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sábado, 27 de febrero de 2010

Civilizar el poder político en España I



Ha terminado ocurriendo, como era de esperar. La situación actual de nuestro país es escabrosa, así no podemos continuar.

El Presidente del Gobierno que consideró a los etarras hombres de paz y criminalizó a las víctimas del terrorismo, para desviar la atención sobre lo acontecido en el 11-M ha perdido toda credibilidad; el optimista que consideró que la crisis económica más grave de la historia de España era una pequeña desaceleración, con el único objetivo de estafar y mentir a los electores, para triunfar en las últimas Elecciones Generales, no va a cambiar. Si en Baleares su presidente no dimite avergonzado tras descubrir una trama de corrupción sin precedentes y si en Cataluña, el presidente evita que sus propias hijas soporten la dictadura idiomática que él mismo ha impuesto a todos los demás, ¿qué esperan ustedes del PSOE?. ¿Cómo esperan ustedes que ahora reconozca Rodríguez Zapatero que España atraviesa la mayor crisis política y económica de nuestra reciente historia democrática, que además es una crisis cultural que está apartándonos de Europa y la civilización avanzada para aproximarnos a los regímenes bolivarianos revolucionarios y qué él es el principal responsable de su materialización por negarla, no saber contenerla, ni resolverla?. Dentro de unos años, en España se dirá: “si supimos superar lo que nos dejó Zapatero, podemos con todo”.

Pero siendo consecuentes, deberíamos reflexionar antes de guillotinar a Zapatero todos los días para quedarnos con la conciencia tranquila y poder dormir a gusto: echarle la culpa a un pobre hombre no resolverá nuestros problemas. Ciertamente, yo mismo lo he hecho hasta ahora, porque lo primero que se debe hacer para resolver un problema es saber en qué consiste, realizar un buen diagnóstico es el camino imprescindible para aplicar un tratamiento correcto; pero el Presidente del Gobierno de España es un tarugo sobrealzado por el destino, nada más. No es la única causa de todos nuestros problemas, si no la consecuencia inevitable de todos ellos.

Vamos a hablar claro, españoles

Si Zapatero se fuese mañana mismo, seguiríamos teniendo los mismos problemas. ¿No lo han pensado?, pues piénsenlo, porque va siendo hora de que abandonemos la estupidez definitivamente, la Fiesta Nacional de ver al torero y al toro batirse a muerte en la plaza – que gran simbolismo cultural el de la tauromaquia- es un epifenómeno de nuestro carácter, pero como no dejemos el circo por una temporada estamos perdidos.

Así que, queridos compatriotas, ahora hay que ponerse las pilas en el cerebro, evidentemente que Zapatero tiene que marcharse por su demostrada incompetencia –por muchos menos errores hay cuatro millones de españoles buscando trabajo-, pero eso no resolverá nuestros graves problemas. Ni tampoco la solución provendrá de la regeneración de una democracia formal y elástica, ni la despolitización absoluta e imprescindible de la justicia, ni del control exhaustivo del dinero público, ni de la desparasitación de las instituciones, ni siquiera la devolución del rigor informativo a los medios de comunicación, ni tampoco, para desgracia de todos, un cambio de Gobierno, bien desde el PSOE o desde el PP, nos salvará de nosotros mismos, ni por supuesto un Gobierno de concentración de todos los partidos políticos, porque no se puede acabar con la peste sin eliminar el bicho que la produce, y el bicho de esta peste son los políticos que nos representan.

Ahora que la situación nacional ha traspasado todas las alarmas, económicas, políticas, jurídicas, sociales y culturales, es hora de reflexionar para no seguir cometiendo errores. Hace varios años leí un libro muy interesante, su autor era Charles Tilly, se titulaba “Las revoluciones europeas. 1492-1992”, el autor venía a decirnos que para que un país pueda vivir en democracia lo primero que se necesita es que el poder sea civilizado, eso explicaba el paso de las dictaduras militares a las democracias políticas. Si Unamuno viviera hoy, seguro que nos decía que es más fácil politizar a un pueblo que civilizar a un político, y realmente lo que está ocurriendo en España tiene algo que ver con ambas cosas, porque de una dictadura militar siempre se sale a través de una dictadura política, aunque se denomine formalmente democracia.

Tras una dictadura militar se produce un periodo de transición o liberación de los ciudadanos, más o menos prolongado dependiendo de los actores. Lo que ha ocurrido en España es precisamente que salvo las excepciones de Adolfo Suárez durante casi todo su mandato, del primer Felipe González y del primer Aznar, que cambiaron formalmente la realidad política de este país, todos los demás movimientos ejercidos desde la política han sido para que los políticos recuperarán poder, tratando de convertir a ciudadanos libres nuevamente en súbditos. Con Rodríguez Zapatero, el menos dotado para la política, el menos ilustrado y el más acomplejado de los presidentes españoles, el sectarismo más depravado ha alcanzado su apogeo, porque donde Zapatero no ha sido autoridad competente, se ha impuesto la locura facinerosa de intentar cambiar la razón por la ocurrencia ideológica.

Así hemos visto a algunos conserjes de ministros, así hemos visto las mayores patochadas políticas de los últimos treinta años, así estamos viendo el desastre de unos garrulos, que viendo que necesitan un arquitecto para levantar la cúpula de la catedral porque no saben cómo hacerlo, amenazan a los demás con que se lo hacen y les siguen dejando en el poder o la catedral no se construye. Pero el problema es que si no se hace la cúpula pronto, lo construido se vendrá abajo antes de lo que pensamos.

Un país que se ha pasado cuarenta años venerando el poder de un tirano no se acostumbra tan fácilmente a ser dueño de su destino, los ciudadanos estamos condenados a contemplar el poder político como si tuviera su origen de los dioses, los políticos no han hecho nada para resolver esta dependencia anacrónica de sus votantes, porque les convenía mantener el engaño, pues se dirige y roba mejor a un inocente que a un resabiado.

El cinturón reaccionario del poder

Tras las dictaduras siempre hay un periodo de transición o liberación de los ciudadanos, más o menos prolongado, dependiendo de los actores. Lo que está ocurriendo en nuestro país es precisamente una transición muy prolongada gracias a dos razones: la baja capacidad de los ciudadanos para comprender la política, acostumbrados a ser mandados y no gobernados y la baja calaña de los políticos, acostumbrados a mandar y no a gobernar.

El único problema que tenemos en España no se arregla entre todos, porque los políticos son los primeros que evitarán cualquier arreglo, pues defienden el poder como si fuera su coto particular, y los ciudadanos no tenemos las agallas, ni la formación, ni la voluntad, ni los mecanismos para apartarlos del poder. La política es una peste que lo invade todo, la justicia está politizada, los medios de comunicación están politizados, las instituciones están politizadas, la vida en España está politizada.

En España, actualmente, hay una tasa fija de corrupción del 20 % que es lo que se llevan los políticos con cada gestión pública del dinero público que se hace. Lo de Munar y Unión Mallorquina no ha sido una cuestión circunstancial es un ejemplo de la norma, de los hábitos implantados en las actividades políticas en España.

La única forma de resolver lo que está ocurriendo es civilizar el poder, ¿y cómo se hace tal cosa?. Pues no es fácil, esa es la verdad. El Partido Popular que si hizo su propia renovación política al apartar de su partido las tentaciones de regresar al pasado no puede hacerlo solo, en el PSOE no han hecho ninguna regeneración, los que robaban con Felipe González siguen robando ahora.

El PSOE está condenado a regenerarse o pasar a la historia, evidentemente, por la altanería, la soberbia y el culto a la memez que se transpira desde sus filas, no tiene ninguna voluntad ni posibilidad de hacerlo. De los nacionalistas poco se puede esperar, porque ni siquiera comparten con los demás españoles si lo que le conviene a España les conviene a ellos y su ideología secesionista. Luego están los afianzados en el pesebre público –sindicatos, colectivos, numerosos funcionarios- que son las fuerzas reaccionarias que no cederán un ápice en su acomodada situación, que tras un cambio racional sin duda se pondría en peligro. Conforman el cinturón reaccionario del poder que impedirá cualquier solución, porque una solución para los españoles sería un grave problema para todos ellos. Este es el resumen de nuestra patética situación.

Cambio de Paradigma y Mecanismos de Control

Podría haber terminado aquí el artículo y dejarles con el mal sabor en la boca de que no hay ninguna solución a nuestros problemas, pero como dije al principio, hay que dejarse ya de tonterías porque los inútiles que nos gobiernan la están liando parda. Es hora de ser responsables e inteligentes.

El poder político no se civilizará por sí mismo, si hasta ahora no lo ha hecho, no lo hará. Para que el poder político se civilice los ciudadanos tenemos que establecer un acuerdo con nosotros mismos, debemos juramentarnos en que se acabó lo de tomarnos el pelo y denunciar –aunque de poco sirva- cada situación irregular a la que asistamos. Porque antes de civilizar a los políticos, debemos civilizarnos nosotros, es decir, dejar de ser súbditos de un poder omnímodo para convertirnos en ciudadanos responsables que exigen a sus políticos responsabilidad, es decir, debemos despolitizarnos y desideologizarnos para comprender que lo compartido es mucho más que lo que nos separa, porque si un político del PSOE roba no es bueno para el PP y si un político del PP roba no es bueno para el PSOE, es malo para todos, para los del PP y para los del PSOE, y para los que no somos ni del PP, ni del PSOE.

Si un político malgasta el presupuesto público es malo para todos, independientemente del partido del que sea el político y del partido que sean los despojados. Esta cohesión interna sólo puede provenir de nuestra condición suprapartidista de españoles y del respeto estricto a nuestra Constitución, que si se dan cuenta, han sido dos de los elementos contra los que el PSOE ha ejercido su violencia en los últimos años, para implantar su ideología social a todo el mundo de forma totalitaria, para recibir los apoyos que necesita de los nacionalismos para desgobernar este país.

Más que el cambio del PSOE por el PP, o el cambio dentro del PSOE, lo que este país necesita es un cambio de paradigma político porque el que impera actualmente está completamente agotado. No se puede dejar el gobierno exclusivamente en manos de los políticos, los ciudadanos españoles no podemos hacer anuencia de nuestras responsabilidades, no podemos renunciar al control exhaustivo de la cosa pública, en los periodos interelectorales.

Los políticos son necesarios, pero no todo el mundo puede ser político, es algo de lo que tenemos que concienciarnos todos. Hay gente que está en la política utilizando millones de euros que no tiene criterio alguno para hacerlo, exclusivamente un carnet y una larga trayectoria de trepar en su partido, no son méritos suficientes para representar públicamente a los ciudadanos. Los políticos están condenados a examinarse de su gestión cada día, no exclusivamente cada cuatro años. Los políticos están obligados a no mentir, si mienten y se descubre su mentira deben de abandonar el poder. Los políticos no pueden ser inmunes a las leyes que rigen para los ciudadanos –recordar al señor Montilla enviando a sus hijas a un colegio elitista mientras estampa su firma para obligar a todos los demás a hacer lo que le exigen los nacionalistas para apoyarle en su gobierno-. Los políticos deberían ser los mejores entre los ciudadanos, no una clase feudal que hace lo que le da la gana, incluso perjudicando a los que les damos de comer y les alzamos a una vida que no se merecen.

Pero que a nadie se le olvide que si tenemos políticos que no nos agradan es precisamente porque los que nos equivocamos somos nosotros, los ciudadanos. Que los políticos traten de hacerse con el poder es algo inherente a su profesión, que lo consigan , es un problema de los ciudadanos, porque con cada político que ejerce el poder de forma inapropiada hay miles de ciudadanos irresponsables que le han apoyado y que no le exigen que se vaya a su casa cuando les ha defraudado. Por mi parte soy coherente, en las últimas elecciones generales logró engañarme Rosa Díez y desde entonces no he parado para desenmascarar su tinglado.

Y por hoy es suficiente, otro día seguimos, la cuestión no es elegir entre que te muerda un bóxer o un pastor alemán, la cuestión es que no te pueda morder ningún perro porque tenga un bozal puesto y la correa de seguridad bien aferrada a la mano de su dueño, respetando las normas de seguridad impuestas por la ley. Los mecanismos de control y previsión de excesos y negligencias en la política son indispensables. Tras la mordedura, no valen lamentaciones, hay que prevenir antes de tener que curar. Si no corregimos definitivamente la trayectoria política de este país -y no sólamente los protagonistas del momento- volveremos a estrellarnos sin duda alguna.

Enrique Suárez Retuerta
Un ciudadano español que no renuncia a su soberanía

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viernes, 26 de febrero de 2010

Confianza, con Z de Zapatero


La osadía de un régimen ha quedado plasmada para la historia en la campaña iniciada, según dicen, por las Cámaras de Comercio, organizada por la Fundación Confianza de reciente creación, con la finalidad de lavar y peinar el cerebro de los españoles. La propaganda positiva, un alegato al buen talante, que obvia el origen de la crisis y su autoría, entre otras muchas cosas, tan solo costará 4 millones de euros según dicen, que han aportado las 20 principales empresas del Ibex, las mismas que recibieron, directa o indirectamente, alrededor de 30.000 millones de euros de todos los españoles donados por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, a las cajas de ahorros y las principales entidades financieras –menos algunas- en créditos para que el sistema financiero no se hundiese con la crisis económica que no existía cuando el PSOE obtuvo mayoría simple en las pasadas Elecciones Generales. Un pequeño contratiempo exagerado por la derecha, según Solbes; según Zapatero, era una pequeña desaceleración.

Verán ustedes, he visto el vídeo de la campaña, y me fascina la elipsis de haber obviado que los españoles son los sujetos de referencia de la propaganda, ni se menciona España, ni que los españoles somos los que necesitamos confianza, ni se menciona que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha sido el autor de la debacle por su mala gestión de la crisis que negó en su día. El resultado de los errores del Gobierno se resume fácilmente, estamos en recesión, con un déficit público que supera el 12 %, cuatro millones y medio de parados, una bolsa de valores que se hunde, y una valoración externa de los principales analistas internacionales que es para no abandonar el temor y el temblor por lo menos en unos cuantos años.

Pero llegan estos altruistas empresarios, que nos han subido la luz, que nos han subido las comisiones, que nos han subido el combustible, que nos han subido todo, gracias al Gobierno que iba a ser la envidia de Occidente y nos ofrecen propaganda positiva y buen talante para resolver la crisis, la crisis es un estado de ánimo vienen a decir, pero obvian decir que es consecuencia de la dilapidación económica de un Gobierno de inútiles consagrados, que han mostrado su incapacidad, no ya de resolverla, sino de contenerla, como por ejemplo han hecho ya en Alemania o Francia.

Y luego están los famosos, que a golpe de talonario, brindan su imagen para participar en el engaño a los españoles, y los tiburones de la comunicación contratados para organizar la estrategia, y los bondadosos ciudadanos que prefieren seguir creyendo en que el Gobierno que inventó la Alianza de las Civilizaciones no tendrá ninguna dificultad para resolver la crisis económica y política que vivimos en España.

Queridos compatriotas, la lectura que se debe hacer de la campaña es muy diferente. Los empresarios del IBEX, las Cámaras de Comercio, los propietarios de los grandes negocios de este país, ven las cosas tan mal, que se han propuesto hacer un esfuerzo singular para salvar al Gobierno, presentándose como interlocutores sociales, una vez que los sindicatos tienen secuestrado al mindundi de La Moncloa, sin posibilidad de movimiento, porque saben que el cejado es capaz de hundir el país antes de dar su brazo a torcer, si lo sabrán los del PP, que llevan seis años excluidos de la política, tras la campaña totalitaria de marginación más cruel de los últimos treinta años.

Saben que el Presidente del Gobierno que llegó a La Moncloa empujado por el 11-M, el No a la Guerra de Irak (lo de Afganistán es una operación de paz), y la inanidad de sus votantes es bien capaz de esperar a que este país entre en quiebra y rebelión ciudadana antes de irse. No salvan a Zapatero, más bien se están salvando a sí mismos, porque todos conocen bien como está la realidad y lo que están haciendo es fumigar a la población con consignas de buen talante y positivismo para reducir el clamor nacional que exige la cabeza de Zapatero, porque saben que quien apoyó el Estatut de Catalunya y consideró que España es un concepto discutido y discutible, es de los que hunden el barco que pilotan antes de abandonarlo, con todos dentro.

No desconocen que antes de que Zapatero dé su brazo a torcer, pidiendo disculpas a los españoles por lo que les ha hecho y yéndose después para su casa, se empeñará en demostrarnos a todos que él tiene razón y es la realidad la que vuelve a equivocarse, porque que él se equivoque es inconcebible, el Papa del nuevo socialismo sostenible también es infalible.

Verdaderamente, no sé de quien habrá sido la idea, pero a mí me pone los pelos de punta, pensar que hemos llegado a una situación tal que los principales empresarios de este país han decidido unirse para intervenir los cerebros de los españoles, antes que exigir la destitución de Rodríguez Zapatero. No pueden ser tan idiotas, de hecho no lo son. Saben perfectamente lo que está pasando y lo ocultan porque si los españoles supiéramos la situación real, estaríamos en la calle con una guillotina móvil.

Saben, como no van a saber, que no se puede acabar con la peste sin eliminar al bicho que la ha causado, ni con las vacunas que sobraron de la gripe A, ni con el milagro de los panes y los peces. ¿Y si lo saben y hacen una campaña de propaganda, no será porque ya no hay nada que hacer, porque todo está perdido?.

Seamos pesimistas y nos quedaremos cortos. Esta campaña urdida por los empresarios es la antesala del estallido social que acontecerá en los próximos meses, porque esto sólo tiene solución con un cambio del régimen totalitario en el que estamos viviendo y una recuperación de la democracia, derrocando el régimen feudal encubierto en que ha degenerado la política de este país, gracias a la oligarquía de indeseables que lo han permitido.

Queremos arreglar esto, dicen. ¿Pero qué es esto?. ¿El país, la cabeza de Zapatero, España, el régimen de latrocinio público en el que vivimos, la opresión del poder, la invisibilización de la realidad, la incapacidad de los políticos?. A mí "esto" me suena a desprecio, y a tomadura de pelo de los españoles, por cierto, que en ninguna ocasión en el manifiesto se mencionan ni el nombre de nuestra nación, España, ni nuestra condición nacional y soberana, de españoles. Vamos a arreglar esto. Verán ustedes como que no, porque yo no arreglo esto, que luego igual resulta que esto es volver a poner el país bien para que los mismos se sigan aprovechando de todos los demás. Las cosas claras y el chocolate espeso, basta de indefiniciones, que las indefiniciones de un iluminado nos han traído hasta aquí. A mí me aclaran lo de esto y si no arréglenlo entre ustedes, los del Gobierno, los del PSOE que para eso cobran y bien que se han aprovechado estos seis años hasta dejarnos en la ruina; pueden pedir ayuda a los once millones de irresponsables que votaron a Rodríguez Zapatero y a las listas del PSOE, para que pudieran hacer "esto".

Yo no voté por Zapatero, voté contra Zapatero, así que ahora no voy a rectificar yo, cuando los que se equivocaron fueron otros, después de soportar durante seis años todas las aventuras de un inepto que destrozaba el país y tener que aguantar a los sectarios llamándome facha por decir lo que pensaba libremente. Vamos, como que no, a otro perro con ese hueso podrido. Que llamen a los que promocionaron la defensa de la alegría, yo soy de los cenizos que tuve que soportarlos.

Esto no lo arreglamos entre todos, esto lo terminaremos arreglando los de siempre, los que pagamos por nuestra esclavitud, a unos sinvergüenzas que se han gastado el dinero de todos en las chorradas que se les han ocurrido para dejarnos en la más catastrófica ruina y miseria. No lo negaré, estoy indignado, me irrita ver tanto imbécil dando lecciones de moral solidaria a los ciudadanos, cuando todos se han aprovechado de la égida del cejado. Hay que tener poca vergüenza y mucho descaro, para encima venir ahora diciendo que vamos a arreglar "esto" entre todos.

Ya va siendo hora de que los que pagamos la fiesta, que solo los poderosos y adyacentes disfrutan y los demás sufrimos, exijamos que se acabe, ya está bien de que unos negados incompetentes nos sigan vendiendo crecepelo después de dejarnos calvos.

¿Por qué Zapatero tiene que ser el único español que hace fracasar su empresa hasta arruinarla y no pierde su trabajo cuando cuatro millones por mucho menos están en el paro?.

¿Es acaso el nuevo Mesías que está libre de las reglas de despido que rigen para los demás españoles?. Que miserable hazaña contemplar al paladín de la igualdad proclamada, aprovechándose de los privilegios elitistas de la inmunidad a la razón y el no reconocimiento público de sus errores.

¿Pero no habíamos quedado en que Zapatero era socialista?. ¿Es esta la actitud de un socialista honesto o la de un depravado sinvergüenza?.


Biante de Priena

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jueves, 25 de febrero de 2010

¿Cómo vamos a eliminar la peste sin acabar con el bicho que la produce?



El problema es de todos, la solución no es de todos, una mierda, la solución pasa porque quien ha creado el problema SE VAYA CUANTO ANTES.

¿Cómo vamos a eliminar la peste sin acabar con el bicho que la produce?

Nos crean un problema por su despilfarro y soberbia y ahora quieren que les ayudemos en la solución, ¿no habíamos quedado que España era discutida y discutible?, aquí el único que hay discutido y discutible es Zapatero.

QUE SE VAYA YA YA YA YA.

ESTOS SE PIENSAN QUE SOMOS IDIOTAS

ME QUEDO CON ESPAÑA, FUERA ZAPATERO

Última Hora: 20 grandes empresas "anónimas" para el ciudadano -No para Hacienda, por supuesto- han puesto entre 150.000 y 1 millón de euros (desfiscalizados) para el LAVADO Y PEINADO DE CEREBRO de los españoles.

¿Cuánto habrán cobrado los famosos que salen en el vídeo por su intervención

LIBERTAD O MUERTE



Lo que no nos contaron de Davos



España es el país europeo que más retrocede de Europa en su competitividad, en el periodo que abarcan los gobiernos de Rodríguez Zapatero, nada menos que 10 posiciones entre 2004 y 2010.

El World Economic Forum es una agencia internacional que se reúne en el Foro de Davos. Su función fundamental es la evaluación independiente de características económicas, sociales, políticas y culturales de los países que conforman la comunidad mundial.

Consultando la evolución de los datos revelados se pueden comprobar los nefastos resultados de las distintas políticas establecidas por los gobiernos de Rodríguez Zapatero desde su llegada al poder. A continuación les ofrecemos algunos de los resultados más relevantes.

Índice Global de Competitividad: en los años 2003 y 2004, España ocupaba la posición 23 mundial con un GCI de 5,0, en la evaluación de los años 2009-2010, nuestro país ocupa la posición 33 mundial, con un GCI de 4,59. Siendo el país de la OCDE y europeo que más puestos ha retrocedido en su competitividad económica. Este es el índice más importante porque nos refiere que España es el país que más posiciones ha perdido en competitividad de Europa más de 10 posiciones.

En el índice de competitividad turística del año 2009, España ocupa el lugar número 6 del mundo, con una tasa de 5,29 habiendo perdido una posición con respecto al 2008, sin embargo en el año 2007 estábamos en la posición número 15, con 5,18 de tasa. Es en el único indicador en el que hemos mejorado posiciones relativas.

En el índice de avance tecnológico del año 2009, España ocupa el lugar número 34 de la lista de países, con una tasa de 4,50, siendo superado por países como Chipre, Portugal, Eslovenia, República Checa, Malasia, Qatar, o Malta.

En el indice de negocios del año 2009, España ocupa el lugar número 27 de la lista de países, con una tasa de 4,72. Siendo superado por países como Estonia

En el Índice de igualdad de oportunidades por género del año 2009, España ocupa la posición 17, la misma que en los años 2008, pero habiendo empeorado desde el año 2007 en que llegamos a ocupar la posición 10 y en el año 2006 la posición 11. Llama la atención poderosamente que una de las políticas estelares de los gobiernos de Rodríguez Zapatero haya sufrido un retroceso semejante, manteniéndose en una tasa estabilizada de 0,73 a lo largo de los últimos años, a pesar de las inversiones crecientes y la creación de un Ministerio de Igualdad en la actual legislatura. Algo está fallando en la política real de género en España.

Por último, el Índice de Desarrollo Financiero de 2009, nos indica que España se encuentra en la posición 15, habiendo retrocedido 3 posiciones en el último año.

Podemos estar orgullosos los españoles de haber sido el país europeo que más ha retrocedido en los principales indicadores económicos de toda Europa, gracias a Rodríguez Zapatero.

Ciudadanos en la Red

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