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lunes, 14 de marzo de 2011

Los orígenes mitológicos de Asturias



Evémero de Mesene (siglo IV a de C) creó una doctrina hermenéutica, el evemerismo, para la interpretación de los mitos, cuyo como objetivo era traducir éstos a la realidad humana, así los dioses paganos no serían más que personajes históricos de un pasado mal recordado, magnificados por una tradición fantasiosa y legendaria. Cicerón, Voltaire, Hume o San Isidoro compartieron esta teoría, así como Jung, Graves o Campbell, más próximos a nuestro tiempo.

Asturias, es sin duda uno de los lugares más arcaicos culturalmente del territorio hispano, tanto por sus registros evolutivos, como por sus hallazgos prehistóricos. La particularidad asturiana más importante es su aislamiento tradicional, que permitió el desarrollo de culturas propias y características singulares. Sin embargo, la mezcla de los asturianos existió, pero apartada de las grandes invasiones de otras culturas hasta la época romana, los que llegaron a Asturias parece ser que se integraron con las culturas existentes, sin grandes conflictos, siempre que respetaran las tradiciones de los que ya estaban.

Otra característica de los astures ha sido su rebeldía, su levantamiento ante los intentos de sometimiento por parte de otras culturas, cuyo episodio más ancestral es la inmolación del pueblo astur en el monte Medulio (posiblemente en la proximidad del río Deva, que según San Isidoro, en sus Etimologías, es el río de Eva, que cruzó Adan a hombros para salir del paraíso) antes de ser sometido a esclavitud por las tropas al mando de Augusto y su yerno Agrippa hacia el año 22 a de C., episodio heroico de un pueblo al que dedicaremos atención en otra ocasión, que recuerda al ocurrido posteriormente en Numancia. Por cierto, las últimas tierras del Imperio Romano que fueron sometidas para establecer la Pax Romana fueran las de Asturias, para ello fue necesaria la presencia del mismo César Augusto.

Asturias posiblemente albergó la última cultura de cazadores europea, hipótesis que sugiere el profesor Pablo Arias de la Universidad de Cantabria, tras los hallazgos en la cueva de los Canes, posiblemente sea el origen de la agricultura autóctona europea, así como de una alfarería y metalurgia propias, tal vez menos influidas por otras culturas distantes, lo que parece ser evidente es que hacia el año 2.000 antes de Cristo ya se fabricaban herramientas de cobre en territorio asturiano.

El origen del pueblo astur se remonta en la noche de los tiempos y se entremezcla con la mitología, algunos autores como el padre agustino Manuel Risco, nos relata en el tomo XXXVII de “España sagrada” publicado en 1789, que los celtas tuvieron su origen en tierras de Asturias y fue desde este lugar desde el que iniciaron su diáspora hacia a Las Galias y posteriormente por toda Europa, desde tierras británicas hasta Turquía. Pero quizás una de las singularidades más notorias fue la fundación de Noega (la actual ciudad de Gijón o tal vez Navia, al igual que ocurriría en Noya, Galicia) por el mismo patriarca Noé en el viaje de su arca, o por su nieto Tubal. Esto quiere decir que también hubo presencia de la cultura hebráica entre nosotros.

Los primeros astures se asentaron en las riberas del río Astura (actual Esla), siempre fueron considerados desde los primeros relatos escritos como un pueblo que amó tanto la libertad que antes de perderla prefería la muerte, como relata el mismo Plinio. Este autor refería que las tribus más antiguas y sobresalientes de las Asturias eran los gigurros (Valdehorras), los lancienses (próximos a Mansilla de las Mulas, León), los pésicos (en la zona del río Navia) y los zoelas (habitantes de las zonas interiores hasta Tras-os-montes, en Portugal).

Quizás las primeras guerras contra los invasores fueron las acontecidas entre los celtas habitantes de las Asturias, en alianza con escitas nómadas y pelasgos "venidos del mar" (de origen incierto) asentados en esta tierra, contra los ligures del norte de Italia, a los que terminaron expulsando, sin llegar jamás a invadir por completo estos territorios, ni asentarse en ellos, al contrario que en otros territorios europeos.

Sin embargo, el origen más epíco de la reunión de los astures en una comunidad organizada es el atribuído a Astyr o Astur, progenitor ancestral de los astures, era el auriga del Rey etíope Mnemon en el asedio de Troya, como nos refiere Silio Itálico (Púnicas 332-339), según nos relata Sánchez Badiola en “Jovellanos y el Escudo de Asturias” en la revista Argutorio del segundo semestre de 2008.

Astyr, era hijo de la diosa egipcia Isis (madre también de Horus, cognominado Hércules) y tal vez de Osiris, su hermano y esposo; fue el primer rey de Creta (con el nombre de Asterión) y heredó de su hermano Horus las tierras occidentales de Europa, a las que emigró tras la guerra de Troya; según Sota, la capital de su reino estuvo en Igollo (Cantabria), nombre derivado de Isis y Osiris, donde quedan restos de su inmenso mítico palacio, en un roquedal en forma de circo. Se casó con Eritrea, la famosa sibila, hija del gigante Gerión, rey del territorio, del que tuvo un hijo, Noraco; enterrada en la peña del sepulcro a dos leguas del Ebro y no lejos de Butasur (muy próximo a Santa Gadea, donde El Cid hizo su juramento), que fue el lugar donde Astur fue incinerado tras su muerte (lo que nos indica que su origen no era celta). El epónimo de astures a él debe su nombre (y se sabe que no es de origen celta).

Hay otra leyenda que relata que Osiris recorrió el mundo, dejando a Isis en el trono de Egipto, pero posteriormente cayó en batalla en las tierras de Iberia, siendo su hijo Horus (cognominado Hércules) su vengador. Tras la muerte de sus asesinos, repartió las tierras de Iberia entre sus parientes que le acompañaban: a Pana le dio Andalucía, a Luso la lusitania, a Zacinto la ciudad de Sagunto y a su hermano Astur (cognominado Anubis, Mercurio y Hermes Trimegisto) le concedió las Asturias, las tierras del septentrión.

De la llegada de Astur a las Asturias (entre el tercer y el segundo milenio a. de C.) hay dos versiones, la primera nos habla de la lealtad, pues Astur no abandonó a su amigo Mnemón hasta su muerte por el gladio de Aquiles en el asedio de Troya. Mnemón, que significa “el que recuerda, el que hace recordar” era hijo de la diosa Eos (la Aurora) la diosa titánide, que salía de su hogar al borde del océano que rodeaba el mundo para anunciar a su hermano Helios (el sol). Su imagen, con Mnemón muerto sobre sus rodillas, como Tetis con Aquiles e Isis con Osiris, fue el icono que inspiró La Piedad Cristiana.

Mnemón heredó el reino etíope de su hermano Ematión, tras ser asesinado por Hércules; durante la guerra de Troya formó un ejército para la defensa de la ciudad, perdiendo su vida a manos del guerrero griego Aquilés como venganza por la muerte de Antíloco. Tras su muerte, su madre envió a sus hermanos, los cuatro vientos (el del Norte, el del Sur, el del Este y el del Oeste) a recoger su cadáver. Eos no cesó de llorar la muerte de su hijo en toda la noche, y sus lágrimas aún se pueden ver todas las mañanas de frío, en forma de rocio. Conmovido por el dolor de Eos, Zeus le concedió a Mnemón la inmortalidad (la inmortalidad de la memoria). Refiero este relato, porque fueron las lágrimas de Eos (la Aurora) las que trajeron a Astyr o Astur hasta las Asturias para establecer su fundación como comunidad mitológica.

Silio Itálico lo relata así en Púnicas III:
“El pueblo cántabro, invencible al frío y al calor y al hambre, y portador de la palma del triunfo en todo tipo de trabajos. Admirable el amor a su pueblo, cuando al encanecer, entregan al destino los años inútiles ya para la guerra; no soportan vivir sin luchar; la razón de su vida está, íntegra en las armas; vivir pacíficamente es una condena.

Bañado por las lágrimas de la Aurora, viene a las tierras occidentales el auriga de Mnemón, esquivando la tierra patria, el Astur tiene un caballo pequeño, desconocido en la guerra; pero galopa sin sacudir la espalda y tira con gran velocidad, con su flexible cuello de un pacífico carro, lo dirige Cydno, experto en recorrer los Pirineos cazando o en combatir a distancia con un venablo moro

Han venido también los Celtas, nombre asociado a los Ibéros, es un honor pare ellos caer combatiendo, un crimen inefable quemar su cuerpo, si los miembros yacentes son cogidos por un buitre hambriento, son llevados al cielo, a los dioses de lo alto”

La segunda leyenda genealógica de la llegada de Astur, relaciona a los astures con la fundación de Europa, pues Astur, transformado en Asterión, habría realizado “el rapto de Europa” o bien procurado su huida tras la llegada a Creta tras sus aventuras con el mismo Zeus. Cuando Europa llegó a la isla tras sus correrías con Zeus, Asterión la acogió y terminó casándose con ella. Si bien no quería tener hijos con la que había sido una de las amantes preferidas del dios, trató como un padre, educó y nombró como herederos a los hijos que su mujer había tenido con Zeus: Minos, Radamantis y Sarpedón. Algunos autores tenían a éstos como hijos de Asterión, identificándolo entonces como el raptor de Europa. El emblema de Creta (un toro) que figuraba en el barco que usó Asterión para sacarla de Fenicia se identificaría pues con el rapto de Zeus transformado en toro. Así que Astur sería el padre del Rey Minos de Creta y Europa la primera reina de Creta, Minos, más tarde crearía el imperio minóico y posiblemente los cimientos ancestrales de la cultura Occidental al reunirse con la cultura micénica, al tiempo que su padre fundaba tras su marcha con Europa, la comunidad que habría de ser origen mitológico de los astures (y trayendo el culto al toro a Iberia, representación de los ancestrales ritos cretenses).

Sota nos ofrece un relato más aproximado de la historia, al parecer Astur rescató a Europa de las iras de su padre, Agenor de Tiro, huyendo de su venganza, llegó a España para refugiarse en lo más oculto, Asturias, en las Peñas de Europa que llevan su nombre, los lebaniegos todavía tienen en su tradición oral el recuerdo ancestral y arquetípico de una reina que estuvo refugiada en una cueva de sus montañas (algo que se relaciona con el sincretismo asociado a la Virgen de Covadonga que como dice en su himno, es: “la reina de nuestras montañas")

Fernández La Madrid, en el siglo XVIII, elabora un informe en el que considera que Cabrales fue fundado por Astur, “cuando trajo robada de Fenicia la Reina de Europa” para ocultarla en una cueva de los Picos que llevan su nombre, por eso los habitantes de Arenas de Cabrales tendrían el sobrenombre de escuderos, por haber servido de guardia a la pareja (una historia que guarda extraordinaria similitud con la establecida por los habitantes de Las Regueras en la protección del Rey Enrique II de Trastámara con su esposa, Juana Lacerda la hija del Infante Don Juan Manuel, huyendo de su hermanastro Pedro I el cruel por haberse casado contra su voluntad, que dio paso a otra de las refundaciones de España con participación de los asturianos, tras la derrota de Pedro I en los campos de Montiel; también, en esta ocasión, una magnífica historia de Lealtad)

Astur, fue sucedido tras su muerte por su hijo Rhadamanto y tras este gobernó Noraco, (Noraco, hijo de Eritrea y Astur (Hermes-Mercurio), nieto del gigante Gerión, era por parte de madre reconocido entre los tartesos como uno de ellos, con el nombre de Norax), dio nombre a la isla de Menorca (Nura) y fundó la primera ciudad de Cerdeña, de nombre Nora, que fue dependencia con la mitad de la isla, posteriormente, también fundó las ciudades de Nora, Noreña y Noriega en Asturias, pero también asociado a la ciudad de Cangas de Onis (Norenus es una de las tres lápidas encontradas en Abamia). Noraco, a su muerte habría sido enterrado en las faldas del Monte Naranco (tal vez el Naranjo de Bulnes por una sincopación de su nombre). Tras él parece que Astur II gobernó una época en la que se desarrollaron actividades relacionadas con la agricultura y la ganadería, se sabe de él por el Eneas de Virgilio que era muy atractivo y acudía a la guerra con armas y atuendo de extraordinarios coloridos, como aquellos que le acompañaban, para luchar contra los ligures, posiblemente.

Posteriormente se sucedieron otros reyes desconocidos por doscientos o trescientos años, posiblemente Salatio y Oca entre ellos, hasta llegar a Astur III hacia el siglo III a de C., que participó con Hanibal, del que era pariente por su descendencia común de Europa, en la toma de Sagunto (218 a de C), donde falleció a manos del romano Murro. Fue sucedido por Herdo, posiblemente su hijo, que reunió a todas las tribus de la hispania septentrional (astures, ártabros, cántabros y bascones) acompañando a Hannibal a la toma de Roma y a sus posteriores batallas por Italia, España y el norte de África. Hay un periodo de 140 años que no se sabe quienes le sucedieron hasta llegar a Astur IV
, que disputaría y se aliaría con Pompeyo y Julio Cesar, a lo largo de su reinado, hasta llegar a la masacre del pueblo astur en Monte Medulio, tras haber hecho un foso de más de 15 kilómetros a su alrededor para asediarlo, por órdenes de Agrippa, yerno de Cesar Augusto, en el año 22 a de C.

La conclusión es sencilla, todos los caminos conducen a la singularidad ancestral en la fundación de la cultura asturiana en la noche de los tiempos, bravura, lealtad, nobleza, honestidad y una fuerte identidad propia, indómita al sometimiento a los invasores, son nuestras características más idiosincrásicas. Quizás sea hora de recordar con la memoria arquetípica que los astures jamás se rindieron a los invasores, pero fueron ejemplarmente hospitalarios con aquellos que llegaron a sus tierras sin ánimo de cambiar sus costumbres.

Así nos lo recuerda Diodoro de Sicilia (V, 33-34) hablando de los astures:

“según sus normas habituales son extremadamente crueles con los criminales y enemigos, aunque con los forasteros son compasivos y honrados; a los extranjeros que vinieron a vivir entre ellos, todos los invitaban a parar en sus casas, rivalizando entre ellos para prodigarles hospitalidad, y los extranjeros que fueron atendidos por éstos, los elogiaban y los consideraban amigos de los dioses…”


Enrique Suárez

domingo, 13 de marzo de 2011

¿De qué está orgulloso Mariano Rajoy?


Ayer, el aspirante eterno, Mariano Rajoy ha acudido Asturias para decirnos a los asturianos que ya está en el futuro, no es extraño que trate de huir hacia delante, porque si alguien tiene responsabilidad de lo ocurrido en España durante los últimos siete años tras el PSOE y Rodríguez Zapatero, es el PP de Mariano Rajoy por no haber sabido impedirlo.

Cuando once millones de españoles votaron por el PP que él representa, no votaron por un partido que se iba a mantener en el tancredismo esperando a que sus rivales la pifiaran y destrozaran la economía, la política y las instituciones de este país. Si el PSOE es el principal responsable de lo ocurrido, de los 5 millones de parados, de la crisis que afecta a España mucho más que a Europa, de las veleidades nacionalistas, de las estupideces totalitarias del Gobierno, lo es siempre gracias a la ineptitud, incompetencia e incapacidad demostrada de Mariano Rajoy.

Quienes votaron al PP, votaron por políticos, no por sicofantes; votaron por la responsabilidad, no por la negligencia; votaron por quien cumpliera las leyes e hiciera cumplirlas a los demás, no por quien ha consentido que unos titiriteros hagan de la nación su retrete. Votaron responsabilidad, no anuencia.

Durante los últimos siete años hemos tenido a un incapaz en la oposición, que ahora pretende convertirse en un incapaz en el Gobierno. Zapatero y el PSOE se caen por sí mismos, como el alpinista que se propone subir a una cima por el lugar imposible, pero Rajoy se cae con él, porque no ha hecho absolutamente nada para evitar que Zapatero nos llevara al desastre.

A mí, Mariano Rajoy cada día me recuerda más a Leopoldo Calvo Sotelo, aquel presidente español que fue incapaz de mantener la unidad de su partido en UCD, cuando se marchó Adolfo Suárez, pasando de 140 escaños a 12 escaños en unas elecciones. En el centro-derecha español, tradicionalmente no se premia a los incapaces políticos, sino a los que muestran tener agallas para enfrentarse a la realidad, aunque sea desde la oposición, algo que el señor Rajoy no ha demostrado. Le falta carisma, liderazgo y empatía para conectar con los españoles, no gusta a nadie, ni siquiera a los suyos.

Mariano Rajoy no se enfrenta en estas elecciones al resultado del tsunami Zapatero, se enfrenta a sí mismo, porque nunca podrá quitarse de encima la imagen de haber sido el jefe de la oposición que permitió que este país se fuera a la mierda. Claro que hay marcha atrás señor Rajoy, no intente huir hacia el futuro, usted está atrapado en la misma red que Zapatero, si el cae, a usted lo arrastrará con él, por su connivencia con el desastre, es cuestión de tiempo, el futuro no va a salvarlo de sus errores, no va a tener usted la oportunidad de demostrarnos a los españoles que sería un buen presidente, lamentablemente para usted, usted ya ha quemado todas sus oportunidades en la hoguera política en que se ha convertido España.

No queremos sustituir lo peor por lo menos malo, porque estamos hartos del gobierno del PSOE, pero no menos de la oposición del PP, aspiramos a lo mejor, por eso en Asturias lo tenemos claro, Foro Asturias y Francisco Álvarez Cascos son la única opción responsable, porque el PP y el PSOE en Asturias ya son pasado, y en España, lo serán muy pronto. Quienes cometen errores deben ser responsables de haberlos cometido. El día que usted reconozca que se equivocó en la oposición comenzará a recuperar la dignidad perdida, pero no creo que lo haga. En política no hay futuro, señor Rajoy, a ver si se entera, todo es presente o pasado, la gente no vota por el futuro que le ofrecen, sino por el pasado del que quieren huir.

Usted y el señor Zapatero compartirán el mismo destino: el olvido, porque Zapatero-Rajoy es un escenario del que nos arrepentimos todos los españoles.

Enrique Suárez

viernes, 11 de marzo de 2011

11- M: Mas allá del silencio

Homenaje a las víctimas del 11-M

Más allá del silencio
Dedicado a los peones negros y a EPI

¿El silencio?, el silencio,
¡el silencio en los muertos!.

La palabra no se rinde
ante la muerte,
La memoria no concluye
con el tiempo.

Ellos, eran nosotros,
¿Y nosotros qué somos?:

lo que queda sin ellos.

Que se labren sus nombres
en lápidas de viento.
Queremos dormir en paz,
y nos sobra el silencio.

¡Qué se calle el silencio!.
Y que fluyan las lágrimas,
cuando el recuerdo brote,
del audaz sentimiento.

Seamos lo que somos,
con la fuerza de adentro,
una patria de todos,
que despierta del sueño.

España no está muda,
porque clama justicia,
dignidad y respeto,
y no acepta el silencio.

Con silencio se entierra,
el honor de los muertos.

E.S.R.


IN MEMORIAM

Eva Belén Abad Quijada, española, 30 años
Óscar Abril Alegre, español, 19 años
Liliana Guillermina Acero Ushiña, ecuatoriana, 26 años
Florencio Aguado Rojano, español, 60 años
Juan Alberto Alonso Rodríguez, español, 38 años
María Joséfa Alvarez González, española, 48 años
Juan Carlos Del Amo Aguado, español, 28 años
Andriyan Asenov Andrianov, búlgaro, 22 años
María Nuria Aparicio Somolinos, española, 40 años
Alberto Arenas Barroso, español, 24 años
Neil Hebe Astocondor Masgo, peruano, 34 años
Ana Isabel Avila Jiménez, española, 43 años
Miguel Ángel Badajoz Cano, español, 34 años
Susana Ballesteros Ibarra, española, 42 años
Francisco Javier Barahona Imedio, español, 34 años
Gonzalo Barajas Díaz, español, 32 años
Gloria Inés Bedoya, colombiana, 40 años
Sanaa Ben Salah Imadaquan, española hija de marroquíes, 13 años
Esteban Martín De Benito Caboblanco, español, 39 años
Rodolfo Benito Samaniego, español, 27 años
Anka Valeria Bodea, rumana, 26 años
Livia Bogdan, rumana, 27 años
Florencio Brasero Murga, español, 50 años
Trinidad Bravo Segovia, española, 40 años
Alina Maria Bryk, polaca, 39 años
Stefan Budai, rumano, 37 años
Tibor Budi, rumano, 37 años
María Pilar Cabrejas Burillo, española, 37 años
Rodrigo Cabrero Pérez, español, 20 años
Milagros Calvo García, española, 39 años
Sonia Cano Campos, española, 24 años
Alicia Cano Martínez, española, 63 años
José María Carrilero Baeza, español, 39 años
Álvaro Carrion Franco, español, 17 años
Francisco Javier Casas Torresano, español, 28 años
Cipriano Castillo Muñoz, español, 55 años
María Inmaculada Castillo Sevillano, española, 39 años
Sara Centenera Montalvo, española, 19 años
Oswaldo Manuel Cisneros Villacís, ecuatoriano, 34 años
Eugenia María Ciudad-Real Díaz, española, 26 años
Jacqueline Contreras Ortiz, peruana, 22 años
María Soledad Contreras Sánchez, española, 51 años
María Paz Criado Pleiter, española, 52 años
Nicoleta Diac, rumana, 27 años
Beatriz Díaz Hernandez, española, 30 años
Georgeta Gabriela Dima, rumana, 35 años
Tinka Dimitrova Paunova, búlgara, 31 años
Kalina Dimitrova Vasileva, búlgara, 31 años
Sam Djoco, senegalés, 42 años
María Dolores Durán Santiago, española, 34 años
Osama El Amrati, marroquí, 23 años
Sara Encinas Soriano, española, 26 años
Carlos Marino Fernández Dávila, peruano, 39 años
María Fernández del Amo, española, 25 años
Rex Ferrer Reynado, filipino, 20 años
Héctor Manuel Figueroa Bravo, chileno, 33 años
Julia Frutos Rosique, española, 44 años
María Dolores Fuentes Fernández, española, 29 años
José Gallardo Olmo, español, 33 años
José Raúl Gallego Triguero, español, 39 años
María Pilar Gamiz Torres, española, 40 años
Abel García Alfageme, español, 27 años
Juan Luis García Arnaiz, español, 17 años
Beatriz García Fernández, española, 27 años
María de las Nieves García García-Moñino, española, 46 años
Enrique García González, dominicano, 28 años
Cristina Aurelia García Martínez, española, 34 años
Carlos Alberto García Presa, español, 24 años
José García Sánchez, español, 45 años
José María García Sánchez, español, 47 años
Javier Garrote Plaza, español, 26 años
Petrica Geneva, rumana, 34 años
Ana Isabel Gil Pérez, española, 29 años
Óscar Gómez Gudiña, español, 24 años
Felix González Gago, español, 52 años
Ángelica González García, española, 19 años
Teresa González Grande, española, 38 años
Elías González Roque, español, 30 años
Juan Miguel Gracia García, español, 53 años
Javier Guerrero Cabrera, español, 25 años
Berta María Gutiérrez García, española, 39 años
Sergio de las Heras Correa, español, 29 años
Pedro Hermida Martín, español, 51 años
Alejandra Iglesias López, española, 28 años
Mohamed Itaiben, marroquí, 27 años
Pablo Izquierdo Asanza, español, 42 años
María Teresa Jaro Narrillos, española, 32 años
Oleksandr Kladkovoy, ucraniano, 56 años
Laura Isabel Laforga Bajón, española, 28 años
María Victoria León Moyano, española, 30 años
María Carmen Lominchar Alonso, española, 34 años
Myriam López Díaz, española, 31 años
María Carmen López Pardo, española, 50 años
María Cristina López Ramos, española, 38 años
José María López-Menchero Moraga, español, 44 años
Miguel de Luna Ocaña, español, 36 años
María Jesús Macías Rodríguez, española, 30 años
Francisco Javier Mancebo Záforas, español, 38 años
Ángel Manzano Pérez, ecuatoriano, 42 años
Vicente Marín Chiva, español, 37 años
Antonio Marín Mora, español, 43 años
Begoña Martín Baeza, española, 25 años
Ana Martín Fernández, española, 43 años
Luis Andrés Martín Pacheco, español, 54 años
María Pilar Martín Rejas, española, 50 años
Alois Martinas, rumano, 27 años
Carmen Mónica Martínez Rodríguez, española, 31 años
Míriam Melguizo Martínez, española, 28 años
Javier Mengíbar Jiménez, español, 43 años
Álvaro de Miguel Jiménez, español, 26 años
Michael Mitchell Rodríguez, cubano, 28 años
Stefan Modol, rumano, 45 años
Segundo Víctor Mopocita Mopocita, ecuatoriano, 37 años
Encarnación Mora Donoso, española, 64 años
María Teresa Mora Valero, española, 37 años
Julita Moral García, española, 53 años
Francisco Moreno Aragonés, español, 56 años
José Ramón Moreno Isarch, español, 37 años
Eugenio Moreno Santiago, español, 56 años
Juan Pablo Moris Crespo, español, 32 años
Juan Muñoz Lara, español, 33 años
Francisco José Narváez de la Rosa, español, 28 años
Mariana Negru, rumana, 40 años
Ismael Nogales Guerrero, español, 31 años
Inés Novellón Martínez, española, 30 años
Miguel Ángel Orgaz Orgaz, español, 34 años
Ángel Pardillos Checa, español, 62 años
Sonia Parrondo Antón, española, 28 años
Juan Francisco Pastor Férez, español, 51 años
Daniel Paz Manjón, español, 20 años
Josefa Pedraza Pino, española, 41 años
Miryam Pedraza Rivero, española, 25 años
Roberto Pellicari Lopezosa, español, 31 años
María del Pilar Pérez Mateo, española, 28 años
Felipe Pinel Alonso, español, 51 años
Martha Scarlett Plasencia Hernandez, dominicana, 27 años
Elena Ples, rumana, 33 años
María Luisa Polo Remartinez, española, 50 años
Ionut Popa, rumano, 23 años
Emilian Popescu, rumano, 44 años
Miguel Ángel Prieto Humanes, español, 37 años
Francisco Antonio Quesada Bueno, español, 44 años
John Jairo Ramírez Bedoya, colombiano, 37 años
Laura Ramos Lozano, hondureña, 37 años
Miguel Reyes Mateos, español, 37 años
Marta del Río Menéndez, española, 40 años
Nuria del Río Menéndez, española, 38 años
Jorge Rodríguez Casanova, español, 22 años
Luis Rodríguez Castell, español, 40 años
María de la Soledad Rodríguez de la Torre, española, 42 años
Ángel Luis Rodríguez Rodríguez, español, 34 años
Francisco Javier Rodríguez Sánchez, español, 52 años
Ambrosio Rogado Escribano, español, 56 años
Cristina Romero Sánchez, española, 34 años
Patricia Rzaca, polaca, 7 meses
Wieslaw Rzaca, polaco, 34 años
Antonio Sabalete Sánchez, español, 36 años
Sergio Sánchez López, español, 17 años
María Isabel Sánchez Mamajón, española, 37 años
Juan Antonio Sánchez Quispe, peruano, 45 años
Balbina Sánchez-Dehesa Francés, española, 47 años
David Santamaría García, español, 23 años
Sergio dos Santos Silva, brasileño, 28 años
Juan Carlos Sanz Morales, español, 33 años
Eduardo Sanz Pérez, español, 31 años
Guillermo Senent Pallarola, español, 23 años
Miguel Antonio Serrano Lastra, español, 28 años
Rafael Serrano López, español, 66 años
Paula Mihaela Sfeatcu, rumana, 27 años
Federico Miguel Sierra Serón, español, 37 años
Domnino Simón González, español, 45 años
María Susana Soler Iniesta, española, 46 años
Carlos Soto Arranz, español, 34 años
Mariya Ivanova Staykova, búlgara, 38 años
Marion Cintia Subervielle, francesa, 30 años
Alexandru Horatiu Suciu, rumano, 18 años
Danuta Teresa Szpila, polaca, 28 años
José Luis Tenesaca Betancourt, ecuatoriano, 17 años
Iris Toribio Pascual, española, 20 años
Neil Torres Mendoza, ecuatoriano, 38 años
Carlos Tortosa García, español, 31 años
María Teresa Tudanca Hernández, española, 49 años
Jesús Utrilla Escribano, español, 44 años
José Miguel Valderrama López, español, 25 años
Saúl Valdez Ruiz, hondureño, 44 años
Mercedes Vega Mingo, española, 45 años
David Vilela Fernández, español, 23 años
Juan Ramón Zamora Gutiérrez, español, 29 años
Yaroslav Zojniuk, ucraniano, 48 años
Csaba Olimpiu Zsigovski, rumana, 26 años

Fuente: Barcepundit


jueves, 10 de marzo de 2011

La velocidad de nuestra ruina con el socialismo


Un millón de euros cada 6 minutos nos cuestan las políticas del Gobierno de Zapatero y del PSOE a los españoles, sólo de deuda pública.

Ustedes habrán visto porcentajes, cifras cruzadas, estimaciones y especulaciones sobre la deuda pública española, pero los medios de comunicación se apartan de lo tangible y nos siguen intoxicando con opiniones, sin establecer un juicio claro sobre lo que está ocurriendo. Tampoco la oposición nos informa de lo que ocurre, obligándonos a vivir en el limbo, posiblemente para que nadie se entere de lo que está aconteciendo actualmente en España.

Sin embargo, evaluar la realidad es más fácil de lo que parece, otra cosa es que alguien quiera hacerlo, los datos no engañan a nadie, pero admiten múltiples interpretaciones. Sorprendente es que casi el 20 % del PIB español se dedique exclusivamente, cada año, a la amortización de la deuda contraida, no es baladí que la quinta parte de lo que producimos todos los españoles sirva exclusivamente para abonar los despropósitos y excesos de nuestros gobernantes.

¿Cuánto nos están costando ahora mismo las esperpénticas políticas de Zapatero, su Gobierno, el PSOE y la oposición del PP y los demás partidos en términos de deuda pública a los españoles?. Pues aunque parezca imposible se puede calcular perfectamente. Si partimos de que en el año 2007, cuando comienza la crisis económica mundial (a la que el Presidente Rodríguez Zapatero denominó desaceleración y el ministro Pedro Solbes negó en un debate televisivo, con atuendo de pirata, para que el PSOE triunfara en las Elecciones Generales de 2008) la deuda pública española estaba en el 36,1 % del PIB y se estima que para el año 2012 alcanzará el 74,3 % del PIB.

Se habrá incrementado en el periodo 2008-2012 en una cantidad estimada en 450.000 millones de euros, en un periodo de 5 años según los planes remitidos a Bruselas por el Gobierno español, las estimaciones del Gobierno tienen la mala costumbre de sobrepasarse siempre en sentido negativo, así que posiblmente será aún mayor, pero hagamos el cálculo con las cifras oficiales, con una simple regla de tres.

Si en cinco años la deuda pública española se incrementará en 450.000 millones de euros, cada año lo hará en 90.000 millones de euros y cada día en 246,57 millones de euros, com un día tiene 1440 minutos, cada 5 minutos y 50 segundos, los españoles nos endudamos en un millón de euros, esa es la velocidad aproximada de nuestra ruina. Como el incremento es progresivo en los peores momentos de esta crisis, se estima que cada 4 minutos los españoles tendremos un millón de euros de deuda más.

Los gobernantes del PSOE (con la connivencia y el silencio cómplice de los demás partidos, fundamentalmente el PP), en su mezquindad extrema, no solo nos están amargando la vida con todas sus estúpidas prohibiciones sectarias, su fanatismo legislativo y su papanatismo estúpido, sino que además de expoliarnos y masacrarnos a impuestos, recortando derechos sociales y laborales, creando la mayor cifra de parados de la historia de España (5 millones aproximadamente) y retrasando la edad de jubilación a los 67 años, van a lograr que nuestros hijos hereden un país en ruinas, un legado que les impedirá levantar cabeza durante los mejores años de su vida, condenándolos a una esclavitud miserable, mientras los impresentables del PSOE se han forrado en toda España, por aquello de que la única igualdad que defendían era la de hacerse ellos ricos diciendo que defendían a los pobres. Tras siete años de gobierno socialista la pobreza ha crecido en España a una preocupante tasa que se aproxima al 21 % de los españoles mucho más elevada que la media europea que es del 17 %, sin gobiernos socialistas en la inmensa mayoría de los países de la Unión Europea.

Esta es la igualdad socialista, que le debemos al PSOE y todos sus palmeros, y todavía tienen la desfachatez de hacerse las víctimas.

¡SOCIALISMO NUNCA MÁS!
¡RESPONSABLES DEL DESPILFARRO A LA CÁRCEL!

Biante de Priena

martes, 8 de marzo de 2011

Los misteriosos planes de empleo...que produjeron más paro

Plan Z de Zapatero

La tomadura de pelo a la que nos someten desde el Gobierno del PSOE y los sindicatos de clase A (UGT y CCOO) es inolvidable, somos, posiblmente el país de Europa que más dinero dedica a los Fondos de Promoción de Empleo y el que más parados acumula, la cuestión no es un efecto perverso o baladí, más bien al contrario, es un efecto natural de la inversión en el cultivo de los parados. Porque se invierte para que haya parados y no para que desaparezcan.

El negocio electoral del PSOE y el negocio económico de los sindicatos es convergente, formando un cártel del subsidio y la dependencia, que mantiene secuestrados a casi 5 millones de españoles en sus redes, regados oportunamente con el dinero de los contribuyentes. Ese electorado cautivo es fundamental para que el PSOE se pueda mantener en el poder, e indispensable, para que los sindicatos puedan sobrevivir.

Si los planes de empleo funcionasen en su propósito en España no tendríamos 5 millones de parados, porque los que los gestionan (los sindicatos) son unos ineptos o realmente el objetivo que logran es el contario: que crezca el paro. ¿Para qué han servido los planes de años anteriores si el paro no ha dejado de crecer, si no son capaces ni de contener la destrucción de trabajo?. Millones de euros derrochados para que vivan mejor los liberados sindicales y los parados sigan sin empleo.

Por la misma razón habría que preguntarse para qué sirve el INEM o el Ministerio de Trabajo que, absolutamente desbordados en sus objetivos, exclusivamente perduran para contar las bajas de la Seguridad Social, en el genocidio laboral que han organizado entre el PSOE y los agentes sociales en España.

Sin embargo, la osadía de los impresentables que tenemos en el Gobierno y los Sindicatos llega a decirnos que ellos no tienen ninguna responsabilidad en el crecimiento del paro, cuando en España la tasa de desempleo pasa del 21 % y en el resto de Europa es exactamente la mitad. Nos toman por idiotas, dentro de poco le echarán la culpa al cambio climático o al PP de Mariano Rajoy del paro y algunos descerebrados les darán la razón, porque en este país hay muchísima ignorancia, bien sembrada también por los socialistas.

En esta España del saqueo público, la última genialidad de los depredadores sociales que nos gobiernan es la de invertir en un plan de empleabilidad 400 millones de euros que se irán por el desagüe como se fueron los 25.000 millones del plan E y todos los demás inventos para resolver el paro, que han producido más paro. ¿No hay nadie que sea responsable del despilfarro?

En España no se creará trabajo de forma sostenida más allá de 2016, y eso que aquí nos dijo Zapatero que no íbamos a tener crisis, sino una pequeña desaceleración económica. Estos sinvergüenzas nos están robando nuestra vida, cuando ya no pueden robarnos más directamente o vía impuestos.

¿No habrá algún español que se atreva a llamar embustero a la cara a José Luis Rodríguez Zapatero ante las cámaras de televisión en un acto público?

Biante de Priena

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