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miércoles, 24 de octubre de 2007

Rivera: "Somos un partido emergente, cada vez tenemos más militantes, más agrupaciones." (sic)

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?


Gotzone Mora le hizo en su día esta pregunta a Boadella, de aquella pregunta, surgieron estas reflexiones.

Conversando con un colega alemán sobre la historia de sus padres y abuelos, me confesó que esa pregunta, había martilleado sus cabezas al igual que las de tantos otros. Corría el año 2001.



¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Un día se apaga la luz y, de pronto, nos damos cuenta de que estamos a oscuras. O quizás es el cegador rayo de luz de la realidad el que nos descubre que ya no vivimos donde solíamos. O quizás abrimos la puerta y dónde debería de haber un jardín hay una jungla y descubrimos que jamás existió nuestro mundo de ilusión y fantasía. ¿Cómo se llega a Dachau?, ¿Cómo se libera a la bestia?

La realidad nos muestra que esos cambios profundos y dramáticos no vienen precedidos de grandes anuncios luminosos. Salvo para algunos profetas del Apocalipsis, nada hay que temer. Jugamos en primera división, estamos a prueba de bombas.

Yugoslavia … estaba cantado… era una sociedad rota presionada por una dictadura. ¿Sí? ¿La misma Yugoslavia que Jordi Pujol deseaba como modelo para nuestra España? Exactamente: la misma. ¿La misma que era ejemplo de convivencia, aperturismo y eurocomunismo? Sí, sí, esa, sin duda. Y, sin embargo, como Chamberlain, nos negamos a intentar comprender cómo países que hoy son ricos y prósperos se deslizan por la ladera de la montaña entre risas y jolgorios hasta que sus habitantes, de pronto, se dan cuenta de que no hay mas nieve, de que sólo queda un abismo aterrador a sus pies sin nada a que sujetarse.

Y, aquellos de entre ellos a los que queda algo de humanidad aún en su interior, miran horrorizados a sus hijos vendidos a ese abismo insaciable. Y vuelven a preguntarse, una vez más, por enésima vez desde que el mundo es mundo:

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Y ya no hay tiempo para pensar en cómo salir de ahí, en cómo evitar la tragedia, en cómo salvar a quienes quieres.

Pero si no entendemos cómo nos desplazamos, ¿cómo podremos saber el riesgo?. Si no entendemos el clima, ¿cómo predeciremos el tiempo?. Mintiéndonos, ¡claro!. La primera división. Aquí jamás pasará algo así. Por supuesto.

Ese orgullo antropocéntrico que nos hace pensar que podemos cambiar el clima del planeta desaparece cuando nos hacemos irresponsables de nuestra realidad y de nuestro futuro. Irresponsables de nuestra libertad. Irresponsables del testigo que recogimos de generaciones pasadas y deberemos de entregar a las nuevas. Sólo parecemos ser responsables de nuestro placer sexual y del cambio climático.

Hemos llegado aquí porque hemos aceptado el lenguaje de quienes quieren destruir nuestra libertad. Hemos dejado que las palabras ya no signifiquen lo que son. Hemos aceptado incomunicarnos, perder esa herramienta imprescindible para pensar que es la capacidad de expresarnos ante nosotros mismos.

Hemos llegado hasta aquí porque hemos aceptado no ponernos en pié para no crispar. Total, no se vive tan mal. Y si te significas... te puede caer a ti.

Hemos llegado hasta aquí porque hemos olvidado las viejas historias de nuestros abuelos, cuando nos hablaban de un tiempo en que hermanos mataban a hermanos. Porque somos mejores y superiores. Porque jamás nos pasará a nosotros.

Paso atrás a paso atrás. Renuncia a renuncia. Dejación a dejación. Palabra perdida a palabra perdida. Giro de cabeza a giro de cabeza. Niño pisoteado a niño pisoteado.

Hemos llegado hasta aquí por nuestra propia responsabilidad. Como ciudadanos de una nación que ha sido incapaz de defenderse, de defendernos unos a otros. Que se ha rendido antes de la batalla. Que no sabe siquiera que esta en guerra.

¿Y cómo se sale?

No podemos conducir por tí.


Minneconjou

Gustavo Bueno: "el socialismo democrático tiende siempre a ser tiránico" (Entrevista radiofónica)


"Los textos de Educación para la Ciudadanía parecen libros de autoayuda"

"La iglesia sigue siendo un recinto de Libertad que se opone al Estado, y este no puede permitirlo porque trata de imponer sus propios dogmas"

Una conversación con Gustavo Bueno siempre es un reto a la inteligencia y un placer en sí misma, hoy hemos hablado con él de su último libro: "La fe del ateo" (Editorial Temas de Hoy).

Gracias a la pericia de nuestros amigos Vazquez y Janario, Ciudadanos en la Red les ofrece esta entrevista radiofónica realizada en Radio Vetusta el día 23 de octubre de 2007 por Sonia Avellaneda y uno de nuestros colaboradores.

Audio Directo (23 minutos)

Descargar Audio (9 Mb - 23 minutos)

Gustavo Bueno, por Francisco Umbral

Gustavo Bueno: "la socialdemocracia y el fascismo son prácticamente lo mismo" (Periodista Digital - Entrevista audio - 37 minutos)

Ciudadanos en la Red

martes, 23 de octubre de 2007

Muerte al Sha - ¿Tú también, Rajoy?-.

Cuando en el año 1979 vimos en la ciudad alemana de Frankfurt a cientos de iraníes con trajes y corbatas arrodillados bajo la lluvia donde se gritaba SHAK MAT (Jaque Mate), pudimos comprender que algo no iba bien en la Persia de Reza Palevi.

Y ahora en España, si en una ciudad como Coria del Río (Sevilla) la policía municipal tirotea con gases a su Ayuntamiento porque le debe salarios, en otra como Barcelona se interrumpe por costumbre el transporte ciudadano, el gobierno quiere formar jueces- policías y el presidente insta a la modificación del Tribunal Constitucional, es que algo no va bien en nuestro país.

Lo que ocurre en España nos parece tan nuevo y sorprendente como a los alemanes debieron parecerle los argumentos y discursos de Hitler. Toda contienda social en la historia se viste con nueva indumentaria sin despreciar totalmente los retales a mano.

Pero lo que es realmente sorprendente es que el principal partido de la oposición esté contaminado por el virus antinacional que acaudilla ZP. Así podemos verlo en la conducta de sus barones y en la sarta de lugares comunes de Rajoy, quién parece más un periodista mediocre que el jefe del partido que debe salvar a España.

D. Mariano se despierta un día y ve que los ciudadanos están cabreados, los llama a poner banderas en balcones, y al otro vuelve a contarles que la cosa está mal, que espera que ZP comprenda su “error” y que si ellos gobernaran estas cosas no pasarían.

¿El PP no sabe que puede pedir el adelanto de elecciones o la dimisión del presidente? ¿Tiene que esperar que sean los ciudadanos quienes tengan que arreglar directamente sus problemas? ¿Para esa quietud y monserga está el PP en la palestra política? ¿Se marchará ZP de rositas?

Pues bien señores, ¡qué bien viven sus señorías!

Mirinda Greco (funcionaria)

Ciudadanos de Polonia


Los liberales de Donald Tusk, con un 41,4 % de los votos emitidos, han obtenido una sorprendente victoria en las urnas polacas, que les permitirá gobernar con una mayoría suficiente (209 de los 460 escaños de la Cámara Baja Polaca), habiendo recibido apoyos de otros partidos moderados como el PSL.

Las opciones conservadoras configuradas sobre el aislacionismo patriótico, el distanciamiento europeo, la simbiosis con el hermano americano, y las políticas sociales más austeras, fundamentadas en un mantenido crecimiento económico, han sido derrotadas por una opción que se ha aproximado a los ciudadanos polacos y les ha hablado con claridad, sobre sus auténticos problemas y su realidad. Las posiciones del nacionalismo patriótico han perdido en esta ocasión, para dar paso a las más racionales de quien se permite decir que prefiere que le recuerden por sus obras que por sus gestos.

La Plataforma Ciudadana (PO), ha salido victoriosa con un programa de cambio, que aproxima definitivamente la católica y conservadora Polonia a la “entente cordiale” europea.


El partido Justicia y Ley de los gemelos Kaczynski ha sido derrotado, con un 32,2% de los votos y 166 escaños. Jaroslaw tendrá que abandonar el gobierno, mientras que Lech, continuará presidiendo la República hasta el año 2010. Los partidos aún más conservadores, como el ultracatólico o el de Autodefensa, han desaparecido del mapa electoral. Polonia está harta de sus agresores y sus salvadores, quiere ser exclusivamente normal.

Polonia ha apoyado el cambio de rumbo, contra el populismo patriótico de los conservadores, que ha concedido permiso a los norteamericanos para instalar un escudo antimisiles en su territorio contra la amenaza iraní (aunque quien ha reaccionado ha sido el gobierno de Vladimir Putin, vetando tal posibilidad ante los Estados Unidos), y mantienen 900 soldados polacos en la guerra de Irak (que posiblemente regresen pronto a sus casas). Al mismo tiempo que han apartado a Polonia de sus históricos rivales, Alemania y Rusia, que ahora podrían ser sus principales mercados.

Las propuestas de Donald Tusk se fundamentan en un mejor aprovechamiento de los fondos recibidos de la Unión Europea, denunciando que en dos años sólo se han hecho siete kilómetros de autovías y un millón de polacos bien formados, han emigrado, fundamentalmente al Reino Unido e Irlanda, produciéndose una descapitalización humana que es imprescindible evitar.

La participación electoral ha sido del 53,8%, superior a las del resto de los comicios parlamentarios realizados desde la caída del comunismo en 1989. La abstención polaca es la más alta de Europa, lo que demuestra la escasa confianza que los ciudadanos de esta nación báltica tienen en sus políticos.

La situación delirante que han inducido los gemelos Kaczynski en la política polaca, ha quedado manifiesta cuando llegaron a solicitar a la Comisión Europea que su cuota de representación en el Parlamento de Estrasburgo se viera compensada por las elevadas bajas de su población durante la Segunda Guerra Mundial, o cuando permitieron la construcción de infraestructuras en zonas declaradas como protegidas por la Unión Europea.

El presidente francés Sarkozy se ha apresurado a felicitar al nuevo líder polaco, al igual que lo han hecho los mandatarios más europeistas de la Unión Europea, con el presidente Barroso a su cabeza.

Polonia, uno de los grandes países europeos, parece que ha sido capaz en esta ocasión de vencer la inercia política tradicional que le ha conducido desde la opresión del comunismo a la regresión de sus políticos más conservadores.

En España deberíamos aprender la lección de los polacos, lástima que en este país no haya partidos liberales, posiblemente la opción más parecida a lo que ha sido la Plataforma Cívica de Donald Tusk, sea el partido UPyD del triunvirato emergente de Basta Ya. Los orígenes de la Plataforma Ciudadana de los liberales polacos, son muy similares, primero fue una plataforma cívica y posteriormente, se transformaron en un partido político que ha logrado vencer a izquierda y derecha en las elecciones generales celebradas ayer.

Hoy Polonia mira al progreso y sonríe, esperamos que España también pueda hacerlo pronto, resolviendo la ecuación de la memoria histórica que nos mantiene atrapados en un presente que ya forma parte del pasado, entre los que vencieron y salieron derrotados de una guerra que ocurrió hace sesenta años, tras una dictadura que concluyó hace treinta años, y todavía se actualiza para rentabilizar el dolor en escrutinios.

Biante de Priena

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