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sábado, 10 de febrero de 2007

El suicidio es un arma cargada de futuro

La cultura española siempre ha venerado la muerte, mucho más que otras; quizás sea porque la hemos temido más o la hemos comprendido menos. Desde la antropología se sabe que las creencias se construyen desde el miedo y la necesidad de superarlo.

En un país de tradición cristiana como el nuestro, en el que la unidad nacional se debe a los Reyes Católicos, y se viven cuarenta años de dictadura sancionados por el Vaticano con un concordato; está claro que el hecho religioso configurado en el catolicismo, ha determinado buena parte de nuestro carácter e idiosincrasia.
Solo hay que asistir a una procesión de Semana Santa, en Sevilla o Zamora, para comprobar el sabor de la muerte en el imaginario colectivo. El hijo de Dios, muere por amor hacia nosotros, y aquí surge la deuda, moral y eterna.

La muerte se festeja y se sufre en un espectáculo de sangre, dolor y tristeza. El 1 de Noviembre, el día de los difuntos se llenan de flores los cementerios, honor a los muertos. España es un gran duelo.

Pero también, desde la tradición más popular, la muerte se venera en las corridas de toros, la Fiesta Nacional. El triunfo del hombre sobre la bestia, en el coso, ante el público; en fin, la muerte como espectáculo, herencia no superada de coliseos romanos y gladiadores.

El ¡viva la muerte! de la Legión, que aquí no es extranjera, es propia.
¡Antes morir de pie que vivir de rodillas!, de la izquierda épica. La pena de muerte y la muerte de pena. La memoria histórica de la muerte. No hay que olvidar, recordemos siempre lo que ocurrió.

La muerte terrorista, las víctimas, nuestros muertos, inevitables e ineludibles. De Juana Chaos, aspirante a actor de cine tras el éxito de Mar Adentro, desde su huelga de hambre que aparenta eutanasia, que aparenta el secuestro de Blanco, desde el más puro estilo folclórico abertzale. La muerte iguala, parece decirnos. La muerte sí, podemos responderle, la representación de la muerte, no.

A Miguel Angel lo secuestraron y lo mataron, pero un terrorista siempre manipula la verdad y utiliza hasta su propia muerte para agredir, para reivindicar, para dinamitar lo que pueda. Es la diferencia, Miguel Angel era inocente, De Juana, no, es culpable sin arrepentimiento, asesino sin fin, amenaza inagotada. Más en este mundo de treguas que explotan y pactos que no se rompen por nada, todo es relativo.


Érika Ortiz ha fallecido, dicen que ha sido por autolisis (discreta forma de denominar al suicidio, vivimos la era de lo políticamente correcto), que descanse en paz, lo siento por su familia. Esta muchacha de 31 años, madre de una niña de seis, era asturiana, como su hermana la princesa, son hijas de la niebla del norte y de la lluvia.

Todas las muertes son trágicas, pero las decididas para uno mismo, tal vez lo sean más. La dualidad víctima-verdugo en una misma persona, es un fenómeno singular, que abre de nuevo la caja negra de nuestro inconsciente individual y colectivo. La destrucción de lo propio, del yo, es la antesala del nihilismo.

Decía Borges, en uno de sus relatos, que “toda muerte es un suicidio”, y tal vez no le falte razón. La vida es tan complicada, que a veces dan ganas de saltar al otro lado o de no seguir adelante. Antes el suicidio era pecado, ahora es una decisión libre, pero no creo que ni una, ni otra opción sean correctas. A esto se le denomina postmodernidad, a decir que no, a morir por nada.

El suicidio no proviene de una decisión libre, más bien es consecuencia de una acumulación de circunstancias, pocos son espontáneos. Proviene de numerosos errores, de la inmensa soledad y de la absoluta desesperanza, a todo esto alguno lo llama locura. Salir del escenario de la vida, porque la obra que se representa mata.

En esta sociedad, en la que se demuelen los valores por sistema, y se queman las tradiciones y la moral en la hoguera de las vanidades de forma gratuita, cabe preguntarse: ¿quién asesina a los suicidas?.

No hay que regresar a Ciorán, y sin embargo; la muerte por suicidio es un caso extremo de violencia, un acto terrorista contra la sociedad y la familia, una protesta de los que son exterminados sutilmente porque no pueden con la vida, y también es un mensaje.

Se utiliza para recordarle a los vivos que algo ha fallado, es una protesta discreta contra el mundo, una manifestación de un solo participante bajo la pancarta de un adiós a la vida.

La muerte se convierte entonces en objeto de influencia, para demostrarnos , que al igual que la vida, también se encuentra en el mercado de las emociones, y por lo tanto resulta manipulable. Nada queda fuera de la mano invisible de McLuhan.

Morir por algo es un arma cargada de futuro, quizás esta idea provenga de la inmolación de los musulmanes que derribaron las torres gemelas y cambiaron el curso de las cosas, y también repitieron gesta en Madrid el 11-M, cambiando la decisión de un pueblo, condicionando unas elecciones.

Todos los días mueren matando numerosos muyaidines en Irak o Palestina, para recordar que la propia muerte tiene sentido en el curso de una acción colectiva, de un propósito. El ser humano como arma, la vida como munición, es el fruto de nuestro tiempo

Algo no va bien en nuestra sociedad avanzada, en el Estado del Bienestar que vivimos, cuando los suicidas se encargan de bajar la esperanza de vida de un país, de aumentar la tasa de mortalidad. Los países del norte de Europa, lo saben desde hace años.

Esto es un acto terrorista contra el silencio o el triunfalismo político, pero también contra la sociedad que acepta las mentiras de sus dirigentes sin hacer nada. Los suicidas anónimos demuestran con su muerte que las cosas no van bien, y terminan destruyendo la paz, porque la sociedad capta inconscientemente su mensaje. Son en sí mismos un acto revolucionario, un revulsivo, un despertador que suena en medio de la noche a la que llamamos vida.

Electoralmente, el suicidio es una abstención permanente, dejo de participar en vuestro juego, no me gusta, me habéis hecho daño. Es un acto contra la represión de la vida.

Hoy ha salido en el diario 20 minutos una noticia que dice: por primera vez, las muertes por suicidio han superado a las muertes por accidente de tráfico en España, según datos del INE, para el año 2005.

¿Pero qué quiere decir realmente?. Posiblemente, algo que podemos entender, sin llegar a comprenderlo del todo. Es un mensaje, eso está claro, tal vez el que expresó Malraux, desde su magnífico criterio: “una vida no vale nada, pero no hay nada que valga una vida”. Cambiemos el futuro, seamos humanos, hay que darle más valor a la vida que a la muerte.


Biante de Priena

Una apuesta sagura

Cuan ballis a llugar a la patanca, al domino, da camping o al Carrafur,... no lu dubtis compra chandals da calidat aspañola am cuyons,..
Sigues alagant compra:

Adames a lus nazis cuatribarrats lis mulestará much,.. ¡dopla bantacha!

viernes, 9 de febrero de 2007

Inmersión Mierdística (+ extra)

Janario
En la vida no siempre se tiene la suerte de ser inmersionado por 10 segundos, como le ocurre a nuestro político protagonista. Por ejemplo, los niños catalanes no pueden elegir, y son inmersionados durante toda su educación en catalán, e imbuidos de repugnante doctrina secesionista.

Otro que -al contrario que los niños que residen en Cataluña- también puede elegir es Ignacio de Juana Chaos. Este psicópata pudo elegir no matar a sus víctimas; al igual que ahora también es libre de elegir matarse de hambre, tanto nos da. Por cierto, que hoy he publicado una viñeta en Batiburrillo que trata de este excremento subhumano. Podéis verla haciendo click aquí: Potitos con Nocturnidad y Alevosía. Y para que el día fuera completo, el Prufesor Nibey Sé me acaba de pasar este vídeo que se ha encontrado navegando por la red. ¡Que os aproveche!

Si no lo ves correctamente, haz click en este enlace: http://youtube.com/watch?v=BH782-rM7Xo

jueves, 8 de febrero de 2007

¿Ha caducado el Estatuto de Andalucía?

Ayer me he llevado una alegría, hablaba con un primo que tengo en Córdoba, con esto de que estoy en Ciudadanos, pues no nos vemos nada, y va y me dice: oye tío, que el otro día entré con unos amigos en un bar y me acordé de ti, por lo de Ciudadanos.

Había un par de señores, ya mayores, y va uno y le dice al otro que se ha enterado que los de Ciudadanos, los del partido del chaval ese que salió desnudo en los carteles, que dicen que hay que votar NO al Estatuto; y le contesta el otro, pues en este caso valdrá más vestir al santo, que desnudar a la virgen, y me quede pensando. No lo entendí, luego me di cuenta de que se refería a Andalucía, y me reí.

Tras colgar, me quedé pensando en lo largos que son algunos en esta tierra. Y no le falta razón al ciudadano, ¿qué necesidad tiene Andalucía de un nuevo Estatuto?, pues la verdad que ninguna, si todavía hay más del 50 % por desarrollar del anterior. ¿Y por qué tienen tanto interés el PP, el PSOE, e IU en sacar un nuevo Estatuto?.

Lo primero que resulta sospechoso es que se unan IU y el PP en algo, que se una el gobierno de Andalucía con la oposición, que se una el PSOE con sus rivales políticos. No se ponen de acuerdo para nada y resulta que para lo del Estatuto de Andalucía se comandan. ¡Qué cosas más extrañas se ven en la política en los últimos tiempos!.

Así que pensando, pensando, he llegado a las siguientes conclusiones, que les expongo:

Si no hay necesidad de un nuevo Estatuto, porque lo han hecho de bricolage, solo porque los de Cataluña han sacado el suyo, y además se han puesto de acuerdo IU, PP, y PSOE para apoyarlo, no cabe otra explicación que lo que quieren es instrumentalizar la cuestión en beneficio propio. A estas alturas, ya sabemos que todos los políticos barren para su propia casa, ya son muchos años.

Vamos a ver, ¿usted compraría un coche nuevo, cuando el que tiene todavía está para durar un montón de años?, y quien dice un coche, dice una lavadora, un frigorífico, una televisión, o un ordenador. Evidentemente no, a no ser que le tocara la lotería.

¿Para qué se quiere un Estatuto último modelo?. Para presumir ante los amigos, para mostrarle al resto de España que Andalucía no es menos que Cataluña, para sentirse orgullosos de lo enormes que somos, o para nada de lo anterior. ¡Quién lo sabe!.

Al final solo encontré una explicación que al menos tiene sentido, lo hacen para legitimarse a sí mismos, para que veamos que son útiles, como el funcionario que cuando vamos a buscar algo muestra que está muy ocupado y que es muy necesario. Claro, es su trabajo. Y un nuevo Estatuto es como presentar una cuenta de resultados en una empresa. Andaluces, hemos trabajado, y aquí está la nueva gran ley que hemos hecho.

Y entonces me acordé del ridículo paleto que hicimos los españoles votando Sí a la Constitución europea, a propuesta de Zapatero y el resto, y al poco tiempo, la lección que dieron los franceses votando que no, porque se dieron cuenta de que no se necesitaba una Constitución para Europa, y lo que se necesita es mejorar la calidad de vida de los europeos, que haya trabajo, que no nos frían a impuestos. Los franceses, y los holandeses dieron una lección de madurez política a los que mandan en sus países y a toda Europa.

Así que aplicando el cuento, comprendí que Andalucía tenía una ocasión de oro para hacer lo mismo con el Estatuto andaluz de la componenda y el amplio acuerdo. ¿Qué puede pasar si sale NO?, pues nada, bueno, al contrario, pueden pasar muchas cosas.

Sería un aviso a los políticos de que los ciudadanos están hartos de decir que sí a todo lo que les proponen, de que lo que se necesita es que resuelvan los problemas que tienen los ciudadanos y que no creen nuevos problemas, porque anda que si costó desarrollar el Estatuto actual, que ni se ha podido concluir por completo, y si ahora sale este, pues otra vez a empezar, más gastos y más problemas.

Claro, un Estatuto último modelo no lo vas a guardar bajo el tendejón, habrá que comprar una plaza de garaje nueva, habrá que aumentar el gasto hasta que funcione correctamente, y seguro que consume más, y además, a ver que no surjan nuevos problemas con las nuevas cosas que se proponen, que eso ya entra en el despilfarro.

Un Estatuto es como unos zapatos, cuanto más los usas mejor te quedan, hasta que se acaban, pero este no es el caso. Pues así llegué a la conclusión de que los andaluces no necesitamos para nada un nuevo Estatuto, y lo que de verdad nos hace falta son unos nuevos políticos, o los mismos, haciendo las cosas mejor. Ajá, ahí está la clave. Y lo explico.

Con decir Sí al nuevo Estatuto los andaluces no conseguimos nada, pero diciendo No, que pasa si decimos NO, pues que se arma. Entre otras cosas, porque los ciudadanos no le dicen NO a Andalucía, sino que se lo dicen a los políticos que tiene Andalucía, y a su forma de hacer las cosas. Es genial, no les parece.

Como dice la canción de Ciudadanos, vamos a darles un susto, vamos a ver que pasa si sale el NO; pues que dirán todos a coro, o cambiamos o nos echan, que aquí vienen los de Ciudadanos pisando fuerte, y esto es como en los toros el tercer aviso. Que caras se les pueden quedar, y lo mejor no es eso, hay más.

¿Que harán entonces los políticos andaluces?, pues ponerse a trabajar como locos antes de que lleguen las generales, estoy seguro de que Andalucía va a mejorar en un año, más que en diez, que falta le hace. Y todo gratis, sin ningún problema, sin ninguna consecuencia.

Si los andaluces votamos NO, veremos a los políticos trabajando a tope, y como consecuencia, las cosas mejorarán, que cuando se ponen lo saben hacer, pero con tantas chorradas que se inventan se acaban despistando. Hay que devolverlos al buen camino.

La opción más inteligente, no solo porque nos importe Andalucía, si no por nosotros mismos, es votar No; porque no pasa nada malo y puede pasar mucho bueno. Pero esto es solo lo que yo pienso, cada uno que vote lo que le parezca, yo voy a votar NO y a ver que pasa.

Además, ya habrá tiempo de votar Estatutos, y seguro que el próximo que presenten es muchísimo mejor. Tenemos que aprender a ejercer de ciudadanos, que si no nos tienen en cuenta.


F. Sánchez

Ciutadans-Partido de la Cíudadania en Andalucía Oriental

Ya estamos aquí. Y venimos para quedarnos. Necesitamos a Andalucía. No le digas NO a Ciudadanos, dile NO al Estatuto del Poder Absoluto y Disoluto. El próximo 18 de Febrero. Hazlo por lo que más quieras y por Andalucía. Tu NO, por la libertad y la igualdad. Ciudadano, vota para tí, no para ellos. Vota NO.

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