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lunes, 28 de septiembre de 2009

Cuando los homosexuales son normales


El líder del Partido Liberal Alemán (FDP), Guido Westerwelle, con toda probabilidad formará gobierno con la triunfadora de las elecciones celebradas ayer en Alemania, la presidenta de la coalición CDU (“Partido Conservador alemán”), Angela Merkel. El Partido Socialdemócrata alemán (SPD), ha obtenido los peores resultados de su historia y formará oposición con La Izquierda de Lafontaine y Los Verdes, más algunos diputados de partidos minoritarios.

Durante la campaña electoral celebrada durante las últimas dos semanas, apenas se ha hablado en los medios de comunicación de la condición homosexual de líder del Partido Liberal alemán, ¿qué importancia tiene?. Él, tampoco ha hecho gala de su “diferencia” (¡¿qué diferencia?!), ni desde el victimismo, ni desde la soberbia impostada de algo parecido a un orgullo gay. Tampoco hizo alarde de su condición cuando presentó públicamente a su pareja, Michael Mronz, con el que se dejó ver en el festival de ópera de Bayreuth, dedicado a Richard Wagner, algo que le distingue, por ejemplo, del Presidente de Gobierno de Berlín, el socialdemócrata Klaus Wowereit, quien anunció a los cuatro vientos en un acto de su partido que era homosexual cuando aún era candidato a gobernador de la capital alemana.

Resulta extraordinariamente iluminador este hecho, cuando un liberal es homosexual, considera que su condición forma parte de su vida privada y que a nadie le incumben sus preferencias u orientaciones sexuales, pero cuando es un socialista el que aduce su condición homosexual, lo hace públicamente, en un alarde –orgullo gay- ante la sociedad, para recibir aplausos de los compañeros por su demostrado valor al salir del armario.

La homosexualidad, una condición que era considerada como enfermedad hasta que la APA (Asociación de Psiquiatría Americana) decidió extraerla de su clasificación DSM en 1975, ha dejado de ser algo extraño en nuestra sociedad, ser homosexual es algo absolutamente normal, lo que no quiere decir que sea frecuente, porque hay más heterosexuales que homosexuales en todas las sociedades; sin embargo, en España hay determinados lobbys homosexuales, de los que el socialista Cerolo es líder indiscutible, que ejercen presión social más por su estridencia que por su auténtica presencia o frecuencia, siguiendo el paradigma de que lo que sale en los medios de comunicación es lo realmente existe.

Una anécdota reciente, ha sido la equivocación del Eurodiputado de UPyD, Sosa Wagner, al confundirse con los botones de la votación y no mostrar su rechazo contra una ley lituana, que supuestamente aplaude la homofobia. En la Red, se ha organizado de forma inmediata la de dios es cristo, han expulsado al partido de Rosa Díez de las celebraciones del Orgullo Gay, y en un singular remdo de la Santa Inquisición a punto han estado de condenar a morir en la hoguera del descrédito a los seguidores de este partido.

El partido magenta, podrá ser criticado por muchas cosas, menos por una, su homofobia, en todo caso podría ser criticado por su ipsifilia u homofilia, pero nunca de homofobia. Pero le tienen ganas los sectarios desde que los partidarios de Rosa Díez denunciaron, con toda la razón, la boutade de una portada de la revista Zero(lo), por haber mostrado un guardia civil con tricornio en posición de hacerle una felación a un terrorista de ETA.

A lo largo de mi vida he conocido mucha gente, el único interés que he tenido sobre su condición sexual ha sido para comprender su perspectiva sobre algunas cuestiones de la vida, para mí no más importante que la edad, la raza, su trabajo, o sus aficiones. Los liberales respetamos a los seres humanos, exclusivamente por su condición humana, algo de lo que son incapaces los socialistas, que consideran que en su cruzada social deben cambiar los criterios de la gente para que acepten, aunque sea por imposición, la normalidad que piensan que no se les concede en la sociedad.

Tengo amigos y amigas homosexuales, me divierto con ellos y apenas hablamos de lo que su condición sexual repercute en sus vidas, es algo que siempre se queda en segundo plano, ni me siento discriminado, ni se sienten discriminados/as conmigo. ¡Qué tremenda estupidez!, discriminar a alguien por su condición sexual, sea la que sea. El clima es relajado y cómodo en nuestras conversaciones. Y sé que eso es lo normal.

Conozco a muchos homosexuales normales que están hartos de las “locas histéricas” que abanderan su condición sexual; piensan que son los elementos más perniciosos para poder vivir en normalidad en nuestra sociedad, por qué su estridencia, su distrofia estética, su tensa alarma, se ha convertido en algo que la sociedad acaba denostando y detestando, como las locuras de Zapatero, el silencio sindical, las barbaridades feministas, las inversiones históricas del olvido o el talibanismo del cambio climático: auténticos timos sociales

El problema de nuestra sociedad no es la homosexualidad, ni para los homosexuales, sino el sectarismo de izquierdas, que desde el victimismo irredento pretende revocar nuestra cultura, la cultura de la inmensa mayoría, para adaptarla a sus pretensiones neuróticas. El problema ya no es la homosexualidad en las sociedades occidentales, sino la rentabilidad del vicitmismo que por medio de los descerebrados legisladores pretende convertirnos a todos en sospechosos de homofobia, para que los colectivos homosexuales sigan viviendo del cuento y el adoctrinamiento de la sociedad.

El único problema que tienen los homosexuales normales en nuestro país, que no en otros como Alemania, Francia, Italia o Reino Unido, es que unos aprovechados de la izquierda, han encontrado un filón de oro del que viven cómodamente, mientras adoctrinan a la sociedad de su culpabilidad por los crímenes históricos que esta sociedad no ha cometido, ni se le ocurriría cometer. Pero mientras resulte rentable política y económicamente para algunos, en este país no permitirán, esta legión de sinvergüenzas organizados para delinquir públicamente, que la homosexualidad sea definitivamente normal, como tantas otras cosas de la vida.

La homosexualidad ya no es un problema para nadie en nuestra sociedad occidental–no lo es-, salvo para los socialistas que lo explotan, por qué no acaban de distinguir lo privado de lo público, para ellos todo es lo mismo. Con un argumento similar, se puede explicar la polémica que el Presidente Rodríguez Zapatero ha organizado con la imagen velada de sus hijas, para que al final se hable hasta la saciedad de la inmortal foto ante el Metropolitan de los líderes cósmicos reunidos, que es lo que realmente le interesa.

Sé que con este artículo acabo de condenarme, pero como no tenía ninguna intención de ser salvado por los sectarios organizados que se empavonan de su condición de homosexuales para vivir del erario público, me quedo tan tranquilo y desde aquí les envío, con absoluta premeditación, un liberal y solemne corte de mangas.

¡Qué os den, "locas"!.


Biante de Priena

sábado, 26 de septiembre de 2009

Hijas de un dios menor

La doctrina moral de Rodríguez Zapatero me fascina más cada día que pasa, estrambótica, zafia, desabrida, “cutre”, pero profundamente sectaria e inolvidable. Este hombre, sería capaz de dormir con la misma momia de Vladimir Illich adosada al tálamo con un calzoncillo de Fidel Castro en la lamparilla, como un antecesor suyo soñaba que alcanzaría la santidad por tener el brazo incorrupto de Santa Teresa sobre el tocador.

Este hombre, profundamente feminista, el patriarca de la androginia cultural, que quiere que las niñas aborten por su cuenta a los 16 años y se compren las after day como pirulís, que quiere que los niños descubran el sexo anal a los diez años, por aquello de facilitar la igualdad de los sodomitas con el ánimo de que los homosexuales no se sientan discriminados, que ha fomentado el botellón por todo el país entre la juventud, al igual que el consumo de drogas de diseño, pero que les prohíbe comprar tabaco; este gandul que ha provocado la descomposición de la familia ordinaria para discriminar positivamente las uniones extraordinarias, que ha agredido la convivencia de las parejas con la ley de violencia de género, como ningún mandatario occidental. Este redomado imbécil que se ha metido en todo lo que hacemos los españoles en nuestra vida privada, está preocupado por la imagen de sus niñas, y dice que ese asunto concierne exclusivamente al ámbito de su intimidad, y perdona la vida a los medios de comunicación ¡por haberse propasado!.

La vida privada de un personaje público que vive de los impuestos que pagamos todos; hombre, querer configurar como vida privada un acto como fotografiarse con Michelle y Barack Obama, el presidente de los Estados Unidos, a las puertas del Metropolitan en un viaje oficial al que ha llevado a sus niñas y la corista a costa del erario público, con excursiones programadas fuera de agenda, no sé yo si cuela en la categoría. Que el servicio de seguridad y protocolo del Presidente se haya partido las uñas porque esa foto haya aparecido en los medios y haya sido el hit de la red, pues no sé yo, suena como muy ridículo, extraordinariamente ridículo.

La reacción ante la memez del elenco informativo ha sido natural, ¿qué esperaba el cejudo?. La foto, un esperpento; las niñas, prefiero no opinar, un producto de la LOGSE y el lumpenproletariado espiritual. Que a un sectario se le apunten las hijas al gore, no es de extrañar, así ensayan para afiliarse a la UGT y el PSOE en el futuro.

El problema es que esas niñas y su generación, gracias a papá, las van a pasar más putas que Caín, porque las siete plagas llegan a España para quedarse los próximos veinte años. La familia Zapatero-Espinosa iba de luto por eso.

¿Pero dónde estaban las niñas de los Obama?. Las hemos visto tantas veces acompañando a papá y a mamá a los actos de campaña. ¿Se imaginan ustedes a Obama diciéndole a los norteamericanos que sus hijas no salen en las fotos por qué son menores?. La verdad, es que no las hemos visto mezcladas con las hijas de José Luis y la corista.

El dios menor, ha dado una lección al mundo de cómo no se deben hacer las cosas, una vez más, su censura ha provocado una reacción excepcional en el auditorio, y el pitorreo ha sido olímpico.

Solo nos queda brindar agradecimiento a Zapatero, por regalarnos momentos tan jocosos mientras nos sube los impuestos, al tiempo que destroza el país, con la gestión de la crisis y el paro.

Pero no quiero concluir sin decir algo. Este tío es absolutamente idiota, pero como a los trepas de su partido les ha hecho de oro, ahí lo mantienen, el tonto útil, al servicio de los intereses más perversos.

Aunque posiblemente la única razón que lo explica todo era la del camuflaje, como Obama es negro, en un marco como la Casa Blanca, no ir de negro daría mucho el cante. ¿Quién dijo que los Monster estaban pasados de moda?.

¿Pero que hace este pedazo de tarugo presidiendo el Gobierno de este pobre país?. Nunca pensé que pudiéramos caer tan bajo, que ridículo internacional para España con alguien como el líder cosmíco representándola, seguro que los nacionalistas le aprueban los presupuestos.

Biante de Priena

viernes, 25 de septiembre de 2009

Retrato de familia




Fake dedicado a nuestro nunca bien ponderado amigo berenger, el Señor de los Límites.

Gracias Gratal (a falta de Velázquez o Goya), jajaja

Las niñas sin rostro


El defensor del menor debería intervenir en este caso de oficio, y quizás también el fiscal de menores, porque el Presidente del Gobierno español está conculcando públicamente la libertad de expresión de sus hijas, como si fuera un talibán afgano.

No se le ha ocurrido otra cosa al demente que invitar a la retirada de una foto del Departamento de Estado norteamericano, porque en ella se veía el rostro de sus hijas. Las pobres niñas sin rostro, se van a convertir en algo parecido al hombre elefante, o a las hijas del sultán de Babia.

A los grandes hombres se les conoce por sus imbecilidades, a los pequeños gilipollas por sus delirios de grandeza. ¿Pero cómo se puede ser tan tarugo, tan imbécil?. Cuando Obama se ha paseado por el mundo con sus hijas, lo mismo que cualquier lider occidental, Sarkozy, Blair, Merkel, Berluconi. ¿Pero de qué va este tío?.

¿Te avergonzabas de nosotras, papá?, le acabarán diciendo algún día, y por eso no dejabas que la gente nos viera. No solo eso, sino que disfraza a las pobres niñas de góticas, las dos iguales, como si fueran las mismas hijas de la familia Monster o Adams. ¡Qué barbaridad!. Si hace esto con sus propias hijas que no será capaz de hacer con los que no son sus hijos.

Pobres niñas, que para agradar a papá tendrán que aprender a tocarse con diez años y todo lo que concierne al sexo anal, para sacar un sobresaliente en Educación para la Ciudadanía. Y no solo eso, para demostrar que están de acuerdo con su papá, deberán abortar a los dieciseis años como sea, sin decirle nada. Hacerse pacifistas, cambioclimatistas, tal vez feministas o quizás lesbianas, ponerse un velo y hacerse musulmanas, para que papá esté orgulloso y pueda compartir con sus amigos de la Alianza de Civilizaciones la responsabilidad de la paternidad. Deberán saber todo lo que es hoy la memoria histórica y cuando tengan el primer novio denunciarlo por violencia de género, para que vaya a la carcel una temporada. Y hacerse sindicalistas de UGT o CCOO antes de adquirir el carnet del PSOE.

El igualitario, profundamente feminista, es el primero que hace a sus hijas diferentes, extrañas, anormales, es decir, no como los demás niños, como los hijos de los cuatro millones y medio de parados, que no necesitan que su padre les difumine el rostro con el photoshop para anular su identidad, volviéndolos invisibles, o medianamente visibles, como las hijas de Rodríguez Zapatero, preparadas para convertirse en los andróginos personajes del sueño de su padre.

Pero la preocupación nacional es Andreita, la hija del divorcio de Belén Esteban y Jesulín, como si fuera anormal los cristos de una pareja mediática con los problemas que se generan en los hijos gracias a las legislaciones estúpidas de Zapatero, cuando lo más anormal de este país es el aburguesamiento rancio y letal a que este discípulo de Saturno somete a sus hijas y va a someter a los nuestros, habiéndoles puesto la vida cuesta arriba para los próximos veinte años, empobreciendo este país con sus decisiones, de las que es el único responsable, más que ningún presidente democrático de la historia de España.

Estas niñas son la mejor representación de lo que es hoy nuestro país, una nación sin identidad, sin rostro, pero pletórica de caraduras con la imagen de su identidad difuminada. ¡Ay si viviera Velázquez!, el pintor de Las Meninas o Goya, el retratista de La familia de Carlos IV, al menos dejarían un documento para la historia de la insoportable estupidez de los poderosos retratándose.


Biante de Priena

Declaración de Albert Boadella (25/09/09)


Queridos amigos, ha llegado la hora de la acción ciudadana que hace tanto tiempo esperábamos, el único objetivo que debe concentrar el esfuerzo de los ciudadanos de este país es acabar con los partidos políticos que han diezmado el presente y el futuro de esta España maltrecha. Icemos la bandera de la libertad para zafarnos (con z) del yugo que nos han impuesto la legión de mediocres que nos hemos otorgado por representantes públicos y que se han convertido en aprovechados acaparadores de nuestros recursos, que no son de nadie, por qué son de todos.

El maestro Albert Boadella ha hablado, Ciudadanos en la Red ha escuchado su mensaje, siempre lo hemos hecho. Nos ha dictado la hoja de ruta: “desde la derecha a la izquierda putrefacción total” (esto incluye UPyD, por supuesto), algo que desde hace mucho tiempo conocemos muchos ciudadanos de este país.

Certifica el diagnóstico a continuación:

“¿Pero no hay alguna salida posible? Nada. Los partidos son hoy una estructura que induce a la actuación amoral. Nada positivo puede ya surgir. No existen principios, es pura supervivencia y lucha feroz para mantenerse en el rincón seguro. Por otro lado, el mundo judicial se halla descompuesto por la politización y la propia institución monárquica tiene su prestigio seriamente erosionado.”

¿Qué se puede hacer?. El maestro lo indica con claridad meridiana.

“Tratar de acelerar el proceso de descomposición. Destruir todavía más el descrédito de los políticos. Vilipendiarlos, satirizarlos, hacerlos objeto de farsa, mofa y befa. Que nadie les haga caso, que se sientan avergonzados de su función. Solo así hay la posibilidad de que los anticuerpos reaccionen ante la epidemia y limpien la democracia”.

Acotando más tarde sus argumentos con estas palabras:

“Ya lo saben, la medicina consiste en no hacer el rastrero cuando aparece un político, riéndole las gracias y pidiéndole autógrafos. Ni le miren, como si no existiera. En última instancia si se encuentran belicosos, practiquen el corte de mangas, la muestra del trasero, el insulto e incluso, ponerle los cuernos con su pareja por poco que se despiste. En muy escaso margen de tiempo dejaran de ser noticia por parte de los canallas que los han aupado. Ya me entienden. Por lo que parece, si lo hacemos todos en la medida de nuestras habilidades puede ser que España sufra un cambio. En el peor de los casos se sentirán compensados cuando tengan que aguantar su desvergüenza”.

Con esto es suficiente, no necesitamos más pruebas del sentido auténtico de sus palabras: hay que acabar con UPyD, (como hicimos con Ciutadans), más tarde con los nacionalistas, el PP y el PSOE. Los partidos políticos son los enemigos de los ciudadanos, nosotros somos ciudadanos, luego ellos son nuestros enemigos. O ellos, o nosotros, no hay soluciones intermedias, no hay tiempo para ningún acuerdo, ni prorroga con el destino.

Asciende el telón y comienza el espectáculo, ¿quiénes son los políticos?: desde el último concejal de un pueblo remoto hasta el inquilino de La Moncloa.

Vamos a desparasitar España de sinvergüenzas, ahora o nunca. Salvemos lo que nos queda antes de que sea demasiado tarde.

Gracias maestro.


Ciudadanos en la Red

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