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miércoles, 24 de marzo de 2010

losientoyovotealpsoe.org


Hace tiempo que espero que entre los once millones de votantes del PSOE surjan unos cuantos que se atrevan a establecer el camino de reencuentro con los demás españoles, los que no votamos al PSOE. Sin embargo, sólo veo silencio, soberbia y propaganda entre los partidarios de José Luis.

Pues hasta que algunos valientes no den la cara aquí seguiremos tirándonos piedras sin descanso, porque no se puede admitir que de lo que hacen unos cuantos, excluyendo a los demás de sus decisiones, se tengan que responsabilizar todos los demás. ¿Qué fue del talante y el "buen rollito"?

Si José Luis fuera decente, habría presentado la dimisión por haber embaucado a sus votantes y a todos los españoles en su viaje a ninguna parte, si el PSOE tuviera otros intereses que los de colocar y mantener en sus puestos a toda la gente de su partido, exigiría a José Luis un cambio radical en su política hacia el sentido común. Si los sindicatos, colectivos y asociaciones que apoyan a José Luis (y sus propios privilegios) defendieran lo que dicen que defienden se habrían manifestado públicamente desentendiéndose del desaguisado.

Pero no, lo que pretenden los del PSOE y sus afines, es que los demás rectifiquemos, que reconozcamos que aunque se han equivocado tienen razón y que el mundo que nos ofrece José Luis es el mejor mundo de los posibles, y si no lo hacemos, somos fachas.

En realidad los únicos facciosos que hay en este país son ellos, porque defienden a su secta ante todo lo demás, para ellos es mucho más importante el socialismo que los españoles, sus puestos de trabajo –conseguidos de aquella manera- y privilegios –nunca confesados públicamene- que lo que ocurra en este país.

Bien, pues si no reconocen sus errores y piden disculpas se quedarán con los que alimentan con las subvenciones que pagamos todos, con los que favorecen injustamente porque son de su cuerda, con los que han obtenido provecho del Gobierno de José Luis, y como son muchos menos que los perjudicados lo único que les queda es defender numantinamente su pan, mientras que los demás nos reunimos a las puertas de la fortaleza del PSOE exigiendo restitución por sus desmanes, su desmesura y su incompetencia.

Desgraciadamente, ya no es una cuestión de ideología lo que se dirime, sino de supervivencia. El PSOE es un enemigo declarado y reconocido del bienestar de los españoles, un enemigo a derribar en nombre de la democracia, la libertad, la igualdad y la justicia.

Todos unidos contra el PSOE conseguiremos echarles del poder

Biante de Priena

La muerte de la democracia en las garras del socialismo


“La misión del llamado “intelectual” es, en cierto modo, opuesta a la del político. La obra intelectual aspira, con frecuencia en vano, a aclarar un poco las cosas, mientras que la del político suele, por el contrario, consistir en confundirlas más de lo que estaban. Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil. Además, la persistencia de estos calificativos contribuye no poco a falsificar más aún la realidad del presente, ya falsa de por sí, porque se ha rizado el rizo de las experiencias políticas a que responde, como lo demuestra el hecho de que hoy las derechas prometen revoluciones y las izquierdas proponen tiranías. Cuando alguien nos pregunta qué somos en política o, anticipándose con la insolencia que pertenece al estilo de nuestro tiempo, nos adscribe a una, en vez de responder, debemos preguntar al impertinente qué piensa él que es el hombre y la naturaleza y la historia, qué es la sociedad y el individuo, la colectividad, el Estado, el uso, el derecho. La política se apresura a apagar las luces para que todos estos gatos resulten pardos”.

José Ortega y Gasset – La Rebelión de las Masas (1929)

Cuando el fundador de la Revista de Occidente, José Ortega y Gasset, escribía estas palabras, anticipaba con claridad profética los acontecimientos que sucederían durante la década siguiente y que concluirían con el final de la Guerra Civil española. En compañía de Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala formó parte del grupo de exiliados liberales de la República, habitualmente devaluados y denostados por las izquierdas más sectarias y totalitarias de nuestro país.

Hoy, como entonces, asistimos de nuevo en España al clima de confrontación permanente entre seguidores de los partidos de las izquierdas (socialismos, nacionalismos de izquierdas) y las derechas (conservadores, nacionalistas de derechas). Tras setenta años no hemos aprendido ni desaprendido nada, porque seguimos igual que al concluir la Guerra Civil española. Bien parece que una maldición se cierne sobre nuestro futuro impidiendo cualquier forma de solución política a los problemas que más nos acucian: la crisis económica, el desempleo, la ignorancia creciente, la disgregación, el enfrentamiento social permanente, la desesperanza.

Es hora de que los españoles nos hagamos algunas preguntas de forma colectiva: ¿los partidos políticos representativos de nuestra voluntad ciudadana realmente quieren arreglar las cosas o simplemente pretenden mantener la crispación porque electoralmente les conviene?. ¿Hay soluciones políticas para los problemas sociales, económicos y políticos que sufrimos?. ¿Es el desacuerdo permanente entre los partidos políticos un acicate electoral irrenunciable?

La clave del 11-M

España ha llegado a un punto de no retorno político, las acciones supuestamente progresistas del Gobierno de José Luis (apoyado por el PSOE) y ayudado por formaciones nacionalistas a tanto por los apoyos recibidos, nos han conducido a una situación escabrosa e irreversible. La oposición del PP y algunas formaciones nacionalistas no ha servido para contrarrestar las nefastas decisiones de un Gobierno urgido a avanzar hacia ninguna parte, espoleado por la inconclusa determinación de lo ocurrido en aquella semana aciaga en la que nuestro país sufrió el mayor atentado terrorista de su historia y una rebelión civil y mediática urdida discretamente por el PSOE contra su pretendido origen en la participación de nuestro país en los comienzos de la guerra de Irak (cuando los supuestos terroristas, seguidores de Al Qaeda, habrían tenido muchos más motivos por nuestra participación en la guerra de Afganistán, ya que Irak, por entonces, era un feudo de Saddam Hussein, con el que Osama Ben Laden, el dirigente supremo de Al Qaeda estaba enfrentado).

Decía Ortega y Gasset que los “intelectuales” tratan, en vano, de aclarar un poco las cosas, mientras que los políticos, por el contrario, tratan de confundirlas más de lo que estaban. Evidentemente, en relación a lo ocurrido el 11-M hay muchas cosas que no se han aclarado, cuando desde el partido en el Gobierno debería hacerse de forma inmediata, si no tuviera nada que ocultar al respecto. La sombra de la sospecha gravita sobre La Moncloa, posiblemente la razón ha sido que las investigaciones del atentado no se han hecho correctamente dejando huecos inconfesables, pero la decisión de José Luis de establecer un diálogo con ETA –avalado por el Parlamento- y “desatender hasta el desprecio” a las víctimas de los atentados de la banda terrorista vasca (más de 800), ha contribuido a incrementar la desconfianza ciudadana sobre alguna participación del terrorismo etarra en lo acontecido el 11-M. No se puede dejar la muerte de 192 ciudadanos y la lesión de más de 1.600 en el ámbito de la posibilidad, sin alcanzar la certeza definitiva sobre lo acontecido. No se puede olvidar el dolor de una nación herida, ni siquiera para seguir adelante.

Mientras todo lo ocurrido el 11-M no se exponga a la luz pública, con aciertos y errores, los ciudadanos no dejaremos de pensar que todo lo que se sabe no es todo lo que aconteció, y menos sabiendo que la consecuencia de aquel atentado fue la llegada del PSOE al poder, no para establecer la política amable anunciada como buen talante, sino para emprender una auténtica revolución discreta desde el Gobierno, que nos ha dejado en la mayor crisis económica y política de nuestra historia, y excluyendo de cualquier acuerdo y consenso al principal partido de la oposición durante seis largos años. El PSOE pagará muy caro el grave error cometido, que no se saldará con la cabeza de José Luis, ni siquiera con la petición de disculpas por su soberbia.

Erradicar el politicismo que nos ha legado el PSOE

La única solución posible para los graves problemas que oscurecen el futuro de los españoles es la erradicación del politicismo, es decir, la restricción de la política a los ámbitos imprescindibles y la eliminación de su presencia en la sociedad impregnándolo todo. En España todo es política, se construyen obras públicas por intereses exclusivamente electorales, se deciden planes educativos por intenciones partidistas, se subyuga a la justicia y se embrida a los medios de comunicación para obtener los resultados esperados por el Gobierno. Es la mejor representación de un totalitarismo discreto, avalado por los afines y partidarios y denostado por los afines y partidarios de la oposición.

Es fascinante como el Estado que se declara laico –más bien anticlerical- con el PSOE, se dedica a subvencionar y a sostenerse en los líderes sindicales y colectivos que patrocina, como si la creencia en la bondad de los sindicalistas y voluntarios fuera de mayor rango que la de la bondad de los clérigos y voluntarios. El Gobierno del PSOE ha impuesto leyes sociales fundamentales a las bravas, sin el acuerdo necesario con millones de españoles que se oponían a las mismas. Las libertades públicas se han resentido con la imposición de normas que afectan a la vida privada de todos los españoles, que se fundamentan exclusivamente en el ideario socialista, al tiempo que se han desatendido numerosos preceptos constitucionales por su incompatibilidad con el socialismo.

El PSOE nunca ha entendido que la democracia no se fundamenta exclusivamente en el acceso al poder a través de las urnas, sino en el estricto respeto a las reglas de juego compartidas y aprobadas por el pueblo que gobierna. El Gobierno no tienen potestad extraconstitucional para decidir si se otorga a Cataluña la categoría de nación, ni siquiera para consentir que desde esta autonomía se promueva una secesión encubierta, porque electoralmente le resulte rentable que así acontezca.

El PSOE no tiene derecho a vulnerar el artículo 14 de nuestra Constitución con una Ley de Violencia de Género. Tampoco tiene potestad para establecer otras leyes coherentes con su ideología que transgreden los códigos fundamentales de los que nos hemos dotado los españoles. El PSOE nos ha tratado a los ciudadanos como súbditos –sin voz, ni voto- durante los últimos seis años y ese acto de soberbia feudal lo acabará pagando muy caro.

El PSOE no puede repartir el dinero del Estado según sus criterios electorales, entre los colectivos que le apoyan y condicionan, sean sindicatos, ONGs, asociaciones de actores o instituciones de nueva creación. No se puede tolerar bajo ningún concepto que un partido político por qué acceda al Gobierno, ponga sus intereses de perpetuación por delante de los intereses de los ciudadanos, sean o no de su ideología, que soportan con su trabajo, esfuerzo y miserias al Estado, cada día más monstruoso y denigrado.

Un Gobierno que sólo gobierna para los suyos no es un buen gobierno, y el sectarismo político que se ha contemplado en los últimos seis años no se había visto en España desde la época del franquismo. No se puede tolerar a ningún partido político que convierta en un régimen faccioso el sistema democrático que los españoles hemos acordado para regir nuestra existencia colectiva.

Es hora de que le recordemos al PSOE y al Gobierno de José Luis, que la voluntad del socialismo no puede prevalecer en ningún caso sobre la voluntad de los españoles, de la nación española. El PSOE nos ha usurpado la soberanía que nos corresponde a los ciudadanos españoles para convertirnos en súbditos de sus excesos de poder. Sin soberanía dejamos de ser ciudadanos para convertirnos en siervos del poder.

El PSOE ha demostrado que es un partido que no respeta la democracia, ni la libertad, ni la justicia, y debe recibir por ello, el desprecio político de los españoles, al menos de todos aquellos que por no ser socialistas, se hayan visto perjudicados por su política sectaria que beneficia exclusivamente a quienes le apoyan.

En las próximas elecciones que se celebren, el PSOE será un enemigo a batir por la inmensa mayoría de los españoles, porque se ha convertido en un rival de la precaria democracia y esquilmada libertad, y una fuente de malestar social. Habrá que decidir entre seguir siendo españoles o ser socialistas, porque ser socialista se ha hecho incompatible con seguir siendo español, demócrata y libre.

Erradicar al PSOE -al menos a este PSOE con tentaciones de tiranía- de la política española es posiblemente el objetivo que más une hoy a todos los españoles. Quién gobierne tras su exclusión del poder tiene mucha menor importancia, porque sólo mostrando que nadie se puede reir gratuitamente de los españoles podemos recobrar el respeto de los políticos por los ciudadanos.

Biante de Priena

martes, 23 de marzo de 2010

Rebelión del PSOE contra el Gobierno


Según las últimas especulaciones que vuelan por la red, parece que es inminente una Rebelión en el Gobierno (y consecuentemente en el PSOE). Fuentes no contrastadas y absolutamente fundamentadas en el rumor, nos informan que la Vicepresidenta de la Vega estaría a punto de tirar la toalla, pero a la cara de José Luis directamente. La acompañan en la partida dos o tres ministros más.

Tras los incidentes denunciados la pasada semana por el ex ministro Jordi Sevilla, esta semana se confirma que la incomunicación entre José Luis y la Vicepresidenta primera es clamorosa. Parece que José Blanco está tratando de amainar el temporal que amenaza con la crisis de Gobierno más importante de la historia reciente de nuestro país. Ni siquiera, Miguel Sebastián, apoya en en estos momentos José Luis, que sigue adelante como un zombi, acompañados de sus más fieles colaboradores y asesores.

En estos momentos está a punto de producirse, por primera vez en la historia del PSOE, una fractura entre el Gobierno y el partido. En la reunión de esta semana sobre los recortes financieros a las autonomías impulsados por el Gobierno, se comenta que varios presidentes autonómicos del PSOE han dicho a Salgado que así no se puede continuar.

En el partido quieren resolver la situación cuando concluya la Presidencia española de la Unión Europea en julio, pero en el comité federal se comenta que no se llegará, que hay que atajar el problema en que se ha convertido José Luis para todo el mundo, si no se quieren seguir perdiendo elecciones en lo que queda de siglo.

El 13 de mayo de 2008, escribí un artículo titulado “El síndrome de China” en el que anunciaba lo que ocurriría, en aquella ocasión dije que José Luis duraría 20 meses en el Gobierno, en estos momentos lleva 22 meses, les dejo con lo escrito por entonces, a modo de profecía que se cumplirá:

“Conociendo al PSOE, se puede decir que ya ha comenzado el procesamiento interno de su líder al que guillotinará antes de que pase el ecuador de la legislatura, y lo más sorprendente es que será con el apoyo de los ciudadanos que le han votado. Cuando la crisis económica de nuestro país, se una a la crisis política que estamos viviendo, el poder seguirá una emulación propia de un reactor nuclear, primero se calentará el ambiente, después comenzará la descomposición de todo lo que le rodea y la radiactividad en forma de crisis contaminará a todos los ciudadanos de este país.

En ese momento, el PSOE sacrificará a Zapatero, porque de mantenerlo en el poder se irá al fondo con su líder, como ocurrió con el Titanic. No le doy más de veinte meses en La Moncloa, como si los del PSOE no supieran organizar un grave conflicto que requiera su dimisión inmediata, de manera fulminante. Posiblemente el PSOE sobrevivirá renovando su discurso y su forma de hacer política, pero para ello, previamente le hará un traje de cemento al actual Presidente del Gobierno, para que forme parte de los nuevos cimientos del futuro de su partido.

¿Acaso no lo hicieron con Felipe González y ese sí que era socialista y no un piji-progre iluminado?. Decía Guerra en sus buenos tiempos que el que se moviera no saldría en la foto, y Zapatero, que se le va a hacer, con la habilidad que le caracteriza, ha destrozado la cámara”.
Permanezcan atentos a sus pantallas, porque antes del 1 de mayo las cosas habrán cambiado por completo en la política española.

Biante de Priena

Caudillo de España por la Gracia de Alá



¿Qué es Cataluña?, José Luis


Quién se atrevió a decir que José Luis no se comportaba como el Presidente del Gobierno de España que vaya rectificando, este hombre no sólo no es un patriota, sino que es el paradigma de la desvergüenza. ¿Pero cómo se atreve a hacerle esto a Montilla después de inaugurar con él el acelerador de partículas que logra velocidades de desaparición del PSC no conseguidas nunca hasta ahora?.

Por esas casualidades que la vida tiene, aprovechando que el Presidente del Gobierno de España (“la que nos roba”)pasaba por allí, le han llamado desde la oficina de propaganda de la Generalitat, es decir desde TV3, para que la Terribas le haga una entrevista de una sola pregunta: ¿Es Cataluña una nación?.

Y entonces el de las cejas, el caudillo por la Gracia de Alá, va y le responde a “la directosísima”: “verá usted, a mí, personalmente, que Cataluña sea una nación no me produce inquietud, pero si tenemos que ser correctos, jurídicamente es una nacionalidad y políticamente una comunidad autónoma”.

Es decir, ahora que va a haber elecciones en Cataluña, llega José Luis para decirles a los charnegos que votan al PSC que Cataluña es una nacionalidad y que a él le importa muy poco que unos la llamen nación o como les dé la gana, porque lo que importa no es lo que se diga, sino lo que dice la Constitución, y la Constitución dice que Cataluña es una nacionalidad (histórica). Para luego añadir: "a mí juicio el Estatuto es totalmente constitucional". ¿Ustedes lo entienden?.

Si Cataluña es una nacionalidad jurídica y políticamente una comunidad autónoma (que es lo que dice la Constitución), ¿cómo puede ser Constitucional el Estatut que no dice nada de eso?. Este José Luis es la hostia, es capaz de decir en la misma entrevista que la luna es negra o blanca, según desde donde se mire. Todo es relativo. Si el Estatut se mira desde España es incorrecto, pero si se mira desde Cataluña es correcto, y como Cataluña no se sabe si es España o no lo es, pues que cada uno lo mire como le dé la gana. Fascinante, no me digan que no es fascinante.

En fin, Puigcercós debería romper de forma inmediata su coalición de Gobierno con Montilla, porque a este paso va a obtener menos votos que Anglada con su discurso más xenófobo. Pero que tomadura de pelo, nos pasamos seis años preocupados por lo del Estatut, y ahora llega José Luis y lo deja bien claro en ese sanedrín del nacionalismo que es TV3, y ante la mismísima Terribas: Cataluña es jurídicamente una nacionalidad y políticamente una Comunidad Autónoma.

Ahora ya puede emitir la sentencia el Tribunal Constitucional, porque José Luis ya les ha dado autorización para que se manifiesten, así que repetirán lo que ha dicho el Presidente del Gobierno de España, que Cataluña es jurídicamente una nacionalidad y políticamente una comunidad autónoma, y que cada uno puede considerar lo que le dé la gana, depende de si está en Cataluña o en otro lugar de España. El Estatut tiene validez exclusivamente para Cataluña y la Constitución exclusivamente para España, pero como Cataluña es España o no lo es según convenga, pues el Estatut es Constitucional los lunes, miércoles y viernes y no lo es los sábados, martes y jueves. Los domingos son festivos.

Así que todo fue una broma, sé que cualquier día José Luis nos sorprenderá diciendo que la crisis económica, era una desaceleración como el nos dijo en su día, y que lo del pleno empleo está al caer, porque lo único que debemos resolver es el problema del déficit que nos ha creado el cambio climático y la cerrazón del PP a no aceptar sus magníficos planes de Economía Sostenible.

Es magnífico tener un Presidente del Gobierno de España en el que se pueda confiar, este José Luis pasará a la historia como el príncipe de los débiles –mentales-, nadie como él se merece tanto la gloria de representar a todos los idiotas de España.

Cataluña es LO QUE DIGA José Luis, y punto pelota. ¿Pero qué va a valer más la palabra de José Luis o una Constitución caducada que ya es papel mojado?

Biante de Priena

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