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jueves, 15 de marzo de 2012

En España no hay una democracia representativa, sino una democracia delegada


"El elector goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros" Ambrose Bierce

Es hora de que abandonemos definitivamente la demagogia a que nos someten los partidos políticos en España, porque en nuestro país no hay una democracia representativa de los ciudadanos, en todo caso es representativa de los partidos políticos. Los partidos políticos seleccionan a los elegibles para que los electores sancionen o denieguen en las urnas su decisión. Evidentemente si los ciudadanos no tienen la oportunidad de elegir más que lo que otros les permiten selectivamente desde los partidos políticos, no hay democracia representativa, sino democracia delegada (o "delegativa", según Guillermo O´Donell).

Una democracia representativa es aquella en la que están representados los intereses de los electores, en España están representados los intereses de los partidos políticos. No es usted el que elige a su representante, es Mariano Rajoy o Alfredo Pérez Rubalcaba el que decide a quien puede usted elegir. El voto en las urnas es limitado a las condiciones que le impone el partido político que usted decida apoyar con su voto.

En realidad, en la democracia española hay dos sistemas establecidos, uno para los ciudadanos y otro para los políticos. Los políticos disfrutan de un sistema representativo auténtico y pleno, los ciudadanos de un sistema representativo intermediado y limitado, por eso es más preciso hablar de democracia delegada en nuestro sistema que de democracia representativa, un privilegio exclusivo de los políticos que pertenecen a un determinado partido con representación.

Los políticos que ustedes eligen en las urnas no tienen que rendirles cuenta a sus electores, sino a los dirigentes de su partido político, porque los electores delegan en el partido político su decisión. Con cada acto electoral se ratifica un sistema arbitrario e inicuo que obliga a los ciudadanos que participan en las elecciones a seguir engrandeciendo el poder de los partidos políticos en contra de sus propios intereses.

Todos los partidos políticos que deciden participar en este sistema comparten el engaño a que son sometidos los ciudadanos, sabiendo que nunca llegarán al Parlamento aquellos que puedan cuestionar el sistema, por tanto siempre será perpetuado sine die por los que se benefician de la arbitrariedad insidiosa.

De ahí se derivan enormes consecuencias para la salud ética de la democracia en nuestro país, les pondré un ejemplo: si un político es atrapado en un flagrante caso de corrupción la responsabilidad se disuelve en las siglas de su partido, aunque a todo el mundo le parezca que un Camps, Griñán, Blanco o Riopedre son responsables, su responsabilidad está limitada por todas los vericuetos legales que amparan a los políticos frente a la justicia, algo que no ocurre con los ciudadanos. Y yo me pregunto, ¿qué más da tener derecho de pernada que derechos de patada?

Y entramos en una cuestión delirante, denunciada por Herbert Spencer en su día, cuando dijo que el derecho divino de los reyes ha sido sustituido por el derecho divino de los parlamentos, representados en las mayorías. Parece que cuando una mayoría parlamentaria decide algo ha hablado directamente un dios a los hombres, pues según y como, porque las mayorías parlamentarias no pueden decidir todas las cosas que conciernen a un país y sus ciudadanos. Siguiendo un ejemplo de Spencer, los socios de una biblioteca no pueden elegir dedicar sus presupuestos a crear un campo de tiro y gastarse el dinero para comprar libros en dianas y escopetas.

Eso se sale de las condiciones de su contrato, que está limitado por la Constitución y el Estado de Derecho. Por la misma razón una mayoría parlamentaria no puede decidir medidas que vayan contra los intereses de los ciudadanos, como ha ocurrido en las legislaturas anteriores del PSOE o en la actual del PP, y por último, todos los políticos están obligados a cumplir y hacer cumplir la ley, por lo tanto no se puede aceptar que ocurran esperpentos como a los que nos tienen acostumbrados en Parlamentos como el catalán, el vasco, el andaluz o el asturiano.

La ruptura del contrato democrático por una de las partes, es decir, el incumplimiento de la ley por parte de los políticos, conduce inmediatamente a la disolución del contrato y por tanto a la posibilidad de que los ciudadanos también puedan incumplir la ley. Este es, precisamente, el principal problema institucional que atraviesa nuestro país, porque si un político utiliza su cargo para expoliar a los ciudadanos, fuera de la ley, los ciudadanos estamos en nuestro derecho de incumplirla también en todas las obligaciones que nos corresponden. Esto convierte nuestro país en un polvorín dispuesto a saltar por los aires con cualquier chispa, porque se está produciendo una extravagante situación denunciada todos los días por los medios de comunicación, que deriva en un abuso de poder inefable, una corrupción insólita y una depravación digna de establecer medidas extraordinarias.

Si no se hace nada, si no se responde de forma adecuada a esta degeneración política, exigiendo restitución y sanción a todos aquellos que han sobrepasado los límites de su mandato, este país camina hacia el caos y la catástrofe. No se puede exigir a los demás, aquello que uno no se exige a sí mismo, la ley del embudo está bien para las tiranías, pero no puede aceptarse en un régimen democrático, aunque sea con una democracia delegada y no representativa.

Nuestra democracia no se puede comprender desde un sufragio universal cuando este es limitado, por tanto deberíamos hablar más bien de un sufragio censitario, donde alcanza su capacidad ilimitada el voto, en esta ocasión no establecido por la condición económica, sino por la condición partidaria de pertenencia a un partido. Es decir, estamos hablando de una Democracia Delegada, no de un sistema representativo de los ciudadanos.

Enrique Suárez

martes, 13 de marzo de 2012

Zapatero, el tonto más caro de la historia de España

Este hombre ha incrementado, gracias a su enorme impostura y desfachatez, el déficit público en 5 euros diarios por cada español (hasta los recién nacidos), desde comienzos de 2008 hasta finales de 2011. ¡Y todavía está en la calle y no en la cárcel!. Al mismo tiempo que una media de 1.200 españoles perdían su trabajo cada día, desde comienzos de 2004 hata finales de 2011. ¿Por qué estas sencillas cifras no salen publicadas en ningún medio de comunicación español? ¿No lo publican por coacción, miedo o ignorancia?

No nos hemos olvidado del Príncipe del PSOE, Señor de la Alianza de Civilizaciones, todavía no me explico como no está en la cárcel o el exilio. No se puede asumir bajo ningún concepto que mientras este palurdo no pase por los tribunales, España pueda recobrar el camino de la razón. El PSOE, por vergüenza pública, debería disolverse de inmediato, no es una cuestión de ideología, sino de puro latrocinio, despilfarro y tomadura de pelo. Mientras no seamos compensados y restituidos por las barbaridades a que nos sometieron no habrá ninguna posibilidad de que este país recobre la razón.

No podemos seguir viviendo en la España palurda, ignorante, cochambrosa y miserable que ha construido el PSOE, para llevarnos a comienzos del siglo XX. Debemos iniciar una operación de desparasitación de las instituciones públicas. Mientras todos los que han colocado en el Estado por enchufe sigan ahí, boicotearán cualquier proceso de solución. Se acabaron los cuentos, es hora de exigirles cuentas, por analfabetos funcionales e irresponsables. No se puede asumir ni un segundo más que después de habernos estafado y robado como lo hicieron, encima todavía se pemitan seguir dándonos consignas morales. Es inmoral ver tanto descaro e ignominia.

Cada día se confirma más la hipótesis perversa de "la tierra quemada", no se puede ser tan petardo ni queriendo, no sólo por haber conseguido la mayor cifra de déficit de la historia de España, por sus errores sostenibles y sus brotes verdes, sino por haber dejado a más de 5,3 millones de parados como legado.

¿Por qué no se exigen responsabilidades? ¿Por qué estas noticias no salen en los titulares de los principales periódicos del país y abren los telediarios? ¿Por qué el PP está echando tierra sobre la catástrofe que organizó el PSOE? ¿Qué nos ocultan el PSOE y el PP? ¿Han hecho un pacto contra los españoles? Bien está que ayer Rajoy se dedicara a leer El Marca mientras Zapatero hundía España, pero hoy tiene mayoría absoluta y no reclama nada de lo ocurrido, con pelos y señales. ¿Vamos a seguir tolerando las memeces de los sindicatos y los cuentacuentos de la izquierda española?

¿Saben ustedes cuanto nos costaron a los españoles las genialidades del emperador del talante entre los años 2008-2011? 352.005 millones de euros. ¿Saben cuánto dinero es de media por día?: 241,1 millones de euros. 5 euros diarios por cada español, hasta los recién nacidos. Cada 4 días, 1.000 millones de euros

La deuda pública española pasó de 380.681 millones de euros en el año 2007, a 641.802 millones de euros en 2010, actualmente ronda los 800.000 millones de euros.

Saben cuánto cuesta pagar el paro a los españoles sin empleo a lo largo de un año: 35.000 millones de euros. Háganse ustedes una idea de la enorme barbaridad a que nos ha sometido el PSOE durante los últimos años. ¿Y vamos a quedarnos de brazos cruzados? ¿Por qué los medios de comunicación no nos informan de lo ocurrido?

Y los del PSOE todavía no han pedido ni disculpas a los españoles por empobrecernos como nunca antes lo había hecho ningún gobierno en la historia de la democracia, por haber creado más paro que ningún gobierno en la historia de España. Todavía se permiten ofrecernos más mentiras, y todavía hay españoles que les votan, por supuesto entre los más engañados por los medios de comunicación o desde el analfabetismo político que han creado a lo largo de los últimos ocho años, para perpetuarse la ganadería electoral que sostenga en sus privilegios a una banda de mangantes.

¿No es todo ésto para indignarse y reclamar justicia de una puta vez?

Y no será por que no lo advertimos en el 2011, en el 2010, en el 2009, en el 2008....

Enrique Suárez

lunes, 12 de marzo de 2012

Asturias se hace independiente


No sería la primera vez, ya nos ocurrió con los romanos, con los musulmanes, otra vez fue en la Guerra de la Independencia y otra en la Revolución de Octubre, pero no estamos para películas. Los asturianos no somos nacionalistas, aunque sí muy patriotas, como decía Camilo José Cela, la diferencia de un nacionalista y un patriota es una cuestión de amor, el nacionalista va contra todos los demás, odia a los demás por no reconocer su diferencia; el patriota, va sobre todos los demás por el amor a su tierra, a su gente y a su historia, pero no odia a los demás, ama lo suyo. El nacionalismo es una estrategia política, el patriotismo una necesidad humana de cohesión con los compatriotas. Los asturianos somos patriotas, no somos nacionalistas. Asturias patria querida y España tierra conquistada, no se sabe por quien, pero conquistada....así está bien. Ser asturiano es ser buen español, no menos español. Eso lo sabemos todos los asturianos.

Asturias se hace independiente de las gilipolleces nacionales, decide tomar la vía de en medio, ni PSOE, ni PP, ambos son iguales, en Asturias idénticos, como clones, el PSOE nos viene ofreciendo seriedad (parece un chiste) y el PP nos viene ofreciendo estabilidad (parece otro chiste), dime de lo que pregonas y te diré de lo que careces. No vamos a entrar en el análisis de lo que estos dos partidos le han hecho a Asturias durante las últimas décadas, en el Principado hay un debate abierto sobre si nos hizo más daño el PSOE por acción o el PP por omisión, la realidad es que ambos nos hicieron daño a los asturianos y ahora, el próximo 25-M les vamos a pasar la factura, con Foro.

En realidad, aunque la gente se crea algo diferente, las diferencias entre el PSOE y el PP son más impostadas que otra cosa, teatro puro teatro para el público de La Noria. Tiene razón Álvarez Cascos, el PSOE y el PP han vivido en una coalición en el tiempo a lo largo de los últimos años, en Asturias todavía se ve con más detalle. Su jugada es magnífica, ahora tú y luego yo, tu creas miseria y yo creo pobreza, tu creas paro y yo digo que lo voy a resolver, tu te columpias haciendo lo que te dé la gana y yo hago como que no veo nada. Así llevamos en España décadas, de alternancia y opresión, y retroceso institucional, en un largo camino hacia la degeneración y la molicie.

En Asturias vamos a intentar salirnos del redil, reuniendo las fuerzas de un político avezado harto de tanta indigencia moral y las fuerzas diversas y dispersas de una indignación cívica creciente. El experimento puede funcionar, por eso en Asturias, como en ningún otro lugar de España se está viendo que lo que une al PSOE y el PP es mucho más de lo que les separa, les une la aristocracia política, la diferencia abismal con el resto de los ciudadanos, cometen errores y ni siquiera dan explicaciones, han perdido toda autocrítica, roban, dilapidan, meten la pata, pero da igual, saben que en este país ser demócrata y español es votar al PSOE o al PP y no votar a los nacionalistas. Pero esta historia se ha acabado, al menos en Asturias, tenemos la oportunidad de independizarnos del mamoneo y no vamos a desperdiciarla.

Así que nadie se asuste, más allá del PSOE y el PP está el paraíso: Asturias, con Cascos, Foro y sus hormiguinas. Vengan a visitarnos cuando quieran, les recibiremos bien, pero no se puede seguir soportando tanta cochambre mental, tanta indigencia moral, tanto despropósito pagado con nuestras vidas y nuestro dinero, para que unos sinvergüenzas sigan viviendo a costa nuestra sin rendir cuentas a nadie.

Rajoy y Rubalcaba, PSOE y PP, ¡que os den!

Enrique Suárez

sábado, 10 de marzo de 2012

Asturias se pone en pie. ¡Viva la Pepa!


"El nacionalista cree que el lugar donde nació es el mejor lugar del mundo; y eso no es cierto. El patriota cree que el lugar donde nació se merece todo el amor del mundo; y eso sí es cierto" Camilo José Cela


Nuevamente convocados a las urnas, los asturianos y los andaluces vamos a votar durante el último año una vez más que los demás españoles. Creo que ambas comunidades autónomas, a pesar de sus extraordinarias diferencias, comparten un elemento fundamental: han estado gobernadas por el PSOE durante décadas.

En ambas hay extravagantes episodios de corrupción gubernamental en marcha, en Andalucía el caso de los EREs y en Asturias el caso Riopedre. También en ambas hay un entramado estructural creado durante muchos años por el PSOE en las instituciones, en los medios de comunicación, en los pesebres empresariales y en la colección de miles de enchufados que se han reunido al calor del puño y la rosa.

Junto con Castilla-La Mancha y Extremadura, Asturias y Andalucía han sido las comunidades donde ha gobernado el socialismo en más ocasiones desde que vivimos en democracia en España. La diferencia entre la comunidad del norte y la del sur, no es por tanto de la situación política en la que se encuentran, sino de las soluciones que se procuran.

En Andalucía, el PP parece que por primera vez podrá gobernar si alcanza la mayoría absoluta, pero en Asturias se ha producido una diferencia protagonizada por la presencia de Alvarez Cascos y Foro, su partido, que si bien triunfaron en las elecciones del pasado mayo, no ha podido gobernar durante los últimos meses gracias al empecinamiento inmaduro de un PP que resultó derrotado en las pasadas elecciones y prefirió pactar con el PSOE que contribuir con Foro a la gobernabilidad del Principado.

Superar el binomio maniqueo-nacionalista

De esta forma, en Asturias se juega algo más que la alternancia PSOE-PP a la que nos tiene acostumbrados el tradicional maniqueismo español. Se juega ser la primera comunidad española que rompe con el binomio maniqueo-nacionalista que ha imperado en España durante las últimas décadas. Foro no es un partido nacionalista, sino un partido unionista, que considera que más Asturias significa mejor España. De esta forma estamos ante un acontecimiento singular en la política española, un partido que defiende su comunidad al igual que su pertenencia a la nación española en igualdad de condiciones “ex aequo”, algo que desde luego no le interesa para nada al establishment maniqueo-nacionalista que ha dirigido los destinos de este país hacia la catástrofe en la que nos encontramos, por sus excesos o por sus defectos.

Desde esta perspectiva FORO es algo más que un partido político convencional, porque su significado intrínseco conduce a una reflexión sobre la situación política española, en la que casos de corrupción por todas partes, desmadres identitarios, pérdida de valores comunes y compartidos, desigualdades insoportables, censuras y manipulaciones de la opinión pública, nos ofrecen el peor de los escenarios para integrarnos en una Europa civilizada, pareciendo que hay políticos en nuestro país empeñados en devolvernos al tercer mundo. Posiblemente, los que han vivido tantos años a costa del erario público sin dar explicaciones a nadie: partidos políticos, sindicatos, asociaciones.

Personalmente, lo que más me interesa del fenómeno Foro Asturias, el partido de Francisco Álvarez Cascos, tras muchos años estudiando la deriva de la política española, es esa ruptura con el modelo tradicional de complacencia opositora que se han brindado entre el PSOE y el PP, para perpetuar el más de lo mismo, y entre éstos y los nacionalismos. Hay otra opción emergente que parece orientada al mismo objetivo, la UPyD de Rosa Díez, que sin embargo, tras su primer y único Congreso demostró que sencillamente era una marca blanca del PSOE, algo que no ocurre con Foro, que no es una marca blanca del PP, sino una opción diferenciada y abierta, en la que se han reunido políticos que provienen del PP, tras la deriva colectivista del partido de Mariano Rajoy, asturianos hartos de que Asturias sea postergada, liberales hastiados de la deriva infame de la política y ciudadanos que provienen de la indignación cívica ante los desmadres de los políticos de todos los partidos. Todos reunidos tras la espalda de Francisco Álvarez Cascos.

Por lo pronto, Foro está obligando tanto al PP como al PSOE a mostrar que han perdido cualquier sentido de autocrítica, y que están, cada día, más alejados de los intereses de los ciudadanos en la defensa a ultranza de los intereses de sus siglas. Todavía esperan los asturianos una explicación del PSOE en relación a la corrupción que se produjo en su partido durante los últimos años y de la que todavía no se ha concluido el sumario, pasado más de un año desde el encarcelamiento de altos cargos de este partido, y por parte del PP, una explicación de por que han decidido coaligarse con el PSOE en vez de apoyar a Foro, o por que impidieron en su día la presencia de Francisco Álvarez Cascos en su candidatura. No obstante, ambas formaciones, han jugado a Procusto, impidiendo la gobernabilidad de Asturias haciendo imposible cualquier acuerdo con Foro.

La primavera política asturiana

En Asturias, se está viviendo una primavera singular en estos momentos, aunque los medios de comunicación traten de ocultarlo, cada día se celebran cuatro o cinco actos de Foro, la calle está llena de hormigas repartiendo información tras la intoxicación a que ha sido sometida la opinión pública asturiana por La Nueva España y La Voz de Asturias, vinculadas por negocios millonarios con la RTPA. Con las encuestas manipuladas en contra, con una campaña personal contra Álvarez Cascos que sería de denuncia hasta en Rusia, con una manipulación de la opinión pública por los medios adversos y los partidos rivales de Foro, los asturianos han decidido ponerse en pie y no rendirse ante las fuerzas reaccionarias que tratan de imponer la moviola a cualquier precio, en una invitación a la anestesia y la amnesia, como acertadamente ha denunciado Alvarez Cascos.

Los asturianos saben que esta oportunidad de alcanzar la diferencia que apoyaron mayoritariamente en mayo del año pasado, no volverá a repetirse en caso de que Foro no triunfe en las elecciones, por eso no dejan de venir líderes nacionales de todos los partidos a Asturias para mostrar “su apoyo” a sus candidatos, cuando en realidad, lo que necesitan esos candidatos, es el apoyo de los asturianos, que saben que no van a recibir según las encuestas reales que manejan el PSOE y el PP, no las que ofrecen, maquilladas, a la opinión pública.

Asturias se juega en estas elecciones algo más que su gobernabilidad, precisamente es la única comunidad que tiene la ocasión de mostrar que no se deja engañar por los políticos que la han defraudado a lo largo de décadas. Foro no es solo un partido político, es la decisión de los asturianos de segregarse de la estupidez política que todavía invade la nación española en todos los lugares.

Desde esta perspectiva, Foro representa la liberación que los españoles acometieron hace doscientos años de aquellos que trataban de imponerles las ideas nuevas (¿imposiciones?) venidas de una Europa dominada por Napoleón y la infamia a que unos advenedizos trataban de condenarlos, en un un vasallaje súbdito, en nombre del poder absoluto de la corona española. La respuesta de los españoles a ambos fue la declaración de su soberanía como pueblo y la creación política de la nación española moderna, con su primera Constitución.

En aquella ocasión, Cádiz fue el origen de la revolución española que nos convirtió en nación, en esta ocasión será Gijón, un 16 de marzo, el lugar donde las cosas comenzarán a cambiar en España para siempre. Ayer, los asturianos estaban en Cádiz haciendo una Constitución, aquel Argüelles que salió del oratorio de San Felipe diciendo: “españoles ya tenéis una nación”, hoy se rememora en este Francisco Álvarez Cascos que saldrá del Pabellón de Deportes gijonés diciendo: “Asturias es España y lo demás tierra conquistada por los políticos incívicos y corruptos”.

Eso es lo que nos jugamos los asturianos y todos los españoles en las elecciones del 25-M en Asturias, ni más, ni menos.

Enrique Suárez

viernes, 9 de marzo de 2012

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