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martes, 16 de febrero de 2010

Lingüística para nacionalistas (VII), por Manuel I. Cabezas


LINGÜÍSTICA PARA NACIONALISTAS (VII):

Del oasis sociolingüístico español y de las políticas de normalización lingüística flexibles, racionales y razonables en Cataluña (*)



0. En Lingüística para Nacionalistas-VI (Cabezas, 2010), describimos la evolución lingüística de la Península Ibérica, desde la época pre-romana (Iberia = mosaico de lenguas) hasta el desierto lingüístico de la época franquista (1939-1975), caracterizado por el monolingüismo de la lengua española. Sin embargo, dejamos claro que, desde la Edad Media, el español se fue imponiendo a las otras lenguas peninsulares “no por la imposición autoritaria de los poderes del Estado, sino por su prestigio, su pujanza y su peso específico, largamente arraigados” (Madariaga, 1978).

· En esta nueva entrega de Lingüística para Nacionalistas, analizaremos la transformación progresiva, en Cataluña, del desierto lingüístico franquista en un oasis lingüístico, gracias a ciertas políticas lingüísticas, caracterizadas por la flexibilidad, la racionalidad y el sentido común. Ahora bien, centraremos nuestra mirada en el oasis lingüístico del sistema educativo, que es, para los políticos nacionalistas catalanes, el instrumento fundamental para asegurar la implantación sólida y permanente del catalán en todos los otros ámbitos.

1. La “pre-normalización”

· En Cataluña, el comienzo del tránsito entre el desierto lingüístico franquista (Cabezas, 2010) y el oasis sociolingüístico de la época democrática actual se inició antes de la aprobación de la Constitución de 1978 y del Estatuto de Sau de 1979. De hecho, una serie de instituciones empezaron a preparar el terreno, ante los cambios inevitables que se avecinaban. Y para ello, aprovecharon los márgenes de tolerancia, permitidos por los poderes públicos en los años 60 y 70 (Cabezas, 2010).

· Fueron muchas las instituciones, tanto privadas como públicas, preocupadas por la recuperación del uso del catalán (Mestre, 1981, 236-241; Muset y Arenas, 1982, 143-144). Sin embargo, entre ellas sobresalen dos. Por un lado, “Omium Cultural”, entidad fundada en 1961, con el objetivo de fomentar la cultura catalana, organizar actos culturales, planificar la enseñanza del catalán y ocuparse de la formación del profesorado para impartir dicha enseñanza. Con este fin, sufragó los gastos de profesorado, puso en marcha seminarios de profesores que enseñaban el catalán, planificó cursillos de metodología, otorgando los diplomas de “Mestre de Català”, y aseguró el asesoramiento en las programaciones de catalán. Por otro lado, en 1965, se creó la “Associació de Mestres Rosa Sensat”, otra institución preocupada y ocupada tanto por provocar una renovación pedagógica en el sistema educativo de Cataluña como por “catalanizar la escuela”. Para ello, esta asociación utilizó las “escuelas de verano”, los cursillos para maestros y sus publicaciones didácticas (Strubell i Trueta, M., 1981, 33).

· Estas dos instituciones trabajaron en la misma dirección (“catalanizar la escuela”), pero desde ópticas distintas, lo que llegó a producir una cierta tensión entre ellas. En un opúsculo de 1972 (Rosa Sensat, 1972), se expone la filosofía de Rosa Sensat sobre la “catalanización de la escuela” y el papel de la lengua en el sistema educativo catalán. Con argumentos de eficacia pedagógica y de necesidad psicológica, se tomaba partido por una enseñanza de y en las lenguas oficiales (catalán y español); sin embargo, en los primeros cursos de escolarización (hasta los 12 ó 14 años), se debería emplear la “lengua materna” del alumno (catalán o español) como lengua de enseñanza o vehicular en el sistema educativo catalán e introducir progresivamente a los alumnos en el estudio de la otra lengua. En contraposición a esto, Omnium Cultural proponía, y aún lo sigue defendiendo hoy en día, una escuela sólo en catalán, desde el primer día de escuela y para todos los alumnos; es la política del “café para todos”, sea cual sea la lengua materna de cada alumno (Strubell i Trueta, 1981, 38-39).

2. “Normalización flexible, racional y razonable” de la lengua catalana en la enseñanza no universitaria de Cataluña

· Estos precedentes “pre-normalizadores” (cf. 2.1.) prepararon los primeros pasos reales en la recuperación intensiva y extensiva de la enseñanza y del uso del catalán en el sistema educativo de Cataluña. Estos primeros pasos fueron propiciados por una serie de textos legislativos, que se escalonan entre 1975 y 1983 y que permitieron una primera “normalización flexible, racional y razonable” de la lengua catalana en la enseñanza no universitaria de Cataluña. En esta primera y mal llamada “normalización”, denominación que sólo empieza a ser utilizada a partir de 1982, podemos distinguir nítidamente dos etapas.

2.1. Primera etapa: enseñanza obligatoria del catalán y enseñanza

experimental en catalán

· En el inicio de esta primera etapa (de 1975 a 1982) y sobre la base de los Arts. 14 y 17 de la Ley General de Educación (LGE), se autoriza formalmente —por primera vez, pero con carácter experimental y como materia voluntaria para los alumnos de Preescolar y de Educación General Básica (EGB)— la enseñanza de las lenguas nativas españolas, a partir del curso 1975-76 (Decreto 1433/1975, de 30 de mayo y Decreto 2929/1975, de 31 de octubre). Ahora bien, esta incorporación quedó en papel mojado, sin duda, porque fue controlada y supervisada por una Comisión, presidida por el Gobernador Civil de cada provincia (Orden de 18 de febrero de 1976), porque no hubo voluntad política de llevarla a cabo y porque la sombra del pasado reciente era aún muy larga.

· Al mismo tiempo que se procedió a la reinstauración de la Generalitat Provisional de Cataluña (29 de septiembre de 1977) —presidida por Joseph Tarradellas y en cuyo seno se crearon la Conselleria d’Ensenyament i Cultura, el 6 de diciembre de 1977, y el Servei d’Ensenyament del Català (SEDEC), el 22 de mayo de 1978— se dictaron, en este período pre-autonómico, dos nuevas disposiciones. Con ellas se reguló la incorporación efectiva de la enseñanza de la lengua catalana en los niveles no universitarios del sistema educativo de Cataluña (Preescolar, EGB, Bachillerato Unificado y Polivalente (BUP) y Formación Profesional (FP) de Primer Grado) (Real Decreto 2092/1978, de 23 de junio; y Orden Ministerial de 14 de septiembre de 1978). Con estas dos disposiciones, como reza el preámbulo de una de ellas, se pretende “iniciar el camino para la incorporación de la lengua catalana al sistema escolar” en el curso 1978-79. Este objetivo pone de relieve dos cosas: hasta entonces, como lo hemos indicado supra, no se había hecho, oficialmente, nada efectivo en favor de la enseñanza de la lengua catalana en el sistema educativo de Cataluña; y por otro lado, se pone el acento en la inutilidad y la inoperancia de los decretos de 1975.

· Con las disposiciones de 1978, se implanta la enseñanza obligatoria del catalán para todos los alumnos de todos los niveles no universitarios, a razón de 3h. semanales, excepto en FP de 1er. Grado (2h. semanales). Sólo quedan exentos de esta obligación los alumnos que tienen una residencia temporal en Cataluña y que lo soliciten. La enseñanza del catalán se impartirá dentro del horario escolar, la evaluación de la misma se consignará en los libros de escolaridad y se mantendrá el horario de las otras asignaturas. En realidad, la enseñanza obligatoria del catalán implicó una reducción del horario de otras materias del plan de estudios: en BUP, una hora semanal menos de lengua española y su literatura, y también de lengua extranjera; en BUP nocturno, la amputación se amplía (una o dos horas semanales) y concierne muchas más asignaturas: lengua extranjera, lengua española y su literatura, latín, geografía e historia y filosofía. Para facilitar las enseñanzas y los aprendizajes en todos los niveles no universitarios, se podrán desarrollar, además, “programas en lengua castellana o catalana”, en función de la lengua materna de los alumnos, de la opción de los padres y de los medios disponibles, previa autorización de una Comisión mixta MEC-Generalitat. La aplicación de estos preceptos tropezó con un problema grave: la penuria de medios humanos (profesorado capacitado) para enseñar el catalán y en catalán. Por eso, se tuvo que dar validez provisional (hasta 1983) a los “certificados de aptitud en catalán” otorgados por ciertas instituciones privadas (Omnium Cultural, por ejemplo) y se encargó a las Escuelas Universitarias de Profesorado de EGB la formación de los profesores de catalán que se necesitaban.

· Con la aprobación de la Constitución de 1978, se reconocen las diferentes modalidades lingüísticas de España, que serán objeto de especial respeto y protección (Art. 3.3.); además, se atribuye el estatus de lenguas oficiales, en sus respectivas CC. AA., a las lenguas españolas distintas del castellano (Art. 3.1.); y, finalmente, se otorgan competencias a las CC. AA. en materia de enseñanza de la lengua autóctona (Art. 148.17). Por su lado, el Estatuto de Autonomía de Cataluña (1979), proclama el catalán, impropiamente (Cabezas, 2008a; Mosterín, 2008, 137-140), “lengua propia de Cataluña” (Art. 3.1); al mismo tiempo, declara que el catalán y el castellano son idiomas oficiales de Cataluña (Art. 3.2). Y como correlato, precisa que “la Generalitat garantizará el uso normal y oficial de los dos idiomas, adoptará las medidas necesarias para asegurar su conocimiento y creará las condiciones que permitan alcanzar su plena igualdad en lo que se refiere a los derechos y deberes de los ciudadanos de Cataluña” (Art. 3.3.). Finalmente, el Estatuto atribuye a la Generalitat la competencia plena en “la regulación y administración de la enseñanza [...], en el ámbito de sus competencias” (Art. 15).

· Con estos fundamentos constitucionales y estatutarios, el Gobierno de la Generalitat promulgó las tres primeras disposiciones legales con contenido lingüístico (Decreto 142/1980, de 8 de agosto; Orden de 10 de septiembre de 1980; y Decreto 153/1980, de 12 de septiembre). Con ellas, el Gobierno catalán continuó con la política de incorporación de la lengua catalana en todos los niveles educativos no universitarios. En esta primera legislación autonómica no se habla todavía de “normalización”, sino del “proceso de incorporación de la lengua y de la cultura catalanas al sistema de enseñanza de Cataluña”. Y con ella se retoman las grandes líneas de lo estipulado en la legislación de 1978 (cf. supra), para impulsar e intensificar el estudio de la lengua (en todos los niveles y cursos), de la literatura (en BUP) y de la cultura (en FP), en el sistema educativo no universitario de Cataluña.

2.2. Segunda etapa: enseñanza del catalán y en catalán

· Esta segunda etapa se inicia con el Decreto 270/1982, de 5 de agosto y con la Orden de 25 de agosto de 1982, que lo desarrolla, se prolonga con la Ley 7/1983, de 18 de abril, de Normalización Lingüística, y concluye, en 1992, momento en que son aprobados los llamados “decretos de la inmersión lingüística”, de los que hablaremos en una próxima entrega de Lingüística para Nacionalistas. En las dos disposiciones legales de 1982, se habla, por primera vez, de “normalización” del uso de las dos lenguas oficiales (catalán y español) como lenguas vehiculares en el sistema educativo de Cataluña. Con las dos disposiciones de 1982, se pretende la generalización de la enseñanza en catalán para que se convierta en lengua vehicular, como el español. Por eso, tanto el español como el catalán deben ser utilizados como lenguas vehiculares de la docencia en una o más asignaturas.

· Sin embargo, los centros podrán utilizar también una única lengua vehicular de enseñanza en todas las materias, si lo decide el Consejo de Dirección o el Consejo de Centro, si se respeta la opción de los padres y la situación sociolingüística de los alumnos y si se dispone del profesorado suficiente y adecuado para impartir la enseñanza de todas las asignaturas en la lengua vehicular escogida. Por eso, los concursos para la provisión de plazas de profesorado tendrán en cuenta las necesidades de los centros, para que puedan llevarse a cabo tanto “la opción lingüística total” (enseñanza en una sola lengua), como la diversa distribución lingüística por materias. Ahora bien, la opción mono-lingüística debía ser debidamente documentada y comunicada al Departament d’Ensenyament. En caso contrario, éste podrá suspenderla.

· La Ley 7/1983, de 18 de abril, de Normalización Lingüística en Cataluña, es la primera ley que tiene por objeto la recuperación o normalización (como reza el título y se subraya reiteradamente a lo largo del cuerpo de la misma) del uso de la lengua catalana en todos los ámbitos (entre ellos, el educativo). Con ella se cierra la primera etapa de la normalización del sistema educativo no universitario, que hemos calificado de “flexible, racional y razonable”. A esta normalización está dedicado el “Título II: De la enseñanza” (del Art. 14 al 20), así como la “Disposición Transitoria Tercera”.

· Para llevar a cabo esta normalización del sistema educativo, se propone seguir el camino trazado por las disposiciones legales de 1982 (cf. supra): enseñanza del catalán y del español en todos los niveles y grados de la enseñanza no universitaria (Art. 14.3.). Al mismo tiempo, se pone el acento, en el caso de los primeros aprendizajes, sobre la enseñanza en la lengua habitual de los niños, ya sea ésta el español o el catalán, derecho que la Administración debe garantizar y que los padres pueden ejercer en nombre de sus hijos (Art. 14.2.). Con la enseñanza del y en catalán y español, se persigue que, al final de los estudios básicos y sea cual sea la lengua habitual de los niños al principio de la escolaridad, los escolares sean capaces de utilizar normal y correctamente las dos lenguas oficiales de Cataluña (Art. 14.4.). Esta es la condición sine qua non para que los alumnos obtengan el “certificado de grado de EGB” (Art. 15). Ahora bien, para llegar a estos resultados (bilingüismo equilibrado), los alumnos no deben ser separados en centros distintos por razones de lengua y la Administración debe tomar las medidas necesarias para que la lengua catalana sea utilizada progresivamente a medida que los alumnos la vayan dominando (Art. 14.5.). Para ello, los centros escolares deben tomar las medidas pertinentes para que la lengua catalana se convierta en el vehículo de expresión normal, tanto en las actividades internas (catalanización de las actividades administrativas, del “pasillo” y del “patio”), como en las de proyección externa (Art. 20). Aquí detectamos la primera manifestación de la discriminación negativa hacia el uso del español en la escuela y la primera discriminación positiva de la lengua catalana; discriminaciones que se consolidarán e irán a más, como analizaremos en la próxima entrega de Lingüística para Nacionalistas.

3. Consideraciones finales

· En la etapa pre-normalizadora de los años 60 y 70 y en esta primera fase normalizadora (desde finales de los 70 hasta los decretos de inmersión lingüística de 1992), triunfaron las tesis de Rosa Sensat (cf. 2.1., supra). En efecto, durante todo este primer periodo de recuperación del uso de la lengua catalana en el sistema educativo, que acabamos de describir, triunfaron la razón, el sentido común, la equidad, los principios pedagógicos y psicolingüísticos, así como el respeto de los derechos lingüísticos de los alumnos y de los padres, sobre los criterios de naturaleza política y nacionalista, defendidos por Omnium Cultural. Por este motivo, durante todo este periodo, se aplicó una política de normalización lingüística flexible, racional y razonable, con la que se intentó dar satisfacción a las demandas de los padres, adecuar el ritmo y la intensidad de la normalización a los distintos tipos de alumnos, siguiendo los dictados y aportaciones de las Ciencias de la Educación, así como tratar de alcanzar progresivamente un bilingüismo equilibrado, español/catalán.

· Sin embargo, atando cabos de las distintas disposiciones legales, citadas hasta ahora, y de estudios monográficos sobre este período, se puede colegir que el triunfo de esta normalización flexible y la adopción de las tesis de Rosa Sensat no fueron el resultado de una reflexión sosegada y profunda, por parte de los responsables de la política lingüística, sobre el peso, el valor y la pertinencia de los principios y argumentos psicopedagógicos de Rosa Sensat. Esta elección fue, más bien, el resultado de la coyuntura del momento. En efecto, en esta primera fase, los responsables políticos tuvieron que ser prudentes con el ritmo y extensión inicial de la llamada, ambiguamente, “normalización del catalán”, por una serie de motivos. Por un lado, había que actuar con tacto para no provocar el rechazo, la resistencia y las protestas de los ciudadanos de Cataluña. Además, y esto fue un argumento de peso, no había profesorado suficiente y bien formado para asegurar una enseñanza extensiva e intensiva del catalán y en catalán. Y finalmente, tampoco estaba listo y disponible el material didáctico para llevarla a cabo (Strubell i Trueta, 1981, 42; Mestre, 1981, 225-236; Muset y Arenas, 1982, 142, 146-148 y 150-152). Como correlato de las dos últimas razones, en las Universidades de Cataluña, se crearon departamentos de Filología Catalana; y en las Escuelas de Formación del Profesorado de EGB, la especialidad de lengua catalana. Con estas medidas se consiguió poder disponer, en poco tiempo, del profesorado suficiente y bien formado. Y por otro lado, se hizo un gran esfuerzo editorial para preparar, en catalán, los libros de texto y el material didáctico necesarios (Mestre, 1981, 236). De esta forma, se crearon las condiciones y se echaron las bases para poder cambiar de marcha y acelerar el proceso de la llamada, ambiguamente, “normalización lingüística”.

· Además, esta primera normalización lingüística no satisfizo las expectativas y las previsiones de los responsables políticos catalanes, en el poder (CiU) o en la oposición (PSC, ERC, IC-V). De hecho, para los nacionalistas de derechas, de centro o de izquierdas, de antiguo o de nuevo cuño, en el poder o en la oposición, el ritmo de la normalización fue considerado demasiado lento y, por otro lado, los resultados no fueron los esperados. Esta doble constatación era preocupante para los políticos nacionalistas, ya que la “construcción nacional”, fundamentalmente, debía, debe y deberá cimentarse, enraizarse y encontrar su justificación en la lengua materna de una parte de los ciudadanos de Cataluña (i.e. en el catalán). Y por otro lado, la mal llamada “normalización lingüística” era, es y será no sólo el punto de apoyo sino también la palanca con los que los nacionalistas han pretendido, pretenden y pretenderán remover, mover y rehacer el mapa territorial de la Península Ibérica (Cabezas, 2008b).

· Por lo tanto, el Gobierno de la Generalitat, ocupado y regentado por los nacionalistas de CiU, pero con el apoyo de los nacionalistas de la oposición (ERC, ICV-EUiA y PSC), cambió totalmente de estrategia, abandonando las tesis de Rosa Sensat y adoptando las de Omnium Cultural (cf. 2.1., supra), que preconizaba y preconiza una normalización por inmersión lingüística precoz, total y obligatoria. Este nuevo tipo de normalización provocó un cambio radical de paradigma. De la “normalización lingüística flexible, racional y razonable”, pensada en función de los ciudadanos (padres y alumnos) y de las aportaciones de las Ciencias de la Educación, y que perseguía el bilingüismo equilibrado español/catalán, se pasó a la “normalización radical” de la “inmersión lingüística precoz, total y obligatoria” para todos, adoptada en función de los intereses y las urgencias de los políticos nacionalistas, preocupados más por lo políticamente correcto, desde la óptica nacionalista, que por lo psicopedagógicamente correcto (satisfacción de las necesidades de los realmente interesados, los alumnos), como preconizaba Rosa Sensat. Ahora bien, este cambio de política lingüística será objeto de la próxima entrega de Lingüística para Nacionalistas.

© Manuel I. Cabezas González

Profesor de Lingüística y de Lingüística Aplicada

Universidad Autónoma de Barcelona

manuelignacio.cabezas@gmail.com

10 de febrero de 2010

(*) Esta séptima entrega es la segunda parte resumida de un largo ensayo, titulado “Del oasis sociolingüístico español a la entropía lingüística de las CC. AA. con dos lenguas oficiales (el caso catalán)”, que será publicado en las actas del coloquio internacional sobre “L’Europe des 27 et ses langues”, que tuvo lugar en París del 3 al 5 de diciembre de 2009.

Algunas fuentes para verificar lo expuesto e ir más lejos:

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· Cabezas, M.I., (2008a), “Lingüística para Nacionalistas (I): De la génesis y del desarrollo del lenguaje”, in web Ciudadanos en la Red o en http://quiennosdefiende.blogspot.com.

· Cabezas M.I. (2008b) , “Lingüística para Nacionalistas (III): De la ‘normalización’ y de la ‘inmersión’ lingüísticas”, in web Ciudadanos en la Red o http://quiennosdefiende.blogspot.com.

· Cabezas, M.I. (2010), “Lingüística para Nacionalistas (VI): De la diacronía lingüística de la Península Ibérica y de la supremacía del castellano o español”, in web Ciudadanos en la Red o en http://quiennosdefiende.blogspot.com.

· de Madariaga S. (1978), España. Ensayo de historia contemporánea, Buenos Aires, E. Sudamericana.

· Mestre Ferre, O. (1981) “I. Cataluña. Situación actual del bilingüismo en la enseñanza en Cataluña”, in Revista de Educación, 268, pp. 203-252.

· Mosterín,J. (2008), “Error categorial”, in La cultura de la libertad, Madrid, Espasa Calpe, Col. Gran Austral, pp. 137-140.

· Muset, M. y Arenas, J. (1982) “Informe sobre la situación de la enseñanza en catalán y del catalán en Cataluña”, in Miquel Siguán (Coord.), Lenguas y educación en el ámbito del Estado español, Barcelona, Ediciones de la Universidad de Barcelona, Serie Seminario – 15, pp.133-154.

· Rosa Sensat (1972) El Bilingüisme escolar a Catalunya, Barcelona, Fundació Artur Martorell.

· Strubell i Trueta, M. (1981) “La normalización lingüística en el sistema escolar de Cataluña y el entorno social”, in Revista de Educación, nº 268, pp. 31-48.
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Capítulos anteriores publicados en Ciudadanos en la Red

lunes, 15 de febrero de 2010

Zapatero sí que es discutido y discutible


La historia se obceca en la reiteración, porque los contumaces se empeñan en protagonizarla. Al gobierno no le ha bastado con introducir en el armario a la oposición del PP y la media España que representa, sino que ahora pretende hacerlo también con el Rey. A la excursión a Pandora –la nueva España- se va sin identidad, sin equipaje, sin ataduras con el pasado.

A propósito del ayer, la máquina de olvidar que han instalado en La Moncloa, se ocupa de que los españoles no recordemos el pasado. El pasado es peligroso, porque existió realmente. Pero “los adanistas” necesitan prescindir de la historia, no vaya a ser que a alguien se le ocurra hacer comparaciones. Aznar, ¿quién fue Aznar?.

Lo de introducir a la Familia Real en el armario no es ninguna novedad, Napoleón instaló a la Familia Real en Bayona, antes de equivocarse al invadir nuestro país diciendo que lo único que le interesaba era Portugal –así lo reconocía en su último exilio en Santa Helena: “no, no fue Rusia mi error, mi error estuvo en España, nunca pensé que los españoles se levantarán contra la civilización y el progreso que quería ofrecerles, por defender a su rey”.

Napoleón se equivocó demasiado con los españoles, no era la monarquía lo que motivó al alzamiento de “El tercer Estado”. Los españoles no tenían extraordinaria querencia por sus reyes. Mientras Carlos IV y su familia se dejaban agasajar por el pequeño corso en la Aquitania, Fernando VII quería ser francés y pretendía que el nuevo emperador de Europa le adoptara como hijo, emparentar con la nueva familia imperial, renunciando a sus derechos dinásticos ante Napoleón, no pudo ser. El Rey Felón no tenía reparo en ceder su soberanía –que realmente venía del pueblo, no de Dios- ante el francés, pero no hizo lo mismo ante su pueblo español reunido en nación, y proclamado constitucionalmente. Hubo que obligarle a acatar la Ley.

El General Riego tuvo que obligarle en Cabezas de San Juan en 1820 a sancionar nuestra primera Carta Magna por la que los españoles decidimos convertirnos en soberanos de una nación diferenciada y distinguida, España, la España de los dos hemisferios, una España monárquica, a su pesar, a pesar de los liberales, fundamentalmente, que veían que cualquier otra alternativa hubiera sido una locura como la acontecida durante el Terror francés, para luego terminar siendo más absolutistas con Napoleón, que lo habían sido con Luis XVI.

Como consecuencia de esta decisión, perdimos las colonias americanas –el ejército de Riego dispuesto para embarcar hacia América hubiera permitido hacer una descolonización diferente- pero nos consolidamos como nación y el pueblo se hizo soberano, no exclusivamente ciudadano, como pretendían los afrancesados, hoy, europeístas convencidos y proclamados, que ignoran lo que es España. ¿Si ni siquiera conocen lo que somos como vamos a esperar que entiendan lo que anhelamos?

Lo menos malo antes que lo peor

Los españoles de comienzos del siglo XIX lucharon por la monarquía sabiendo que era la más depravada de su historia –no inconscientemente-, en realidad, la monarquía importaba poco, si no hubiera sido por Napoleón tal vez nos hubiéramos constituido en República, pero en España el carácter de los españoles nada tiene que ver con las decisiones importantes que han de tomarse. Lo que no aceptaban nuestros antepasados era que nadie les impusiera un orden diferente al emergente de sí mismos, al coherente con su identidad propia, al congruente con su historia y su idiosincrasia, al que pretendiera reducir a la nada su particularidad y se alzaron en armas contra el invasor, pero también para dar un paso irreversible hacia sí mismos. Desconocer la historia es peligroso, no porque exista un determinismo histórico como preconizan algunos, sino porque negar la historia es la mejor forma de volver a reproducirla.

Hoy, más o menos, Europa representa a Napoleón. Zapatero es un afrancesado y los liberales, como ha ocurrido siempre, estamos velando por las esencias, porque no hay mejor forma de defender en este país la libertad –que nadie olvide que el liberalismo nace en España en 1811- que hacer de la existencia particular una categoría esencial. Que contradicción, los liberales velando por las esencias como si fuéramos conservadores, o socialistas, parece incompatible tal cosa con el holismo liberal, pero en España las cosas son así, es cierto; porque en España los liberales somos bichos raros, pero singulares y genuinos. Los liberales no veneramos la nación más que en dos lugares del mundo: España y Estados Unidos, por algo será.

Que nadie se olvide que España se hizo nación para ser pueblo soberano contra los invasores internos y externos a su soberanía, como Estados Unidos se hizo independiente de la corona británica para hacerse también pueblo soberano, la primera nación americana que se emancipó de la metrópolis, marcando el camino a todas las demás.

Nunca lo acabarán de comprender los iletrados del socialismo, ni los nacionalistas de aluvión, ni siquiera los conservadores de la inercia, por mucho que tantos lo hayan explicado desde Ortega y Gasset hasta Azaña, desde Salvador de Madariaga a Gustavo Bueno. Es igual, a los ignorantes da igual explicarles la realidad porque ellos ven lo que quieren, mejor dicho, lo que pueden ver, no dan para más.

España es una nación, los españoles sus propietarios

El mayor problema que tenemos en España es que ni los conservadores del PP, ni los socialistas del PSOE, ni mucho menos los nacionalismos estridentes, se han dado cuenta de que España es una nación, es decir, la materialización de la soberanía del pueblo español, antes que una fuente de ciudadanía, algo que proviene más de la Constitución Española que de nuestra condición soberana. Precisamente, los españoles somos ciudadanos porque somos soberanos, no soberanos por la Gracia de Dios, ni ciudadanos por la gracia de Zapatero, somos soberanos porque somos españoles, españoles porque somos soberanos. La ciudadanía nunca puede brindar soberanía, como pretenden los iletrados –por eso España no puede fragmentarse en despropósitos-. Somos ciudadanos porque somos españoles y decidimos hacernos ciudadanos, pero aunque decidiéramos hacernos talibanes, seguiríamos siendo españoles, es decir soberanos. Esto que entiende cualquier español analfabeto, los políticos no acaban de comprenderlo, o mejor dicho, lo comprenden perfectamente, pero no lo aceptan, porque si lo asumieran no podrían cometer las atrocidades que están cometiendo, y menos de forma impune, como está ocurriendo.

Tan usurpadores de nuestra soberanía son los políticos actuales como Napoleón, como Fernando VII, como el General Primo de Rivera, como Franco, como todos los inventores de alternativas. Cuando Companys decidió alzar a Cataluña como Estát Catalá contra la República –algunos ignorantes piensan que fue contra Franco-, la República le conminó a que se retractara, le detuvo, le juzgó y le condenó por sedición, al igual que tampoco dejó que la Revolución de Octubre de 1934 en Asturias saliera adelante, porque era inconstitucional. Tan inconstitucional como el Estatut de Cataluña, como el Estado Libre Asociado vasco de Ibarretxe, y como todos los inventos políticos que establecen algunos para quedarse con el poder y el dinero de todos.

Adiós al socialismo español

A los socialistas españoles sólo les queda la extinción (o la mutación adpatativa a lo Rosa Díez), estamos asistiendo a sus últimos estertores en su delirante viaje hacia ninguna parte tras la caída del Muro de Berlín, sólo pueden inventar realidades inexistentes para mantenerse en el poder, políticas clientelares –con sindicatos, colectivos y afines- que les permitan seguir adelante, partidos nuevos como el de Rosa Díez, acuerdos con los nacionalistas para sostenerse, cualquier cosa antes que aceptar que representan España, propaganda y más propaganda, porque no hay posibilidad alguna de que se cumpla su sueño, que España sea una consecuencia del socialismo, que extraña barbaridad. El socialismo en España siempre ha sido antiespañol, es un socialismo en rebelión permanente contra su única condición posible: ser socialista y español, no socialista a secas. Pero los más iluminados pretenden que seamos socialistas dejando de ser españoles, por la des-gracia de Zapatero.

Al contrario que los liberales (y también muchos conservadores) que asumimos que no puede haber otra realidad que la realidad española, los inventores de mundos nuevos han comenzado a levitar, se han construido su Pandora particular –el paraíso de la Alianza de las Civilizaciones-, han considerado que la igualdad ecológica es la única posibilidad para el desarrollo sostenible, en un mundo global que aboga por la indiferenciación de los seres humanos para su indexado se han apoderado del discurso y los medios de comunicación, y han abolido, en su delirio, las diferencias por decreto –miembros y miembras-, creando partidos nuevos –como el de Rosa Díez-, o convirtiéndose en nacionalistas –el PSC- o supranacionalistas, federalistas y europeístas –el PSOE-. Todo lo que sea con tal de no ser lo que impida que tengan que renunciar a ser socialistas antes que españoles.

Saben que sólo la extrema modernidad –mientras dure el engaño- puede sostenerlos en el poder, el progresismo, el adanismo, la abolición de la historia, la destrucción del cordón umbilical con nuestro origen y fundamento, el exterminio –o la invisibilidad- de los que piensan diferente, el odio, la rabia, la envidia contenida durante siglos les guían, porque el socialismo español está construido como los nacionalismos sobre el victimario y la mitología atesorada a lo largo de nuestra historia: ambos comparten el “España nos roba”, por no reconocer claramente la realidad, que a la mínima oportunidad que tienen, ellos son los que roban a España y a todos los españoles, como se puede comprobar cada día, por robarnos, nos han querido robar hasta la identidad.

Una de las cosas más extraordinarias que nos brindan estos tiempos es poder contemplar al último intelectual de izquierdas, Don Gustavo Bueno, defendiendo España como si fuera “El Empecinado”, o a un político de izquierdas como Julio Anguita, diciendo que prefiere que se acuerden de su madre a que le llamen progresista. Y los matarifes intelectuales del Gobierno cejado, encaminados hacia el horizonte del abismo seguro al que los ha llevado un iluminado sectario, un indigente intelectual, pensando que cuanto más se alejan de España, más se aproximan a sí mismos. Pobres desgraciados.

Pero hay muchos otros ejemplos, en la política catalana nada se puede hacer contra el régimen nacional-socialista si no es con las bendiciones del “no nacionalismo”, un invento de antiguos miembros del PSC que no aceptaron la deriva nacionalista del partido –pura supervivencia en la detentación- o los seguidores de Rosa Díez en toda España, que se anuncian transversales, sin tener ni pajolera idea de lo que significa el “conceto”. En el País Vasco se han visto todas las barbaridades inimaginables, y ahora, precisamente con un gobierno constitucionalista y no antiespañol, estamos contemplando cómo era la auténtica realidad que nos ocultaron durante décadas de gobierno nacionalista, el PNV y su banda. En Galicia se han visto las peripecias del “Nunca Mais” tras los años de gobierno nacional socialista, y en Baleares, la corrupción de Jaume Matas ha quedado extraordinariamente sobrepasada por las barbaridades de Unión Mallorquina. En Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura hay más analfabetismo, baja formación, paro y corrupción pública que en otros lugares de España, precisamente donde llevan gobernando los socialistas en exclusividad desde hace más de treinta años. Y no es que los conservadores se puedan sentir orgullosos, pero donde triunfan, al menos no hay cuestionamiento sobre la identidad de los españoles.

Los problemas de España se resuelven con más España

Verán ustedes, queridos compatriotas, España no se cae, parece que está cayendo pero no es así, a lo que estamos asistiendo es al desmoronamiento del “antifranquismo”, un régimen como el franquista pero de signo contrario, que acabó apropiándose de la democracia en la época de Felipe González, para convertir a todos los españoles nuevamente en serviles, obligándonos a renunciar a su soberanía, a prescindir de todo lo que habían hecho sus antepasados, especialmente a los luchadores por la libertad –la suya y la de todos, no podía entenderse de otra forma- que se dejaron la vida por hacer esta nación hecha a la medida de su pueblo, NO DE SUS REPRESENTANTES PÚBLICOS –ayer, reyes y clérigos, luego fascistas y rojos, hoy políticos de cualquier ideología-. Han sido tantos los que han tratado de descarrilarnos de las vías de la historia.

Estos depravados políticos que no nos merecemos, chocarán eternamente contra un muro que jamás podrán derribar, porque no es de ladrillos ni sillares, sino de seres humanos libres, que se liberaron a sí mismos de la opresión y los privilegios de los detentadores, descubriendo el camino que les conduce inexorablemente hacia sí mismos, desde sí mismos y para sí mismos: el camino de la democracia.

Auguro tiempos de gloria para España y los españoles, cuando la recuperación de la conciencia supere la hipnosis a que los políticos han sometido a este pueblo. Porque todas las agresiones violentas que los políticos han ejercido sobre nuestra identidad –unos por querer exterminarla, otros por no saber defenderla, otros por no saber ni lo que es- vendrán los mejores tiempos de nuestra historia. Porque como repitieron los liberales de 1812 hasta la saciedad: “sólo siendo españoles podremos defendernos de todos los depredadores”.

Sólo necesitamos sentirnos lo que en realidad somos tras quitarnos el burka que nos han impuesto y salir del armario en el que nos han introducido nuestros “salvadores” y las cosas cambiarán para siempre. Quitémonos a los “salvadores” de encima cuanto antes porque en otro caso seguirán destrozando todo, incluida la identidad libre y la relación paritaria entre todos los españoles.

Se equivocaron los que decían que España era una unidad de destino en lo universal, que va, España, tan sólo es un punto de partida –para no dar nunca un paso hacia atrás-, como mucho, los españoles somos una unidad de destino en lo particular, ya veremos a donde vamos, a donde llegamos, pero lo que está claro siempre es de donde partimos, porque el origen –ser españoles- no cambia, porque no puede cambiar.

Los españoles jamás hemos permitido que nadie nos dicte el futuro como se empeñan en hacer todos los que tocan poder en este país. Somos exploradores por naturaleza y conquistadores por necesidad, y por supuesto, rebeldes con causa, cada uno la suya y esa, la de cada uno, agregada a la de los demás termina siendo la de todos. Algo que va variando con el tiempo porque la causa común no es siempre la misma.

Hoy, la causa común es quitarnos a Zapatero de encima, mañana será quitarnos a Rajoy, o a cualquier otro. Nuestros representantes públicos son incapaces de darse cuenta, de que al final los que siempre cambian son ellos –porque si no cambian, les cambiamos-, pero nosotros seguimos siendo lo mismo. En esta lucha de fuerzas ellos serán siempre la variable, porque nosotros vamos a seguir siendo la constante. ¿Cómo no podrán comprender algo tan sencillo los mastuerzos que ocupan el poder y la oposición?

Señor Rodríguez Zapatero, usted sí que es discutido y discutible, como se está comprobando, los españoles sabemos perfectamente lo que somos, es usted el que desconoce lo que somos –y posiblemente lo que usted mismo es en su aspiración patológica a la trascendencia sublime-, pero tampoco importa demasiado, ya acabará sabiéndolo, por las buenas, o por las malas. Otro fracasado más que ha tratado de imponernos lo que debíamos ser, no sabe el muy zoquete con quien se está jugando el futuro, pobre infeliz.

Antes de morir, España mata, por eso hemos sobrevivido los españoles hasta aquí, y los rivales de nuestra identidad que han caído eran de mayor envergadura que la que actual presidente del gobierno podrá atesorar en toda su miserable existencia. Que vaya pasando el siguiente.


Enrique Suárez Retuerta
Un ciudadano español que no renuncia a su soberanía.

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jueves, 11 de febrero de 2010

La desaceleración del paro de Zapatero


Seguimos con interés la realidad y también las declaraciones de los políticos del Gobierno como dos fenómenos diferentes. Vayan enterándose de que la realidad es algo diverso y disperso y que depende de la perspectiva, todo es relativo.

Por eso Zapatero dice que estamos a punto de salir de la crisis –ahora que ya no es desaceleración- , los medios afines hablan de contracción económica –porque la gente no es idiota y sabe que dos trimestres seguidos de disminución del IPC se denomina RECESIÓN, aquí y en China-, y por eso también Elena Salgado, expresidenta del 11888, nos dice que está asegurado que la economía española no tendrá recaídas. Lo de esta señora es de clamar al cielo y no la oyó, es incapaz de advertir cuando van a ser las caídas, como en la que estamos actualmente, pero infalible al asegurar que no habrá recaídas. En fin.

Pero de lo que quería hablarles es del paro, ese fenómeno nacional que es motivo de preocupación para la mayoría de los españoles. Verán ustedes la única variable que separa a España de Europa y que duplica nuestro paro, despeña nuestro déficit, produce nuestra recesión, niega nuestra deuda total es una: se llama PSOE, se llama Rodríguez Zapatero, que es Secretario General del PSOE y Presidente del Gobierno de España. No hay más, ese es el origen de nuestra diferencia con Europa.

¿Y por qué estoy tan seguro?, pues sencillamente porque he acudido a las estadísticas del paro y he podido comprobar que desde que Rodríguez Zapatero formó gobierno se han producido entre dos y dos millones y medio de parados. ¿Cómo puede ser?. Pues de una forma muy sencilla, en las comunidades en que gobierna el PSOE desde hace 30 años el paro se multiplica por dos con respecto a las que no gobierna el PSOE, y este año alcanzará tasas del 30 % (menos en Canarias y Asturias). Pero no sólo por eso, si con el último Gobierno de Aznar el diferencial entre el paro en España y el paro en Europa era de apenas 3 puntos (11,4 España, 8,1 Europa) con el Gobierno de Rodríguez Zapatero se ha ido exactamente al doble, en Europa ronda el 9,5 % y en España pasa ya del 20 %, por tres se ha multiplicado y seguirá haciéndolo, eso es lo peor.

¿Por qué se sigue produciendo más paro en las comunidades gobernadas por el PSOE?. Esto se explica de una forma sencilla, el Partido Socialista Obrero Español se ha dedicado durante las últimas décadas a patrocinar el Estado Providencia en donde ha gobernado, fundamentalmente desde los ayuntamientos, la cultura del patronazgo, como los antiguos caciques de Andalucía. Ahora el señorito es el alcalde, el que decide quien trabaja y quien no lo hace, a cambio de su fidelidad en las urnas.

El problema de España es cultural, se ha creado una cultura de la dependencia, fomentada por el Estado y hay mucha gente que entre trabajo de cuatro meses, desempleo y ayudas, logra llegar a fin de año y no aspira a nada más en su vida que alcanzar la edad de jubilación a los 65 o los 67 años (lo que usted mande).

Tanto remar para morir en la orilla, ahora la España real vuelve a la pandereta y el fandango, creada por el PSOE, tanto como presumían de haber llevado a nuestro país a la zonas más avanzada en derechos sociales del planeta y resulta que ahora se les cae el escenario de cartón piedra y muestran sus vergüenzas. Donde gobierna el socialismo crece el paro, la ignorancia y la miseria mucho más deprisa que dónde no gobierna. ¿No será que el socialismo no sirve para resolver el paro, la ignorancia y la miseria?. A reflexionar compatriotas.

Enrique Suárez Retuerta
Un ciudadano español que no renuncia a su soberanía

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miércoles, 10 de febrero de 2010

40.000 euros para Zapatero


Diez mil euros per cápita o veinte Ben Laden, como ustedes prefieran, con diez mil euros que cada residente en España le demos al Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se llevará una tremenda alegría -es tan bueno, se lo merece todo- no resolveríamos la crisis, pero al menos le daríamos liquidez a las arcas del Estado.

No es broma, lo digo en serio. Ustedes van al banco y si tienen diez mil euros en la cuenta, los sacan, luego se dirigen a Hacienda con ellos, y los depositan en una cuenta que tenga por titular al Gobierno de España. Esto lo tenemos que hacer todos los españoles, uno por uno, de los jubilados, inválidos, incapacitados y menores de edad se pueden encargar las personas que se dediquen a su atención. Además sería muy interesante generar hábito y cada tres o cuatro meses, volver a repetir la operación. El grave problema es que con las clases pasivas, los que aún trabajamos unos 15 millones), tendremos que pagar la deuda, porque los demás no cotizan, y nos saldrá alrededor de 40.000 euros por cabeza de trabajador, más o menos el sueldo íntegro de tres , cuatro, cinco o seis, años de la inmensa mayoría. Calculen ustedes con poco más de 600 euros de salario base.

España es un país tremendamente rico, solidario, y con mucho talante, en el que todo el mundo, menos algunos y algunas, comparten su dinero con los demás, para que Zapatero, un auténtico genio de la economía global que va al G-20 a dar lecciones, los reparta como considere oportuno, que para eso triunfó en las urnas.

Estos días se está diciendo que la Deuda del Estado –lo pongo con mayúsculas porque se lo merece- superará en 2010 el medio billón de euros. Sin embargo, en el Gobierno están contentos porque no es de las más elevadas de Europa (ronda el 60 %), porque hay otros países que tienen más deuda pública. Pero no nos cuentan toda la verdad, bastante tienen estos socialistas con inventar conspiraciones cósmicas y encuentros interplanetarios. ESPAÑA ES EL PAÍS CON MÁS DEUDA DE LA EUROZONA

Como decía, no nos ofrecen la verdad, de lo que se confirma el aserto: “MIENTES MÁS QUE UN SOCIALISTA”, porque se olvidan de la DEUDA PRIVADA, es decir, de la deuda de todos los españoles que no es del Estado, pero que también es DEUDA ESPAÑOLA.

Verán ustedes, estos sinvergüenzas que están en el GOCES - Gobierno-Oposición-Colectivos-Empresarios-Sindicatos - (los bancos y las cajas, y los medios de comunicación, son tema aparte), se han olvidado decirnos que la DEUDA TOTAL DE ESPAÑA es la más elevada de Europa, tanto es así, que en el último análisis de la agencia financiera Mood´s, España ha sido el país que ha alcanzado las cotas más elevadas en el ÍNDICE DE MISERIA de Europa, por delante de todos sus socios comunitarios –el segundo país es Letonia-.

Parecía una broma lo que decía al principio, pues verán, no lo es, porque Monseñor Zapatero, el de la sonrisa eterna, las cejas circunflejas y los brazos aspados, nos anuncia buenas nuevas, pero al final de 2010, según estimaciones, la Deuda Española Pública superará el medio billón de euros, es decir, 553.000 millones de euros. Lo que quiere decir que cada español deberá -además de lo que debe por su cuenta en hipotecas y créditos-, más de 10.000 euros de vellón que ira pagando a lo largo de toda su vida en cómodas subidas de impuestos, añadido a lo que ahora ya paga. Y esto vale para los niños de teta, que ya vienen a este país con más 10.000 euros de pufo. Por eso hemos dado el nivel más elevado en el Índice de Miseria, y esto sin contar el déficit galopante del 11,4 % y el paro de casi cuatro millones y medio de españoles. Nos van a sacar en junio lo que no está escrito con la subida de 2 puntos de IVA y lo que venga, o la recesión, a la que ahora denominan contracción. Disfrutan estos mequetrefes cambiándole los nombres a las cosas, como si así cambiaran la realidad.

Pero no se preocupen, según ha dicho hoy su señoría, España está a punto de salir de la recesión, después de haber pasado por una ligera desaceleración, pero la crisis que nunca existió la estarán pagando nuestros nietos.

Está mal que los del GOCES (Gobierno-Oposición-Colectivos-Empresarios-Sindicatos) nos engañen, muy mal, pero encima que nos insulten llamándonos IDIOTAS cada vez que salen en los informativos, una y otra vez, una y otra vez, y seguirán haciéndolo hasta que no les echemos a la puta calle, es para coger una lata de gasolina y hacer...algo.

¡Abajo el GOCES!. Que se vayan a gozar a costa de otros. ¡Que trabajen como los demás!. Esta mierda es lo que ha traído a España esta banda de sinvergüenzas organizada.

Enrique Suárez Retuerta
Un ciudadano español que no renuncia a su soberanía

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El fastuoso Factual: de la fatuidad al fatalismo

A petición de la concurrencia, dada la notoriedad de la polémica con sus 100 comentarios de calidad creciente, se decide recuperar esta entrada para solaz y desdén de nuestros lectores, cambiándole el título. Diviértanse sin ensañarse.



Gracias odiolasmentiras

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