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viernes, 8 de abril de 2011

El "Nuevo" rey de la lana


Corrían los primeros días de noviembre de 2010, cuando realicé una nueva estancia en la villa de Graus (Huesca), con un doble objetivo: cultivar la amistad y reencontrarme con la naturaleza. Ahora bien, este nuevo “séjour” en la villa oscense me permitió descubrir dos realidades, nuevas para mí. Por un lado, el placer de la micología (búsqueda, reconocimiento, recogida, preparación y degustación de los más variados hongos, en compañía de amigos/as entrañables), guiado por la sabiduría de nuestro anfitrión y amigo Ramón Auset. Y por el otro, tuve la ocasión de visitar (acompañado de Sandruki, periodista en ciernes y con porvenir, si se lo trabaja) la casa donde vivió y murió Joaquín Costa (Monzón 1846-Graus 1911): intelectual destacadísimo de la segunda mitad del XIX, regeneracionista de pro, miembro de la Institución Libre de Enseñanza, etc., que yo había descubierto, siendo estudiante en la Sorbona, allá por los años 80. José Mª Auset, sobrino de J. Costa y conservador-vigía del legado de su antepasado fue nuestro solícito cicerone, con su verbo abundante y florido.




· Nuestro guía nos hizo visitar, con explicaciones prolijas, las dependencias de la casa y, en particular, el despacho-biblioteca donde trabajó J. Costa y donde se encuentran aún, debidamente ordenados y conservados, algunos de los legajos de su fecunda producción lingüística, así como algunos de los libros de su biblioteca (en varios idiomas: francés, inglés, italiano y español). Al final de la visita, J. Mª Auset nos ofreció un número especial de El Ribagorzano (13.08.2004), con el que se conmemoró el centenario de este periódico y en el que había un suplemento con la relación de los artículos publicados en dicho medio por J. Costa, así como algunos de sus artículos más destacados. Entre ellos, uno titulado “El Rey de la Lana”, publicado, en 1904, en El Nuevo Evangelio (Madrid) y El Pueblo (Córdoba).




· En este artículo, por el que fue procesado, J. Costa cuenta que, en EE. UU., se utiliza la palabra “rey”, asociada a distintas actividades económicas (es aún el caso hoy, en 2011). Así, se habla del “rey del acero”, del “rey del petróleo”, del “rey del azúcar”, del “rey del trigo”, del rey de los ferrocarriles”, etc. Ahora bien, precisa J. Costa, en España, no tenemos de estos reyes, pero sí, desgraciadamente, de los otros: Alfonso de Borbón (Alfonso XIII), que es aquí, en las Españas, “el rey de la lana”: el rey de “los 20 millones de españoles, verdaderos lanígeros por la inconcebible mansedumbre con que dejan llevar su piel al esquiladero del ministerio de Hacienda y sus crías al degolladero del cuartel y de la Guerra [...] sin ninguna protesta de la cabaña española, alias nación española”, J. Costa dixit.




· Este artículo de J. Costa es un texto atemporal, de plena actualidad y que tiene una vigencia incontestable en la España actual. Hoy somos unos 46 millones de habitantes (2009). Por lo tanto, se ha más que doblado la población de España. Pero, al mismo tiempo, se ha incrementado, en la misma cantidad, el número de cabezas de ganado lanar, que se rige por la filosofía y la etología de los “moutons de Panurges”, que se conforman con la realidad imperante y se siguen unos a otros ciegamente, sin reflexionar y sin el menor átomo de espíritu crítico. En efecto, ahora, como en 1904, y con lo que está cayendo, es difícil explicarse la mansedumbre, la placidez, la condescendencia, la docilidad, la sumisión, la indolencia, la magnanimidad,… con las que los ciudadanos españoles estamos asistiendo al proceso de degradación y destrucción de los cimientos del estado del bienestar y de derecho, propiciada por la corrupción económica, ética y moral generalizada de la casta política.




· ¿Qué tiene que pasar aún para que la sociedad civil —tan aclamada y solicitada por algunos analistas— genere muchas “ovejas negras”, que se revelen, se planten y digan: “hasta aquí hemos llegado, políticos mentirosos, corruptos, oportunistas, incompetentes,…”? ¿Qué tiene que pasar aún para que esta metamorfosis se produzca? Por lo visto, para la cabaña lanígera nacional (los 46 millones de habitantes), no es suficiente la crisis económica, el paro galopante, el crecimiento económico insuficiente, la inflación desbocada, la subida del IVA, la congelación de las pensiones, la bajada y la congelación del sueldo de los funcionarios, el recorte de los gastos sociales, la prolongación de la vida laboral hasta los 67 años, la ampliación del tiempo para calcular las pensiones, la corrupción de los políticos, la prostitución de la democracia (falta de la división de poderes), la reforma laboral antisocial,…; y lo que queda por llegar (co-pago sanitario y educativo, nuevas subidas de los productos de primera necesidad, nuevos impuestos, etc), ya que todavía no se ve el final del túnel.




· Ahora bien, nosotros, los ciudadanos españoles de a pie, no podemos irnos de rositas. De todo esto somos también responsables “con nuestro voto y aplauso, y también con el silencio de los borregos, que no siempre es imbécil o cobarde, sino también cómplice” (A. Pérez-Reverte). Las consecuencias negativas de la crisis no cesan y la situación es cada vez más crítica. Como dejó escrito Michel de Montaigne, “a nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa”. Por eso, no podemos seguir callados y mansurrones ya que, en parte, somos también responsables de lo que está sucediendo. Por cosas menos graves o parecidas, en Europa (Francia, Inglaterra, Italia, Grecia, etc.), los jóvenes y la sociedad civil se pusieron en pie de guerra y están en alerta. Por cosas parecidas o aún más graves, nuestros hermanos del norte de África (Túnez, Egipto, Libia, etc.) han salido a la calle y han desafiado a la fuerza bruta e irracional de ciertos dictadores.




· Nosotros, como se preguntaban recientemente A. Pérez-Reverte y J.L. Roig, ¿acaso somos idiotas? Parece que va a ser que sí. “Nos chulean, nos mangonean desde el poder, y seguimos idiotizados viendo la tele, sin escenificar un mínimo cabreo. [...] Nos atracan vilmente con más y más impuestos, y nada, nosotros saboreando nuestra estupidez (J.L. Roig). Entre 1904 y 2011, 107 años han transcurrido y no hay nada nuevo bajo el sol de España. Seguimos portando el pelo de la dehesa, seguimos siendo ganado lanar y seguimos siendo súbditos de un nuevo rey de la lana, sin llegar a ser y a comportarnos como ciudadanos. Cuando celebramos el centenario de la muerte de J. Costa, si este ínclito aragonés levantara la cabeza, volvería a morirse ante la contemplación de esta España, más lanar que nunca.




© Manuel I. Cabezas González



5 de abril de 2011

martes, 5 de abril de 2011

La irresponsabilidad del socialismo


Dentro de poco, algunos altavoces mediáticos de la izquierda tratarán de convencernos de que Zapatero no era del PSOE, sino un infiltrado del capitalismo que logró engañar a todo el mundo para pasarse siete años en el Gobierno más uno de oyente. El PSOE se convertirá en la oposición de la oposición y la oposición será, con certeza, la causante de todos nuestros males

La izquierda española no es seria, jamás lo ha sido, sino extraordinariamente doctrinaria y fanática, hasta el punto de imponer su discurso sobre la población española como se hacía en la época del franquismo. No le importa cambiar el lenguaje, no le importa cambiar los conceptos, ni las leyes, ni las costumbres, con tal de salirse con la suya que es imponer su dictadura de talante, contra cualquier razón o talento.

Algo que resulta infame es la soberbia fátua con que la izquierda desprecia todo lo que no es izquierda, es decir, su imagen en un espejo. El narcisismo de la izquierda española es insoportable, al igual que su egoismo sectario. Algo que podemos comprobar en su icono mesiánico, el todavía Presidente Rodríguez Zapatero.

¿Ustedes le han escuchado a alguien del PSOE pedir disculpas a los españoles por los 4,8 millones de parados que han logrado?, haciendo las cosas pésimamente. Ni lo esperen, todo lo más que les podrán oir es que la derecha y el capitalismo han asfixiado el progreso del pueblo español y su avance hacia el socialismo.

¿Se imaginan ustedes la legión de fanáticos lanzadas a las calles si un gobierno que no fuera del PSOE nos hubiera llevado hasta los aledaños de los cinco millones de parados, un déficit público del 10 % y una deuda galopante?. ¿Se imaginan si otro partido que no fuera el PSOE diera por respuesta a la crisis, que no reconocieron para triunfar en las últimas elecciones generales engañando al pueblo, algunas ocurrencias como la economía sostenible, las energías renovables y los brotes verdes? No quiero ni imaginarme las huelgas que tendríamos, las manifestaciones, la violencia que se alcanzaría.

En este país creo que ha llegado la hora de quitarnos la tontería de encima, cuando un Gobierno la caga, la ha cagado, sea de izquierdas o derechas, y la respuesta de la gente debe ser la misma, si no lo es es por una razón muy sencilla, todos los que viven a costa del erario público perteneciendo a los partidos de izquierda, sindicatos o colectivos, se saben organizar en campañas de agitación y propaganda para echarle la culpa de todo lo ocurrido a los demás, y no ser capaces de reconocer que ellos han sido los que han hundido España, hasta alcanzar un paro que dobla la media de la Unión Europea.

En este país somos tan espabilados que si alguien se queda sin trabajo mientras gobierna el PSOE en ayuntamientos, autonomías y Gobierno Nacional es algo que ha resultado “inevitable”, mientras que si son otros partidos los que gobiernan, se habría poder evitado y por lo tanto es legítimo y necesario reclamar por las responsabilidades en la mala gestión de los recursos públicos.

Sin embargo, todo tiene su límite, tras los últimos siete años se ha demostrado que en España el socialismo gobierna de forma irresponsable e impune. Ahora, cuando se ha demostrado el fracaso de la izquierda debemos mirar atrás y acordarnos de que todo lo que prometieron lo incumplieron, ofrecieron un no a la guerra y estamos en guerra en Afganistán y Libia (aunque ahora se denominen “misiones de paz”), prometieron mayor bienestar social (y han recortado los sueldos, incrementado los impuestos y retrasado la edad de jubilación, además de reducido el poder adquisitivo de las pensiones), prometieron más igualdad (y han logrado la mayor desigualdad de la historia democrática de España entre comunidades autónomas), prometieron pleno empleo y nos aproximamos a los cinco millones de parados. Y no les da vergüenza, ni piden disculpas, ni reconocen responsabilidades.

¿Con qué cara se presentarán en los mítines ante sus compañeros de partido a los que han destrozado su porvenir, incrementando su malestar y posiblemente haciéndoles perder a muchos sus puestos de trabajo?. ¿Cómo tendrán el valor de presentarse a las elecciones cuando de todo lo que han prometido no solo no han cumplido nada sino que además han creado un deterioro que vamos a tardar muchos años en resolver?. ¿Cómo tendrán la cara tan dura para pedir el voto a los españoles a los que han defraudado por completo?. ¿Cómo podrán escaquearse de la corrupción que han cometido en tantos lugares con tanto desparpajo?

Y ahora nos ofrecerán el singular espectáculo de la agonía y muerte política de Zapatero y su sucesión dinástica en el PSOE, como si a los que han perdido bienestar, su trabajo o sus esperanzas, les importara mucho si viene Rubalcaba, Bono o Chacón para volver a engañarles.

Quien utiliza la democracia para ocultar sus responsabilidades, sus promesas incumplidas, sus engaños, sus fiascos y sus mentiras, sin duda es un demagogo. El concepto de democracia en boca de los socialistas que han gobernado este país, suena como el rebuzno de un burro en un concierto que interpreta una sinfonía.

Motivos para creer fue la estrategia, por todo lo logrado, el resultado; creo que el mejor lema para la próxima campaña será: no mires al pasado, por un futuro seguro y dos huevos duros. VOTA PSOE, Y OLÉ (¡que viene la derecha!). Están acabados y todavía no lo saben.

Biante de Priena

viernes, 1 de abril de 2011

PLE (NO EMPLEO)


El presidente Zapatero no ha mentido nunca, porque acabamos de enterarnos por una filtración de la UGT que el jamás ofreció Pleno Empleo a los españoles para triunfar en unas elecciones, eso habría significado embaucar a los españoles; todo se puede explicar, especialmente a los 2,8 millones de parados cabreados que han surgido durante sus gobiernos de forma inopinada.

En realidad, lo que ocurrió, es que una neófita secretaria en prácticas hizó una transcripción inexacta de las palabras del Presidente cuando presentó el PLE (Plan Laboral Español) en un mitin del PSOE; en realidad el lo expresó de la siguiente forma PLE (NO EMPLEO) y la secretaria, víctima de malos tratos, huérfana de toda la vida, con cinco hermanos menores a su cargo, y en paro desde hacía una década cometió ese grave fallo (olvidarse de poner los paréntesis), menos mal que el Presidente (que diferencia con los de la derecha), que es una excelente persona como todo el mundo sabe, decidió dejar la confusión en el aire para impedir que una desafortunada secretaria perdiera su puesto de trabajo. Ella, al menos ha conservado su puesto de trabajo gracias a Zapatero y nuestro resignado Presidente, asumió estoicamente a una prensa infame, que le ha recordado hasta la saciedad, su error, cuando en realidad fue un error de una secretaria, prima segunda de un gerifalte del partido en un pueblo de la profunda Andalucía.

El PLE (NO EMPLEO) en realidad es un programa que tenía previsto que en España se alcanzaran los cinco millones de parados, pero gracias a la previsión del Gobierno, los desempleados españoles han pasado a ser invisibles, porque muchos se han acogido al plan de vacaciones compensatorias establecido por el PSOE de acuerdo con los agentes sociales y los colectivos interesados, que consiste en subvencionar vacaciones a nuestros parados en los Mares del Sur, gracias a un programa del INEM, conocido como la “cola de avión”, el ministerio de aa ee, ha participado consiguiendo vuelos baratos para trasladar a nuestros parados a las mejores playas de la Polinesia, donde disfrutan, gracias a la buena gestión de todos los colectivos implicados de una inolvidable estancia. Mururoa os espera, trabajadores inactivos.

¿Quién ha visto un parado en España?: nadie, y el que diga lo contrario miente, en nuestro país no hay parados gracias al PSOE que vela por el porvenir de todos, cierto es que hay algún trabajador inactivo o potencial, pero como en cualquier lugar del mundo, porque la inmensa mayoría se han quedado sin trabajo por su voluntad, sabiendo de las ventajas que ofrecen los nuevos programas de asistencia laboral en el exterior y en el interior.

El ministerio de Leire Pajín está elaborando en estos momentos una ley de igualdad de trato-truco, por la que todo el que quiera trabajar podrá hacerlo, aunque sea sin cobrar provisionalmente, pero se espera que en menos de un año los brotes verdes que cultiva Elena Salgado comiencen a dar frutos y la recolección va a requerir mucha mano de obra, y con el programa: arranca, del ministerio de trabajo, los ciudadanos españoles que quieran trabajar, podrán inscribirse en unas listas para dedicarse a recoger todo lo que sea necesario en este país. El ministerio de Fomento en colaboración con el ministerio de medio ambiente , también ha organizado un proyecto que consistirá en ir recolectando las patatas de las medianas de todas las autopistas y cunetas de España, calculándose que se podrá elevar la cosecha nacional en más de un 10 %, también se harán equipos para retirar las piedras de los ríos españoles y dejarlas en las riberas, en un programa de canalización nacional del agua.

Por todo lo logrado por el PSOE, hoy los españoles vuelven a sonreir en un Estado de Bienestar que nunca se había conseguido con anterioridad. Que inmensa satisfacción ver como las cuadrillas de trabajadores del Estado entonan himnos de paz y amor, y se acuerdan de su máximo benefactor, el Presidente Zapatero. Hay que apagar las infamias de la derecha de Mariano Rajoy, tremendamente insolidaria, que apoya exclusivamente los intereses de los grandes capitales y los poderosos.

Que se enteren de una vez los de la derecha y la prensa amarilla de la oposición de que en España nunca se ha vivido mejor y eso de que vamos a alcanzar los cinco millones de parados que ha dicho el Banco de España, es una infamia, una repelente mentira lanzada por las agencias del capitalismo internacional para denigrar la excelente política social del actual Gobierno.

Por eso, el lema del PSOE para la próxima campaña electoral será: “En España no hay parados, hay trabajadores desocupados” que no es lo mismo evidentemente, un parado es alguien que no trabaja, ni piensa trabajar, mientras que un trabajador desocupado, es un trabajador en expectativa de destino, que espera con talante que sean requeridos sus servicios en esta destacada planificación política y social que tenemos en España gracias al Gobierno. Que dejen de mentir, el no empleo es el futuro de España y Zapatero, el visionario que logró anticiparse a los tiempos.

Biante de Priena

miércoles, 30 de marzo de 2011

De las creencias políticas a la credibilidad por los hechos


Asistimos a la apoteosis final de un democráta acaudillado, quizas de un partido político que ha pasado de los cien años de honradez a por todo malogrado, y tal vez, de un régimen político, asentado en el bipartidismo imperfecto y fundamentado en la propaganda contumaz y la prosodia del talante. El legado de este periodo legislativo está ahí, no admite parangón con otras épocas: un paro de un 20 %, un déficit de un 10 % y una deuda galopante del Estado e incalculable del pueblo, con una actividad económica en decadencia por la desconfianza que provoca el Gobierno. Habrá que hacer balance, pero en frío, cuando se callen los que tratan de embadurnar los hechos con falacias y maquillajes.

Los problemas políticos y económicos que tenemos en España no provienen exclusivamente de la casta política que nos mal representa, sino de la ausencia de formación política del pueblo español, que posiblemente sea de las más bajas de la Unión Europea. Este pueblo nuestro sigue entonando el “viva las caenas” del recibimiento en Madrid al felón Fernando VII, pero en nuestro tiempo ha cambiado por el “viva las caenas de televisión”, que no osan morder la mano del amo que ha concedido los canales de la TDT.

El pueblo español siempre ha mirado a la política con desdén, como antiguamente miraban los siervos a la nobleza, sabiendo que eran sus súbditos. A estos hechos han contribuido fundamentalmente la inducción al apoliticismo de la época de la dictadura de Franco y el escaso interés de la partitocracia vigente por educar al pueblo en sus libertades y derechos, prueba de ello es el desconocimiento profundo de los españoles en cuestiones relacionadas con la democracia, reducida exclusivamente al hecho activo y periódico del voto, que sirve para legitimar lo existente cada cuatro años y para exonerar a los responsables de cualquier responsabilidad política en sus actos; pero también se puede constatar en la escasa organización de la sociedad civil en España, limitada habitualmente a la subsidiariedad política o determinades actividades extrapolíticas.

Sin embargo, la llegada de internet, con el estallido comunicacional directo entre los ciudadanos de todo el planeta está cambiando las cosas, fundamentalmente porque permite la comunicación entre personas en tiempo real a un coste muy bajo, aunque todavía queda la organización civilizada de la información, que actualmente recuerda a un periodo selvático. Internet ha hecho más por la formación política de los españoles que 40 años de dictadura y 35 de democracia, este cultivo intensivo y extensivo dará sus frutos dentro de unos años.

Hasta ahora los partidos políticos fundamentaban en la propaganda su éxito, que consiste en varias actividades concatenadas: ensalzar lo propio; hacer promesas sin soporte real, es decir mentir descaradamente; ocultar los hechos al pueblo, o la ausencia de los mismos; denostar a los rivales; ofrecer esperanzas y seguridad. Hay algunas otras cuestiones relacionadas con el mercantilismo electoral, pero estas son las más destacadas. De forma resumida se construye un mensaje, habitualmente falso, sobre las virtudes de lo propio y los pecados de lo ajeno, posteriormente se expande por los medios de comunicación que deben su supervivencia actual más a la política que a sus audiencias y el efecto se consigue en las urnas cuando corresponda. Este paradigma fundamentado en las creencias se puede denominar mitocracia.

Por el contrario, cada día más ciudadanos de este páis votan siguiendo los criterios de la razón, el empirismo que se fundamenta en los hechos. Es difícil confiar en un partido que ofreció pleno empleo para alcanzar la victoria electoral y ha conseguido cinco millones de parados, los hechos incontrovertibles no necesitan explicaciones. Pero también el mayor conocimiento de los ciudadanos sobrea las cosas de la política les ha llevado a acceder a información que hace tan solo unos años estaba vedada a su conocimiento, como los datos estadísticos o los hechos de la corrupción. Hoy los ciudadanos españoles hacen seguimiento de los desmadres de la política con parsimonia. El modelo fundamentado en el conocimiento de los hechos y su correlato con la razón o el sentido común, podría denominarse logocracia, pero posiblemente tenga mejores alternativas de denominanción.

Se puede establecer de esta forma un criterio racional para votar por un partido político considerando la credibilidad como método de evaluación política. La credibilidad sería una función de los hechos favorables realizados de los que habría que descontar la propaganda (promesas de lo que se hará, ocultación de lo que no se ha hecho y se ha prometido previamente).

Credibilidad = Hechos – Propaganda, la cuestión sería establecer unos indicadores que estimaran los hechos y la propaganda. Sobre los hechos se pueden elegir tres alternativas: lo prometido y realizado, lo hecho en comparación con otras épocas, y también en comparación con otros países. Sobre la propaganda, se podría estimar sobre las promesas incumplidas del pasado o cada vez que un partido habla de los errores de los demás, sin dar cuenta de los errores propios. En cuanto a la oposición, siguiendo patrones similares, se podría valorar su eficiencia en las propuestas presentadas, en las actividades realizadas o en el descubrimiento de lo no hecho o mal hecho por el gobierno y su exposición a los ciudadanos.

Desde cualquier punto de vista que se analice, los últimos siete años de Gobierno y oposición son sin duda el periodo más oscuro de la democracia española, con niveles de corrupción insoportables (actualmente estamos en Transparency Internacional por debajo de 2004), con atentados al Estado de Derecho, con ausencia de democracia real, con deterioro constatado del bienestar de los ciudadanos y con la mayor sarta de mentiras urdidas por un Gobierno y calladas por una Oposición en los últimos 30 años de democracia.

Una auténtica kakistocracia es lo que hemos vivido, los peores gobiernos con las peores políticas urdidas por el peor presidente, a lo que se añade la peor oposición política de nuestra historia. El único consuelo que nos queda a los españoles, es que si nos quitamos de encima este yugo nuestras vidas están obligadas a mejorar en cualquier circunstancia. Desde lo peor siempre se mejora. Hay que ser optimistas, por tanto, porque solo podemos mejorar una vez que ayudemos a que se vayan los que la han cagado, luego tardaremos una década en retirar los destrozos, y que no se nos olvide jamás quienes fueron los autores.

Biante de Priena

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