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sábado, 17 de octubre de 2009

¡Visca Catalunya LLiure!



Hace poco más de un año, en un artículo titulado: “la noción de Cataluña y el no nacionalismo”, refutaba la posibilidad de existencia real del concepto político de nación catalana; el argumento básico era que Cataluña no era una nación, sino una noción, que evidentemente es algo muy diferente tanto desde una perspectiva semántica, como política. Hoy continuaré dando argumentos para refutar la perversa e inane idea de la nación catalana, fruto del iluminismo que nos acontece.

Los motivos que me incitan a hacerlo son bien sencillos: aceptar el concepto de nación para Cataluña, el País Vasco, o Galicia, supondría refutar el concepto real y existente, históricamente contrastado, culturalmente definido y políticamente estructurado de España como nación. La postmodernidad ha hecho estragos en el raciocinio fundamentado, pero también ha destrozado de forma desapercibida, el sentido común de los ciudadanos. El hombre-masa, despojado de creencias viejas, en su infinita frivolidad, está dispuesto a derribar cualquier orden que no alcanza a comprender siempre que le reporte un instante de entusiasmo o ilusión, aunque sea el contemplar la demolición de la obra heredada gracias al coraje, denuedo y sufrimiento de sus antepasados. El adanismo, es el fundamentalismo político de nuestros días, del que el Presidente de Gobierno español, es su máximo representante mundial.

La baja estopa cultural de los representantes políticos democráticamente elegidos por un pueblo inculto y zafio como el nuestro, incapaz de concebirse a sí mismo de forma diferenciada, por temor a ofender la libertad del vecino en su irredenta inseguridad identitaria, ha permitido que las ideas más peregrinas, como la maleza en un cultivo desatendido, hayan invadido el escenario de la realidad política.

¡Que prodigio de confusión!, ¡que magnífica estridencia!. España, hoy más que nunca, es un sainete, una greguería inacabada. La usurpación intelectual por vendedores de palabras ha hecho el resto, con la excepción de algunos representantes sin complejos de la intelectualidad nacional española, el pensamiento colectivo español de nuestra época ha alcanzado el nivel más bajo de la historia de este país (incluído el referido a Cataluña).

Nuestros supuestos intelectuales, al igual que nuestros inestimados políticos, están, nunca mejor dicho, a la altura de la comprensión analfabeta del pueblo que les atiende y les promueve como sus representantes, que adquiere sus mentiras como si fueran verdades. Los diarios viven de las subvenciones estatales, hay algunos que sobreviven agónicamente de los favores del Gobierno, porque exclusivamente de sus lectores no podrían hacerlo. Eso contribuye a la perversión de todos los mensajes, porque de los pesebres no salen abedules.

Pero no quiero apartarme del objetivo anunciado al comienzo, que no es otro que refutar ese concepto infame de nación catalana. Infame sí, porque es una infamia para los españoles el estrambote político que se han construido unos parásitos a costa de administrar el erario público, exclusivamente en su propio beneficio y no en el interés de la comunidad española que dicen representar, vulnerando la Constitución, sin respetarse a sí mismos, ni a los demás. A ambos lados de la línea imaginaria de separación, por supuesto.

Las diferencias culturales de Cataluña con las demás comunidades españolas, precisamente eran relevantes en el ámbito de la igualdad española que nos reunía, en el ámbito nomotético, pero en el idiosincrásico resultan absolutamente ridículas, porque todas las comunidades españolas tienen numerosas razones, incluso más poderosas y diferenciales que Cataluña, para considerarse singulares.

España ha sido, es y será una pluralidad de identidades en permanente equilibrio, porque las fuerzas idiosincrásicas se compensan por las nomotéticas y ese prodigio antropológico hace de nuestra cultura española un monumento humano a la mezcla y la pluralidad. La libertad de los españoles ha sido conquistada a lo largo de los siglos, de forma distinguida entre todas las comunidades occidentales, para que ahora vengan unos pazguatos fanáticos a decirnos que tenemos que renunciar a lo que somos para que ellos, una inmensa e intensa minoría, se conviertan en lo que no se merecen, ni han merecido a lo largo de la historia, porque ya no es tiempo de hacer naciones en los despachos como en la era colonial, para satisfacer los intereses mercantiles de las comunidades burguesas locales, que pensaban obtener más beneficios del comercio siendo independientes.

Comparto con Max Weber que una nación es un resultado, antes que un propósito. La política es una consecuencia de la cultura, no a la inversa. Las sociedades avanzadas tienen una evolución propia y natural, no guiada y urdida por unos iluminados. Cataluña, está sacrificando en estos momentos su característica más diferenciada y avanzada dentro de las comunidades españolas, para convertirse en un experimento de laboratorio político fuera de ellas, diseñado electoralmente por el socialismo más inculto y el nacionalismo más chabacano de la historia de Europa. La nación catalana, inventada y pergeñada por los iluminados “liberadores” no admite en su seno la pluralidad y la mezcla tan características de la cultura española, (huevo y patata hacen tortilla), soporte imprescindible del concepto de libertad que caracteriza a nuestro pueblo, porque requiere homogeneidades intempestivas, incrustando cultura catalanista por decreto en los más jóvenes, aunque provengan de culturas de otras latitudes; esa eugenesia cultural nazi que tanto satisface a la Generalitat, requiere silencio, amordazamiento de los criterios y opiniones de los “traidores”, aunque sean tan inevitablemente catalanes por “su seny” como Albert Boadella y cualquier payés del Ampurdán. ¡Qué despropósito más bien organizado con la única finalidad de perpetuar en sus poltronas a unos sectarios advenedizos que estarían posiblemente en el paro de no estar en la política catalana!.

Cataluña ha pasado de ser un pueblo admirado y envidiado por los demás españoles, gracias a los analfabetos del PSC, los iluminados de ERC, los taimados de CIU, los insulsos del PP, los peregrinos de ICV y los mentecatos de Ciutadans, a ser el espejo en el que nadie quiere mirarse, la cámara de los horrores de la política española. De la vanguardia política de España ha pasado a ser la vanguardia política de los Balcanes, gracias a los políticos que la tienen secuestrada. ¿Pero dónde están los catalanes que hicieron de España lo que fue, una gran nación plural en la que Cataluña tenía y debería tener su espacio diferenciado?. ¿Les habrán eliminado de forma desapercibida?.

Lamento profundamente que desde Cataluña nadie con entidad suficiente, con la excepción de Albert Boadella, el “traidor nacional de Catalunya”, sea capaz de decir y hacer lo necesario para que cese el bodrio de la égida cuatribarrada. Albert, que sepas al menos que no estás solo, aunque España está hecha unos zorros gracias a los analfabetos que se reparten el poder, aquí, al otro lado, algunos de tus compatriotas todavía comprendemos que Cataluña es lo que piensa Boadella, antes de lo que puedan decir y hacer sus detractores.

Sí, Albert es cierto lo que dices, Cataluña salió de una cárcel imaginaria e involuntaria para introducirse en una mazmorra real y voluntaria, porque los carceleros de la mazmorra son muy simpáticos y amables, y además hablan exclusivamente catalán.

Sólo nos queda volver a gritar, como en los años setenta del siglo pasado.

¡Visca Catalunya LLiure!.



Enrique Suárez Retuerta

viernes, 16 de octubre de 2009

Cien libros para el siglo XXI (004)



"Los Origenes del Totalitarismo" (1951), por Hannah Arendt (004)

Comentario

No quiero ser imparcial al referirme a Hannah Arendt, una pensadora liberal que vivió expuesta a las inclemencias del totalitarismo nazi por su condición de judía, pero que también supo apreciar la simetría totalitaria de los regímenes adscritos al socialismo real. No quiero ser imparcial, porque la historia le ha dado la razón a la escritora alemana, y le sigue dando la razón cada día.

El totalitarismo ha cambiado, ha evolucionado, se ha hecho más discreto, pero más pernicioso para las sociedades democráticas occidentales, pero también para los sistemas políticos no occidentales. Hoy el totalitarismo fundamentalista de los países con gobiernos islamistas, compite con el totalitarismo chino, y los regímenes bolivarianos. Pero el totalitarismo también tiene formas de expresión menor como la que sufrimos en nuestro país, donde las libertades de consumo, frivolidad y protesta, disfrazan la extinción de derechos fundamentales que cada día el Gobierno de Rodríguez Zapatero va arrebatando a los ciudadanos, sea en forma política, económica o cultural, incluso reescribiendo la historia y la geografía.

El pensamiento políticamente correcto, los dividendos de la SGAE, las partidas para sindicatos, colectivos y entidades afines; las campañas de intervención en la vida privada de los ciudadanos desde el Estado, los cordones sanitarios, la imposición de la renuncia a nuestro idioma, la negación a cumplir la Constitución en territorios nacionalistas, la escuadra mediática subvencionada, las mentiras urdidas como estafa y la desviación de la atención de los ciudadanos a temas intrascendentes cuando está en juego su futuro, el de sus hijos y sus nietos, son, entre otras muchas, formas menores de totalitarismo.

Todos los poderes tienden de forma natural hacia el totalitarismo, que consigan su aplicación o no sólo depende de la resistencia de la sociedad civil a su opresión y mordaza. Por eso el discurso de Hannah Arendt cobra hoy especial vigencia y requiere su minuciosa lectura, para protegernos del poder.

La libertad sólo puede ser individual, nada de libertades sociales, ni colectivas, que solo sirven para arrebatar su identidad al ciudadano de forma enmascarada, al disolverlo en su agrupación; las discriminaciones positivas fomentan nuevas injusticias y no resuelven ninguna desigualdad, lo único que consiguen es crear nuevas desigualdades de forma legal, aunque tremendamente injusta. Si la justicia fuera independiente del poder político podría corregir los errores de los parlamentos, pero como no lo es, por mor de la democracia se conculca la Constitución, y además se hace de forma legal, aunque por supuesto ilegítima, agravando aún más los errores de los políticos.

Política, Justicia, Economía, Cultura, Medios de Comunicación, todos los poderes unidos con un único objetivo: desposeer al ciudadano de su soberanía y libertad.

Les dejo con esta obra imprescindible en nuestros días, para comprender que en este maltrecho país que es España es urgente un renacimiento democrático antes de que los políticos acaben con sus recursos financieros, culturales y humanos. Antes de que la libertad no sea posible.

Referencias


Sobre la autora

Vida y obra de Hannah Arendt

Hannah Arendt. La comprensión y lo inexplicable. Marcelo Birjamer.

Wikipedia


Sobre el libro

Lecturas sobre los orígenes del totalitarismo, Emilio Figueredo

Los orígenes del totalitarismo, Oscar Elías (GEES)


El libro en la Red

Descarga pdf 1

Descarga pdf 2

El libro en papel

Alianza Editorial 35€

Taurus (La Central) 31,4 €


Vídeos

Subtitulados en español

¿Qué queda?. Queda la lengua materna

1/3
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3/3



Cien Libros para el Siglo XXI (títulos anteriores)

1) La Rebelión de las Masas, José Ortega y Gasset

2) El Individuo contra el Estado, Herbert Spencer

3) El Pensamiento Cautivo, Czeslaw Milosz


miércoles, 14 de octubre de 2009

¡¡STOP DEMOCRACIA ETNICISTA!!


¿Somos los españoles, europeos de tercera para la EU?


Este verano ha estallado el conflicto entre la minoría étnica húngara de Eslovaquia y el Estado Eslovaco, y por ende, entre Hungria y Eslovaquia. El detonante ha sido la aprobacion de la Ley Eslovaca para el uso de la Lengua del Estado. Con ella se ha tratado de establecer las normas que regularán de ahora en adelante el uso de la lengua oficial en aquellos territorios donde están ubicadas las étnias minoritarias de Eslovaquia .

La Comunidad Europea intentó permanecer al margen de la polémica por considerarlo un asunto interno, pero el escándalo saltó a los medios de comunicación de izquierda y derecha en los paises vecinos. Los húngaros hablan de imposición y recorte de libertades, el estado eslovaco responde diciendo que aplica escrupulosamente la legislación europea.

Lo más sorprende para nosotros, españoles, son las posiciones de la OSCE, la EBLUL y del Alto Comisionado para el Multiligüismo de la EU ante la polémica.

La OSCE ha mediado entre eslovacos y húngaros insistiendo en que debe exitir un equilibrio entre el necesario fortalecimiento de la lengua del estado y los derechos de las minorias. Nótese que nunca, ninguna instancia europea a la que los españoles hemos elevado nuestras denuncias, nos ha reconocido el "necesario" fortalecimiento de la lengua de NUESTRO estado, bien al contrario.

Para defender los derechos de la minoría húngara en Eslovaquia la prensa europea, la EBLUL y los partidos húngaros objetan:


las sanciones financieras que se establecen por el uso inadecuado de una lengua,
la ingerencia del órgano regulador en su uso privado,

la interferencia en la comunicación entre el personal sanitario y los pacientes,

la imposición durante los primeros cursos escolares de una lengua diferente a la materna,

las dificultades que supone no dominar un idioma común en las comunicaciones entre los cuerpos de seguridad

y hasta la existencia de órganos administrativos que sancionan ante una denuncia anónima.

Cuando los españoles leemos esto lo menos que nos quedamos es atónitos. En España, los castellanohablantes llevamos desde el 25 de enero de 1981, fecha en que se publicó el Manifiesto de los 2300, reivindicando lo mismo.

El 4 de Mayo de 2009, el sr. Leonard Orlan, Alto Comisionado para el Multilingüismo en Europa, respondió a un pregunta parlamentaria que solicitaba la mediación de la UE entre Hungría y Eslovaquia en los siguientes términos : La Comisión sólo puede actuar si una cuestión está relacionada con la aplicación de la legislación comunitaria. Este podría ser el caso, por ejemplo, cuando una disposición nacional sobre el uso de las lenguas constituye un obstáculo injustificado a la libre circulación de trabajadores o de los demás ciudadanos."

¿Le parecerá al sr. Orban baladí la falta de libre circulación de los trabajadores españoles en su propio país, sometidos a la obligatoriedad de un determinado grado de certificación académica en la lengua regional para poder acceder a cualquier trabajo en ese territorio?

Si los húngaros han conseguido que la UE se interese por el asunto en solo seis meses de polémica, nos preguntamos ¿en qué hemos fallado los españoles?, para que después de 28 años, lo único que hayamos conseguido nosotros es, que millones de castellanohablantes no puedan escolarizar a sus hijos en la tercera lengua más hablada del mundo después del chino y el inglés.

¿Tiene Europa un doble rasero para medir los derechos de sus ciudadanos?

¿Hemos llevado las denuncias demasiado aisladamente, por comunidades? ¿Necesitamos unirnos en una acción común?

[... ¿Y a nosotros ¿quién nos defiende? .... ]

Ciudadanos en la Red,

da la bienvenida al blog hermano que se ocupará de denunciar y reclamar en Europa por la injusticia que se está cometiendo con los españoles en territorios donde impera la democracia etnicista.

Quien no crea en la democracia, no será creído por los demócratas


Querida portavoz de UPyD:

Esta no es la primera vez que te escribo y espero que no sea la última. En esta ocasión lo hago, porque queda poco tiempo para el I Congreso de tú partido y de otros miles que te acompañan.

Me dirijo a ti para contarte un par de cosas, que supongo sepas; a estas alturas sabrás que amenaza galerna en tu partido, porque las cosas se han hecho mal, muy mal y es que no se puede engañar a la gente durante mucho tiempo, y menos en el siglo XXI, en el que existe la comunicación inmediata entre las personas y suficiente libertad para expresarlas.

Te voy a relatar un par de anécdotas, una es sobre el CDS de Adolfo Suárez, otra sobre el Ciutadans de Albert Rivera. En ambos partidos, al igual que parece que irremediablemente ocurrirá en el tuyo, salvo que lo evites en último extremo, surgió el mismo problema con la democracia, y del desastre que sobrevino a sus últimos congresos fueron responsables sus líderes, por el mismo error: la soberbia personal.

Adolfo Suárez apoyó a Raúl Morodo como Presidente de su partido en el Congreso de Torremolinos de 1991, frente a la candidatura crítica de Calvo Ortega que salió victoriosa. Dos años después el partido perdió todos sus diputados y senadores, y comenzó el inicio de su final.

Albert Rivera, salió elegido presidente en un Congreso contradictorio de Ciutadans celebrado en Hospitalet de Llobregat en el año 2007, en el que la asamblea reprobó a su presidente, a su consejo ejecutivo y a su consejo general, la candidatura encabezada por Luis Bouza-Brey resultó perdedora, precisamente defendiendo la unión de Ciutadans con UPyD, el partido se escindió y la mitad de sus militantes lo abandonaron, muchos de aquellos Ciudadanos se incorporaron a tu partido, para abandonarlo poco después al ver que un proyecto realmente transversal y regenerador era prácticamente imposible. La deriva de Ciutadans ya la conoces.

El Congreso de UPyD que se celebrará los próximos días 20, 21 y 22 de noviembre va a ser la tercera ocasión en que una alternativa resulte fallida, porque un partido sin líder no tiene nada que hacer, pero un líder sin partido, tampoco. Muchos de los mejores de tu partido, se han ido o están en el sector de los herejes, y tú lo sabes.

Se han cometido graves errores y excesos en tu organización política que exigen reconocimiento y restitución. Es irresponsable por tu parte mirar para otro lado, si así lo haces, auguro que tu partido no llegará en buenas condiciones ni siquiera a las próximas elecciones municipales, que tanto anhelan muchos de los que hoy están a tu lado.

Este país, España, no puede permitirse esperar otros diez años hasta que surja una opción política nueva, democrática y plural, transversal de verdad, que resuelva su propia incoherencia e incongruencia, y en la que sus militantes sean tratados con exquisito respeto, al igual que sus votantes. Los autoritarismos dogmáticos se quedaron en la historia del siglo XX, Rosa, no caben en un país democrático, supuestamente avanzado, en el siglo XXI. La libertad será inherente a la política de los próximos años, así como la transparencia en la gestión, el respeto a un sistema de garantías independiente, y una democracia que pueda someterse a refutación de forma permanente.

Deja de temer a la democracia y a la libertad Rosa, porque tu discurso en los medios a la opinión pública, solo alcanzará consistencia si se puede soportar sobre un partido diáfano, en el que lo que se prometa sea lo que se haga, y no sólo lo que se diga. Tus sueños sólo serán posibles, si no son al mismo tiempo las pesadillas de los que te han seguido.

Todavía estás a tiempo Rosa de corregir los graves errores que se han cometido, deja de negar la evidencia, mira lo que ocurre en el PP y en el PSOE, los ciudadanos están hartos del más de lo mismo. Con argucias sindicales y teoremas inacabados, la UPyD no llegará más lejos, porque necesita militantes ilusionados para llevar a cabo lo que tu propones y la moral de los militantes de tu partido, herejes y oficiales, está diezmada sin haber llegado al congreso, porque gane quien gane, todos saben que perderán, tú también lo sabes.

Los problemas de la democracia se resuelven con más democracia, decía Lord Aston; ¿a qué tienes miedo, Rosa?, ¿cómo puedes decir que sólo serás líder del partido con tu gente, Rosa?, ¿los herejes, críticos, e independientes “no son tu gente”, Rosa?. ¿A qué estás jugando, Rosa?. ¿Temes perder el control de UPyD?, pero Rosa, si a ti nadie te cuestiona, aunque cada vez vas siendo menos inmune a las críticas, porque estás contribuyendo con tu conducta frívola y despectiva con algunos de tus compañeros, a mostrarles la auténtica cara del poder, que se oculta bajo la grata máscara de tus discursos.

No se puede jugar con las cartas marcadas dentro del partido y defender al mismo tiempo la regeneración ética de la política en este país, eso es una tremenda incoherencia. Quien no cree en la democracia, no puede esperar que los demócratas le crean por mucho tiempo.


Biante de Priena

martes, 13 de octubre de 2009

El mayor problema de España es la educación


Junio 1.994


Enero 2004

SEPTIEMBRE 2009


Llevamos décadas de educación primaria universal y gratuita, y los resultados se pueden contemplar en la encuesta de septiembre que nos ofrece el CIS, de los 2.475 encuestados hay más de un 54 % de españoles que no tienen estudios (7,2 %) o los tienen primarios (47 %). Esto con gobiernos socialistas que dicen ocuparse de elevar el nivel cultural de los españoles, especialmente en la población con menos recursos. ¿De verdad?. Eso tras gastar una barbaridad de millones de euros en programas y proyectos.

La realidad española es la que es, la gente sin formación vota fundamentalmente por creencias porque su criterio no alcanza a comprender lo que realmente ocurre en la realidad, más que desde una valoracíón exclusivamente subjetiva. El nivel educativo de nuestro país determina nuestro futuro. Algo que los partidarios del PP no comprenden, cuando hablan ex cátedra sobre las barbaridades del PSOE, pero que Rodríguez Zapatero tiene como talismán, ofreciendo siempre una Tierra Prometida.

Otra cosa sería valorar los estudios recibidos, que por ejemplo en Cataluña o el País Vasco están sometidos al invento de nuevas naciones, y en el resto del territorio a la instrucción ciudadana en la Nueva Fe del socialismo y el pensamiento políticamente correcto. Nos preguntamos de donde salen los votos en nuestro país a políticas y políticos insensatos. Pues es bien sencillo, de nuestro sistema educativo. ¿Les interesa a los políticos que gobiernan que en este país que haya más analfabetos funcionales que en la mayoría de los países europeos?. Evidentemente, sí.

España tiene un grave problema en su sistema educativo, el más grave de todos, porque la formación de los españoles se aparta demasiado de las cifras de sus vecinos europeos.

En junio de 1994 había un 31,3 % de encuestados con estudios de secundaria, quince años después, en 2009 hay un 12,4 %, mientras la proporción de los que tienen estudios universitarios ha pasado de 10,5 a 18 %. La FP sigue igual, luego un 10 % de población tiene menos estudios que hace 15 años. Bienvenidos al PROGRESO

La educación es la puerta del futuro de nuestro país, y nos conduce directamente al vertedero de la historia.

Biante de Priena



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