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domingo, 17 de octubre de 2010

Adios PSOE por Angel Gimeno


En Ciudadanos en la Red, tenemos por norma publicar lo que nuestros colaboradores nos remiten y algunos comunicados de organizaciones cívicas. Nos propusimos desde hace cuatro años que en este blog solo podrían aparecer producciones propias, dejanda a nuestro blog hermano Ciudadanos en la Prensa la difícil tarea de recobrar las noticias y opiniones que merecieran las pena, pero hoy vamos a hacer una excepción. Don Angel Gimeno, candidato a las elecciones primarias del PSOE en Madrid, que no logró reunir los avales suficientes para presentarse... se ha despedido de su partido después de 30 años de militancia. Aquí les dejo con sus palabras, que corroboran desde dentro de la partitocracia lo que venimos diciendo desde hace años en Ciudadanos en la Red, al mismo tiempo que expresamos nuestro respeto y admiración por haber protagonizado el primer acto heroico surgido en el PSOE desde que Luis Gómez LLorente y Pablo Castellano los mandaron a la mierda. Rara avis la disidencia explícita en el paraiso de los hipócritas.
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Fue un deseo utópico intentar cambiar el Partido Socialista de Madrid de los Zerolo, Segovia, Tomás Gómez, Barranco, Trinidad Rollán, Lissavetsky, etc., al igual que el PSOE de Zapatero, Alonso, Pajín, Valenciano, Aído y tantos otros, pero mereció la pena.

Hoy lo tengo muy claro. Hay que ayudar a cualquiera que pueda sacar a Zapatero de la Moncloa, llámense PP, UPyD o IU.

Hoy me voy con la conciencia tranquila, tras haber intentado aportar catarsis a un Partido en el que la mediocridad se ha instalado tanto en su cúpula como en toda la organización y en el que nadie denuncia que Zapatero se ha cargado el trabajo de los españoles a lo largo de cuarenta años.

El Sistema Político Español no puede sostenerse al haber entrado en quiebra todas y cada una de sus instituciones.

Nos hemos cargado el modelo productivo y el Estado de las Autonomías, la educación tiene perfiles tercermundistas, el Estado del Bienestar corre serio peligro y la partitocracia se ha convertido en el peor enemigo de los españoles.

El pésimo nivel de nuestros políticos con corrupción por todas partes, sumado al absentismo de la sociedad civil y la pérdida de lo todo tipo de valores pintan un horizonte negro como en ningún país europeo.

Hay que empezar un nuevo ciclo de nuestra vida política y económica antes de que sea demasiado tarde.

Habría que someter a Zapatero a un proceso de impeachment, con mayores motivos que los aducidos en EEUU contra Nixon.

Si Zapatero está enfermo, o presenta graves síntomas de estar enfermo, no puede continuar al frente del Gobierno, porque ha debilitado la unidad nacional, hace el ridículo con su política exterior y cada vez que habla es mayor el desprestigio de España.

No podemos permitir que un sentimiento de impotencia ante una pésima forma de gobernar hipoteque nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Hay que cambiar todo de nuevo, especialmente nuestra forma de participar en la vida política.

Hace falta crear la masa crítica política suficiente para reformar y regenerar nuestras instituciones cambiando nuestra forma de vivir, de trabajar y defender nuestros legítimos intereses.

Hace falta salir a todas las calles en manifestaciones pacíficas a lo Gandhi, con un fin claro: acabar con métodos democráticos con el Sistema Político que nos dimos en la Transición y empezar de nuevo a Regenerar España.

El PSOE debe entrar en el cementerio de los Partidos Políticos cuanto antes.

Todas las ideas que un día pudo tener el PSOE han muerto tras el terremoto de la mundialización. Como lo único que entienden sus cargos, es vivir de la política sin querer ver la destrucción de España como nación y el inicio de otro largo periodo de decadencia, hay que reducir su presencia en la vida política aprovechando todos los procesos electorales

El proceso de elección de los peores a los más altos cargos del Partido y el Gobierno, dirigen inevitablemente al PSOE con Zapatero al frente, al cementerio de los Partidos Políticos saturado de tumbas dónde duermen el sueño eterno organizaciones políticas que en los dos últimos siglos ilusionaron a pueblos enteros y hoy no los recuerda nadie.

¿Qué queda del comunismo, del anarquismo, de los partidos radicales? ¿Qué quedará del PSOE tras la dirección de Zapatero? Nada de nada. Ni tan siquiera el recuerdo.

Falsedades, engaños y políticas obsoletas

Por sus engaños y falsedades, por la renuncia a defender los intereses de sus votantes, por su travestismo, por desconocer y no intentar comprender la realidad, el socialismo español camina a su desaparición en el momento en el que el capitalismo ofrece su peor cara.

En la peor crisis económica de los últimos cien años, en vez de afrontarla y combatirla con planteamientos críticos, se ha dedicado a desarrollar un programa económico impuesto por los mercados financieros, que ha complementado con un programa social y de cambio de nuestras costumbres calcado del Libro Blanco del Gran Oriente Francés.

Esta desconexión con la realidad, unida a una navegación sin brújula, sin nadie preparado al frente del Partido y el Gobierno, conduce al PSOE sin remisión al cementerio de los partidos políticos que terminaron sin ideario, sin doctrina, sin orientación política alguna, pero sobre todo sin ninguna identidad.

Lo peor es que se está incubando un volcán de ira y violencia en la sociedad española al igual que sucedió hace noventa años.

No podemos permitirlo

La socialdemocracia europea y el PSOE están condenados a desaparecer

En 2002 había en Europa quince gobiernos socialdemócratas. Tras las próximas elecciones generales en Portugal, Grecia y España, no quedará ninguno.

Han sido incapaces de responder a la crisis económica y lo que es peor, se han hundido en el descrédito popular al aplicar los programas de austeridad decididos por los mercados financieros y la Unión Europea.

La conversión de Zapatero al socialiberalismo, impulsando las privatizaciones, reduciendo los presupuestos a costa del bienestar de los ciudadanos, destinando recursos a la salvación de Bancos quebrados, reduciendo salarios a los funcionarios, congelando las pensiones, preparando el aumento de la edad de jubilación y sobre todo aumentando las desigualdades y la precariedad de los ciudadanos, conducen al PSOE y a España a un callejón sin salida.

No es de recibo que el PSOE no sepa dirigirse a millones de ciudadanos en paro víctimas de la mundialización.

Es incomprensible que no busque soluciones a las multitudes de obreros desechados por las brutalidades del mundo postindustrial, que no se preocupe por los excluidos, milieuristas y jubilados en plena edad activa.

Es inadmisible que no hable tan siquiera de ese 43% de jóvenes menores de 25 años que no encuentran trabajo, ni de las ayer clases medias, hoy amenazadas por la miseria.

La socialdemocracia es culpable de que sus electores le den la espalda

Hasta mediados de los 80 cada vez que el capitalismo avanzaba, los socialistas apoyados por partidos de izquierda y sindicatos, daban respuestas originales mejorando la enseñanza, la sanidad, derecho a un empleo, Seguridad social, Estado social, Estado de bienestar...

Hoy día ya no queda lo más mínimo de aquella imaginación. La utopía social ha desaparecido de sus pensamientos.

En la mente de los dirigentes socialistas, al igual que en la de sus electores, el consumismo impera, así como el deseo de enriquecerse lo antes posible. No sólo no van a contracorriente sino que incluso lo defienden mediante la publicidad y los medios de comunicación manipulándolos a su antojo .

Si hay algo que preocupa a los dirigentes socialistas, es como conservar su puesto y vivir a costa del Partido o los Presupuestos.

Ha sido tal su dejadez que han permitido que hoy esté en peligro el Estado del Bienestar y que la sociedad empiece a sentir pánico cuando piensa en su futuro.

Para los europeos en general y para los españoles en particular la socialdemocracia está al final de su ciclo político.

No han entendido nada de lo que estaba pasando, mal podían aportar soluciones a los graves problemas de los ciudadanos.

España tiene problemas superiores a muchos países europeos, que no puede esperar le resuelvan desde fuera.

España necesita un proceso de regeneración total, una nueva Constitución, un nuevo modelo productivo y un nuevo Estado del Bienestar.

El proceso a poner en marcha es más importante si cabe que el que acometió en 1978, tras dotarnos de una nueva democracia.

La mediocridad de los dirigentes actuales del PSOE, con honrosas excepciones, les inhabilita para dirigir este proceso de transformaciones globales que hoy necesita España.

Continuar en el PSOE actual, es lastrar cualquier posibilidad de colaborar en la transformación de España.

Por eso me marcho sin acritud, pero con la conciencia tranquila, dejando a muchos amigos que desgraciadamente me comprenden, pero no están por librar esta dura y próxima batalla. Lo siento por ellos.

Saludos a todos.

Ángel Gimeno

Blog de Angel Gimeno en el que se pueden dejar muestras de apoyo a su heroico acto, yo lo he hecho en la pestaña contacto.

Vuestras disputas por el poder no resuelven nuestros problemas


Sigo fascinado ante la manipulación de la información a que nos someten, este país está al borde de la ruina y en la televisión pública española (y en todas las demás por supuesto) sale un Presidente del Gobierno exultante que agradece al PNV y CC el balón de oxígeno que salva a su Gobierno y su partido, el PSOE, y que servirá para hacernos cisco a los españoles. La ocurrencia del día es que al PP la legislatura se le está haciendo eterna (al PP y aproximadamente al 80 % de los españoles según la última encuesta del CIS). Sin embargo, él único que no lo sabe es él, el ínclito autor y responsable máximo de la catástrofe. A continuación, para que se diga que los medios de comunicación de este país son ecuánimes y brillan por su libertad, sale María Dolores de Cospedal diciendo que el PSOE se ha vendido al PNV y otras cuantas tonterías.

Invito a mis compatriotas a la reflexión por un momento. ¿Cuánto hace que no ven una noticia en televisión sobre la situación real de España?, no sobre la situación que se proyecta desde el Gobierno, orientada exclusivamente a mantener en la mente de los españoles que aquí hay un conflicto épico, en plan Señor de los Anillos, entre las fuerzas del bien y el progreso, representadas por el PSOE y sus aliados, y las del mal más pernicioso representados siempre por el PP. Es posible que con un esfuerzo soberano, algunos españoles abandonen el velo que ciñen sobre su mirada y la reiterada música de palabras celestiales que resuena en sus oídos. Nos siguen señalando la luna, para que no veamos que nos está faltando el sol. Nos muestran la realidad que quieren qué veamos, para ocultarnos la realidad que no quieren qué veamos.

¿Cuánto tiempo hace que no sale en un la televisión pública española un parado que se ha quedado en la calle por no haber pagado la hipoteca? ¿Cuánto tiempo hace que no sale un mendigo de los que hurgan en los cubos de basura cada noche para poder alimentarse? ¿Recuerdan ustedes alguna información en la que se haya dicho que la pobreza ha crecido en España desde que Zapatero está en el Gobierno del 19,8 % a cerca del 24 %? ¿Alguien sabe cuántos parados hay en España? ¿Alguien sabe porque el INEM sólo logra hacer un 3 % de las contrataciones laborales, con miles de funcionarios a su servicio?

Pero eso sí, no tengan ustedes duda de qué informaciones nos referirán de forma continua, por ejemplo que en España ya se ha producido otra muerte de una mujer a manos de un hombre, pero nadie les dirá que en España mueren menos mujeres por millón que en ningún otro país europeo, con la excepción de Portugal e Irlanda, tampoco nos referirán nunca cual es la tasa de mortalidad por esta causa de otros países porque es aproximadamente del doble o el triple. Lo importante es mostrar lo que quieren que veamos, aunque sea una tremenda manipulación de la información, al servicio del poder.

Las grandes catástrofes siempre ocurren en otros lugares, no en España, así llevamos seis años viendo el hambre del mundo, las guerras lejanas (en la que por cierto mueren españoles), y toda la colección de conflictos más extravagantes, para mostrarnos que la realidad en la que vivimos los españoles es envidiable. En este caso me refiero a Televisión Española, pero esto es válido para todos los medios de comunicación, porque todos siguen el patrón establecido por el pensamiento políticamente correcto: que no se vea miseria bajo ningún concepto.

En los países del Telón de Acero ocurría lo mismo, hasta que un día los ciudadanos se desayunaron con la quiebra de su sistema político, porque entre todos los burócratas gobernantes habían llevado sus países a la ruina para décadas, pero quien hubiera visto la televisión socialista habría pensado, unas semanas antes de la debacle, que estaban a punto de convertirse en la envidia del resto del mundo. Y en España, en la época del franquismo, la gente se enteraba de lo que ocurría por medio de la onda corta (que en realidad era la que más largaba).

Siempre tuve claro que la izquierda sucumbe cuando deja de hacerse autocrítica está condenada a cosechar los más enormes fracasos. Algunos españoles sabrán de lo que hablo, otros pensarán que soy un iluminado facha que lo único que quiere es apartar del Gobierno al Príncipe de la Alianza de las Civilizaciones que les prometió pleno empleo a los que iban a votarle y ha conseguido en seis años llevar el paro proporcionalmente a la cifra más elevada del planeta. Nos queda un año y medio para contemplar una auténtica representación teatral, no se dan cuenta los socialistas de que cada día que pasan en el Gobierno miles de españoles van despertando de la hipnosis. Piensan que van a seguir engañando a la gente y lo que van a conseguir es que la gente deje de informarse por los medios de comunicación que manipulan, es decir, por todos. Dentro de poco, volveremos a la Radio Pirenaica Internacional, como en los viejos tiempos, pero esta vez por Internet, y multiplicado por mil, ya verán como no me equivoco en lo más mínimo. En un régimen fascista la censura es algo normal, pero resulta absolutamente inadmisible en una democracia. La propaganda difundida desde el Gobierno es la coerción totalitaria que convierte una democracia en pura demagogia.

Por cierto, las disputas por el poder entre el PP y el PSOE, no solo no resuelven nuestros problemas, sino que los incrementan cada día más, no sería extraño que algún día los españoles decidamos dejarlos a un lado y tomar otro camino, que erradique a ambos de nuestra vida para siempre, porque son nuestro principal problema, al igual que el resto de los partidos políticos representados en las instituciones. Se han apartado tanto de la democracia, que si queremos salvar la democracia, tendremos que prescindir de todos ellos. Lo peor de todo es que todavía se piensan que los españoles somos idiotas, mientras nos siguen robando la verdad en auténtico desenfreno.

Biante de Priena

sábado, 16 de octubre de 2010

El poder político es de los españoles, no de los partidos y sus representantes


Vivimos tiempos difíciles en esta vieja nación llamada España de la que somos comunes, compartiendo el devenir impropio de una clase política que ha roto su compromiso de representar al pueblo, el contrato social establecido en nuestra Constitución, para ocuparse exclusivamente de representar sus propios intereses, competir por el poder entre las distintas facciones representadas y repartirse los privilegios que les otorga nuestra representación.

La democracia en España ya no es el gobierno del pueblo, sino contra el pueblo, sin el pueblo, a pesar del pueblo, es decir, puro despotismo. El pueblo español es soberano, el único soberano de España, pero los políticos usurpan cada día nuestra condición de miembros soberanos de la nación española, para urdir su infamia. Los políticos, como administradores de la cosa pública, como gestores del Estado, no pueden decidir en nuestro nombre si hay otras naciones o deja de haberlas dentro de España, ni pueden conculcar nuestros derechos constitucionales, ni aplastar nuestra libertad de forma impune, por haberse adueñado de la justicia y las instituciones de este país, que precisamente habrían de ser los contrapoderes vigilantes de sus desmanes.

Cada español reúne en sí mismo dos condiciones, la de soberano y la de ciudadano que son absolutamente diferentes aunque compartidas por cada español y por todos en su conjunto de pueblo. Los políticos confunden interesadamente ambos términos. Somos soberanos porque pertenecemos a una nación, la española, la condición de soberanía proviene de la libertad conquistada y acumulada a lo largo de la historia, no es una concesión del poder. Es hereditaria e intransferible, pasa de padres a hijos y de hijos a nietos, aunque también puede adquirirse por el proceso de nacionalización, pero tiene una singular diferencia con la condición ciudadana, y es que no puede ser representada, sino manifestada de forma directa por cada uno de los españoles cuando se reúnen en su conjunto denominado pueblo español. La soberanía nos distingue de otros habitantes del planeta, mientras que la ciudadanía nos hace comunes a los habitantes de otras democracias. La soberanía es la común particularidad distintiva que compartimos los españoles.

Somos ciudadanos porque vivimos en un Estado, condición que compartimos con todos los ciudadanos del planeta que viven en democracia, como ciudadanos formamos una sociedad civil que es el ámbito colectivo de ciudadanos en que el Estado ejerce su poder, por medio de los representantes políticos que nos hemos concedido en las urnas. Sin embargo la sociedad política, que nos están usurpando los políticos, es el ámbito en que los españoles reunidos debemos determinar el funcionamiento del Estado y la organización de nuestra convivencia, que está establecida explícitamente en la Constitución vigente. En España, la sociedad política ha sido secuestrada por los políticos.

El Contrato Social plasmado en nuestra vigente Constitución en 1978 no fue establecido entre políticos y sociedad civil, sino entre políticos y sociedad política, pero a lo largo de los últimos 32 años el poder representado por los partidos políticos ha ido recortando el peso de la sociedad política española, hasta reducirlo a la formalidad electoral de convocar elecciones cada cuatro años, en la que los ciudadanos estamos obligados a escoger entre las alternativas que nos ofrecen, que son realmente elegidas por los dirigentes de los partidos políticos y no por nosotros, condenados a ratificar lo que nos proponen y no a asumir lo que nostros proponemos, legitimando el sistema de oprobio político en cada convocatoria electoral con nuestro voto o en su defecto, no participardo en el juego de conceder privilegios de poder, a quien posteriormente los usará contra nosotros, lo que ratifica la decisión de los que acuden a votar, sin siquiera saber lo que eso significa: conceder un cheque en blanco a los políticos, ratificar el sistema, asumir como "correcto" lo que hagan los políticos a partir de entonces.

Participar en unas elecciones vacías de contenido político es asumir la condición de servidumbre y renunciar a la condición de soberanía. Este sistema es abominado por la inmensa mayoría de los españoles por su perversión de la democracia.

La sociedad política es la agrupación de ciudadanos con poder, que ejerce su soberanía de forma irrenunciable y que se contrapone a la sociedad civil que es la agrupación de ciudadanos desposeídos de poder, porque lo han transferido, para convertirse en súbditos de un Estado y de los políticos que lo administran. Se puede entender fácilmente si se considera en un continuo de poder, la sociedad política establece su régimen de gobierno y lo configura en un Estado desde el que se ejerce el poder sobre la sociedad civil. La sociedad política es previa al Estado, mientras que la sociedad civil es una consecuencia del Estado. Sociedad política, soberanía y libertad forman parte del mismo ámbito, el poder del pueblo, mientras que sociedad civil, ciudadanía y Estado formán parte del ámbito del poder de los políticos.

La democracia es el lugar de encuentro entre la sociedad política y el poder político, algo que se relaciona con la democracia liberal y la racionalidad democrática que respeta la individualidad de los ciudadanos y su libertad, no entre la sociedad civil y el poder político algo que se relaciona con la democracia social y las interpretaciones interesadas de sus exégetas (una interpretación sesgada de la democracia desde las socialdemocracias y el socialismo), que está dirigida a las sociedades de masas y que aboga por el fundamentalismo democrático, eliminando la libertad individual y degenerando sin interrupción la democracia.

Porque la democracia social es una ideología que no respeta la libertad, mientras que la democracia liberal es la esencia de la democracia, son LAS CONDICIONES IRRENUNCIABLES DE LA AUTÉNTICA DEMOCRACIA, validas para todas las ideologías políticas, menos para las totalitarias.

Urge que en España los ciudadanos recobremos nuestra condición política soberana, para recuperar el poder que los políticos nos han arrebatado y poder determinar por nosotros mismos nuestra existencia, algo que no se puede hacer desde la condición civil y pasiva que ha permitido a los políticos convertirnos en sus siervos tras desposeernos de forma subrepticia de nuestra condición política, activa y soberana.

Hasta que no comprendamos que es como españoles soberanos y no como ciudadanos de una democracia, como debemos exigir respeto a nuestra libertad y derechos, los políticos seguirán haciendo lo que les dé la gana en España. Es la condición soberana la que nos otorga poder, porque proviene de la libertad, mientras la condición ciudadana solo nos puede ofrecer servidumbre en estos tiempos, cuando el Estado ha sido usurpado por los políticos en una extravagante forma de totalitarismo irresponsable e impune.

Biante de Priena

viernes, 15 de octubre de 2010

No miren a la pantalla, fíjense en el proyector


Hace unos años asistí a unas jornadas sobre manipulación de la información,un amigo me invitó a que participara en las mismas sabiendo de mi interés por las formas de persuasión. Allí, un señor argentino que había vivido muchos años en Estados Unidos y del que desafortunadamente no recuerdo el nombre, pero sí que había participado de las enseñanzas de Pichón Riviere, nos fue desgranando, poco a poco, como se utilizaba la información para intoxicar a la gente, especialmente en los medios de comunicación de masas.

Al parecer todo es algo parecido a la prestidigitación, el arte de sacar conejos de las chisteras ante los atónitos ojos del público asistente y de clavar espadas en cajas en las que una cabeza y extremidades permanecen visibles, sin herir siquiera al colaborador del experimento. La magia de la información comunicada es algo similar, sobre todo en estos tiempos, en el ámbito de la política.

En política, como en toda realidad susceptible de análisis, lo que no tiene explicación, seguramente tiene intención. Nada ocurre al azar, las cosas no son por casualidad sino por causalidad. Cuando los políticos les señalen la luna con el dedo, procuren mirar al otro lado no vaya a ser que quieran ocultarles algo.

Aunque ustedes no se den cuenta, entre la realidad que se muestra en las pantallas de televisión cada día y la realidad auténtica, hay una extraordinaria diferencia. La realidad mostrada es siempre la realidad más la intención del que la muestra. La política es el arte de lo posible y la ciencia de lo imposible. Solo un político puede soportar sobre sus hombros el haber ofrecido pleno empleo y haber conseguido pleno paro, quedándose tan fresco, sin pedir disculpas ni nada.

Los políticos no se rigen por las mismas reglas que los demás ciudadanos, son los únicos que pueden mentir reiteradamente sin ser responsables, como los niños o los locos. La tragedia de este país es que en manos de unos auténticos irresponsables están nuestro pasado reciente, nuestro presente y nuestro futuro.

Tras cada noticia política que nos cuentas desde los medios de comunicación se encuentran dos cosas: el recuerdo de la noticia y la intención del que la cuenta. Así nos van convenciendo de que no hay otra realidad que la que se ofrece que, como un monólogo, siempre nos conduce al mismo lugar: no hay solución.

No es cierto, sean inteligentes, no se fijen en la pantalla que es lo que quieren mostrarles, fijénse en el proyector y quien lo maneja y descubrirán porque las noticias distan de la realidad. ¿Se piensan ustedes que si en los informativos nos ofrecieran la realidad auténtica de lo que está ocurriendo en España la gente no estaría montando guillotinas en las plazas públicas?. Por eso no nos la muestran, claro.

Biante de Priena

La cuenta atrás ha comenzado


En el pasado mes de mayo, Barack Obama y Ángela Merkel, de forma independiente, le comunicaron al Presidente Rodríguez Zapatero que España estaba en quiebra técnica. Algo que a la mayoría de los españoles les pasó ciertamente desapercibido, porque por entonces se interesaban por la preparación de la Selección Española para alcanzar la Copa Mundial de Fútbol y el triunfo de la princesa del pueblo, Belén Estebán en el concurso televisivo “Más que baile”. En España estábamos tranquilos, ese prodigio de la sabiduría hortelana que es nuestra ministra de Economía, Elena Salgado, nos había fumigado con la expectativa de unos próximos brotes verdes que anunciaban la salida de nuestra catastrófica situación económica.

Sin embargo, también en mayo, España cruzaba la línea de no retorno de su deterioro económico, extrañamente apartado del deterioro político del Gobierno que lo había conseguido desde la ineptitud más palmaria. Esta curiosidad proviene de las estrategias de propaganda permanente que se ejercen malévolamente desde los sanedrines del poder. En otros lugares de Europa no ocurre lo mismo, el deterioro económico de los países correlaciona directamente con el deterioro político de los gobernantes, pero en España los políticos se caracterizan por la irresponsabilidad manifiesta y la caradura más deleznable entre todos los mandatarios europeos. Mienten cada vez que hablan con una impostura ofensiva y aún más cuando callan.

La hipótesis económica que lanzó el Gobierno resultaba insostenible para cualquier entendido, porque consistía en que nos hiciéramos el harakiri para salir de la crisis. Paul Krugman advirtió en 2008 que la única forma de que España saliera de la crisis pasaba por abaratar los precios un 15 % como mínimo y abrocharse fuertemente el cinturón con medidas extremas de austeridad en la administración pública y todas las instituciones del Estado, municipales, autonómicas o nacionales.

El aspirante eterno al Premio Nobel de Economía, José Luis Rodríguez Zapatero, no le hizo caso y consideró que la mejor forma de salir de la crisi era hacer más inversiones del Estado, así ofreció 30.000 millones de euros a las maltrechas entidades financieras españolas y se inventó el plan E para distribuir 8.000 millones de euros entre los municipios españoles, para que se gastaran sin control en lo que fuera. Pero como se había gastado el superavit que había heredado del último gobierno de Aznar, todo ese dinero tuvo que salir de aquisición de deuda por nuestro país, pasando del 75 % del PIB la deuda pública, mientras que la deuda privada acumulada, familiar, financiera y de empresas superaba el 300 % del PIB. Hoy, solo de intereses los españoles tenemos que pagar al año 4.000 millones de euros y para amortizar la deuda pública tenemos que dedicar aproximadamente el 20 % anual del PIB (1 de cada 5 euros que ingresa el Estado se dedica a pagar los aciertos económicos de los gobiernos socialistas).

El paro va a seguir creciendo discretamente hasta el año 2015 y no se comenzarán a crear puestos de trabajo haste el año 2016, crucen los dedos, eso si no siguen metiendo la pata desde el gobierno y todo va bien económicamente, algo que desde que gobierna el PSOE nunca ha ocurrido, porque es materialmente imposible. El pago de prestaciones del paro y subsidios se calcula para esta año que será de 31.000 millones de euros, que evidentemente seguirán saliendo del incremento de la deuda, que requerirá nuevas medidas de contención del gasto público y el incremento de las cargas impositivas que soportamos los españoles que ya sobrepasan el 41 % de nuestros ingresos.

Posteriormente algún iluminado decidió incrementar el IVA un 2 %, al tiempo que se congelaban los pensiones, y se reducía el sueldo a los funcionarios alrededor de un 10 %. La inmensa mayoría de los analistas internacionales, privados e institucionales, han dicho que estas medidas son absolutamente insuficientes para corregir la deriva de nuestra destrozada economía.

Recientemente se ha producido en nuestro país la huelga general más surrealista de la historia de las huelgas generales, porque bajo el lema de “Así No” no se sabe si se refería a los errores del gobierno, a la protesta ante el amago de reforma laboral, la amenaza de incrementar dos años más la edad de jubilación. Tras haberse celebrado, con una violencia inusitada para nada, y haber sido seguida por apróximadamente un 15 % de los españoles, todavía no hemos logrado enterarnos si en realidad iba contra el gobierno o a su favor, algo que resulta extraordinariamente controvertido.

Realmente España está en la ruina gracias al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el PSOE que le ampara y los once millones de votantes que lo hicieron posible, más los aliados nacionalistas de cuanto peor vaya España mejor iremos nosotros y la oposición ausente que no presenta una moción de censura porque la perdería. Lo peor es que todavía quedan dos años de legislatura, que nos van a parecer dos siglos, en los que vamos a asistir al deterioro seguro de nuestra situación económica y política.

El Gobierno del PSOE se ha empeñado en destrozar España, demostrando cada día que no sabe gobernar y que en plena impunidad es capaz de cargarse el país con tal de mantenerse en el poder. Y todavía desde las filas prietas de la oclocracia socialista salen algunas voces diciendo que la culpa es de la derecha por no colaborar con el Gobierno en apoyar su proyecto de Economía Sostenible, fundamentado en mantenerlos en el poder a cualquier precio, aunque sea habiendo perdido los españoles un 42 % de poder adquisitivo, viendo como los ahorros de varias generaciones se tienen que destruir para poder sobrevivir, habiéndose incrementado la pobreza en 5 puntos, hasta el 23 %, tanto es así que un 15 % de los españoles que no han perdido su trabajo están en peligro inminente de engrosar las filas de la pobreza, aún trabajando.

Pero a pesar de tener el retrato económico más penoso de la OCDE, con un 50 % de paro juvenil, con un 20 % de pensionistas que pueden ser declarados pobres de solemnidad en los próximos meses, con todas las alertas encendidas y ninguna posibilidad de recuperación salvo milagro, los mequetrefes que forman este Gobierno con el Presidente a la cabeza, acuden cada día a los ministerios sabiendo que no pueden hacer nada más que ejercer la hipocresía más infame ofreciendo motivos para creer a 46 millones y medio de ciudadanos a los que han encerrado en el mismo infierno para que se quemen de forma gratuita.

Verán ustedes, es hora de reclamar justicia, esta gente que se ha dedicado a vivir a nuestra costa, dilapidando lo que no está escrito y arruinando el país, no pueden abandonar el gobierno sin rendir cuentas de todo lo que han hecho y no hecho. De no hacerlo, los españoles pasaremos a ser considerados los más imbéciles del planeta y seremos el hazmereir del mundo, si consentimos que se vayan sin devolver todo lo que han robado y dar explicaciones de cada uno de todos los gastos innecesarios que han hecho desde la tontuna avariciosa y soberbia que les caracteriza.

¿Cuándo comenzamos a recoger firmas para exigir la disolución del PSOE y la entrada en la cárcel de todos los gobernantes que se han gastado nuestro bienestar en pegarse la vida padre a costa nuestra?.

Que no se nos olvide que hay un precedente en Italia de disolución del partido socialista y exilio de su Presidente, Bettino Craxi, huyendo de la justicia por haber sido acusado de corrupción y su delito no alcanzaba ni el 1 % de lo que ha hecho el PSOE en estos últimos seis años. Ya se va haciendo costumbre que los gobiernos socialistas en España terminen con ministros en la cárcel. Es hora de exigir responsabilidades, aunque para ello haya que no acudir a las urnas para mostrar que los españoles no podemos admitir como democracia algo que solo es demagogia, soberbia y codicia enmascaradas de política.

Cada día que pasa se incrementa la deuda, actualmente ronda los 600.000 millones de euros, lo que traducido a nivel personal, una familia con 4 miembros debe 52.000 euros del Estado, además de todas las deudas y créditos que tenga contraidos. Lo que quiere decir que pagando 6.000 euros cada año por familia tardaríamos en amortizarla 10 años, pero en realidad será mucho más, porque el gobierno al estar en números rojos, tendrá que adquirir más deuda para poder pagar exclusivamente los intereses.

En mayo de este año, España comenzó su caida libre, dentro de poco los servicios que gestina el Estado comenzarán a fallar por todas partes, lo de Grecia va a ser un estornudo, comparado con la larga agonía que nos espera a los españoles, y con tal de no perder votos, los del PSOE tratan de mantenernos en la inopia, hasta que veamos por las calles a la gente pasando hambre, entonces será demasiado tarde para hacer nada. Vamos directamente hacia la pobreza, con Z de Zapatero.

Enhorabuena a los once millones de españoles que votaron por el PSOE en las Elecciones Generales del 2008, gracias a ellos estamos así. Ahí los tienen ustedes, callados de forma infame, defendiendo la alegría, mientras nos han jodido la vida. Pero no tengan cuidado, para las próximas elecciones volverán a hacerlo, no vaya a ser que venga la derecha del PP, que había reducido el paro en la misma proporción que el socialismo lo ha incrementado.

Siempre supe que los votantes socialistas no aspiraban a mejorar, para eso tendrían que superarse a sí mismos creyendo en sus propias posibilidades, y si así fuera, no votarían socialista. Así que no pudiendo mejorar sus circunstancias su único objetivo era que todos los demás empeoráramos, por eso les doy la enhorabuena, porque lo han conseguido; pero que no se sientan felices, porque Zapatero les ha jodido la vida para siempre, porque esta crisis la van a pagar mucho más cara los que tienen menos recursos propios, escasa capacidad de superación y competitividad, que son los que precisamente votan tradicionalmente al PSOE.

Lo vamos a pasar mal unos años, pero estoy seguro de que a los que votaron por Zapatero no se les va a olvidar en su vida el día que lo hicieron, porque nunca van a levantar cabeza. Les está bien empleado, eligieron la servidumbre al poder que les ofrecía el Estado Providencia y ahora van a vivir de los brotes verdes y el pleno empleo que les prometieron los que les engañaron y defraudaron. Lo peor es que habrá que aguantarles sus miserables quejas a lo largo de toda su vida. Estoy seguro que los políticos socialistas seguirán viviendo bien, porque se han montado en el carro de la fortuna a costa de haber destrozado la vida de sus votantes, pero para eso está la solidaridad y el altruismo de los compañeros.

Biante de Priena

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