desde 2.006 en Internet

jueves, 27 de diciembre de 2007

De ratas y de niños

Recuperamos una noticia del pasado mes de octubre por su insólito interés.

La organización IG (Improbable Research) que cada año concede los “prestigiosos” premios ANTINOBEL en Harvard, tras una inolvidable deliberación ha concedido el Premio Antinóbel del año 2007 en la especialidad de lingüística a los investigadores de la Universitat de Barcelona, Juan Manuel Toro, Josep B. Trobalon, y Nuria Sebastián Gallés, por haber demostrado que:

“las ratas en algunas ocasiones pueden no distinguir la diferencia entre personas que hablan japonés y holandés al revés”.



Su artículo fue publicado en el año 2005 en la revista de la Asociación de Psicólogos Americanos "Journal of Experimental Psychology". Concluyendo que los roedores son capaces, igual que los humanos, de discernir entre ritmos de lenguaje diferentes. También, al igual que los humanos, son incapaces de detectar las diferencias entre el japonés y el holandés cuando se hablan al revés.

"El mecanismo para adquirir el lenguaje no es exclusivo del hombre"

Ante este hecho, los investigadores han concluido que hay un mecanismo común entre los animales y los seres humanos utilizan para adquirir el lenguaje, que es compartido por otros animales mamíferos-no primates y que, por tanto, no es exclusivamente humano.

De esta forma simpática, los estudios de una experta en bilingüismo como la catedrática en psicología básica por la Universidad de Barcelona, Núria Sebastián-Gallés han llegado hasta mi conocimiento, y buscando por internet he encontrado un artículo muy interesante sobre el aprendizaje de una lengua en periodos tempranos del desarrollo, rescato el párrafo que expongo a continuación:

Por ejemplo, las personas adultas españolas tienen muchos problemas para percibir el contraste /e-ε/ del catalán, pero a los cuatro meses los bebés españoles pueden discriminar fácilmente los dos sonidos.


Se han presentado resultados paralelos que comparan datos de bebés y personas adultas con una gran variedad de contrastes de sonidos extranjeros (como el contraste /r-l/, que los japoneses adultos tienen grandes dificultades en percibir; sin embargo, durante los primeros meses de sus vidas, los bebés japoneses no tienen problemas para diferenciarlos).


Esta habilidad para percibir contrastes de sonidos extranjeros disminuye entre los seis y doce meses de edad. Es decir, en el primer año de sus vidas, los bebés modifican sus cerebros para empezar a convertirse en oyentes y hablantes extremadamente competentes de su lengua materna. Así que la adquisición del repertorio de sonidos de la pronunciación de la lengua materna no se caracteriza por añadir nuevos sonidos, sino por olvidar aquellos que no se usan (es fácil observar los paralelismos de este proceso con el de la muerte celular y la poda de axones descrito más arriba)


Realmente se puede hacer algunas reflexiones:

en Cataluña la inmersión lingüística – la enseñanza oficial exclusivamente en catalán – está privando a miles de niños de aprender el castellano en el periodo que resulta más adecuado, una pérdida de oportunidad que ya no podrán recuperar en sus vidas con la facilidad que podrían adquirirla en edades tempranas.

El glosicidio que se está haciendo en Cataluña con el idioma español debe denunciarse de una vez por todas ante organismos internacionales como el tribunal de Estrasburgo, el Tribunal de la Haya y las Naciones Unidas.

No se puede seguir permitiendo que se erradique una cultura, una historia, y una lengua de un territorio supuestamente civilizado, en el año 2007, en plena era de la globalización, con la única intención de crear votantes nacionalistas para el futuro

Está bien estudiar que las ratas no discriminen el japonés del holandés cuando se hablan al revés, por supuesto, tiene su justificación, pero al mismo tiempo, los investigadores como la profesora Nuria Sebastián-Gallés, expertos en bilingüismo deberían de tener el coraje, desde el conocimiento del que disponen, de denunciar lo que está ocurriendo en Cataluña con el idioma español.


Erasmo de Salinas

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Dabat: Rodríguez Zapatero :( ): Marilyn Manson

Amig Janar:
Lu sient, no pued astá dacuerd am tu.
Da ninguna manera.
Llo dig lu sagüent:
Alguns ruckers, ca nurmalment sirculan alradadó da la SGAE, son anacara paor ca lus pulitics, parca sançiyament a lus pulitics nussu lus pudem quitá d’ansima cada 4 añs.
An cambiu a lus autors da la SGAE no nussu lus pudem quità da ansima y ansima paguem “ad eternum” les sebes defecacions mantals am al “Canon SGAE”.
Sensa cap duda, SON PAÓ CA LUS PULITICS.
Alguns ajemplas:




Rodríguez Zapatero :( ): Marilyn Manson


Siempre he pensado que la profesión de político se parece bastante a la de rockero: pues en ambos casos no necesitan fundamentarse en más ética que la que les dicta su capricho o (como mucho) su grupo musical. Los dos hacen lo que les parece sin dar explicaciones, llenándose el bolsillo y el ego; y su objetivo es pasar a la historia satisfaciendo a hordas de incondicionales, habitualmente prescindiendo del resto.

Pero si tuviera que comparar a Zapatero con alguna estrella de rock, sin duda lo haría con Marilyn Manson, porque es un personaje que dice no tener ninguna referencia moral, por su radical anticristianismo, y porque en su permanente delirio se cree que es el anticristo.
Todo sea dicho, lo de Rodríguez sin ningún talento.

Prescindiendo de España

Si algo debo agradecerle a los nacionalistas vascos y catalanes, y también gallegos, que van a su ritmo, es todo lo que he aprendido escuchándoles sobre la defensa argumental de las creencias políticas, sean o no fundamentadas en hechos.

Cuando un nacionalista dice yo no soy español, soy catalán, vasco, o gallego, ¿qué dice realmente?. En primer lugar que España no existe como tal, que es un instrumento político inventado, una categoría inexistente que para lo único que sirve es para distorsionar la convivencia de los ciudadanos que habitamos en la península ibérica, (excluyendo a los portugueses, gibraltareños y andorranos), Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. Si ellos que son españoles no son españoles, entonces España no puede existir porque es una categoría espuria, que define y clasifica mal la realidad existente.


Que todo sería mejor si España desapareciera diluyéndose en un Estado plurinacional, algo así como la nación india con sus apaches, comanches, sioux y otros. O la nación árabe con sirios, jordanos, marroquíes, egipcios, tunecinos, libios, argelinos, saudís, etc.

En realidad, nos están ofreciendo un pacto por la convivencia, si los españoles renunciamos a nuestra nacionalidad, y admitimos las suyas, entonces es posible la convivencia en paz y el progreso de todos los ciudadanos que vivimos en este país. ¡Qué más queremos!.

Sin embargo hay una gran trampa en su principal argumento, si para avanzar hacia el futuro de la mejor forma posible, nosotros tenemos que renunciar a nuestra nacionalidad, ¿por qué ellos quieren tener la suya propia?. No se entiende bien el argumento, si el Estado-Nación es un obstáculo para el futuro político de los españoles, ¿por qué ellos quieren ser Estado-Nación catalán, vasco, o gallego?.

Alguna ventaja tiene que tener lo de ser nación, para que los nacionalistas estén empeñados en ser naciones independientes.

El estado desnacionalizado

Evidentemente, es así. El Estado desnacionalizado es una trampa para elefantes idiotas. Hay ejemplos de naciones sin estado, como Palestina o los kurdos. Hay ejemplos de estado sin nación, sí, los Estados Pontificios, el Vaticano. Pero la inmensa mayoría de lugares políticos de referencia son Estados-Nación, y la representación internacional está referida fundamentalmente al Estado-Nación como elemento de identidad. La Unión Europea o las Naciones Unidas son claros ejemplos

Una nación se fundamenta habitualmente en la existencia de un pueblo asentado en un territorio que comparta unas características comunes, que les conceda una idiosincrasia diferente a otros pueblos. Aquí comienzan los problemas.

En Euskadi, Cataluña, y Galicia hay españoles, unos dicen que lo son y otros dicen que no lo son. Bien, y los que no se consideran españoles quieren que los otros se vayan o renuncien a su nacionalidad para adquirir una nueva, la suya propia, fundamentada en el derecho humano a la autodeterminación de los pueblos, e indefectiblemente todo pueblo que se quiere emancipar vía secesión siempre se considera oprimido, es un axioma político. De lo que se deduce que los que habitan en su territorio son opresores, y los que viven en la nación a la que pertenecen fuera de su territorio, también.

Veamos la cuestión con detalle, ¿realmente es así?, ¿los españoles que viven en Euskadi, Galicia, o Cataluña, son opresores?. Exactamente no es así, más bien al contrario.

El nacionalismo (y la política) como fuente de opresión y privilegio

Los opresores son los autóctonos que se consideran no españoles, que ocupan los mejores puestos de la administración pública, establecen los grandes negocios públicos y disfrutan de ventajas sociales, públicas y privadas, por hablar una lengua minoritaria, haber nacido en algún lugar remoto, y apellidarse Zumalacárregui, Balcells, u Oubiña.

Es hora de que alguna institución estatal, por ejemplo el CIS, o Hacienda somos todos, revelen los datos de los que disponen desde hace mucho tiempo guardados en un cajón, y que exponen claramente que los García, López, Alvarez, Pérez, y González cobran menos que los que tienen apellidos territoriales, a igualdad de otras condiciones. Es hora de que revelen que para ocupar determinados cargos en las administraciones públicas correspondientes, se tienen grandes ventajas si se cumplen determinados requisitos sectarios.

Va siendo tiempo de que el Tribunal Constitucional ponga las cosas en su sitio y comience una ofensiva por la defensa de lo que le corresponde: que la Constitución española se cumpla en todo el territorio español y todos sus habitantes. Es hora de que se denuncie a los gobiernos autónomos de Euskadi, Cataluña, y Galicia por aplicar el sectarismo nacionalista, y a los demás por aplicar el sectarismo político correspondiente.

Basta ya de defender los privilegios económicos de los sectores más sectarios de la población española, fundamentándose en la creencia particular de que solo los elegidos cruzarán el umbral que conduce a la moqueta, mientras los demás seguimos pisando baldosa.

Nuestra Constitución no puede seguir vulnerándose de esta forma, se hace con los nacionalistas en los territorios correspondientes, con los partidos políticos nacionales en las circunscripciones no nacionalistas, con la ley de paridad que confunde justicia con igualdad. Lo mismo que en la dictadura franquista se privilegiaba a determinadas familias, hoy en la democracia se privilegia a determinadas agrupaciones humanas. No ha cambiado nada.

La Constitución española lo expresa con claridad meridiana, no hay lugar a equívocos: todos los españoles somos iguales ante la ley.

La nación española, el concepto de España, es precisamente lo que garantiza ese derecho, porque el estado admite cualquier posibilidad con tal de seguir adelante, como se ha visto durante los últimos años.

El Estado permite, acepta, y soporta cualquier tipo de desigualdad, la nación no. El Estado permite, acepta y soporta que algunos tengan libertad para hacer lo que les salga de las narices, la nación no. El Estado permite, acepta y soporta que unos españoles que no quieren ser españoles adquieran cada vez más ventaja sobre los españoles que queremos seguir siendo españoles, que los socialistas o los populares tengan más ventajas públicas en sus dominios que el resto de los españoles, y la nación no.

La nación es hoy el último reducto en la defensa de los oprimidos, los cautivos, los desposeídos, los excluídos, los desheredados, los que no cuentan, los del montón, la carne de cañón, los aislados, los siervos de los nuevos señores. Si los sinvergüenzas de los socialistas pensarán en los demás antes que en sí mismos, defenderían la nación por encima de todo. Si los sinvergüenzas de los populares, acomplejados herederos del franquismo y los privilegios de clase, pensaran en los demás antes que en sí mismos, defenderían la nación por encima de todo. Lamentablemente todos defienden sus privilegios, nacionalistas, populares y socialistas.

Los españoles somos los demás, los que quedamos sin adscripción política, los que estamos hartos de ver como ser político es exclusivamente un ascensor económico y social, los ciudadanos de a pie, anónimos, los que no estamos agrupados, los que nos defendemos solos, los que solo tenemos la nación, la Constitución, y nuestras propios recursos para cambiar la tiranía política que nos asola cada día más. En resumen, los que no podemos prescindir de España, porque si lo hacemos esta legión de crápulas podrá convertir sus privilegios en ley.

España es de todos los españoles, si queremos que deje de ser así, solo tenemos que seguir apoyando a los partidos políticos nacionales y nacionalistas con nuestros votos y nuestro silencio. Cruel paradoja, nacionales y nacionalistas, todos ellos confundidos en un estado sin nación que benefica exclusivamente a sus propios intereses, contra los de todos los demás, contra el pueblo, contra los ciudadanos, contra los españoles.



Biante de Priena

Con Z de Zapatero (13): "Orgullo de ser español"



Y a pesar de todo lo ocurrido y lo que está ocurriendo...


Excluyendo los que no saben, no contestan, que en realidad son los que se abstienen de opinar (un 3,2 %) tengo la satisfacción de comunicar a nuestros lectores que en el año 2005 -no tenemos cifras de época posterior, ¿las tiene el CIS?-,

un 87,6 % de los que opinan en la encuesta se considera muy orgulloso (48,03 %) o bastante orgulloso (39,57 %) de ser español.

Algunas cosas no cambian, -menos mal-, a pesar de Zapatero, ETA, y los nacionalistas. Es hora de que nos vayamos enterando de lo que somos y nos consideramos, más allá de lo que nos cuentan los políticos y los medios de comunicación.



Ciudadanos en la Red

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...