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jueves, 4 de enero de 2007

Amigos Para Siempre / Muertos Para Siempre


"Se habla con frivolidad de los días sin muertos. No son días sin muertos, son días sin atentados, porque los asesinatos son irreversibles, y cada día desde el asesinato de un ser humano es para sus seres queridos un día más con muerto"
MAITE PAGAZAURTUNDUA


Janario

martes, 2 de enero de 2007

La niebla

El problema no es que Zapatero confunda atentado con accidente, eso le puede ocurrir a cualquiera; lo realmente dramático de este país nuestro, es que haya gente que realmente piense que los actos terroristas puedan ser considerados como accidentes.
Es la nueva razón de Estado y la dimensión ética de los seguidores inquebrantables del heroico ZP. Un lapsus puede transformarse en criterio por pura pleitesía y defensa de los intereses políticos del socialismo español.

Ayer leía en un foro, que había muchos más muertos por accidentes de carretera que por actos terroristas, y que siendo coherentes con la realidad, habría que preocuparse más de resolver los problemas del tráfico que los del terrorismo. Absorto me quedé.

Posteriormente acudí a otro foro, en el que la mayoría de participantes defiende el proceloso “proceso de paz” de nuestro ilustre presidente, y para probar conciencias, subí un artículo que iba absolutamente contra ETA, mientras mantenía indiferencia hacia la política de Zapatero.

El mencionado artículo aparece en la sección de colaboraciones de Basta Ya. Extrañamente, la noticia fue valorada de forma negativa y excluida por los participantes en menos de 20 minutos. Esto es lo que dura la libertad de expresión en algunos “opinaderos” de la red, participados por socialistas y afines.

La gente no se equivoca en estas cosas, lo hace con plena conciencia de sus actos. Si juzgan negativamente una noticia sobre el terrorismo de ETA cuando hay dos desaparecidos por desenterrar; pero al mismo tiempo, consideran que todo lo que ha ocurrido el 11-M está perfectamente explicado, sin haberse iniciado siquiera el juicio sobre la mayor barbaridad ocurrida en España en los últimos años, algo inefable está ocurriendo en el criterio de algunas personas.

No quiero pensar que sean capaces de restar las víctimas de la democracia, con tal de seguir sosteniendo a su ídolo pacificador en la Moncloa, al precio que sea, aunque sea el del error o el del terror. Esto no es ofuscación, es sevicia. De todo ésto se puede inferir una maldad inexplicable.

Y entonces surge la pregunta: ¿cual es el límite de aceptación que tienen los seguidores de Zapatero con el terrorismo de ETA?. No puedo pensar que estos ciudadanos ejemplares, se sientan más molestos por la actitud hostil del PP hacia las propuestas del presidente, que por los crímenes de ETA.

Pero el apoyo incondicional que hacen muchos seguidores al secretario general del PSOE, asumiendo todas las consecuencias de sus errores, parece indicar que prefieren que continúe el “proceso de paz”, en el que su líder se la ha jugado y ha perdido. ¿Cómo pueden preferir hablar con Otegui que con Rajoy?, no puedo comprenderlo, me cuesta mucho trabajo creerlo.

Todo esto recuerda a las prácticas estalinistas más procaces, a la demagogia más espúrea, a la sinrazón más distorsionada, al “todo vale” con tal de mantenerse en el poder. Es lamentable, pero en este país parece que hay gente que descuenta los muertos del terrorismo, como víctimas de su lucha política, para proseguir su proyecto social y mantenerse en los abrevaderos administrativos.

Hay demasiada bruma, mezclada con el humo de la última bomba de Barajas; todo esto dificulta la percepción y distorsiona el criterio. Tal vez me equivoque, pero cuando se dispersen, creo que vamos a encontrarnos en el panorama político español con algo inadmisible: la quiebra política de nuestra democracia, lo que sin duda puede provocar consecuencias impredecibles.

Es una presunción que establezco desde el temor a que la estupidez de unos y otros, de todos nosotros, pueda arrasar con la estructura democrática que nos ha costado tanto trabajo consolidar a lo largo de la transición. Eta habría ganado la partida, y eso es lo que hay que evitar a toda costa.

No quiero ser agorero, pero en estos momentos el sistema político español está en peligro como consecuencia de los errores cometidos; espero y deseo que el tiempo refute lo que he expresado, por el bien de los ciudadanos de este país. Con este atentado, Eta ha hecho saltar por los aires, algo mucho más importante que la esperanza de paz de ZP
.


Erasmo de Salinas

lunes, 1 de enero de 2007

Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio


Diego Armando(19 años) y Carlos (35 años) siguen desaparecidos, 48 horas después del “accidente” de Barajas, como dirían el negociador Rodríguez y el embajador Otegi.

Pero la esperanza es lo último que se pierde. Winston, el papá de Diego Armando, dijo ayer que “Dios quiera que lo encuentren y que esté bueno.”

Quienes consideran que el “proceso de paz” es "un camino largo y difícil”, con “obstáculos”, deberían comprender que los obstáculos, hoy, se llaman Carlos y Diego. Son personas. Si tenéis alguna duda, amantes de la paz a cualquier precio, mirad estas fotos. Miradlas por favor y observad el precio. Personas. ¿Lo entendéis?

Os cuesta, sé que os cuesta, porque son muchos años, no sólo desde que estáis en el gobierno, que habéis sucumbido a la rendición moral y que habéis dejado de mirar a las víctimas como seres de carne, sangre y huesos. Seres con sus vidas, sus familias, sus amigos, sus problemas y sus ilusiones.

Diego Armando llegó al aeropuerto con su novia, Verónica, en un renault clio del 95, para recoger a la madre de ella. Decidió quedarse en el coche echando una cabezada. Lo había dejado aparcado en la cuarta planta del módulo de aparcamiento D de la Terminal 4, la misma en la que habían dejado la furgoneta bomba los interlocutores de la izquierda abertzale, como dice Patxi López.
Diego no oyó la orden de desalojo. Cuando la policía por fin pudo atender los reclamos de Verónica, era demasiado tarde.

Junto a los familiares de Carlos Alfonso Palate, Winston y Verónica esperan. “Es horrible encontrarse en esta situación”, dice el padre de Diego, quien lleva cinco años viviendo y trabajando en España. Tiene otra hija, menor que Diego. No se le ocurre nada cuando le preguntan acerca de lo ocurrido, sólo expresa su sorpresa y evoca la mala suerte: "Vino a ver a los suegros, se queda descansando y en el rato menos pensado explotó”.

Carlos Alonso Palate también lleva unos años en España, trabaja en la construcción y reside en Valencia. Su hermano Luis ha llegado desde Quito. Todavía creía ayer en la posibilidad de encontrarle con vida. Dice que Carlos siempre se ha preocupado por la familia, y le ayuda económicamente. Nervioso, le costaba hablar, recuerda que el jueves Carlos les llamó por teléfono. Les dijo que se cuidaran y les deseó un Feliz Año.

Dante Pombo de Alvear

domingo, 31 de diciembre de 2006

Por un proceso de libertad

Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, ciudadanos ecuatorianos, se suman a la lista de los mil asesinados por Eta. Vuelve la muerte y el llanto.

Explota la crisis, sin precedentes en la historia de nuestra democracia, por el ignominioso proceso de “paz”, es decir de rendición, llevado a cabo desde hace dos años y medio, con irresponsabilidad y ligereza. Durante todo este tiempo, muchas personas y asociaciones han anunciado la ruptura inevitable de esta tregua y el regreso al dolor y a las lágrimas: Gotzone, Rosa, Ermua, Basta Ya, AVT, el Partido Popular… Pero mientras tanto, Rodríguez, Fernández, Rubalcaba, Blanco, repitiendo como un eco la palabra “paaaz”, se encerraban en un callejón sin salida, que termina hoy y provisionalmente en un aparcamiento de Barajas, con dos cadáveres de víctimas inocentes.

Crisis que se profundiza después de oir al presidente, cuando tachó ayer en rueda de prensa de “equivocada e inútil” la acción terrorista de Eta. Qué apreciación tan extraña ante una bomba asesina. Después de no oirle, también. No oirle anunciar que había dos muertos, cuando ya lo sabía pues así se le había informado desde Exteriores al gobierno ecuatoriano; no oirle decir, a pesar de tres preguntas consecutivas, claras y concisas de periodistas independientes (¿cómo se colaron?), que su repugnante proceso ha muerto. Lo único que “se interrumpe” es, según este iluminado, “el diálogo”.

Ante una actitud tan inaceptable, ante un atropello tan vergonzoso contra el estado, la democracia y los ciudadanos, no quedan muchas salidas. Desde luego, establecer una equidistancia entre el PP y el Psoe, pidiendo apostólicamente, como hacen algunos desde movimientos muy respetables, como Ciudadanos, que se vuelvan a poner de acuerdo los dos grandes partidos, sólo puede ser producto de la ingenuidad. Aquí hay una responsabilidad criminal: Eta. Una responsabilidad política: el nacionalismo excluyente. Una complicidad objetiva: la del gobierno de Zapatero y de su partido, quienes han rearmado a Batasuna.

Es urgente la presentación de una moción de censura por parte de la oposición. Son imprescindibles nuevas elecciones generales. Es hora de que los valientes hablen. Y actúen, contra el proceso de “paz” y por un proceso de libertad.

Dante Pombo de Alvear, Reflexiones liberales

El tedioso devenir

Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, ecuatorianos, poco más se conoce de sus vidas y obras. Son las nuevas víctimas de ETA. Pasaban por allí, como los 26 heridos. Lástima.

Se suspende el diálogo, según el cervatillo de los ojos húmedos. Con una pregunta incisiva de los periodistas pasmados hubiera derramado una lágrima. Lástima.

El pacificador Otegui anuncia sin denunciar, que la paz es posible y el proceso no está roto. Los de Izquierda Unida y el PNV apoyan su gesto. CIU se retira del fiasco, demasiado tarde. Los de ERC, dicen que supone un paso atrás. El Bloque condena firme y enérgicamente el atentado. Coalición Canaria habla de discordancia entre atentado de ETA y Zapatero. Lástima.

Otra pataleta del PP y Rajoy, que exige a Zapatero que cese la negociación con los terroristas, una vez más, y se concentrará en la Puerta del Sol con los representados por AVT y otras organizaciones. Lástima.

EL PSOE, en su particular antología del disparate, no quiere despedirse de la oportunidad perdida, y emite lamentos y ruegos para que los de Batasuna hagan una señal inequívoca de lo que sea. Lástima.

Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía, pide a Zapatero que se ponga de acuerdo con el PP para establecer una estrategia conjunta. Al menos, es una propuesta, pero esto ya lo había dicho Arcadi Espada. Nada nuevo. Lástima.

Los ciudadanos, perplejos, no se sabe si más por el atentado o por la actitud del presidente, esperan que ocurra algo diferente, que les libere del secuestro emocional a que les somete el par agresores-defensores. Lástima.

¿Es todo lo que se puede hacer tras cuarenta años de aguantar a estos asesinos?. ¿A nadie se le ocurre algo diferente?. ¿Vamos a seguir representando la misma obra dramática, con el reparto de papeles determinado?. Así no acabamos con ETA, la perpetuamos como sombra permanente de nuestra democracia.

Con ETA solo se puede acabar de una forma, eliminándola del mapa existencial de los españoles. En la era de la apariencia que vivimos, lo imprescindible es que resulte políticamente correcto y es posible.

La única solución política pasa por romper la liturgia de las acciones intrascendentes, y las declaraciones previstas, y acabar de una vez por todas, con el mito estúpido de que el País Vasco, al igual que Cataluña, pueden dejar de ser parte de España en el horizonte correspondiente. Los ciudadanos nunca han votado esa posibilidad, por lo tanto es imposible siquiera la propuesta, dentro de nuestra Constitución (Artículo 2).

El que proponga independencia de cualquier tierra española, está cometiendo un delito de sedición y debe responder por ello ante los tribunales. Nada de aflojar la justicia esperando que se civilicen y avengan a razón.

No es un problema de debilidad de Estado el que tenemos, si no de carencia de voluntad por parte de nuestros políticos para resolver el problema. Hay recursos suficientes para acabar con ETA, pero los melindrosos que nos gobiernan prefieren dialogar. Zapatero ante un hambriento león en la selva, sería capaz de decirle que prepara una ley para la defensa de los derechos de los animales. Es inane.

Mis queridos compatriotas, el problema que tenemos en España para acabar con el terrorismo de ETA, no se resuelve atendiendo a la magnitud de la agresión, ni a las características de la misma, sino a la incompetencia de los políticos que nos representan y a su demostrada ineficacia para concluir con el terrorismo vasco.

ETA cumple su papel, es coherente con su utopía, pero Zapatero es absolutamente incapaz de hacer el suyo y Rajoy, piensa que denunciando sus errores es suficiente.

Tenemos terroristas eficaces y políticos muy mediocres. Nuestros enemigos son extraordinariamente coherentes, y nuestros defensores, extraordinariamente incongruentes.

El resultado previsto ante la inexistencia de liderazgo de la que deriva tanta inconsecuencia, es olvidar la esperanza de una solución política y continuar resistiendo la agresión hasta que cambien las témporas. Ellos dando lástima, y nosotros, pena.


Biante de Priena

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