
Como sabes, querido XXXXXX, ayer hubo asamblea en Galicia para elegir nuevos representantes. Elección de democracia blanda y por supuesto, sin urna porque es norma de la casa, levantar brazo para reconocimiento vivo y en directo de lo que cada uno piensa y decide.
Dos alternativas oficialistas como no podía ser de otra manera y ambas demuestran sin esfuerzo alguno, las pocas luces de quienes pretenden hacer carrera política. Los buenos se están marchando o no se les permite moverse. Está prohibido hablar con ellos y los pelotari como buenos mandados, ni se les acercan.
Este proyecto lleva camino de ser partido de Pensamiento Único, o de uno solo pensando – Gorriaran – que ya está haciendo una selección, de mediocridad desconocida entre nuestro elenco político, aunque sí, con una eficaz mediocridad de cintura cada vez más entrenada.
Pocas anécdotas y ninguna sorprendente. Luís Pérez – aspirante – como es habitual en estos acontecimientos, no hace acto de presencia, aunque siempre tiene una palabra de aliento en la privacidad para todas las corrientes, aunque la suya, oficialista a tope, no es cuestionable. José Luís Castro, como siempre, habla mucho pero nunca dice nada .
Los demás aspirantes rezuman ambición, pero carecen de los más elementales méritos, experiencia y conocimientos para ese cimiento que les permita tal conquista. Gorriarán no se cansó de amenazar e invitar a marcharse del partido a quien no estuviese de acuerdo con la normativa, en una nueva demostración de intolerancia propia, de quienes presumen ser lo que no son, para poder defender lo que realmente son .
Este señor, Gorriarán, se tiene creído que el partido es suyo - ¿lo será ? - y que en su democracia verticalista, el dicta las normas y las posibilidades participativas se reducen a que la gente haga lo que él dice, que normalmente es repartir papeletas, pegar carteles y reforzar aspiraciones profesionales aplaudiendo sus intervenciones aunque como ayer se repitiesen sonoras y apasionadas ovaciones – en una demostración de las cualidades intelectuales de los fervorosos - cada vez que invitaba a marcharse a quienes no estuviesen de acuerdo con su credo organizativo.
Toda una demostración de verticalismo puro. ¿No querrán regenerar otra cosa en lugar de la democracia?.Veremos…
Ramón Marcos en su línea y sin comentarios, para no perder el tiempo con tanto ejemplo de mediocridad, aunque eso sí, como siempre, muy vertical en esa línea inequívocamente trazada por Rosa quien sí estuvo paternalista en la cena, pero no en la asamblea.
La reunión un fiasco. Dos alternativas, puntos iguales en la votación; todo sigue igual con la promesa de que dentro de cinco semanas se volverá a intentar aunque personalmente creo que como es habitual en Galicia el “ non meneallo”, tiene muchas posibilidades.
Alguien le recordó a Gorriaran su fracaso organizativo. Que el partido tiene conflicto en Valencia, Galicia, Aragón, Cataluña, Madrid, Andalucia, León, etc. A pesar de lo cual, la arrogancia y la soberbia prevalecen como enemigos irreconciliables con las buenas formas, y sobretodo, con el buen hacer.
Me temo que esto tiende a menguar, de más a menos cada día y que en el recorrido de este partido si Rosa no da un bandazo de timón, se le van a romper las velas, perderá el rumbo y recogerá la cosecha de lo que están sembrando, a pesar de haber contado inicialmente con un elenco humano incomparable que se está perdiendo en virtud de ese afán fagocitador, de quienes están en lo más alto del partido, gracias al esfuerzo de los perseguidos.
Que tengas un buen día, amigo
Kronista
Dos alternativas oficialistas como no podía ser de otra manera y ambas demuestran sin esfuerzo alguno, las pocas luces de quienes pretenden hacer carrera política. Los buenos se están marchando o no se les permite moverse. Está prohibido hablar con ellos y los pelotari como buenos mandados, ni se les acercan.
Este proyecto lleva camino de ser partido de Pensamiento Único, o de uno solo pensando – Gorriaran – que ya está haciendo una selección, de mediocridad desconocida entre nuestro elenco político, aunque sí, con una eficaz mediocridad de cintura cada vez más entrenada.
Pocas anécdotas y ninguna sorprendente. Luís Pérez – aspirante – como es habitual en estos acontecimientos, no hace acto de presencia, aunque siempre tiene una palabra de aliento en la privacidad para todas las corrientes, aunque la suya, oficialista a tope, no es cuestionable. José Luís Castro, como siempre, habla mucho pero nunca dice nada .
Los demás aspirantes rezuman ambición, pero carecen de los más elementales méritos, experiencia y conocimientos para ese cimiento que les permita tal conquista. Gorriarán no se cansó de amenazar e invitar a marcharse del partido a quien no estuviese de acuerdo con la normativa, en una nueva demostración de intolerancia propia, de quienes presumen ser lo que no son, para poder defender lo que realmente son .
Este señor, Gorriarán, se tiene creído que el partido es suyo - ¿lo será ? - y que en su democracia verticalista, el dicta las normas y las posibilidades participativas se reducen a que la gente haga lo que él dice, que normalmente es repartir papeletas, pegar carteles y reforzar aspiraciones profesionales aplaudiendo sus intervenciones aunque como ayer se repitiesen sonoras y apasionadas ovaciones – en una demostración de las cualidades intelectuales de los fervorosos - cada vez que invitaba a marcharse a quienes no estuviesen de acuerdo con su credo organizativo.
Toda una demostración de verticalismo puro. ¿No querrán regenerar otra cosa en lugar de la democracia?.Veremos…
Ramón Marcos en su línea y sin comentarios, para no perder el tiempo con tanto ejemplo de mediocridad, aunque eso sí, como siempre, muy vertical en esa línea inequívocamente trazada por Rosa quien sí estuvo paternalista en la cena, pero no en la asamblea.
La reunión un fiasco. Dos alternativas, puntos iguales en la votación; todo sigue igual con la promesa de que dentro de cinco semanas se volverá a intentar aunque personalmente creo que como es habitual en Galicia el “ non meneallo”, tiene muchas posibilidades.
Alguien le recordó a Gorriaran su fracaso organizativo. Que el partido tiene conflicto en Valencia, Galicia, Aragón, Cataluña, Madrid, Andalucia, León, etc. A pesar de lo cual, la arrogancia y la soberbia prevalecen como enemigos irreconciliables con las buenas formas, y sobretodo, con el buen hacer.
Me temo que esto tiende a menguar, de más a menos cada día y que en el recorrido de este partido si Rosa no da un bandazo de timón, se le van a romper las velas, perderá el rumbo y recogerá la cosecha de lo que están sembrando, a pesar de haber contado inicialmente con un elenco humano incomparable que se está perdiendo en virtud de ese afán fagocitador, de quienes están en lo más alto del partido, gracias al esfuerzo de los perseguidos.
Que tengas un buen día, amigo
Kronista