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lunes, 6 de mayo de 2013

Lo que se oculta tras las buenas intenciones de los políticos españoles



La política en España se ha convertido en el arte de ocultar las acciones más perniciosas tras magníficas intenciones expresadas.  Sin duda, la única razón que motiva a todos los políticos que conforman la casta de poder que decide el rumbo de este país, es seguir acumulando privilegios, u ocasiones para acumularlos. Los ciudadanos seguimos siendo carne de cañón de su desventurada confrontación. Cuando les señalen la luna fíjense en lo que no les señalan porque precisamente ahí encontrarán las intenciones ocultas para señalarles la luna.

Para no hablar de los crímenes contra la razón de la égida de Zapatero, nos estamos empapando de teorías conspiranoicas internacionales del capitalismo económico, en las que Alemania y Merkel son uno de los lugares más visitados, si no nos hablan del club Bildelberg, de la cruzada bancaria de Emilio Botín, y de la consabida defensa contra la derecha que quiere acabar con todo. Como si para explicar el Crimen de Cuenca hubiera que apelar a la coyuntura de la criminalidad global. La izquierda de este país ya no sabe cómo intoxicarnos para no perder sus mermados privilegios de casta. La última iniciativa del señor Rubalcaba pone la guinda al pastel: detener los desahucios y el desempleo con fondos públicos, apelando a que Alemania lo hizo en alguna ocasión. Sin embargo lo que nos oculta el señor Rubalcaba es que lo que está proponiendo es un “blindaje de lo público”, sector en el que hay aproximadamente medio millón de colocados por su señor Zapatero tras haber dilapidado medio billón de euros de deuda pública en los últimos cinco años de sus esperpénticos gobiernos. Un puesto de trabajo pa un colega por un millón de euros de deuda pública podría ser el epitafio del PSOE.

¿Qué principio ético puede asistir a alguien que trata de defender de forma sectaria a los afines a su partido e ideología cuando en este país 6,2 millones de ciudadanos, entre ellos muchos de sus votantes, se han quedado en el paro?. ¿Acaso durante los gobiernos de Zapatero el señor Rubalcaba no pudo tener las grandiosas ideas que ahora le visitan? En Alemania se hizo esta operación para proteger su tejido productivo en empresas no públicas que eran importantes para su futuro, lo que el señor Rubalcaba pretende con su propuesta es precisamente proteger el empleo público, cuando en este país mientras 3 millones de españoles perdían su trabajo, se incrementaba el empleo público en 600.000 trabajadores, siendo el único sector en el que no ha dejado de crecer el empleo durante la crisis. Los mismos objetivos tiene cualquier propuesta de pacto de Estado, apoyado o no por los sindicatos.

En el caso de Mariano Rajoy y su Gobierno del PP hay también intenciones ocultas en sus políticas de austeridad que en realidad ocultan un elevado incremento de impuestos, una reducción de servicios proporcionados por el Estado y una desquiciada y desquiciante deriva errática en su proyecto, que le ha llevado a decir que: está orgulloso de no haber cumplido con su programa, pero haber cumplido con su deber, con la misma magistratura que un verdugo justificaría su función social. 

El Presidente del Gobierno español ha tenido la genial idea de hacer pagar a todos los españoles, los pecados cometidos por su predecesor, sin haber entrado selectivamente a analizar quienes fueron los que esquilmaron el país. Como un maestro de escuela antigua que castiga a toda la clase porque no quiere saber quiénes han sido los sinvergüenzas que han quemado los pupitres y roto los cristales, después de haber robado el encerado. Mariano Rajoy no quiere problemas, tiene el poder y lo utiliza diciendo una cosa y haciendo exactamente la contraria, exactamente igual que lo utilizó Zapatero. Donde hubo despilfarro y depredación, el impone retracción y usura, si antes estuvimos expuestos a un descerebrado manirroto ahora lo estamos a un avaro circunstancial.

Pero la política de Mariano Rajoy oculta una intención perversa, sabiendo que los votantes de su partido cuentan con más recursos que los que votan al PSOE, ha decidido estrangular a aquellos que están atravesando las circunstancias más difíciles en este país, mientras no causa ningún daño a sus representantes políticos en la casta, que siguen disfrutando de sus beneficios y manteniendo sus privilegios, que sean ellos quienes hagan contención de sus votantes y paguen el peaje de mantener la diferencia de aquellos que les representan sobre sus representados. Por eso no ha tocado hasta ahora los pesebres públicos en los que los parásitos sociales de la izquierda y la derecha se han acantonado, porque ellos serán los que mantendrán la supervivencia del régimen despótico que se han montado entre los del PSOE y el PP en comandita.

En fin, los españoles seguimos sin saber quiénes fueron los autores intelectuales del descalabro entre tantos dimes y diretes, entre tantas acusaciones infundadas y el tú más que yo, Mariano Rajoy le ha perdonado la vida a los delincuentes que gobernaron con Zapatero, a condición de que sigan en el poder distanciándose de sus votantes, para que estos vean que lo único que motiva su lucha política es mantener sus poltronas. De esa forma, también puede ocultar magníficamente los desmadres cometidos por su propio partido en muchos lugares de este país.

 La estrategia es inteligente, pero los españoles que estamos pagando los desmadres de unos y otros ya hemos comenzado a abandonar su representación política como una opción aceptable para la convivencia. Mejor que nos gobierne Merkel directamente que sus sicarios germanizados, comienza a escucharse por los bares de este país, entre aquellos que todavía pueden tomarse una caña. 

Enrique Suárez

jueves, 2 de mayo de 2013

¿Qué es la deflación Mariano Rajoy?




Mientras las potencias mundiales se preparan contra el tsunami deflacionario que viene, como advertimos hace quince días en este blog, al ilustre pontevedrés que vela por nuestras miserias no se le ha ocurrido otra cosa que subir más los impuestos e iniciar una campaña de recortes, aferrado a la austeridad, a pesar de que ya tenemos 6,2 millones de parados, una recesión que dura seis semestres y lo que queda, y que este país ha dejado de consumir porque no le queda más remedio.

En La Moncloa no se enteran de lo que está ocurriendo en el mundo, viven fuera de la realidad, pensando que con aferrarse al mástil de lo local, el huracán de lo global no va a afectar a este país.

Advertíamos hace dos semanas que alguna potencia mundial estaba vendiendo recursos para obtener liquidez, porque es mejor deshacerse de las reservas que adquirir deuda, pero Mariano Rajoy hace precisamente lo contrario, sigue endeudando este país sin límite, porque no se entera que está jugando en la liga planetaria en competición con las demás economías mundiales. Mariano Rajoy nos está conduciendo a un pozo sin salida posible, porque está haciendo exactamente lo contrario que los demás países, es decir, austeridad, cuando desde los estados se están inyectando grandes cantidades de dinero para que no se detenga el consumo, y por tanto la demanda interna, cosa que ya está ocurriendo en España.

Se puede ser cateto o muy cateto, Mariano Rajoy pertenece a la segunda categoría, porque no se le ocurre otra cosa más que inyectar dinero público en planes renove, como si la economía de un país como España se pudiera mantener con subvenciones específicas. Sigue la trayectoria de Zapatero que logró elevar el déficit hasta el 10 %, la deuda pública en medio billón de euros y el paro en 3,5 millones de agraciados.

Japón ha iniciado, tras 25 años de espiral deflacionaria, una política de fuertes inversiones públicas para dinamizar la economía, al igual que se está haciendo en Estados Unidos, donde se inyectan cada mes 80.000 millones de dólares en los mercados para que no se detenga la economía productiva. China está haciendo lo mismo, al igual que la India. Las potencias emergentes, los BRICS están realizando fuertes inversiones públicas en sus planes de desarrollo. Alemania, Francia y Reino Unido se están lanzando a la inversión pública, por eso realmente está disminuyendo la prima de riesgo en España. Grecia, espejo en el que debemos contemplarnos, ha entrado en deflación este mes por primera vez desde 1968.

Pero Mariano, con diez cañones por banda, no corta el mar si no vuela, hacia el país de nunca jamás, porque se ha creído el cuento de que los problemas de España se reducen ahorrando dinero público, cuando  la desnortada política económica española, no permitirá que este país comience a crecer al 3 %  - para que se cree empleo real- hasta el año 2.019.

Resulta fascinante ver el bajo nivel de los medios de comunicación españoles, porque ni uno de todos ellos está advirtiendo del lodazal en el que nos está metiendo el actual Gobierno, por continuar con las políticas socialdemócratas de Zapatero. Debe ser alguna enfermedad grave la que provoca que en España tengamos los gobernantes más iluminados del orbe, no es normal que tras la devastación del profeta de las cejas, ahora nos haya tocado el prodigio de la magia del barbudo.

Si ustedes se fijan, en los supermercados españoles se comienzan a ver los primeros signos de la deflación, que son dos: la bajada de precios con grandes descuentos, la escasez de determinados productos. Algo que también pueden observar en cualquier sector del comercio, mientras se van cerrando cada día más empresas y negocios.

Pero el mayor problema que tenemos los españoles, no es que el Tancredo de La Moncloa no perciba los ciclos económicos mundiales, el mayor problema es que en otros países que no tienen semejantes tarugos como los que aquí tenemos si lo están viendo y ya se han puesto manos a la obra a tratar de corregir los malos vientos, cambiando las velas. En España no sólo se deja de orientar la navegación de la economía del país a favor del viento, sino que el mentecato que gobierna rodeado del consejo de ministros más adocenado de la historia de la democracia, ha tenido la genial idea de izar velas contra el viento, como si realmente supiera navegar, que es lo que le han debido decir sus asesores: a toda vela contra los arrecifes de la historia.

Si no se cambia rápidamente de rumbo en la economía española, vamos hacia el naufragio seguro, sólo es cuestión de tiempo. Que Santa Bárbara nos proteja.

Enrique Suárez

lunes, 29 de abril de 2013

Los pactos de la casta



"Cuando los que gobiernan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto" Georg Christoph Lichtenberg.

En el crepúsculo de su agonía, los de la casta política nos quieren crujir a impuestos, mientras nos hornean en los recortes y otras extorsiones legales. Mira que se tienen bien montado el negocio estos sinvergüenzas del PP, PSOE y los demás. Ellos, tan felices, teniendo ocurrencias y sus votantes pasándolas putas por la gracia de Dios.

No se dan cuenta estos mentecatos, degenerados en mequetrefes, de que los ciudadanos europeos del sur estamos hasta las gónadas de sus ocurrencias, que a ellos les permite seguir viviendo magníficamente, mientras los demás soportamos las inclemencias del tsunami de corrupción que se han inventado para imponer su impostura.

Los españoles estamos fritos a estupideces, como los griegos, los portugueses o los italianos, y creo que somos más de 100 milones de europeos dispuestos a dar la brasa, hasta que desalojemos de las instituciones a tanto mangante y usurpador, que utiliza la democracia para medrar sin merecerse el magnífico sueldo que cobra, mientras diez millones de sus compatriotas mendigan para vivir, a sus familias, a la sociedad o al sursum corda.

Que no van a pasar sobre nuestros hijos para que los suyos se conviertan en el recambio endogámico de la opresión, lo de la casta se ha acabado, además, es hora de imponerles la inhabilitación eterna a todos los que han ocupado cargo político en estos países, tanto si han robado como si han callado, porque inocente no hay ninguno y el que no es delincuente, es cómplice. Que sí, que no hay ninguno que pueda ser salvado de la quema que viene.

Que no se puede consentir bajo ningún concepto que en España haya 6,2 millones de parados que podrían formar una cadena humana desde Lisboa a Bagdad sobre un camino de cuatro metros de ancho tapizado con billetes de 500 euros trincados por el PSOE, PP, IU, UPyD, CIU, PNV, otros y sindicatos, a los españoles desde la corrupción.

Que no vamos a aceptar PACTOS DE LA CASTA (también conocidos como "pactos del duerno"), como los que se han hecho en Grecia entre los socialistas y los conservadores, o recientemente en Italia, para formar gobierno entre los de Bersani y Berlusconi, o como el que propone Rubalcaba, ¡cualquier acuerdo es bueno para salvar su culo!, para tapar toda la mierda de la que tienen que dar explicaciones y esquivar a la justicia que tiene que llevarlos a la cárcel. Como si les importara a la casta si sus torpezas e ineptitudes produjeran pobres o parados.

Se ha acabado el chollo, quien no sabe mandar, no puede exigir a los demás que obedezcan y quien no cumple con su palabra mintiendo a los ciudadanos para alcanzar el poder debe ser expulsado del poder, cuanto antes, porque no sólo es un peligro para el país, sino para las instituciones, la libertad y la democracia.

Así que los jueces españoles ya pueden ir poniéndose las pilas, porque si siguen en la misma actitud complaciente y connivente con el poder, habrá que regresar a la boulé, y a la elección de representantes públicos por sorteo, como se hacía en la antigua Grecia.

Basta de farsas y de fraudes. España se pone en pie,  porque los españoles vamos a por aquellos que la han derribado para mantener sus asquerosos privilegios en un prodigio de impostura. 

Hay que exigir la convocatoria de elecciones, cualquier opción que salga será mejor que la que tenemos en el poder (y en la oposición): unos advenedizos asfixiados por su propia incompetencia.

Enrique Suárez 

domingo, 28 de abril de 2013

Maduro Rajoy




Si Rajoy fuera liberal bajaría los impuestos, pero es socialista, social-liberal, conservador, o cualquiera sabe lo que es, pero lo que sabemos es lo que no es: un Presidente de Gobierno que no miente a su pueblo, un gobernante eficaz y eficiente, próximo a los ciudadanos, con ideas de estadista, consecuente, fiable, sensible, amable y buen comunicador, que sabe resolver con agudeza los problemas de los españoles. Esto es aquello que no es Mariano Rajoy.

Rajoy sube los impuestos porque tiene miedo a que Ángela Merkel le diga algo sobre su irresponsabilidad, no le importa lo que digan los españoles, ni siquiera aquellos que votaron a su partido para que fuera Presidente de Gobierno, se comporta como un déspota, que es aquél que gobierna para el pueblo (o la idea que tiene de lo que es el pueblo), pero al mismo tiempo contra el pueblo.

Mariano Rajoy no tiene más idea de economía que de inglés, como Zapatero, es un presidente digno sucesor de aquel que estuvo siete años por accidente (que fue como denominó el atentado de la T4 que nos costó millones de euros). A Zapatero nos lo trajo la riada del 11-M y se lo llevó la crisis, a Mariano Rajoy nos lo trajo la crisis y se lo llevará la historia hacia el olvido como el peor presidente, aparentemente no descerebrado,  que ha tenido este país.

Es curioso que lo que permitió ganar las elecciones a Mariano Rajoy fueron unas promesas falsas (bajar los impuestos) y el hartazgo de Zapatero (el que prometió pleno empleo, que no habría crisis, se gastó medio billón de euros de deuda para satisfacer a los amigos y ahora se encuentra en paradero desconocido). ¿Qué méritos propios reúne Mariano Rajoy Brey para ser Presidente de Gobierno de España?, es algo que muy poca gente debe conocer.

Mariano Rajoy obtuvo como calificación en el CIS 3,56, cuando Zapatero en su derrumbamiento obtenía 3,55. No obstante ganó las elecciones, porque lo del trinque del PSOE fue demasiado, por mucho que trataran de ocultarlo bajo todas las pancartas de la justicia social y la igualdad. Es un presidente que no se merece la confianza de los españoles y lo sabe, pero gobierna como si hubiera llegado al poder después de haber luchado como un campeón, cuando en realidad llegó al poder después de haber salido elegido en un congreso de su partido amañado en origen y en final. Maduro Rajoy, deberían llamarlo, por su amor a la democracia y la libertad. También porque ha superado cualquier categoría suprema del cuento, para pasar directamente al recuento. Maduro Rajoy nos cuenta cuentos como Zapatero, una y otra vez, a ver si a fuerza de repetirlo se lo creen ellos y hacen que los demás también nos los creamos.

Pero la cuestión es que a Mariano Rajoy se le acaban los conejos y la chistera, la situación de España es catastrófica tirando a peor, estamos atrapados en un bucle con una prima de riesgo que no permite que nos liberemos del peso de la deuda, con un paro descomunal que alcanza los 6,2 millones de parados y una deuda total, pública y privada, que se aproxima a los 4,5 billones de euros. Cierto es que buena parte del pufo se lo debemos al PSOE de Zapatero, aproximadamente el 75 %, con la política de tierra quemada que estableció cuando sabían que iban a perder las elecciones y que no iban a gobernar, pero un 25 % de la crisis es exclusivamente obra de la genialidad de Mariano Rajoy y el PP, que se ha convertido en el primer partido socialista de derechas de la historia, que es capaz de mantener el Estado a costa del pueblo, cueste lo que cueste.

Pues sí, Mariano Rajoy es un fraude, porque sigue manteniendo las estructuras del Estado y Administraciones públicas sin tocar, al igual que los gastos fijos que les corresponden. No solo ha reducido la deuda pública, sino que la ha incrementado a un ritmo aún mayor que Zapatero, para salvar a las Cajas de Ahorros transformadas en bancos que hundieron políticos y sindicalistas después de trincar lo que ni se sabe, sin ser responsables de nada.

Maduro Rajoy está al caer, como fruta del árbol, porque si no le coge el camión le pillará el tren, y además lo sabe, le quedan tres telediarios, con su credibilidad no puede sostenerse durante lo que queda de legislatura, aunque no haya recambio alguno para el PP. Si en el PP hubiera alguien con inteligencia le diría que lo que debía hacer era bajar los impuestos, ¿pero cómo va a poder pagar todo lo que han robado y todo lo que gastan los de la casta si se bajan los impuestos?, así que los españoles estamos condenados a pudrirnos en la miseria, para que los señoritos de la casta sigan viviendo a cuerpo de rey, a costa nuestra.

Y a este sistema lo denominan los de la casta como Democracia, y los del pueblo como Despotismo, y como los del pueblo somos más, llegará el día en que van a tener que rendir cuentas y dejarse de cuentos, porque lo que está claro es que los españoles no vamos a seguir soportando por mucho más tiempo a unos tarugos con sueldo de ministro y a un Presidente del Gobierno que nos habla desde una pantalla de plasma, porque está acojonado y tiene miedo de que si aparece en público alguien le tire un zapato o una pedrada.

Está la cosa poniéndose seria,  ¿no les parece? En tres meses nos dirán que España no puede salir de la crisis con sus propios recursos, porque tal cosa no sólo es imposible, sino también inconcebible para alguien que no sea idiota o del Gobierno, que viene a ser lo mismo.

Enrique Suárez 


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