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martes, 5 de octubre de 2010

País de Siervos

La condición hispana es un hecho singular anclado en la servidumbre. En España no hay libertad política, prácticamente a lo largo de la historia nunca la ha habido, tiene razón Bono cuando dice que como mucho dieciseis años en los últimos doscientos. Escuchar a un socialista hacer una elegía a la libertad, aunque sea el Presidente del Congreso de Diputados y la circunstancia haya sido la conmemoración de la apertura de Las Cortes constituyentes en 1810, resulta cuando menos insólito. Pero Bono es así, un personaje de contrastes, como el país en el que vivimos.

El ancilaje al poder es una condición peculiar de los españoles, capaces de enfrentarse con la opresión en situaciones extremas, pero absolutamente inútiles cuando se trata de corregir los errores de los distintos Gobiernos. Realmente el origen no está solo en los ciudadanos, sino también en los políticos, que han tratado siempre de acotar y limitar la libertad de los ciudadanos. En los últimos tiempos hemos comprobado como la injerencia extrema del gobierno socialista en la vida privada de los españoles ha cruzado el límite de lo soportable, más que por su nefasta gestión de la cuestión económica, el Presidente Rodríguez Zapatero ha perdido su carisma porque se ha convertido en un tirano discreto, que trata de corregir la realidad de forma imperativa, según su criterio, algo intolerable por los ciudadanos de este país. No le ha hecho caso a Franco que estuvo cuarenta años y que cuando le preguntaban que como podía mantenerse en el poder durante tanto tiempo sin grandes protestas, le gustaba recordar su condición de gallego para añadir: “es fácil, no metiéndome en política”.

Es cierto, la mejor forma de sobrevivir en el poder es no meterse en política, algo detestado por los españoles. Participar en la vida política es siempre una osadía, para el español medio, quien entra en la política es por ser un ambicioso o un acomplejado. Los españoles nos sentimos por encima de la participación política, muchos todavía se creen que en realidad los políticos son servidores públicos, y no los nuevos amos, disfrazados de servidores públicos. Hay mucha inocencia e ignorancia no redimidas en este país, porque al poder le gusta tener el país atado y bien atado.

Quejas y maldiciones de los más sesudos analistas de nuestra historia nos acompañan desde hace siglos. La leyenda negra en la época de Felipe II, los siglos de decadencia paulatina de los Austrias, la impotencia integradora de los Borbones, las felonías del nacimiento de la nación española, la deriva incierta del siglo XIX pletórico de levantamientos militares y Constituciones, el desastre del 98, la dictadura de Primo de Rivera, la República imposible, la guerra civil, la dictadura franquista, y desde hace casi cuatro décadas esta democracia con minúsculas, entrecomillada y con cursivas, de la que nos hemos dotado, insatisfactoria y agotada.

José María Blanco-White, un liberal hispano inglés lo expresaba con contundencia, no desde el odio a España, sino como un amante desdeñado por un amor imposible, porque el primer crítico consagrado de nuestra condición amaba una nación libre o prefería su muerte:
«Es imposible, que España produzca nunca ningún grande hombre. Y esta íntima convicción mía nace del conocimiento del país... La Iglesia y la Inquisición han consolidado un sistema de disimulo que echa a perder los mejores caracteres nacionales. No espero que llegue jamás el día en que España y sus antiguas colonias lleguen a curarse de su presente desprecio de los principios morales, de su incredulidad en cuanto a la existencia de la virtud.»
Ortega y Gasset atribuía lo penoso de nuestra condición a que los godos llegaron a España medio latinizados, sin fuerza ni brío y establecieron una organización de poder insuficiente, alejada del pueblo y próxima al poder. Pero en realidad atribuía al poder y a las fuerzas disgregadoras en su particularismo, el que la condición española nunca se hubiera cerrado de forma definitiva: “empezando por la Monarquía y siguiendo por la Iglesia, ningún poder nacional ha pensado más que en sí mismo”. Por último, atribuye a las fuerzas particularistas la perversión más profunda del alma de nuestro pueblo: el odio a los mejores, que ha llevado a la carencia de fuerzas directoras y al imperio de las masas.

George Santayana, hispano-norteamericano, que escribió su obra en inglés y que llegó a ser catedrático de filosofía en Harvard, quizás lo explicó con contundencia en su frase: “amo España porque no me gusta”, para añadir posterioremente: “mi españolismo podría consistir en mi individualismo, que no quiere atarse a ninguna nación determinada” , o reconocer que a medida de que avanzaba en edad se daba cuenta de su ineludible condición de español, a la que no renuncia en ninguna ocasión “España es un gran país para la imaginación con un gran poder sobre el espíritu”.

Fernando Díaz Plaja un analista de nuestras costumbres consideraba que la envidia, no sin razón, era el pecado capital de los españoles.

Josep Pla, entrevistado por Salvador Pániker (que también escribió una obra sobre nuestras contradicciones) sobre el futuro de España decía: España es un país que está todavía en formación. Probablemente nos encontramos en el comienzo de su historia. Cuando yo nací éramos 16 millones a comer diariamente de la olla; hoy somos 31 millones y como no hay más cera que la que se quema, la cosa ha cambiado. Por eso abrigo la esperanza de que las revoluciones que hemos visto en este siglo se hayan acabado ya, por aquello que decía Goethe, que de la cantidad sale la calidad.

Ángel Ganivet decía en su Idearium Español con contundencia lo que pensaba: “"en presencia de la ruina espiritual de España hay que ponerse una piedra en el sitio donde está el corazón y hay que arrojar aunque sea un millón de españoles a los lobos, si no queremos arrojarnos todos a los puercos".

Unamuno respondía a Ganivet: “Siempre he creído que la historia, que da razón de los cuatro que gritan y nada dice de los cuarenta mil que callan, ha hecho el papel de enorme lente de aumento en lo que se refiere al cruce de raza en el suelo español. Las crónicas nos hablan de la invasión de los iberos, de los celtas, de los fenicios, de los romanos, de los godos, de los árabes, etc, y esto nos hace creer que se ha formado aquí una mezcolanza de pueblos diversos, cuando estoy persuadido de que todos esos elementos advenedizos representan junto al fondo primitivo, prehistórico, una proporción mucho menor de lo que nos figuramos, débiles capas de aluvión sobre densa roca viva.”

Y al fondo de este retrato con distintos coloridos, un país con ciudadanos que aborrecían su condición de seres libres y que gritaron “vivan las caenas” para recibir al Rey felón en Madrid a su llegada del destierro en Francia en 1813 quitando de su carroza a los caballos para tirar de ella, celebrando su servidumbre con gran regocijo, por renunciar a sus derechos soberanos que habían conseguido con gran esfuerzo los liberales españoles.

Hoy hemos cambiado a Fernando VII por José Luis Rodríguez Zapatero, al que como una momia arrastran las muchedumbres que le apoyan desde la ignorancia y la irracionalidad como si fuera un faraón de otra época gritando de nuevo “vivan las caenas”. Hay una porción de españoles que no quieren ni saben ser libres. No hay libertad cuando se elige la esclavitud.

Mi pregunta es cruel e intencionada: ¿cómo se puede hacer una democracia con esclavos mentales?, y la respuesta clara: de ninguna forma, por que la democracia solo se puede hacer con seres humanos libres y en España no todos lo pueden ser, ni tampoco quieren serlo, y cada vez menos, porque desde el Estado se crean más y más dependencias.

Mala cosa, cuando el pueblo teme a la libertad no puede aspirar a la democracia, está condenado a la demagogia de sus gobernantes sin remedio. En España no hay una auténtica democracia, sino su degeneración entre la oclocracia, tiranía que se apoya en la muchedumbre contra el pueblo y la behetría, que es la libertad de poder escoger amo.

Biante de Priena

lunes, 4 de octubre de 2010

Partidarios y partisanos


Ha llegado la hora del enfrentamiento, queridos lectores y lectoras. España tiene que fragmentarse una vez más, no queda otra. Nos lo jugamos todo, pasado, presente y futuro. No se puede seguir así.

En España hay dos grupos diferenciados, los que apuestan por salvar el sistema político actual convertido en un régimen demagógico y los que aspiramos a cambiarlo por completo, para que el poder nunca más pueda seguir oprimiéndonos, porque el poder somos nosotros, los ciudadanos, no los políticos que nos representan mal y sus seguidores, los partidarios, que les apoyan y se benefician de alguna forma de su presencia en el poder.

Cuando los españoles no estamos de acuerdo con la impostura del poder, siempre hacemos lo mismo, nos emboscamos, en el sentido que Ernst Jünger concedió al término, convirtiéndonos en guerrilleros, en partisanos. La guerrilla es un descubrimiento español de la lucha del pueblo contra los poderosos. Han hecho que los españoles nos olvidemos de tantas cosas con las memorias históricas construidas desde el poder.

Los partisanos emergen siempre que está en peligro la libertad, que la opresión de un invasor interno o externo ejerciendo su tiranía se hace con el poder. No hay que llamar a los partisanos, siempre brotan y acuden donde se les necesita. Nadie les convoca, saben cuándo tienen que abandonar los caminos vigilados desde el poder, cuándo tienen que dejar de creer en lo que existe, cuándo tienen que enfrentarse al poder. Los partisanos son las flores que brotan del pueblo para devolver a la realidad a su colorido natural, todas diferentes, todas independientes. Los partisanos surgen con el abono de la mierda que los políticos nos dejan cuando pasan la máquina de poder sobre nuestras vidas.

España se va a dividir nuevamente, no entre partidarios seguidores del PSOE o el PP, o de cualquier otro partido (eso es lo que fomenta el poder y lo tiene muy bien organizado), sino entre partidarios de lo que existe y partisanos, que somos partidarios de todo lo que nos han usurpado el poder y los partidarios, de lo que nos une como españoles soberanos y ciudadanos libres, de los intereses generales (y no partidarios). Cada uno y cada una, tendrán que decidir por sí mismos a que facción se adhieren, la de los partidarios de que todo siga igual cambiando el PSOE por el PP en las próximas elecciones o la de los partidarios de que todo cambie evitando que sigamos atrapados en el más de lo mismo, cambiándole la carcasa al régimen de corrupción y latrocinio en el que nos tienen secuestrados los políticos.

Los partisanos, solos o agrupados, formamos la RESISTENCIA LIBRE al poder y del poder, que ejercen sus representantes, que al final son los nuevos amos que los que han votado nos han concedido. No hay en España una protesta de ciudadanos libres, sino de siervos o vasallos ante el aplastamiento de sus amos, los políticos.

¿Dónde están los partisanos? Es fácil encontrarlos, solo hay que buscarlos, estamos por todas partes. ¿Te vienes o te quedas? Tú eliges si sigues siendo partidario al servicio del poder de turno o te decides a convertirte en partisano y te enfrentas al poder demagógico y a sus partidarios. Verás, aunque pudiéramos hacerlo, nosotros no vamos a conducir por ti, eres libre de estrellarte contra la realidad como te dé la gana, pero luego no te quejes, ni pretendas que te subvencionemos toda la vida por haberte equivocado. A lo hecho, pecho, bastante es que tengamos que estar jodidos en este país, porque una inmensa mayoría de ciudadanos soberanos se comporten como siervos y no se enteren de lo que está ocurriendo.

Saludos partisanos queridos compatriotas

Biante de Priena

¡Aleluya!...y el PSOE se hizó democrático en Madrid


Ha llegado la hora de quitar las caretas a estos sinvergüenzas que son los políticos, los socialistas y los otros, todos los políticos. Es hora de que nos caiga la venda-burka que nos han impuesto. En las elecciones primarias de la Federación Socialista Madrileña se ha visto con nitidez el espectáculo al que someten los socialistas a los españoles (socialistas, por extensión políticos; españoles, por extensión "pueblo de idiotas" según sus representantes políticos).

¿Pero ya no queda nadie en este país que piense por sí mismo? ¿Acaso estamos todos sumergidos en la dictadura del pensamiento políticamente correcto? Hagamos un análisis sobre los HECHOS y no sobre la propaganda a la que nos someten desde la sede del PSOE en Ferraz.

Todo comienza por qué un día el Mesías de las Cejas convoca a Tomás Gómez, ahora sí, ahora no, a la Moncloa para comunicarle que la candidata del PSOE, es decir la suya, es Trinidad Jiménez. A lo que Tomás Gómez un candidato legitimado por las urnas le responde a voces que de eso nada y que si quiere serlo tendrá que competir con él en las urnas.

Hipnosis y Propaganda del PSOE

A partir de entonces comienza el espectáculo socialista de los candidatos clavándose las dagas entre sí mismos a la moda florentina, cosa de su naturaleza (al tiempo, todo es cuestión de pesebre), pero sin que se note demasiado, con un único objetivo: mostrar a los madrileños y los españoles su honesta naturaleza y su respeto por las leyes, cuando nadie en este país es menos honesto que un socialista, y nadie como un socialista ha destrozado el sistema legislativo español, desde la Constitución hasta el último reglamento funcionarial, pasando por la imposición del totalitarismo político desde el Fiscal General del Gobierno hasta el Tribunal Constitucional de los cuatro años para parir la sentencia del Estatut y mientras tanto dejar que en Catalauña se aplique el mismo en inconstitucionalidad flagrante.

Verán ustedes, queridos lectores, el PSOE tiene de democrático lo que tenía el Comité Central de la Unión Soviética, como lo leen, nada de nada es mucho. Los socialistas mienten más que hablan, hasta que no se demuestre lo contrario. Pero en las ocasiones en que se enfrentan a la realidad es cuando se puede ver su auténtica naturaleza, como ahora mismo en las primarias de la FSM (no las primarias de Madrid como decían los medios, para que se nos quede la especie de que Tomás Gómez ha triunfado como la sucesora de Lula y las Elecciones Generales de Mayo serán como una segunda vuelta).

¿Pero como va a haber democracia en el seno del PSOE? A ver, pregunta para inteligentes, ¿quién que no sea del PSOE ha controlado el proceso electoral? Verán ustedes todo ha sido una representación teatral, todo una inmensa falacia, todo un prodigio de propaganda, todo un cuento, como son cuentos todo lo que nos vienen contando desde hace seis años por boca de su Gran Prestidigitador, el Presidente de Gobierno.

A mí me hace gracia la normalidad que nos ofrecen por la pantalla de televisión, todos los comentarios de sesudos periodistas dirimiendo entre si Tomás Gómez es la representación de la Democracia más genuina y auténtica y Trinidad Jiménez impuesta por el poder. ¿Pero acaso es democrático un partido en el que hay que hacer unas primarias para resolver un problema de poder? ¿Cuántas primarias se han hecho en el país: trece? ¿Pero no se da cuenta de que donde no se han hecho primarias no ha habido democracia sino exclusivamente imposición del poder desde el aparato o desde La Moncloa? Las primarias han sido excepción en el PSOE en esta ocasión, como en todas las anteriores, incluso ha habido marranadas singulares como la de Asunción en Alicante, que en vez de ser analizadas con detalle han sido tapadas hasta la opacidad.

Contemplen ustedes el magnífico espectáculo que nos ofrece la propaganda, en ningún medio de comunicación se ha llamado a Trinidad Jiménez, la candidata cunera que es como se llama la cosa de llegar de salvadora impuesta por el poder central.

¿Cuántos periodistas de este país han analizado con detalle lo ocurrido?: ninguno, exactamente; todos han ido como idiotas al resultado que les ofrecen salido de esa caja negra “democrática” que son unas elecciones en el PSOE. ¿Quién nos dice que son 18.000 los convocados y no 1.800 que no es lo mismo? ¿Quién que no sea socialista ha seguido los recuentos a pie de urna para saber lo que ha ocurrido en realidad?

Franco ha vuelto

No se crean nada, pero nada de nada, los socialistas mienten siempre salvo cuando se equivocan, cuando hay un asunto de poder por el medio su intención es mentir siempre (como puede demostrarse por medio de los hechos, que alguien recuerde como Solbes mintió a Pizarro diciendo que España no tendría crisis económica y la desaceleración del presidente para triunfar en las Elecciones Generales de 2008).

Lo que ha ocurrido en las elecciones primarias del PSOE en la FSM (así es como se dice, no “las primarias de Madrid” periodistas de pesebre) solo lo saben los socialistas. Todo lo que podemos hacer es especular sobre lo ocurrido y nada más.

Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces, ahora alguno se deja decir que son un partido con 130 años de honradez, cuando en la historia española no ha habido nunca tantos ladrones concentrados en una asociación, si los metiéramos a todos en la cárcel y fuéramos sacando a los que demostraran su inocencia, al final no saldrían más de mil, los que no se han enterado de donde estaban, por qué al final todos los socialistas mienten y utilizan la mentira para alcanzar el poder y perpetuarse en él una vez que lo alcanzan; si unos lo hacen de forma manifiesta, otros lo hacen de forma cómplice, pero todos mienten, salvo cuatro excepciones o menos.

Y ahora nos venderán la victoria de Tomás Gómez como un triunfo de la democracia, oiga, contra los desmanes del poder del ínclito cejudo, y todos tan contentos. Ahora el PSOE es democrático porque se ha visto en la tele como votan “libremente” cuando votar libremente es ELEGIR y no ESCOGER entre lo que les ofrecen, pero así van instruyendo al pueblo en esta pamema democrática para que todos sigamos felices, celebrando, que al PSOE lo ha salvado la democracia, cuando en realidad lo que tenemos que dirimir los españoles es como desde la democracia nos salvamos del PSOE que ha destrozado el país llevándolo a la ruina.

Ahora Tomás Gómez es la “cara democrática” del PSOE: hoy el PSOE es "la más pura representación de la democracia en España". ¿Pero alguien se puede creer que hay democracia en el PSOE? Sí, claro que sí, todos los que piensan que en España hay democracia, millones de ilusos hipnotizados por la televisión y los periodistas a sueldo de La Moncloa, que ven como cada dís sus vidas van peor de forma "inexplicable". Dentro de poco la culpa de todo la tendrá la derecha, la Libertad, el mismo Dios o los norteamericanos, como siempre, mientras los del PSOE llevan gobernando seis años, cada vez que suficiente gente les hace caso nos mandan directamente a la mierda, a todos, a los que les votan también, por supuesto. Votar al PSOE es la mejor garantía de ser estúpido sin remedio, los hechos lo demuestran. ¿Están hoy mejor o peor los votantes socialistas que antes de entrar Zapatero en La Moncloa?; las elecciones democráticas para esta gente son como los referenda con Franco, con Fidel Castro o con Hugo Chávez.

Recientemente se ha visto lo que son los sindicatos de clase, que es la base social organizada del PSOE, pues así son en realidad esta gente, cada vez que tienen oportunidad destrozan todo lo que haya que destrozar y a eso lo denominan lucha de clases o defensa de los trabajadores, cuando en realidad los trabajadores se tienen que defender de los liberados sindicales, como los de ETA denominan lucha popular a su terrorismo, o los nacionalistas catalanes "derecho" a lo que es una auténtica imposición a los demás. ¿A qué no lo habían pensado?. El medio es el mensaje. Quién controla el medio (de comunicación) controla el poder.

La cuestión es como nos los quitamos de encima, porque están incrustados al poder y al dinero público como auténticas garrapatas, chupándonos la sangre a todos los españoles. Tomás Gómez Franco sólo es la nueva sonrisa del régimen, por cierto ¿cuántos sabían que su segundo apellido es Franco?. Pues ese es un ejemplo de las magníficas cosas que hace la propaganda socialista. Hipnosis, pura hipnosis mediática. Al loro.

Biante de Priena

sábado, 2 de octubre de 2010

Libertades Civiles en España


En nuestro país no hay representación genuina de la sociedad civil, porque la política lo ha invadido todo. En España la sociedad civil representada está sometida y subyugada a la representación política y partidaria, formando parte del totalitarismo sinuoso y discreto que se ejerce desde la detentación del poder por los políticos.

Se ha visto recientemente la connivencia entre gobierno y sindicatos con motivo de la huelga general y la intervención de los piquetes en plena impunidad. En pleno siglo XXI no se puede permitir que unos energúmenos impongan con coacción y coerción su dogmatismo en nombre de un supuesto bien general de los ciudadanos desde su interpretación sectaria y particular, al tiempo que distorsionan su vida por completo, comenzando por imponer su voluntad a los que en una sociedad libre se supone que tienen tanto derecho a trabajar como a no hacerlo. Ha resultado fascinante el consentimiento por parte de las instituciones gubernamentales de los actos delictivos de los promotores de la Huelga General, fundamentalmente porque forman parte de su base social y electoral.

España nunca ha sido en democracia tan atenazada en las libertades civiles de los ciudadanos, se nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino como en el franquismo. Nuestro país parece que estuviera viviendo en una realidad virtual en el que la irracionalidad y la ausencia de sentido común son las características de la época.

En España tenemos actualmente presos políticos por leyes que supuestamente tienen la pretensión de equidad y se han convertido en un instrumento de la tiranía. En otros países de nuestro entorno no ocurren estas cosas y aquí nos lo quieren vender como un triunfo del progreso cuando en realidad es una regresión hacia la tiranía. La Ley de Violencia de Género debe ser derogada de inmediato, por incumplir la Constitución en lo que concierne a la igualdad, la descomunal barbaridad que se ha implantado desde el gobierno con la connivencia del aparato político-judicial no tiene parangón en ningún otro país occidental avanzado. Les pondré un ejemplo para que comprendan los que aún no lo han entendido lo que ocurre. Si un hombre y una mujer que forman pareja se pelean, el hombre va a la cárcel y la mujer es multada, sin importar las lesiones que presenten, así un hombre al que su pareja ha dejado como un sambenito puede acabar en la cárcel mientras que una mujer que presente un rasguño puede permanecer en la calle. Esto es una absoluta tiranía.

¿Se imaginan ustedes que un hombre de raza blanca y otro de raza negra se peleasen y como los de raza negra son minoría, por una ley antixenófoba el blanco terminara en la cárcel y el negro en la calle, presentando más lesiones el blanco que el negro? Pues más o menos es lo que ocurre con esta interpretación de la justicia partidaria que se ha establecido desde el gobierno socialista. Con una justicia contaminada hasta las cejas por la política, es necesario que los ciudadanos nos agrupemos políticamente para hacer frente al sistema de opresión en que se ha convertido la democracia en España.

Otra representación de la coerción en España es la imposición idiomática en determinadas comunidades como Cataluña o Baleares. ¿Tiene derecho el Estado a imponer su doctrina política en forma de inmersión? Se sienta un precedente autoritario muy peligroso, pues si puede imponer el idioma ¿por qué no podría imponer por la misma intención valores nazis o comunistas, en definitiva totalitarios, sobre las poblaciones más jóvenes?. Vivimos una representación proyectada de la realidad con intereses políticos que no tiene nada que ver con la realidad existente. La propaganda, como decía Noam Chomsky, es en la democracia lo que la coerción en los estados totalitarios. En la historia reciente de nuestra democracia nunca ha habido tanta propaganda y coerción.

Pero hay muchas más, la ley de rotulación catalana, las leyes de tráfico que son las más coercitivas de Occidente, la imposición de la Ley Antitabaco, la ley antitaurina de Cataluña que prohíbe las corridas de toros mientras blinda los “carrebous” o la barbaridad acontecida en forma de recomendación de imponer desde el Ministerio de Sanidad unas vacunas de la Gripe A, en la época en la que Trinidad Jiménez era ministra, de dudosa eficacia y garantías para la salud, con una campaña en la que atemorizaron a la población española el año pasado, costando millones de euros que se fueron directamente a la basura. De todas estas acciones hay responsables que deben rendir cuentas de su impostura democrática. Esto sin hablar de las políticas de lenidad con las acciones de grupos antisistema que destrozan las ciudades cada vez que tienen oportunidad, la inducción a la juventud de costumbres perjudiciales para su salud y bienestar futuro, como la pasividad, el botellón, el abandono vital, sin ofrecer alternativas sociales a una población que ronda el 50 % de paro.

El Estado en manos de los políticos que nos representan se ha convertido en los últimos años en un sistema de coerción insoportable. La propaganda y el pensamiento políticamente correcto están acabando con nuestra democracia y atentan de forma continua contra la libertad de los españoles.

Por eso es necesaria en nuestro país la presencia de movimientos que defiendan las libertades civiles de los ciudadanos frente a la inmensa impostura de un Estado que trata de educar coercitivamente a la sociedad civil, cuando debería ser instruido por ella en sus acciones limitadas.

Movimiento Democrático es una asociación política que tiene como objetivo defender las libertades civiles de los españoles, nunca tan amenazadas y aplastadas en democracia como hoy en día, gracias a la ineptitud de gobiernos ignorantes que lo único que saben hacer es mandar, utilizar el poder para imponer su voluntad, en un amago de tiranía, con la única finalidad de cultivar electores para su causa.

Ciudadano, es hora de que te comprometas en la lucha por tus libertades civiles y derechos fundamentales. Mañana puede ser demasiado tarde. Únete a Movimiento Democrático y defiende tu integridad humana, tu libertad y tus derechos contra el Estado que trata de imponer su opresión sobre tu vida.

Tolerancia cero con las imposiciones del poder que vulneren nuestra Constitución y la Declaración de Derechos Humanos, e impidan nuestras libertades civiles. Hoy es el momento de actuar, mañana será demasiado tarde.

Biante de Priena

La resistencia política en España: antipartidaria y transversal


La etapa que atraviesa la política española en la actualidad es digna de estudio por los politólogos. El PSOE ha transformado la democracia española en una auténtica oclocracia, una tiranía despótica e irracional que se apoya en las muchedumbres subvencionadas, por ejemplo los sindicatos, y todos aquellos que se afianzan alrededor del pesebre estatal. La reacción del principal partido de la oposición, el PP, es de denuncia y ausencia, como si no tuviera nada que ver, ni quisiera contaminarse con la deriva del gobierno socialista. Los nacionalistas, viendo que el Estado tiene agotadas sus ubres, han moderado su discurso y pactan con todo aquel que les prometa más que el contrario. Los ciudadanos atónitos permanecen perplejos ante un gobierno que lleva hacia el abismo al país y una oposición que lo contempla, esperando a que se estrelle, para recoger beneficios del descalabro del PSOE, aunque sea al precio de tener un país arruinado. Dentro de este sistema también hay otras formaciones partidarias, como IU, Ciutadans o UPyD, que a lo único que aspiran es a participar de la tarta del poder sin modificar el sistema político del más de lo mismo.

Ante el espectáculo goyesco y esperpéntico surge en España una nueva facción política formada por aquellos que consideran los partidos políticos, es decir la partitocracia, como una facción de poder única que se ha convertido en un sistema cerrado de dominación, en el que se alterna lo malo con lo peor, en una sucesión sin fin. Alejándose del modelo partidario que defiende siempre de forma dogmática los intereses sectarios de una ideología o la contraria, para establecer un modo de acción diferente, orientada a la protesta contra lo existente. Entre las alternativas transversales de la resistencia, no sometidas a la disciplinariedad doctrinaria, a pesar de haber muchas más, las principales se distribuyen en tres grupos.

Los que desde la participación pasiva pero visible pretenden denunciar lo existente ante la opinión pública, es el caso de Ciudadanos en Blanco, que tienen la pretensión de conseguir la representación política del voto en blanco, es decir interna de una forma genuina, recogiendo las actas de representación y abandonando desde el primer minuto la institución parlamentaria o municipal en la que han obtenido presencia. Al parecer, se estrenará en las próximas elecciones catalanas.

Hay otra alternativa de la que es ejemplo MCRC, Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional que tiene como objetivo la no participación en el sistema partitocrático, manteniendo una opción crítica con lo existente y abogando por una auténtica democracia en este país, algo que realmente nunca ha existido al menos más allá de lo nominal. Este grupo está dirigido por Antonio García Trevijano y tiene apoyos diversos y variados. Su participación en política es externa a la partitocracia y activa

Por último hay otra alternativa que es la organizada alrededor de Movimiento Democrático de España, una asociación política orientada a la acción en la defensa de las libertades civiles y los derechos constitucionales que pretende realizar, desde la participación activa en la partitocracia, una denuncia permanente de la representación política de los ciudadanos por parte de los partidos políticos convencionales. Su participación es interna en la partitocracia y activa

Por último tendríamos la población abstencionista, que a su pesar es interna y pasiva, aunque su intención posiblemente sea de no participación en el juego político, el poder la termina atribuyendo al desinterés de los ciudadanos, al clima o las circunstancias y no a la protesta pasiva con su no participación en las elecciones. Habitualmente ronda el 30 % de la población con derecho a voto. Si la población abstencionista decidiera apoyar alguna de las alternativas anteriores, el sistema español cambiaría por completo.

En realidad las tres alternativas forman parte de un movimiento antipartidario transversal que se suceden en un continuo de acción, Ciudadanos en Blanco desde la presencia pasiva, MCRC desde la crítica externa con una orientación pedagógica y formadora de opinión pública, y Movimiento Democrático desde la crítica interna con una orientación más activa hacia la intervención directa en la política partidaria.

Las tres alternativas comparten que los problemas de este país provienen de un fiasco de democracia que conculca el derecho de los ciudadanos a elegir a sus representantes políticos, porque en realidad los votantes lo único que hacen es ratificar o rechazar a los candidatos que han sido designados por los líderes o los aparatos de los partidos convencionales. Los partidos convencionales han usurpado la esencia de la democracia, restringiendo las posibilidades del pueblo para elegir a sus gobernantes y decidiendo quienes son los que van a controlarles desde la justicia, al elegir desde la política a los componentes de los tribunales de control y al fiscal general del Estado, que más bien parece el fiscal general del gobierno. No hay separación real de poderes en nuestro país, por lo tanto estamos viviendo en un régimen totalitario, en el que desde los partidos mayoritarios, PP y PSOE, se eligen componentes del parlamento, del poder judicial y del ejecutivo. Aquel que alcance el ejecutivo determinará todo el entramado de poder, en una democracia que de hecho funciona como un sistema presidencialista o semipresidencialista republicano y no como una monarquía parlamentaria. De esta forma el poder se autoperpetua y realimenta, creando una fortaleza protectora institucional, que conculca el auténtico significado del concepto democracia que es el gobierno del pueblo, no el gobierno del pueblo pero sin el pueblo, porque eso es el despotismo, la realidad política de este país.

El fiasco político del actual Gobierno que nos ha llevado en compañía de sus aliados nacionalistas y gracias a la no oposición del PP a una situación límite, nos permite observar en su esplendor la perversión de la mal denominada democracia que tenemos en España, que más bien es una organización política del poder que excluye al pueblo soberano de otra decisión que no sea la que le impongan. Se abre por primera vez una magnífica ventana para observar lo que el poder trata de ocultarnos de forma continua, que la representación política es una ficción democrática.

Sin embargo en la oposición real a la facción única representada por los partidos políticos convencionales no se está cometiendo el error de confrontar una unidad de acción, sino todo lo contrario, una diversidad plural y libre de alternativas mutuamente excluyentes. La opción que promueve CenB es excluyente con MCRC y MDE, porque ambas alternativas abogan por la actividad y no por la representación pasiva.

Mientras que MCRC decide no participar en la partitocracia, mientras que MDE decide hacerlo mostrando también su exclusión mutua. Esto no quiere decir que en la convergencia de objetivos, estas tres opciones sean un contrapoder que se enfrente a los partidos convencionales, que de facto funcionan como un partido único, que no se cuestiona a sí mismo como sistema, ejerciendo su tiranía de poder, detentando la representación concedida. Hay otros muchos movimientos políticos emergentes en nuestro país, pero todos ellos se pueden encuadrar en las alternativas expuestas en los ejes pasividad-actividad y participación-no participación en la partitocracia. Hay otras alternativas, como los antisistema o los altermundistas, o partidos específicos o dogmáticos, que tienen como objetivo la desestabilización del sistema para imponer otras alternativas diferentes, pero habitualmente nada tienen que ver con la democracia liberal, sino con la oposición de sus ideas sobre cualquier otra alternativa, pero sin duda también forman parte de la resistencia.

Al menos es grato comprobar que si en los partidos convencionales queda poca inteligencia en su alternativa real existe un acuerdo claro, implícito, pero patente de lo que es democracia y lo que no lo es, desde la libertad. Eso quiere decir que no está todo perdido, pero también que el cambio resulta muy difícil, porque la gente comprende como democracia lo que realmente no lo es y considera que la libertad es escoger entre lo que le ofrecen aquellos que les hurtan su soberanía, y no elegir lo que realmente quieren, porque los partidos políticos convencionales se han encargado desde la utilización de la propaganda, la coacción y la manipulación de los medios de comunicación de expandir la consigna políticamente correcta de que no puede existir nada más que lo que ellos ofrecen en política.

La democracia vigente en España se ha convertido en una cuestión de fe y creencia, perdiendo su condición de instrumento político que permita repartir el poder de forma equitativa, respetando la libertad y garantizando su control, para pasar a ser una religión que determina los límites de la realidad, de las circunstancias que les permiten imponer su tiranía como en el cristianismo en la Edad Media, en los regímenes nazi o comunista, o en los gobiernos islámicos en la actualidad.

Biante de Priena

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