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domingo, 3 de julio de 2011

Alfredo contra Don Tancredo


Rubalcaba mantiene cinco millones de españoles en el paro para ganar las elecciones. Como lo han leído, el único aspirante a candidato a presidente por la gracia del comité central del PSOE y las primarias inexistentes, que ya ni sabe quién fue Zapatero, acaba de asegurar esta misma tarde que en su partido saben lo que tienen que hacer para crear empleo y para salir de la recesión, pero que no lo hace porque eso forma parte de su programa electoral y primero tiene que deshacerse de la obra de Zapatero, del que nada sabe el PSOE, desmontando todas las cosas inútiles y onerosas que le ha legado la momia egipcia que habita en La Moncloa.

Rubalcaba, o Alfredo P., como le gusta llamarse ahora, demuestra de esta magnífica forma que le importa un bledo el futuro de los españoles, siempre que no se dejen secuestrar por él en unas elecciones. Rubalcaba, que desconoce realmente lo que es la SGAE, la Alianza de Civilizaciones y no le suena de nada un tal José Luis Rodríguez Zapatero, viene dispuesto a convencernos a los españoles, que el PSOE no es Zapatero, es más, según le han informado en el CNI por las escuchas de SITEL, se ha enterado de muy buena tinta, que el tal Zapatero en realidad es un infiltrado del PP de Esperanza Aguirre, con la intención de arruinar al partido gobernante que más parados ha producido en la historia de España.

A quien si conoce es a los chicos de Bildu, esos que están pacificando ahora el País Vasco mientras ETA depone las armas y le entrega las capuchas de los portavoces, para colgarlas en el Valle de los Caídos. También conoce, por supuesto, a los indignados de su partido que acamparon en las plazas de España, para informar a sus compañeros de que él es diferente a Zapatero. Y a mucha gente más, en realidad conoce a todos los españoles, su obra y milagros, como buen ministro policial de un Estado deshecho y sin derecho.

Sean ustedes prudentes al pensar en Alfredo, es capaz de hacer cambiar la realidad de este país si le dejan un micrófono y una cámara de televisión, quien nos ha puesto a 110 km/h porque le ha salido de las narices, para comprobar las tragaderas de los españoles, quien no encontró autores intelectuales en el 11-M, quien decía que lo del GAL era un montaje, quien ha hecho lo que le ha salido de las narices en la política española durante los últimos treinta años, tiene en realidad mucho más poder que Franco, y lo que es peor, muchos más recursos y un pueblo al que ha convertido en analfabeto, al que ha empobrecido, al que ha maniatado y al que ha sometido sin descanso.

¿Si Alfredo ha hecho todo esto estando entre las bambalinas del poder, tras estudiar durante décadas su ascenso político, que no podrá hacer cuando aspira a ser Presidente del Gobierno?, y enfrente se va a encontrar a ese Don Tancredo que es Mariano Rajoy, que parece que lo ha elegido él como contrincante; como no se pongan las pilas rápidamente en la cúpula del PP terminarán en la cárcel por violencia de género, porque Alfredo nos convencerá que tiene pruebas inexorables de que querían violar a España al descuido, o de algo peor.

Enrique Suárez

sábado, 2 de julio de 2011

Introducción a la Duernología


El DRAE nos define el término Duerno o Duerna, como una artesa o un tronco hueco en forma de canal, cerrado por sus dos extremos, que sirve para dar de comer a los animales y para otros usos.

En cuanto al origen etimológico del término nos refiere al celta *dŭrno-, cierta medida de capacidad ; cf. galés dwrn, puño, y el bretón duorn, mano. (La mano hasta el codo, que ha dicho Cascos)

En Asturias, tiene dos acepciones habituales, una para denominar el lugar donde se alimenta a los animales domésticos cuadrúpedos, habitualmente los cerdos y otra el lugar donde se recoge la primera sidra tras haberla mayado y pisado. En italiano, con el término duerno se define un grupo de cuatro.

Y cuatro caciques, precisamente, son los que organizan en Asturias el feudalismo que nos invade, y el declive sin fin de esta tierra y de su gente, en el que los nuevos amos de “la aristocracia política y económica” deciden pasado, presente y futuro de los asturianos: Cajastur, La Nueva España, el PP y el PSOE.

La connivencia de intereses entre estas cuatro entidades acota la mayoría de decisiones económicas, políticas y humanas en el Principado, la cuatrilateral asturiana, un auténtico cártel del poder público y su reparto, se ha visto amenazada ante la llegada de Foro Asturias de Ciudadanos y Francisco Álvarez Cascos a las instituciones, lo que ha hecho que se cierre sobre sí misma, y encaracolamiento, para que las cosas sigan siendo igual, según las enseñanzas del Príncipe de Salina de El Gatopardo. Desde hace más de treinta años, todo en Asturias cambia para seguir igual, en una decadencia sin fin.

Sin embargo, la llegada de una nueva formación política que ha triunfado en las elecciones autonómicas y también en las municipales, gracias al hartazgo de los asturianos que contemplan el dolce far niente de los privilegiados que se han acantonado en el poder, sin otro mérito que ser designados por los caciques de turno para ocupar los tentáculos de su mandato, ha creado una auténtica convulsión en el Principado, que realmente no ha tenido todavía la repercusión mediática que se merece, gracias a que Asturias cada día cuenta menos en el Estado español y se considera por los principales partidos políticos como un lastre del que es mejor no hablar, dejando a sus sátrapas provincianos que se encarguen del asunto.

Si no fuera por los nuevos recursos de información que proporciona internet, jamás nos hubiéramos enterado de muchas de las razones ocultadas por los que detentan el poder en Asturias, pero Foro Asturias se ha convertido en una garantía de que no hay vuelta atrás, en la pequeña revolución asturiana que comenzó hace seis meses.

El pacto del duerno establecido entre el PP y el PSOE durante los últimos años, por el que el PP guiado por Gabino de Lorenzo se quedaba con el centro de Asturias y la capital, a cambio de que el PSOE se quedara con todo lo demás, está mostrando toda la resistencia de la que es capaz para afrontar la llegada del partido de Álvarez Cascos con 16 diputados, insuficientes para gobernar en solitario, pero no para mostrar a los asturianos lo que está ocurriendo. No en vano, el reparto entre el PSOE y el PP era del 100 % de todos los negocios públicos, puestos de trabajo designados (desde directores generales a operarios de subcontratas) y actividades que se desarrollaban en el Principado, si el PSOE tenía el 60 % de los recursos el PP tenía el 40 % de recursos. ¿Para qué vamos a hacernos daño mutuamente, si todos ganamos con el negocio y los únicos que pierden son los asturianos?. Una auténtica oligarquía con apariencia de democracia.

Se ha visto connivencia en numerosas ocasiones, para ocultar la corrupción del PP y del PSOE, para hacer los grandes negocios con dinero público, para pactar la amortización de Cajastur, para colocar a todos los duernícolas sin oficio ni beneficio en las instituciones y sobretodo para mostrar el peligro que Foro Asturias representa para Asturias, según el diario oficial del duerno, La Nueva España, que se ocupó de realizar la campaña de propaganda y censura más infame que se recuerda contra un partido político en ningún lugar de España a lo largo de la historia de la democracia.

El PSOE ha pactado nombrar a un candidato del PP, presidente de la Junta General del Principado, el PSOE ha impedido que se bloquee el aparcamiento previsto por el alcalde de Oviedo bajo el Campo San Francisco, el PSOE ha cerrado filas con el PP para facilitar la amortización de Cajastur y de paso de la Caja de Castilla La Mancha, de Bono y Cospedal. El PP le ha correspondido mirando a otro lado en el mayor caso de corrupción del Principado de Asturias, el caso Riopedre, que ya ha segregado ocho nuevas causas y que afecta a todo el entramado político del Principado de Asturias, tanto al PSOE, como al PP. Pero no es la primera vez que lo hace, porque la oposición inexistente que el PP ha hecho durante los últimos años, ante casos flagrantes de despilfarro público o negligencia, como el superpuerto de “El Musel”, la Ciudad Laboral de Gijón, la Variante de Pajares o el HUCA, pero también en el uso de los miles de millones de euros que se han administrado de los Fondos europeos, tanto de los mineros, como de los de cohesión. La no beligerancia y la omertá han sido claves en este proceso de expolio al que se ha sometido al pueblo asturiano, en particular a las generaciones más jóvenes, hoy condenadas a emigrar forzosamente, como lo hicieron sus bisabuelos.

También se puede observar la parafernalia en la negación continuada del PP a establecer cualquier tipo de acuerdo con Foro Asturias, aunque nos inviten permanentemente a una representación teatral, haciendo “como sí” las dificultades existieran entre los programas de Foro y PP, cuando el programa de Foro tiene 135 páginas y el del PP tan solo 35 páginas. Su desesperación es inmensa, porque saben que esta situación a quien menos beneficia es al PP, que está boicoteando un acuerdo con el que fue, precisamente, Secretario General de su propio partido durante más de ocho años, para que sea Presidente del Principado como decidieron los asturianos en las urnas. Por su parte, el PSOE se prepara para formar gobierno en minoría, si surge la oportunidad, con el apoyo de IU y la abstención del PP

Sin embargo, este decadente proceso está sirviendo para que los asturianos puedan contemplar en toda su extensión quienes han estado gobernando su destino y decrepitud durante las últimas décadas, precisamente en contra de los intereses generales y a favor del reparto injusto de privilegios entre los edecanes y serviles al poder. La campaña de descrédito organizada por el PSOE y el PP se concentra en Foro Asturias, mostrando su connivencia coyuntural en la intención de no dejar gobernar Asturias a Francisco Álvarez Cascos, que representa la opción mayoritaria en el parlamento asturiano. Si desde el PSOE se continúa con la campaña de difamación ininterrumpida, desde el PP se sigue insistiendo que Foro Asturias no deja las cosas claras, y a tres días del fin de las conversaciones (5 de julio) no hay ningún interés por su parte en apoyar claramente las propuestas de Foro. En realidad, lo que más une hoy a PSOE y PP, es que Foro Asturias y Francisco Álvarez Cascos no lleguen al poder de ninguna forma, para que no pueda convocar elecciones, que, con toda probabilidad tras lo que se ha visto, le proporcionarían una mayoría absoluta

En Asturias la revolución está en marcha, la duernología va a terminar convirtiéndose en la ciencia que estudie todas las artimañas del poder para que unos pocos se sigan aprovechando de la inmensa mayoría, a sus espaldas, con engaños continuados y estrategias de perpetuación. Los asturianos cada día están más divididos entre los que apoyan a los usurpadores que han detentado el poder y aquellos que rehusan doblegarse a su imperio.

Foro Asturias es el partido de los indignados, que han montado sus tiendas de campaña en las instituciones políticas y económicas de Asturias, y que están dispuestos a continuar en la brecha hasta que logren mostrar a los asturianos la plaga de parásitos políticos y económicos que se ha convertido en endemia en el Principado, auténtica sangría que impide cualquier avance hacia el futuro y nos mantiene atrapados en el pasado del siglo XVIII, no es extraño que en estas circunstancias, Francisco Álvarez Cascos a quien más mencione es a Jovellanos, porque en Asturias, en cuestiones de poder, seguimos estando en la época en que Carlos IV era dueño de tierras y almas.

En fin, avancemos en el conocimiento definiendo la Duernología: ciencia que estudia la corrupción política existente en común entre partidos supuestamente opuestos que representan públicamente su asimetría, cuando en realidad participan de beneficios y privilegios que comparten. Cártel político que monopoliza el poder y sus beneficios entre facciones que se presentan como opuestas ante la opinión pública, oligarquía de opuestos. Ej. Pacto del Duerno en Asturias, Pacto del Pardo entre Sagasta y Cánovas, pacto del PSOE con el dictador Primo de Rivera.

Enrique Suárez

viernes, 1 de julio de 2011

Manipulación de la información en las instituciones públicas: la cuestión de la violencia de género

Viviane Reding, Comisaria de Justicia de la Unión Europea

El elemento indispensable para confiar en las instituciones del Estado es su credibilidad. La sociedad de la información requiere que las fuentes institucionales sean fiables, creibles, y rigurosas, sin embargo, a lo largo de los últimos años hemos asistido a una ceremonia de la confusión urdida desde el Gobierno y desde distintos gobiernos autonómicos, así como desde numerosas entidades municipales e institutos de la administración pública. Evidentemente, también han surgido numerosos casos de intoxicación en otras instituciones como las Cajas de Ahorrros, por ejemplo la CCM y la CAM, que recientemente ha visto como fracasaba su fusión con Effibank. Esclarecer lo ocurrido es algo que nos interesa a todos los ciudadanos de este país.

A excepción del Insituto Nacional de Estadística y algunos organismos históricos y selectos, a fecha actual las informaciones que nos procuran desde el Estado tienen la menor credibilidad de su historia. Es difícil saber cuantos parados hay en España, a cuanto asciende la deuda o cuanto es el déficit público al que nos enfrentamos.

El CIS, recientemente ha sido denunciado por manipulación de sus cifras en las encuestas, y su respuesta ha sido una inexactitud, por no decir una mentira. En la administración de la Junta de Andalucía el caso de los ERE, las dádivas de Chávez a su familia o el caso de Mercasevilla ha mostrado el grado de corrupción al que están expuestos los andaluces. Los casos de manipulación desde la Administración Pública, detectados por los medios de comunicación y por los recursos espontáneos de la Red, son innumerables.

Censura de los datos reales, propaganda de datos irreales e intoxicación con informaciones falsas han acompañado a la administración socialista habitualmente, así como a algunas comunidades del PP. La realidad social, económica o política que se presenta a los ciudadanos españoles, poco tiene que ver con la realidad auténtica.

Quizás uno de los casos más graves de manipulación de la información urdida desde el PSOE haya sido la cuestión de la violencia de género, actualmente en España se produce una de las tasas de letalidad más bajas de Europa (junto con Italia, Francia y Portugal, países de tradición católica), que no supera las 5 mujeres fallecidas por millón de mujeres, cuando en países próximos al Norte o al Este de Europa se acerca a las 10 mujeres fallecidas por millón de mujeres. Pero si lo referimos exclusivamente a la población autóctona la cifra disminuye hasta 2,5 mujeres por millón, mientras que la de población inmigrante (un 50 % del total) se aproxima a las 14 mujeres fallecidas por millón. Las cifras son aproximadas, dado el hermetismo informativo establecido por las administraciones públicas, suplido por algunas instituciones alternativas.

En este país, todas las estrategias impuestas desde el feminismo por el PSOE, nos llevan a una situación extravagante, comparado con el ámbito europeo, pues la legislación más extrema se da en España, con el menor número de casos de Europa, tradicionalmente y no por la legislación impuesta. El país que más recursos dedica por habitante a la cuestión de género, proporcionalmente a su renta per cápita, de toda Europa es España. La red pública asistencial más importante de Europa sobre la cuestión de género se da en España, y el mayor número de personas contratadas para dedicarse a la cuestión, por habitantes también se da en España. En nuestro país se ha impuesto una ley de paridad, insólita en otros países del ámbito europeo. En ningún otro país de Europa se dedica tanta atención informativa a la cuestión de género como en España, ni tampoco tan sesgada.

Realmente con la cuestión de género, podemos comprobar el modelo de funcionamiento estratégico del PSOE en muchos otros ámbitos políticos: se magnífica un problema, se institucionaliza la falacia, se crean institutos y organizaciones para atenderlo, se contrata personal, habitualmente del partido para asistirlo en la administración pública, y dentro de unos años se presentarán los resultados como un gran éxito de la política socialista, cuando en realidad, todo el despilfarro que se ha dedicado a la cuestión, no han descendido las cifras a las que serían esperadas si no se hubiera puesto en práctica tanta parafernalia . Se han llegado a ocultar las cifras de la violencia dómestica que afectan a hombres y niños, con tal de destacar las de las mujeres, en interés de cuadrar el círculo de sus propósitos.

Hace un año, Viviane Reding, Comisaria de Justicia Europea denunció la actitúd frívola y frentista del Gobierno español en la cuestión de género, al tratar de imponer una euroorden al respecto, no avalada por los 27 países que conforman la Unión Europea y utilizar las instituciones eureopeas como si fueran una marioneta. La Comisaria Europea de Justicia rechazó la creación de un Observatorio Europeo para la Violencia de Género.

Recientemente, el Delegado de Gobierno para la Violencia de Género, Lorente, ha reconocido que España es el país que más medios (y dinero) invierte proporcionalmente de Europa en la cuestión de Género, mientras que la Comisaria de Justicia decía que el nivel de atención del problema en España era muy bajo.

Evidentemente, algún día tendremos que descubrir como siendo España el país con una doctrina más inquisitorial en cuestión de género de toda Europa, teniendo una de las cifras de mortalidad más baja de toda Europa, incluso antes de la legislación y tras las medidas espectaculares del gobierno socialista, resulta que al entender de la Comisaria de Justicia Europea, tiene unos niveles de protección muy bajos.

Por último, la Comisaria de Justicia Europea, Viviane Reding, ha denunciado como chapuceras, las propuestas realizadas por el Gobierno español en materia de género. Desde el año 2004 se han dedicado en España miles de millones de euros a atender la cuestión de género, cuando las cifras de partida no requerían de ninguna forma ese despliegue de recursos, aunque seguramente estaba más condicionado por el interés del PSOE de introducir en la administración pública española unos miles de compañeras con puesto de trabajo fijo y posiblemente orientadas a la capatación electoral. Lo peor de todo es que tras siete años, y la ingente cantidad de recursos de todo tipo que se han invertido, por la obsesión particular de los Gobiernos de Zapetero más que por las necesidades reales, ha resultado que según los criterios vigentes en la Unión Europea es una auténtica chapuza, según la Comisaria de Justicia, Viviane Reding.

El día que en España nos quitemos el burka feminista que nos han impuesto, vamos a descubrir que las cosas se han hecho mal también, en uno de los programas estelares del gobierno socialista, creando posiblemente, mucho más daño a la población española del que hubiera sido necesario habiendo actúado con rigor y conocimiento y no desde planteamientos fanáticos, sectarios, y pesebristas. Y el PP de Mariano Rajoy de vacaciones, no vaya a ser que le acusen de machista.

Enrique Suárez

jueves, 30 de junio de 2011

La irracionalidad del socialismo


A los embaucados por el socialismo

Decía Alexis de Tocqueville que tras cualquier propuesta de igualdad siempre se oculta la envidia, Friedrich Nietzsche añadía al socialismo la condición de pereza, sobre todo mental, pero quizás fue Winston Churchill, el que mejor definió sus “virtudes”: "el socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.

Sin embargo, las críticas más duras contra el socialismo provienen de pensadores anarquistas, Mijail Bakunin consideraba: “la libertad sin socialismo es privilegio y progreso, socialismo sin libertad es tiranía, brutalidad y una mierda” y Pierre Joseph Proudhon, el azote de Marx, decía: “...los socialismos, no creen en la igualdad por naturaleza y educación. La suplen por decretos soberanos que no pueden soportar, sin importar lo que hagan. En lugar de buscar justicia en la armonía de los hechos, la toman de sus sentimientos, llamando justicia a cualquier cosa que les pareciese amor por el vecino e incesantemente confundiendo hechos de la razón con hechos emocionales.”. Los famosos motivos para creer en el pleno empleo de los cinco millones de parados, que es todo lo logrado.

Creer que el socialismo puede resolver los problemas complejos que surgen en las sociedades avanzadas, en condiciones de libertad y justicia, es de una ingenuidad inverosimil, de similar magnitud a la que propusiera que los extraterrestres van a acudir a resolver la crisis económica antes de que Zapatero se vaya de La Moncloa.

El socialismo no respeta la democracia, la usurpa siempre, imponiendo el despotismo colectivo de entelequias amorosas como la búsqueda de la igualdad, la solidaridad fraterna, la justicia social o la paz universal. Su lenguaje siempre destila bondad, generosidad y altruismo, invita a a la fe en la ingenuidad perpétua y aboga por la erradicación de diferencias sociales y privilegios, sin embargo, como doctrina materialista y mecanicista, termina siempre aboliendo la libertad en función de propósitos más excelsos y tratando a los seres humanos como niños que requieren instrucción y vigilancia, como criminales egoistas si se apartan de sus designios, o como cosas inertes, elementos de un puzzle colectivo, homogéneos y reiterados, que por ingeniería social pueden ser reducidos a clones idénticos.

Para el socialismo el ser humano es un problema incómodo, porque en un plan diseñado de forma inteligente, cuando la realidad no se ajusta a sus propósitos, por culpa de los seres humanos que no cumplen exactamente con lo que les corresponde, jamás fracasa el socialismo o sus diseñadores, sino los estúpidos mortales que deciden existir como les da la gana sin cumplir con toda la legión de leyes que se imponen para corregir sus excesos y sus defectos. El socialismo jamás se equivoca, porque es infalible, en todo caso, se equivocará la realidad, porque no sigue el camino diseñado por el socialismo.

Quien trate de comprender la lógica racional intrínseca al socialismo, siempre se encontrará con innumerables contradicciones, habitualmente opuestas a la condición natural de los seres humanos, que es la diferencia. Socialismo y libertad son conceptos opuestos, al igual que muerte y vida. El socialismo es la doctrina política que más expolia al ser humano, convirtiéndolo en un elemento más del rebaño social, indiferente, obediente, que acepta la esclavitud de forma voluntaria, la alienación obligatoria y la anomia por decreto. El lecho de Procusto es su paradigma de evolución humana, lo que sobra se quita, y siempre sobra lo que le parece bien a Procusto. Aunque el cristalero de Bastiat que por la noche rompía los cristales de las ventanas de aquellos que por la mañana acudían a él para que los repusiera, tampoco es desdeñable.

El socialismo ha convertido el poder absoluto del antiguo régimen en el absoluto poder de un régimen antiguo, en el que se sustituye la tiranía individual por la tiranía colectiva. Una pirámide invertida no puede sostenerse demasiado tiempo en equilibrio, y cien desinformados no pueden tener más razón que alguien con conocimiento, por mucho que la democracia les ampare. Cuando en la democracia prevalece, exclusivamente, el criterio de que la mayoría tiene razón, asistimos indefectiblemente a la quiebra del bienestar de la mayoría, porque reducir la democracia a una decisión mayoritaria, sería lo mismo que reunir a todos los trabajadores de una obra en construcción para que decidan como deben ser los planos de un edificio por votación, y como debe realizarse a partir de ellos su construcción, considerando que el criterio de los arquitectos y los aparejadores, tiene el mismo valor que el de cualquiera de ellos.

Si el edificio se termina cayendo, el error nunca será de los trabajadores que han votado equitativamente el proyecto, sino de la democracia, de las condiciones del terreno, o de la mala calidad de los materiales, en un acto de irresponsabilidad inadmisible, al fin y al cabo, siempre podrán decir, nuestro error no fue votar, sino que alguien nos dijera que lo hiciéramos, nosotros no estábamos cualificados para decidir y si lo hicimos, fue porque alguien nos invitó a hacerlo en nombre de la democracia. La corrupción no es siempre accidental, hay ocasiones que tiene fácil explicación, porque evidentemente las obras que se acaban cayendo, terminan produciendo más beneficios para aquellos que tienen el privilegio de imponer su construcción, cien veces si es necesario, como el dinero público no es de nadie.

Nadie se atrevería a volar en un avión siguiendo las decisiones democráticas del pasaje, pero sin embargo, el socialismo pervierte la democracia, al reducirla exclusivamente a la decisión de la mayoría, sin considerar que la democracia de nada sirve, si convierte la razón en razón social. ¿Se imaginan ustedes que se votara, tras la instrucción adecuada y la propaganda oportuna que 2 más 2 son cinco y se hiciera un decreto aboliendo que eran 4 y a partir de ahí se cambiara la realidad, con el nuevo criterio?, pues algo parecido es lo que hace el socialismo cuando gobierna, en nombre de la democracia, porque la razón social es todo, la nueva divinidad a la que hay que rendir servidumbre.

El proceso de decisión del socialismo siempre sigue una regresión a la media, partiendo de una desigualdad en la riqueza, como decía Winston Churchill, alcanza un reparto equitativo de la miseria. Las obras "democráticas" del socialismo que sustituye la razón social por la razón, se terminan cayendo; la economía termina sucumbiendo y el bienestar se acaba agotando. Ruinas por todas partes es lo que deja el socialismo como legado, escombros esparcidos por las áreas donde ha intervenido, montañas de errores que acabamos pagando todos, mientras los que han decidido imponer la servidumbre de la razón a la política, del individuo a la sociedad, de la democracia al socialismo, y del ser humano a la obra del poder, se marchan sin decir adios, y los que les han hecho caso se quedan en el paro, esperando que las cosas vuelvan a ser normales. Pero lo que resulta más fascinante es comprobar que un ciudadano que se queda en el paro con un gobierno socialista, habitualmente se queda tranquilamente callado como un fósil, mientras que si se queda parado con un gobierno no socialista, descubre en el gobierno inmediatamente al causante seguro de su desempleo, y si no ocurre así, ya se lo recuerdan los sindicatos.

¿Cómo puede ser tan inocente la gente? ¿Cómo puede dejarse engañar tan fácilmente?. Con el PP de José María Aznar había 1,7 millones de parados en 2004, hoy, con José Luis Rodríguez Zapatero hay 5 millones. Se dice pronto, pero 3,3 millones de trabajadores están en el paro hoy gracias a los gobiernos del PSOE y José Luis Rodríguez Zapatero, y los socialistas todavía les amenazan con la llegada de la derecha y se quedan tan frescos.

Y que a nadie se le ocurra decir que el socialismo se equivoca, porque inmediatamente será considerado un fascista, como ayer era considerado un hereje el que negaba la obra de Dios. Y que nadie se atreva a juzgar jamás al socialismo por los resultados, porque lo importante en esta vida son las buenas intenciones, aunque terminen condenándonos a la miseria, el oprobio, la desesperación, la pérdida de calidad de vida, la infelicidad y un endeudamiento insostenible que terminarán pagando nuestros tataranietos, prueba del altruismo que ha legado el socialismo a las próximas generaciones.

Definitivamente, no hay peores crímenes que aquellos realizados en nombre de la bondad, cuando alguien les diga que les va a arreglar la vida, pónganse a temblar, y si es socialista, salgan corriendo en dirección contraria a la que les propongan.

Enrique Suárez

miércoles, 29 de junio de 2011

"La Batalla" de Arthur C. Brooks


A todos los damnificados del socialismo

Arthur C. Brooks(*), considera que el nuevo eje de conflicto cultural, social y político en los Estados Unidos no gira sobre el racismo, las armas, el matrimonio gay o el aborto; sino entre una minoría socialista que busca la redistribución de la riqueza (la coalición del 30%) y una mayoría que apoya el libre mercado y la ética del trabajo (la mayoría del 70%).

A pesar de que la mayoría de los norteamericanos creen en la libre empresa y la libertad de mercado, la izquierda establece un dominio sobre una clase social diversa que va desde conocidos actores de Hollywood, hasta profesores de Universidad, pasando por periodistas, intelectuales, activistas y creadores de opinión a sueldo. Esta coalición ha funcionado como un lobby relativamente organizado que trata de implantar el socialismo en los Estados Unidos de América, sin prisa, pero sin pausa. Mientras los movimientos de la derecha republicana como el Tea Party se muestran abiertamente en sus manifestaciones, este grupo actúa de forma sinuosa tratando de controlar la opinión pública desde los medios de comunicación y diversas plataformas organizadas.

Utilizando los recursos de la retórica, la propaganda, la manipulación de la información, la censura y la intoxicación han logrado imponer entre los sectores menos formados y los menos expertos (desinformados, jóvenes, desarraigados, inmigrantes, desempleados habituales y algunos aventureros) la especie de que la redistribución de la riqueza, a la larga, es la mejor forma de evitar conflictos sociales, aunque se creen diversos problemas en los comienzos de su implantación. Expertos en comunicación diseñan las estrategias de proselitismo, considerando que el socialismo es la única opción moral, y que los valores tradicionales de los norteamericanos, los descritos magníficamente por Alexis de Tocqueville en su día, en La Democracia en América, están devaluados, son anticuados y resultan inservibles para los tiempos actuales. Así la competitividad, la superación personal, la cultura de la libertad, el esfuerzo personal y la ambición emprendedora en búsqueda de la felicidad personal, son elementos nocivos para la convivencia.

Desde las posiciones de la izquierda norteamericana se habla de moralidad, del bien y del mal con facilidad, considerando que las opciones colectivas son la únicas válidas para el futuro, el socialismo es imprescindible. Los derechos están antes que los deberes, y el Estado debe convertirse a medio plazo en el sustituto de la Divina Providencia. ¿Y quién paga los gastos?. Eso es lo que menos importa, en este recreo social que pretenden implantar los activistas del progreso: lo pagarán los que trabajan, que tendrán que trabajar cada día más para mantener cada día a más personas sin trabajar con más derechos y prestaciones públicas, y si no llega, siempre se puede incrementar la deuda o enajenar el patrimonio público, lo importante es satisfacer las necesidades y deseos de los ciudadanos, sobretodo de los más desafortunados, los que menos han hecho por sí mismos, los que pudiendo trabajar se acogen a subsidios y los que están dispuestos a votar por aquellos que les ofrezcan la vida más fácil con el mínimo esfuerzo, porque en realidad, es la mejor forma de asegurarse un futuro triunfo electoral permanente.

El argumento clave de Brooks quer recorre las páginas de su libro La Batalla, no es otro que la libre empresa, el mercado y el capitalismo, no son, a pesar de lo que traten de imponer sus detractores, más que una evolución del humanismo, que pretende que los seres humanos, en libertad, se puedan desarrollar en plenitud, sin límites impuestos por doctrinas materialistas falaces, que lo único que pretenden es derribar el sistema norteamericano fundamentado en el derecho inalienable de cada ser humano a buscar su felicidad, siempre que respete las leyes y pague sus impuestos.

La libre empresa no es, por tanto, una alternativa económica, sino una condición de identidad que nos procura significado y soberanía, nos concede poder individual y nos permite mantenernos independientes, en un ámbito de pluralidad, un antídoto contra la servidumbre al mismo mercado y al Estado, máximas representaciones del poder.

Brooks argumenta que es la Izquierda la que es totalmente materialista, porque asume que redistribuyendo el dinero puede redistribuir la felicidad, sin embargo lo que se ha visto a lo largo de la historia es que toda intención de redistribución por parte del Estado siempre ha conducido a la miseria, porque el dinero recibido que no ha sido ganado enferma la cultura del esfuerzo y la actividad creativa emprendedora, que son los verdaderos caminos a la felicidad, tanto individual como colectiva.

El engaño está servido para los espíritus menos críticos y adocenados, porque si se premia no hacer nada igual que trabajar denodadamente, quien trabaja más cada día lo hará menos y quien no trabaja, seguirá sin trabajar. La idea de la redistibución por motivos de moralidad pública, es posiblemente la más perniciosa contra los valores occidentales, y además resulta extraordinariamente injusta: ¿Qué tiene de justo tomar el dinero ganado por una persona y dárselo a alguien que no se ha esforzado lo más mínimo por obtenerlo? ¿Qué tiene de justo que les paguen lo mismo a dos personas, una que trabaja todo lo que puede y otra que no trabaja, aunque pueda? ¿Hasta que punto las prácticas de redistribución indiscriminadas no fomentan el parasitismo social?.

De la propaganda sólo comen los que la hacen, mientras que todos los demás la pagan. Quizás mañana, de seguir así, sea necesario abolir la ópera, cerrar las universidades, enajenar el patrimonio público, homegeneizar todo pensamiento y limitarse a ser lo que el Estado decida, como en la ucronía descrita por Aldous Huxley en Un mundo feliz o la utopía de 1984 o La Rebelión en la Granja de Orwell. Cuba es un espejo para los Estados Unidos que pretende la coalición del 30 %.

La obra de Brooks nos recuerda las de autores que han considerado el socialismo como la doctrina política más perniciosa, desde Alexis de Tocqueville, (que decía que era incompatible con la democracia), hasta Ayn Rand, Hayek, Arendt o Milosz.

(*)Brooks es una figura reputada y de gran prestigio en el panorama económico mundial como presidente del American Enterprise Institute -el think tank conservador más importante de Estados Unidos-. Además, sus tesis han tenido buen calado en el discurso del Partido Popular en nuestro país. El ex presidente del Gobierno José María Aznar, que escribe el prólogo, se inspiró en él para crear FAES.

Enrique Suárez

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