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domingo, 24 de noviembre de 2013

La obscenidad de Mariano Rajoy



Voy a ofrecerles, en un breve resumen, las razones económicas por las que España no está saliendo de la crisis, la triple D, de desgracia con el Gobierno de Mariano Rajoy que nos ha tocado a los españoles en suerte después del viaje a ninguna parte de su predecesor, el contador de nubes. La triple D, DDD, es la causa de nuestros males presentes y futuros: Desempleo, Deuda y Déficit.

Sobre la Deuda Pública pocos españoles conocen que España es el segundo país que se está endeudando más deprisa de Europa, tras Grecia, sobre la deuda pública que teníamos en 2012

% DEUDA PÚBLICA / PIB
DICIEMBRE 2012
JUNIO 2013
INCREMENTO
ANUAL
ESTIMADO
SOBRE 2012
ESPAÑA
86,0
92,3
6,3
12,6
14,65
ALEMANIA
81,0
79,8
-0,2
-0,4
- 0,004
ITALIA
127,0
133,3
6,3
12,6
9,92
FRANCIA
90,2
93,5
3,3
6,6
7,31
REINO UNIDO
88,7
89,6
0,9
1,8
0,2
PORTUGAL
124,1
131,3
7,2
14,4
11,6
GRECIA
156,9
169,1
12,2
24,4
15,51
IRLANDA
117,4
125,7
8,3
16,6
14,1








A pesar de ello, el Déficit Público no se reduce, aunque fue el más elevado de Europa en 2012, con el 10,6 % gracias a la ayuda a los bancos que se ha terminado convirtiendo en deuda pública; pero sin esta "bufanda" el déficit de 2012 quedaría en 6,9 %, pues según las estimaciones de FMI y diversos bancos el déficit público de España será del 6,8 % en 2013. Lejos, por cierto, del 6,5 % que se había concertado con Europa, lo que impondra a los españoles nuevos ajustes y posiblemente, subida de impuestos.

En cuanto al desempleo, los datos son más halagüeños, porque desde 2011 a 2012, ha disminuido un 0,15 % anual, lo que quiere decir que para alcanzar pleno empleo en España sólo tendrán que pasar, a este ritmo,  tan sólo 280 años

España no está saliendo de la crisis con el Gobierno del PP de Mariano Rajoy, sino que se está hundiendo definitivamente en ella para siempre, si además contamos que estamos en recesión con un PIB que se va reduciendo y al borde de la deflación con un IPC negativo.

Como en Economía no existen los milagros, por mucho que se empeñen los propagandistas del Gobierno de Mariano Rajoy de que estamos saliendo de la crisis, este país no saldrá de la crisis hasta que se reduzca considerablemente el gasto del Estado, se despida empleados públicos innecesarios, se cierre el grifo al despilfarro de las autonomías, se reduzca lo público, se dejen de hacer prestamos a los bancos a fondo perdido (para tapar el desfalco de las Cajas de Ahorros), y en este país haya un gobierno que sepa gobernar y además, tomar las decisiones correctas. Al ritmo que plantea el Gobierno de Mariano Rajoy la salida de la crisis, nuestros nietos todavía estarán preguntando que para cuándo, cuando hayan alcanzado nuestra edad.

No se puede seguir engañando a los españoles gratuitamente, como hizo Zapatero en su día para mantenerse en el poder a costa de enviarnos directamente a la mierda, de la que este gobierno no nos sacará ni en veinte años, con la de descerebrados aleccionadores e inmorales que contiene. Si no saben cumplir con su responsabilidad, váyanse para su casa, y dejen de seguir jodiendo a los españoles con más embaucamientos. Esto no es austeridad, es simplemente obscenidad.


Enrique Suárez

jueves, 21 de noviembre de 2013

La casta se desnuda



"El poder sin límites, es un frenesí que arruina su propia autoridad." Fenelón

El público español cada día está más abrumado con la farsa que representa el elenco político de este país, no hay aplausos, no puede haberlos; los actores mediocres, la trama desoladora, el guión burdo, anuncian que el desenlace no puede ser amable. No habrá aplausos, ni votos, ni sonrisas. No habrá fotos, ni más triunfos de la demagogia que presume de democracia.


Los españoles tenemos un grave problema con la casta de este país, que sólo se resolverá si la casta de este país tiene un problema aún más grave con los españoles. Cuestión de soberanía. No se puede permitir que el poder del Estado del que somos ciudadanos, triunfe sobre el poder del pueblo, de los españoles, es decir, la nación. Será como españoles, y no como ciudadanos, como acabaremos resolviendo este desmadre, esta pantomima, este esperpento.


Hay pocos españoles que se hayan dado cuenta de lo que ocurre, una lucha despiadada del poder, no por el poder entre los partidos, sino de la casta de todos los partidos contra sus súbditos que ayer se creyeron ciudadanos, una guerra encubierta y discreta que consiste en debilitar al adversario con impuestos, recortes, leyes impropias de un Estado de derecho, e incumplimiento de numerosos derechos fundamentales, hasta someterlo a la tiranía en nombre de la democracia inexistente.


A la casta se les está cayendo el disfraz, esto permite a los españoles ver su ampuloso vestuario avejentado de Antiguo Régimen, adornado por la gracia de Dios de todos los despotismos. La opresión del poderoso, la ley del más fuerte, la violencia extrema de los mezquinos contra aquellos que les alzaron a donde están.


La casta se desnuda, españoles, está en pelotas ante el pueblo y ya no puede ocultar por más tiempo su desmesura, su hibrys, su desfalco, su apropiación indebida de recursos públicos, privados, instituciones, poderes, leyes e intermediarios de la intoxicación, tras haber utilizado la Constitución Española como retrete.


No es el reparto del CGPJ, ni la excarcelación de los etarras, ni los seis millones de parados, ni el billón de euros de deuda, ni el déficit público del 10 %, ni las ayudas a las Cajas de Ahorros para que no se descubriera su vaciamiento por partidos políticos o sindicatos, ni tampoco lo es la independencia de Cataluña o la ópera bufa de Gibraltar o Melilla. No es que Zapatero fuera peor que Rajoy o Rajoy peor que Zapatero. Tampoco que nadie desde el poder haya pedido disculpas a los españoles, no es que el PSOE haya iniciado la agonía por incapacidad manifiesta de presentar una propuesta creíble, ni que el PP viva en el enfrentamiento permanente entre sus miembros a pesar de tener una mayoría absoluta. No es que los sindicatos de clase estén al borde de la disolución por descubrirse que eran bandas mafiosas. No es que los españoles hayamos perdido en los últimos diez años un 50 % de nuestra capacidad adquisitiva, mientras nos fríen a impuestos y las compañías eléctricas nos cobran más que a los franceses por lo mismo, gracias a la política de las energías renovables y su codicia consentida por el Estado. Ni tampoco es que haya españoles que ya estén pasando hambre cada día.


Aunque parezca mentira nada de eso puede acabar con la casta, que soporta todo mientras usurpa el poder en su interés, prueba de ello es que con miles de casos de corrupción manifiesta apenas haya una docena de políticos en la cárcel. 


Con la casta acabará lo que siempre acaba con las castas, la falta de fe y credibilidad, los políticos de este país ya no tienen capacidad para devolverle a los ciudadanos españoles la confianza en la política, de ahí se deriva que cada día se le vean más las vergüenzas a la casta afortunadamente, porque el velo que ocultaba sus miserias estaba hecho del mismo tejido que la venda con la que habían impedido que los españoles supieran la verdad.


Sólo queda esperar el desenlace, posiblemente será una pequeña chispa la que comience un incendio, una injusticia más cometida con un ciudadano que se haya enfrentado a un político de la casta, una violación de un derecho más por parte de algún poderoso, o simplemente el último de los errores de la tiranía, tratando de someter a los españoles a una nueva ley injusta, será suficiente para que se inicie el apogeo del destronamiento de la casta.  


Roma no cayó porque Odoacro la invadiera, eso ocurrió después de que el último emperador, Rómulo Augústulo, fuera abandonado a su infausta suerte por los romanos.

Enrique Suárez

sábado, 16 de noviembre de 2013

El mito de lo público se cae en España


"El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo trata de vivir a costa de todos los demás." Frédéric Bastiat


De las grandes desigualdades existentes en este país hay una que siempre se oculta por todos los miserables de todos los partidos y sindicatos: los privilegios de los trabajadores del sector público y el expolio a que están siendo sometidos los asalariados del sector privado y los trabajadores autónomos.

Lo hemos denunciado tantas veces en este blog, que en España hay una inflación de empleo público, que hay un secuestro de la opinión pública por los empleados públicos, que el sector público es una estafa, que contribuye a sostener a la casta que lo mantiene en sus privilegios y que los de los lacitos negros son los más getas de este país, que en vez de trabajar se dedican a hacer campaña en favor de sus privilegios, habitualmente en horario laboral, utilizando a la gente y su miedo para mantenerse en los pedestales que se han organizado.

Y nada de distinguir entre funcionarios y otros empleados públicos, si este país está lleno de mierda ha sido gracias a los funcionarios y los empleados públicos que no han cumplido con su función que es servir a los intereses generales de los españoles y se han transformado en siervos de la casta que los mantiene viviendo como aristócratas en relación a un pueblo que cada día las pasa más putas para sobrevivir. ¿Habéis visto alguna vez a un funcionario denunciar la corrupción pública que ha estado presenciando?. La hipertrofia institucional de este país además de ser inoperante, resulta esperpéntica.

Hay cosas que no se entienden en este país, pero que nunca salen en los medios de comunicación, que están absolutamente controlados por el dinero público que administra la casta, por eso los españoles no nos enteramos de lo que ocurre en relación a lo público; paso a describir a continuación algunas cosas que resultan insoportables en esta filosofía de la miseria que se han organizado los estafadores, no todos posiblemente, pero sí muchos.

1)     ¿Porqué en España se necesitan dos trabajadores públicos para hacer lo mismo que en Alemania hace uno solo? ¿Son acaso más idiotas los empleados públicos españoles o es que por cada uno que trabaja, hay otro colocado cobrando el sueldo sin saber hacer la o con un canuto?.

2)      ¿Por qué en España, mientras el paro en la población general ha crecido hasta el 27 %, el empleo público ha crecido en un 25 % durante los últimos 10 años? En 2001 había 2,5 millones de empleados públicos en España, en 2011, diez años después, había 3,1 millones de empleados públicos.  En 2001, el desempleo de la población general alcanzaba en el tercer trimestre la cifra de 2,18 millones en la EPA y  1,58 millones según el INEM, en 2011, mientras que en 2011, el desempleo de la población general se había incrementado hasta los 4,8 millones en el INEM y hasta los 5,9 millones en la EPA.

3)      Conclusión del punto anterior, ¿cómo puede ocurrir en España que el único sector que no pierda empleo durante los últimos diez años y que además lo incremente sea el sector público, que lo hace en un 25 %, mientras que en la población general crece el desempleo durante el mismo periodo en un 304 % en cifras del INEM y en un 271 % en datos de la EPA?

4)      El diferencial de afiliación sindical de los trabajadores explica buena parte de esta cuestión, mientras que en el sector público los trabajadores están afiliados a un sindicato en un 35 %, en el sector privado sólo lo están en un 14 %, y fundamentalmente la sindicación se produce en grandes empresas, con muchos años de antigüedad y contratos indefinidos. Se puede decir que las organizaciones sindicales de este país viven de lo público y eso es lo que acaban defendiendo, es decir, sus intereses y privilegios.

5)       Un reciente artículo de El País nos ha mostrado la gran estafa que se comete en este país en defensa de lo público, que bien parece una orden de caballería con privilegios feudales, sino no se explicaría lo siguiente en relación a la diferencia de los salarios percibidos:

SALARIOS %
PÚBLICO
PRIVADO
Más de 2.095 €
60,3 %
22,1 %
Menos de 1.216 €
9,1 %
35,4 %

Sin duda, al contrario de la manipulación a que somos sometidos por sindicatos de clase, determinados partidos y empleados públicos, los grandes privilegiados de este país son los empleados públicos y los grandes explotados que son los empleados privados y autónomos.

6)      Pero en realidad, aquí y en toda tierra de garbanzos, el que paga siempre tiene razón y la opinión pública parece que no está muy satisfecha con los empleados públicos de este país, además de estar bastante harta de pagar más impuestos de los que consideran que deberían pagar por los servicios públicos que reciben, eso es lo que se deduce de la última encuesta del CIS, al observar el grado de satisfacción con los servicios públicos:


SATISFACCIÓN
SECTOR PÚBLICO

INSATISFECHOS %
Justicia
78 %
Dependencia
  76,5 %
Enseñanza
 61 %
Sanidad
  58,8 %
Servicios Sociales
58 %
Pensiones
  57,5 %
Obras Públicas
51 %
Seguridad Ciudadana
48 %
Transporte Público
   34,8 %

Total

    69,2 %


La conclusión de este artículo es que parece que definitivamente EL MITO DE LO PÚBLICO se cae en España, con un sector extraordinariamente inflado políticamente, con un porcentaje de sindicación elevado y reaccionario, mucho mejor pagado que el sector privado, y que realmente no satisface a la inmensa mayoría de los españoles, que  en un porcentaje del 66,2 % de los españoles, consideran que reciben del Estado menos de lo que les corresponde por los impuestos que pagan.

Cuando veas a alguien defender lo público la próxima vez,  con su lazo negro y su furia impostada, pregúntale si vive de ello y en ese caso deberías felicitarle por la fortuna y el privilegio que tiene en relación a los demás españoles.



Enrique Suárez

lunes, 11 de noviembre de 2013

Quo vadis Rubalcaba!



El problema no es si ha vuelto el PSOE, ni de dónde ha vuelto, sino hacia dónde va, señor Rubalcaba, con usted. No creo que ni usted mismo lo sepa, ni tampoco ninguno de los que le acompañan; por cierto, me encanta su última representación de la pasión por España a lo Rosa Díez, ya le veo con sombrero cordobés cantando por soleares como a El Cabrero.


El problema, señor Rubalcaba, es que el PSOE ya no tiene a donde ir, porque se está quedando huérfano de electores, de ideología, de cargos y colocaos, de tanto no ir a ningún sitio y querer ir a todos. Eso de inventar la España socialista con Zapatero les salió mal y a los españoles peor, con los 400.000 millones de euros que nos dejaron de deuda y el déficit por las nubes que contaba el ilustre, que discutía la existencia de España, pero no la conveniencia histórica de sí mismo, en el papanatismo más adanista que se recuerda en estos predios.


El problema, señor Rubalcaba es que ustedes son los principales rivales de la identidad de los ciudadanos de este país, porque a usted España se la trae al pairo y les queda hasta feo, sino ridículo, decir que les apasiona, al tiempo que defienden el federalismo republicano con una Constitución que hace de la nación española la fuente de legitimación y a la Corona garante de derechos y libertades, aunque ni está, ni se espera tal cosa.


Sin duda, sus problemas, los de socialistas son de incoherencia e incongruencia, desde hace muchas décadas, porque ustedes nos venden siempre el paraíso y nos conducen directamente al infierno, con Felipe González  a las cloacas políticas de la razón de Estado y con Zapatero a convertir a los terroristas en hombres de paz.


¿Sabía usted, señor Rubalcaba, que el PSOE prometió con Zapatero pleno empleo y consiguió en los últimos cuatro años de gobierno 3,5 millones más de parados, entre otras cosas por admitir a 7 millones de emigrantes entre 2009-2010, modo barra libre, porque aquí los sindicatos habían tomado las riendas del futuro, para poder seguir trincando como agentes sociales de los EREs o de donde haya algo que trincar?


Su problema y el de los suyos, no es otro que la soberbia, algo inconcebible en alguien que presume de socialista, la altanería cobarde de defender las lentejas de los que mandan a costa del hambre y la miseria de los que les votan. Si usted tuviera la decencia y el coraje de los que carece, hubiera cerrado la conferencia de este fin de semana, pidiendo solemnemente perdón a los españoles por los errores de Zapatero, que han llenado este país de delincuentes institucionales. Hubiera sido tan sencillo, reconocer que se equivocaron y que hicieron las cosas mal, interpretando que los españoles no queremos ser socialista para siempre en el país de nunca jamás, sino seguir siendo españoles, que eso de atacar nuestra soberanía, siempre tiene malas consecuencias.


Aunque soy liberal declarado y orgulloso de serlo, que jamás votaría a este socialismo de componendas y trinques, no he de olvidar que uno de mis bisabuelos, de nombre Justo, fue uno aquellos precursores de aquel invento que organizó Pablo Iglesias, pues en su memoria, y para que sus restos no se sigan removiendo en la tumba le diré que es lo que le ocurre al socialismo en este país,  en estos momentos, a ver si lo pueden resolver.


El socialismo español siempre defendió la libertad, recuerde usted señor Rubalcaba el encuentro de Fernando de los Ríos con Lenin y la espantada que dio su partido en la tercera internacional en la que se creó el Partido Comunista de España, porque los socialistas no quisieron separarse de la libertad y de ser españoles.


El socialismo español nunca fue marxista, sino krausista y si me apura “afrancesado”, nunca fue materialista hasta ahora en que los crápulas que lo dirigen se forran a costa del malestar de sus votantes, sino humanista. El socialismo español siempre había sido español, hasta que Maragall se inventó el nacional-socialismo en Cataluña, para contribuir al aplastamiento de la cultura española en aquellos lares, por una cuestión mezquina. Ni tampoco fue connivente con el terrorismo hasta que Zapatero y Patxi López negociaron con ETA, contra las víctimas de sus crímenes, dejando la dignidad de los españoles por felpudo.


El socialismo nunca fue progresista, señor mío, progresista fue Salustiano de Olózaga, liberal, que yace en la misma tumba que Agustín Argüelles, aquel que se empeñó en concedernos una nación a los españoles para enfrentarnos a todos los poderes absolutos, el del Rey, el del Estado, el de las castas financieras y políticas y el de todos los sinvergüenzas que acceden al poder para esquilmar España, y a los españoles. Ni el himno de Riego que usurparon en la República, era otra cosa que liberal e himno de España de 1820-1823.


España, tierra de largas siestas, va despertando y descubriendo la realidad en la que la han dejado ustedes, advenedizos de la casta y la están dejando los que siempre fueron casta, se lo digo como lo pienso, o el PSOE pega un giro copernicano hacia la defensa de España sin “peros”, de lo común frente a lo diferente, de la libertad, de la igualdad y de la justicia, o tiene los días contados, y verá usted, señor Rubalcaba, eso con usted es imposible, porque usted representa lo peor del socialismo, medrar y trincar a costa de los ciudadanos. Así que hágale un favor a su partido y váyase, pero no para dejar que lo tomen los jóvenes castores de Tomás Gómez y Carme Chacón, que aún lo destrozarían más que Zapatero, sino las bases que sí son socialistas, antes de que abandonen el barco. 

Sea usted demócrata, hombre, que ya ha vivido bastante y bastante bien de no serlo, y deje que su partido recobre la coherencia y la congruencia. 

¡Que cruz tenemos con usted!  No, no hace falta que me dé las gracias; de nada, ha sido un placer.


Enrique Suárez

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