desde 2.006 en Internet

Mostrando entradas con la etiqueta PODEMOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PODEMOS. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de abril de 2015

La nueva casta quiere suceder a la vieja casta con sus votos



"Cambiemos algo para que todo siga igual" Príncipe de Salina (El Gatopardo) Tomaso di Lampedusa

Mientras la casta tradicional formada por los partidos de poder que han masacrado la democracia española durante los últimos 40 años: PP, PSOE, IU, PNV, CIU, CC, UPyD, Foro, UPN, ERC, BNG, AMAIUR  se sigue desmoronando al ritmo previsto tras las corrupciones, fraudes e ilegalidades que han cometido y piensan seguir ocultando, como si los responsables de las mismas fueran algunos de sus miembros y no todos sus miembros cómplices, surge una nueva congregación de partidos a los que bien se puede denominar neocasta.

Algunos creyentes, con algunos intereses ocultos, muy prolijos en las redes sociales, entonarán el himno del momento: “hay que darles una oportunidad”,  ¿para qué?, ¿para qué sigan haciendo lo mismo y sustituyan a los anteriores en el trinque, el despilfarro, la memez y el estropicio?

Es asombro prodigioso contemplar como algunos españoles, que hacen de la fe dogma, piensan que por cambiar el discurso, los mensajes, la propaganda, el color de las siglas, las caras y los culos, de los personajes, las cosas de la política pueden cambiar algún día en este país, cuando las estructuras de reclutamiento de los genocidas sociales, enemigos de la libertad y la democracia,  sigue siendo la misma que ha permitido a los anteriores cometer sus delitos, sin cambiar un ápice, ni una mota en su impostura representativa.

Si alguien piensa que Ciudadanos o Podemos van a suponer alguna novedad en la forma de expolio se engañan, en primer lugar porque ni Podemos, ni Ciudadanos podrán gobernar en ningún lugar y juntos no creo que vayan ni a por alfalfa, así que siempre tendrán que ensamblarse con la casta vieja para poder extraer beneficios propios y crear estropicios ajenos. La neocasta sigue el mismo patrón que la paleocasta en el reclutamiento y aprobación de sus representantes políticos, eso sí, con propaganda 2.0 inyectada en vena, gracias a los medios de comunicación que han encontrado un filón en el entretenimiento del personal, mientras este país se sigue yendo a la mierda.

Albert Rivera y Pablo Iglesias son tan déspotas como Mariano Rajoy o Pedro Sánchez, tan burdos como Artur Mas, el octavo hijo de Pujol, o Rosa Díez, la divina progresista. Son políticos y eso lo dice todo de ellos, la única diferencia de los líderes de la neocasta con respecto a los de la paleocasta es que son jóvenes y están mejor formados, al menos saben inglés, pero ambos ocultan su oscuro pasado, con el mismo desparpajo. Pablo Iglesias que es un comunista avalado por regímenes tiranos como Irán o Venezuela, que ha sido formado en la inquina de la izquierda totalitaria, que nunca ha hecho nada para defender a los ciudadanos, sino alzarse sobre ellos para imponer su voluntad de tiranía discreta y sus ideologías trasnochadas.

De Albert Rivera, se podría hacer una enciclopedia sobre su ambición, sus alianzas ocultas con grupos de presión organizados, las numerosas traiciones que ha cometido con sus seguidores, casi tantas como las de Rosa Díez, los cambios de programa, de ideología, de propuestas, pero sobretodo el gran papel que ha jugado para que en Cataluña haya sido posible la fraudulenta representación teatral del secesionismo, creando una oposición menor que ha permitido –junto con la ausencia del PP- el triunfo del nacionalismo independentista.

Albert Rivera es un trepa profesional desde que llegó a la política, es capaz de vender a cualquiera con tal de medrar, ni siquiera Pablo Iglesias, que es un auténtico iluminado, es tan mezquino en sus intereses. ¿Y se creen ustedes de verdad que el triunfo de estos ilustrados majaderos va a cambiar la realidad política de este país?

Lo único que buscan es la cuota de poder necesaria para renovar la paleocasta con la neocasta, cambiar los viejos perros con jóvenes cachorros, que nos sigan devorando la libertad, la democracia, los recursos públicos y la justicia en esta pantomima que se representan y que pagamos todos. 

Que sean felices con lo que les dejen estos petrimetres en su lucha por vivir a su costa. El engaño está servido, procuren consumirlo en las próximas elecciones, no sean ustedes fachas, carcas, o acomplejados, es hora de cambiar el voto, para que permanezca la tiranía y no se les ocurra apagar la televisión que les educa para seguir siendo buenos demócratas en los programas para descerebrados.


Enrique Suárez

jueves, 2 de abril de 2015

Albert Rivera y Pablo Iglesias, sosias de Rinconete y Cortadillo



"Muchos son limpios de manos porque se lavan, no porque no roban" Francisco de Quevedo y Villegas

La actividad política debería ser reconocida profesionalmente en el epígrafe de espectáculos y diversiones. Algunos de los personajes que deambulan por el gran escenario de los telediarios y las tertulias de todo a un euro, son tan entrañables como lo fueron El Lazarillo de Tormes o Rinconete y Cortadillo. Nunca antes las instituciones políticas españolas habían recordado tanto al Patio de Monipodio.

Cierto que el público traga de todo, con cualquier propuesta y a veces hasta sin ninguna, resultan atractivos personajes de la farándula política como Albert Rivera y Pablo Iglesias, los relumbrones del momento. Mientras los medios de comunicación de masas revolucionadas y quebradas, apuesten por los partidos políticos y no por la democracia, seguiremos viendo boutades, chascarrillos y jaculatorias, en lugar de propuestas con un mínimo sentido común. ¿A quién le interesa el sentido común en estos días con lo simpáticas que son las chorradas que vierten los políticos sobre sus huestes y sus hordas?

Nunca seré votante de Podemos, ni de Ciudadanos, tampoco creo que lo vaya a ser de ningún otro partido, me he vuelto apóstata de las mentiras que nos cuentan todos estos feligreses ambiciosos para vivir sin pegar palo al agua el resto de sus días. A mí, personalmente, la mayoría de los políticos siempre me han parecido unos jetas y unos mangantes, y en cada ocasión que me he aproximado para refutarlo he descubierto que pensando mal de ellos me quedé demasiado corto.

Albert Rivera ha dado más bandazos ideológicos que una pluma en un huracán, ha dejado más gente en la cuneta de sus seguidores que ningún otro político de este país, incluyendo a Rosa Díez y Francisco Alvarez Cascos, que no le van a la zaga. Nadie ha tenido tanta cara en la política española desde Godoy para acá. Del PP a un Ciutadans transversal que convirtió en izquierda no nacionalista (española no, catalana sí) para seguir en el poder, para después apuntarse a una operación libertaria con Libertas, un partido que en España se presentó como un partido de izquierdas con Miguel Durán a la cabeza y que en el resto de Europa representaba posiciones más próximas al radicalismo de Le Pen.

Si tuviera que comparar a Albert Rivera con un personaje de la historia, sin duda elegiría a Fouché, el duque de Otranto, aquel genio tenebroso del que nos habló con maestría Stefan Zweig. Talleyrand era una novicia comparado con el personaje.

Pablo Iglesias es el alter ego del momento de Albert Rivera, este el problema que tiene es que no ha tenido un bandazo ideológico en su vida, es leninista y chavista, pero por su forma de mostrarse públicamente un trotskista, aunque parece que de puertas a dentro Stalin y Mao son sus referencias. El único problema de su proyecto es que necesita que el Aurora vuelva a pegar cañonazos en San Petesburgo. Como su mentor, Rodríguez Zapatero, está empeñado en que regresemos al pasado para que la lucha de clases en la que se quedó el marxismo pueda ser posible algún día. Su problema es la realidad, porque convencer a los españoles de que la mejor forma de progresar es retroceder y convertirnos en la Venezuela de Europa y el Irán de Occidente creo que le va a llevar un ratito.

Si tuviera que comparar a Pablo Iglesias con un personaje de la historia, sin duda elegiría a Rasputín, alguien que llegó a la corte de los zares para convencerlos de que lo mejor sería entregarle todo el poder con su verborrea de oráculo, su hipnótica mirada y su desparpajo en condenar al resto del mundo menos a sí mismo, que los dioses del Olimpo y los faraones circulares no admiten juicio de mortales. Es decir, sin ápice de esa autocrítica tan grata a la izquierda de otros tiempos.

Lo que no les contarán a ustedes, es que tanto Ciudadanos como Podemos son dos engendros partidarios que pueden incluirse en la categoría de Catch-All-Party, que vienen a se partidos acaparadores que van cambiando su ideología y principios según demanden las circunstancias, partidos aptos para el consumo de los que tragan la propaganda que emiten sin espíritu crítico alguno, como si fueran magdalenas a mitad de precio. Dudo mucho que los partidos de la casta, es decir los que han detentado el poder hasta ahora como son el PP, el PSOE y los nacionalistas vayan a hacer algo por los españoles que no sea joderles la vida, pero con Ciudadanos y Podemos les puedo asegurar a fecha actual que les joderán la vida con toda seguridad. Así que miren a ver a quien votan, que luego lo acabaremos pagando todos los demás.

Que manía tienen algunos con votar, como si por ello se hiciera una democracia ¿cómo se va a hacer una democracia con partidos políticos que reúnen a lo peor de este país tomando decisiones?. Demócrata es el que vota en una democracia, el que lo hace en un espectáculo demagógico y corrupto como el que se vive en España con cada proceso electoral, donde las corrupciones se enjugan en un baño de urnas y masas, mientras los partidos políticos se redimen comprando votantes y conciencias, pero no en los tribunales independientes del poder político, es más bien gilipollas.

A ver si vamos espabilando en este país; en las recientes elecciones departamentales francesas, han sido menos los que han votado por todos los partidos que los que no han votado por ninguno y en el país vecino ya se están planteando si es legítimo que una minoría obediente a los partidos decida por una mayoría que está harta de los partidos y ya no acude a las urnas para crear más filibusteros con sueldo de ministro.

Enrique Suárez

jueves, 26 de marzo de 2015

Ciudadanos por el Progreso





Tal vez ningún blog de este país pueda hacer el relato de lo acontecido con los partidos de la izquierda no nacionalista heredera de los renegados del PSOE andaluz-catalán-vasco, como este humilde dazibao de la denuncia que están ustedes leyendo, con la excepción de la maestría de aquella zanahoria que representaba a Ciudadano Ubú (el lado oscuro de Ciudadanos) y la gallardía de aquella berenjena que representaba a Eli Jo (la memoria olvidada de UPyD), ambos buenos amigos de esta casa común de la denuncia de la casta y de los aspirantes a sustituirla . Quienes han tenido la paciencia de ser seguidores de Ciudadanos en la Red durante los últimos nueve años, lo pueden atestiguar.

Ciudadanos, a pesar de lo que puedan relatarles las huestes de Albert Rivera no es más que un partido no nacionalista español (no así, catalán), creado para ocupar y detentar la reacción de los españoles avasallados en Cataluña, posiblemente una creación del nacionalismo y el socialismo catalanes para ahormar el rival necesario que hiciera fracasar cualquier intento de resistencia de la libertad en Cataluña. Quizás mucha gente no sepa que para que Albert Rivera pudiera triunfar en el Congreso de las Hespérides, a última hora cambió su ideario, por mor del primo de Narcis Serra, factotum castil de la cosa nostra catalana, convirtiendo al partido naranja en una formación que estatutariamente es de izquierda no nacionalista.

UPyD, en realidad es una escisión del PSOE, a la que la idea de España le importa una higa (como dijo Fernando Savater), pilotado por una socialista redentorista que no soportando en su vanidad el triunfo de Rodríguez Zapatero en aquel congreso socialista que lo ascendió a los altares de la Secretaría General, se reunió con otros socialistas para crear en la extinción de Basta Ya -se habían quedado sin dinero, y en Ciudadanos en la Red hicimos una campaña para ayudarles-  (y las postrimerías de ETA), un confortable lugar en el que pudieran residir algunos de sus líderes (el triunvirato Díez Gorriarán Fabo) hasta la jubilación, en un engendro federalista de intensidad media. En Ciudadanos en la Red, entrevistamos por primera vez  al primer y único adversario que ha tenido Rosa Díez para dirigir el partido magenta, Valia Merino, al que, siguiendo la tradición estalinista  se le expedientó posteriormente. De las purgas de UPyD y el califato de Rosa Díez se puede hablar en todas las comunidades autónomas de este país, con voz propia.

En realidad, ambas formaciones políticas no son otra cosa que escisiones del PSOE, no nacionalismos a los que les resquema la idea de España,  a las que se han ido agregando trepas provenientes de todos los partidos, formadas por aquellos que no aceptaron la deriva nacionalista que este partido había adoptado en Cataluña y Galicia, la vía comprensiva con el terrorismo de ETA en el País Vasco y la enjundia de un PSOE trilero que lo mismo defiende lo español cuando le conviene en Andalucía, que el Estatut de Cataluña, cuando le conviene, en la nación de Jordi Pujol.

Tras las elecciones andaluzas se ha visto que no hay maná para todos y todas, demasiada colusión de liderazgos en la izquierda no nacionalista (las marcas blancas de Ciudadanos y UPyD)  y la marca oficial del PSOE andaluz, sabiamente gestionado electoralmente desde la corrupción y el caciquismo, así que la crisis de UPyD, en realidad es una operación triunfo para que Ciudadanos no se quede con  todo el pastel que pensaban heredar los seguidores  de Rosa Díez. Es una cuestión de emergencia nacional, salvar la poltrona, las fundaciones y los sueldos, con lo que ha costado despejar UPyD de críticos auténticos. Por cierto no se preocupen ustedes por la investidura de Susana Díaz, entre el PSOE andaluz y Ciudadanos hay una convergencia de intereses y propósitos, ambos defienden prácticamente lo mismo, aunque en Ciudadanos procurarán no manifestarse al respecto.

A poco que Mariano Rajoy se duerma en los laureles, como es su costumbre, mientras repite lo de nosotros ya estamos en el futuro, se le van a quedar con la gaviota los aspirantes, a la que tunearán adecuadamente, con un rojo desvaído en cabeza y tronco con visos azul cielo iridiscentes, un ala derecha naranja y un ala izquierda magenta;  pero tampoco pasará nada, porque a la sombra que deambula por La Moncloa, también le importa una higa España, y siempre se podrá llegar a un acuerdo con las civilizadas huestes socialistas de este país –ante el peligro inminente del comunismo de Pablo Iglesias- para hacer algún apaño y quedarse con las patitas para poder rascar algo del erario público, en la grossen koalitionen que se avecina.

¿Quién no apoyaría un partido que reuniera el talante de Zapatero con Carme Chacón como candidata con la magnífica gestión económica del PP de Mariano Rajoy, que ha logrado que la renta per cápita de los españoles haya descendido un 20 % desde que gobernó Aznar, creando un millón de parados más que sus predecesores y subiendo los impuestos hasta la rapiña para ocultar los pufos de las Cajas de Ahorros, la Gürtell y los EREs?

Se ha visto en Andalucía que los españoles quieren continuidad, porque cualquier opción desconocida puede ser aún peor, y si quieren novedades que nadie se preocupe, ahí tenemos a UPyD y Ciudadanos, para engañar a los que no hayan sido engañados por el PSOE y el PP.

Pablo Iglesias, en cierta ocasión te dije que no sabías, con todas tus teorías de patio escuela y tu ideología estalinista-trotskista-bolivariana, a quien te ibas a enfrentar en el futuro: sencillamente a los que han arruinado este país y deben seguir ocupando el poder para que nadie se dé cuenta de sus delitos y crímenes (la casta). También te dije que si al menos se lograse meter en la cárcel a Zapatero (pero vas tú y lo apoyas y felicitas), sería mucho más fácil continuar con Rajoy, Pujol y todos los demás, pero como eres un pelín impertinente y un pelón adanista, ni te has enterado de que Podemos no llega a las elecciones generales de fin de año y menos con la memez de imponer un Comité Central para impedir la democracia incipiente en los círculos. 

Y ten cuidado con Albert Rivera, que es tan trepa como tú y con intenciones igual de oscuras, sólo que en su caso, posiblemente, se alquile a los lobbys que más pujen y en lo que conozco su trayectoria política, si tuviera ocasión de vender España al Califato de Levante, que nadie dude que lo pensaría y negociaría con  los talibanes, al igual que lo hizo con Libertas, una opción libertaria siendo de centro izquierda, con los restos del PSOE implantados en Ciudadanos; siempre salvaguardando la  excepción de Cataluña (no saben los andaluces a que intereses han votaodo), y va a por ti, monín, al cuerpo a cuerpo, con sus retóricas y erísticas; porque cuanto más se enfrente contigo más votos obtendrá, liderando un nuevo partido,  Ciudadanos por el Progreso, o como algunos tertulianos del adoctrinamiento de la izquierda (la banda de los escolares, Prisa, los digitales) y ls derecha (Libertad Digital, El Mundo) han comenzado a denominar , "la derecha civilizada" (que en realidad es una izquierda disfrazada de derecha, en la que no existen liberales porque se largaron todos y no vuelven a pasear con esta patulea ni con una jartá de grifa), que resultará de la fusión de la formación naranja y la magenta

Cuando concluya la escenificación que se está representando, y esa Gloria Swanson de la política española que es Rosa Díez se abrace con Albert Rivera, el Cary Grant  de los tiempos, en una inolvidable join venture política, por algún Sunset Boulevard, este país podrá respirar tranquilo, la sucesión estará asegurada en el cambio generacional, de casta vieja a casta nueva.

Si es que va a tener razón Juan Carlos Monedero, en aquello de que todo en la política española es una representación cinematográfica, una suerte de simulacro, en mi criterio; por supuesto, también la suya y la tuya, Pablo Iglesias. Que bien montada teneis lo de la farsa democrática. Que haya salud.


Enrique Suárez

miércoles, 25 de febrero de 2015

Fanáticos, partidarios y demócratas

El espectáculo político que nos brindan esos actores secundarios que se han hecho con el protagonismo histórico de los tiempos actuales, a fuerza de subvencionar los medios de comunicación, hacer burradas con el dinero público y contar barbaridades cada vez que pillan micrófono, ha convertido la política de este país en una auténtica vergüenza, en la que se pueden distinguir tres grupos de ciudadanos. Evidentemente, esto es una aproximación o tendencia, como se dice ahora

Fanáticos: un 10 %, a la izquierda y la derecha, también en los nacionalismos, feminismos, animalismos, altermundismos, posibilismos, totalitarios, yijadismos y burrismos de todos los tipos y categorías. Todos ellos dispuestos a obligarnos a creer que no hay más verdad que la suya, y dispuestos a degollarnos verbalmente a la vuelta de cualquier esquina. ¡Qué pena de gente!, con lo bien que estarían yéndose todos ellos a la mierda

Partidarios: un 25 %, que junto con los anteriores forma el cuerpo electoral que acude a las urnas a votar por cualquiera que salga bonito en la tele y les prometa vivir sin pegar palo al agua. No es que vendan su voto al mejor postor, es que como no les prometan algo para poder corromperse como sus representantes no dan un paso. Aquí tenemos desde servidores públicos, hasta familiares, amigos y pelotas de los de la casta y los de la anticasta, aventureros y cochambre,  junto a un buen porcentaje de panolis que piensan que cambiar un perro por otro va a evitar la mordedura en la próxima legislatura. Ser partidario en este país, en estos momentos, poco o nada tiene que ver con los intereses generales de la democracia, sino precisamente con su aniquilación.

Demócratas: por último están los demócratas, que afortunadamente son mayoría en este país. En las últimas europeas un 58 % no votaron por ninguno de los anteriores, aunque su opinión está absolutamente censurada en televisión y otros medios de comunicación. Los no representados es la mayoría política de este país, vetada absolutamente por los dos anteriores, fanáticos y partidarios. Los fanáticos yendo a por todo aquel que los señala y los partidarios negando que otra opción que la que defienden pueda arreglar el mundo y por supuesto, sus vidas; los partidarios siempre creando enemigos con mentiras de que las opciones contrarias son lo peor de lo peor, como buenos parásitos, como si eso llegara a decir algo en favor de las suyas y no al contrario. Hay demócratas que no sólo no se consideran no representados, sino que han terminado apostatando de esta miseria en que han convertido la política los dos primeros grupos y están dispuestos a llegar a los tribunales, que amparan al poder en su mayoría, para exigir una restitución de sus derechos y libertades.

Menos mal que lo que se vota, no es lo que se dice en España; sería bueno que por una vez la gente votara para echar a toda esta calaña de impresentables y crápulas que pretenden volver a hacerse con el poder, los de hala seguimos y los de hala podemos, indistintamente, para perpetuar este régimen de impostura y usurpación. Todavía estamos a tiempo.

Enrique Suárez



domingo, 25 de enero de 2015

Programa de Syriza con el que triunfó en las elecciones generales griegas de 2015


Programa de SYRIZA 

1. Realizar una auditoría sobre la deuda pública. Renegociar su devolución y suspender los pagos hasta que se haya recuperado la economía y vuelva el crecimiento y el empleo.
2. Exigir a la UE un cambio en el papel del BCE para que financie directamente a los Estados y a los programas de inversión pública.
3. Subir el impuesto de la renta al 75% para todos los ingresos por encima del medio millón de euros anuales.
4. Cambiar la ley electoral para que la representación parlamentaria sea verdaderamente proporcional. 5. Subir el impuesto de sociedades para las grandes empresas al menos hasta la media europea.
6. Adoptar un impuesto a las transacciones financieras y también un impuesto especial para los productos de lujo.
7. Prohibir los derivados financieros especulativos, como los swaps y los CDS.
8. Abolir los privilegios fiscales de los que disfruta la iglesia y los armadores de barcos.
9. Combatir el secreto bancario y la evasión de capitales al extranjero.
10. Rebajar drásticamente el gasto militar.
11. Subir el salario mínimo hasta su nivel previo a las recortes (751 euros brutos mensuales).
12. Utilizar los edificios del Gobierno, la banca y la iglesia para alojar a las personas sin hogar.
13. Poner en marcha comedores en los colegios públicos para ofrecer desayuno y almuerzo gratuito a los niños.
14. Ofrecer sanidad pública gratuita para las personas desempleadas, sin hogar o sin ingresos suficientes.
15. Ayudas de hasta el 30% de sus ingresos para las familias que no pueden afrontar sus hipotecas. 16. Subir las prestaciones de desempleo para los parados. Aumentar la protección social para las familias monoparentales, los ancianos, los discapacitados y los hogares sin ingresos.
17. Rebajas fiscales para los productos de primera necesidad.
18. Nacionalización de los bancos.
19. Nacionalizar las antiguas empresas públicas de sectores estratégicos para el crecimiento del país (ferrocarriles, aeropuertos, correos, agua…). 
20. Apostar por las energías renovables y por la protección del medio ambiente.
21. Igualdad salarial para hombres y mujeres.
22. Limitar el encadenamiento de contratos temporales y apostar por los contratos indefinidos.
23. Ampliar la protección laboral y salarial de los trabajadores a tiempo parcial.
24. Recuperar los convenios colectivos.
25. Aumentar las inspecciones de trabajo y los requisitos laborales para empresas que accedan a concursos públicos.
26. Reformar la constitución para garantizar la separación iglesia-Estado y la protección del derecho a la educación, la salud y la protección del medio ambiente.
27. Someter a referéndum vinculante los tratados europeos y otros acuerdos de importancia.
28. Abolición de todos los privilegios de los parlamentaarios. Eliminar la especial protección legal de los ministros y permitir a los tribunales ordinarios procesar a los miembros del gobierno.
29. Desmilitarizar la guardia costera y disolver las fuerzas especiales antidisturbios. Prohibir la presencia de policías encubiertos o con armas de fuego en las manifestaciones y mítines. Cambiar los planes de estudio de los policías para poner énfasis en los temas sociales, como la inmigración, las drogas o la exclusión social.
30. Garantizar los derechos humanos en los centros de detención de inmigrantes.
31. Facilitar a los inmigrantes la reagrupación familiar. Permitir que los inmigrantes, incluso los indocumentados, tengan acceso pleno a la sanidad y la educación.
32. Despenalizar el consumo de drogas, combatiendo solo el tráfico. Aumentar los fondos para los centros de desintoxicación.
33. Regular el derecho a la objeción de conciencia en el servicio militar.
34. Aumentar los fondos para la sanidad pública hasta los niveles del resto de la UE (la media europea es del 6% del PIB y Grecia gasta el 3%).
35. Eliminar el copago en los servicios sanitarios.
36. Nacionalizar los hospitales privatizados. Eliminar toda participación privada en el sistema público de salud.
37. Retirada de las tropas griegas de Afganistán y los balcanes: ningún soldado fuera de las fronteras de Grecia.
38. Romper los acuerdos de cooperación militar con Israel. Apoyar la creación de un estado Palestino dentro de las fronteras de 1967.
39. Negociar un acuerdo estable con Turquía.
40. Cerrar todas las bases extranjeras en Grecia y salir de la OTAN.

lunes, 19 de enero de 2015

Las falsas banderas


Cada vez que ocurre una barbaridad en este mundo alguien tira rápidamente de falsas banderas, ha ocurrido con el último atentado cometido en París contra la revista satírica Charlie Hebdo. ¿Pero qué son las falsas banderas?

En realidad tal cosa es una forma de denominar que cuando ocurre algo  que pone en peligro la seguridad, la libertad, la democracia, siempre es culpa de los mismos, los habituales criminales de todas las cosas que ocurren en este planeta son: 1) el capitalismo, esos malditos “neoliberales” que siempre están masacrando a la pobre gente 2) los Estados Unidos, habitualmente la CIA, 3), los israelitas, habitualmente el Mossad, 4) cualquier gobierno de derechas, la casta o vete tú a saber.

Las falsas banderas, extrañamente nunca están protagonizadas por agrupaciones políticas de izquierda, rusos o chinos, países islámicos, o países de América Latina, incluyendo Cuba. Las conspiraciones siempre son de los otros, de los contrarios, a los que las enarbolan.

Sin embargo, es curioso que precisamente, la inmensa mayoría de los que hablan de las falsas banderas sean de izquierdas, habitualmente radicales y extremistas. Se suelen representar en nuestro país en una bandera, la republicana que es falsa, puesto que vivimos en una monarquía, y en un himno, el de Riego, que no les corresponde, porque Riego era un liberal y no un republicano. Los nacionalistas les suelen colocar estrellitas a las banderas de sus comunidades, es decir, también son falsas. Así tenemos que los que hablan de falsas banderas, son precisamente, los que defienden banderas falsas, cruel paradoja. 

En realidad, creo que las falsas banderas son una herramienta de agitación y propaganda enarbolada por los que se quieren aliar con los enemigos de Occidente, el capitalismo, los Estados Unidos, Israel y el sistema de libertades en el que vivimos en Europa, habitualmente pertenecientes a formaciones políticas de izquierda o nacionalistas radicales, que tienen como objetivo destruir las banderas auténticas para imponer las suyas, aunque sea en connivencia con aquellos que agreden a nuestra democracia, la libertad de expresión y el Estado de Derecho.

Podemos, por ejemplo, es una formación política de falsa bandera que ha estado patrocinada por Irán, Venezuela y Cuba, donde sus líderes han apoyado a las castas de las dictaduras que gobiernan estos países, que ha apoyado a los seguidores de ETA, a los nacionalistas radicales catalanes que buscan su escisión de España y que son capaces de apoyar cualquier causa que pueda oponerse al imperio de su retórica caduca que oculta el comunismo que contiene con oropeles circulares, mientras que el Comité Central dirigido por Pablo Iglesias, va cercenando cualquier brote de libertad entre sus seguidores, eso sí, sin que se note mucho que pronto hay elecciones y parece que la propaganda funciona mejor que nunca.

¿Acaso Podemos no es un partido comunista radical que enarbola la democracia como falsa bandera? ¿Es el comunismo democrático? ¿Dónde y cuándo lo ha sido tras alcanzar el poder? Creo que va siendo hora de reflexionar sobre las tonterías que ocurren.


Enrique Suárez

domingo, 11 de enero de 2015

Amenazas a la libertad de expresión y la democracia





Millón y medio de europeos se han reunido hoy en París para protestar contra los crímenes cometidos por terroristas islámicos en la capital francesa, contra doce periodistas, cinco judíos (uno era periodista) y dos policías. Además, hay varios heridos de pronóstico diverso. Los países occidentales se han levantado para defender la libertad de expresión ante la acción de estos seguidores del Estado Islámico o Al Qaeda.

Parece que todo comenzó cuando los periodistas de Charlie Hebdó decidieron publicar viñetas con la efigie de Mahoma, algo inaceptable para un musulmán y digno de fatwa por parte de los más radicales. Ese es el origen que se atribuye al atentado, pero en realidad también puede tener relación con los bombardeos contra las fuerzas del califato islámico en Siria, o la ocupación de países como Afganistán o Irak por fuerzas occidentales.

En Occidente ha habido opiniones para todos los gustos en cuanto a la reacción que se merecía esta ofensa a los valores occidentales, reunidos en la libertad de expresión de unos periodistas a publicar lo que bien les venga en gana, mientras que los musulmanes más radicales, según los valores que defienden, consideran que esto es inadmisible y una afrenta tan enorme a su fe que merece la ejecución. Valores contra valores no es la cuestión a dirimir, sino más bien el derecho a decidir que algunos se atribuyen a eliminar a otros que no piensan como ellos

La cuestión no viene de ahora, esta acción contra la libertad comenzó públicamente –antes se hacía de forma velada- cuando los seguidores del ISIS comenzaron a filmar como degollaban a periodistas y otros ciudadanos occidentales, y hacerlo público en las televisiones. En aquella ocasión no había ofensas a Alá, simplemente que los sacrificados estaban allí y fueron ejecutados para mostrar a Occidente de lo que es capaz un talibán con una faca cuando tiene un ciudadano occidental arrodillado y maniatado ante una cámara, para escarmentar en los cuellos de las víctimas a todos los occidentales que se atrevan a cuestionar la fe musulmana.

Hace dos años escribí un artículo defendiendo el derecho a la libertad de expresión de los periodistas de Charlie Hebdó,  al mismo tiempo, que acusaba a Ban Ki-Mon, Secretario General de la ONU de no cumplir con la defensa y proclamación de la Carta de los Derechos Humanos de la organización que dirige, y cuestionando su invitación a la autocensura y a no abusar de la libertad de expresión.

En realidad estamos hablando de categorías diferentes, no es lo mismo mofarse de una creencia, que acabar con la vida de quien lo hace. Occidente viene superando desde hace siglos el axioma clásico de que las doctrinas están por encima de las vidas humanas. Nos costó muchos siglos lograrlo, para retroceder ahora, porque otros ciudadanos de este mundo prefieran vivir en cotas de civilización más propias del siglo XVI, que del siglo XXI.

En Occidente, sin embargo, al contrario de lo que parece que ocurre en los países musulmanes donde nadie se enfrenta a los matones extremistas y radicales, tenemos una legión de parásitos de la democracia, afincados en el totalitarismo, tanto por la izquierda como por la derecha, como por opciones nacionalistas, altermundistas, o ecologistas que comparten con los talibanes musulmanes que el progreso consiste en retroceder, eliminar el capitalismo, acabar con el Estado, romper con el Estado de Derecho, crear una justicia popular e imponer sus consignas y morales a todo bicho viviente. Lo más alarmante, es que estos enemigos de otra libertad de expresión que no sea la suya hoy se sientan en parlamentos y representan a numerosos ciudadanos.

Todas estas opciones políticas que nos invitan a abrazar el tercermundismo y abjurar de la libertad de expresión para aceptar como únicas verdades las que ellos nos ofrecen, no son menos talibanes que los del Estado Islámico o Al Qaeda, porque estarían dispuestos a exterminar cualquier opción que no fuera la suya con tal de alcanzar el poder e imponer a los que no piensen como ellos su sacrosanta voluntad, es decir, su creencia y su forma particular de ver las cosas, en este grupo tenemos desde opciones como Podemos o Syriza, hasta otras como ERC o Bildu.

Por otra parte, tenemos en España unos representantes políticos que han abusado de su poder durante los cuarenta años que lo han detentado en nombre de la democracia y a su pesar, auténticas tiranías partidarias y electorales, intransigentes, excluyentes y aberrantes, que han convertido el caciquismo, el nepotismo, el expolio de los recursos generales en interés particular, la falta de respeto a la democracia en su hábito y han colonizado las administraciones públicas con una casta indecente de empleados públicos a su servicio, formados por familiares, amigos,  vecinos y gente de sus respectivas sectas.

En este grupo de privilegiados, al que se ha bautizado hace años como Casta, se encuentran todos los que han vivido a costa del poder y la representación pública en la democracia española, unas veces gobernando y otras en la oposición, desde el PP al PSOE, desde CIU al PNV, con IU, C´s, UPyD y otros partidos, para hacer de comparsa, cobrando lo mismo. Su forma de tratar a los ciudadanos como idiotas, estableciendo un sufragio censitario encubierto en el que sólo pueden ser representantes públicos aquellos que imponen las cúpulas de los partidos para que la gente decida entre los que otros han elegido, también es una invitación al tercermundismo, a la farsa democrática y a la más deleznable de las imposturas. Con esta gente no se puede avanzar, porque siempre nos mantendrán en el espacio demagógico que les conviene a ellos, en la libertad de expresión que nos concedan, en el mundo que les benericie, apoyados por los medios de comunicación que patrocinan y por la justicia que organizan a su servicio, que junto con los dos millones de colocados en administraciones públicas y empresas públicas, forman una singular casta de poder, que trata a los ciudadanos como si fuéramos auténticos parias.

Los españoles nos enfrentaremos en las próximas convocatorias electorales a toda esta gente empeñada en mantenernos en la oscuridad democrática y llevarnos al tercermundismo, por la vía rápida de los primeros, o por la sutil de los segundos. La pregunta que cabe hacerse es quien está atentando contra la libertad de expresión realmente en los países occidentales, y en particular en España, ¿unos talibanes que amenazan a todos por no compartir sus creencias y asesinan a algunos para hacerse notar, u otros talibanes, que amenazan a todos por no compartir las suyas, intoxicándonos sin cesar y expoliándonos sin interrupción, tanto desde el gobierno, como desde la calle, como desde los medios, como desde las redes sociales? 

Decía mi admirado Tom Paine, que: La mayor amenaza a nuestra democracia no viene de aquellos que abiertamente se oponen a nosotros, sino de aquellos que lo hacen en silencio junto a nosotros”, y estoy de acuerdo con él, la democracia no está más amenazada por los que un día asesinan a unos periodistas para demostrar su capacidad de atentar contra ella, sino por  aquellos que utilizan las instituciones públicas, los medios de comunicación y todos los recursos que pagamos los ciudadanos, para imponernos su extorsión democrática, su impunidad inadmisible y su abuso de poder. 

Los talibanes del Islam atentan un día contra nuestra libertad de expresión, en realidad, fortalecen nuestra democracia tras su agresión, porque todos nos unimos contra la barbaria; mientras que los que nos representan o aspiran a hacerlo, conculcando nuestros derechos y libertades para imponernos su creencia falsa de que el sistema en el que vivimos es una democracia, lo hacen todos los días, sin interrupción y además nos dividen para que no podamos enfrentarnos a todos ellos.

Si realmente ésto fuera una democracia,  ellos no podrían seguir en la representación pública, ni en el poder, después de lo que han hecho. Cuando las cosas son un simulacro, termina pagándolo siempre el más débil, con los talibanes islámicos, los ciudadanos que deciden expresarse libremente; con los talibanes hispánicos, todos los españoles, menos ellos, los que utilizan el poder para abusar de los demás.



Enrique Suárez

lunes, 22 de diciembre de 2014

Entre Pablo Iglesias y el pequeño Nicolás


Cada día más sorprendido con los discursos del líder de Podemos. A cualquiera que se le hiciera mesías por la gracia de la tele le daría vergüenza, a él no se la da, al contrario, porque él vive feliz en su estado protagonista de actor frustrado, mientras sus cuentas siguen creciendo, a razón de 7900 euros al mes más colaboraciones mediáticas. Ni el pequeño Nicolás ha ganado tanto dinero en su vida, con los esfuerzos que tuvo que realizar para alcanzar reconocimiento, mientras que a otros les han dado el camino trillado desde arriba. A mí me gusta la gente que se esfuerza y lucha por lo que quiere, no la que se aprovecha de los demás, enalteciendo sus instintos de odio y venganza. 

Sin duda alguna, hay una distinción moral entre el pícaro que vive a costa de embaucar al poder y el pícaro que vive a costa de embaucar al pueblo. Luis Candelas robaba a los ricos para compartir con los pobres su miseria, pero Pablo Iglesias extorsiona conciencias, al igual que un Bárcenas, un Pujol, o un andaluz de los EREs trincaba euros a todos los españoles, para adular a su ego narcisista.

Pero aún me sorprende más, que este personaje tenga tantos seguidores, en la apología de cuento infantil que se ha montado con sus amiguetes, todo en un simulacro escenificado con precisión y dramatismo preestablecidos. El rol a desempeñar es una mixtificación entre Peter Pan en El país de Nunca Jamás y El Flautista de Hamelín, o entre Pepito Grillo y Robin Hood, da exactamente igual. Si Bruno Bettelheim viviera, seguro que exponía sus hazañas en algún capítulo del Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas.

Personalmente, este profeta de los pobres de espíritu, los esquilmados sociales y los desesperados, a mí me parece un farsante, incluso de mayor entidad esperpéntica que Zapatero o Rajoy. Y desde reflexiones más profundas el contrapunto necesario, no sé si voluntario o no, para que la casta no deje de triunfar en las elecciones próximas y sucesivas,  consolidando su desaguisado como derecho de pernada, de forma inmune e impune. ¿Acaso Pablo Iglesias o sus compañeros de Podemos han hecho algún acto efectivo para derrocar a la casta en su singular historia?. Todavía está por verse una sola idea con este propósito en toda la perorata que nos conceden.

Hasta ahora no le escuchado nada con sentido común al chico de la coleta, considerando las circunstancias en las que vivimos los españoles del siglo XXI, tiene tantas posibilidades de triunfar como Rajoy de hacerse inteligente o Zapatero reconocer sus pecados. Con 10 millones de pensionistas que no arriesgarán sus pensiones, 16,5 millones de trabajadores que no arriesgarán su trabajo y más de 20 millones de propietarios que no arriesgarán su vivienda por las promesas que les haga un friki mediático que ofrece como única solución el regreso al tercermundismo. O mucho me equivoco, que no lo creo, o Pablo Iglesias será el gran triunfador de las encuestas y el gran derrotado en las elecciones por haber puesto el dintel de sus anhelos delirantes más elevado que la altura que puede saltar.

El mayor problema que tiene Pablo Iglesias es ser politólogo, porque él no puede aducir inocencia cuando no ha explicado a los ciudadanos de este país que la política y el poder no correlacionan exactamente, porque nunca lo han hecho, y que todo el cuento de que sí lo hacen, es una estrategia del poder para mantener a los ciudadanos bajo su tiranía.  

El líder de Podemos no desconoce que no puede hacer nada de lo que propone demagógicamente, porque lo que le puede servir para ganar las elecciones engañando a la gente, no puede transferirse al poder y las leyes, ni las españolas, ni las europeas, se lo permitirían salvo que todos los demás no se presentaran a las elecciones. Parece que nadie se da cuenta que en la mejor de las circunstancias Pablo Iglesias con un modelo de ruptura, se enfrentaría con cien diputados a doscientos cincuenta diputados que forman parte de la casta, que tienen mucho que ocultar y no han estado dispuestos durante los últimos cuarenta años a cambiar las cosas. Aunque para satisfacer a los forofos de Podemos con echarles la culpa al día siguiente por no haber trabajado lo suficiente para lograr una mayoría absoluta, todo estaría resuelto, y aquí pan y después gloria. Lo de hay que darles una oportunidad tiene los días contados

Pablo Iglesias, lo siento por ti, pero a mí no me engañas, entre otras cosas porque mientras tu estabas defendiendo a la casta venezolana y beneficiándote de la casta iraní, es decir, a costa de las tiranías que soportan venezolanos y persas, algunos estábamos enfrentándonos a título personal a la casta, incluso llevándonos a los tribunales por hacerlo, siguiendo la estela de los liberales españoles a lo largo de la historia de este país, desde Argüelles que logró nuestra soberanía, hasta Riego que la consolidó dejándose la vida en el empeño, desde Ortega y Gasset que se enfrentó al franquismo y al populismo de las izquierdas radicales, hasta Melquiades Álvarez que fue asesinado por defender la democracia, desde Salustiano de Olózaga que inventó el progresismo hasta Adolfo Suárez que hizo que este pueblo saliera de una dictadura sin sangre. Hay mucho cuentista en este país que se ha encargado de vivir a costa de lo que hicieron a los demás y me parece que tu eres uno más de ellos.

Pablo Iglesias eres un farsante, te lo digo sin acritud, porque tú no hablaste en tu vida de la casta hasta el año 2013, aprovechando el oportunismo que te caracteriza, ligaste el 15-M con el movimiento 5 estrellas de Beppe Grillo y la ocasión propicia de desmadre y abuso de poder que se vivía en este país, porque además hiciste tu tesis doctoral para averiguar cómo se manipula a la gente, exactamente igual que tu compañero Monedero, vuestro plan viene de lejos y gracias a la tele que te concedió todo (¿por qué te lo concedió a ti precisamente?), lograste embaucar a poco más de un millón de españoles, mientras otros muchos seguimos en la trinchera cotidiana defendiendo la libertad contra la casta desde hace años, tú ya tienes un futuro magnífico en la política para el resto de tu vida, el bendecido por los medios, el mahdi, el mesías no es otro en la realidad que un nuevo Príncipe de Salina de El Gatopardo, aquel que dijo: cambiemos algo para que todo siga igual. El contrapunto necesario para que la casta se perpetúe diciendo que va en contra del capitalismo y el sistema, para vivir del sistema, el capitalismo, con la bendición de la casta el resto de sus días, sin cambiar nada. Que tu miseria te acompañe, porque tus hechos te delatan.

Definitivamente me quedo con el pequeño Nicolás, que es nuestro Snowden-Assange en versión carpetovetónica, al menos él no ha negado que quería ser casta y ha puesto en ridículo a los payasos que ocupan las instituciones que se distribuyen el poder político y económico, pero no ha querido vivir a costa de engañar al pueblo como tú, él trató de engañar a la casta como buen pícaro, tú, sin embargo, te has hecho casta, aforado y eurodiputado y no es lo mismo. 

El pequeño Nicolás sigue siendo de los nuestros, de los de abajo, Pablo Iglesias ya no lo es. Porque a falta de más pruebas, el pequeño Nicolás es considerado como un delincuente por la casta y Pablo Iglesias, sin embargo, es recibido por ella con todos los canales mediáticos abiertos. Y es que el viejo adagio latino deja muy claras las intenciones de los que se benefician, en este caso de los favores de la casta: cui prodes scelus, is fecit . Mientras al pequeño Nicolás le pueden meter en la cárcel por no ser uno de los suyos y haber aparentado serlo, a ti, los de arriba no dejan de concederte bendiciones, maldiciones y jaculatorias. 

¿De cuántas cosas no nos estamos enterando, no estamos reclamando y pasarán desapercibidas mientras miramos la coleta que nos señala el dedo del poder?. Has sido providencial, Pablo Iglesias, para que nada pueda cambiar en este país, no me extraña que los de la casta te lo agradezcan dejándote decir chorradas todos los días en los medios de comunicación que controlan desde el poder que les hemos concedido.


Enrique Suárez

domingo, 21 de diciembre de 2014

El deceso moral de la democracia española



No he de callar por más que con el dedo, 
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
Hoy, sin miedo que, libre, escandalice,
puede hablar el ingenio, asegurado
de que mayor poder le atemorice.
En otros siglos pudo ser pecado
severo estudio y la verdad desnuda,
y romper el silencio el bien hablado.

Francisco de Quevedo y Villegas

Si la corrupción, la impunidad, el fraude, el abuso de poder de los poderosos y la única alternativa para derrocarlos es Podemos –patulea de oclócratas totalitarios comunistas y consumistas, que nunca concibieron en su cabeza la democracia- son los síntomas de la enfermedad que sufre la democracia española, el diagnóstico del síndrome que padece nuestro sistema representativo no es otro que la inmoralidad. Nuestra democracia, mala o buena, se muere de inmoralidad y algunos esperan como buitres y carroñeros el festín definitivo que van a concederse con el cadáver de nuestras instituciones, escasos recursos y muchas deudas.

En otras ocasiones de la historia acontecieron episodios similares, España siempre ha sido tierra de grandes ideas salvadoras de la humanidad que han servido para que los depredadores se afinquen en la nutrición y el parasitismo. Felipe II fue más papista que el Papa y Zapatero más islamista que Mahoma, concediendo a los musulmanes carta de naturaleza civilizada con su Alianza de Civilizaciones, por el medio tenemos a otros notables expoliadores, desde Fernando VII o Godoy, hasta Largo Caballero o Primo de Rivera. Los nacionalistas nacieron expoliando y morirán expoliando, es su condición natural.

Pablo Iglesias, el joven, es un farsante, de la misma magnitud que Rajoy o Zapatero, un funcionario de la política que lleva camino de convertirse en el nuevo Llamazares del comunismo, treinta años colgado del guindo sin dar grana. Con este elenco no hay obra que representar, todo es una farsa, un fiasco, una filfa, un simulacro. Una obra degradante y decadente a la que los españoles asistimos atrapados el patio de butacas en que todos estos mangantes han convertido nuestra vida. Caverna de Platón del siglo XXI, donde las redes sociales sustituyen a la realidad, sin otro guión,  que el del despojo y la extorsión de un pueblo

Todo es mentira, todo una farsa, todo una cruel desventura, porque una vez más, unos y otros, en nombre de la democracia y a su pesar, se tratan de adueñar del poder al birle y descuido, como auténticos trileros que son, infundiendo el miedo al otro como auténticos fascistas, para elegir el amo menos malo entre todos, y eso no es democracia, es behetría para vasallos y no isocracia para ciudadanos libres.

Pues dicho lo anterior, queda claro que el sistema democrático está deslegitimado de iure y de facto y toda esta farándula de impresentables tiene como único objetivo pasar página deprisa creando un conflicto inexistente entre los que dicen que mejor van a defendernos de los contrarios, cuando de lo que realmente se trata y de lo que debieran hablar los demócratas no es de la elección del próximo verdugo, sino de los medios para erradicar la pena de muerte y la muerte de pena a que toda esta calaña carroñera está sometiendo a los españoles

Debido a mis expulsiones y persecuciones desde los aledaños del poder o su oposición "oficial", cada día voy viendo más restringidas las posibilidades de difundir mis alegatos y panfletos en defensa de la libertad, la democracia, la justicia y el civismo, así que solicito ayuda de los libres para difundirlos urbi et orbe. Gracias por adelantado a los no representados, la mayoría cívica ocultada por el poder y silenciada por los medios, que son la auténtica y única esperanza de este país.


Enrique Suárez

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...