ido forjando un sistema de manipulación informativa cultivado con dinero público desde el poder político y financiero. La opinión pública española es sin duda una de las más intoxicadas de occidente. 

1) La situación actual en España


Actualmente las empresas de comunicación son deficitarias, el Grupo Prisa tiene una deuda de 3.500 millones de euros (450 de Bankia pagados por todos los españoles), sus acciones cotizan a 0,25 euros y si no fuera por el apoyo del PP actualmente habría quebrado. Lo mismo se puede decir de otros grandes grupos mediáticos como Rizzoli-  y su filial Unidad Editorial, que publica El Mundo, presentó por quinto año consecutivo pérdidas de más de 320 millones de euros. Vocento (ABC), el Grupo Godó (La Vanguardia), y el grupo Moll (diarios regionales) entre otros, no tienen mejores resultados. Si hablamos de cadenas de televisión o emisoras de radio los resultados no son mejores ¿Por qué se siguen manteniendo abiertas empresas que producen pérdidas? ¿Quién sufraga esas pérdidas?, son preguntas que debieran hacerse los ciudadanos que quieren estar informados en este país. Hace cuatro años denunciamos en este blog la escabrosa situación que se estaba viviendo en la prensa española, ante la llegada de los medios digitales de información y la información-comunicación no controlada desde el poder.

En una encuesta realizada en Ciudadanos en la Red durante el pasado año el 91 % de los lectores consideraban que el grado de manipulación de la prensa en España era elevada (22 %) o muy elevada (69 %). Entre los periódicos que se consideraban que más manipulaban la información,  destacaba El País con un 42 % de lectores que así lo consideraban.

Una situación de quiebra técnica en los principales medios de comunicación de este país nos conduce a la lucha por la supervivencia de los mismos, lo que ha ido derivando en una eclosión de noticias e intoxicaciones al servicio de la manipulación informativa, en algunas ocasiones subvencionado desde el poder y en otras por simple cuestión de sostenimiento a cualquier precio incluida la mentira, por supuesto.

2) ¿Cómo nos manipulan desde el poder y los medios de comunicación?

Hay varias obras sobre el tema que nos pueden abrir los ojos, entre ellas destacaré cinco de fácil e interesante lectura, para que los lectores se hagan una idea de que nada en relación a la información política (o financiera) ocurre por casualidad, sino que forma parte de estrategias y tácticas perfectamente diseñadas para el propósito de imponer un burka informativo a la opinión pública:
-       El conocimiento inútil de Jean François Revel 
-   La Propaganda de Noam   Chomsky 
-   El pensamiento cautivo de Czeslaw Milosz 
-   Diarios de Joseph Goebbels 
-   Las 48 leyes del poder de Robert Green

   Entre la frase de Joseph Goebbels: "Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad" y la de Jean François Revel: "La primera fuerza que dirige el mundo es la mentira" se encuentra el maravilloso escenario de la censura, la propaganda y las estrategias de manipulación de la información que hoy gobiernan el mundo, conduciendo a la opinión pública de las democracias avanzadas hacia los pudrideros de la historia. 

3) Censura en la España del siglo XXI

El baile de los Vampiros - Roman Polansky

Durante los últimos cincuenta años en España hemos pasado de una forma de censura directa a múltiples formas de censura indirecta. En el franquismo las noticias se publicaban o no, pero actualmente las habilidades de los propagandistas han cambiado, la cuestión no es ya si se publican determinadas informaciones –habitualmente se publican muchas más de las que somos capaces de captar- sino la importancia que se les concede en los espacios de comunicación. Que sean más o menos visibles según el interés de los patrocinadores.

Durante los últimos meses hemos asistido en España a una magnífica “estrategia del ventilador de Alfonso Guerra” organizada por los partidos de la izquierda, que consiste en hablar persistente y reiteradamente de las noticias que afectan a otros partidos o instituciones, mientras que se pone mordaza sobre las propias. Algo que hemos denunciado en este blog en el artículo “¿Quién está pagando la campaña de propaganda contra Bárcenas y Urdangarín?”. Esta técnica de censura se conoce como focalización, consiste en mostrar lo que se desea que se vea, al mismo tiempo que se oculta lo que no se desea que se vea.

Mientras se habla de Bárcenas y Urdangarín no se habla de Oriol Pujol, Pallerols, José Blanco, los EREs de Andalucía, el oro que Zapatero y Mafo vendieron para comprar bonos, el caso Marea de Asturias, que suponen alrededor de cientos de veces la cantidad defraudada por los primeros y afectan a auténticas organizaciones mafiosas patrocinadas desde el PSOE, IU, UGT y CCOO con la intención de delinquir y aprovecharse de los recursos públicos que administran allá donde detentan el poder. La casta política española se ha instalado en el cinismo como denuncia Fermín Bocos recientemente.

Las estrategias del PP, al encontrarse en el poder pasan por la omisión directa de  información, desviando la atención de la opinión pública hacia asuntos accesorios mientras se omiten los fundamentales de interés para los ciudadanos. No en vano, tras más de un año de gobierno de Mariano Rajoy, los españoles seguimos desconociendo cual es la situación de nuestro país, aunque nos hemos empobrecido en un 20 % en los últimos años, pagamos los impuestos más elevados de la zona Euro en relación a los ingresos que recibimos, hemos perdido cotas de bienestar y derechos adquiridos, se han pagado los desfalcos realizados en las Cajas de Ahorros por los Consejos de Administración formados por los principales partidos, sindicatos y empresarios de pesebre,  la deuda se ha elevado hasta cifras próximas al 100 % del PIB y el déficit público ha sido del 10 %.

En España, se han suicidado desahuciados resultando que las claúsulas hipotecarias de las entidades financieras incumplían las normativas europeas, pero no hay ningún responsable político por haberlas consentido y protegido. Actualmente en España hay seis millones de parados, un 25 % de la población activa, mientras el empleo público ha crecido en los últimos diez años en un 25 %, algo insólito, que muestra cuanto ha funcionado el patronazgo y nepotismo en el fraude de colocar a aquellos que viven del pesebre llenos de privilegios, mientras la población general cada día tiene más dificultades.

Censura también es la connivencia impropia de la justicia española, comenzando por la anuencia del Fiscal General del Estado y terminando por la coacción a jueces independientes ejercida desde el poder, y el apoyo filibustero de los medios de comunicación que ocultan que, a pesar de tener las cotas de corrupción activa más elevadas de Europa (posiblemente suponga en su total más de un billón de euros en los últimos diez años desviados del erario público), que apenas sean una docena los corruptos que han visitado la cárcel. Mucho ruido y pocas nueces. 

Un caso ejemplar es el de José Blanco que habiendo dicho que confiaba plenamente en la justicia se aferra a su condición de aforado para no ser juzgado, algo que no tendría que hacer si realmente supiera que es inocente; otros casos recientes son los de Fabra o Pujol, a los que se añaden los más publicados, que no los más importantes, de Bárcenas y Urdangarín. Luis Bárcenas, por su parte, se ha acogido a su derecho a no declarar, al tiempo que amenaza con seguir tirando de la manta. ¿Son las leyes españolas un valladar para proteger la corrupción política?, a la vista de lo que estamos viendo, eso parece.

4) Desinformación. Tácticas para ocultar la realidad


Como se ha dicho previamente, tras el estallido tecnológico relacionado con la información y con la comunicación, desde el poder no sólo se recurre a la censura, sino también a otras formas de manipulación de la información que permiten evitar que se conozcan los hechos, es decir, la realidad. 
 
Entre estas estrategias de censura indirecta o distracción, figuran en lugar privilegiado las establecidas por el especialista en el tema H. Michel Sweeney, que considera la desinformación como: “la información falsa o inexacta que se transmite deliberadamente” Es conocida también como propaganda negra, puede incluir la transmisión de documentos, imágenes, sospechas infundadas o rumores maliciosos. Desinformación no debe confundirse con información errónea, que se puede comunicar de forma involuntaria, la desinformación siempre es una estrategia intencionada e interesada que busca ocultar la información real. También son interesantes algunas propuestas realizadas por David Martin al respecto.

El autor ha hecho reseña de los 25 principios de desinformación más frecuentes que se describen a continuación.

1)    El silencio –no hay declaraciones- es la mejor alternativa cuando comienza una noticia.
2)    Hay que indignarse y mostrar incredulidad ante las noticias que nos acusan
3)    Cualquier acusación real debe ser convertida en rumor o conspiración y decir que no se responde a esas cosas
4)    Falacia del espantapájaros: crea una noticia de cualquier cuestión accesoria de tus oponentes, del pasado o del futuro, para obligarles a que sean ellos los que tengan que dar respuestas.
5)    Distrae a la opinión pública señalando el “peligro” de las tesis de tus oponentes para la democracia, la justicia y la libertad
6)    Da un golpe seco y huye, ante el asedio es la mejor salida
7)    Cuestiona motivos y emociones, haz que tu oponente parezca un fantoche, que quiere rebatir tu posición para sacar provecho.
8)    Invoca tu propia autoridad, me va a decir usted lo que ha ocurrido y lo sabe mejor que yo que lo viví.
9)    Envuelve a tus oponentes y críticos en asuntos turbios del pasado
10) Haz falsas confesiones: Rajoy diciendo que ha cumplido con su deber, aunque no cumpliera con su programa, o Zapatero diciendo que se equivocó en lo accesorio pero no en lo fundamental.
11)  Complica la cuestión revelando cuestiones desconocidas que impidan que se pueda alcanzar la verdad sobre lo ocurrido
12)    En casos extremos: hazte el tonto. No sé de lo que me habla, me sorprende lo que me dice.
13) Utiliza regresiones y digresiones para llevar la situación a otro momento que te conviene más
14) Moldea los hechos para llegar a conclusiones alternativas. Si no e vero e ben trovatto.
15)  Exige soluciones completas. ¿Si no tienen toda la información como se atreven a acusarme?
16) Desaparecer las evidencias y testigos. Quien dispone de toda la información es tal persona deberían hablar con ella.
17) Utilizar comparsas para cambiar de tema, habitualmente ocurre con algunos periodistas en todas las ruedas de prensa.
18)   Emociona y antagoniza. Haz que la gente vea tus profundas convicciones y que las de tus rivales son las negativas
19)   Pide pruebas imposibles que sepas que no existen o que no son accesibles para los informadores
20)  Haz evidencias falsas, la mentira se construye hasta que parezca verdad.
21) Recurre a la legalidad o la justicia. El PP recientemente dijo que haría auditorías externas que ya no se van a hacer.
22)   Elabora una nueva verdad, construye algo plausible y creible
23) Crea eventos de distracción masiva. Nuevos problemas y miedos que desvíen la atención.
24)    Silencia a tus críticos, aunque sea con dinero o mediante coacciones
25)  Desaparece. Sin duda el paradigma de la cosa es el anterior presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.


5) Propaganda. El arte de contar lo que no es

Como se irá viendo hay distintas formas de manipular la información, quizás las más conocidas sean la publicidad y la propaganda. La publicidad se ocupa fundamentalmente de productos y ventas en el ámbito económico del comercio y el consumo, mientras que la propaganda se dedica a la difusión de informaciones, siempre interesadas, en el ámbito político, institucional o cultural.


La propaganda, en realidad, es una construcción de la información que se transmitirá, una presentación determinada que resalta determinadas cuestiones y omite otras; la propaganda nos ofrece una versión que siempre dista de la realidad más de lo que se aproxima a ella. Cuando se dice, por ejemplo, la economía ha mejorado, en realidad no se dice nada, no se sabe si se refiere a la macroeconomía o la microeconomía, o tal vez a la propia economía del que dice la noticia. La propaganda se sirve de tácticas retóricas de enmascaramiento para ocultar la realidad a la opinión pública. Es fácil contar las buenas noticias y ocultar las malas, todos los gobiernos lo hacen.

Joseph Goebbels, ministro nazi de propaganda, fue posiblemente el pionero que a mediados del siglo XX estableció los principios básicos de la actividad propagandística. Sus resultados en la manipulación de la opinión pública son conocidos por todos.

El objetivo fundamental de Goebbels fue crear enemigos reales o inexistentes que justificaran los execrables actos cometidos por su partido, así fueron cayendo enemigos externos e internos en su red paranoica:  bolcheviques, homosexuales, intelectuales, polacos, judíos, hasta llegar a excluir socialmente a todos aquellos que no eran nazis. La estrategia de división del pueblo en buenos y malos fue aceptada gratamente por la opinión pública alemana tras haber sido avasallados por las resoluciones del Tratado de Versalles que condujo a Alemania a una crisis sin precedentes. El clima más favorable para cultivar la propaganda es aquel en el que la población está pasando dificultades, cuando la gente está sufriendo acepta mucho mejor cualquier oferta de solución aunque sea falsa. 

Goebbels nos ofreció 11 axiomas de propaganda que se exponen a continuación:
  1. Prin­ci­pio de sim­pli­fi­ca­ción y del enemigo único. Adop­tar una única idea, un único Sím­bolo; Indi­vi­dua­li­zar al adver­sa­rio en un único enemigo. Ejemplo: "la derecha" en políticos de izquierdas.
  2. Prin­ci­pio del método de con­ta­gio. Reunir diver­sos adver­sa­rios en una sola cate­go­ría o indi­vi­duo; Los adver­sa­rios han de cons­ti­tuirse en suma individualizada..
  3. Prin­ci­pio de la trans­po­si­ción. Car­gar sobre el adver­sa­rio los pro­pios erro­res o defec­tos, res­pon­diendo el ata­que con el ata­que. “Si no pue­des negar las malas noti­cias, inventa otras que las distraigan”. La corrupción del PSOE se oculta, mientras que se muestra la del PP.
  4. Prin­ci­pio de la exa­ge­ra­ción y des­fi­gu­ra­ción. Con­ver­tir cual­quier anéc­dota, por pequeña que sea, en ame­naza grave. En España se habló durante meses del rescate europeo que no se produjo.
  5. Prin­ci­pio de la vul­ga­ri­za­ción. “Toda pro­pa­ganda debe ser popu­lar, adap­tando su nivel al menos inte­li­gente de los indi­vi­duos a los que va diri­gida. Cuanto más grande sea la masa a con­ven­cer, más pequeño ha de ser el esfuerzo men­tal a rea­li­zar. La capa­ci­dad recep­tiva de las masas es limi­tada y su com­pren­sión escasa; ade­más, tie­nen gran faci­li­dad para olvidar”. El necesario rescate bancario asumido por el PP para ocultar el desfalco cometido por todos los partidos, sindicatos y empresarios desde los consejos de administración.. 
  6. Prin­ci­pio de orques­ta­ción. “La pro­pa­ganda debe limi­tarse a un número pequeño de ideas y repe­tir­las incan­sa­ble­mente, pre­sen­ta­das una y otra vez desde dife­ren­tes pers­pec­ti­vas pero siem­pre con­ver­giendo sobre el mismo con­cepto. Sin fisu­ras ni dudas”. De aquí viene tam­bién la famosa frase: “Si una men­tira se repite sufi­cien­te­mente, acaba por con­ver­tirse en verdad”..
  7. Prin­ci­pio de reno­va­ción. Hay que emi­tir cons­tan­te­mente infor­ma­cio­nes y argu­men­tos nue­vos a un ritmo tal que cuando el adver­sa­rio res­ponda el público esté ya intere­sado en otra cosa. Las res­pues­tas del adver­sa­rio nunca han de poder con­tra­rres­tar el nivel cre­ciente de acusaciones..
  8. Prin­ci­pio de la vero­si­mi­li­tud. Cons­truir argu­men­tos a par­tir de fuen­tes diver­sas, a tra­vés de los lla­ma­dos glo­bos son­das o de infor­ma­cio­nes fragmentarias. Los papeles de Bárcenas y la contabilidad B del PP son un ejemplo, también la inocencia del PSOE en los EREs de Andalucía. L
  9. Prin­ci­pio del silenciador. Aca­llar sobre las cues­tio­nes sobre las que no se tie­nen argu­men­tos y disi­mu­lar las noti­cias que favo­re­cen el adver­sa­rio, tam­bién con­tra­pro­gra­mando con la ayuda de medios de comu­ni­ca­ción afines..
  10. Prin­ci­pio de la trans­fu­sión. Por regla gene­ral la pro­pa­ganda opera siem­pre a par­tir de un sus­trato pre­exis­tente, ya sea una mito­lo­gía nacio­nal o un com­plejo de odios y pre­jui­cios tra­di­cio­na­les; se trata de difun­dir argu­men­tos que pue­dan arrai­gar en acti­tu­des primitivas. Esta estrategia suele ser utilizada por partidos conservadores para buscar un "orden siempre perdido"
  11. Prin­ci­pio de la una­ni­mi­dad. Lle­gar a con­ven­cer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impre­sión de unanimidad. En este país parece que no ser de izquierdas es incompatible con ser demócrata.

6) Manipulación informativa en las democracias. Aldous Huxley y Noam Chomsky

"La propaganda en una democracia es lo mismo que la coerción en un régimen totalitario” Noam Chomsky
En los años sesenta, Aldous Huxley, el conocido autor de la distopía "un mundo feliz" ofreció diversos artículos y conferencias por los Estados Unidos denunciando los efectos nocivos de la propaganda sobre la libertad de los ciudadanos y la democracia. A continuación se ofrecen dos vídeos sobre los efectos de la propaganda en las democracias.

En la segunda parte de su novela más conocida: "Retorno a un mundo feliz", Aldous Huxley nos invita a comprobar que los hábitos adquiridos en las dictaduras posteriormente son aplicados en las democracias. Aquí pueden leer el texto en españo: Propaganda bajo una dictadura.

Quizás el mayor enemigo de la libertad, tras la coerción del poder y la violencia del estado, sea la propaganda que impide a los ciudadanos conocer la realidad en las democracias. De eso precisamente nos habla Aldous Huxley en su ensayo: Propaganda in a Democratic Society.


Noam Chomsky, estudia particularmente la manipulación de la información desde el poder en los Estados Unidos y otras democracias, y el control que se establece desde el poder de los medios de comunicación. Los tiempos aconsejan estar preparado para afrontar los problemas que nos acechan en la sociedad actual, quizás uno de los más perniciosos sea la manipulación mediática; basado en las enseñanzas de Noam Chomsky, comenzamos la sección de cursos CRED (Curso rápido en estrategias defensivas), en esta ocasión dedicado a la manipulación mediática. A continuación les ofrecemos un decálogo, las diez tácticas de persuasión más frecuentes, utilizadas con la finalidad de “lavarnos el cerebro” desde los medios de comunicación de masas. 

  1. Distracción
    Una de las formas más frecuentes de manipulación de la opinión pública consiste en DISTRAER SU ATENCIÓN, por medio de diversas técnicas, entre las más habituales se encuentra EL DILUVIO, que consiste en la inundación con información intrascendente pero atractiva, que concita su atención. La atención no se puede fraccionar, si se atiende una cosa, no se puede atender otra. Por tanto si el tiempo de atención de la opinión pública se ocupa con “ruido” e inanidad, no se ocupa de los temas que realmente son importantes para sus vidas, sin materiales para la reflexión, sin tiempo para pensar, induciendo paulatinamente el adoctrinamiento en el adocenamiento, que es una forma artera de imbuir a los seres humanos en la desesperanza y la frustración, sin saber realmente lo que está ocurriendo en sus vidas, ni a su alrededor.
  2. Crear problemas para después ofrecer soluciones
    También denominado como proceso de “PROBLEMA-REACCIÓN-SOLUCIÓN”. Se crea un problema, una situación que previsiblemente cause una reacción en la opinión pública, a fin de que esta sea la demandante de las medidas que se desean que sean aceptadas: dejar que se incremente la violencia urbana, organizar atentados terroristas, con el fin de que la opinión pública demande medidas política y legislaciones en perjuicio de la libertad. También se puede forzar una crisis económica con el fin de que la opinión pública acepte y asuma el retroceso en los derechos y en su bienestar como un mal necesario e inevitable, en evitación de supuestos perjuicios mayores.
  3. Gradualidad.
    Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. De esa forma se van implantado, por ejemplo, condiciones socioeconómicas inde-seadas: legislaciones regresivas, precariedad laboral, incremento en el desempleo, disminución de los salarios, subida de impuestos, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
  4. El mal diferido
    Una forma de imponer una decisión impopular es diferirla en el tiempo, evitando su vigencia inmediata (ejemplo: el retraso de la edad de jubilación). Es más fácil aceptar un sacrificio en el futuro que en el presente, porque “diferir el sacrificio” crea la vana esperanza de que llegado el momento de su implantación, resulte innecesario. Esto permite que la opinión pública se adapte gradualmente al cambio y lo acepte de forma mucho más resignada.
  5. Mensajes infantiles
    Una de las estrategias más utilizadas por los manipuladores de la comunicación es presentar sus mensajes en formatos adecuados para la comprensión de un niño de doce años, aquellos que un niño de doce años puedan comprender. Pero para ser realmente útiles debe parecer que contienen un mensaje relevante, que no está al alcance de todo el mundo. Por ejemplo: motivos para creer.
  6. Emocionar
    En los mensajes de propaganda se utiliza con más frecuencia el so-porte apoyado en las emociones que en las reflexiones. Considerar verdugos de las esperanzas de la mayoría a los rivales, siendo los propios los únicos que se ocupan de los auténticos problemas que se deben resolver. Estimular los bajos instintos siempre ha sido muy rentable para la propaganda, apelando a las emociones comunes y compartidas por la inmensa mayoría.
  7. Cultivar la ignorancia y la mediocridad
    Un buen ciudadano es aquel que se comporta como demandan los intereses de los que aspiran a representarle. Aquel que acude a las urnas y vota, para que el sistema se siga reproduciendo. El mal ciu-dadano es aquel que se abstiene en las elecciones, protesta o se rebela, aquel que denuncia la tomadura de pelo a que la opinión pública es sometida por los manipuladores de la comunicación. Lo que dice la prensa es sagrado, ¿cómo iban a mentir los medios de comunicación si representan la libertad de expresión?
  8. Promover la estupidez
    Los propagandistas crean la moda de que ser estúpido es algo normal, toda la gente es estúpida, incluso, ser estúpido y manifestarlo públicamente es un acto de liberación humana contra aquellos que tratan de imponer su tiranía de conocimiento. El mensaje es claro: sé libre, no tengas criterio propio, no lo necesitas. Lo vulgar es lo popular, la incultura es un derecho, la ignorancia una bandera de aquellos que se rebelan contra los “listos”.
  9. Inducir la culpabilidad
    Es necesario apelar a la conciencia de la gente, para colocar un buen mensaje manipulador. Hay que “criminalizar” a los ciudadanos de las cosas que ocurren, si las cosas van mal, es que algo habrán hecho, porque el poder, representado en el Estado y los políticos es infalible.
    Si sube el paro es que la gente no quiere trabajar, si suben los impuestos es que la gente no sabe ahorrar, si suben los servicios es que la gente consume demasiado, si hay accidentes de tráfico es que la gente no conduce bien. Ejemplo: no podemos conducir por ti.
  10. Mentir, que todo se olvida
    Vivimos en una época cargada de información, algo que es aprove-chado por los manipuladores de la comunicación para urdir sus men-sajes con mentiras, que no puedan demostrarse hasta que haya pa-sado el tiempo, y cuando el tiempo ha pasado dejan de tener vigen-cia. Mentir reiteradamente puede construir una “verdad”, tanto si aparece la misma mentira en muchos medios o se repite a lo largo del tiempo. Ejemplo: no hay crisis, hasta que la hubo, pero eso sirvió para que un presidente español triunfara en unas elecciones, gobernara durante cuatro años, hundiera un país, y nadie, todavía, se haya atrevido a pedirle explicaciones. ¿Por qué?, pues sencillamente porque lo importante es que “la mentira” continúe, ¿cómo se va a denostar lo que da de comer a tanta gente de una forma tan sencilla, con enormes privilegios, mientras los demás cada día vamos teniendo más problemas para sobrevivir?
7) Técnicas de Persuasión. De la propaganda al lavado de cerebro


 Desde que José Ortega y Gasset anunció con anticipo histórico en su obra “La Rebelión de las Masas” el destino previsto para un mundo de masas, en el que los ciudadanos serían disueltos por el poder, instruidos y gobernados en la homogeneidad, hemos llegado a un mundo globalizado en el que la información fluye de forma multiaxial, pero siempre canalizada de alguna forma por algunas estructuras que la van degradando. En los últimos años, la llegada de internet está sometiendo a un esfuerzo adaptativo sin precedentes a los manipuladores de la información, que cuentan con todos los recursos para imponer su pensamiento políticamente correcto, como única verdad revelada sobre la tierra, ante una población tan acostumbrada a los mitos que es incapaz de acometer la información desde la más mínima reflexión propia. Las masas necesitan "fast-food" para alimentar su criterio, aunque esa alimentación sea tóxica, saber muchas cosas sobre la realidad, en muchas ocasiones no nos informa sobre la realidad, sino sobre la realidad que nos han contado. Sin embargo, es muy frecuente que la gente confunda las "representaciones de la realidad" con la propia realidad. El cuadro de Magritte nos muestra con claridad que una cosa es la representación del objeto y otra, muy diferente, el objeto representado



El proceso de persuasión e influencia es sencillo, el primer paso consiste en vaciar a las personas de todos aquellos elementos que les hacen sentirse diferentes para convertirlos en una masa homogénea receptiva a las “verdades reveladas” que se imparten desde el poder. En un artículo anterior hablamos del “homo cassus” como el ser humano vaciado que permite cultivar, con las técnicas apropiadas, las verdades que les interesa a aquellos que detentan el poder político, económico, informativo. Hay otro elemento necesario para que el cultivo de las verdades reveladas por el poder tenga éxito, se trata de establecer una sociedad líquida devaluada y sometida, desposeída y degradada, en la que las únicas relaciones que se puedan establecer sean “líquidas” en el sentido ofrecido por el sociólogo Zygmunt Bauman al término.

El homo cassus con sus relaciones líquidas es el terreno más apropiado para sembrar propaganda hasta lograr el lavado de cerebro necesario que requiere el poder, para seguir manteniendo su autoridad, privilegios y beneficios.

La aldea global de McLuhan en que se ha convertido el mundo del siglo XXI, ha convertido el medio en el mensaje. A pesar de las nuevas fuentes de información existentes, más del 90 % de los habitantes del planeta se siguen formando e informando por los “medios oficiales” al servicio del poder. En un país como España, todavía es mayoría la que recibe su información por medio de la televisión, las emisoras de radio o los medios escritos, aunque cada día es más numerosa la cifra de aquellos que lo hacen desde medios independientes. Pero esto genera una tremenda confusión y una división en el conocimiento de la realidad –divide et impera- pues tenemos un porcentaje de españoles minoritario magníficamente informado, mientras que hay un porcentaje muy mayoritario absolutamente desinformado, intoxicado y manipuada. Sin duda, con el ritmo que llevamos llegará el día en que seremos esclavos de la propaganda y no podremos ponerle remedio

Hay dos libros interesantes para comprender los recursos que se utilizan habitualmente en la persuasión, uno es la obra clásica de la psicología social: “Técnicas de Persuasión. De la propaganda al Lavado de Cerebro” de J.A.C Brown y otro  “El arte de influir en los demás. Dominandolas 12 leyes de la persuasión” de Kurt W. Mortensen



8) Manipulación de Masas


Gustave Le Bon dejó dicho que la masa, como tal -un grupo pequeño de personas, una multitud de gente, un pueblo y en algunos casos hasta naciones-, no piensa. Las masas no piensan, por eso se han convertido en sujetos y objetivo de los charlatanes políticos que inundan los telediarios.


Si una cosa se ha logrado con los “mass media” ha sido el adoctrinamiento cultural, político, social y mercantil de los seres humanos. Desde la implantación masiva  de los medios audiovisuales se han ido perfeccionando las tácticas de instrucción de la población.


Durante los últimos años en España hemos asistido a una auténtica revolución en este sentido por parte de los medios públicos, pero también por los privados –que a su vez han sido concedidos desde el poder en su mayoría a empresarios afines y agradecidos- que han colaborado con los públicos a crear una “doctrina” homogénea de limitación de posibilidades, acotando a los intereses del poder la información expuesta. 


Una de las fórmulas favoritas de manipulación de masas es la propuesta de medidas deseadas o necesarias desde la más absoluta mentira (“pleno empleo” “no hay crisis” Zapatero; “no subiré los impuestos” Rajoy), que posteriormente se van tapando con otras mentiras, aprovechando la escasa fijación de las audiencias de las palabras pronunciadas por los políticos a lo largo del tiempo.

 Hay muy pocos políticos en los que se pueda demostrar que no han mentido a la opinión pública, sin embargo esto no ha tenido hasta ahora repercusión alguna en las decisiones de los ciudadanos, que convocatoria electoral tras convocatoria electoral, acuden como borregos a las urnas cuando son convocados para “salvar la democracia” cuando en realidad con su obediente y sumisa actitud lo único que consiguen es mantener en el poder a sus opresores de los distintos colores políticos representados.


La cuestión es que cada día es más difícil descubrir las manipulaciones a que son sometidas las masas, quizás sirva para entender el funcionamiento de las técnicas conocer a dos figuras relevantes en el arte de manipular a las audiencias de los medios de comunicación de masas y a la opinión pública en general. Ustedes decidirán si el sobrino de Sigmund Freud, Edward Bernays o el gurú de la influencia, Montgomery Burns, han tenido algo que ver en el asunto.
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Mientras se siguen publicando capítulos, pueden ir entreteníendose con el magnífico artículo sobre el tema del blog  Diseño Social   y las enseñanzas de la web "El Arte de la Estrategia"  



Enrique Suárez 

continuará...

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