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sábado, 29 de noviembre de 2008

El Partido Popular, esa cosa

Algo que jamás se perdona en política es la incoherencia, entiéndase correctamente. Me refiero a la demagogia que supone la rectificación que deriva de que sea el rival quien modele nuestra expresión. Algo como lo que ha hecho el señor Gallardón a lo largo de su vida, y lo que ahora emula D. Mariano Rajoy.

Ese españolismo menor de admitir que nos pueden joder, pero jamás que nos violen, es propio de otra cultura, más que de la nuestra; representa la moral del que se reconoce derrotado, y como mucho, aspira al empate electoral ante la victoria imposible. ¿Pero de dónde viene esta gente?, apátridas en su propia tierra.

Tiene razón Aznar al quejarse de esta cohorte de arribistas en la que se ha convertido el PP, que piden perdón antes de enfrentarse en la arena política, por si causan algún daño al adversario, imprevisto, por supuesto, en un país que oculta la violencia latente con paneles de pacifismo morados. Que si la estrategia de Arriola dice, que si Soraya que bien se mueve, que si que buena está la Cospedal, que si “Carmen, ¿dónde está Carmen?, ¿"has visto como está cambiando el PP"?. Ay, Mariano, Marianete, que se te ven los mofletes, del pastel que te han metido en la boca y no te puedes tragar. Y no se ponen colorados, ni siquiera cuando se ha pasado de las víctimas del terrorismo son como nuestra bandera, a que todo en esta vida se puede comprender desde el perdón cristiano.

Si los padres de estos chicos levantaran la cabeza iban a saber lo que era bueno, todo para que sus hijos abjuren de la herencia que les dejaron. Pero, ¿cuánta inteligencia queda en el PP, vamos, entre todos los que están?. Si se salen de la historia ellos mismos, ¿cómo van a poder devolvernos al camino de la razón desde esta locura totalitaria en la que estamos viviendo?. Si parece que Pepiño les ha envíado la hoja de ruta.

Y no recuerdan que el conseguidor Pizarro dijo la verdad al pirata Solbes en la tele, ante todos los españoles, ante la historia, mientras la estrategia del PSOE era decir que no habría crisis, y que si la hubiera, España estaba libre de la epidemia. Se había hecho todo lo que había que hacer, y nada podía ocurrirnos. Zapatero detendrá la catástrofe y abrirá el mar rojo de la esperanza, para que crucemos los españoles a la Tierra Prometida del socialismo, para que dejemos de ser españoles sin siquiera enterarnos, porque todos somos ciudadanos, como primer paso para acabar siendo socialistas: el pueblo elegido para su gloria.

Ay, pero mira que son torpes, que ya está bien, que tras treinta años de la muerte de Franco todavía se estén redimiendo de su origen, que no se perdonan, que no han resuelto. Claro, para que todo coincida con la versión adaptada de la memoria histórica, tiene que haber unos culpables de la guerra, o unos herederos de la culpa, los del PP, y unos salvadores, o unos herederos de los salvadores, el PSOE.

Y jugando al ajedrez con las fichas del dominó llevamos más de 30 años, viendo como el PP pide perdón públicamente por los errores de sus ancestros, por ese imperdonable pecado original con el que se dejan estigmatizar, por ese masoquismo político que les caracteriza.

Y la anti-España del PSOE se enfrenta desde entonces a la para-España del PP, porque han seguido las recomendaciones de Pepino y han dejado de defender cosas tan fundamentales como: la nación, la Constitución, la libertad, la pluralidad, el idioma español, el Estado de Derecho, la democracia, la lucha contra la corrupción, contra el pensamiento único, contra el sectarismo y la opresión socialnacionalista, en definitiva, el orgullo del “yo soy español, español, español”. Y no la mariconada del: “yes, we can”. Si hasta Fraga se ha convertido al nacional-postcatolicismo, y se ha quedado tan pancho.

El problema del PP todavía es mucho más grave del PSOE, es fundamentalmente un problema de identidad –qué razón tiene Federico-, que es lo que les pasa a los “maiquelyansons” de la política, cuando no saben distinguir entre el blanco y el negro y se quedan en grises.

El Partido Popular actual es gris, triste, burocrático, institucionalista, incómodo, aburrido, infumable, inadmisible, prosaico. Llevan toda la vida tratando de comprender porque en este país se vota al PSOE aunque mienta, antes que al PP aunque diga la verdad, sin percatarse que ellos no tienen ninguna culpa de que eso ocurra, que más bien se debe a la cruzada mediática-política-cultural del pensamiento único y políticamente correcto que ha invadido este país.

Un comentarista de este blog decía ayer que si el PP acaso era mejor, evidentemente no, el PP es el otro necesario del PSOE, no podrían existir las barbaridades políticas de estos mangantes mandantes, si no existiera la posibilidad, y la posibilidad para la existencia del zapaterismo, la brinda el PP para redimirse de sus pecados, cometidos y no cometidos.

Se lo digo como lo pienso, España es lo que queda fuera de los partidos políticos, que exclusivamente se representan a sí mismos y sus mezquindades. España somos nosotros, los espectadores de la catástrofe pública en la que nos han metido estos buscavidas diciendo que defendían nuestros intereses, cuando sólo iban a sacar tajada.

La tercera España no es política, es ciudadana. La formamos los contribuyentes, los que no vivimos a costa de los demás, y los que vemos cada día como se acerca el comienzo de una nueva etapa en este país al que le sobra tanta historia, como presente le falta, los ciudadanos que haremos un futuro sin políticos en España para que lo disfruten nuestros hijos. Que Don Quijote lo vea, Sancho lo contemple, y Arturo Pérez-Reverte haga la crónica desde el más acá.


Biante de Priena

viernes, 28 de noviembre de 2008

Perlas del Bobo Solemne y su Troupe.005

Política eZterior (2/2)




Política eZterior (1/2)

Erradicar el socialismo de España

"Os lo digo, infelices, jodidos de la vida, vencidos, desollados, siempre empapados de sudor; os lo advierto: cuando los grandes de este mundo empiezan a amaros es porque van a convertiros en carne de cañón." Louis Ferdinand Céline - Viaje al final de la noche

El panteón de los inmortales malditos cuenta con muchos representantes franceses, quizás porque ningún país glorifica a sus críticos mejor que Francia, tanto como los persigue, por cierto. Céline es uno de ellos, quizás el mejor representante de la desesperación anticipada y visionaria, de alguien que ve como el mundo se desmorona a su alrededor sin poder hacer nada más que gritarlo

Es tradición de la herrumbre roja del socialismo, organizar la oxidación de biografías, condenar memorias al ostracismo, y desaparecer a quienes no aplauden su bondad magnánima, como ha ocurrido recientemente con el CAC y la COPE, como ocurrió con tantos personajes e historias en España, con esa desamortización de la miseria en la que andan empeñados los gubernamentales. Vamos camino de la verdad única, las épocas de decadencia siempre nos han traído modelos cerrados, paradigmas montaraces, "verdades por revelación", categorizaciones.


El socialismo debería quitarse la máscara y convertirse definitivamente en lo que es, una creencia, una secta, una religión fundamentalista llena de acólitos que aclaman al son del Gospel a los pastores del rebaño, que hacen proselitismo mediático sin descanso, que se erigen como la única fe posible en un mundo de insensatos y musulmanes.

El socialismo español lleva décadas disfrutando, en plena impunidad, de la presunción de bondad y generosidad social en sus actos políticos, mientras ha destruido cualquier cohesión interna y cualquier vinculación externa de los ciudadanos con la libertad, con cordones sanitarios y la fuerza del abuso que concede la política, ha creado una casta elitista que se ha incrustado en el poder como las lapas a las rocas de la playa.

España no es socialista, que más quisieran. Nuestro país es la imagen fiel del vacío, de lo que queda tras la usurpación, la enajenación y la denostación de lo alternativo. Esperpéntico nihilismo en marcha.

El socialismo ha sido, es y será un cáncer para España, porque vendiendo la idea de igualdad busca el crecimiento de la desigualdad, y porque, fundamentalmente, sólo aspira a un ámbito social de la libertad, como si la sociedad no estuviera formada por individuos libres. No hay una opción política que respete menos al ser humano que el socialismo, porque los seres humanos se convierten exclusivamente en materiales para la construcción de su epopeya y las instituciones en argamasa de su obra.
En un mundo global como el que vivimos, el socialismo es el mayor lastre para el progreso, la mayor aberración en el desarrollo humano, un regreso al vasallaje más infecto.

Con Zapatero hay más analfabetismo funcional que con Aznar, se compran menos periódicos, se adquieren menos libros, la sociedad se ha dividido y fragmentado, para alcanzar una dualidad, que concuerda con su visión absolutista y dogmática de la política, con el maniqueismo infantil que caracteriza sus delirios: ricos y pobres, listos e idiotas, trabajadores y parados, políticos y ciudadanos, se han cargado todos los canales intermedios que impiden los conflictos sociales, porque les interesa una sociedad tensa, enfrentada, crispada, pletórica de rivalidades, para convertirse en redentores necesarios de la injusticia, cuando son los principales promotores de la misma, con la violencia de la ignorancia y el descaro del abuso de poder.

Lo digo sin acritud, España se va a la mierda con el socialismo, o el socialismo se va a la mierda con España, no queda otra. Si queremos que España sobreviva y progrese, hay que erradicar el socialismo de este país, al menos, esto a lo que llaman socialismo y que no es más que un negocio político para estabular a los ciudadanos no por sus méritos, sino por sus obediencias. España y socialismo, son dos ideas absolutamente incompatibles y opuestas, el socialismo vive mejor de destruir España, que de construirla, y los españoles pagamos las consecuencias.

A ver cuando la gente despierta y se convence de que los únicos fachas que quedan en España, son los socialistas. Tras la erradicación del socialismo de España, seguro que volvemos a seguir aproximándonos a la felicidad, aunque nunca lleguemos a alcanzarla, pero habremos salido de la miseria para siempre.



Biante de Priena

Fadaric, Pep Garsia, Sabin y Luquill. Antravista da Fadaric


BARSALONA LLA NO RUCKEJA, HARA BABEJA

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Fuera del redil doctrinario

Hemos progresado tanto en España, y tan deprisa, que la inmensa mayoría de los ciudadanos de este país está hastiada. Hoy, hay que recordar que todo comenzó con un sms que decía "pásalo", y todo concluirá con otro que dirá lo mismo. Entre dos pásalos liberadores se esfumará tanta insania gratuita, tanta voluptuosidad histriónica pagada por todos, sin preguntar siquiera si estamos de acuerdo.

Que ante el día mundial de la violencia de género, una progresista de postín, de cuyo nombre mejor no acordarse, celebre la hipotética escenografía de la violación de Sor Maravillas, la santa rechazada democráticamente en el Parlamento, antes que nada invita a la reflexión, más que al juicio.

Estamos en un país que ha aprobado algo tan controvertido en otros lugares como el matrimonio homosexual por decreto, cuando ni siquiera en la vanguardista California, que cuenta en San Francisco con el barrio de Castro, la mayor comunidad homosexual del mundo, ha salido aprobado en las urnas cuando se ha propuesto. Y nos hemos callado.

Estamos en el único país de nuestro entorno que considera la violencia de género como algo separado de la violencia doméstica, que dedica cien veces más atención a los crímenes de género que a los crímenes infantiles, que se han multiplicado por dos en los últimos años, exclusivamente para hacer coincidir sus hipótesis más rentables electoralmente con la esquiva realidad, un país en el que se han decretado leyes anticonstitucionales en cualquier democracia, que premian la desigualdad genérica, que generan más malestar que soluciones, que forman parte de una histérica cruzada de un "evismo" castrante por motivos no suficientemente explicados más allá del abuso de poder, y nos lo hemos tragado.

Estamos en un país que se escaquea de una guerra contra la Yijad en Irak para parapetarse en otra guerra contra la Yijad en Afganistán, que va camino de las cien víctimas, y nadie dice nada.

Estamos en un país que se cuela en una reunión internacional a la que sus gobernantes no han sido invitados, para posteriormente hipotecar lo que queda de nuestra precaria autonomía energética al amigo francés que le proporciona una silla plegable a Zapatero, y encima piensan que nos han salvado porque con regalársela a Rusia sería peor, y tenemos que creérnoslo.

Estamos en un país, en el que su presidente se permite dialogar con ETA -con el apoyo del parlamento- contra la decisión mayoritaria de las víctimas de estos asesinos, lo que ha servido para que la banda terrorista se pertreche, para después contemplar como demolían la T4 y seguían asesinando ciudadanos, y nadie ha pedido responsabilidades del error a quienes lo han cometido.

Hemos visto como los delirios del Presidente de Gobierno le han llevado a inventar una organización a la que han denominado Alianza de las civilizaciones, cuando civilización solo hay una -la que respeta los derechos humanos-, lo demás son culturas; hemos visto como Zapatero ha repartido trabajo entre sus feligreses, como ha dilapidado el dinero de los españoles en sus veleidades más absurdas y pocos se han echado las manos a la cabeza.

España está entregada a los delirios de los nacionalistas, se ha abolido el idioma español en la enseñanza en Cataluña, y se intenta hacer en Galicia, País Vasco, Valencia, Navarra, y Baleares. Se han transferido ingentes partidas presupuestarias, la mayoría de servicios a unos políticos que reparten el presupuesto entre la construcción de su nación para vivir de rentas y la gestión del bienestar de sus súbditos -siempre deficitaria en estas condiciones, siempre asistida desde el Estado-, se han ciscado la Constitución, amenazan a los españoles, insultan a España, no respetan ni la historia, ni la cultura españolas presentes en sus territorios, y tenemos que tomárnoslo a risa, como una broma.

Vamos camino de los tres millones de parados, España está, según los economistas europeos, en la peor de las situaciones para asumir la crisis económica mundial que estamos viviendo, y desde el Gobierno, primero se niega la crisis, luego que vaya a afectarnos, para terminar asumiendo que sí, que algo influirá, y para concluir en que vamos a ser uno de los países que peor va a soportarla, y el Gobierno dice que lo tiene todo controlado -cuando es falso, nadie lo tiene controlado- y que lo resolverá invirtiendo más dinero público, cuando el dinero público es cada día más escaso gracias a la recesión que negaron para triunfar en las elecciones, y se debe aceptar como mala suerte, y no como errores encadenados de unos gestores que no durarían diez minutos en una empresa no subyugada a la política.

Han colonizado todos los servicios que gestionan con comisarios políticos que defienden los intereses del Gobierno antes que los de los ciudadanos, los medios de comunicación no hacen un discurso fuera de lo políticamente correcto por miedo a dejar de recibir subvenciones y publicidad institucional, el poder judicial nunca ha estado tan politizado y crispado, al borde de una huelga histórica. Se han cargado el estado de derecho, la estructura social, y el bienestar de los españoles, y se han entrometido como ningún otro gobierno de la democracia en nuestra vida privada. Han trastocado la historia con memorias selectivas, están adoctrinando a los más jóvenes con Educaciones para la socialciudadanía, están imponiendo el laicismo y el anticlericalismo en nuestra sociedad, tradicionalmente cristiana, porque les interesa electoralmente, y serán capaces de convertirnos al Islam si con ello sacan votos, y encima esperan recibir aplausos.

Se han elevado un 96 % los funcionarios autonómicos durante la última década, -muchos más de los que han disminuido en el Estado- la mayoría en los gobiernos socialistas, y ahora pretenden reducir las pensiones de los funcionarios por incapacidad o enfermedad en un porcentaje que va desde el 25 % hasta el 45 %, según los años que hayan cotizado. Y los sindicatos, más mudos que nunca, amordazados con millones de euros, sin decir nada.

Se han cargado los principios, valores, y creencias de los españoles, le tienen fobia a España, les molesta representar lo español, nos han llevado a una dependencia insólita con Francia, somos el hazmereir del mundo, más que la octava potencia mundial parecemos la primera potencia humorística. Y quieren que nos sostengamos con la mirada positiva, los motivos para creer, la promesa de pleno empleo y una conversión al incomparable mundo de cejilandia. Y no voy a decir nada de la SGAE, que ahora quiere controlar internet, ni más, ni menos; ni del CAC, que concede emisoras a quienes le aplauden y las quita a quienes pudieran criticarles.

En nombre del socialismo han creado una élite de frikis y colgados que se nos han hecho tan familiares desde su presencia en todas partes, gracias a su afinidad con el gobierno, que no hay lugar libre de su aparición ni en cadenas de televisión, ni en periódicos, ni en emisoras de radio, ni en el cine subvencionado, ni en ningún lugar. Son ubicuos y perseverantes, eso sí, a tanto por sesión de hipnosis.

Esto es lo que ha traído el progresismo a España, esto es lo que le debemos a Zapatero, esta es la factura que tienen que pagar los gobernantes españoles del PSOE antes de que se convoquen elecciones (a medias con los nacionalistas y los viajeros de regreso de Marte del PP). Por qué encima, como el dinero público no es de nadie, piensan que se pueden ir de rositas, diciéndonos que un error lo comete cualquiera, y que si los ciudadanos no reclaman el desaguisado, pelillos a la mar con toda la orgía de dilapidaciones que se han cometido. Las cuentas claras antes de irse.

Verán ustedes, este país no puede soportar tanta estupidez sin inmutarse, sería inmoral, carente de ética. Pues ya que han convertido España en un circo, ahora que nos convenzan de sus dotes para el arte de maravillarnos, que hagan el triple saldo mortal sobre la crisis que nunca iba a existir y se paseen ante los tigres de la realidad a pecho descubierto, y en su defecto, que nos devuelvan lo que nos ha costado montar este espectáculo que nadie había solicitado, y lo que nos va a costar a partir de ahora desmontar todo lo ínutil que nos van a legar. Y por favor, por misericordia, que se ahorren la enésima actuación de los payasos, otra vez no, que ya no tiene maldita la gracia, y nos harán saltar las lagrimas, pero de pena, no de risa. No se puede soportar tanta violencia sin agotarse en sufrimiento y dolor.


Biante de Priena

martes, 25 de noviembre de 2008

Total por una silla

Total: Motivos para creer



¿Qué beneficios obtendrá Francia de la adquisición de Repsol por Lukoil?

Todo tiene origen en la guerra de Irak, en aquella ocasión Aznar hizo una finta que de pronto puso a España como un alíado del mundo anglosajón que se había empeñado en algo tan imposible como implantar una democracia en aquel país, tras el derrocamiento de su líder Saddam Hussein. Francia y Alemania no participaron en la cuestión por diversos motivos, Francia porque tenía intereses regionales en los oleoductos de la energía rusa, y Alemania porque desde hace años no apoya nada que apoyen los del Reino Unido. Francia presionó a España para que no participara en la guerra de Irak, y al ganar Zapatero las elecciones se salió con la suya.

Francia vende a España la energía eléctrica que produce con sus centrales nucleares, que en España no se implantan por la moratoria nuclear fomentada desde la izquierda, mientras compramos la energía a Francia. Los oleoductos rusos llegarán a España, si llegan, a través de Francia. El gas del norte de África, en el que Francia también tiene importantes intereses, es una vía alternativa, que también está controlada por los franceses.

Si una compañía como Lukoil, en la que su presidente es íntimo amigo de Putin, se hace con el 30 % de Repsol, los franceses se aseguran dos cosas

1) Una dependencia energética de Francia para España, que se incrementa paulatinamente
2) Eliminar un competidor porque REPSOL abandonará paulatinamente sus prospecciones en latinoamérica para dedicarse a la exploración de los yacimientos del Mar Caspio, que tiene las bolsas de gas más importantes del mundo, y que a la larga beneficiará a los franceses, que tienen fuertes intereses en la zona.

Francia trata con su intervención política de alejarnos de las fuentes propias, para asegurarse su colonización energética de España.

En resumen, España perderá autonomía en la energía que produce, y será más dependiente de Francia y de Rusia, y su política energética encaminada hacia una ligera independencia quedará subyugada a los intereses del Gobierno francés y el ruso.

Todo por la silla de Zapatero, mejor se hubiera quedado de pie, ahora ya sabemos que es lo que le pedirá Sarkozy al tonto de las cejas: la dependencia energética de España para muchos años, y a eso lo llaman progreso los del PSOE.

Tema relacionado:




Erasmo de Salinas

lunes, 24 de noviembre de 2008

De Cumbre en Cumbre... Hasta Llegar a la Cima de la Crisis



TEXTO: Una vez escalada la primera cumbre / Ahora, otros cuatro meses cuesta arriba / Hasta llegar a la siguiente cumbreeeee

Blog: dibujandolacrisis.blogspot.com

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La rebelión transversal

En España, está a punto de romperse -si no se ha roto ya- el canal de comunicación entre los ciudadanos y sus representantes políticos. La representación política adscrita a los partidos políticos, se ha convertido en una nueva forma de tiranía, que aprovecha el formalismo democrático para imponer su opresión y sustentar su privilegio.

Los ciudadanos de este país, hemos visto reducida nuestra soberanía a la elección entre las alternativas que nos ofrecen los partidos políticos, o la expresión de nuestro desacuerdo en votos de protesta -en blanco, nulos-, o la abstención.

El sistema democrático se ha convertido, en una solemne representación teatral, en manos de los usurpadores políticos, que solicita periódicamente la presencia de los ciudadanos para ratificase legítimamente. En estas condiciones, nos dirigimos discretamente hacia grandes campañas que promoverán la abstención política, la no participación en este juego de ventaja para una minoría y depredación para la inmensa mayoría.

Los partidos políticos están en vías de extinción en el mundo occidental. El nivel cultural de los ciudadanos, las nuevas tecnologías, la información comunidad por internet, a las que se añade la colección de despropósitos institucionales, desde los bien conocidos del Gobierno de la nación (y la oposición), hasta los favoritismos del municipio más remoto, no permiten su existencia, su supervivencia.

Por mucho que se empeñen los medios de comunicación -siempre subvencionados- en trasladarnos el altruismo público de los políticos, los medios alternativos nos informan cada día de su despilfarro, sus abusos de poder, y su mezquindad, que prevalecen sobre la ingenuidad, cuando vemos como cada día tenemos que trabajar más -si acaso tenemos trabajo- para tener menos poder adquisitivo, más inseguridad económica y social, más desigualdades oprobiosas -en comparación por los designados-, y menos libertad.

El poder, exclusivamente en manos de los políticos, se ha convertido en una herramienta de opresión contra los ciudadanos, al tiempo que una fuente de privilegios para los actores de la obra, una forma "legal" de establecer negocios con la cosa pública a espaldas de los ciudadanos. La desconfianza de los contribuyentes es generalizada.

Es cierto que España no es el único país occidental en el que estas cosas ocurren, porque en otros como Italia, con los movimientos de manos limpias o el movimiento ciudadano de Beppe Grillo, hace tiempo que están en pie de guerra, también en Francia, donde un político centrista, Bayrou, ha convertido su partido la UDF en un movimiento democrático, el MoDem, en el que la pertenencia al partido no supone más que una voluntad mayor de cooperación, con respecto a cualquier ciudadano. En España han surgido en los últimos tiempos algunas formaciones políticas, que poco tienen que ver con estas alternativas europeas, fundamentalmente porque no respetan la democracia en sus seno, como Ciutadans y UPyD, que más que alternativas a lo existente, son alevines del más de lo mismo.

Sin embargo, ayer domingo se manifestó en Madrid un movimiento ciudadano sin otra adscripción política que la protesta contra el mal uso del dinero público por parte de los políticos. Su lema era singular: "Con mi dinero, no". Y dos mil personas acudieron a su convocatoria en la Plaza Colón de Madrid, dos mil ciudadanos hartos de ver como los políticos les chulean el bienestar a que tienen derecho constitucional, por sus decisiones políticas arbitrarias, que al fin son inversiones en su manipulación de la realidad para vendernos la luna por parcelas, mientras se van quedando con la tierra en la que vivimos.

Les dejo el discurso que Enrique de Diego pronunció en ese acto, él es uno de los líderes del movimiento ciudadano denominado como Plataforma de las clases medias. Desde Ciudadanos en la Red apoyamos esta plataforma en su día y lo seguiremos haciendo. Hay una cosa en la que estamos muy de acuerdo con esta alternativa, en ella no hay representantes, cada ciudadano se representa a sí mismo, es por tanto, un movimiento horizontal, al contrario de lo que ocurre en los partidos políticos -los viejos como el PSOE o el PP o los nuevos como Ciutadans y UPyD-, en los que la jerarquía de poder establecida de forma vertical, exigen que los ciudadanos renuncien al ejercicio de su soberania, su libertad y sus derechos, en función de que los dirigentes -ungidos por no se sabe que dioses- son los únicos con capacidad de decisión. Los partidos políticos en España son el último residuo del franquismo, y mientras no sean erradicados, seguiremos viviendo en la herencia de una dictadura, para nada se puede llamar a esto democracia.

Los ciudadanos españoles somos libres e iguales, es decir, transversales, no tenemos vasallaje con nadie, ni nos debemos a ninguna bandera que no sea la española, ni a ninguna normativa que no sea exclusivamente la contenida en nuestra Constitución de 1978. Por supuesto, la lengua en la que nos expresamos es nuestro idioma, hablado por casi 500 millones de personas en el mundo, y estamos hartos, pero que muy hartos, de que nos tomen el pelo, de que consideren que somos ganado, de que no nos respeten, y de que actúen como si no existiéramos.

Las cosas van a cambiar pronto en España, como ha ocurrido recientemente en Estados Unidos, porque "negros" en este país es lo que sobra, y va siendo hora de que uno de esos "negros" -un contribuyente amordazado y secuestrado en su voluntad, sometido al paternalismo de los políticos- ocupe por primera vez la Presidencia del Gobierno.

Hay que erradicar de una vez la tiranía de los "amos blancos" de la casta política, que nos dicen lo que tenemos que hacer, lo que tenemos que pagar, y como tenemos que vivir, y a los que cada cuatro años debemos de ratificar en las urnas para que sigan haciendo lo mismo.


Biante de Priena

Urganisan el 4art Reich Cuatribarrat Cataluf-001

Primera acció dal Albert Speer Kumandu: Raspunsapla da la Noba Arquitectura da michans da cumunicasiò y dastrucsió y axtarmini da michans hustils dal Nou Reich Cuatribarrat.

Heil Caganer!
Sigh Mein Fürher heil

sábado, 22 de noviembre de 2008

¡¡Con mi dinero no!!



NO TE QUEJES, HAZ ALGO

Domingo 23-N 12 Horas

Plaza Colón de Madrid

Convoca: Plataforma Clases Medias

Ciudadanos en la Red apoya la convocatoria ciudadana de mañana

viernes, 21 de noviembre de 2008

Que no se engañe la COPE con Ciutadans y UPyD

La falsedad política de Ciutadans, que comenzó su andadura resolviendo la incógnita de si su presidente había pertenecido al Partido Popular para acabar convirtiéndose en un partido de centro izquierda, formará parte del apartado de la ignominia histórica de la política española, en los anaqueles de la sección de mediocridades.

Si Borges se levantara de la tumba, hoy escribiría de política, no tengo ninguna duda, y si llegase a conocer la trayectoria de este pequeño partido catalán que engañó a más de 80.000 ciudadanos para ocupar tres escaños del parlament. Tres escaños que costaron sangre, sudor y lágrimas a sus cientos o miles de promotores, para nada, o mejor dicho, para retrasar, neutralizar, empastar y desviar la lucha contra el nacionalismo en Cataluña. Para boicotear la respuesta de los españoles en Cataluña, algo que se puede comprobar por los hechos ocurridos desde su nacimiento, que se pueden resumir, siendo prolijos, en no más de dos folios, y uno de ellos en catalán.

Pues ahora resulta que los dirigentes de Ciutadans se quieren convertir en adalides de la libertad de expresión contra la opresión nacionalista del CAC, al cerrar dos emisoras de la COPE; el partido de centro-izquierda que construyeron los ladrones de actas del Congreso de Bellaterra, ahora, va y se erige en defensor de la libertad de expresión, y es para partirse de risa, cuando se recuerda que al poco de su nacimiento, cuando se mencionaba a la COPE en ese partido era suficiente para que uno fuera considerado como facha y deslegitimado y vituperado "ad aeternum" por ello. Hay que ser sinvergüenzas para cambiar de chaqueta con tanta celeridad ahora que están dando sus últimas bocanadas a causa de sus muchos errores.

Y a los que tengan su esperanza puesta en la UPyD de Rosa Díez, que se espabilen, porque sólo tienen que contemplar la andadura de este partido en Cataluña, para saber que su oferta, exclusivamente comercial, no tiene ninguna intención de resolver los problemas del nacionalismo, sino exclusivamente la de ofrecer un diagnóstico alternativo. Todo lo español en Cataluña -cultura, lengua, Constitución, historia, presencia- contra lo que arremete el nacionalismo, con la inestimable ayuda de Zapatero y Rajoy, estará definitivamente muerto si se deja su defensa a quienes, como los dirigentes de Ciutadans y UPyD, se consideran ungidos por los dioses, y no elegidos por los ciudadanos que quieren una España normal.

Estamos hartos de parches, de gasas esterilizadas para que se tape la infección nacionalista que sufre España, y que los españoles estamos viviendo, mientras los socialistas van a por más gasas, y los del PP dicen que el caso parece grave, sin hacer absolutamente nada.

Que los de la COPE dejen de hacer el payaso y se enteren de una vez, que ni quienes ocupan hoy Ciutadans, ni quienes ocupan hoy UPyD, defenderán jamás las palabras de Federico Jiménez Losantos y Cesar Vidal, ni el concepto de España que ellos promueven.

Si estuvieran en un tribunal en el que Cristina Almeida propusiera quemar la COPE, los muchachos del centro-izquierda de Ciutadans, y los socialistas de UPyD, estoy seguro -como Galileo de que la tierra giraba alrededor del sol - de que votarían a favor, eso sí, siempre que la votación fuera secreta.


Erasmo de Salinas

Primeras medidas tomadas por Obama

A partir de 2009, los políticos españoles cobrarán la mitad de su sueldo

Tras la descomunal hoguera de vanidades que ha acontecido en este mundo, por un desbordamiento de ambiciones y codicias de los que acotan el poder económico y político, tras contemplar como los bomberos del G-20 ni se han acercado al incendio de lejos y solo tratan de estimar las circunstancias finales de la catástrofe, y tras comprobar que ahora se han empeñado en disuadirnos de que el origen del fuego haya sido intencionado y previsible, cosas de la mala suerte, y que ellos no han tenido nada que ver; estamos en condiciones de confirmar la condición de inutilidad de los políticos, la ligereza con la que se gastan el dinero que les entregamos, la imprudencia temeraria con la guían nuestro presente, la falta de formación técnica, y los extraños y azarosos caminos de la democracia que llevan a la cumbre del poder a lo más mediocre, estúpido y malvado de nuestra sociedad.

En España, el problema se incrementa por la tradicional corrupción que alberga nuestro país, la ignorancia irredenta de los españoles, y las malas artes de la gente que se dedica a la política, que alcanzan sus posiciones de poder por astucia antes que por inteligencia, por haberse especializado en la laminación de lo útil con la propaganda -recordemos el caso Solbes -no hay crisis- contra Pizarro -la habrá-, antes que por méritos propios. Y el caradura de Solbes ni se ha planteado dimitir después de mentir a 45 millones de españoles. Ahora vamos a pasarlo muy mal, gracias a unos cínicos, que llegaron al poder por primera vez acusando de cinismo a los que estaban.

En un país en el que prevalece la simplicidad de los creyentes sobre las verdades irrefutables de la razón, gracias a los cuarenta años de barbecho intelectual y crítico que nos legó el franquismo, y de frivolidad festiva que nos dejó la transición, todavía las cosas pueden ir a peor, a mucho peor.

La crisis económica explicada para niños

La riqueza, como el poder -al que se adhiere como lapa- es piramidal- pero el empobrecimiento siempre es transversal. Pero no es lo mismo perder la mitad de mil euros ahorrados con sudor, que la mitad de diez millones de euros invertidos por información privilegiada.

Quien pierde la mitad de mil euros se aproxima a la zona cero de su futuro, quien pierde cinco millones sigue siendo diez mil veces más rico que el que se queda con un billete de 500 euros, un "Ben Laden" -todo el mundo lo busca, pero nadie lo ha visto-, para comenzar el año. La mayoría de los españoles viven con dos morados al mes, mientras otros se siguen poniendo "morados", aún en época de crisis.

En una situación de crisis como la que estamos viviendo, es hora de plantearnos claramente algunos objetivos drásticos, el primero es ahorrar gastos inútiles.

Una economía en recesión mundial, no puede afectar exclusivamente a la población general y ni siquiera incomodar un poquito a los autores del crimen, que fundamentalmente son los políticos, a los que pagamos tributo, entre otras cosas, para seguir viviendo en paz, sin agitaciones e inseguridad.

Para comenzar hay que sancionar a los autores del crimen, por eso una propuesta de reducir a la mitad los salarios de todos los que se ocupan de la política, lo digo antes de que a Obama se le ocurra la idea, sería necesario. No me explico por qué razón los sueldos de los políticos, desde el Presidente del Gobierno hasta el último asesor de un concejal de pueblo, tienen que ser sectorialmente los más elevados entre todas las actividades laborales, si además, como se ha comprobado, sólo sirven para complicarnos la vida y robarnos.

Los políticos no se examinan para obtener su puesto de trabajo como la mayoría de los funcionarios o trabajadores, no rinden cuentas a nadie, hacen lo que les da la gana, y están exentos de cualquier sanción, salvo la de ser apartados del poder cada cuatro años.

Alguien que ha derrochado miles de millones de euros de todos en construir la solución a sus complejos personales no es digno de representar a los ciudadanos, si la justicia funcionara sería juzgado, sentenciado y condenado, pero como la justicia está militarizada -hoy Bermejo ha impedido que los secretarios de juzgado se puedan reunir en asamblea- nada puede funcionar, y desde los medios de comunicación, que viven directa e indirectamente, de servir a sus amos, poco se puede esperar.

Ahora bien, con una medida como la reducción del salario de los políticos al 50 % se sanearían las cuentas del Estado, y se haría una verdadera purga de los más ambiciosos y corruptos, porque por ese dinero se dedicarían directamente a la delincuencia organizada, y así al menos, se les podría meter en la cárcel por delitos comunes.

Pues eso, que no sólo va a soñar Zapatero con lo que va hacer con mi dinero, yo también sueño con ver a los políticos con la mitad de sueldo, absolutamente fiscalizados y controlados por los ciudadanos, a ver cuantos se quedan de todos los que están ahora, a representarnos por pura filantropía; tanto que nos hablan de solidaridad, esperamos un gesto que confirme sus auténticas intenciones. Cuestión de confianza y coherencia. Disculpen, ¿conocen ustedes a alguien que se haya dedicado o se dedique a la política y hoy sea pobre?.

No saldremos nunca de la miseria, si permitimos que los más miserables de nuestra sociedad sean los que se ocupan de guíarnos.


Biante de Priena

Patulea de Asalariados de Zapatero

CNT contra SGAE - Que no pare la música





jueves, 20 de noviembre de 2008

Constitución Española de 1978 (10): Artículo 10

TÍTULO I

De los derechos y deberes fundamentales

Artículo 10

1. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las materias ratificados por España.

Perlas del Bobo Solemne y su Troupe.004

"Heducación" para la Ciudadanía



Crisis y Ahorro de Energía

La rebelión de los contribuyentes

En esta lenta evolución de España hacia no se sabe dónde, ahora que Zapatero ya se ha sacado una foto con Bush en una silla prestada por Sarkozy, y que ha conseguido el apoyo de Lula para que la próxima vez le dejen poner las 17 banderas autónómicas y las de las dos ciudades africanas en el frontal de su ubicación, eso sí, con mucho talante, pues ahora va y nos despierta del sueño de que España no estaba en crisis, y a bombo y platillo nos descubre que está a favor del capitalismo, que es partidario del consenso general, y que hay pobres en el mundo.

Menos mal que esa lumbrera gallega, José Blanco, ha conseguido que Obama sea presidente de los Estados Unidos con su apoyo discreto, y que el bachiller mejor pagado de Europa, José Montilla, después de cerrar las emisoras de la COPE en el norte de Cataluña -que buena ocasión para abrir una emisora en Andorra, como aquella Radio Pirenaica-, va a viajar hasta Japón para convencer a los nipones de que Cataluña es más que un club, al fin, todo vuelve a su sitio. Estas cosas que hacen nuestros representantes públicos ayudan, porque permiten recuperar la tranquilidad sabiendo que nuestros motivos para creer están en buenas manos y bolsillos.


Ahora que hemos descubierto que la independencia de Cataluña no existirá, pero el señor Madero ha mostrado que es independiente del PP y quiere exorcizar a un periodista con un abanico de colores como la visión de Bermejo y la cúpula de Barceló. Ahora que en el PP no se sabe si son y no están, o no son y están, todo vuelve a la normalidad.

Este señor, que se representa a sí mismo en el CAC, gracias al PP, y que lleva cobrando del erario público desde el año 2000, y seguirá cobrando hasta el 2010, para luego pasar, posiblemente, a dirigir alguna de las emisoras que se han concedido, tiene la desfachatez de unir en sus quejas a las malas artes de Luis del Olmo y los demonios de Federico y se queda tan ancho y feliz, oteando su prometedor futuro patriótico en Cataluña.

Y ni tendremos homenaje a sor Maravillas en el Congreso, ni juicio a Franco tras la instrucción de Garzón, pero si hemos visto a Bono llamar hijos de puta a los de su propio partido, con toda discreción, eso sí. Y para colmo, van los de The Economist, y ponen a parir a Solbes considerándolo el peor ministro de economía de Europa. Si es que no ganamos para disgustos.

Estoy es lo que hay, señoras y señores, el mundo atravesando la mayor crisis económica de su historia, y aquí, los políticos, los partidarios, haciéndole caso a Zapatero y negando cualquier tipo de crisis -ellos no la tienen, es cierto-, mientras vemos que todo se hunde a su alrededor.

Vivir sin partidarios es posible

Resulta que en este país hay, al menos, dos categorías humanas bien definidas y diferenciadas: partidarios y tributarios.

Los partidarios son los que pertenecen a un partido político, defienden los intereses sectarios de su grupo, y se enfrentan con otros que defienden otro partido político diferente y que también defienden sus intereses sectarios. Luego está la corte que vive a la sombra de unos y otros, también los proveedores de sus necesidades, los que han recibido algo o esperan recibirlo y deben el favor, los que defienden la memoria histórica de sus abuelos, los que apoyan algo que les pueda dar de comer si ganan unos u otros, los que han obtenido algún beneficio correlacionado con su voto, una inmensidad de parásitos que viven a costa de los demás. Son los intermediarios prescindibles.

Los tributarios somos los otros, los no partidarios, los antipartidarios, los contrapartidarios, los extrapartidarios, y demás gente de más trabajar y peor vivir. Los que dedicamos nuestras vidas a producir y consumir, para que los partidarios vivan mucho mejor de lo que se podía esperar viendo su trayectoria vital y sus méritos de origen, que no podemos quejarnos, que no podemos decir basta, que no podemos impedir que se gasten el dinero que les entregamos en lo que les salga de las narices, para mejorar su situación a nuestra costa, llamándonos reaccionarios si nos oponemos, o directamente idiotas a la cara, cada día, en cada intervención pública.

Somos los protagonistas necesarios de la obra, y sin embargo nos convierten en espectadores del bochornoso espectáculo que nos ofrecen obligatoriamente, y en el que nos recuerdan que los buenos ciudadanos son los que acuden a votar cada cuatro años para mantener la democracia -oiga, un respeto, que esto de democracia tiene lo que servidor de extraterrestre- y el bienestar general -se supone que se referirán exclusivamente all suyo-.

Y luego nos quejamos de un fontanero que no arregla una avería y nos causa una mayor, de un pintor que ha dejado una mancha en el suelo, de un taxista que va demasiado deprisa, de un policía que nos advierte que vamos sin el cinturón de seguridad, de un camarero que tarda en servirnos, de una frutera que nos da una manzana con gusanos en un kilo, de un funcionario que nos dice que no puede ayudarnos, de una enfermera que nos hace daño al ponernos una inyección, de una maestra que no comprende que nuestro hijo es diferente, de un albañil que nos ha dejado cemento en un azulejo, de un dependiente que no sabe lo que le estamos preguntando, de un empleado de banco que nos da cincuenta céntimos de menos, en fin.

La rebelión de los tributarios tiene que cambiar las cosas en este país -también en el mundo-, porque no podemos seguir quejándonos del que nos molesta discretamente -otros tributarios- y no decir nada de los que nos asfixian sistemáticamente con intención y alevosía -los partidarios-. No se puede ser tan intolerante con las pijadas como condescendiente con los abominables crímenes públicos.

Es hora de cambiar las cosas, los tributarios somos los que producimos la riqueza que se gastan los partidarios como bien les parece y además nos dicen como tenemos que vivir, a que tenemos derecho y a que no, cual es el rango de libertad permitido, y además lo que tenemos que pensar según la dictadura del pensamiento políticamente correcto -que les interesa y beneficia- si queremos ser considerados buenos ciudadanos.

El conflicto de clases ha derivado en la confrontación de cotizaciones, porque no se puede seguir soportando que unos millones de aprovechados -los partidarios- vivan sin dar golpe a costa de que los tributarios cada día tengamos que trabajar más para recibir menos, y encima nos exijan resignación, silencio, más productividad y "respeto" a la democracia.

Sabemos que la crisis económica y política que estamos viviendo es precisamente una herramienta -arma- para debilitarnos y disgregar la agrupación de los perdedores agudos y los crónicos -que somos todos, porque los partidarios siempre resultan triunfadores-, que nos van a sacar aún más de lo que nos sacan, para seguir ocupando el poder los mismos de siempre -ahora unos y luego los otros-, mientras en las cadenas de televisión se repiten mensajes hipnóticos que diluyen la crispación hasta la agonía de las reivindicaciones y de las esperanzas, al tiempo que contemplamos como nuestros representantes públicos se pegan la gran vida y encima nos siguen considerando imbéciles.

Algunos contribuyentes estamos en pie de guerra y jamás aceptaremos un acuerdo con los partidarios parasitarios; seguiremos esperando hasta que vayan llegando tributarios suficientes -que llegarán- para enfrentarnos a los partidarios y derrotarlos hasta su extinción final;, no hay acuerdo, ni pacto, ni leches, posibles. Ellos nos necesitan a nosotros y nosotros no los necesitamos a ellos. Todos los pactos entre los ciudadanos y los políticos, siempre perjudican a los ciudadanos y siempre benefician a los políticos, y encima quieren que nos creamos que eso es la justicia en un sistema democrático.


Biante de Priena

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Perlas del Bobo Solemne y su Troupe.003

Zapatero: Cueva primigenia barrida por olas de materia.


Pepiño: Somos Unha Potenzia

Chulos de la puta España


Al comienzo de su obra "las palabras y las cosas", Michel Foucault nos advierte de la arbitrariedad de los criterios utilizados en todas las clasificaciones y fragmentaciones de la realidad. Alegato anticartesiano, al fin, en esa tarea ímproba de descifrar el mundo y presentarlo bien organizado para facilitar su consumo masivo, según se establece con el dogmatismo de la propaganda política. Y todo, por qué a Borges se le había ocurrido presentar en uno de sus libros una categorización de los caballos hecha por un emperador chino, que iba desde los blancos y los que corren, hasta los delimitados con finura sobre un papel de arroz.

A cuantas cosas interesantes -leer a Borges o a Foucault, pintar caballos sobre papel de arroz- podríamos dedicarnos los seres humanos de no ser por los políticos -actuales-, que son la representación culminante de la incultura, la ignorancia, la estupidez, la opresión y la barbarie. Una élite que lastra la evolución y el desarrollo humanos, por qué sabe -como le ocurrió a la nobleza, al clero españoles y a la burocracia soviética- que la voluntad general avanza firme hacia su expulsión del poder y su deposición.

Contrariando las enseñanzas del arqueólogo del conocimiento, trataré de establecer la clasificación de los políticos españoles y afines, por la cuenta que nos tiene conocer sus características.

La más importante es la que distingue a los políticos de todos los demás. Los políticos viven de jodernos la vida a todos los demás, son parásitos legitimizados, que disfrutan de unas condiciones extraordinarias en relación a sus capacidades demostradas. Son vampiros institucionales que nos distorsionan la vida, que se chulean ante el mundo por la posición alcanzada, y que resultan absolutamente prescindibles en una sociedad en la que la tecnología permite el contacto directo entre los ciudadanos y las instituciones.

Los políticos están en vías de extinción, lo saben, pero se aferran a sus puestos por qué conocen por su historia vital anterior la intemperie inhóspita tras las murallas protectoras del poder, la misma que soportamos todos los demás, menos ellos.

Hablar de los actores y las actrices de la política, también nos permite hacerlo de sus familiares más próximos, y también de los más lejanos. Las mujeres, los maridos de los que se dedican a la política también se benefician de la posición sobrealzada de sus cónyuges, recordemos el viaje "oficial" de Sonsoles a Harrod´s y los de su marido para oírla trinar. Y que decir de los hermanos, como aquel de Alfonso Guerra, tan conocido por montar despachitos de coordinación de influencias. Y los hijos, por supuesto, por ejemplo las trillizas germanizadas del President Montilla, que al parecer ni estudian catalán en su colegio privado, mientras su papá lo impone a todos los demás.

Y ahora que lo pienso, me han salido todos los ejemplos del PSOE, ese partido que sirve para promover a la élite a sus dirigentes, diciendo que defiende a la chusma de este país, y hasta once millones de españoles se lo pueden llegar a creer.

Dentro de los políticos también están los nacionalistas, que inventan patrias rentables a golpe de legislaciones irracionales que convierten en excluidos a la inmensa mayoría. ¡Qué negocio!. Restaurantes de lujo, "embajadas", trabajo para los afines, comisiones, corrupción desenfrenada es lo que hay en las autonomías donde los nacionalistas han metido cuchara.

Y por último está esa deposición del PP, que se conforma con sus huertos municipales y autonómicos mientras no haya nada mejor de lo que beneficiarse y que prefiere compartir la riqueza de la política antes de tirar de la manta y acabar con el negocio.

Los siervos del poder son así, viven de silenciar nuestra representación ante el poder que les da de comer, son disciplinados y dóciles mientras sigan cobrando a fin de mes.

Al calor de la política hay una corte de los milagros que para su imaginación quisiera Valle-Inclán. Los liberados sindicales, los agentes sociales contratados sin discreción alguna, las trabajadoras del género -no del textil-, los agoreros del cambio climático, los "conseguidores" -intermediarios entre el poder y la oferta de trabajo-, los enchufados, los amigos y compañeros, los "trileros" -esos que se interponen entre la verdad y su conocimiento-, esa corte de trolls progubernamentales, propolíticos que pulula por internet. En fin, todos los que se benefician de la política, a la que deben toda su carrera, su dinero, y su bienestar, todos los que se pueden definir con esta frase: sin la política, serían como los demás..

Son los chulos y chulas de España, los que consideran que los españoles y las españolas somos carne de cañón inerme presta a concederles más beneficios, la masa amorfa de la que estos mineros de la sinrazón extraen su riqueza inmerecida.

A los chulos de España les queda poco tiempo. Tras la crisis económica vendrá la crisis del Estado, porque de la transparencia del mercado acontecerá la del Estado, por eso se oponen a procurar información de sus decisiones que al final pagamos todos. Y es que estado y mercado son envés y revés de la misma moneda, no podría haber corrupción en el mercado si no la hubiera en el estado, y viceversa.

Por eso los responsables últimos de la crisis son los políticos, agentes que dicen representar nuestros intereses ciudadanos y no han hecho bien su trabajo, ni han cumplido con su contrato, se han saltado la ley, la Constitución, y las normas históricas vigentes en nuestro país; otra cosa es estimar en cuantos años de condena a la cárcel se debe valorar su irresponsabilidad, o de exilio -el italiano Craxi fue un precursor que indica el camino a seguir por el socialismo en los países mediterráneos, o de muerte pública -me refiero al ostracismo, a la muerte pública en sentido sartriano, que nadie me malinterprete-.

No está en peligro la CIVILización Occidental, ni mucho menos, lo que está en peligro es el "modus vivendi" y el "modus operandi" de los políticos al uso, no de los civiles que trabajamos cada día para mantener el sistema, para que ellos lo utilicen en su beneficio. Los ciudadanos debemos contribuir a la extinción social de los políticos, por moral cívica; cuando nos libremos de ellos, estoy seguro de que bajarán los impuestos. Y es que nos cuesta demasiado caro el espectáculo obligatorio que nos ofrecen cada día. Tanto payaso en los medios resulta abusivo y no tiene gracia alguna.


Biante de Priena

martes, 18 de noviembre de 2008

Los extraterrestres causan el calentamiento global, por Michael Crichton


Recientemente ha fallecido el inolvidable autor de Parque Jurásico, al que gustaba también establecer sus propias hipótesis sobre la realidad, algunas científicas y otras especulativas. Sirvan estos escritos suyos como un homenaje desde Ciudadanos en la Red

En esta ocasión, les dejamos dos conferencias que pueden leer en Textos-Ciudadanos, en las que el escritor se ocupa del cambio climático desde una perspectiva muy interesante y muy distante del pensamiento políticamente correcto. ¿Es posible qué sean los extraterrestres los causantes del cambio climático?.

Los extraterrestres causan el calentamiento global

El regreso de Erasmo de Rotterdam

Non placet Hispania

Con esta solemne declaración, Erasmo de Rotterdam, máximo artífice del humanismo renacentista europeo, excusó su presencia en nuestro país ante la invitación procurada en 1517 por el Cardenal Cisneros, para dictar algunas clases en la Universidad de Alcalá de Henares, para añadir más adelante: "por qué allí están mis enemigos más próximos". Enigmática respuesta que deja en elipsis los auténticos sujetos de sus temores o deseos.

¿Qué impedía a Erasmo acudir a la tierra gobernada por su compatriota el emperador Carlos, imbuido en su educación de las enseñanzas del humanismo flamenco?. ¿Qué impedía a un erudito como Erasmo aproximarse a la nación más poderosa del mundo, en la que se mezclaban las tres religiones monoteístas más importantes?. Posiblemente su desacuerdo con las persecuciones políticas en su país o las persecuciones religiosas de los no cristianos en el nuestro, fueran judíos o musulmanes, o tal vez la persecución de los propios cristianos por la Santa Inquisición.

Con estas mismas palabras, Erasmo comunicaba a su amigo Tomás Moro, -el autor de Utopía, decapitado por su oposición, como Lord Canciller, al divorcio de Enrique VIII de su esposa Catalina de Aragón, que trajo como consecuencia la separación del catolicismo de la iglesia inglesa-, que no sentía ningún interés por visitar España, que recorría en aquella época la etapa más fructífera de su historia, en los comienzos del Siglo de Oro, -que en realidad casi duró 200 años-, pero en esta ocasión argüía otros motivos: "España está llena de judíos", frase que en realidad resulta estridente con el pensamiento humanista y extraordinariamente tolerante de Erasmo. Coincido con Pío Moa cuando considera que Erasmo no se refería exactamente a los judíos - que habían sido expulsados en 1492 de nuestro país -, sino a los conversos, y en especial a los "marranos" -vocablo que nada tiene que ver con la zoología, sino con la lengua hebrea, y los términos "mar" (amargo) y "anus" (forzado)-, que son aquellos que se representan cristianos pero siguen practicando de forma oculta la religión del patriarca Abraham.


Sean cuales fueran sus razones -nunca realmente conocidas- nuestro país se vio privado de la presencia de una de las mentes más cultas, lúcidas y críticas de su tiempo; hecho que resulta extraño para un solícito viajero y perspicaz erudito, que recorrió la mayor parte de Europa. A Erasmo no le gustaba España y tendría buenos motivos, porque un erudito riguroso en sus conocimientos, con una voluntad hercúlea y resistente a mantenerse firme en sus posiciones ante la presión de los partidarios de la iglesia y sus opositores, un personaje que quería reconciliar la iglesia cristiana con la cultura europea, era precisamente lo contrario de lo que fluía en la España recientemente constituída del Emperador Carlos I, que hubo de ser aceptado como tal por los representantes populares reunidos a cortes, en Castilla (1518), en Aragón (1518), en Cataluña (1519), en Valencia no llegaron a reunirse por la muerte de Maximiliano, pero junto con Mallorca fueron incorporadas a la Corona en 1523 -tras las revueltas de las germanías-, y en Navarra (juraron lealtad a su abuelo, en 1513), al tiempo que también era reconocido por la nobleza y el clero.

Las cartas de Erasmo

Como refiere José Luis Gonzalo Sánchez-Molero, en su magnífico trabajo -al que anticipo disculpas por apropiarme de algunos retazos- "El erasmismo en España: la utopía de una Edad de Oro", Erasmo se debió arrepentir en alguna ocasión de no haber acudido a España, se lo reconocía en 1524 a Guy de Morillón tras haber comprobado el éxito de sus obras en España: "Me regocijo mucho de que ese país me sea tan favorable. ¿Por qué no me habré dirigido hacia allá, en lugar de haberme ido a Alemania?”. En 1525, Schets describe a Erasmo el extraordinario impacto que sus libros tenían entre los españoles: "si el humanista visitase la península –le asegura– todo el mundo se lanzaría a su encuentro, pues la gente no se contenta con celebrarlo, tienen sus obras, no quieren más libros que los suyos, y todos se sienten con su lectura iluminados por el espíritu divino y las almas pacificadas. Es más, se lanzan sobre sus paráfrasis de los Evangelios y de las Epístolas y desean que, antes de morir, comente también los Salmos de David".

Extraño resulta, para un solícito viajero y perspicaz erudito, la renuncia a su presencia en la católica España, una de las escasas naciones que no se vio envuelta en las convulsas reformas y contrareformas que la iglesia cristiana padecía por entonces en toda Europa, y aún más extraño cuando mostraba su admiración y respeto por su compatriota el Rey Carlos I y su familia, y también por España, como nos relata Enrique González Fernández, hasta el punto de escribir en una carta a su correspondiente, Francisco de Vergara, las siguientes palabras:

“Dos son las principales razones porque de modo especial me proporciona contento la bienandanza actual de las Españas. La una es que nos enorgullezcamos de tener un Príncipe común: Carlos, Señor de todos; la otra es que, por un cuento de demostraciones, tengo comprobado con cuánta sinceridad, con cuánta simpatía los ingenios españoles favorecen y alientan mis proyectos (...). A España, aunque nación extranjera para mí, experiméntola más agradecida y adicta que la mía propia” (Carta a Francisco de Vergara; Basilea, 13 de octubre de 1527).

Como refiere Sánchez-Molero, también Erasmo reconocía su deuda con España en la carta que le dirigía a Juan Maldonado en 1527:

“Soy consciente, excelente amigo, de todo lo que debo a toda España, y, de un modo particular, a tus conciudadanos de Burgos, y, por nombrar algunos, al arzobispo de Toledo y a su Arcediano, y también al arzobispo de Sevilla y a todos esos otros hombres nobles y sabios. Yo podría darles las gracias a cada uno de ellos en mi nombre y también en nombre de la religión y de los estudios, si mis trabajos tuvieran tanto poder como tu candor les atribuye. En todo caso, me regocijo muy mucho de ver que en España, antaño ilustrada por los más brillantes genios, la verdadera piedad y el estudio de las más honorables ciencias vuelvan a florecer tan felizmente que en parte alguna se ve tan semejante éxito”

Carlos I recibió indirectamente las enseñanzas de Erasmo, practicando el "erasmismo conciliador" en sus primeros años de reinado, también le concedió una pensión y lo defendió solemnemente ante sus enemigos:

"Que todos entiendan en cuánta estimación tenemos tu ingenio y tu espíritu verdaderamente pío, y tus calumniadores, que con pertinacia persiguen las buenas letras y los estudios sagrados, cesen en adelante de ladrar y sepan que el César está de la parte de Erasmo como varón sobresaliente en todo género de erudición y de piedad sincera, y que amparará su nombre y su gloria no menos que la suya propia” (Carta del Emperador Carlos V a Erasmo; Granada, 4 de agosto de 1526).

En 1529, el arcediano de Alcor, dirige carta a Erasmo en la que le comunica el entusiasmo que recibe su obra entre los españoles: "En la corte del Emperador, en las ciudades, en las iglesias, en los conventos, aun en las posadas y caminos, todo el mundo tiene el Enchiridion en castellano”.

Erasmo de Rotterdam, el humanista bátavo, nunca estuvo físicamente en España, pero al contrario de los que pretenden enajenar su racional presencia en la cultura española, en ningún otro país europeo -ni en el suyo propio- se mostraron tan queridos, Erasmo y el erasmismo, como en España, cuestión que expresa con maestría José Luis Abellán cuando establece una singular referencia a esta cuestión: "Erasmo fue holandés, pero el erasmismo es español".

Quizás haya una razón más humana para explicar su ausencia física - que no intelectual -en nuestro país, quizás los motivos de su negativa a las repetidas invitaciones que recibió de los españoles, desde el regente Cisneros al emperador Carlos, estén más vinculadas a su carácter, más dado a la epístola que a la disertación pública. Si en algún lugar de Europa, Erasmo de Rotterdam no era un desconocido, ese lugar era España. Tal vez no quiso pagar el precio de la fama, -siempre elevado para los auténticos intelectuales-, de la gloria que había alcanzado entre los españoles por el conocimiento de su obra; al fin y al cabo, en España los problemas existentes eran más políticos que religiosos, y Erasmo recomendaba el estricto cumplimiento de la doctrina de las dos espadas de Occam.

Irrupción del krausismo en España

Las enseñanzas sobre el pluralismo humanista que nos proporcionó Erasmo, se prolongaron intelectualmente en nuestro país hasta 1840, año en que la filosofía más querida por la izquierda española, el krausismo, convirtió en paradigma dogmático, las propuestas del "racionalismo armónico" del filósofo alemán Karl Christian Friedrich Krause, que en realidad se pueden considerar un precursor materialista del marxismo ulterior. Sustituir la solidaridad entre los hombres por el poder divino que todo lo rige, congelando en un deismo voltaireniano las cuestiones de fe.

El krausismo es la "nueva moral" que trata de imponer en España -sin conseguirl- el socialismo desde hace 150 años, antes incluso de organizarse como tal. El krausismo, recoge los planteamientos del "determinismo" luterano, para decirnos que todo está condicionado de antemano por las circunstancias, por tanto, si se quiere cambiar la realidad, es prioritario cambiar las circunstancias, fundamentalmente desde la educación y la promoción de la experiencia propia. Son las condiciones de exposición del ser humano las que determinan el resultado final. La Divina Providencia se sustituye por la ubicua circunstancia. Ortega y Gasset, sin embargo, para establecer un dique de contención a la deshumanización, halló una solución intermendia cuando propuso la definición ampliada del ser humano desde el subjetivsimo, desde el pensarse a si mismo, en su conocida sentencia: yo soy yo, y mis circunstancias -evidentemente, no sólo circunstancias-.

El krausismo, un precursor timorato del materialismo marxista, al contrario que el luteranismo y el erasmismo, que son humanismos, niega la libertad y la esencia última del ser humano, convirtiéndolo en un títere institucional, un contribuyente, un consumidor, un cliente, un número, un clon más, o una cabeza de ganado estabulado apta para la producción establecida desde el poder. Iguala a todos los seres humanos, devaluando su humanidad e implementando una de las nociones más dañinas para la historia de nuestra convivencia: el ancilaje social.

El krausismo conduce -en la práctica- al totalitarismo más pernicioso para el ser humano, mientras qeu en la teoría se pronuncia sobre su intención liberadora, pues si las condiciones son más importantes que el ser humano, el poder debe orientarse en su acción hacia las condiciones que determinan al ser humano, pero no hacia sus auténticas necesidades -sino las que son "determinadas" por otros -más poderosos- por su bien-. En España, sin embargo, la tradición liberal siempre había sido erasmista, nunca krausista. La Constitución de 1812 así lo atestigua.

El humanismo de Erasmo nos enseña lo contrario que el krausismo, que las condiciones son una consecuencia de la libertad del ser humano; en un mundo libre, es el ser humano -con su voluntad y sus decisiones- quien determina los escenarios de su existencia y las condiciones que rigen su vida. El erasmismo conduce al ser humano hacia la libertad, pero también hasta la independencia y la responsabilidad, mientras que el krausismo enajena al ser humano de su esencia, para tratar de controlar su existencia, conduciendo al ser humano hasta la dependencia y la irresponsabilidad. El concepto de la asignatura que trata de imponerse en España es krausista, el krausismo siempre instruye a las masas, mientras que el erasmimo educa a los seres humanos.

Para Erasmo, las creencias, forman parte de lo más íntimo de las personas, para el krausismo -que se desentiende de la única condición fundamental de nuestra existencia, que es la humana- las creencias también deben ser sometidas al condicionamiento, por eso promueve la laicidad -para crear hojas en blanco sobre las que pueda escribir su catecismo social dogmático-.

Hacia una renovación del humanismo

La única crisis que tiene nuestro mundo occidental, ni es económica, ni es social, ni es política, sencillamente es el resultado de la opresión del materialismo -socialismo, capitalismo- sobre la esencia del ser humano. La crisis que estamos viviendo es definitivamente la crisis de todos los materialismos -incluido el condicionalismo krausista tan venerado en España por la izquierda-; fundamentalmente es una crisis cultural, en la que el ser humano se ha rebelado contra una cultura de opresión económica y política, que asfixia su existencia.

Concluirá con la liberación del ser humano de sus opresores, y con el triunfo de las propuestas de Erasmo de Rotterdam. En el recién comenzado siglo XXI, se producirá la erradicación de los intermediarios parásitos -económicos, políticos, sociales- entre el ser humano y su vida, entre el ser humano y los demás seres humanos, entre el ser humano y el mundo que habita. Los políticos y los financieros son los agentes reaccionarios más perniciosos y resistentes al cambio, los principales escollos a superar en la evolución y el pleno desarrollo humano.

Erasmo nos advirtió contra todos ellos en su "Elogio de la Locura" hace quinientos años, y todavía no hemos aprendido la lección. La última epístola de Erasmo se escribirá el día que los ciudadanos seamos conscientes de que nuestra condición de seres humanos es esencial -inalienable-, que nuestra humanidad nos pertenece, es de nuestra propiedad, y no depende de ningún condicionamiento externo, ni de ninguna moral oficial, ni de ninguna pretensión ajena, que de ella quieran apropiarse.

La esencia de la libertad es la existencia humana sin alienaciones de ningún tipo, sin condicionamientos intencionados por alguien ajeno, sin representaciones organizadas desde el poder por los propagandistas sobre mundos ideales que nos serán proporcionados si renunciamos a nuestra libertad. La política argumental de Zapatero es la representación más denigrante del krausismo, pero España es la representación culminante del triunfo del erasmismo. No hay conciliación posible entre ambos planteamientos, porque son esencialmente contradictorios.

España no será krausista jamás, sus raices están bien asentadas sobre el humanismo de origen cristiano. La mayoría de nuestros problemas actuales proviene precisamente de la contradicción existente entre la tradición cultural de los españoles y las pretensiones inanes de unos políticos extraordinariamente incultos y advenedizos, a los que se oponen otros de identica categoría en la oposición. Esta situación de pobreza intelecutal sin duda haría exclamar hoy a Erasmo un "Non placet Hispania", como a la mayoría de los españoles. España, por su tradición erasmista -no por sus veleidades krausistas- está llamada a jugar un papel fundamental en la resolución de la crisis mundial que estamos viviendo, porque si España tiene importancia global, no es por ser la octava potencia mundial, sino por ser el crisol cultural más importante del mundo, donde se mezcla lo nuevo y lo viejo, lo trascendente y lo intrascendente, donde se mezcla lo humano en plenitud -y no por tener un presidente que promueve una imposible Alianza de Civilizaciones-.

La cultura española es mestiza, extraordinariamente orientada a lo humano -no a lo social-, por eso fracasarán todos los nacionalismos, que solo buscan la depuración de lo extraño. Los españoles, somos exactamente lo contrario, nuestra integración nacional -al igual que una utópica desintegración-, no proviene de ninguna instrucción, sino de la necesidad de eludir la alienación que supondría la preminencia de alguno de los actores sobre los demás, aquelloos que no acaben de comprender que los españoles, sin condiciones implantadas, ya somos iguales y libres, y de nuestra concepción de la igualdad y la libertad proviene la Constitución de 1978, que sencillamente reconoce la legitimación de lo existente.

No es cierto que la Constitución nos haga libres e iguales, es la profunda vocación de libertad y el fuerte sentimiento de igualdad de los españoles, unido a la fe irredenta en la justicia, la que ha promovido la existencia de nuestra Constitución, en la que quedan reconocidos nuestros derechos, que han emanado previamente de nuestra cultura y nuestras decisiones soberanas, como miembros de una nación irreductible a la voluntad de sus detractores. Los españoles, somos algo más que ciudadanos al servicio de los intereses de los políticos y sus veleidades.


Enrique Suárez Retuerta

lunes, 17 de noviembre de 2008

domingo, 16 de noviembre de 2008

Dos Años en el Candelero

¡Hoy, 16 de Noviembre, Ciudadanos en la Red
cumplimos dos añitos!

Pierre No Doy Una en Washington


Democracia es una palabra que proviene de la unión de dos términos de origen griego, demos, que obligan a significar pueblo (en realidad más bien sería un distrito dentro de la ciudad, por las demos de Atenas) y cratos, que se puede traducir como origen del poder (no como algunos dicen por ahí, organización del gobierno, “gobierno del pueblo”, que sería “demarquía” –que por cierto no existe- y así nos va). Kratos, en la mitología griega (en griego Κράτος Krátos, en latín Cratus), era la personificación masculina de la fuerza y del poder. Por convención política, la democracia se asocia al significado de "gobierno del pueblo", cuando en realidad es el poder asociado a la representación de los individuos en una unidad supraindividual, la demos, que daría lugar por acumulación de cuatro demos a la tritria, después la unión de tritrias a la tribu, y por último la unión de tribus a la ciudad. Los griegos no jugaban con estas cosas, porque desconfíaban mucho más que nosotros de los detentadores del poder y se habían organizado para controlar e impedir sus desmanes, cosa que nos han hecho olvidar los políticos. Cuando se observa la carrera para ser presidente en Estados Unidos, asistimos a una representación mucho más adecuada de lo que era obtener la representación política de los ciudadanos en la democracia ateniense.

La democracia –o similar- se fue al carajo en España con las bombas de Atocha y la entrada en el gobierno de un memo solemne, José Luis Rodríguez Zapatero. En España no hay democracia, el pueblo vota –nada más-, pero no decide, quien gobierna es un memo, y quien lidera la oposición, Rajoy, otro, nadie puede ser único autor de tanta enjundia y bodrio, para tamaña obra ("crimen") se necesitan colaboradores necesarios-.


LA MEMARQUÍA ESPAÑOLA

Hubo otros memos importantes en la historia de la política española, y también en la política mundial, pero ninguno tan reconocido como José Luís Rodríguez Zapatero. Con este personaje concluye una forma de entender la política en España –que abre teorema-, sobretodo por los ciudadanos, pero también hay que reconocerle que el inefable cejudo le ha devuelto vida a la ciencia de los comportamientos sociales relacionados con el poder, porque ningún otro político español, ha conseguido ser tan insultado, maldecido, y abominado, en tantos lugares y por tanta gente.

España ha avanzado considerablemente hacia la civilización, porque en otros tiempos, la trayectoria de este individuo no llegaría ni a la picota, tras el juicio popular correspondiente, se le lincharía por misericordia.

Los últimos cinco años de la política española será mejor olvidarlos, por muchas leyes de la memoria histórica que se inventen y en las que se invierta. Los crustáceos del Parlamento Español, que cobran por no ir y por decir que son nuestros representantes políticos legítimos, que viven fastuosamente de no representarnos, porque sólo representan los intereses de los partidos que les acogen, nunca harán nada por cambiar las cosas. No se puede llamar democracia parlamentaria a una cuadra estabulada electoralmente, a una colección de clones que repiten coralmente la voz de su amo. Nada que decir de autonomías y ayuntamientos, donde se replica el modelo, habrá ocasión, pero en resumen, más de lo mismo.

Esa realidad de la inutilidad de los políticos que dicen “defender nuestros intereses” no es reconocida, dentro de su memez, por esos delincuentes ratificados por las urnas, que se representan a sí mismos. Los seguidores del Principio de Peter como fundamento máximo de la acción política, están mostrando, con sus logros, que la realidad siempre supera a la imaginación más pavorosa.

En fin, el líder mundial de la Alianza de las Civilizaciones ha hablado ayer en el Building Museum de Washington, sentado en la “chaise” que le proporcionó el “amigo francés” como pago por haber salido de la guerra de Irak de aquella manera y por defender los intereses económicos franceses contra los interses económicos norteamericanos. Y lo ha hecho, al contrario que los convocados legítimamente, bajo pabellón europeo -como Holanda, que no se ha gastado un florín y ahí estaba-.

¿Y qué ha dicho?. Pues lo esperado, que hay que buscar una solución común y compartida –coño, en España no dice eso a los nacionalistas-, que hay gente que cobra demasiado –supongo que no se referirá a los políticos del PSOE que en estos momentos reciben del Estado miles de millones de euros para hacer lo que bien les parezca- y que en el mundo hay pobres (de los que España aporta un 20 % de su población -cerca de 10 millones de españoles viven con menos del 60 % del salario mínimo-).




LOCALICEN EN LA FOTO A PIERRE NO DOY UNA

Y para decir eso –nada del proteccionismo que había prometido, nada de la subordinación al Estado de las decisiones financieras, nada de la defensa de los intereses de los ciudadanos-, para decir, que está de acuerdo con Bush en lo fundamental, España ha tenido que ser ridiculizada en el mundo gracias a este mequetrefe y su corte de palmeros. Todo para sacarse una foto, -ojo, ¡que foto!-, una foto de la Última Cena inolvidable, antes de que le crucifiquen, porque alguno de sus 644 asesores le habrá dicho –en un derroche de genialidad- que se pusiera en el lugar que se ha puesto: en el centro de la escena, sobre Bush. O tal vez lo haya hecho el bobo solemne dando brío a su complejo de inferioridad. Pero tanto asesorado como de “motu propio” a nadie se le ocurre ubicarse en ese lugar en la foto de la mayor crisis económica de la historia del capitalismo. Primero porque supone un inconsciente “respaldo” a Bush – que sólo es ya presidente en funciones-, segundo, porque todo el mundo sabe que el que más protagonismo busca se sitúa en lugar –fino ha estado Sarkozy de desaparecer en escena-, y tercero, porque tras haber salido de la guerra de Irak, debería guardar las distancias –por coherencia- con quien decidió organizarla.

COMO SI NO PASARA NADA

Pero el problema más grave, no es el de que los asesores de imagen de Zapatero estén a la misma altura de su imbecilidad, no, el mayor problema es que en todo el Gobierno español, siguen pensando que tras el pequeño tropezón sufrido con la no crisis –que ahora va a ser la mayor de todos los países europeos según la OCDE-, las cosas volverán a su cauce, hay que ser ilusos.

A Zapatero nadie le puede perdonar ya las estupideces cometidas, las arbitriaridades, el abuso de poder, la total falta de respeto por los ciudadanos son imperdonables, desde el diálogo con los asesinos de ETA hasta la instauración de los cordones sanitarios y promoción de alianzas, las mentiras que ha dicho, las barbaridades que ha hecho, y el estado en el que ha dejado la convivencia de los españoles es meritorio de solicitud de exilio.

No es un poquito de tensión para animar el cotarro, como en las elecciones, porque los españoles nunca hemos estado tan crispados, ni hemos abominado nunca de otro político como de Zapatero –ni de Franco, que no era político, se oían las cosas que se escuchan de este ciruelo-. Zapatero es la representación de lo que no es, de lo que no puede estar en política, reúne todas los criterios para no ser Presidente de un país normal.

Pues esto que ya saben perfectamente los españoles, él, todavía ni se lo imagina, y piensa que todo el mundo le quiere y aplaude su compromiso con los ciudadanos.

Pues vamos a hacerle un favor, lo que la gente piensa es que Zapatero es ya un cadáver político en corrupción, un ente polítco apestado y contaminante, que cuanto más tiempo permanezca en la presidencia del gobierno peor será para España y los españoles, incluidos los “ezpañoles” de su partido.

En Washington lo único que se ha dicho es que cada palo debe aguantar su vela, y que comienza la carrera de los autos locos, y Pierre no doy una es el piloto de nuestro futuro como país. Patán, deja de reírte, que maldita gracia tiene la cosa.


Biante de Priena

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