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domingo, 23 de enero de 2011

Los sucesores de Franco


“Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para el pueblo el más sagrado e indispensable de los deberes”.
Maximilien Robespierre


Han tenido que transcurrir 33 años para que en este país nos hayamos dado cuenta de la gran verdad que Franco nos ofreció en su testamento cuando dijo que lo dejaba todo “atado y bien atado”; cuarenta años de poder absoluto y autoritario le permitieron conocer perfectamente el pueblo sobre el que ejerció su dictadura. Los partidos políticos españoles son los herederos legales del “franquismo”, que impiden y seguirán impidiendo, el desarrollo de una auténtica democracia (de ahí su absoluta ilegitimidad) como la que viven en otros países avanzados.

Es hora de que los españoles que no lo sepan, descubran que durante las tres últimas décadas no hemos sido ciudadanos libres y soberanos, porque la soberanía de los españoles ha sido secuestrada y usurpada por el PSOE, el PP, nacionalistas y otros. Sin soberanía propia es imposible alcanzar la condición de ciudadanía, fundamentalmente porque no hay libertad para que eso pueda ocurrir. La demostración de que el pueblo español de “no-ciudadanos" no tiene soberanía la podemos observar cada día en la televisión cuando constatamos que en España vivimos en un régimen estamental con dos clases bien diferenciadas y homogéneas: los políticos, con todos los privilegios, y los mal denominados “ciudadanos”, con todas las desposesiones.

Pero quizás lo más destacado de lo acontecido sea la contumacia de los poderosos en continuar imponiendo “sus reglas despóticas” ante la ignorancia de sus súbditos, eso sí, maquilladas democráticamente. Para que siga existiendo un abismo que separe el ejercicio del poder y su sufrimiento estoico por los ciudadanos, incapaces de modificar su opresión, una estafa tan descomunal tiene que estar bien urdida y compartida por todos los estafadores, al menos en su ocultación a los estafados.

Los políticos españoles recuerdan cada día más a la nobleza y el clero de los regímenes absolutos previos a la revolución española de 1812 que a las organizaciones democráticas que existen en Estados Unidos, Francia, Reino Unido o Alemania. La nobleza es el PP y el clero el PSOE, luego tenemos los nacionalistas que todavía están más atrasados y representan poderes feudales, el resto de los españoles somos sus súbditos: siervos, vasallos, y esclavos.

Resulta fascinante comprobar como en este país los políticos de todos los partidos se han puesto de acuerdo para estafar a los españoles diciéndonos que vivimos en una democracia, creando un auténtico “cártel político” amparado por los medios de comunicación, posiblemente los más dependientes del poder de todo Occidente; por otra parte, la intelectualidad española, de la que los periodistas forman parte, ha ratificado como legión de edecanes el oprobio con enormes aplausos, en solícita disposición a la recepción de privilegios, subvenciones y prebendas institucionalesl. En España tenemos conformada una casta de poderosos que recuerda en su privilegio a los brahamanes de la India, mientras que los españoles de a pie recordamos a los apestados parias. ¿Podemos seguir así por mucho tiempo?

Mientras que en otros países los ciudadanos se ocupan de sus cosas y confían en el funcionamiento de sus instituciones y en el rigor con que se administran las cosas públicas, en España estamos condenados a soportar la histeria de los ineptos que se ocupan de mandar, igual que mandaba Franco, porque gobernar es otra cosa y exige respeto por los gobernados, algo que nunca han tenido los políticos españoles por sus electores. Ese es el singular retraso civilizatorio de España que explica, mejor que otros, todos nuestros males: la incivilizada representación política que tenemos en España.

Vientos de cambio

Sin embargo, las cosas están cambiando deprisa porque en las encuestas del CIS cada día crece más el número de españoles que consideran que tras el paro y la crisis económica, los políticos son el problema más grave que tenemos en este país. Si esa encuesta se hiciera entre los españoles más independientes, cultos, libres, con criterio propio, o entre ciudadanos de otros países democráticos residentes en nuestro país, sin duda situarían la forma de hacer política en España como la principal causa de nuestros problemas, muy por encima de la crisis económica y el paro; pero también con una simple reflexión todo el mundo puede comprenderlo: de las tres variables expuestas, solo hay una que tiene posibilidad de explica a las otras dos, por lo tanto es la que tiene con seguridad más peso en las causas. El paro y la crisis económica no pueden producir una clase política infame, pero una clase política infame si puede producir la crisis económica y el paro. Reflexionen un instante.

Los avances en las nuevas tecnologías, nos ofrecen hoy información suficiente para comprobar que la democracia en España es una auténtica estafa pública, las posibilidades de comunicación permiten propagar la noticia entre más número de españoles. Los partidos políticos, como hicieron todos los detentadores de poder de todas las épocas, se resisten a abandonar el poder, prueba de ello es que nunca han tratado de representar los deseos y la voluntad de los ciudadanos y así nos va, sino precisamente lo contrario: aprovecharse de la ignorancia política y la providencial inocencia de los españoles. Al igual que los estafadores se aprovechan de los pardillos.

Los privilegios insoportables

En España nos dirigimos hacia una auténtica Revolución Política que puede ser pacífica o no, dependiendo de lo que hagan los políticos y lo que hagamos los ciudadanos. Hasta que los ciudadanos no sometamos a los políticos al control civil directo, no intermediado, en España no viviremos en una democracia.

Todos los errores de los políticos que quedan impunes son consecuencia de la opresión política que soportamos estoicamente. En una democracia no se puede permitir un régimen estamental, en el que haya castas que disfruten de privilegios, mientras la inmensa mayoría soportemos los perjuicios a que nos someten. Ese régimen no es democrático, porque no hay democracia alguna cuando estamos obligados a soportar a una legión de ineptos en el gobierno para que más adelante sean sustituidos por otra legión de ineptos que hagan lo mismo, es decir, vivir magníficamente a nuestra costa, en plena impunidad sobre sus resultados, salvo la sanción de abandonar el poder (siempre bien amparada en su salida por las empresas a las que han ofrecido sus servicios cuando estaban dentro).

Hasta que los ciudadanos españoles no descubran la enorme farsa democrática que se representa en España, seguiremos sufriendo la opresión y privilegios insoportables por parte de los políticos. Nuestro sistema democrático es simplemente aparente, irreal, una ilusión.

Cuando los ciudadanos acuden a las urnas a depositar su voto entregan un cheque en blanco a los políticos en los que confían, que les concede patente de irresponsabilidad para hacer lo que les venga en gana, habitualmente en contra de los mismos ciudadanos que han confiado en ellos desde las distintas formaciones políticas. Vean ustedes lo que ha ocurrido con el PSOE y el precio que pagan sus electores por lo ocurrido, que quedará absolutamente impune con abandonar el poder para que gobierne el PP. Nada cambiará, dentro de unos años volveremos a estar igual con el PP y todo se redimirá con que el PSOE vuelva al Gobierno.

Nuestro sistema democrático es fraudulento, está organizado para concentrar el poder en dos partidos políticos que obtienen el 90 % de la representación, generándose una entidad de dominio prácticamente absoluto a lo largo del tiempo, que se sucede en el tiempo de forma alternante. En España, tras treinta años de democracia, tan solo tres partidos políticos han gobernado este país: la UCD, el PSOE y el PP. Si se analiza en detalle lo ocurrido llegaremos a la conclusión de que en realidad vivimos en un régimen absolutista, maniqueo y dogmático, que se reproduce y sucede a sí mismo, lo que ha conducido al deterioro y empobrecimiento paulatino de la escasa calidad democrática en nuestras instituciones.

No somos pocos los españoles que nos preguntamos cómo hemos llegado a tener entre los representantes públicos que nos hemos concedido un elenco de personajes que tendrían numerosas dificultades para buscarse la vida fuera de la política. Sin embargo, el proceso de selección negativa de los representantes del pueblo es fácil de explicar si se comprende que proceso han seguido para su elección: la designación por las cúpulas de los partidos, no la elección directa por el pueblo. Esto es una estafa democrática, porque los políticos designados son responsables ante las cúpulas de sus partidos y no ante el pueblo.

Los representantes políticos a los que mostramos nuestra confianza en las urnas electorales no han sido elegidos por los ciudadanos, sino designados por las cúpulas de los partidos políticos, a espaldas de los ciudadanos; ni siquiera por los afiliados a los partidos políticos que lo único que hacen es ratificar todo lo que les presentan desde las cúpulas y esperar que alguien se acuerde de ellos para incluirlos en alguna lista electoral en un buen puesto, para renovar la casta.

La rebelión ha comenzado

Las cúpulas de los partidos establecen una barrera para que los afiliados no puedan decidir, se ha comprobado en el intento fallido de imposición de candidato por el PSOE en la comunidad de Madrid, o el rechazo logrado del ex ministro Asunción en Valencia. También en el caso de Francisco Álvarez Cascos se ha observado un auténtico pucherazo de la cúpula del PP, además de haberse comprobado que Mariano Rajoy ha mentido a los españoles, pues ofreció en su día una solución estatutaria para la candidatura de Asturias y ha impuesto una alternativa antiestatutaria. ¿Quién va a atreverse en el PP a recordárselo?, creo que nadie.

Francisco Álvarez Cascos ha dado el primer paso desde el poder para el cambio que se avecina, cuando nos ha hablado de la “civilidad política”, imprescindible condición para que este país recupere sentido y razón. Desde su antiguo partido los cantos de sirena le piden que regrese, que se rinda, que se someta, aceptando la ignominia como prueba de pertenecer a la casta, al mismo tiempo que desde el partido rival le acusan de representar a la extrema derecha (palabra amuleto de la izquierda para conjurar todos los males), en realidad, ambas formaciones reconocen con ello la capacidad del asturiano para destrozar todo el montaje que tienen tan bien organizado y que les permite seguir viviendo en el privilegio.

Foro Asturias puede ser el primer partido político de ciudadanos que abjure de la estafa política a que se está sometiendo a los españoles y Francisco Álvarez Cascos su líder. Realmente en el PP y el PSOE están aturdidos, pero tratarán de todas las formas de continuar con la estafa a los españoles, porque de eso precisamente depende su supervivencia en la escena política. Sólo con la conciencia plena de los auténticos ciudadanos de este país podrá salir adelante el proyecto, apoyado por todos los españoles hartos de la estafa política a que están siendo sometidos. No es un problema de Asturias lo que está ocurriendo, sino un problema de España que se está viendo claramente en Asturias.

Los partidos políticos españoles usurpan la voluntad del pueblo al evitar la posibilidad de que los ciudadanos puedan elegir libremente a sus representantes políticos, con una instrumentalización del proceso electoral al servicio de la concentración de poder en las cúpulas de los partidos políticos, eludiendo los deseos de los ciudadanos que ya no eligen ni siquiera candidatos, sino simplemente marcas representadas por unas siglas. Las cúpulas de los partidos seleccionan y ordenan su oferta de representantes del pueblo por criterios que nada tienen que ver con la democracia, sino con la usurpación y la detentación. Los partidos políticos han ido eludiendo todo proceso libre de competición interna en su seno para imponer aquellos candidatos que resultan más adecuados, cómodos y serviles a los intereses de poder. Pero también han formado un “cártel” que evita cualquier competencia externa, una organización que se sirve de las instituciones públicas para delinquir políticamente.

Esta democracia tutelada por los partidos políticos es un vestigio del franquismo que los españoles hemos asumido, un sistema de oprobio que permite a los políticos administrar el dinero público, repartiendo los privilegios para los elegidos y la opresión para los electores, con el mismo criterio que cualquier tiranía que se precie. Nada de todo esto podría ocurrir si el tercer poder, la Justicia, fuera independiente del poder político, o el cuarto poder, los Medios de Comunicación, rompiera la baraja. Pero nada de eso ocurrirá en España todo el poder se concentra alrededor de los ejecutivos que administran los fondos públicos, que reparten en una auténtica ejecución fraudulenta y antidemocrática.

El binomio “Gobierno-Oposición política” es sinónimo de poder autoritario que genera una casta con privilegios y valores compartidos que se distingue de los demás ciudadanos, conformados en una casta de desposeídos, obligada a soportar y pagar todos los desmanes de la casta poderosa, sin posibilidad alguna de elegir alternativa en libertad a la opresión que sufre, ejercida por los que detentan el poder.

En España no hay democracia, sencillamente los sucesores de Franco se han cambiado el nombre, hoy se denominan “Gobierno-Oposición Política”, o si ustedes lo prefieren: “PP-PSOE-nacionalistas-otros”, un nombre un poco más largo y complicado. Hemos cambiado de amo como en toda behetría que se precie, ayer teníamos uno que se llamaba Francisco Franco y hoy tenemos otro que se llama Partidos Políticos, ayer vivíamos en el franquismo y hoy vivimos en “el partidismo bicéfalo imperfecto”, pero seguimos viviendo en una dictadura que ha cambiado de formas, pero no de contenidos ni privilegios.

La democracia en España, para los siervos mal denominados “ciudadanos”, consiste en acudir a las urnas a votar cada cuatro años por lo que les digan los sucesores de Franco, como si durante el franquismo se hubiera hecho un proceso de ratificación periódico del dictador y por eso se le denominara democracia. Cada proceso electoral es un referéndum franquista de aquiescencia al poder, y todo lo demás, una magnífica parafernalia para seguir estafándonos y jodiéndonos la vida.

Posiblemente ha llegado la hora de que los españoles nos preguntemos: ¿Qué es el tercer Estado?, como hizo Emmanuel Sieyes en 1789.

Enrique Suárez

sábado, 22 de enero de 2011

Carta a Francisco Álvarez Cascos, sin acuse de recibo


Querido futuro Presidente del Principado de Asturias:

No hace falta que respondas a esta carta, entre personas de palabra que respetan las reglas no es necesario requerir certificación externa a una comunicación, los dos somos paisanos en el sentido que en Asturias tiene el concepto, con eso es suficiente, confiamos mutuamente: nuestra palabra es anticipo de los hechos y su máximo soporte. Sé que leerás lo que escribo, pero en esta ocasión quiero que me ofrezcas tu respuesta con hechos, no con palabras, porque anhelo, al igual que muchos de los que clamamos por tu liderazgo en Asturias, que ayudes a nuestro pueblo a recobrar el orgullo arrebatado por los políticos que nos han mal representado en las últimas décadas.

Sé que tú también sabes que los asturianos estaremos a la altura del papel que la hazaña requiere en este momento histórico, por eso estamos contigo, en una creciente marea que llega a todas partes del Principado. Somos un pueblo que los políticos han esquilmado pero que todavía no ha aprendido a rendirse; desde hace más de mil años rehusamos que nos doblegue la imposición de los que detentan el poder, sean de cualquier condición, nuestra historia lo ha mostrado a lo largo de los siglos, aunque traten de ocultarla con montañas de olvido, está escrita en la memoria compartida de esta noble pueblo.

Asturias ha sido tan mancillada y herida por los usurpadores de la democracia, como tú dignidad, los asturianos no vamos a permitir que sigan jugando con nuestro destino desde cualquier representación bufa del poder, tu eres nuestro “princeps inter pares”, te necesitamos y acudirás a nuestra llamada, porque eres asturiano y te duele Asturias, tanto como a todos nosotros.

Volver a la política es difícil, irse de ella prácticamente imposible; mantenerse en situación de disponible era lo natural cuando había principios y nobleza en la organización del poder, un signo de lealtad a las personas y las jerarquías establecidas de forma democrática dentro de los partidos, hoy, sin embargo, no es nada. Siempre hablas de lealtad, todavía no crees que también hayan acabado con ella los que ayer mismo eran tus compañeros. Pero yo te hablaré de fidelidad, Francisco, porque cuando la lealtad no sirve hay que regresar a las creencias, recobrar los valores, los principios más humanos, las reglas implícitas de las relaciones sobre las que se construye la convivencia de las personas y de los pueblos, antes de que también nos la arrebaten. Somos lo que creemos y creemos en nosotros mismos.

Ser fieles a nosotros mismos nos proporciona identidad, que es la primera condición para ser fieles a los demás, virtud primordial de la política. Quien no tiene identidad propia difícilmente puede librarse de las circunstancias y alcanzar la condición de persona. Sin ser persona, sin considerarse diferente, es muy difícil alcanzar la condición que nos permite ser iguales en la vida pública, es decir, ciudadanos.

Cualquier soberanía comienza por el reconocimiento de uno mismo, y de otros iguales que nosotros alrededor. Sólo siendo soberanos, en este caso españoles, se puede alcanzar la condición de ciudadanos, miembros de un Estado. ¿Qué es hoy la representación política? ¡Porca miseria! Las últimas encuestas del CIS nos muestran que los españoles nunca habían denostado tanto la política como hoy en día, tampoco habían manifestado hasta hoy, en esta democracia que recuerda a una demagogia, su desafecto por lo acontecido en su vida pública y privada gracias a los representantes políticos que les ha concedido el destino, desde esa nueva aristocracia que aspira a devolvernos al antiguo régimen, no al de Franco, sino al de Fernando VII.

No podemos seguir así Francisco, hay que someter la política a la voluntad del pueblo antes de que sea demasiado tarde y los políticos nos acaben convirtiendo en sus siervos o en sus esclavos. Es hora de iniciar la revolución de conciencias en el pueblo español, que no será social, sino individual, en el interior de cada uno de nosotros, y que más tarde se agregará en una conciencia colectiva. Porque sólo teniendo clara conciencia de lo que ha ocurrido y está ocurriendo en la relación entre el poder y los ciudadanos, podremos alcanzar la motivación suprema que requiere afrontar con voluntad e inteligencia el regreso a la democracia, abandonando definitivamente el despotismo político en el que estamos viviendo. El pueblo debe recobrar su condición soberana en las urnas, para volver a ser soberano y no siervo de aquellos que son designados por las cúpulas de los partidos y no elegidos por el pueblo.

Asturias, nuestra querida Asturias, siempre ha sido la primera entre las comunidades españolas en sufrir los síntomas de las enfermedades políticas que han asolado España, tanto las pasadas como las recientes, pero también la primera en encontrar los remedios para salir de la opresión, de los repartos injustos de privilegios entre los poderosos, de la injusticia, de la molicie. En Asturias, hay una cultura ancestral, una historia de rebeliones contra el poder que define nuestro pueblo, una condición cultural arquetípica que precede al Estado.

Aunque hoy ya no se recuerde, fueron algunos asturianos los que más se empeñaron en que España fuera una nación, en convertir al pueblo español en soberano y lo consiguieron a comienzos del siglo XIX, en circunstancias aún más difíciles que las que hoy nos acompañan, con un ejército francés que había invadido nuestra patria, con una oposición de todos los poderes absolutos internos, apenas con sus propios recursos, escasos y precarios.

Una vez más, la historia nos exige a los asturianos que rompamos el infausto destino que nos ofrecen los detentadores. Lo haremos contigo, porque sabemos que nos jugamos todo en la partida, lo que hemos sido, lo que somos y lo que seremos, porque ahora tenemos conciencia de lo que ocurre y una apasionada voluntad para cambiarlo que nos inunda de coraje.

Francisco Álvarez Cascos, cuenta conmigo para esta epopeya que se avecina, aquí está mi compromiso con Asturias y contigo. Somos muchos los que sabemos que solo contigo podremos lograrlo, pero seremos muchos más; sabes, porque lo sientes en lo más profundo de tu interior, que esta tierra maltratada es noble, sus habitantes leales, orgullosos y valientes.

Sabemos que solo con lealtad podremos lograrlo, seamos fieles a nosotros mismos, contigo entre nosotros y nada podrá detenernos. Porque en Asturias nunca hemos tenido amos, ni vamos a tenerlos. Cuenta con nosotros, tus paisanos y paisanas. ¡Hasta el final!

Enrique Suárez

viernes, 21 de enero de 2011

El genocidio político de la población asturiana

"El ruiseñor se niega anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría" Khalil Gibran

Algunas buenas gentes del territorio patrio español,se preguntan que ha ocurrido en el Principado de Asturias para que se haya producido, por primera vez en la historia de una formación política, una diáspora de militantes de un partido que apunta hacia el mayor éxito de su historia. Esto no es lo acostumbrado, cuando las encuestas ofrecen buenos resultados los militantes de los partidos se quedan más quietos que estatuas esperando alguna suculenta concejalía o similar. Nadie ha valorado el coraje de los asturianos que han abandonado el PP cuando sube la marea del poder y sacrificado su porvenir personal al calor de unas siglas, por una aventura de inciertas magnitudes, tras la espalda de un paisano que ha sido traicionado y rechazado por muchos de los que él fue guía. A los periodistas de la Villa y Corte se les ha olvidado un pequeño detalle: estamos hablando de Asturias.

Muchos de los columnistas avezados que bien podrían darse de alta en la ONCE, piensan que Francisco Álvarez Cascos es el inductor de todo lo que está ocurriendo. Cuando deberían, si su inteligencia se lo permitiese, hacer una reflexión muy sencilla. ¿Qué puede ofrecer Cascos a los asturianos que no pudiera haberles concedido mejor un partido que las encuestas dicen que triunfará en toda España, menos en Asturias?. Y entonces, haciendo una inferencia de tercer grado (algo insólito en el periodismo de este país desde los comienzos de la transición), se darían cuenta de que el candidato ineludible les transmite algo más que todos los que están a verlas venir: confianza.

No solo confianza, también esperanza, respeto, rigor, inteligencia, POLÍTICA con mayúsculas y fundamentalmente, algo que les resulta extraordinariamente grato: recuperar el orgullo de ser asturianos y por lo tanto que no les considere idiotas, como han venido haciendo los representantes políticos que han gobernado (y hecho oposición) en Asturias durante los últimos treinta años y que están dispuestos a seguir haciéndolo, si nadie lo impide, por otros treinta años más, posiblemente hasta que esta comunidad comience a extinguirse. Los nazis exterminaron a los judíos en los campos de concentración, los estalinistas lo hicieron en las deportaciones a Siberia, y los políticos asturianos, lo están haciendo con esa discreción cotidiana que caracteriza a los más taimados humanicidas. ¡Que barbaridad, un genocidio!, hombre un genocidio tal vez no, pero “un asturianicidio” si lo es. Les dejo unos datos que explican porque Cascos será el próximo Presidente del Principado de Asturias:

Algunas referencias demográficas

La natalidad más baja de Europa en 2007. La más baja de España a lo largo de los últimos 30 años.
1) La natalidad en Asturias tuvo el honor de ser la más baja de Europa en el año 2007, así como la más baja de España en los datos oficiales ofrecidos en los años 2009 y 2010. Esta situación se ha mantenido durante los últimos 30 años, sin que nadie desde la política haya hecho absolutamente nada, ni desde el PP, ni desde el PSOE, ni desde IU, ni siquiera una explicación a los ciudadanos.

La mortalidad más elevada de España a lo largo de los últimos 30 años

2) La mortalidad en Asturias resultó la más elevada de España en el año 2005, algo que se mantiene también en 2010. Pero lo que sorprende es que teniendo los asturianos los profesionales sanitarios del sector público más cualificado y valorados de España, ocurran estas cosas. Esta situación se viene manteniendo también desde hace 30 años y los políticos a chufas. ¿A qué se debe?, pues sencillamente a una situación extravagante creada desde el Estado que ha convertido en subsidiada y dependiente a la mayor proporción de habitantes de España.

La mayor emigración joven de España. Descapitalización humana.

2) La emigración de los jóvenes asturianos es algo que algún día conoceremos por los datos de Wikileaks porque es uno de los tesoros mejor guardados por los socialistas que gobiernan. Sin embargo aquí les dejo un estudio realizado entre 1996-2006 por Florentino Felgueroso, para que se hagan una idea, en el que se denuncia la descapitalización laboral cualificada a que está siendo sometida Asturias por sus políticos. Una media estimada de 15.000 vienen emigrando cada año en la década de 2000 a 2009. Lo que supone 150.000 jóvenes que se han tenido que ir de Asturias, la inmensa mayoría para no regresar. No es de extrañar que Asturias sea la comunidad europea en la que hay más pensionistas por cada trabajador activo (en una proporción de 3 pensionistas, por cada 2 trabajadores). Tampoco es cierta la mitología de que en Asturias emigran solo licenciados que ha urdido desde la propaganda el PSOE, en Asturias emigra un 25 % de población con título universitario, el 75 % no tiene formación universitaria, luego es una emigración por necesidad y no por búsqueda de mejores oportunidades.

La tasa más baja de inmigración del páis, junto con Extremadura

3) Al mismo tiempo, durante estos años de fuerte migración en España, Asturias se ha caracterizado por ser una de las comunidades menos visitadas por los inmigrantes, que se mueven fundamentalmente por las oportunidades laborales existentes, en el año 2009 la tasa de inmigración de Asturias era de 3,8 % sobre la población total asturiana, la más baja del país, cuando la media española era de 12 % sobre la población total de España

La mayor despoblación municipal de España. Descenso general de la población continuado. Mayor envejecimiento poblacional de España.

5) Asturias tiene el honor de contar con seis de los diez municipios que más población perdieron en España: Mieres, Cangas de Narcea, Aller, San Martín del Rey Aurelio, Tineo y Valdés. La población en Asturias viene disminuyendo desde hace más de 30 años, sin que desde la política se haya hecho absolutamente nada para evitarlo.

Tasa más elevada de suicidios consumados de España

6) Por último, Asturias encabezó en 2010 la tasa de suicidios consumados española, observándose una disminución de la edad de los que deciden quitarse la vida, algo que se viene produciendo a lo largo de la última década. Gracias a la penosa gestión política que se viene realizando en Asturias durante los últimos 30 años, tanto por los que han gobernado (PSOE + IU + Sergio Marqués), más los que han hecho confortable oposición (PP)

Estas son las cosas que han ocurrido en la población asturiana a lo largo de los últimos diez años, ¿cómo no vamos a estar anhelando que Francisco Álvarez Cascos sea el próximo Presidente de Asturias?. No solo eso, estamos deseando que venga, para llevar a los tribunales a los políticos del PSOE, PP e IU que han consentido esta extravagante situación social en Asturias, a los que habrá que exigirles responsabilidades criminales, tanto civiles como penales, por su extraordinaria negligencia e incompetencia.

Esta realidad demográfica, que asusta, a la que hay que añadir la socio-económica (que presentaremos en los próximos días) es el principal motivo para el clamor en Asturias por la presencia de Francisco Álvarez Cascos como próximo Presidente del Principado. ¿No les parece a los periodistas de Madrid que tenemos suficientes razónes?. Tanto el PP como el PSOE, a nivel nacional, son responsables de lo acontecido en Asturias, por no haber propuesto desde el Estado ninguna medida que lo haya impedido, también habrá que demandarles responsabilidades, y no solo en las urnas. ¿Cómo se puede haber permitido desde la política, tanto desde la asturiana como desde la del Estado una situación social tan absolutamente catastrófica sin haber hecho nada por resolverla?. ¿Hasta que punto deteriora esta situación la convivencia y la calidad de vida de los asturianos y las asturianas?. Pero como dice Francisco Álvarez Cascos: ¡a quien le importa!, a nadie. Mientras haya duerno y llabaza .

Enrique Suárez

jueves, 20 de enero de 2011

Nace Foro Asturias: la política diferente


El día 19 de enero de 2011, día de San Mario, ha sido inscrita en la sede del Ministerio del Interior de Madrid una nueva formación política promovida por la plataforma ciudadana: “Pasamos a la acción”, grupo de referencia y apoyo de Francisco Álvarez Cascos, que ha venido impulsando desde hace meses su regreso a la política como candidato a la Presidencia del Principado de Asturias, así como la participación de sus seguidores en las elecciones municipales asturianas, durante los comicios previstos para el próximo 22 de mayo.

El nombre de la nueva formación política es FORO ASTURIAS para el ámbito asturiano, mientras que para el ámbito nacional ha sido inscrito como FORO DE CIUDADANOS. Sus propuestas ideológicas se ubican en el ámbito del “centro reformista y de progreso con una clara vocación europeista”.

Su logo está fundamentado en los elementos simbólicos que caracterizaban a la Sociedad Económica de Amigos del País de Asturias: laboriosas hormigas agrupadas y organizadas; esta asociación fue fundada por el asturiano Pedro Rodríguez Pérez, Conde de Campomanes, como otras muchas en todo el reino español; en el caso de la asturiana se promovió por el ilustrado tinetense a instancias del Conde de Toreno. Carlos III le dio reconocimiento real en 15 de abril de 1780.

Como se refiere en Narcea Digital: “las sociedades de Amigos del País eran organismos no estatales, cuya finalidad primordial era contribuir al desarrollo español. Fueron iniciados en círculos culturales de considerable nivel intelectual y les preocupaba especialmente el aspecto económico. En su fundación intervinieron los sectores más dinámicos de la sociedad: importantes figuras de la nobleza y numerosos cargos públicos, de la Iglesia, del mundo de los negocios y los artesanos”

Jovellanos, sin embargo, era partidario de la creación de una organización más orientada a la educación como el Real Instituto de Estudios Asturianos (que también vio la luz años después), en su discurso de 6 de mayo de 1782 lo expresaba, precisamente, ante la Sociedad Económica de Amigos del País de Asturias, con el objetivo de mejorar la educación, instruyendo a los jóvenes en las ciencias útiles que pudieran servir posteriormente para ponerse al timón de los negocios y de las explotaciones del carbón de piedra. Asimismo recomendó que se enviasen a jóvenes estudiantes al Seminario de Vergara para que se impusiesen en los nuevos conocimientos y viajasen después por algunos países de Europa para aprender las innovadoras ciencias técnicas a fin de poder aplicarlas después en España.

La denominación FORO nos remonta a la época romana para definir el lugar en el que se desarrollaba la vida pública, el “hogar común” de los romanos. Desde la llegada de las nuevas tecnologías, los foros han sido, también, los lugares en los que se ha desarrollado la comunicación entre los ciudadanos en un mundo virtual, un lugar de intercambio de conocimientos y experiencias sin límites territoriales, que nos introduce en la sociedad global.

Así el concepto foro nos permite reunir, en un mismo término, lo mejor de la tradición pública clásica del pasado europeo con los nuevos ámbitos de comunicación virtual del presente y los que se avecinan en el futuro. Foro es un concepto de relación y comunicación pública entre seres humanos, algo que permite prever la intención del proyecto en la apertura a la participación cívica en los asuntos públicos: una nueva forma de hacer política para el siglo XXI.

Desde Ciudadanos en la Red deseamos toda la fortuna a esta nueva forma de representación política que nace en Asturias, más próxima a las decisiones democráticas de los ciudadanos que a las imposiciones establecidas desde el poder, con el interés de ofrecer un nuevo modelo de hacer política en España, siempre con la mirada puesta en Europa, donde otras formaciones como el MoDem francés de Bayrou, el Partido británico LibDem de Nick Clegg, o el FDP alemán han establecido en la última década su adaptación a los nuevos tiempos, y su organización orientada a la participación ciudadana, responsable y directa, en la política.


miércoles, 19 de enero de 2011

El arte de trincar desde la política

Dedicado a Six Tarta, hombre de poca fe...

Hasta que los españoles no caigamos del guindo y salgamos del armario con numerosas cadenas de TDT y acceso a las nuevas tecnologías en el que nos han introducido los políticos, lo llevamos crudo, vamos a pasarlo mal, lo hemos advertido desde hace años desde este blog, cuando nos llamaban fachas simplemente por atrevernos a exponerlo.

La cuestión es sencilla, la política en España se ha convertido en un negocio para una casta organizada en forma de cártel que se reparte el dinero público de diversas formas peculiares. Esta el modelo catalán de Millet-Pretoria, del 3 % más IVA, el vasco de las cuotas y los cotos, el asturiano del Pacto del Duerno, el valenciano de los trajes sostenibles y las bufandas, el balear de los pelotazos , el andaluz de Matsa y el PER, el Castellano-Manchego de Bono-Barreda-Cospedal y otros muchos. En resumen, que los partidos políticos detraen ingentes cantidades del erario público para sostener a los designados por ellos en la casta de privilegiados, bien de forma legal o ilegal, mientras los españoles de a pié miramos a la luna de Valencia.

Esta nación está secuestrada por los políticos, sean del partido que sean, porque la política es en realidad una cortina del trinque; todos esos magníficos debates que transmiten desde los Parlamentos, todas esas noticias que inundan los medios de comunicación tienen como único objetivo el entretener al personal, pensando que todos se vigilan mutuamente, pero no sean ustedes inocentes, eso es sólo apariencia, si realmente los políticos cumplieran con sus funciones de representación pública y control, no ocurrirían jamás las cosas que están ocurriendo en España.

La corrupción política y económica en España no es circunstancial, sino sistemática y organizada, funciona como una gran empresa nacional que distribuye pingües beneficios entre sus accionistas, es decir, los políticos. Para eso se elevan los precios, para eso se suben los impuestos, para eso nos endeudamos sin fin. Los cinco millones de parados que tenemos en este país provienen del modelo usurpador que se ha organizado al alimón entre el Estado y las entidades financieras.

En realidad, la partitocracia española es una magnífica escenificación teatral en la que los políticos representan los papeles asignados por las cúpulas de sus partidos, siempre en conflicto y bronca, pero sin hacerse demasiado año. ¿Cuántos políticos de España están en la cárcel por delitos de corrupción?, no creo que llegue al centenar y además en condiciones privilegiadas, siempre la abandonan antes que cualquiera que cometa un delito común; vivimos en un Estado de Deshecho, de podredumbre, un auténtico vertedero público.

Los ciudadanos de este país no tenemos ninguna posibilidad de romper la urdimbre discreta de opresión y privilegios ilegítimos que nos atenaza, es fascinante, como si los ladrones hubieran entrado en nuestra casa, se estuvieran llevando las cosas de valor y no pudiéramos hacer nada, porque la policía, la justicia y todos los que deberían velar por nuestros derechos miraran a otro lado, o incluso intervinieran contra nosotros gracias a algún medio de comunicación de pesebre que nos acusara de haber impedido que unos pobres ladrones nos limpiaran la vivienda.

No hay ninguna posibilidad de regeneración política en los partidos políticos españoles, en ninguno, creo que debemos pasar página y crear un proceso constituyente que emerja del pueblo directamente, el Estado está quebrado política y económicamente; tras la representación del conflicto entre el PP y el PSOE que se avecina, gracias a las elecciones -lo único que les interesa de los ciudadanos es los votos que ratifiquen el sistema para darle apariencia democrática-, vendrá el conflicto real entre los españoles. Esto es lo que siempre recordaremos de los gobiernos de Rodriguez Zapatero y las oposiciones de Mariano Rajoy.

Haganme caso, a partir de ahora tengan cuidado cuando salgan a la calle, porque la violencia pública está a punto de estallar, la criminalidad va a aumentar y vamos directos hacia un estado de pánico colectivo. Ojalá sirviera para derribar este régimen oprobioso. Nos están llevando hacia una revolución, sencillamente para borrar y tapar las pruebas de sus desmanes inconfesables.


Biante de Priena

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