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miércoles, 9 de mayo de 2012

La España devaluada. ¿Cómo va a devolvernos la confianza Mariano Rajoy si no la tiene ni en sí mismo?


"El que no cree en si mismo miente siempre" Friedrich Nietzsche

Siempre que veo a Rajoy decir que sus medidas son el resultado de las nefastas políticas de los últimos gobiernos que le precedieron en La Moncloa, pienso que hay una parte importante de verdad en su afirmación, pero también una colección de mentiras acumuladas que hacen dudar de su credibilidad, no sólo a los españoles, sino también a los mercados internacionales, que le han pillado la intención al gallego, inmortalizándolo en la escena de no saberse si sube, baja, o se queda parado en la escalera del sentido común. Entre otras cosas, porque han tenido previamente experiencias con otros países que han hecho lo mismo: Grecia, Portugal e Italia.

Los españoles, posiblemente muchos más de los que nos cuenta el CIS, comenzamos a dudar de Mariano Rajoy cuando se permitió hacer lo mismo que su antecesor: mentir, para ganar las elecciones, diciendo que no iba a subir los impuestos y aumentando los tramos del IRPF; abogando por sectores que no se tocarían como Educación y Sanidad y haciéndolo sin miramientos; postulándose para hacer una defensa de los intereses nacionales tanto en territorio español como ante la Unión Europea, para cumplir las instrucciones que le dicta Merkel cada semana.

La cuestión está bien clara, por si algún español no se ha enterado, el objetivo es empobrecer este país y a sus habitantes en un 30-40 % de los recursos que perciben, dinero que pasará directamente al Estado para enjugar los déficits y deudas que el descerebrado que le precedió dejo acumulados, en una política de tierra quemada inconfesable y suicida, para que el gobierno que le sucediera no pudiera resolver los problemas de los españoles, salvo con grandes sacrificios, reduciendo su bienestar y calidad de vida para las próximas décadas.

Una buena prueba de la deriva abisal que ha tomado nuestro país es la pérdida de valor de la bolsa española en un 20 % en los últimos cinco meses, lo que indica la estampida de los capitales extranjeros que desconfían de la genialidad del lector de El Marca para resolver los problemas que tiene España. Más de un mes lleva la prima de riesgo, que es ya como de la familia de todos los españoles, sin descender de los 400 puntos; el paro sigue creciendo, las empresas cerrando, y los bancos recibiendo dinero público. Realmente no creo que sea para mostrar orgullo por sus hazañas económicas.

No sé, pero me parece que el Gobierno de Mariano Rajoy carece de sentido común, que dicen que es el menos común de los sentidos. Sus políticas intervencionistas, que apenas se distinguen de las realizadas por sus predecesores, poco tienen que ver con los mecanismos que pueden hacernos salir de la crisis y eso es lo que está generando gran desconfianza entre los españoles y los inversores internacionales. Quizás sea un problema de ausencia de criterio o total desconocimiento de como se resuelven y se han resuelto las crisis económicas en otras ocasiones y en otros lugares.

Aportaré mi opinión al respecto, si España está como está, es fundamentalmente por una razón: el Estado descomunal que se ha creado en un proyecto socialista que tenía como objetivo promover exclusivamente una economía intervenida, convirtiendo al Estado español en el principal motor de la economía, por la vía de captación de ingentes cantidades de impuestos que luego se distribuían según las luces del que manejara el dinero público, en cuestiones necesarias o delirantes, según se cruzara el cable al factótum de La Moncloa.

Mariano Rajoy no se ha enterado todavía de que para convertir España en Socialistán, fue necesario asfixiar la economía de este país, al igual que ha ocurrido siempre con los gobiernos socialistas en la historia de la humanidad, así se derrumbó el imperio soviético. Un mercado intervenido por el Estado es el legado que nos han dejado los socialistas y la losa que no es capaz de romper de un hachazo el habitante de La Moncloa. ¿Por qué no lo hace? Tanto que presume de su objetivo en cumplir con las medidas de austeridad, lo tiene bien fácil, que tome las riendas de la economía de este país y que se deshaga de todo lo que nos sobra, desmontando el tinglado que heredó con la celeridad de un rayo.

Algunas ideas al respecto, recortar los recursos del Estado que reciben todas las organizaciones parásitas que se han creado en la era socialista. Los 70.000 liberados sindicales y los 30.000 liberados empresariales, para proseguir con los 400.000 funcionarios-políticos en los que se ha incrementado la administración pública en los últimos años. Obligar a todas las entidades financieras que provienen de las cajas de ahorros a que renueven sus consejeros con profesionales competentes y eliminen a los consejeros políticos que han impuesto los partidos. Evidentemente, lo más importante es reducir el Estado como sea, hay que acotar lo público hasta su mínima expresión, entre otras cosas porque la única razón de su existencia es que muchos parásitos políticos sigan viviendo confortablemente a costa de que los españoles paguemos más impuestos. Gestión privada y profesional de lo público, competitiva y eficaz, y erradicación de toda presencia política en las decisiones sobre su funcionamiento.

Verán ustedes, no es cierto que los españoles hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades –especie con la que tratan de criminalizar a los ciudadanos de este país para que sintiéndose culpables sean menos resistentes a pagar las alzas de impuestos-, los que han vivido más allá de sus posibilidades han sido los que han hecho tremendamente mal las cosas para los intereses generales de los españoles, aunque no para los suyos, y ahora ni asumen su responsabilidad en el estropicio, sino que se ponen a la cabeza de la manifestación de la protesta por las consecuencias que se derivan directamente de su gestión de la realidad.

Socialistán no es España, Mariano Rajoy, sino su deformidad delirante proyectada por la vesania de un narcisista desquiciado que quiso convertir este país en el modelo mundial del socialismo y nos ha dejado en la ruina. Para salir de esta crisis lo primero e indispensable, es eliminar todo lo que hicieron los que se fueron con un modelo que nos hablaba del cambio climático, las energías renovables, el crecimiento sostenible, los brotes verdes, la Alianza de Civilizaciones y el talante de los “hombres de paz”. Un modelo fundamentado en la gilipollez, la inanidad y el despilfarro. No importan las consecuencias, para salir del infierno cualquier vía es buena, lo peor es sentarse, improvisando castillos de fuegos artificiales, mientras pasa el tiempo y crece la desconfianza en todos los que observan el espectáculo.

Para recobrar la confianza de los españoles y los mercados internacionales, es decir, que la gente vuelva a consumir e invertir, lo imprescindible es que el señor que está en La Moncloa, salga en la tele, diga como dejaron las arcas del Estado los que se fueron y a continuación establezca cinco propuestas concretas para los seis próximos meses y las cumpla. Pero claro, para hacer eso hay que tener confianza en sí mismo, algo de lo que carece Mariano Rajoy. ¿Para qué le sirve una mayoría absoluta y el gobierno de su partido en la inmensa mayoría de autonomías y ayuntamientos importantes si no sabe hacer uso de ella?. ¿De qué le sirve el poder, casi absoluto, a alguien que no sabe convertirlo en gobierno eficaz?. ¿Cómo va a devolvernos la confianza Mariano Rajoy si no la tiene ni en sí mismo?

Enrique Suárez

lunes, 7 de mayo de 2012

Rajoy, mételos en la cárcel antes de que nos sepulten en la miseria

"La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia"
Amos Bronson Alcott

Estaba escuchando la radio y de pronto me encuentro con un alcalde de una capital de provincia española que dice que en su ayuntamiento están asfixiados gracias a que la autonomía les va dejando cada vez más competencias de las que pueden asumir. Contaba que una residencia asistencial de competencia autonómica, era mantenida íntegramente por su Ayuntamiento, pero que la autonomía había impuesto un modelo que hacía que las plazas salieran un 60 % más caras que a precio de mercado, también refería el caso de un colegio público que al final terminaba costándole cada niño 1.000 euros al mes, cuando la competencia era autonómica, pero entre pitos y flautas esto era lo que sufragaba el Ayuntamiento, y decía el alcalde que le valía más enviar los niños a estudiar a Harvard con todos los gastos pagados, y no le faltará razón.

Este es el país que nos ha dejado el PSOE, en mantener esta locura se ha gastado el contador de nubes medio billón de euros en los últimos cuatro años de égira, elevando la deuda española hasta tal punto que la prima de riesgo se ha convertido en nuestra sombra. La verdad que tener ineptos en el poder supone un precio muy elevado tarde o temprano. Nadie podrá decirle a Zapatero que no ha hecho justicia social, cuando llegó había en este país 2,3 millones de parados, cuando se fue había 5,5 millones, nadie en la historia de España ha destruido tantos puestos de trabajo como él y los sindicatos de Toxo y Méndez, al alimón.

Ayer leía en un periódico que el Estado se ha gastado más de 1.200 millones de euros en construir AVEs que resultan deficitarios, y por lo tanto, innecesarios. No quiero ni acordarme del dinero que le concedió a las cajas de ahorros para que se convirtieran en bancos, eso sí, con el paquete de consejeros políticos de su partido y de los demás en el trasvase. Y todavía está la cosa sin arreglar, como hemos podido comprobar hoy con lo de Bankia.

A pesar de que este país cada día tiene menos recursos, menos población y menos necesidad de funcionarios, al iluminado no le impidió incrementar en medio millón los funcionarios de las administraciones del Estado, tampoco puso coto ni freno a que España se haya convertido en el país que más “funcionarios políticos”, es decir, nombrados a dedo, tiene de toda Europa por habitante, 450.000 colocados por la gracia de sus cejas. Por fin nos hemos enterado de los sindicalistas liberados que viven a costa del Estado directamente, aproximadamente 70.000, al igual que de los empresarios, unos 30.000, que juntos son denominados “agentes sociales”, cuando en propiedad habría que definirlos como “parásitos estatales”. Paz y Amor... y "el plus" para el PSOE.

Pero lo que más me preocupa de todo lo que está ocurriendo es que aferrados al poder, viviendo de lo público, tenemos una legión de innecesarios dispuestos a quemar el país como a alguien se le ocurra moverlos de su puesto. Podríamos decir que nos tienen secuestrados a todos los demás. Estos son los que matan por la defensa de lo público, y no me extraña, viviendo como viven de ello, como para que les cierren el negocio y se tengan que ir a la puta calle como los que no han tenido la oportunidad de colocarse por tener un carnet entre los dientes. Sin contar el daño que pueden causar unos ineptos sobrealzados a la toma de decisiones que nos afectan a todos sin tener ni puñetera idea. La justicia social va a consistir en eso, en que unos vivan bien a costa de los demás jodiéndoles la vida y cobrando, al mismo tiempo, lo que no soñarían en un país normal por lo que saben hacer, por organizar el estropicio.

Con que cariño recordamos los españoles en estos momentos aquellas palabras de ánimo que nos brindaba José Luis cuando decía que España estaba en la champions de las economías mundiales, cuando Solbes negaba la crisis, cuando conocimos lo que era una desaceleración, los coches eléctricos y las energías renovables. Sin contar las conjunciones interplanetarias y otras cosas de imposible olvido.

Mariano Rajoy no se ha enterado en el país en el que vivimos los españoles, tiene demasiado talante o le falta suficiente talento para mostrarnos en su plenitud y apoteosis el legado de sus antecesores, subiéndose al púlpito de TVE y entonando aquella máxima sapientísima de Maximilien Robespierre: “porque me compadezco de los oprimidos, no puedo compadecerme de sus opresores” e informar a continuación que se han cursado las denuncias judiciales correspondientes contra sus predecesores, por todos los crímenes que han cometido, porque auténtico crimen es enviar al paro a tres millones de españoles por la soberbia de un personaje con delirios y la corte de mendaces que le acompañaron, y dejar a 47 millones de españoles en la incertidumbre, al borde de la quiebra del Estado y la miseria compartida, por haber convertido España en el país de los sueños de un inútil narcisista, despreciable y desquiciado.

Realmente estoy anhelando ver las críticas del próximo libro sobre economía, creo que será el primero y último, del iluminado que habitó en La Moncloa durante los últimos siete años, la osadía no tiene límites cuando se sostiene en la ignorancia; el que aprendió economía en dos tardes y destrozó un país con sus delirios ahora pretende dar lecciones al mundo de su obra; parece una tomadura de pelo, pero un narcisista como Zapatero lo dice en serio, sin duda alguna; sin embargo, hay que tener la cara más dura que el basalto, porque Zapatero escribiendo de economía es lo mismo, o peor, que si viéramos un tratado de cirugía firmado por el Dr. Jack "el destripador".

Rajoy mételos en la cárcel, antes de que nos lleven a la miseria. Échale agallas hombre, que ellos no dudaron ni un instante en jodernos la vida para enriquecerse y asegurarse el futuro. Se lo merecen.

Son unos miserables.

Enrique Suárez

domingo, 6 de mayo de 2012

El canto del estornino. A propósito de las diatribas de Ángeles Rivero Velasco, directora de LA NUEVA ESPAÑA, contra la libertad de expresión


Decía Noam Chomsky, uno de los defensores más reconocidos de la libertad de expresión, que la propaganda es en una democracia lo mismo que la coerción en un Estado totalitario, lo que quiere decir que no se puede hablar de democracia cuando hay propaganda por el medio, porque la propaganda es la semilla de la demagogia de la que florecen todas las mentiras.

Pero la propaganda, siempre perniciosa, alcanza su mayor grado de insidia y perversión cuando se convierte en fundamento de la noticia, atrapando a sus veneradores en la adoración persistente de la falacia. Los motivos para que una conducta semejante se pueda apreciar en la directora de un medio de comunicación que presume de independencia, sólo los pueden saber los que conocen su balance de cuentas y el origen de su negocio. Por qué, dejemos de engañarnos, la prensa en España se ha convertido en diario de sesiones del consejo de patrocinio que la sostiene, habitualmente con la desviación de recursos públicos por parte de los políticos corruptos para perpetuarse en el poder.

Disculpen por el preámbulo, pero era necesario para pasar a comentar el último artículo de la directora de La Nueva España, Angeles Rivero Velasco, titulado: Un juguete roto en manos del PP”, en el que aprovecha la ocasión para arremeter una vez más contra Francisco Alvarez Cascos y Foro, el partido que democráticamente decidió hacerlo su presidente, lo que permitió que 160.00 asturianos lo convirtieran a su vez en Presidente del Principado de Asturias hace ahora un año, por haber sido su partido el que más representantes reunió en las elecciones. Algo, que a pesar de los deseos de La Nueva España y sus patrocinadores, ocurrió en Asturias de forma democrática.

Así que la democracia, y no la voluntad del Cascos representado por la directora de La Nueva España es la que permite que Francisco Álvarez Cascos siga siendo Presidente del Principado de Asturias en funciones, como las decisiones democráticas de los partidos rivales impidieran que pudiera seguir siéndolo, al no permitirle gobernar de ninguna forma, con un boicot histórico en el que participaron el PSOE-PP-IU en algo que vino a denominarse el “pacto del duerno”, una coalición de intereses que se conjuró contra cualquier alternativa propuesta por el partido que había ganado las elecciones en Asturias en mayo de 2011.

Coalición de intereses a la que no ha sido ajena La Nueva España, entre otras cosas porque desde que Foro está en el Gobierno ha visto como se reducían sin fin sus beneficios y privilegios, acumulados a lo largo de décadas por sus servicios al poder, a espaldas de los asturianos, con censuras e intoxicaciones según convinieran al donante.

Las interpretaciones fanáticas, las agresiones furibundas, las diatribas generosas, las falacias persistentes, las mentiras intimidatorias, las noticias falsas, las diez reclamaciones ante los tribunales, algunas de ellas ya sancionadas en contra de La Nueva España con sentencia y condena, desgraciadamente no forman parte de la Libertad de Expresión en la que se embandera la directora, sino de todo lo contrario, del derecho de impresión y lavado de cerebro a la población asturiana que se concede a sí misma, para manipular la información en un último intento de derrocar al rival que ha impedido que el negocio que dirige pueda seguir adelante.

Cada día está más claro que sin dinero público La Nueva España está condenada al cierre, y el dinero público no acabará de llegar mientras el gobierno de Foro Asturias de Ciudadanos siga en funciones.

Ese, sin duda será el principal motivo, por el que Ángeles Rivero Velasco ha entonado el canto del estornino, que como ustedes sabrán es ese pájaro que se asienta en cualquier lugar para armar mucho ruido, no pasando desapercibida su presencia, dejando los territorios que ocupa llenos de suciedad y diversos hedores. Se puede decir que, se sabe de la trayectoria de estos molestos pájaros, por la mierda que van dejando detrás y el recuerdo de su alboroto histérico.

Algo así le está ocurriendo a la directora de La Nueva España, Ángeles Rivero Velasco, en estos momentos, porque no desconoce que de triunfar cualquiera de las opciones posibles en el Principado, en la que participe Francisco Álvarez Cascos y Foro Asturias para formar nuevo gobierno, La Nueva España tendrá que cerrar definitivamente sus rotativas.

Tampoco pasa nada, La Voz de Asturias ha cerrado hace menos de un mes, tras 89 años de andadura y una deriva sectaria inadmisible y en Asturias ni se ha notado. Nadie la echa de menos, igual que ocurrirá el día que cierre La Nueva España, incluso algunos nos vamos a llevar una tremenda alegría al haberse erradicado otro medio de manipulación pernicioso y hostil, para los intereses generales de Asturias y todos los asturianos.

Coda: No lo envío a La Nueva España: sé que no lo publicarían, a pesar de la Libertad de Expresión tan pregonada. Pero si quieren, pueden hacerlo, tienen mi permiso para hacerlo, y entonces tendría que tragarme mis palabras. Así me demostrarían que La Nueva España defiende la libertad de expresión, la suya y la de los demás, y que estoy equivocado.

Enrique Suárez

sábado, 5 de mayo de 2012

Y Sarkozy ganará las elecciones

"El viento endereza el árbol después de haberlo inclinado" Charles De Gaulle

Hace muchos años que un amigo español que reside en Francia me introdujo en la interpretación del comportamiento de los franceses en las elecciones presidenciales, en las que se suceden tres etapas, primera vuelta, segunda vuelta y encuestas. Los vecinos del norte “juegan” diferenciadamente en las tres alternativas y su opinión es variable, a lo largo del tiempo, por eso es extremadamente difícil acertar en las encuestas, sin embargo, lo que está claro es que todos los medios conceden la victoria a Hollande en las encuestas publicadas, lo que posiblemente no esté tan claro en las urnas.

En la primera vuelta los franceses votan por lo que les da la gana, en la segunda contra lo que no quieren. Realmente la influencia de los líderes de los partidos desbancados en la primera vuelta es escasa, porque nuestros vecinos del norte, deciden por si mismos sin esperar que nadie les convenza, ni siquiera los candidatos que pasan a la segunda vuelta.

En época de crisis, por muy mal que lo haya hecho Sarkozy, los franceses tienden a votar a la derecha, entre otras cosas porque las experiencias en resolución de las crisis de los socialistas han sido habitualmente nefastas, por eso el “presidente saliente” como le gusta decir al candidato socialista ha enfatizado su campaña en advertir a los votantes de su país que se miren en el espejo de España para constatar lo que puede hacer el socialismo en su país. Mientras que su adversario se ha esmerado en recordar a los franceses la gestión y las promesas incumplidas por Sarkozy.

La situación de Francia aún no es mala, los franceses lo saben, realmente desde el Elíseo se está surfeando la crisis con holgura, si lo comparamos con las derivas de sus vecinos del sur. Los franceses no han tenido todavía recortes importantes sobre su bienestar ni excesivas alzas de impuestos.

Todos estos datos nos indican que Hollande lo tiene bastante más difícil de lo que nos ofrecen las encuestas, parece que lo que está claro es que todos los medios de comunicación se han conjurado para derribar a Sarkozy antes de que se celebren las elecciones. Pero los golpes de efecto son la especialidad del actual Presidente de la República Francesa

Creo que van a equivocarse, porque el ciudadano francés medio prefiere lo malo conocido que lo bueno por conocer con la que está cayendo. El discurso nacionalista de Sarkozy se enfrenta al discurso civilista de Hollande. Francia, que es el país europeo con más funcionarios y una estatalización importante de sus recursos, sabe que el socialismo tratará de salvar el Estado como sea, mientras que la derecha tratará de salvar la República en una Europa que se desmorona. El socialismo no crea riqueza, y sin creación de riqueza sólo puede acrecentarse la crisis.

Si no hubiera crisis, triunfaría posiblemente Hollande, es moderado y sencillo, por contraposición al histriónico marido de Carla Bruni, pero ante las puertas del infierno y las amenazas, internas y externas, a su futuro, los franceses se envolverán en la bandera de la República y votarán a Sarkozy, por mucho que se hayan empeñado los señores de la comunicación, Maríe Le Pen y Bayrou, en apoyar a su adversario. La suma de votos de la izquierda ha sido menor que los de la derecha en la primera vuelta. Mañana se sabrá, hasta entonces el partido se tiene que jugar.

Enrique Suárez

De los 8 billones de euros que han administrado los del PSOE de Zapatero ¿cuánto se les habrá quedado entre las uñas?


Aproximadamente, es la suma del PIB de los años que ha estado José Luis Rodríguez Zapatero en el poder. En antiguas y recordadas pesetas, equivale a 1331,112 billones de pesetas, o lo que es lo mismo: 1.331.112.000.000 pesetas. Dicho así parece una tontería, pero esta cantidad equivale a 29.000 euros por cada español, hasta los recién nacidos.

Hoy, estamos asistiendo a la histeria de si se impone el copago sanitario o no se impone, y la cantidad que se piensa recaudar es de 170 millones de euros con las reformas estrictas que está realizando el PP a modo espartano-alemán de austeridades indispensables. El PSOE se gastó 7.900 veces esta cantidad a lo largo de sus mandatos, bien podía haber pensado en el futuro.

¿No sería más oportuno investigar a todos los socialistas que han tenido acceso al dinero público, haciendo auditorías personales de su gestión, y posiblemente recobraríamos mucho más de los 170 millones del copago sanitario y meteríamos a unos cuantos sinvergüenzas en la cárcel?.

Lo dejo como idea novedosa, porque antes de poner orden en este país, lo que tenemos que descubrir es por donde se fugó el dinero de los españoles, y tratar de recobrar lo que se pueda tras el despilfarro socialista, que en realidad no ha sido más que una desviación de fondos públicos a cuentas privadas de los del PSOE, amigos, familiares o afines, como se ha comprobado en los casos de corrupción a los que hemos tenido acceso. ¿A qué ustedes piensan lo mismo?. ¿Les vamos a dejar que se queden con lo nuestro, es decir, lo de todos, mirando para otro lado? Sigamos la pista a nuestro dinero a ver lo que nos encontramos...

Enrique Suárez

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