desde 2.006 en Internet

jueves, 29 de mayo de 2008

300.000



Queridos lectores de Ciudadanos en la Red:

A vosotros os debemos haber llegado hasta aquí, hoy se superarán las 300.000 lecturas de nuestro blog, que junto a las 80.000 de
Ciudadanos en la Prensa y las 20.000 de Textos-Ciudadanos, hacen que la cabecera ciudadanosenlared.com haya pasado de las 400.000 lecturas. Si se añaden las lecturas y participaciones de nuestro foro, os comunicamos que hemos sobrepasado la cifra de 1.000.000 de lectores que al menos han pasado una vez por aquí (que por cierto ya cuenta con 475 visitantes registrados). También han brotado nuevos blogs hermanos, como Pahasapa, Eranos, y Sillonarios ¡No Gracias! (hay que visitarlo que está comenzando).

Durante el tiempo de existencia de nuestro blog, hemos demostrado que los ciudadanos quieren saber que ocurre en la política española, que no se conforman con acudir a votar o no votar cada cuatro años, y que exigen que los partidos políticos se abran a su participación y abandonen sus prácticas organizativas que más recuerdan a la mafia que a organizaciones democráticas. Lo que comenzó como un baluarte en la defensa de los derechos de los ciudadanos en un partido como Ciutadans, se ha prolongado en una trinchera contra la estridencia política de todos los partidos que quieren representar a los ciudadanos de este país.

A vosotros os lo debemos y con vosotros lo celebramos. Un abrazo a todos los que lo han hecho posible. No está mal..., para empezar.

Ciudadanos en la Red

UPyD, del desiderátum al fiasco político

Hace menos de un año, la formación que lidera Rosa Díez se convirtió en sus comienzos en la gran esperanza para las maltrechas expectativas políticas de los ciudadanos españoles. Con el logro de un escaño en las pasadas elecciones generales, se dio un paso de gigante hacia algún sitio que todavía no se sabe muy bien si es el principio del fin o el fin del principio.

Hoy se puede decir que UPyD ha defraudado la ilusión de los que esperaban algo nuevo, porque es más de lo mismo. Sirve al sistema político español, cumpliendo funciones nuevas, que otras formaciones habían abandonado, pero el resultado, tras un tiempo considerable es absolutamente insuficiente, porque esta formación política no ha sido capaz de congregar las dispersas voluntades regeneracionistas que pululan por el país y exclusivamente se mueve en el ámbito concreto de sus particulares expectativas (y obsesiones), y autolimitaciones.

Parece que el efecto político de UPyD tiene una pretensión balsámica para apaciguar las iras de los sectores menos informados, desinformados e intoxicados, de la población española, ahora que están a punto de comprobar que frágil es su bienestar, y cuanto puede llegar a mentir un político como Rodríguez Zapatero, para obtener su reelección.

Entre los ciudadanos españoles hay diversas categorías según la información política de la que disponen; los que se encuentran en posiciones más avanzadas, es decir, en las trincheras de la resistencia, y que siguen cotidianamente el descalabro del Estado, la debacle de nuestra economía (4,7 % de inflación), las usurpaciones de los nacionalismos, y la nimiedad repulsiva del Presidente del Gobierno y su corte, no parece que se sientan confortados con la denuncia de lo que ocurre en este país, porque realmente, Rosa Díez está manifestando en su discurso político las cosas que llevan años denunciándose, por parte de los sectores más beligerantes; pero lamentablemente, lo que ayer era imprescindible, hoy ya no sirve de nada.

Si bien el papel desarrollado por Rosa Díez en estos meses es disruptivo con la cadencia de la degeneración política, sólo alcanza el máximo reconocimiento de algún titular de periódico y algún comentario por parte del periodista de relumbre afín, pero sus intervenciones parlamentarias, desgraciadamente, formarán parte exclusivamente de la historia de la retórica del Congreso de los Diputados, y de las hemerotecas de la denuncia.

El problema de UPyD no es otro que la incapacidad de sus organizadores para establecer un gran frente transversal, en el que se mezclen ciudadanos y políticos, que defienda por tierra, mar y aire la continuidad de la nación española, como marco indispensable en la defensa de los derechos constitucionales de los ciudadanos.

Vuelven a repetirse los errores cometidos en Ciutadans, el debate de si debe primar la consolidación sobre la expansión es un recurso para el entretenimiento de las bases, mientras las élites organizan a su medida el partido, nada tiene que ver con anunciado en su ideario y programas, con sus propuestas públicas.

En realidad, lo que impide el funcionamiento de este partido y está sobre la mesa, es la configuración de UPyD, que debe esclarecerse entre dos alternativas: ser un partido convencional o ser un movimiento ciudadano transversal, al estilo del Movimiento Democrático francés dirigido por Bayrou, o los movimientos de regeneración antipolíticos italianos como los promovidos por Beppo Grillo y Antonio di Pietro.

Ejemplo de todas las arbitrariedades y sinrazones sigue siendo el caso de UPyD en Cataluña, por ejemplo, ¿cómo se puede hacer un discurso cotra el nacionalismo en España omitiendo iniciativas, discursos y denuncias de lo que está ocurriendo en el feudo del tripartit, donde se está aplastando cada día lo español?

El problema acontece porque la gente que está en la dirección de UPyD sólo conoce las barbaridades del nacionalismo vasco por su adscripción a Basta Ya, pero no tiene ni pajolera idea de la dramática situación que se vive en Cataluña si alguien pretende seguir siendo y sintiéndose español.

Y la dirección de UPyD, en vez de confiar en los grupos disidentes organizados que actúan en paralelo con sus vindicaciones, ha preferido delegar la defensa de su pabellón a quienes se han dedicado a boicotear la resistencia anticatalanista, concediéndole un balón de oxigeno a Ciutadans, para que resuelva sus incongruencias. Y por qué no decirlo, también a Montilla.

El coste político que supone este trato discriminatorio de los españoles que viven en Cataluña, es inmenso, porque cada día que pasa, el nacionalismo catalán se afianza más en el poder, sin resistencia alguna, ni de Ciutadans, ni de UPyD.

Es lamentable, pero parece que UPyD ya ha descontado Cataluña de sus objetivos políticos, asumiendo que el dictamen constitucional sobre el Estatut será irrevocable. En lo que ocurre en Cataluña, se puede contemplar la auténtica dimensión política de las aspiraciones del partido de Rosa Díez, radical en su lucha por la libertad en el País Vasco, y extrañamente renuente en su lucha por la igualdad y la libertad en Cataluña.

Para las pituitarias sensibles, esta forma de actuar huele a intereses no declarados y propósitos inconfesables, a la creación del instrumento político que no sirve para lo que se anuncia, como ocurrió en Ciutadans.


Erasmo de Salinas

De Giordano Bruno a Federico Jiménez Losantos

Don Federico a mí me conmueve, y lo manifiesto en sentido lato, me procura conmoción, en sus acepciones humana y social. Gallardón, sin embargo, me resulta indiferente, se le pueden reconocer aptitudes, pero las termina dilapidando con sus actitudes. La tradicional enemistad entre ambos es histórica y tiene difícil conclusión.

Por eso hoy se han pasado por los juzgados, para solemnizar la afrenta, porque una enemistad que no sea jurídicamente sancionada no tiene rango suficiente para penetrar en la historia de las desavenencias de este país, con tan poca cosa seria que relatar y tanto programa rosa.


El tema que enfrenta a los litigantes es el 11-M, pues el alcalde de Madrid dijo algo así como que había que pasar página al tema, aunque sólo lo recuerde el artículo de ABC, y el vocero de Teruel le hizo un traje de luces allí mismo, en rojo sangre.

Dice Pedro J. Ramírez algo sobre la libertad de expresión y que él también juega, y los invitados del PP, que están al borde de ese Congreso de Valencia del que va a salir corriendo hasta el Cid después de muerto, que ellos estaban escuchando la SER por primera vez, y que no oyeron nada de lo que dijo Gallardón, ni de lo que dijo Don Federico. Ellos sabrán, pero me da la impresión de que "Copelandia" se va a convertir en territorio comanche, tras estos actos de insólita gallardía y coraje en defensa de la libertad de expresión por parte de los gerifaltes del PP.

La simbiosis entre políticos y periodistas, es precisamente una de los grandes logros en la forma de hacer las cosas en nuestra democracia. Porque en esto de la política, si unos ponen la música, otros le añaden la letra, hasta acunarnos con hermosas, según mercado.

En el fondo, todo es mucho más sencillo, al Partido Popular no le interesa ya el apoyo de la COPE, porque es la emisora de la Conferencia Episcopal, y en la versión gaviotera 2008, los seguidores y perseguidores de Rajoy se han propuesto hacerse laicos de toda la vida, porque sino no venden un rosco electoral a esta España desamortizada de la fe.

Quizás lo mejor de toda esta película es lo que vamos a disfrutar con un Losantos contra todos los políticos, porque después de lo visto, absorto y perplejo se ha quedado; por su parte, el Partido Popular quiere desentenderse de los "copérnicos", como Ignacio Villa, Cesar Vidal y Federico Jiménez Losantos, que están dispuestos a demostrar que es la Tierra la que gira alrededor del Sol, cuando todo el mundo sabe que la Tierra alrededor de lo que gira es del dinero.

Siento cierta ternura por FJL, me recuerda a Giordaano Bruno, al que acusaron de hereje por abjurar de la iconografía hagiográfica y aceptar sólo el crucifijo como única representación del cristianismo, que por cierto rechazó antes de ser quemado en la hoguera acusado de hereje, impertinente, pertinaz y obstinado.

Herejía sí, como la de no creerse que un jubilado de la mina asturiana por esquizofrenia paranoica (-mira que se sienten perseguidos, como para confiar en unos "amigos musulmanes" que quieren comprar dinamita-) fuera uno de los autores máximos de lo del 11-M, condenado a 34.715 años de prisión. Y que no sabe nada más que lo que ha contado a su abogado, el letrado Gerardo Turiel, que por cierto ha fallecido recientemente, diciendo que la sentencia del 11-M era una "salvajada jurídica", le ha ocurrido lo mismo que al magistrado del Tribunal Constitucional, García Calvo, también de un infarto de miocardio repentino.

El ínclito Giordano Bruno no se arrepintió de sus pecados, al igual que ocurrió con Sócrates, y seguro que con Federico Jiménez Losantos, porque alcanzado cierto grado en el conocimiento de la inmoralidad que le circunda, poco importa seguir adelante. Por docemil euros, que además entregará a las víctimas del terrorismo, no merece la pena retractarse, porque no le importará mucho ofrecer la dádiva a sus colegas -Hay que recordar que FJL también es víctima del terrorismo-. Y despedirse a lo grande del tribunal, como dijo Giordano Bruno a sus jueces, tras ser sentenciado a la hoguera: "Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla".

Insisto, a mí Don Federico me conmueve, y Gallardón me resulta indiferente, tengo muy claro quien es el que en estos momentos está defendiendo la libertad, la suya y la nuestra.

Biante de Priena

miércoles, 28 de mayo de 2008

Libertad e igualdad: ¡¡¡FASCISTAS!!!



Enhorabuena Rosa, y muchas gracias.

“I have a dream”: UPyD, una esperanza bajo la guillotina

El 28 de agosto de 1963, en Washington, Martín LUTHER KING empezó su célebre discurso con el “I have a dream”, para expresar su esperanza, su sueño en un mundo de libertad y de justicia, donde todos (blancos y negros) tuviesen los mismos derechos civiles. En 1964, el presidente J.F. Kennedy promulgó una ley que daba, finalmente, también a los negros, los precitados derechos de los que estaban privados.

Guardando las distancias, yo también he tenido un sueño sobre la esperanza que representa UPyD para los ciudadanos y la vida política de España, esperanza que puede verse truncada, sin embargo, si no se toman las medidas necesarias, pertinentes y urgentes para eliminar los peligros que acechan a UPyD y que pueden desvirtuar su proyecto. He aquí mi sueño, que puede acabar en pesadilla.

Desde el punto de vista histórico, el paso de la “Edad Media” a la “Edad Moderna” se produce a través de un período transitorio, el “Renacimiento” (volver a nacer). Durante la Edad Media, la medida de todas las cosas era “Dios”: había una idea teocéntrica de la ciencia, del arte, de la cultura, de la vida, i.e. de todo. Con el Renacimiento, se produce un cambio de paradigma: “Dios” deja de ser el centro y en su lugar es situado el “hombre”; de ahí el término “humanismo” para designar el movimiento intelectual, que rompe con las tradiciones escolásticas medievales y exalta las cualidades propias de la naturaleza humana. En efecto, el hombre abandona la tutela de la disciplina de la Iglesia y se organiza una cultura laica; vuelve la mirada hacia sí y piensa que puede llegar por sí mismo a la verdad, sin la revelación divina; ensalza la importancia de la razón, combatiendo el criterio de autoridad, de donde nace el espíritu crítico, etc. Todo esto trajo consigo cambios importantes y beneficiosos en el orden científico, técnico, cultural, etc., que dio paso a los grandes descubrimientos geográficos y técnicos, a los diferentes Siglos de Oro de los pueblos de Europa y a un cambio de época.

En los manuales de derecho político, se suelen recoger y citar dos axiomas o principios en relación con el comportamiento de los partidos políticos: todos los partidos se proponen conquistar el poder; ahora bien, una vez conquistado, se produce en ellos una metamorfosis, que hace que olviden no sólo las promesas hechas durante la campaña electoral, sino también los principios, los valores y el ideario del partido, y que sólo piensen en incrementar cada vez más su poder y en mantenerse en él el mayor tiempo posible. Esto sería la “Edad Media de la vida política”, donde todo está subordinado a los intereses de los miembros de la “casta política”, i.e. de los “profesionales de la res publica”.

Contra estos comportamientos de los “políticos profesionales” (la “casta política medieval), apareció un antídoto, surgió un “renacimiento político para, entre otros objetivos, acabar con estos comportamientos y poner en práctica otra forma de hacer política. En efecto, como recordó Mikel Buesa, hace unos días, en la primera reunión de la Agrupación Territorial de UPyD de Madrid, en UPyD “no va (sic) haber profesionales que vivan de la política, sino profesionales que se metan en política, que trabajen en la calle, pues la calle debe seguir siendo el escenario de nuestras actividades” (cf. informe de la reunión en la web de UPyD). Por otro lado, precisó, lo importante son los ciudadanos, los seres humanos, las personas.

Este antídoto se presentó, en un primer momento, bajo la marca Ciutadans-Partido de la Ciudadanía. Sin embargo, sus principios activos fueron rápidamente desactivados y neutralizados. Y esta neutralización no solo transformó C’s en un partido como los otros, sino que, a causa de ello, sus militantes, sus simpatizantes y sus votantes abandonaron la salvadora y esperanzada arca de Noé. Ante este vacío y este desamparo, UPyD vino al mundo, el 29 de septiembre de 2007, con la pretensión de recoger el testigo abandonado por C’s y ser no un “nuevo partido” sino un “partido nuevo”, como asevera reiteradamente Rosa Díez en sus intervenciones públicas y privadas.

Esta nueva actitud ante el hecho político (los militantes de UPyD no somos profesionales de la política) y este nuevo paradigma de la vida política (los ciudadanos, los seres humanos, las personas son lo importante) deben ser el fermento, la levadura (como lo fue en el Renacimiento el “hombre” que ocupó el lugar de “Dios”) que va a permitir “regenerar la vida política” y dar lugar a un “Renacimiento político”. La esperanza y las expectativas creadas en muchos ciudadanos no sólo de las distintas CC.AA. de España. (cf. resultados electorales del 9 de marzo) sino también de Europa dan testimonio de ello. En efecto, también en Europa se observa con curiosidad y con atención los primeros pasos de este “partido nuevo”, UPyD, para imitarlo en la Europa de los “viejos partidos medievales” (cf. el posicionamiento de François Bayrou, que obtuvo el 18,3% de los votos en las últimas elecciones presidenciales de Francia, en el hilo “François Bayrou. ‘Ciudadanía’” del blog Ciudadanos en la Red, del 26 de mayo de 2008).

Ahora bien, esta esperanza, estas expectativas pueden verse truncadas y el sueño puede acabar y acabar mal, como una pesadilla, si no actuamos decididamente, sin complejos y sin cálculos “politiqueros”, contra los peligros que acechan a UPyD. Nuestra responsabilidad y, sobre todo, la de aquellos que tienen el poder de decisión y las competencias para que el proyecto, el ideario y los valores de UPyD no se desvirtúen es enorme. Está en juego un “cambio de época política”, está en juego el renacimiento de la “democracia participativa y directa” de la antigua Grecia, que debe permitir situar a los ciudadanos, a las personas, en el epicentro de toda la actividad política.

Por eso, creo que no se puede no ser beligerante y que se debe incluso ser intransigente cuando están en juego los principios, los valores y el ideario de UPyD. Cualquier otra consideración, cualquier otro cálculo “politiquero” o “politicastro” (“no es el momento”, “estamos inmersos en una campaña electoral”, “estamos preparando el congreso”, “no es bueno lavar los trapos sucios en público”, “sería tirar piedras contra nuestro propio tejado”...) creo que no son de recibo y deberían ser rechazados. Comunicación multidireccional, crítica y autocrítica sin paños calientes, participación e implicación de todos los militantes y simpatizantes, transparencia, respeto escrupuloso de los principios éticos y democráticos, ... sin esperar más y sin cálculos “politiqueros”, estos deberían ser los banderines de enganche de los genuinos afiliados y simpatizantes de UPyD.

Manuel I. Cabezas

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...