
Desde hace varios años vengo analizando la deriva política de
este país y advirtiendo de los problemas que se han ido acumulando, gracias a
la estupidez de los gobernantes que nos hemos concedido. Eso me permite
discernir con suficiente claridad lo que está ocurriendo, en el mar de
confusiones que se van promoviendo desde partidos políticos, medios de
comunicación y espontáneos voluntarios. Ahora que los partidos políticos que conforman la casta
política en España, fundamentalmente los que han tenido acceso a los distintos
gobiernos nacionales, autonómicos y municipales, se disponen a establecer
grandes acuerdos y pactos con el único objetivo de tapar todos sus delitos y
pasar página sobre su infausta desventura.
Pero no creo que les sirva de mucho,
ha sido tan grave la degeneración y tan generalizada que esto no se arregla con
soluciones que provengan exclusivamente del poder, demasiados daños colaterales
en las instituciones, demasiados desfalcos financieros, demasiada impostura y
detentación. A la inmensa mayoría de los españoles ,no resultaría difícil ponerlos de acuerdo, por mucho que se empeñen
Rubalcaba y Rajoy en ofrecerse como salvadores, más bien las soluciones que
este país precisa, requieren abandonar las que provengan del PSOE, el PP, y los
demás partidos, sindicatos y organizaciones paralelas al poder camufladas con
todos los disfraces. Muchos españoles sabemos que lo único que buscan esos
acuerdos es evitar que las cosas cambien definitivamente.
Si realmente los partidos políticos quisieran poner a los españoles de acuerdo no
tendrían ninguna dificultad, siempre que se pusieran en primer lugar los
intereses de los españoles y no los de los miembros de la casta política, como no ha ocurrido hasta ahora. Es tan fácil poner a los españoles de acuerdo, fíjense
cuantos se negarían a firmar el siguiente decálogo para comenzar a reconstruir
este país en ruinas.
1)
Todos
los españoles son iguales ante la ley, cuando la justicia discrimina a los
poderosos del resto de los contribuyentes, es necesario cambiar la estructura
jurídica, porque está ejerciendo una sutil forma de prevaricación
2)
Los
problemas que se crearon con el Gobierno de Zapatero, nada tienen que ver con
los problemas que se crearon con el Gobierno de Rajoy. El Gobierno de Zapatero
es responsable de los problemas que creó, y el Gobierno de Rajoy de los que
está creando. No hay continuidad entre los problemas, es falso que Rajoy trate
de resolver los problemas que creó Zapatero, mientras estuvo en la oposición se
dedicó a leer El Marca y no a cumplir con su trabajo.
3)
Durante
el Gobierno de Zapatero se despilfarró demasiado dinero, hubo graves casos de
corrupción, nepotismo y sectarismo, que no han sido depurados. Es necesario que
en el PSOE comiencen a pedir disculpas a los españoles por los delitos que han
cometido y por la traición que cometieron con sus votantes. Es hora de que
restituyan los daños que ocasionaron por las actividades delictivas que se
cometieron en nombre de su partido.
4)
Durante
el Gobierno de Mariano Rajoy se ha seguido agravando la crisis, es una falacia
que se estén compensando los errores del Gobierno de Zapatero, que es la mejor
forma de ocultar a los españoles que se han tomado las decisiones erróneas y
que eso no ha contribuido a mejorar las cosas, sino a agravarlas. Es hora de
que Mariano Rajoy y el PP pidan disculpas a los españoles y respondan de las
actividades delictivas que se han cometido en nombre de sus partido.
5)
Los
partidos políticos deben cumplir la ley, si no cumplen la ley se convierten en
organizaciones mafiosas fuera de la ley, que deben ser tratadas como cualquier
otra organización delictiva. Si los miembros de los partidos políticos se
amparan en sus formaciones para eludir el peso de la justicia, esas formaciones
son cómplices de los delitos y los jueces que lo permiten son prevaricadores.
6)
España
no se puede permitir una organización territorial fundamentada en el
despilfarro y el expolio de los ciudadanos, no se puede gastar en
particularidades lo que no se tiene para sostener los servicios públicos que
deben ofrecer las diversas estructuras del Estado.
7)
No
es normal, ni justo, ni admisible que en este país, mientras el paro asciende
al 27 % y a los 6,2 millones desde 2004 hasta ahora, en el mismo periodo hayan
crecido los empleos públicos en un 25 % hasta los 3,2 millones. ¿Cómo puede
crecer sólo el empleo público mientras desciende el empleo en los demás sectores?,
pues sencillamente porque hay sectarismo y nepotismo. ¿Cuánto han crecido los
empleos directivos en las empresas públicas que Rajoy iba a cerrar y ni ha
tocado?
8)
Es
necesario saber que ha pasado con el dinero que se manejó por los partidos
políticos, sindicatos y organizaciones empresariales representadas en los
Consejos de Administración de las Cajas de Ahorros que luego se transformaron
en bancos quebrados. Han desaparecido más de 200.000 millones de euros en los
últimos años (el déficit público de casi dos años), que han ido a parar a socios y filiales de los gestores de esos
recursos públicos que se han birlado a los españoles en nombre de las organizaciones que representaban. Si se quiere conocer el fraude en España, debe comenzarse por averiguar lo que ocurrió en estas entidades financieras.
9)
Los
medios de comunicación españoles que ahora están aireando todos los problemas
de la casta política, estuvieron callados durante años mientras recibían
subvenciones públicas. Hoy hay muchas empresas informativas que están
quebradas, pero que se siguen asistiendo con fondos públicos, por algún acuerdo
que excede a la opinión pública española.
10)
Cuando
en España se habla de fraude, parece que el único fraude existente es el
fiscal, cuando en realidad en este país se ha cometido el mayor fraude social
en la historia de Europa. En España hay fraude por arriba, por abajo y por el
medio, en los que se llevan el dinero a Suiza y en los que perciben recursos
públicos gracias a las concesiones sectarias e ilegales de algunas formaciones
políticas, porque es la mejor forma de tener atados sus votos en una forma de
caciquismo más propia del franquismo que de una democracia.
Pues aquí tienen ustedes algunas propuestas en las que,
posiblemente, la mayoría de los españoles nos pondríamos de acuerdo, cuando no
se ofrecen es porque no quieren ofrecerse, por una sencilla razón, quienes
debieran ofrecerlas serían los responsables de las penurias y dificultades que
hoy se atraviesan en este país, por eso, hay que exigirlas desde la ciudadanía,
porque lo que está claro es que los que conforman la casta no se van a seguir
manteniendo en el poder como si no hubiera pasado nada, cuando las cúpulas de
partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales, deberían estar
en la cárcel.
Nunca las cosas de la política volverán a ser iguales en este país, aunque
nos intoxiquen sin interrupción y censuren todo lo que no llega a la opinión
pública. Los españoles ya sabemos que caerán, sólo es cuestión de tiempo.
Enrique Suárez