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lunes, 15 de marzo de 2010

La financiación ilegal del PSOE


Es fascinante comprobar cada día como desde los medios de comunicación patrocinados por y para el Gobierno, se va forjando la construcción de la verdad oficial, entre los presentadores y los contertulios que entrevistan a los discrepantes de la doctrina del buen talante. Hoy le ha tocado a Esperanza Aguirre en los desayunos de TVE, una cadena de televisión que pagamos todos los españoles, para que el PSOE la utilice en su interés político, cierto es que lo mismo se podrá decir de Tele Madrid, con la diferencia de que la cadena nacional se recibe en toda España y la de la capital en la comunidad madrileña y algunas plataformas digitales.

En uno de los momentos culminantes del interrogatorio (no se puede llamar entrevista al esperpento), la presentadora dicharachera, Ana Pastor, llegó a decirle a la Presidenta de la Comunidad de Madrid: “yo pregunto y usted responde”, “ha venido usted rebelde” y cosas por el estilo. Me gustaría ver a la inquisidora ante el líder mesiánico del partido, el ínclito José Luis, para contabilizar las chiribitas entre sus parpadeos. Respecto a los dos contertulios que preguntaron a Esperanza Aguirre, a los que desconozco –solo les he visto en ese programa de TVE-, se pudo observar la misma tendencia.

Quiero felicitar a Esperanza Aguirre por las magníficas verónicas y chicuelinas con que recibió los embates de los mansos, mostrando que las preguntas empitonadas, se pueden librar con respuestas inteligentes. Una gran lección de retórica la de la Presidenta de la Comunidad de Madrid (que envidia nos da a la mayoría de los españoles tener a alguien competente en el gobierno, aunque sólo sea autonómico).

El Gürtell y las ONGs

Los discípulos de José Luis siguen pensando que los españoles somos idiotas, resulta muy molesta su falta de respeto por nuestra inteligencia. A propósito de la entrevista comentada, y las preguntas sobre las implicaciones del caso Gürtell en la Comunidad de Madrid, nada que añadir a lo expresado por Esperanza Aguirre: “tengo la certeza de que no habrá consecuencias penales para los implicados en los distintos ayuntamientos y comunidad , pero evidente si hay consecuencias políticas, y eso es lo que se ha resuelto ya con la dimisión de los imputados”. Una respuesta muy inteligente.

Pero vamos a ver, ¿cuándo se ha invitado en Televisión Española –la cadena que pagamos todos los españoles- al señor Montilla para que explique lo ocurrido en el caso Pretoria?. Nunca, eso no toca. Tampoco se hará un monográfico sobre el desastre eléctrico de Gerona, ni se pedirán responsabilidades políticas a los implicados en la enajenación de Endesa. Nada de nada, silencio absoluto.

Verán ustedes, en este país todos los partidos políticos se financian ilegalmente, lo hace el PP, pero también lo hace el PSOE, aunque las ilegalidades del primero se destaquen en letras de neón y las del segundo se enmascaren en numeras circunstancias y figuren en letra muy pequeña en todos los medios subvencionados por el Gobierno. Por supuesto, los nacionalistas se financian ilegalmente y pobre del que se le ocurra decir que el caso Millet era algo más que una prueba de avaricia personal.

La estafa de la solidaridad

Pero lo que llama poderosamente la atención es el ejército de financiados del partido desde el Gobierno nacional, autonómicos y municipales, con la única función de realizar propaganda permanente a costa del erario público. No solo me refiero a los miembros del club de la ceja y patronos de la SGAE, sino a todos los trabajadores contratados por las agencias sociales, ONGs y colectivos que se dedican a promover el PSOE por cielo, tierra y mar, sin descanso ni interrupción, desde que el partido entra en el Gobierno hasta que dure.

También están los sindicatos de clase, CCOO y UGT, con cerca de 300.000 liberados dispuestos a echar una mano cuando se precise. Y por supuesto, los funcionarios contratados por servicios creados por el Gobierno ex profeso, para dejarles tiempo libre y ejercer de propagandistas permanentes del partido que les da de comer. Calculen ustedes entre contratados permanentes y temporales, alrededor de un millón de activistas políticos del PSOE a los que todos los meses pagamos el sueldo –un buen sueldo-, para que “hablen bien del partido a todo el mundo”.

Por poner un ejemplo, les dejo el caso de la ONG que la Secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, dirigía antes de ascender en el partido, porque Solidaridad Internacional ha recibido para los próximos tres años alrededor de 30 millones de euros, más que la Cruz Roja o Cáritas, con programas tan singulares como el siguiente: “Convenio Regional en Derechos sexuales y reproductivos de las mujeres palestinas, jordanas y libanesas en situación de vulnerabilidad (2.600.000 €)”, teniendo la desfachatez de decir que se someten anualmente a una auditoría singular: Solidaridad Internacional somete anualmente sus cuentas a una auditoría externa que es depositada en el Protectorado, de acuerdo a Ley. Las cifras auditadas están contenidas en las memorias anuales (informes económicos y de actividad), que ustedes pueden comprobar porque son un auténtico prodigio de ingeniería financiera. Al final, tienen la desfachatez de considerar como parte del voluntariado a los que cobran todos los meses, y resulta “extraordinariamente eficaz” la gestión, pues con poco menos de 2 millones de euros cubren todos los gastos de personal, dicen.

Es curioso y singular comprobar que todos los que trabajan en “empresas solidarias” son de izquierdas, pero no se piensen ustedes que es porque son los únicos solidarios, sino más bien que para las empresas solidarias sólo se contratan a los “voluntarios” de la izquierda, porque ya se sabe que lo social es en este país de su exclusivo patrimonio.

Haciendo un cálculo estimativo de lo que nos cuesta a los españoles al año la contratación del aparato de activismo y propaganda del PSOE, a costa de nuestros impuestos, se puede decir que este partido nos esquilma a los españoles, alrededor de 25.000 millones de euros para que los amigos de la causa socialista patrocinen las cejas de José Luis, eso de sueldos; luego añádanse las subvenciones periódicas a las causas magníficas, como la de financiar (con 2,6 millones de euros) las prácticas anticonceptivas de las mujeres libanesas, jordanas y palestinas, que no utilizan anticonceptivos porque su religión musulmana se lo prohíbe (y lo cumplen a rajatabla).

Observando las distintas partidas por países, se puede comprobar que la financiación de esta ONG es un patrocinio encubierto de los partidarios y afines al socialismo, es decir, un "patrocinio ideológico" que nada tiene que ver con la solidaridad, sino con el apoyo internacional a los grupos afines, que recibirán dinero público español con fines solidarios y lo utilizarán con la finalidad de propagar el socialismo en sus respectivas comunidades. Así que los españoles, no solo financiamos ilegalmente al PSOE por medio del patrocinio del voluntariado (activismo y propaganda), sino que además somos "solidarios a la fuerza" en el patrocinio de la expansión internacional del socialismo, a lo que desde el pensamiento políticamente correcto se denomina "solidaridad internacional", cuando en realidad es una tapadera para estafar a los ciudadanos. No sé porque llaman a la ONG "Solidaridad Internacional", cuando si la hubieran llamado "Socialismo Internacional" hubiera quedado todo más claro.

Pero lo importante es el Gürtell y la corrupción del PP. Y al que diga lo contrario se le califica de “facha”, por apartarse de la doctrina social de José Luis y sus “voluntarios”. Y 4 millones y medio de españoles en el paro involuntario, por “fachas”, se lo tienen bien merecido, que se hagan del PSOE ya verán que pronto encuentran trabajo como "voluntarios".

Biante de Priena

El arte de lo imposible


El canciller Von Bismarck definió la política como “el arte de lo posible” y la definición mantuvo su vigencia hasta que José Luis llegó a La Moncloa; este innovador rebelde que el destino nos ha brindado a los españoles como penitencia por nuestros pecados democráticos, se ha propuesto -y está consiguiendo- que también se pueda definir como “el arte de lo imposible”, demostrando que su un arte está en lograr que la gente vea lo que no puede ser -ni aquí, ni en Pandora- también como posible, siempre que haya alguien como él, de profundas convicciones e ignorancia extrema, pilotando el viaje de este país hacia su futuro.

Es lo que tiene confundir la Ilustración con el brillo de los zapatos, el despotismo iletrado, que no tiene límite, ni freno, en su osadía. El ínclito José Luis, es un hombre de enraizadas certidumbres al mismo borde de la iluminación, empeñado en demostrar que la realidad se equivoca y que todos, menos él, viven en el error y además son los únicos culpables de todo lo malo que nos ocurre, porque el piensa: “si mis intenciones son buenas ¿cómo voy a ser responsable de que las cosas no vayan bien si hago todo lo mejor que sé y puedo?". Cuando se reflexiona en serenidad sobre su comportamiento, su talante zangolotino invita más al miedo que a la ternura.

La lógica difusa de la ciencia infusa

Ayer he leído que la ministra de Ciencia e Investigación, Cristina Garmendia, quiere dotar a este país de una Nueva Ley de la cosa, aventurándose a decir que supondrá una estrategia novedosa, una especie de panacea para salir de la crisis económica que nos asola. Nada más lejos de la realidad, querida ministra, porque para que esa ley tuviera alguna posibilidad de resultar beneficiosa, primero tendría que convencer a sus compañeros de gabinete de que tienen razón "los fachas” porque el mundo es esférico, y no cúbico como ellos se piensan.

En primer lugar, ser ministra de Ciencia es un cargo político que invita a mofa y burla por su antítesis –política y ciencia son agua y aceite, no mezclan bien-; en segundo lugar, ser ministra de Investigación en un Gobierno que lo único que hace es promover el espionaje de sus rivales políticos para continuar en el poder, sin la mínima autocrítica y prudencia, es un tributo al enmascaramiento propio de los edecanes de la corte de La Moncloa, ocultar e investigar nada tienen que ver; por último, ser ministra de Ciencia e Investigación en un gobierno que pretende que los problemas económicos se resuelven con buena voluntad y total desconocimiento, es algo que denota una aproximación a la acción desesperada al proponer una nueva ley, nada más lejos de la ciencia, señora Garmendia, que nada tiene que ver con el oportunismo y el engaño urdido para estafar al prójimo.

La buena de Cristina Garmendia, en su inocencia irredenta, no se ha dado cuenta de las incompatibilidades, ni de las suyas -posiblemente transgredidas para hacerse con un patrimonio considerable siendo funcionaria del Estado-, ni las de sus queridos compañeros de bancada ministerial, que emulan esa magnífica obra de El Bosco titulada La Nave de los Locos, sin rumbo, ni destino, pero extraordinariamente animada y jocosa.

Con la ciencia hemos topado, querida Cristina, con los paradigmas y las falsaciones; con el rigor y la prudencia; con la discrección y el propósito; con las hipótesis, discusión y conclusiones de la investigación predeterminada; con el trabajo arduo, individual y colectivo, para descubrir nuevos caminos donde antes no existían. Es decir, con la previsión y el control que provienen del esfuerzo y la perseverancia, y no con la ocurrencia y el milagro (laico, pero milagro) que provienen de la iluminación de un “adanista”, un Peter Pan de la política que prefiere vivir en “el País de Nunca Jamás” de sus sueños, antes que enfrentarse a la resolución de los problemas de los ciudadanos que gobierna, que lo están pasando fatal –al menos once millones- después de haberle votado y confiado en sus promesas.

Un gobierno para la eternidad

Descontada la petulancia que supone llevar bajo el brazo una cartera ministerial en representación de aquellos mártires del conocimiento que, como Servet o Cajal, se dejaron la vida en la obra para que luego llegaran unos iletrados y determinaran que la única verdad posible es la verdad revelada por ellos, en pleno diletantismo, llama la atención la osadía de su propuesta, más que nada, por el contexto de irracionalidad en el que acontece, con energías eólicas, desaceleraciones económicas livianas, coches eléctricos y bombillas de bajo consumo que la anteceden, mejor estarían tus conocimientos al servicio del analfabetismo ministerial que te circunda haciendo un poco de pedagogía, - labor en la que puede ayudarte, sin duda, el señor Gabilondo-, que inventando ilusiones y utopías, para entretener al desesperado respetable con nuevas ocurrencias.

Como científica de valía y prestigio demostrados le propongo a Cristina Garmendia que trate de responder a unas hipótesis desde el rigor científico que caracteriza su trayectoria, antes de seguir enmarañando la cosa para que los sufridos ciudadanos, que desconocen en su mayoría de que va lo de la Ciencia y la Investigación, recobren nuevas esperanzas, que a la larga terminarán siendo, nuevamente, baldías y frustradas.

¿Hay alguna posibilidad de que un Presidente como José Luis, con “su exquisito respeto por la racionalidad”, resuelva los problemas económicos y políticos que sufrimos los ciudadanos españoles?; o al menos, ¿hay alguna posibilidad de qué ayude a que los resolvamos –sin distraernos, incomodarnos y engañarnos reiteradamente-?. Por último, Cristina, responde con sinceridad: ¿Es José Luis el Presidente que este país necesita para salir de la crisis en la que se encuentra?.

Alguien debería recordarle a tu jefe, Cristina, que lo de hacerse el paladín de lo imposible es a costa de nuestros problemas y dificultades, de nuestro disgusto, malestar e insatisfacción; que lo de ser el Peter Pan de sus sueños que se enfrenta a los malvados piratas y los cocodrilos de las agencias económicas, era tan solo un cuento infantil.

Sé coherente Cristina, defiende la razón antes que lo imposible, porque es preferible que el émulo del “niño que no quiere crecer” eche ahora unas lágrimas, por despertarle de su profundo sueño, antes de que terminemos llorando todos los españoles por soportar sus ocurrencias en una interminable pesadilla.

Despiértalo
Cristina, por lo que más quieras, porque vale más que la Ciencia no tenga Ley, que la Ley no tenga sentido

Biante de Priena

domingo, 14 de marzo de 2010

Gracias José Luis


No lo digo en broma aunque lo pueda parecer, no es una guasa, hablo en serio, muy en serio. Los ciudadanos de este país, españoles por más señas, debemos agradecerle a José Luis Rodríguez lo que ha hecho por nosotros durante los últimos seis años. Nadie ha unido tanto a los españoles en su historia reciente, salvo Adolfo Suárez, como el Presidente de Gobierno que inventó la Alianza de las Civilizaciones.

Si el inventor de los Pactos de la Moncloa procuró unirnos en lo positivo (el consenso, el pacto, el diálogo, la apertura, la tolerancia y la cohesión). José Luis Rodríguez lo ha hecho precisamente en lo contrario, mostrándonos lo que nos separa, lo negativo (el disenso, el desacuerdo, la incomunicación, el sectarismo, la intolerancia y la disgregación). Si Adolfo Suárez tuvo la inteligencia de mostrarnos que solo unidos podríamos alcanzar un futuro mejor, José Luis Rodríguez ha tenido la extraordinaria idea –posiblemente inconsciente- de mostrarnos que unidos no vamos a ninguna parte y además no es progresista;, pero además ha logrado, más que ningún presidente anterior de nuestra democracia, que los españoles sepamos de política todo lo que desconocíamos, ha hecho una labor pedagógica extraordinaria . José Luis ha sido el presidente que más ha hecho para que los españoles sepamos lo que es "la cosa pública" (aquello de que el dinero público no es de nadie y desde el poder se gasta al antojo del poderoso) antes de que él llegara al Gobierno éramos unos auténticos analfabetos políticos.

Gracias a José Luis Rodríguez hemos sabido que lo único que interesa a los políticos es el poder y los privilegios personales que les reporta. Hemos conocido también que los ciudadanos somos una cuenta de valor o una ganadería estabulada, exclusivamente por nuestra condición electoral. Y por supuesto hemos descubierto que en este país hay fundamentalmente dos clases sociales: la de los políticos (y todos los que viven alrededor de ellos) y la de los ciudadanos (que pagamos la fiesta sin fin).

El mayor error que ha cometido José Luis ha sido tratar de convencer a todo el mundo de que él y los suyos eran los únicos que tenían razón y sus “soluciones” las únicas eficaces para nuestros problemas, porque los españoles somos incapaces en muchas ocasiones de ponernos de acuerdo en lo que queremos, pero funcionamos como una nación vieja –lo que somos- para afrontar lo que no queremos. Desde Napoleón a José Luis siempre lo hemos hecho.

A José Luis tendremos que agradecerle siempre que nos haya vuelto a mostrar que este pueblo no renuncia a su libertad y se une siempre contra la imposición, sea quien sea el déspota, porque los españoles si podemos definirnos por una característica, sin duda, es por nuestro amor a la libertad, que no es exclusivamente política, sino extraordinariamente social y cultural. Hasta Franco supo durante cuarenta años que había "cosas sagradas” que no se podían tocar, fundamentalmente las concernientes al respeto por nuestra vida privada y la mezcla entre nosotros según nos parezca.

Si España se hizo hace 198 años nación política y constitucional, fue por nuestro amor a la libertad, tanto contra el invasor francés como contra el soberano felón y absolutista que nos gobernaba. Liberal es un concepto español surgido en 1811 que más tarde se exportó a todo el mundo. Adolfo Suárez, el presidente que más ha unido a los españoles en los últimos 35 años era liberal, no en vano terminó siendo Presidente de la Internacional Liberal, a la que añadió el concepto de Progresista –por cierto, también de origen liberal y español-.

Esto lo arreglaremos los liberales, como siempre

Antes de que las cosas se pongan peor –que como no se haga nada, se pondrán- los liberales entraremos en acción y encarrilaremos la situación política en España. Cierto es que todavía no sabemos cómo lo vamos a hacer, ni siquiera los que somos, pero sabemos que lo haremos, de eso no tenemos la menor duda. En realidad, lo que se ha demostrado es que si esperamos a que resuelvan nuestros problemas entre el PSOE y el PP, estamos condenados al fracaso de antemano, porque no tienen ninguna posibilidad, ni próxima, ni remota, en ponerse de acuerdo. Les falta la mediación liberal, como se echa de menos un partido como el CDS.

El PSOE ha cometido un error de soberbia, desde que José Luis está en el Gobierno, creando un cordón sanitario alrededor del PP, excluyendo medio país de la decisión política, comportándose de una forma avariciosa y sectaria con el poder que atesoraba, y apoyándose en los enemigos de lo común para los españoles (ETA, nacionalismos, sindicatos), ha derivado nuestras relaciones internacionales por el camino de lo inaceptable (Cuba, Venezuela, Alianza de las Civilizaciones, pasividad) apartándonos del lugar que nos corresponde en Europa y Occidente. Sin reconocer la crisis económica, sin ejercer la autoridad nacional que le corresponde, José Luis ha permitido que nuestro país descarrile endeudándonos astronómicamente, creando 4 millones y medio de parados, y un déficit del Estado que supera el 10 %, algo que nos puede conducir todavía a una situación mucho peor de la que estamos.

Por su parte el PP no ha sabido torear con el morlaco resabiado del socialismo, mostrando su incapacidad de navegar contra los elementos; los conservadores siguen sin resolver sus problemas de conciencia propia, y han permitido que les retraten con el olor a alcanfor e incienso, por falta de inteligencia y audacia, quizás saboreando la victoria que se deriva de la humillación ajena. La España que Mariano Rajoy puede ofrecer, dista mucho de la España deseada. La España que José Luis Rodríguez nos legará, dista mucho de la España que queremos.

Y con estos mimbres hay que hacer un cesto para recoger el agua de la riada, no lo tenemos fácil. Por eso considero que es la hora de los liberales, españoles sin complejos, ecuánimes y tolerantes, ni socialistas, ni nacionalistas, ni conservadores, pero implacables con la realidad, y tremendamente eficientes con la política, y desde una perspectiva económica, los únicos que se pueden enfrentar con una situación como la que atravesamos y resolverla, sin crear una situación insoportable entre los españoles.


¿Qué hay que hacer?

Está claro que la solución de nuestros problemas pasa inexorablemente por la economía que no es una cuestión de opinión. No por la economía sostenible de José Luis, sino por la economía sostenida del mercado, por la mano invisible de Adam Smith. El primer objetivo será reunir a los economistas más prestigiosos de nuestro país –que los hay- y que realmente saben lo que ocurre para hacer un buen diagnóstico de nuestra situación y buscar un tratamiento correcto. Los coordinadores del consejo de sabios deben ser moderados y transversales, ni conservadores, ni socialistas, ni nacionalistas a poder ser, y si no han participado en política, mejor. Por supuesto quedan excluidos de la obra Cándido Méndez y Fernández Toxo, porque en todo lo económico lo que participen “los comisarios sociales” está condenado al fracaso de antemano. Si han permitido que el paro llegue a 4 millones y medio de ciudadanos sin hacer nada porque les conviene, ¿qué se puede esperar de ellos?. ¿Qué hacen unos sindicalistas inflados resolviendo los problemas económicos de un país como España?. Dejar participar a los sindicatos en un acuerdo económico nacional, sería como incluir a Rouco Varela en el debate sobre la Ley del Aborto para llegar a un acuerdo, ¿qué pueden aportar si su posición es inamovible y recalcitrante?.

Mientras se encauzan los problemas económicos, hay que abordar los problemas políticos sin demora. Definitivamente demasiado poder termina embriagando a cualquiera, siempre ocurre lo mismo, en la segunda legislatura –salvo la excepción de la resaca del franquismo que terminó con Felipe González entre el GAL y Filesa- a los presidentes de este país se les va la olla, porque se piensan que ancha es Castilla y todo el monte es orégano. Por eso es preciso crear un Gobierno Limitado a partir de ahora, donde el poder político sea controlado por determinadas instancias o instituciones independientes. Para eso es imprescindible que la Justicia en este país se despolitice definitivamente y que el imperio de la Ley sea idéntico para los políticos y los ciudadanos. Con una justicia politizada es absolutamente imposible que un país sea democrático.

Por último, para no agotar a los lectores, solo añadiré el papel que nos corresponde a los ciudadanos, que no es otro que el de exigir respeto a los políticos y fundamentalmente, a los medios de comunicación que juegan a políticos. Es imprescindible que los medios de comunicación respeten la inteligencia de los ciudadanos y abandonen el pesebre de las subvenciones. Mientras tengamos unos medios de comunicación que dependan económicamente de las bufandas políticas no tendremos una información veraz sobre las cosas que realmente ocurren y todo será propaganda, lo que nos aleja de la información que necesitamos para abordar una solución eficaz a nuestros problemas.

Evidentemente lo que vale para los medios de comunicación, sirve para todos los colectivos parapolíticos subvencionados por los distintos gobiernos del Estado, autonómicos y municipales. Y me refiero a instituciones de nueva creación política, como a ONGs (OGs, más bien) y colectivos que florecen con el regadío del dinero público, incluidas las instituciones viejas como la Iglesia Católica y los Sindicatos, si quieren sostenerse que lo hagan con sus propios recursos. Porque al fin y al cabo sólo sirven para hacer política, bien a favor o en contra de los gobiernos, según sea el patrocinador. Una cosa es la caridad, otra la solidaridad y otra muy distinta el impuesto obligatorio para pagar a los cortesanos del mandatario de turno.

La mediación liberal es una cuestión imprescindible para resolver los problemas que tenemos en España, se ha demostrado que socialistas, conservadores y nacionalistas son incapaces de ponerse de acuerdo por si solos. Y para los despistados, recuerden que Rosa Díez no es liberal, sino socialista –incluso mucho más socialista que José Luis- por lo que la rueda de recambio del socialismo, la UPyD (socialista, autoritaria, sectaria y radical), está pinchada y no sirve para el propósito.

La única alternativa de solución pasa indispensablemente por los ciudadanos, no por los políticos, así que vayan abandonando su comodidad –antes de que la incomodidad sea obligatoria- y hagan un esfuerzo, queridos compatriotas, para no desentenderse de la política antes de que sea demasiado tarde. Durante el franquismo estaba prohibido participar en política, en la democracia, los políticos se han aprovechado de lo heredado de la dictadura, para que los ciudadanos sigamos sin participar en política, considerando un triunfo democrático que se celebren elecciones cada cuatro años y la gente acuda a votar.

Verán ustedes, los gobiernos y los políticos son como los hijos, no se les puede traer al mundo y luego desentenderse de ellos, necesitan atención, cuidado, vigilancia y control, porque si no nos ocupamos de ellos terminarán saliéndonos ranas y sapos, en vez de princesas y príncipes –princeps inter pares, por supuesto-.

Seamos ciudadanos responsables con nuestras decisiones, exijamos que los políticos por los que hemos votado se comporten correctamente y si no lo hacen, nuestra obligación es sancionarles retirándoles el apoyo concedido; si no lo hacemos, no aprenderán nunca que son una consecuencia de nuestra decisión y terminarán pensando –como ahora lo hacen- que nosotros somos siervos de su desmesura. Pues manos a la obra, que hay mucho trabajo por delante.

José Luis, muchas gracias. ¿Cuál es el siguiente tema del día?.

Enrique Suárez Retuerta
Un ciudadano español que no renuncia a su soberanía

sábado, 13 de marzo de 2010

La ascensión iluminada (2010) - Juan Espino



La ascensión iluminada (2010) - Juan Espino

Representación de la sagrada familia del socialismo en su transfiguración por el poder, se puede observar a la derecha la presencia de la Inmaculada Rosa Díez (virgen y martir) y sus acólitos en pleitesía. Siempre dejando a la izquierda a Dios Padre Zapatero. La divina Rosa es elevada a la inmortalidad por los querubines alados de Territorio Magenta, mientras los atribulados fieles experimentan en su sectarismo la gracia de lo que cae o caerá.

Tabla flamenca sobre lienzo recuperada en los sótanos del Parlamento. Autor: Juan Espino (hacia 2010).

Contra Zapatero se vive mejor


La izquierda siempre ha tenido en España mucho de propaganda y poco de hechos, a los supuestos izquierdistas –extraordinariamente conservadores por otra parte, sólo hay que mirar a los sindicatos de clase o a los que disfrutan de poltrona- siempre les ha gustado decir que son los demás los que se equivocan, el socialismo es la única doctrina política que se atreve a decir que la realidad es fascista y así llevan más de cien años viviendo del cuento.

Recordando los últimos años de la dictadura franquista, no puedo olvidarme de aquella frase acuñada por todas las izquierdas como protesta ante la ausencia de libertades políticas y democracia: “contra Franco se vive mejor”. En el primer lustro de los años setenta del siglo pasado los que hoy disfrutan de poder y despacho, iban de vaqueros y no dejaban de socavar los cimientos de un régimen, que por otra parte se caía por si mismo de pura senectud. Sin embargo, la mayoría de los dirigentes socialistas actuales –muchos de ellos hijos de dirigentes políticos del franquismo- disfrutaban convirtiendo en hazañas épicas una pintada o un concierto en algún garito.

El franquismo se vino abajo por si mismo, no hubo ni que empujarlo, pero la propaganda de la izquierda hipnotizó a las masas asegurando que Franco se había muerto al fin en su cama, gracias a lo que todos ellos habían luchado por nuestra libertad y su futuro personal.

Han pasado 35 años desde aquel 20 de noviembre de 1975 y ahora volvemos a estar igual que entonces, no sé si se deberá la cosa al mito del eterno retorno o a la evolución puntuada de la cultura, pero los españoles, la inmensa mayoría de los españoles, ahora volvemos a estar unidos contra el régimen, contra su opresión, contra su reparto de privilegios, contra su doctrina, contra su sectarismo, contra su estupidez, contra su percepción única de la realidad, contra su miseria, contra su patrocinio y contra su detectación del poder.

Los españoles nos ponemos de acuerdo mejor para saber lo que no queremos que lo que queremos, siempre nos ocurre lo mismo, y ahora, la inmensa mayoría estamos de acuerdo en que no queremos a Zapatero y el zapaterismo, como hace 35 años nos pusimos de acuerdo en que queríamos otra cosa que no fuera Franco y el franquismo.

A los españoles, al final nos importa menos que los políticos nos roben más o menos, lo que nos molesta es que nos puedan tocar las gónadas y ahora el Presidente carismático de la ceja y su Gobierno de tebeo nos las están tocando. Se nota en la calle y en la red, en todas partes, que este país está cansado del iluminismo de este descerebrado y sus secuaces, los españoles ya no soportamos más su desmesura, su osadía, su memez y estamos cansados de aguantar a unos petimetres que por tener carnet se piensan que son la quintaesencia de la sabiduría universal.

Verán ustedes, si con Franco teníamos la Sección Femenina ahora tenemos el Instituto de la Mujer, que es lo mismo, pero de signo contrario. Si con Franco teníamos a la Falange ahora tenemos al PSOE. Si con Franco teníamos a los sindicatos verticales ahora tenemos a los sindicatos de clase. Si con Franco teníamos la cruzada cristiana ahora tenemos la cruzada socialista. Si con Franco los homosexuales eran perseguidos por el poder, ahora son los heterosexuales los que van a tener que explicar su condición. Si con Franco España celebraba que vivíamos en una nación, grande y libre, ahora vivimos en No se qué, pequeño y oprimido, por las autonomías y todos los aprovechados que han brotado por doquier en esta democracia de cartón. Si antes nos esperaba el más allá en el cielo, ahora se han empeñado en que la economía sostenible, la ecología y el cambio climático nos convierte en habitantes del infierno, pecadores, fumadores, bebedores; y en último extremo, lo que no soporta el poder sectario del socialismo, es que haya jóvenes aspirantes a fundar una familia normal y tener hijos, que terminen estudiando algo más que Educación para la Ciudadanía, ¿cómo pueden tener la desvergüenza de no querer ser "progresistas"?.

De lo que estoy seguro es que el mundo que nos ofrecen no es el mejor de los posibles, ni el que nos merecemos españoles ,que después de pagar todas las obscenidades del poder encima tienemos que soportar su desmesura asintiendo como borregos o ser considerados fachas en su defecto. Los tiempos han cambiado y las personas también lo han hecho y cuando la política y quienes la dirigen se convierten en un estorbo para nuestra evolución, más que en una opción que facilite nuestra existencia, toca cambio de régimen, ahora estamos en una democracia, y más que querer que gobierne el PP, que todavía huele a alcanfor, naftalina e incienso, lo que los españoles queremos es que en el PSOE aparten a Rodríguez Zapatero de una puñetera vez antes de que destroce lo que queda de España.

En el PSOE deberían pensarse seriamente de una vez en sustituir al ínclito, porque a este paso va a arrasar con todo lo que han hecho a lo largo de la historia, con lo bueno y con lo malo. De no hacerlo, seremos los españoles los que decidiremos eliminar al PSOE de nuestras vidas, porque ya no hay quien pueda soportar tanta soberbia, estupidez y osadía. Dicho queda.

Mientras tanto, seguiremos viviendo mejor contra Zapatero, no queda otra.

Enrique Suárez Retuerta
Un ciudadano español que no renuncia a su soberanía



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