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martes, 21 de diciembre de 2010

Quo vadis? PP


Decía Lord Acton que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia, Mariano Rajoy, sin embargo, considera que la crisis que su partido atraviesa en Asturias, se resolverá con una solución estatutaria, cuando todos sabemos en este país que el recurso de acogerse a los reglamentos en los partidos políticos es una forma de decir que los órganos de poder harán lo que bien les parezca, aunque sea contra la voluntad de la mayoría de sus representados. Mal comenzamos el viaje hacia la gloria electoral que se anticipa en Génova.

Creo que en la dirección nacional del PP se está cometiendo un grave error con Cascos, pero también con el planteamiento estratégico ante las próximas elecciones, porque lo que dicen las encuestas con el apoyo masivo que ofrecen al PP, no es más que una forma de mostrar la sanción a la que los electores someten al PSOE, que ha tenido que hundir prácticamente el país para que el PP de Mariano Rajoy descolle en las encuestas. A buenas horas mangas verdes.

Fundamentar el triunfo en los errores del adversario y no en los aciertos propios, creo que es una barbaridad, incluso en una situación extravagante como la que estamos viviendo actualmente en España. Que el rival haya logrado un desastre no asegura que la inercia conceda un triunfo al Partido Popular, aunque el diferencial electoral sea el más abundante de los últimos años. En estos momentos el triunfo del PP viene establecido por la abstención de los socialistas que se han visto defraudados por el PSOE y el voto masivo al PP de los votantes no socialistas que están hartos del PSOE, pero el PP de Mariano Rajoy ni es capaz de extaer votos de la abstención, ni es capaz de trasvasar votos del PSOE al PP. Luego su triunfo es harto precario y volátil, y está más fundamenta en la crisis económica y su inane manejo por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, que por la oferta clara y precisa de una alternativa por parte del PP, prueba de ello es que hasta ahora, sin apenas ejercer una oferta alternativa atractiva, se ha elevado considerablemente en las encuestas.

En este país la mayoría de la gente comprende que al PSOE de Rodríguez Zapatero lo ha derrotado su lucha ineficaz contra la crisis económica, al igual que sus enormes pifias, despilfarros y aventuras planetarias, pero que nadie se equivoque, el PSOE no ha sido todavía derrotado políticamente por el PP, que no ha sabido, ni parece que vaya a intentarlo siquiera, desmontar su artificio propagandístico que ha ofrecido engaños o ilusiones en vez de hechos. Sigo insistiendo que la derrota del PSOE no le corresponde al PP, sino a sí mismo contra la crisis económica. En el momento en que se produzca una ligera mejoría de la situación económica, el PSOE comenzará a recortar diferencias con el PP en las encuestas de forma acelerada, porque contra lo único que tiene que enfrentarse es contra la ausencia de confianza de los que le han mostrado su apoyo y no contra el PP. En esta ocasión, los resultados del PSOE dependen de sí mismo, mientras que los del PP están condicionados por lo que le ocurra al PSOE, es decir son dependientes del rival, y por lo tanto de las circunstancias, si bien es cierto que se muestran muy desfavorables.

Sin embargo, el PSOE va a realizar la campaña más imaginativa de su historia, porque a malos tiempos buena cara y lo mismo que defendió ayer la alegría, lo harán con el mismo desparpajo con la tristeza. Al fin y al cabo, ha distribuido más dinero de todos los españoles en sus pesebres clientelares que ningún otro partido ha hecho en la historia de la democracia, y no se les olvidará recordárselo a sus electores puerta por puerta, apoyados por los sindicatos y los colectivos afines, y cacareado urbi et orbe por los medios de comunicación del régimen. El PSOE sacrificará a Zapatero y sacará a sus pesos pesados del armario para acometer los comicios de mayo. Posiblemente el candidato para las elecciones generales ya esté previsto y no será ni Bono, ni Rubalcaba, sino Almunia, el comisario de la competencia de la Unión Europea.

La dirección del PP está cometiendo un grave error al rechazar a Álvarez Cascos como candidato a la Presidencia del Principado de Asturias, por diversas y numerosas razones, pero fundamentalmente porque ha indicado cual es el canal para que el PP triunfe en estas elecciones por sí mismo, sin esperar a ver que ocurre con su rival, y no es otro que la regeneración democrática. Precisamente lo que ha mostrado con su ejemplo, la popularidad, la confianza en los electores, la seguridad que proporciona en los ciudadanos la eficacia de los gobiernos de José María Aznar, que logró reducir deuda, déficit y desempleo hasta lograr introducirnos en el euro en la primera hornada, cuando en Europa nadie apostaba por ello.

En vez de apostar por la seguridad en la gestión económica que ofrecieron los gobiernos del PP, alguien ha tenido la ocurrencia de iniciar una alternativa experimental fundamentada en un centrismo de diseño, ornamentado por una generación neófita de líderes sin carisma, ni atractivo personal propio. Parece mentira que a estas alturas de la película los asesores de Rajoy no se hayan dado cuenta aún de que si los electores del PSOE votan por las ideas y los programas, considerando que cualquiera, hasta Zapatero, puede representar al socialismo, los electores del PP votan por personas que hayan mantenido firmeza en sus acciones políticas, que tengan detrás un curriculum de eficacia demostrada y que ofrezcan garantías de seguridad de que su situación vital mejorará o al menos no empeorará. Si un elector del PSOE puede votar por cualquiera que decida su partido sin importarle demasiado si es un sabio o un inepto, sino si es solidario y buena gente, los electores del PP quieren ser representados por los mejores, y si es posible, por los que hayan demostrado ser eficaces, con criterio propio y que puedan afrontar cualquier dificultad, ofreciendo confianza a sus electores. Sin duda el perfil de Francisco Álvarez Cascos es el modelo, no asumirlo como el mejor candidato para Asturias va a ser el talón de Aquilés del PP para las próximas elecciones en el Principado, porque la abstención del PP va a ser equivalente a la del PSOE y este partido terminará triunfando en las elecciones, pero a nivel nacional, la ausencia de Cascos, también ocasionará una quiebra en la confianza en el PP, que no tendrá repercusiones donde el voto esté consolidado, pero si las tendrá donde esté en disputa con el PSOE.

Las próximas elecciones municipales y autonómicas serán ganadas por los partidos que presenten candidatos que ofrezcan más confianza sobre sus resultados, aquellos que sean capaces de implementar garantías de seguridad a los electores. Y mientras el PSOE apostará por candidatos reconocidos por su trayectoria, en el PP se van a dedicar a resolver su particular complejo de Edipo, en un giro adanista, tratando de romper cualquier vínculo con el pasado, para que no se note mucho que son de derechas, en una operación de camuflaje centrista que pocos llegarán a creerse, porque el centrismo no se puede disimular, se manifiesta en cada gesto y acción y no simplemente en los motivos para creer.

Creo que el PP se equivoca al seguir la estrategia del rival, repitiendo su última jugada, emulando su conducta, como nos indican las teorías del dilema del prisionero de Axelrod, porque esa era la jugada para triunfar en las pasadas elecciones, pero no en las próximas. Como decía André Gide en este mundo hay dos categorías de personas, unas son los crustáceos, que se empeñan en aplcar las mismas reglas a situaciones que han cambiado con el paso del tiempo, y otras los sutiles, que se adaptan a los nuevos tiempos cambiando sus reglas para adaptarse.

La situación es otra, la gente está harta de los políticos, como muy bien ha indicado Álvarez Cascos con su propuesta de civilizar el poder político, ese es el mensaje que hará cambiar las voluntades de los electores de este país en estos momentos, lo que también puede denominarse como ruptura del escenario, pasando página sobre lo acontecido con el PSOE y ofreciendo un modelo nuevo de contrato social entre políticos y ciudadanos, ofreciendo una mayor participación de los ciudadanos en la vida política. Creo que en Génova no lo acaban de entender, estas elecciones se ganarán desde la mezcla de los políticos con el pueblo, como ha hecho Cascos, regresando al pueblo para que lo elija desde un contacto directo con sus seguidores como viene haciendo y no desde la distancia y la distinción entre ciudadanos y sus representantes políticos, manifestando que los estatutos distinguen al que puede estar en política del que la sufre. Estas elecciones se ganan saliendo de los partidos políticos y mezclándose con el pueblo, eso en el PP lo saben hacer muy pocos como Francisco Álvarez Cascos, levantando pasiones entre sus seguidores, mientras que en el PSOE lo saben hacer todos. Como el PP no se baje del autobús estamos perdidos, porque volverá a triunfar el PSOE a poco que suba la bolsa y se produzca una reducción ínfima en las cifras del desempleo, la deuda y el déficit, algo que ya tienen previsto anunciarnos desde el PSOE para finales de marzo, con las reservas de recursos públicos que están acumulando para provocarlo justo antes de las elecciones. El día después de las elecciones será demasiado tarde para reflexionar.

Enrique Suárez

lunes, 20 de diciembre de 2010

Crisis Económica, Estado del Malestar y Leire Pajín


El Estado del Bienestar keynesiano se ha ido para siempre, ahora viviremos en sus ruinas. El Gobierno socialista de España ha comenzado a recortar los derechos sociales de forma tímida pero inevitable. Es hora de hacer balance de lo que debemos a los Gobiernos de Rodríguez Zapatero de los últimos seis años, a su imprevisión y a sus numerosas improvisaciones, también a los que eligieron al PSOE les corresponde parte de la responsabilidad, no porque el PP hubiera evitado la crisis, pero al menos no nos hubiera mentido con tanto desparpajo y soberbia como lo han hecho los socialistas, tratando de enmascarar con propaganda la realidad. Posiblemente tampoco se hubiera despilfarrado con la derecha tanto como se ha hecho con el socialismo para defender la alegría y la alianza de civilizaciones, para crear pesebres clientelares con la única intención de promoverse a la perpetuación en el poder.

Las más graves consecuencias de las contumaces políticas gubernamentales en el ámbito social son el desempleo, la deuda y el déficit. La “triple D” que como Espada de Damocles pende sobre nuestro destino. Hace más de dos años en este blog denunciamos que estábamos entrando en una situación de estanflación técnica, que trataba de regularse por medio de medidas de ingeniería financiera: incrementando el gasto público, fundamentalmente con planes E que se han mostrado absolutamente inútiles y que solo han servido para retrasar la debacle; también socorriendo desde el Estado a las entidades financieras privadas, y privatizando las Cajas de Ahorro, la mayoría al borde de la quiebra por haber soportado económicamente proyectos políticos de dudoso interés y necesidad.

Realmente lo que ha ocurrido en nuestro país es que las cosas se han hecho muy mal, porque partiendo de una situación óptima en 2004 con superávit económico, una deuda saneada y 2,3 millones de parados una política orientada por una inusitada mendacidad nos ha conducido a una situación extraordinariamente precaria. La violencia de los gobiernos de Rodríguez Zapatero sobre el bienestar de los españoles y sus vidas privadas ha sido la más cruenta y perjudicial de todos los gobiernos que hemos tenido en la democracia. Su mayor delito ha sido el engaño más artero, la negación de la realidad, con el único objetivo de afianzarse en el poder. Las encuestas conceden actualmente al PSOE un 30.5 % de los votos en unas elecciones generales, si decidiéramos pasarle a este partido la factura electoral por todo lo que ha hecho mal lo más justo sería que no obtuviera ni un 10 % de los parlamentarios, por habernos llevado al mayor Estado de Malestar de nuestra reciente historia, cuando en los demás países de la Unión Europea la incidencia de la política ha sido muchísimo menor que en el nuestro y cuando ya están saliendo de la crisis, a nosotros nos queda más de una década, perdida, exclusivamente por el fanatismo paleto de unos irresponsables.

Pero quizás el efecto más pernicioso de la crisis no haya que vincularlo al ámbito social, sino al nivel humano. Los británicos hace tiempo que distinguen el bienestar social (welfare) del bienestar individual (wellbeing). La política realmente tiene capacidad de acabar con la vida de los seres humanos como ha denunciado el año pasado la Dra. Margarita Chang, directora de la Organización Mundial de la Salud. En los países desarrollados la crisis económica hará que los ciudadanos pierdan bienestar, calidad de vida, niveles de salud, su trabajo, sus propiedades y ahorros, pero en los países no desarrollados, la crisis económica provocara muertes, muchas muertes, porque donde se está al límite de la supervivencia cualquier desliz puede conducir a la pérdida de la vida. Advertía también del deterioro que esto ocasionaría sobra la salud mental de los ciudadanos, algo que resultará indeleble e irrecuperable.

La crisis económica también es psicológica, además de social. Quizás el factor que más incide en la crisis psicológica que se ha producido en España es la absoluta falta de credibilidad que han atesorado los Gobiernos de Rodríguez Zapatero, que muy pocos (menos de un 20 %) le conceden capacidad para resolver los problemas que tenemos. Pero una vez más, en vez de establecer medidas preventivas con un plan anticipado, la ministra del ramo, Leire Pajín, se muestra absolutamente incapaz de hacer nada, fundamentalmente porque carece de los conocimientos necesarios, pero también porque desde su soberbia, y con una mezquina intencionalidad política, sólo alcanza a ocuparse de los temas que le interesan, como la violencia de género, cuando en las últimas semanas hemos visto como seis niños han perdido la vida a manos de sus padres en nuestro país (no menos de 60 en lo que va de año), pero no le interesa que se presente una estadística acumulada de infanticidios y parricidios, hasta ahí llega su miseria, porque, echaría por tierra su programa estrella sobre la inusitada criminalidad masculina en nuestro país, que en términos reales es la menor de Europa junto con Portugal e Irlanda, algo que nunca nos han dicho desde el Instituto de la Mujer. Se debería pedir la dimisión preventiva de la ministra de sanidad, antes de que haga más daño a los españoles y las españolas con su fanatismo iletrado.

Con políticos que tratan, como sea, de hacer coincidir la realidad con su ideología y no al revés, a España le esperan graves problemas en la salud psíquica de sus ciudadanos, pero también sobre la salud física, como se referirá a continuación. Estas son algunas hipótesis sobre lo que ocurrirá en nuestro país en los próximos meses-años, que alcanzará cotas de auténtica “epidemia social”.

Se elevarán las tasas de estrés (el 44 % tiene más estrés que hace dos años según un estudio de Pfizzer), esto ocasionará más fallecimientos por enfermedades cardiovasculares, debido a la subida de la tensión arterial, el colesterol y los factores favorecedores de estas patologías. También se producirá una disminución de los sistemas defensivos que incrementará las tasas de infecciones y posiblemente las cancerígenas.

Se elevará el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, lo que hará que el estado recaude más impuestos pero también que se deteriore acumulativamente la salud de los ciudadanos.

Al tener menos poder adquisitivo, la alimentación de los españoles será de peor calidad, incrementando los productos más industriales con elevación de los niveles de grasas, lo que redundará en un incremento acumulado de problemas.

Se incrementarán los estados de ansiedad y angustia en la población, al igual que los de depresión y suicidio. La carga de acontecimientos vitales multiplicará los efectos perjudiciales. Se producirán numerosos trastornos del sueño y un incremento en el consumo de psicofármacos.

Por los mismos motivos se incrementarán los accidentes de circulación, al igual que los suicidios y los homicidios, en el caso de los suicidios masculinos en un estudio realizado en Japón, hasta el 67 % se asociaron a la pérdida de trabajo. Al igual que se produjo en la Gran Depresión de 1929 en Estados Unidos.

Se incrementará la agresividad y la criminalidad, consecuentemente la inseguridad, el desamparo y la indefensión, por lo que el estrés también aumentará y producirá numerosas patologías, tanto somáticas como psíquicas.

Debido al incremento de patologías de diverso tipo, se producirá un aumento considerable en la demanda sanitaria, que ya está extenuada por el crecimiento de población inmigrante sin haber incrementado el personal que atiende los servicios.

Esto ocasionará un deterioro en la atención recibida, que a su vez repercutirá de negativamente sobre la salud de los ciudadanos, que verán cómo se va mermando su estado de salud sin que el sistema sanitario pueda atenderlas de forma debida. La crisis económica también incidirá sobre las partidas dedicadas a la atención y asistencia de los ciudadanos, lo que también incidirá sobre los problemas de salud de los ciudadanos.

Ante un funesto panorama como el que se avecina para la salud de los ciudadanos de este país, en el ministerio de sanidad y otras cuantas cosas, tenemos a una señora que es socióloga, sin experiencia sanitaria alguna, que nombra “por qué le sale de los cojones” a una de sus subordinadas, que con una formación de auxiliar administrativo, está dispuesta a acometer el Plan Nacional Antidrogas.

Cuando dentro de un par de años veamos el desastre sin precedentes que se va a organizar en la sanidad española ya será demasiado tarde para muchas personas que habrán visto como su salud se ha deteriorado y no pocos habrán perdido hasta la vida, gracias a que la ineptitud con carnet vale más en estos tiempos que los conocimientos contrastados. Pero que nadie se extrañe, porque ante la crisis sanitaria que se avecina lo único que escucharemos es que se ha producido una pequeña desaceleración de la salud, pero que todo está controlado. ¿Pero cómo va a estar controlado si quien dirige el ministerio no tiene ni puñetera idea de lo que se debe controlar? ¿Pretenden acaso desde el Gobierno que volvamos a creer en los milagros?. Con la salud no se debe jugar nunca, ni siquiera en tiempos de crisis.

Biante de Priena

domingo, 19 de diciembre de 2010

Francisco Álvarez Cascos, el último cartucho de la razón


Si alguno de los que critica a Álvarez Cascos, tanto en el PSOE nacional y regional, como en el PP asturiano y también en el nacional, en forma de cobardes fuentes anónimas, hubiera hecho por el PP, por Asturias y por España la milésima parte de lo que él ha hecho, me quitaría el sombrero y le haría reverencias, pero no es así, para su desgracia. La infamia es lo que tienen los adversarios de Cascos y los medios de comunicación para divulgarla.

Cascos es también “homo políticus” (y aunque no lo crean también “homo ludens”), cuando Robert Ardrey escribió hace unos años su obra: “La evolución del hombre. La hipótesis del cazador” dejó muy claro que el ser humano ha avanzado con el modelo cinegético, había que alimentarse y perfeccionar la búsqueda de recursos nutrientes, eso permitió que se creara una cultura, una división del trabajo, una forma de vida estructurada, alcanzando el progreso que permitió los avances sociales. Los cazadores y pescadores dependen de sí mismos y hacen que la sociedad avance; pero desgraciadamente a su lado van apareciendo parásitos de todos los tipos, fundamentalmente en las épocas de abundancia, que se dedican a esquilmar a los demás, a vivir del trabajo ajeno, a no hacer nada más que buscar su perpetuación en el poder y mantener sus privilegios, bien formando sindicatos o acantonándose en pequeñas agrupaciones políticas periféricas, o formando Gobiernos. Esta gente es incapaz de producir otra cosa que dolores de cabeza, miseria, problemas y dificultades, porque se les ha olvidado lo que somos los seres humanos, han perdido todo contacto con la realidad humana, con el contrato social establecido en la representación de los demás, pero se afanan por ofrecer nada para seguir viviendo cómodamente.

Cascos es político por naturaleza, cazador y pescador, y además estadista. Es un ser humano que por sus obras hemos conocido y no por sus destrozos como a muchos de sus detractores. Una de las cosas que me ha llamado la atención es que ha sido, precisamente por su integridad y su inflexibilidad con las cosas públicas, el político más denostado y criticado por sus adversarios, que evidentemente, no son solo del PSOE, sino también del PP. El General Secretario no admite cachondeos con el servicio público, lo considera un deber y un honor y no admite milongas y fantasías, engaños y gilipolleces, por eso precisamente, tiene tantos enemigos, porque en su vida se ha callado cuando ha visto que las cosas se hacen mal, pero tampoco cuando ha visto que se hacen bien. Cascos cree en sí mismo, no necesita engañar a los demás para alcanzar una condición ambicionada, precisamente quiere alcanzarla apartando a todos los que lo hacen, a los que ni dan trigo, ni paja, a los que no pueden ofrecer nada a la sociedad más que sus cuentas y gastos.

Una de las mejores formas de conocer a Francisco Álvarez Cascos es ver lo que dicen sus detractores de él. Por ejemplo en una página clásica de internet de título “los genoveses” en la que le han hecho una hagiografía sin pedírselo, esto es todo lo que pueden decir de él. Es fascinante comprobar cómo tras sacar toda la mierda que han podido, poco pueden decir, aunque eso sí, con muy mala leche. Esa prueba no la soporta ningún político de la España actual, ni en el PSOE, ni en el PP. Pero también resulta amargo ver el odio de sus rivales, habitualmente incompetentes declarados, incapaces de hacer nada por los demás, pero capaces de extraer todo lo que puedan de ellos como auténticos buitres, mostrando su vesania y saña al infamar a este asturiano de postín. Cuanta mezquindad y que bien redistribuida en esta España que se deshace porque sus políticos no han sabido impedir el desastre.

Al final, Cascos será candidato del PP por Asturias, porque de otra forma podría serlo de sí mismo por España, quien supo construir una idea puede volver a hacerlo que no se le olvide a nadie. En su idea está regresar a su pequeña patria para sacarla adelante, pero un cazador como Francisco Álvarez Cascos, si no puede cazar un jabalí, no tiene miedo a enfrentarse a la caza de un elefante. En el PP están despreciando actualmente a Cascos con una humillación sin precedentes en la política española, y él aguanta estoicamente por lealtad a su partido, pero que a nadie se le olvide que estamos hablando del personaje que hizo posible que de un pequeño partido con una escasa representación pública, el PP pasara a ser un partido que gobernara este país, Manuel Fraga y Francisco Álvarez Cascos hicieron posible que la derecha en este país estuviera representada a la altura de lo que se merece, contra viento y marea, y Aznar consolidó la obra y trajo a este país los mejores momentos económicos de su historia logrando llevar el paro hasta la cifra de los 2,3 millones, un auténtico éxito que hoy nadie le reconoce, pero también la economía a superávit y la deuda a la cifra más baja de su historia, por no hablar del rigor político que se vio en sus gobiernos, que comparado hoy con la estridencia y el ambiente tóxico y corrupto, que vivimos, que afecta a la vida política y a la vida ciudadana, con una violencia inusitada, es para ponerse a llorar.

Cascos está disponible para trabajar, como cinco millones de españoles, los españoles tendremos que decidir si apoyamos su sueño, que al fin y al cabo es el de la mayoría de todos los ciudadanos de este país o dejamos que los que han destruido nuestra convivencia, nuestro bienestar y nuestro futuro se salgan con la suya. Cascos será candidato del PP por Asturias, porque de no serlo, tal vez nos encontremos con alguna sorpresa desagradable para los que tratan de seguir viviendo del momio tranquilamente a costa de los españoles. Que a nadie se le olvida que el rechazo de Cascos supondría el triunfo de la propaganda, la infamia y la mezquindad de sus principales detractores. Por cierto, quien quiera enviar un mensaje de apoyo a Francisco Álvarez Cascos en su singular lucha contra los elementos puede hacerlo en el siguiente correo: cascoscandidato@gmail.com.

Enrique Suárez

sábado, 18 de diciembre de 2010

La cruzada de la prensa social del paro


A medida que el PSOE va descendiendo en las encuestas, la última ya le ha llevado hasta el 30,5 % (próximo al desastre del PSC en Cataluña), los ventiladores mediáticos del socialismo comienzan a desangrarse en la hemorragia de improperios que les caracteriza. Lo que dirán de aquí hasta el 22 de mayor, pasará a los anales del periodismo como la gran cruzada, incluso algunos medios que habitualmente no apoyan al PSOE se han dejado contagiar por la afición a la intoxicación.

En esta magnifica epopeya de la infamia los personajes preferidos de la escuadra del pesebre son tres: Aznar, Cascos y Esperanza Aguirre, simplemente porque son los más inmunes a sus coacciones literarias.

El expresidente Aznar, desde la peineta de Oviedo, ha decidido seguir su camino sin feedback, diciendo lo que le parece, haciendo alarde de libertad e independencia en este sistema urdido con la dictadura del pensamiento políticamente correcto. Aznar puede mirar atrás y recordar que cuando se fue dejó superavit económico, 2,3 millones de parados, una deuda saneada y un país que funcionaba bien.

El exvicepresidente Cascos, llamado el doberman con ese cariño que derraman las juventudes socialistas, también se puede sentir orgulloso de haber dejado un PP organizado y eficaz, las principales infraestructuras del país en marcha y un rastro de sobriedad que no ha vuelto a recobrarse en el Ministerio de Fomento.

Sobre la Presidenta de la Comunidad madrileña, decir que es el principal pararayos de la insidia socialista desde hace muchos años, lo que no impide que sus resultados electorales sobrepasen el 50 % en la Comunidad de la capital de España.

Realmente, cuando se lee la prensa del régimen, da pena observar como encomian la desastrosa gestión de los gobiernos socialistas de Rodríguez Zapatero, que ha llevado este país a la ruina, con casi 4,5 millones de parados, una deuda desbocada, un déficit irrefrenable y una demolición institucional con un parasitismo inusitado en un país democrático, mientras los sindicatos miran hacia otro lado y los votantes del engendro se callan.

Resulta realmente patético ver que los que medios de comunicación que avalan a los que han destrozado el país malmeten con saña contra los que lograron que alcanzara las cotas más altas de bienestar y riqueza. Pero es clarificador comprobar que durante estos años lo único que han hecho es engañar a los ciudadanos, inventando brotes verdes, sobreelevando a los altares a auténticos ineptos y repartiendo paz y amor, mientras vivían magníficamente del pesebre gubernamental, cuando se queden sin el combustible que les regala el Gobierno y que pagamos todos los españoles, creo que van a sufrir una grave quiebra, porque algunos de ellos tienen más gente trabajando en sus plantillas que lectores, lo que se puede extender a a alguna televisión autonómica y emisoras de radio afines.

Y aún tratan de seguir queriendo hacer bueno lo pésimo, maldiciendo lo que realmente fue extraordinario comparado con lo que hay en la actualidad. Los medios de comunicación de la izquierda de este país han perdido toda credibilidad y van a tardar tanto en recuperarla como los españoles tardemos en salir de la crisis, porque gracias a ellos que nos han engañado con continuidad sobre la gestión de los Gobiernos de Zapatero, también estamos así. Cuando el PSOE caiga, caerán con él.

Con Franco teníamos la prensa nacional del movimiento y con Zapatero tenemos la prensa social del paro. Poco hemos avanzado si sólo hemos logrado cambiarle el collar al régimen.

Biante de Priena

jueves, 16 de diciembre de 2010

“Cascos amenaza con fundar un nuevo partido”, según Bono


La manipulación de la información a que nos someten los medios de comunicación en España es fascinante. Como se habrán fijado, la noticia del titular va entre comillas, porque se corresponde con un magnífico bulo que Ignacio Villa el jefe de informativos de la emisora COPE largó ayer a las 14 horas, aprovechando la conferencia sobre el AVE de Asturias dictaría Francisco Álvarez Cascos en Oviedo, a las 19:30 horas, que por cierto ha sido un éxito de público con más de mil personas que han asistido a presenciarla en directo, más otros miles de asturianos y españoles que han podido seguirla por televisión, gracias al equipo de El Comentario TV. El ambiente excelente, divertido, entregado, precisamente en la capital asturiana, lugar de todos los akelarres para erradicar al exvicepresidente de las listas del PP a la Presidencia del Principado.

Tras el bombardeo informativo iniciado por la COPE, inmediatamente las escuadras mediáticas que habitualmente se posicionan contra el PP, se han ocupado de expandir “la noticia” “urbi et orbe”, mostrando la imperiosa necesidad que tienen de saber en que concluye el episodio asturiano, por la sencillar razón de que la espera les impide arremeter contra el PP. Pablo Sebastián ha escrito un artículo advirtiendo de que tan malo es decidir por Cascos, como en su contra. La Vanguardia nos anuncia que Cascos ya está harto de esperar. A El Plural de Sopena, poco le ha faltado para ponerle nombre al “nuevo partido”. Diario Crítico ha dicho que Cascos tiene un plan para imponerse como candidato, siguiendo una noticia que tiene su origen en La Nueva España, que sugiere que Cascos es el ariete de Aznar y Esperanza Aguirre para arremeter contra Rajoy y la dirección nacional del PP. Libertad Digital, delimitando el territorio y la responsabilidad de la ulterior decisión, ha dicho que hace nueve meses Rajoy comentó que “él personalmente se encargaría de Cascos”. En Público vuelven a mostrar la tensión existente, prolongan la especie de la COPE y le dan voz al porteador de los improperios, para que se explaye. María Dolores de Cospedal ha dicho que pronto se sabrá la decisión, tal vez antes de Navidad. Seguro que no serán los únicos medios que se manifiesten.

En fin, sobre la realidad en la conferencia de Cascos, un magnífico ambiente, más humano que político, efusividad entre sus seguidores, con una convivencia exquisita y mucha ilusión, cuando han ratificado sobre los hechos lo que ya sabían: que Cascos es el candidato ineludible del PP para Asturias, porque de no serlo sencillamente volvería a triunfar el PSOE en las elecciones autonómicas con facilidad y ese es un argumento poderoso del que nadie con criterio puede zafarse. La decisión está tomada hace mucho tiempo por la dirección nacional del PP, con toda seguridad será Cascos el próximo candidato del PP por Asturias y con toda seguridad el próximo Presidente asturiano.

Parece mentira que enter tantos encomiables cronistas de la realidad no se den cuenta de lo que está ocurriendo, cegados por la necesidad que tienen, fundamentalmente los que apoyan sutil o abiertamente al PSOE, los que le deben favores a la dirección regional del PP, o los que cuestionan a la dirección nacional del PP con Mariano Rajoy, Cospedal y su equipo.

Fundamentalmente porque necesitan que Rajoy nomine candidato por Asturias y como Rajoy lo sabe, hace precisamente lo contrario; necesitan que nomine o no nomine a Cascos, con urgencia, por eso muestran su prisa y presionan la decisión, fundamentalmente porque necesitan que el PP produzca noticias para disolver todas las desastrosas informaciones que nos está brindando el PSOE y así poder enmascararlas. Pero como en la dirección nacional del PP lo saben, se limitan desde hace meses a no producir noticias propias, más que las referentes a sus reuniones de partido, o las intervenciones puntuales de Rajoy y Cospedal para criticar sin descanso lo que está haciendo el PSOE, que se está quemando en su propia salsa gubernamental y desde el PP se muestran extraordinariamente sorprendidos de cómo se puede meter la pata de forma tan continuada, algo que el público está contemplando en todo su esplendor.

Como para nominar a Cascos está la cosa, porque al día siguiente si es nominado saldrían miles de noticias y comentarios diciendo que el PP se había derechizado, que era el anticipo del regreso de Aznar y que se mostraba de esa forma que el PP seguía siendo un partido autoritario que no respeta la democracia, ni lo que dicen los órganos intermedios de dirección de su partido; en caso de que no se nominara a Cascos, ya tendrían servido el comienzo de la división del PP, a punto de escindirse de forma inmediata en dos grupos, uno liderado por Esperanza Aguirre con Aznar (que es su objetivo histórico) y otro por Mariano Rajoy y su equipo novedoso. Realmente en estas condiciones lo más inteligente que puede hacer Rajoy es no decidir y seguir permitiendo que elaboren todas las fantasías posibles, está siguiendo la estrategia del rival según el dilema del prisionero, repitiendo la última jugada habitual del PSOE, que es criticar siempre al PP de lo que les sale mal, ahora en el PP se critica la indecisión, la ambigüedad, la ausencia, y eso está permitiendo contemplar a la opinión pública el auténtico desastre en el que nos han metido creando soluciones que se convierten inmediatamente en problemas más graves que los problemas que pretendían resolver.

En estas circunstancias Francisco Álvarez Cascos sigue diciendo lo de siempre, que sigue disponible, y Rajoy sigue diciendo lo de siempre, que hay que esperar, como no va a hacerlo si está viendo como su rival político arde en sus propios despropósitos. La espera beneficia a Cascos y a Rajoy, eso es de lo que no se dan cuenta, y perjudica al PSOE que es de lo que se trata. Beneficia a Cascos porque el día que sea nominado, los medios de comuniciación que hoy lo señalan como problema del PP, lo convertirán en objetivo sensible de sus iras contra el PP, y beneficia a Rajoy, porque los tiene más despistados que a un pulpo en la T4. “Si falan, que falen”. Cascos es asturiano y como tal expone su decisión y Rajoy gallego y como tal expone su indecisión. Los dos juegan los papeles que les corresponden, mientras los demás miran y la cuestión sigue en el candelero, mejor esta que cualquier otra, porque al fin y al cabo se resuelve dentro del PP en cuanto sea posible. Así que nadie en el PP tiene un problema con la candidatura de Asturias, mientras que fuera del PP los tienen todos los demás.

Y hoy en Madrid, otro homenaje a Cascos, con Esperanza Aguirre de invitada de honor, que nos hablará de las virtudes del pico, la pala, la unidad y la esperanza, y lo buen candidato que es Cascos, la suerte que tendrá Asturias cuando sea su próximo presidente, pero ni una palabra de Rajoy, ya verán, entre otras muchas razones, porque antesdeayer estuvieron comiendo juntos en Alcorcón tan felices y sonrientes, posiblemente comentando que lo de Cascos será mejor decirlo para después de Reyes, que para Navidad, mientras los desesperados medios que apoyan al PSOE siguen condenados a seguir teniendo que dar explicaciones sobre lo que está haciendo el partido que defienden como penitencia.

Por cierto, voy a darles una primicia de toda solvencia anónima a los escribidores, pero rogándoles que no mencionen la fuente: el nuevo partido de Cascos se llamará Partido Popular y el tránsfuga de Don Manuel Fraga se ha ofrecido a presidirlo si Aznar acepta ser su Secretario General y Rodrigo Rato su Tesorero y creo, aunque no me lo han confirmado, que tendrá por emblema una gaviota con las alas extendidas.

Enrique Suárez

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