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domingo, 21 de septiembre de 2008

Que razón tiene Federico

Mal presagio, como dice Federico, la intervención de la Reserva Federal USA, por orden expresa del presidente Bush, sobre la economía libre de mercado. Los “neocon”, se han propuesto salvar el mundo, como los héroes de Marvel Comics Group, fundamentalmente porque en dos meses estarán de elecciones.

Los bancos centrales del resto del mundo, es decir el europeo, el británico, el suizo y el japonés también se han decidido por la inyección de liquidez desde el Estado a precio fijo, lo que en cierta forma significa una congelación en los tipos de interés.

Los gobernantes españoles, estos progresistas de Zapatero, en un alarde de quijotismo irredento, en vez de reconocer la crisis española, están felices porque los Estados Unidos, el gran enemigo del imperialismo mundial, ha tenido que inflar su deuda para paliar los errores de los especuladores privados con menos escrúpulos y más beneficios.

El candidato Obama, aplaude también la medida intervencionista y socioliberal en el más puro keynesianismo tardío de Rawls. El Estado benefactor es un mito, el Estado Providencia acorrala a los ciudadanos, obligando a los que no se han hipotecado en su sobriedad a que paguen las hipotecas de los demás, sean especulativas o vivenciales. A eso lo llaman derechos, cuando es absolutamente ignominioso, no sólo por el precedente que establece, sino por la consecuencias sinuosas que derivarán del hecho de prevenir la “histérica catástrofe económica” a costa del erario público, cuando en realidad el precio y el valor de las cosas siguen caminos diferentes, como se ha visto en la reciente crisis de los precios del crudo, cuyo origen es financiero, más que político.

Cuando el Estado se encarga de corregir el Sistema de Mercado, la libertad se desvanece. Lo público invade lo privado, por qué lo privado ha invadido previamente lo público, pero no lo privado libre, sino lo privado favorecido. Los grandes negocios en este país se hacen con la bendición política del gobierno correspondiente. Quien no respeta la regla de oro de este país –favorecer los intereses del Gobierno-, no juega, no participa de la tarta, se queda sin negocio.

Ante estas circunstancias es hora de que los ciudadanos tomemos la iniciativa, es hora de planificar y desarrollar la desobediencia civil organizada, en las enseñanzas esenciales del primer ecologista político Henry David Thoreau: somos los ciudadanos los que debemos decidir que se hace con los impuestos que pagamos.

¿En qué lugar de la Constitución se expresa que los políticos sean los únicos con capacidad para decidir lo que se hace con los recursos que producimos todos, menos ellos?.

El antídoto del estatalismo es la libertad, no la opresión organizada desde el Estado. Es hora de erradicar la política de la gestión pública de los recursos, porque tras hacerse su hacienda personal a costa de todos, ahora los políticos quieren asegurarse, con otra vuelta de tuerca, rentabilidad permanente en sus negocios.

De la cultura del pelotazo de Felipe González, hemos pasado a la cultura de la red protectora, el Estado asegura la especulación, beneficia a quien perjudica a todos los demás y protege a los delincuentes económicos.

La bolsa ha subido por qué ve el negocio que se avecina, pero el mercado se encogerá definitivamente, desaparecerá el crédito fundamentado, para entrar en el crédito avalado por el Estado.

El camino hacia el totalitarismo definitivo está despejado, tiene razón Federico, de los escombros del muro se harán ghettos prefabricados para los nuevos esclavos. La caída del muro es arbitraria, se ha derribado sobre nuestra libertad.

Tras la abolición de todas las creencias alternativas, tras la unión de todos los poderes en el ejecutivo –judicial, legislativo, económico y mediático-, tras la intervención del Estado en el Mercado “para salvarnos”, vendrá el número de identificación estatal en la nuca y la planificación de lo que será nuestra vida y nuestra muerte; los que vayan teniendo más edad que se preparen, les matarán a viajes de placer en autobús y ágapes incomprensibles, pero moriran felices como dice Pedro J. hoy en El Mundo que le ocurrirá a Zapatero, tras "la grande bouffé". Quien lo iba a decir, el pacifista de las cejas circunflejas nos ha salido caníbal.


Erasmo de Salinas

sábado, 20 de septiembre de 2008

La voz de su amo

"Tantas palabras escritas, sin una autocrítica siquiera, me ponen los pelos de punta; he aquí el pensamiento positivo, algo parecido a la recopilación de La Biblia. Creer o no creer, esa es la cuestión, y todo lo demás, bendiciones divinas."

Espinete

El privilegio de los miserables

Siempre que viajo por España acabo diciendo lo mismo. ¿Pero de dónde se sacan los nacionalistas la inexistencia de nuestra nación?. Y cuando leo algún libro relacionado con la construcción de nuestra gran nación, -en esta ocasión: “El trienio liberal” de Alberto Gil Novales, Siglo XXI, 1980- llego a la conclusión definitiva de que la perversión cultural nos acomete.

Con el idioma español, es decir la lengua castellana, ocurre otro tanto de lo mismo, ni en diez mil años agotarán su existencia los depredadores nacionalistas, ni la de sus habladores que se aproximan discretamente a los quinientos millones.

Siento envidia de los nacionalismos de otros países, los sobrios nacionalismos europeos, los vivos nacionalismos latinoamericanos, los ancestrales nacionalismos africanos o asiáticos, por no recordar los de Oceanía y algunas otras islas del Índico. Aquí tenemos nacionalismos zafios, bodrios políticos que consideran como derecho la imposición de la opresión a quienes no piensan como ellos, la implantación de sus privilegios ante todo, sobre todo, para todo.

Los nacionalismos se dividen en dos categorías bien diferenciadas, los que resultan rentables y los que resultan honorables; en España, desgraciadamente, sólo disponemos de “naciotraficantes”: quienes utilizan la defensa de naciones inexistentes para obtener inmensos beneficios materiales por medio de la extorsión política.

La legitimidad política que pudieran tener los nacionalismos españoles, en relación a las interpretaciones más favorables que pudieran realizarse, se disipa en el mismo instante en que se convierten en instrumentos económicos para distraer los presupuestos públicos del bienestar común a la hacienda particular de la construcción política de un futuro diferente, para delimitar territorios y acorralar a ciudadanos en su acotamiento singular de la realidad.

Cuanto recuerdan los nacionalistas españoles a Pablo Escobar y los carteles colombianos de la cocaína. Supuestos benefactores del pueblo, caciques enhiestos en la ignorancia de sus conciudadanos, que consideran el chantaje como una vía válida y legítima para alcanzar sus objetivos.

La globalización y los nacionalismos

La globalización es el enemigo máximo de cualquier nacionalismo, tanto de las naciones existentes como España, Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, o Portugal, pero los nacionalismos paletos y quejumbrosos de nuestro país consideran que lo primero es su emancipación de la nación española. ¿Acaso podrían sobrevivir económicamente sin comerciar con España?. Difícilmente, porque la mayoría de la producción que pueden exportar es de origen nacional español y nada tiene que ver con los nacionalismos, y ante cualquier peaje extraordinario se deslocalizarían de inmediato; pero eso no lo dicen nacionalistas, se lo callan, porque su interés no es construirse como unidades diferenciadas, sino diferenciarse dentro de España, convirtiendo en privilegios legítimos sus veleidades delirantes, gracias a unos políticos de ámbito nacional, que son en su conjunto, la caterva más ignorante que ha parido esta nación en toda su historia.

España, como nación política, goza de buena salud. Defender políticamente España, supone avanzar hacia una Europa política y económica, una próspera comunidad de diferencias existentes, reales, sin magnificaciones, ni histerias colectivas.

Definitivamente, la lucha secesionista, las segregaciones que imponen en sus supuestos territorios a todos sus ciudadanos que les mantienen en sus cargos públicos, los nacionalistas de última generación, es el mejor ejemplo de su anacronismo, utopía, y soberbia.

Europa imita a Suiza, siempre lo ha hecho, quizás el pueblo europeo con menos historia, pero el que mejor ha comprendido –después de la Grecia Clásica- que la democracia comienza por el respeto a sus ciudadanos, y no por su utilización como ganado electoral, al servicio de los intereses de los que aspiran a convertirse en la nueva élite, algo así como lo que hacen los socialistas en España.

Cuando alguien escriba estos nuevos episodios nacionales, que no se le olvide decir que hubo también un partido en la oposición, el Partido Popular, máximo responsable de lo que está ocurriendo en España, por no saber ocupar su sitio, por cambiar la oposición por la posición, por venderse a la construcción del mayor desatino de nuestra historia.

Entre todos los políticos no acabarán con España, pero sí harán que los que vivimos en esta época tardemos algo más en alcanzar el bienestar que nos corresponde, porque en este país todavía hay feudalismo cultural en los nacionalistas, feudalismo político en los socialistas, y feudalismo económico en la derecha.

Poder Ciudadano

Si los ciudadanos votáramos contra los políticos, si tuviéramos las agallas suficientes para hacer frente común, y exigir nuestros derechos, al tiempo que nuestra libertad, tal vez las cosas podrían cambiar mucho antes de lo que nos dicen. Pero eso depende también de la superación de la ignorancia y del miedo, costumbres en las que nuestro país ha crecido a lo largo de su historia. No ha habido revoluciones en España, porque somos un país de acomplejados serviles. Ni con Dios, ni contra Dios, ni con Rey, ni contra el Rey, hemos descollado, al igual que las acémilas recorren el camino de su vida con la albarda a cuestas, los ciudadanos de este país somos los únicos responsables de lo que nos ocurra, y mientras no tengamos conciencia de que no somos siervos, sino dueños de nuestro futuro, no habrá nada que hacer.

Las próximas elecciones europeas pueden ser una ocasión memorable para reducir el sistema político en el que vivimos en España a escombros.

Haré mi propuesta, una lista de ciudadanos, en las que los candidatos a las europeas sean elegidos por sorteo, hagamos cierto lo de que cualquiera puede ser elegido. Sólo colocando ciudadanos en la política sabremos que es lo que ocurre y podremos afrontarlo, porque los políticos han llegado a enmascarar absolutamente todo. El poder político debe ser controlada exhaustivamente por los ciudadanos, y la única forma es seguirlos de cerca, como en la Grecia Clásica, como actualmente en Suiza, todo lo demás es una pérdida de tiempro y de coherencia.

Es hora de que los ciudadanos demos la talla y seamos capaces de representarnos a nosotros mismos, ni los partidos clásicos -PP, PSOE-, ni las novedades -Ciutadans, UPyD-, lo van a permitir jamás. Los ciudadanos debmos ocupar el lugar que nos corresponde en la política sin intermediarios.

El poder es de los ciudadanos, cuando en una empresa se pilla de marrón a cualquiera de sus empleados se le despide, menos en la política, cuanto más meten la pata, más se fortalece en sus partidos a los ineptos. La democracia, en estas condiciones, ess un sistema perverso que eleva a la divinidad pública a los que tienen menos escrúpulos éticos.

La política en España sustituye al cristianismo y al franquismo de otras épocas, aprovecha sus canales de adocenamiento, la estructura caciquil, el miedo de los ciudadanos.

La democracia actual en España nos hace esclavos, no libres. No es democracia, sino una organización estratégica del poder para reducir la soberanía de los ciudadanos a privilegio de los miserables.

Biante de Priena

viernes, 19 de septiembre de 2008

Catálogo Ikea 2009

IKEA SE RINDE ANTE EL NACIONALISMO CATALÁN

Como podemos leer en este enlace de Bye Bye Spain, en los últimos años ha habido una polémica entre el Gobierno de la Generalidad y entidades separatistas con la empresa Ikea, ya que ésta se negaba a editar su catálogo en catalán, llegando a ser literalmente asaltada por independentistas que se tumbaron en las camas de su tienda de Barcelona durante varias horas.

Pues bien, ya lo tenemos aquí, esta semana han distribuido su nuevo catálogo Ikea 2009, íntegramente en catalán.

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