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miércoles, 23 de septiembre de 2009

Política sumergida


Este país de prodigios en el que vivimos, cada día me asombra más, no tanto por lo que ocurre, sino por lo que no ocurre. Ser español es, precisamente, no perder la capacidad de asombro ante lo que nos depara el paso del tiempo.

En este país los sindicatos pactan con el gobierno para no hacer huelgas, engañando a los trabajadores. Con 4 millones y medio de parados, los sindicatos de clase, CCOO y UGT, han sido incapaces de echarse a la calle, con la mitad de parados y el PP en el gobierno, se hubiera armado hace mucho tiempo la de dios es cristo. En fin.

Un gobierno que se dice socialista ha hipotecado ya a las dos próximas generaciones con su providencial despilfarro, porque considera que lo primero es salvar a los no trabajadores a costa de que los trabajadores paguen más impuestos, por haber cometido la osadía de mantener su trabajo, en unas condiciones posiblemente decadentes, teniendo que rendir más para cobrar lo mismo, y en muchos casos, habitualmente en los trabajos peor remunerados, al borde mismo de la explotación, por no decir de la esclavitud técnica.

Una oposición del PP que espera, con su santa paciencia, a que las cosas vayan peor, para acceder al poder. Es decir, contribuyendo con su inacción a que la situación se siga deteriorando porque les conviene electoralmente.

Mientras que los nacionalismos siguen negociando mayores porciones de la tarta pública para repartir entre los que consideran que los nacionalismos son imprescindibles, contra los que consideran que no los son. Y el gobierno socialista, en connivencia con ellos, creando discriminaciones territoriales entre los españoles, porque les conviene desde la perspectiva de mantenerse en el poder y seguir repartiendo el dinero público –que no es de nadie- a quienes consideran sus apoyos necesarios.

En España vivimos en una época de política sumergida, porque los medios de comunicación desvían nuestra atención a lo que conviene a los políticos, para que los ciudadanos no podamos distinguir lo que realmente nos conviene a nosotros. Afganistán es un socorrido tema del que se habla mucho, cuando los vecinos del cuarto derecha y del sexto izquierda las están pasando putas porque se han quedado sin trabajo y ya no les conceden una ampliación a cincuenta años de su hipoteca.

La actividad comercial general ha disminuido a la mitad. Los bancos no conceden más créditos, y el Estado ofrece Letras del Tesoro al 0,73 % de interés anual, cuando Ruiz Mateos ofrece el 8 % por el mismo periodo. La hostelería está despidiendo personal porque no tiene clientes, ni españoles, ni extranjeros, se ha reducido el negocio más del 30 %.

El PIB español es el que más ha disminuido de la Unión Europea, lo que quiere decir que los españoles somos más pobres, se calcula que llegará al 10 % en el próximo año, lo que quiere decir que seremos un 10 % más pobres. La recesión económica en España será la más elevada de Europa, al igual que el paro.

En 2011 parece que la cosa mejorará, pero para que se comience a generar empleo no precario, el PIB tendrá que crecer a una tasa aproximada del 3 %, esto puede ocurrir dentro de 10 años, así que la próxima década va a ser peliaguda.

Mientras tanto los políticos siguen viviendo magníficamente con sus excelentes sueldos, al igual que los funcionarios, mientras que la España que paga todo, la de los trabajadores y los empresarios, se va a la ruina.

La política sumergida es precisamente la colección de despropósitos de todos los políticos, de los que no llegamos a conocer ni un 10 %. Un 90 % de las atrocidades quedan ocultas, precisamente las que administran los recursos para favorecer a las clientelas particulares de cada partido.

En España no tenemos una crisis económica, sino una crisis política de proporciones desconocidas, porque la mayoría de los políticos, a pesar de ser profesionales, no tienen ni pajolera idea de lo que está ocurriendo y lo único que hacen es ir salvando el tipo hasta las próximas elecciones, en las que engañarán nuevamente a los ciudadanos, con que los malos son los otros para que les voten a ellos. Se quedan tan tranquilos, les importa un bledo el sufrimiento de la gente que lo pasa mal, mientras ellos lo pasen bien.

Si España fuera un país normal, el presidente Rodríguez Zapatero habría sido ya destituido por incompetente, por su propio partido, y en su defecto, por el Parlamento Español, pero como España hace mucho tiempo que dejó de ser normal, precisamente desde que los sectarismos de partido prevalecen más que la Constitución, pues tendremos que contemplar como nos vamos a la mierda sin hacer nada, porque quien tiene que hacer algo, los políticos, no saben que hacer, y quien tiene que pagar inútiles, los ciudadanos, no saben como quitarse de encima a los parásitos que viven de decir que representan nuestros intereses, cuando en realidad solo se representan a sí mismos y a los afines a los que conceden privilegios desde el poder al que los hemos elevado.

Al elegir verdugo lo llaman libertad, al hacerlo todos el mismo día, democracia, y al no decir nada sobre lo que ocurre, justicia.

Este país necesita una Auditoría General de urgencia, no se puede mantener por más tiempo a unos sinvergüenzas en el poder y en la oposición, como si no pasara nada, porque nos estamos arruinando tan deprisa, que para volver a estar como estuvimos hace cinco años van a pasar más de veinticinco, y a eso, los políticos lo denominan progreso y eficacia. Ya va siendo hora de que los españoles controlemos directamente a que se dedican nuestros impuestos en realidad. Necesitamos submarinistas que nos digan que hay bajo el manto de silencio que han establecido entre los políticos y los medios de comunicación.


Erasmo de Salinas

lunes, 21 de septiembre de 2009

UPyD necesita un giro de 180 º



Gracias Gratal

Lo que nos une es la fuerza de la democracia

Un partido en el que se extermina la crítica antes de celebrar su primer congreso, en el que la democracia nunca ha existido, en el que la libertad de opresión por los dirigentes ha sustituido a la libertad de expresión de los seguidores, en el que, sin duda alguna, no hay pluralidad, ni un mínimo criterio de equidad en el trato a los militantes, en el que el sectarismo oficialista impera y campa a sus anchas, erradicando cualquier oposición interna, de cualquier color que no sea “la pureza de raza” que conceden los dirigentes.

En fin, no es extraño que ante estas circunstancias, numerosos militantes hayan decidido dar un paso al frente y plantar cara al bodrio en que se ha convertido una formación con menos de dos años de existencia, que vive al pairo de los errores de los grandes partidos, obteniendo ventaja del río revuelto que han organizado nuestros representantes políticos.

La UPyD, que comenzó su andadura ofertando una propuesta política nueva, transversal, regeneracionista, transparente, y fundamentada en la confianza, se ha terminado convirtiendo en un partido estamental, feudal, autoritario, opresor, demagógico e intolerante, en el que solo las voces oficiales pueden ser escuchadas.

Sin duda, la UPyD es el último exponente del engaño político a los ciudadanos, posiblemente en el que mejor se puede observar el abismo que separa a los ciudadanos que se aventuran en política por sus creencias y principios de los políticos profesionales que usurpan la buena voluntad de sus seguidores, para montarse un chiringuito “ad hoc” que les permita medrar personalmente.

Si Mikel Buesa y el grupo de Babia se fueron del partido, es porque comprobaron que no había ninguna esperanza de que el guión inicial por el que se alistaron a la causa se cumpliera, si los de “estanoeslawebdeupyd” fueron expedientados, es porque representan, desde el ala izquierda del partido, una apuesta coherente con los fundamentos políticos que se proclamaron en su día para crear esta formación política, si los seguidores afincados en Plaza Moyúa, muchos de ellos comentaristas habituales en los blogs de Rosa Díez y Gorriarán, siguen buscando alternativas, es porque piensan que pueden existir. Hay otra pléyade de alternativas críticas dispersas por la red, desde las denuncias de “La Verdad de la Política” o “Eli Jo”, hasta las crónicas de “Es la libertad de expresión, idiotas”, “Funes Memorioso“, o las agudas intervenciones desde Soria.

El debate sobre lo que está ocurriendo en UPyD en la preparación del I Congreso se sigue con esmero en el Foro de Ciudadanos en la Red, gracias a la colaboración de representantes de casi todos los sectores críticos. Nuestro foro forma parte de los elementos tóxicos según han expresado algunos dirigentes del partido.

Todas las facciones de UPyD comparten un criterio: quieren un partido democrático, no un club social regentado por Rosa Díez y Gorriarán. Que no se pongan de acuerdo en una posición común es el mejor signo de su pluralidad. En un partido en el que la libertad de expresión, reunión y asociación fuera posible, todas estas fuerzas representarían en sí la democracia, porque ninguna busca la hegemonía autoritaria, al contrario que el conglomerado oficialista, que como una apisonadora pretende organizar un congreso búlgaro que legitime todas las arbitrariedades cometidas porque sí y no hay más que hablar.

En fin, quedan dos meses para alcanzar un acuerdo entre las fuerzas que representan la pluralidad y poder enfrentarse a la oficialidad inmanente orwelliana que se han montado Rosa Díez y Gorriarán, junto con sus devotos y prosélitos.

Lo que se juega en el próximo congreso es bien sencillo, la legitimación de un partido autoritario como democrático, que haría sonreír al mismo Stalin, o un partido democrático, que llevaría a Rosa Díez y Gorriarán a la oposición interna. Cualquiera de las dos alternativas es un desastre, y alternativas de consenso o pactadas, son imposibles a estas alturas del partido. Así que si gana la democracia, pierde Rosa Díez, y si gana Rosa Díez, pierde la democracia.

Hoy, El Mundo hablaba de las ponencias política alternativas que iban a presentarse por parte de los críticos, que además tendrán que hacerlo de forma indirecta, porque ya no están en el partido o han sido expedientados y no pueden presentarlas.


Desde Ciudadanos en la Red, sólo contemplamos una alternativa que puede tener éxito si se hace correctamente, nada más, y no queda mucho tiempo para organizarla: la reunión de todas las fuerzas críticas en un manifiesto común denunciando el abuso de poder, la ausencia de democracia y libertad en el partido, y la falta absoluta de respeto de los dirigentes de UPyD por los seguidores del partido que no comulgan con la arbitrariedad permanente a que les han sometido y les someten.

Un frente común que exija democracia en UPyD, nada más y nada menos. Porque solo concentrando todas los vectores en un objetivo común se alcanzará la fuerza suficiente para presentar batalla, dentro y fuera del partido. En estos momentos, Rosa Díez y Gorriarán representan la antítesis de la democracia y el revés de la libertad y la pluralidad. Un único mensaje: en UPyD no hay democracia, todos los grupos reunidos en su defensa, sólo así se podrá presentar batalla, porque desde la dirección de UPyD saben que si logran dividir a sus detractores, saldrán triunfadores sin apenas desgaste político.

Seamos inteligentes, unámonos todos en una única acción, si demostramos públicamente que en UPyD no hay democracia, Rosa Díez y Gorriarán no se saldrán con la suya, porque la desconfianza imbuirá a los posibles electores de UPyD; lo demás, si en tal lugar o en otro cualquiera, se han hecho más aberraciones políticas o menos, importa mucho menos que un mensaje final, avalado por los que un día acudieron a UPyD para buscar una alternativa política que se enfrentara a la deriva existente, y comprobaron que habían sido engañados y manipulados como títeres, al servicio de los intereses personales de Rosa Díez y Gorriarán, que nada tienen que ver con los motivos por los que habían sido convocados.

Lo que nos une es la fuerza de la democracia, simplifiquemos la acción al mínimo compartido; todo lo demás favorece a los paladines del autoritarismo que se han adueñado del partido. Las facciones de UPyD son democráticas y tienen que saber demostrarlo, aceptando que lo que realmente les une es la democracia, no Rosa Díez, ni la lucha contra Rosa Díez y sus secuaces.


Biante de Priena

lunes, 7 de septiembre de 2009

España pone rumbo a la libertad


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Cuando hoy he escuchado a Federico Jiménez Losantos en la primera emisión de es.Radio, no he podido evitar emocionarme, porque el primer brote verde de la libertad ha surgido en España después de muchos años de tedio. Luis Herrero ha regresado de Bruselas para tomar el micrófono como lanza, abandonando el portafolios de la imposibilidad, y Cesar Vidal, en su línea, ha dado gracias a Dios ahora que ya no está en la COPE, brindando una hermosa alegoría fundamentada en la épica de Leónidas y sus trescientos espartanos que, detuvieron al invasor persa en Las Termópilas, el tiempo suficiente para que los griegos despertaran de su largo sueño de seguridad artificiosa y comodidad degenerada.

En fin, es.Radio está aquí, dispuesta para librar la última batalla épica entre un orden fundamentado en la libertad y un desorden fundamentado en la usurpación, porque un Gobierno que subvierte el orden constitucional, es un Gobierno que detenta el poder conferido por los españoles. Evidentemente, la proeza épica para la que se preparan nuestros Leónidas particulares, no pueden desarrollarla solos, necesitan trescientos valientes que les acompañen plantando cara a los opresores, que fundamentan en la democracia social el exterminio de la libertad individual. Ayer mismo escuchábamos a Artur Mas hablar de “legitimaciones” en el diario El Mundo, considerando que por encima de cualquier regla estaba la decisión del pueblo, algo que favorece su posición secesionista en el artefacto polémico del Estatut catalán.

El “derecho a decidir” del “pueblo catalán”, que cuando fue consultado tuvo una participación del 38 % en las urnas y un silencio del 62 % de los ciudadanos convocados, y sancionada favorablemente por un Parlamento español abducido por el peaje de sí mismo del partido gobernante en su versión catalana; pues toda esta purria dice que debe prevalecer la boutade, según las tesis de los independentistas, sobre la Constitución Española VIGENTE, aprobada por la inmensa mayoría de los españoles en 1978, y sobre la decisión legítima del Tribunal Constitucional sobre su intrínseca idoneidad y compatibilidad con la Constitución actual, algo que no soportan los secesionistas.

El Tribunal Constitucional no permitirá, no puede hacerlo, porque cometería prevaricación, que el Estatut siga rigiendo los desmanes del nacional socialismo catalán. Pero los secesionistas catalanes, una minoría muy ruidosa entre los ciudadanos que habitan este territorio español, se ponen el apósito sobre la herida antes de que esta se haya producido, para caldear los ánimos de sus acólitos dispuestos a la debacle universal si no se les concede lo que exigen. En fin, lo que se dirime es si debe prevalecer la decisión de los nacionalistas catalanes sobre la decisión de los españoles, lo que de facto es la legitimación “democrática” de la independencia de Cataluña, según los nacionalistas. Cuando en realidad, no se puede legitimar democráticamente algo que vulnere la Constitución española, sería una contradicción insuperable e irreductible que derribaría el orden social y político, legal y democráticamente establecido por los ciudadanos españoles, los únicos con legitimidad para decidir en su conjunto, sobre asuntos que competen a su soberanía nacional.

Regresando al tema que nos ocupa, desde Ciudadanos en la Red celebramos la presencia de es.Radio en las ondas hispanas y anunciamos que en las próximas semanas nosotros también ofreceremos cambios en nuestra plataforma para contribuir a la alternativa de regreso a la normalidad política de nuestro país, España, tras la esperpéntica deriva que hemos sufrido bajo la égida de Rodríguez Zapatero.

Nos unimos así al objetivo compartido con es.Radio de defender la libertad de los españoles a cualquier precio, desde nuestras humildes posibilidades y limitados recursos, con el agradecimiento a todos los que quieran ayudarnos en este objetivo.

Queridos amigos, despreciados enemigos, nosotros, Ciudadanos en la Red, seremos uno de los trescientos, la imprescindible resistencia agregada y libre contra la barbarie social que pretende invadirnos; si Napoleón no pudo con nosotros, alguien tan parco y limitado como Rodríguez Zapatero y sus huestes de “pisamoquetas alpinos”, tampoco van a conseguirlo.

Viva España, la nación de los españoles, no el laboratorio político de los nuevos señores feudales, los sindicalistas reciclados al capitalismo, y los aprovechados políticos, que viven como nunca de decir que nos representan.


Ciudadanos en la Red

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