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sábado, 22 de diciembre de 2007

La transversalidad política a debate (y 7)

Cada tiempo su arte

La historia es un lastre, tanto la remota como la inmediata, las definiciones ideológicas conflictivas provienen de nuestro pasado, más que del presente; el tradicional maniqueismo político entre la izquierda y la derecha, que ocupa la realidad existente, está trasnochado y debe superarse de forma definitiva. Debemos despejar el camino hacia el futuro de los escombros que nos ha legado el paso del tiempo. Hay que apartar del camino lo que ha mostrado su inutilidad al propósito de mejorar el bienestar de los ciudadanos, por haber alcanzado en nuestros días un conflicto dialéctico irresoluble.

Pero renunciar a la historia, no supone en ningún caso olvidarse de lo logrado hasta ahora, ni prescindir de lo que ya hemos conseguido, eso sería una estupidez solemne. La propuesta es renunciar al actualismo o uniformismo que pretende encontrar en el pasado las respuestas al futuro. El pasado tuvo su coyuntura, el presente tiene la suya.


Un movimiento que pretenda renovar o redimir los logros del socialismo, está condenado al fracaso en su mismo origen, porque el socialismo se dirige a marchas forzadas hacia la transitoriedad, hacia la transversalidad, pero para lograr ese objetivo debe abandonar el sectarismo que le caracteriza.

El socialismo se fundamenta en la división de la población en clases sociales por su relación con los bienes de producción, categorías que no se corresponden con la estructura existente de la población en las democracias avanzadas. Hay empresarios menos afortunados que muchos asalariados y rentistas del trabajo que sobrepasan con creces en sus ingresos a pequeños propietarios.

El conflicto no existe entre diversas clases de ciudadanos, sino entre los ciudadanos y un establishment formado por los políticos, los diversos agentes del Estado, los medios de comunicación, las entidades financieras y las grandes empresas.

Los ciudadanos como prioridad

Todos los ciudadanos somos productores y consumidores, contribuyentes, electores, receptores de servicios públicos y privados, tributarios de derechos y deberes, y en su conjunto, somos el sujeto último de la soberanía política. Los ciudadanos como categoría participamos de una igualdad política suficiente, que necesita ampliarse a numerosos ámbitos de nuestra vida.

Sin embargo seguimos siendo maltratados por los representantes políticos que hemos elegido, que se ocupan más de rentabilizar su posición para sus partidos y para sí mismos, que de velar por los intereses de los representados.

En cuanto a los partidos conservadores, de la derecha, ocurre otro tanto de lo mismo, avanzan también a marchas forzadas hacia la transitoriedad y la transversalidad. Estos partidos defienden la tradición, el peso de la historia, el principio de autoridad, una colección de valores y principios, y según dicen, nuestra libertad política, aunque en realidad defienden más la libertad de mercado que la de los ciudadanos.

Sin embargo, ocurre lo mismo que con la igualdad, los ciudadanos disponemos del rango de libertad política mínimo para ocuparnos de otras cosas, más allá de la posibilidad de elección entre alternativas cerradas, que es todo lo que nos ofrecen.

Los partidos socialistas defienden el Estado, y los partidos conservadores defienden el mercado. ¿Pero qué partido defiende a los ciudadanos contra los interese del Estado y contra los beneficios del mercado?

Es una falacia que la igualdad social garantice que haya igualdad entre los individuos, pero también que la acumulación de libertades individuales se transmute en una sociedad más libre. El socialismo se olvida de los ciudadanos porque los reduce a una única clase que denomina sociedad, los partidos conservadores se olvidan de los ciudadanos porque atribuyen a su libertad todos sus males y se desentiende de sus problemas y dificultades.

El socialismo ha fracasado en la organización productiva de la economía, sin embargo ha mostrado su ventaja en la redistribución de la riqueza de forma más igualitaria. Solo la producción del libre mercado puede sostener el Estado de Bienestar que actualmente disfrutamos, y que es un logro combinado de los partidos de izquierda y derecha europeos.

Igualdad-y-libertad, aquí y ahora

No hay redención posible, ni revisión aceptable. El sueño de la igualdad socialdemócrata solo se puede realizar desde la libertad de mercado. Pero el sueño de la libertad no puede trascender nunca el de la justicia, que al final debe encaminarse hacia la igualdad.

Dejemos de pelearnos por los fantasmas del pasado, solo hay una alternativa, el futuro. Sí la socialdemocracia no triunfa tendremos un mundo injusto, en que la disputa por los privilegios nos conducirá a conflictos irresolubles. Sí la libertad no triunfa, tendremos un mundo dogmático, cada día más sectario y fascista.

Únicamente la mezcla al mismo tiempo de ambos planteamientos podrá sostener la sociedad del futuro, cada una que aporte lo mejor, seamos generosos con la esperanza, y desprendámonos de la historia que nos impide desarrollarnos.

Pero el conflicto existente se puede resolver de dos formas, una externa que es la que soportamos en la actualidad, entre dos formaciones que se contraponen en todo lo imaginable, y que se desarrolla de forma episódica en relación con su alternancia en el poder; o bien pueden proveerse soluciones compartidas en origen, porque socialistas, liberales y conservadores conformen un mismo partido con una ideología transversal que ofrezca lo posible, lo aceptable, lo que puedas ser asumido por todos.

El agregado entre el socialismo y el liberalismo, las dos alternativas al mismo tiempo, puede convertirse en un movimiento político transversal que supera el conflicto existente y la consecuente parálisis en nuestro desarrollo.

La transversalidad se fundamenta en el respeto a la democracia, la justicia y la libertad, y su objetivo es incrementar la igualdad entre los ciudadanos, redistribuyendo la riqueza que proporciona el libre mercado, según criterios ecuánimes y no sectarismos partidistas.

Y que al mismo tiempo pretende superar todos los dogmatismos y fundamentalismos que impiden a los seres humanos ser ellos mismos, pensar por sí mismos, soñar por sí mismos, ser y sentirse libres. Los ciudadanos requieren igualdad y libertad al mismo tiempo, y una opción política que se fundamente en la justicia auténtica. La democracia es el medio, el bienestar de los ciudadanos es el fin.

Sin libertad no hay futuro, sin justicia no hay democracia, sin mercado no hay riqueza, sin diferencia no hay equidad, sin ley no hay igualdad, sin transversalidad no hay esperanza.


Enrique Suárez Retuerta

Publicados

Introducción a la Transversalidad Política
Transversalidad política: una propuesta racional
Transversalidad Política: una alternativa actual
Transversalidad política: renovarse para avanzar
Transversalidad política: orígenes del concepto
Transversalidad política: ciudadanos vs. políticos

15 comentarios:

Diego de Miranda dijo...

Bastante de acuerdo con lo que dices, Enrique. Menos en una cosa: UPyD no es un partido transversal. Así es como se han querido presentar para rebañar votos, adhesiones, colaboraciones y aportaciones económicas de muchos ciudadanos que anhelamos la renovación política de España, pero que no nos sentimos ni de izquierdas ni de derechas. Pero ya se les venía viendo el plumero (http://ciudadanosenlaprensa.blogspot.com/2007/12/archipilago-duda-por-qu-no-votar-upd.html) y ahora a Rosa se le "ha escapado", por aquello de que es muy difícil engañar a todo el mundo todo el tiempo que UPyD es un partido de izquierda moderada: http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=216263.
Cuando he pedido aclaraciones en el blog de Rosa y he hecho constar la contradicción entre esa afirmación y lo que dice el manifiesto o incluso que el hecho de declararse de izquierdas había sido una de las razones alegadas para no pactar con Ciudadanos, solo he recibido descalificaciones, pero no aclaraciones ni rectificaciones. Eso sí, han quitado los enlaces a las dos noticias de diarios digitales de Aragón donde constaba esa afirmación. La peor de las reacciones, me parece.
¿No te suena todo esto de C's?

Anónimo dijo...

Por lo menos en Cs te despellejaban cuando pedías coherencia pero había un foro donde exponerlo, en UPyD solamente hay un blog, el de Rosa, donde sencillamente te borran el mensaje, sin mas.

Que los medios nos niguneannnnnnn!!!!!


PD:os preguntaréis que también está el blog de Gorri.....elgorriblog jajajaja

Enrique Suárez Retuerta dijo...

Efectivamente Diego, también he leido ese artículo y me ha sorprendido por su incoherencia, posiblemente se deba a un error de transcripción, o una tergiversación interesada del periodista, porque en el mis mo dice que UPyD "es un partido de izquierda moderada, no dogmática, con elementos provenientes de la tradición liberal que originó las Cortes de Cádiz, transversal y laica". Tal como está descrito es incoherente.

Ser de izquierda no dogmática es ser socialdemócrata, y tener elemementos de los constitucionalistas de 1812 es ser liberal, ambos elementos combinados dan la transversalidad, a la que se añade la laicidad que también es una aportación de los liberales de Cádiz.

O está mal exuesto, o está mal entendido, o realmente, Rosa Díez, no sabe lo que dice, y por otras intervenciones que le he leido y escuchado sí sabe lo que dice habitualmente.

Otra cosa es que Rosa se declare socialista, como la mayoría de los dirigentes de UPyD, eso nunca lo han ocultado y cuando hablan con alguien liberal suele ser lo primero que te dicen.

Demos un voto de confianza, y descubramos realmente los elementos liberales que contiene UPyD.

Diego, y sí tienes razón, todo esto me recuerda mucho a Ciutadans. Nunca fueron capaces de dar el paso necesario hacia el futuro por temor a perder lo que habían obtenido en el presente, demasiada cicatería palurda.

En este sentido, los liberales hemos sido mucho más generosos, y hemos entendido mucho mejor el concepto de transversalidad de lo que lo han hecho los socialdemócratas, que siempre lo han interpretado desde el sectarismo y la ignorancia.

Esta serie de artículos sobre la transversalidad que he escrito durante las últimas semanas tienen precisamente la finalidad de dejar el criterio sobre la mesa, para que todo el mundo pueda comprobar si lo que se define como transversal, realmente lo es, o simplemente es un disfraz electoral como ocurrió en Ciutadans.

Enrique Suárez Retuerta

Anónimo dijo...

Creo que en C's al principio no había ningún disfraz ideológico, precisamente nuestra riqueza fue que éramos tan dispares políticamente; unos vírgenes, otros mal-follados, otros expolíticos, y algún que otro submarino de otros partidos. Había mucha izquierda, algo de centro y muchísimos "ni-carne-ni-pescado".
Pero todos juntos era una combinación maravillosa.

Pero claro todos los ex y los mal-follados sabían como conducir al resto y ahí empezamos a perder la virginidad unos y a volverse malfollados otros, y sin contar las manos negras de los topos de otros partidos. Algún día sería interesante saber quiénes han sido y de qué partidos.

Pero C's nació transversal, en el más puro sentido, todos éramos de una madre y un padre distinto y todos queríamos lo mismo, aparentemente, pero luego había los que además querían que el partido fuera de izquierdas y trabajaban doblemente; en la superficie y en los sótanos de C's.Y este grupo finalmente trabajaba más por encaminar a C's hacía un determinado espacio geográfico-político, que por salvar a los No-nacionalistas de las garras del nacionalismo independentista.

Habían luchas entre familias; familia Robles, familia Rivera, familia Domingo, familia izquierda sin padre, familia liberales. Y todos ellos rodeados por sus respectivas nubes de buitres, cotorras,trepas, malnacidos, pelotas, burros, codiciosos, imbeciles y gilipollas. Luego había una gran masa de independientes sin familia, sin padre o sin madre adoptivos, y fueron llevaron al huerto por los que tenían padres reconocidos.Y una vez en el huerto...ZAS!...Y adíos virginidad y adíos proyecto común, bienvenido al sectarismo ideológico que convierte a los afiliados en "buenos" o "malos" según sean de una cuerda o de la contraria. A lo Don. Vito Corleone.

El papel del silencioso, pero omnipresente Carreras también es digno de otro estudio, él siempre ha estado presente en los grandes momentos de C's, ya sea físicamente o en espíritu. Y ha condicionado el rumbo de C's más de lo que nos imaginamos.

Robles también ha sido nefasto para el crecimiento de C's, y desde el principio ha tenido claro que la cuerda la estiraba hacía la izquierda. Además como parece que carece de vergüenza y a esto suma que es audaz, testarudo y cuando quiere puede ser hasta valiente y osado, pues imagínate el mal o el bien que ha podido hacer a C's. Si toda su fuerza e influencia la hubiera utilizado para conducir C's a su consolidación, muchos quizás todavía estaríamos. Pero en vez de eso, Robles a lo suyo, como dice una canción popular " antes muerta, que sencilla..."

Y UPyD no lo sé, pues ahora soy del grupo de los malfollados, y no veo las cosas desde la deliciosa perspectiva de los vírgenes. Qué tiempos aquellos!

Anónimo dijo...

A mi es que esta obsesión por las etiquetas políticas me parece una insuficiencia intelectual. Y los que se pasan el día disertando sobre la etiqueta es como el idiota que se fija en la punta del dedo y no a donde señala.

Si tenemos ganas de tocar los cojones sacaremos defectos a un partido de apenas 3 meses hasta en el pin que lleva Rosa en la solapa.

Yo creo que todo pais tiene el gobierno que se merece. Un pais de burros se merecen un gobierno de burros que para gobernar pactan con fanaticos nacionalistas.

Ala venga, a continuar dándole a la matraca. Como se les ocurre a estos de UPyD no montar el partido perfecto al dia siguiente de presentarlo, mira que son sectarios e izquierdosos los tios.

Ciudadano Kane dijo...

Realmente se están clarificando más las cosas sobre la supuesta transversalidad de UPyD, si por una parte se reciben críticas desde Aragón por alguien que acudió a Madrid para formar parte del comité político.

El abordaje ideológico de UPyD

También se expanden y confirman las críticas al Sr. Gorriarán en el tema de Cataluña, en esta ocasión por parte de uno de los más jóvenes e infatigables trabajadores que podría tener la UPyD, Francisco Garrobo, próximo en esta ocasión a la izquierda de Alternativa Ciudadana Progresista:

Si se le ha avisado y le ha entrado el virus, la culpa es suya Sr. Gorriarán

La marea magenta que no cesa

Anónimo dijo...

Anónimo de las 20:20:00 CET,

Las etiquetas políticas te pueden molestar muchisímo, pero existen.
El simple hecho de no ser de ninguna de ellas, te mete en el paquete de los sin etiqueta, que en si mismo es una etiqueta más.

Eso nos pasa porque hablamos un idioma, el que sea, que esta lleno de ideas, de conceptos, que se explesan por palabras, que limitan y etiquetan todo.

Las palabras nos hacen libres y las palabras nos condicionan a la vez. Esa es la grandeza y la contradicción de nuestra existencia en esta vida.

Con Díos.

Anónimo dijo...

Déjate de pollas en vinagre, las etiquetas son una mierda y la aficion a ellas es la aficion del idiota, la tipica y tradicional idiotez humana de querer simplificarlo, acotarlo todo, eso no es liberal ni pollas eso es sectario: Por lo que causa risa la ignorancia supina de muchos de los que se llenan la boca de polvorones liberales y defienden las etiquetas.

Como decía un famoso poeta liberal "la palabra ya son los barrotes de una carcel para mi".

Joder, pues si ya lo es la palabra, la legua, que ciertamente limita todo lo que el hombre puede sentir y pensar: la preguta es: como os podeis llamar liberales o amantes de la libertad los que defendeis algo mucho mas limitado que la palabra como es la "etiqueta"?

No escribais mas chorradas hombre y hacer algo provechoso en la vida, que la vida es un tesoro: "el" tesoro.

Y con lo de Bouza es que no dais ni una so inútiles: de poco ha ido que el candido de Bouza permitiera a rojos y bambistas repetir el numerito de zaragoza en barcelona: y vosotros le defendeis como bastión del liberalismo ante la izquierda, JAJAJAJAJAJA

Si haceis algo de historia de la cocina política veréis que desde antes de las primeras revoluciones la cocina de la derecha y la liberal siempre se sirvio de notables para tener exito. Pero la cocina de la izquierda es mas lista, simpre se sirivio de bobos para tener exito.

Ale, con Dios.

Templado dijo...

Aquí, la única etiqueta que hay es la estrella amarilla que llevan los españoles que quieren que sus hijos estudien en castellano en Cataluña, y los que defienden su condición de españoles en Euskadi.

Mientras haya esas etiquetas, nada que decir, las palabras no resuelven estas cosas, solo los actos pueden erradicar el fascismo nacionalista.

Anónimo dijo...

Pero los fascistas nacionalistas, que lo son, no se sienten tales. Igual que muchas personas. E incluso muchas personas de este blog que actuan contra el fascismo, se supone, pero lo ejercen en otras cosas.

Para acabar con el fascismo nacionalista, hemos de acabar antes con el que tenemos dentro. No vale nuestro fascismo y el de carod no.

Comprendamos el principio liberal de que al que piensa de forma distinta a nosotros no se le persigue con el desprecio, con la coacción con la violencia de la injuria o incluso fisica.

Comprendamos el principio liberal de la eficiencia, algo dificil en España con tanta envidia.

El liberal amigos no defiende a "sus colegas", defiende la liberta, incluyendo la del mismísimo diablo.

Sirena de alarmas, dijo...

Aquí en España no se trata sólo de opiniones, sino de ACTOS DELICTIVOS cometidos por los enemigos de los españoles, como asimismo la defensa de la Libertad pasa por excluir de la sociedad a sus enemigos, no con palabras, sino con la cárcel y el destierro. Esto no es religión, ni ideología, sino hechos a los que oponerles hechos, el nombre que se lo pongan los que no tienen otras cosas que hacer o los que pierden el tiempo "comprendiendo" a todo el mundo incluso a los asesinos y a sus amigos.

Ya está bien de patrañas, ya hem dit prou, ¡¡¡Se acabó!!!

Ah, y los "neutrales" que se aparten, pues les darán de todas partes.

Templado dijo...

Por supuesto anónimo, por supuesto, eso es precisamente lo que hacemos defender la libertad y denunciar a los que nos oprimen.

Defender la libertad es más que ir contra la opresión, pero basta ya de los que dicen estar oprimidos como coartada para oprimir a los demás, basta ya de víctimas que utilizan su discurso para agredir a los demás por la fuerza, desde la violencia institucional.

Uno puede decir yo me siento catalán y no me siento español, y no pasa nada, pero lo que no se puede hacer es decir yo me siento catalán y tú tienes que sentirte también, para ello te voy a educar en catalán, te voy a enseñar a que abomines a España y que comprendas que lo que nosotros hacemos es luchar por la libertad, y que nadie haga absolutamente nada.

Claro que defendemos la libertad, y sabemos lo que es, el problema es que otros camuflan su discurso de libertad para imponer su ley

Anónimo dijo...

Lo que no se puede hacer es tomarse un cafe doble o algo peor y bajo los efectos confundirse uno mismo con "la libertad", eso ya le paso a Hitler y Franco, y otros.

La libertad es un concepto social no personal. Y esto no es una patraña, la patraña es el concepto personal.

El concepto personal de la libertad, y fascista por excelencia solo puede imponerse, y mantenerse mediante la violencia o la fuerza. Tu tienes el ejercito y tu impones tu libertad.

El concepto social, liberal por excelencia, es el que defiende, por decirlo de alguna manera; todos los conceptos de libertad con los únicos limites para ejercerla todos y convivir en paz.

Bajo este punto de vista, la reflexion que haceis sobre el nacionalismo fascista, que lo es, es una reflexion muy simplona que no admitis violentamente que se os contradiga.

Los nacionalistas radicales tienen derecho a proponer sus ideas a la sociedad y en democracia, como ya hacen. Y todos hemos de garantizar ese derecho.

Criticarles a ellos es algo sectario porque tienen derecho a proponer y a que les vote.

Si acaso el problema está en los que pactan con ellos convirtiendo esa minoría en gobierno y sometiendo a la mayoria de los ciudadanos que no les han votado a los postulados de esa minoría.

Esa es la clave que inteligentemente denuncia UPyD.

lastima que vuestra inteligencia todavía requiera varios años para entenderlo porque todos juntos conseguiriamos mucho mas.

Anónimo dijo...

Mira templado, si sagrada es la libertad, mas sagrado es lo que uno siente. A mi nadie me va a decir si me siento catalan español o chino. Faltaría mas.

Lo que ha pasado en cataluña no es ni mas ni menos que el exito mediatico de una minoria, que ha conseguido imponer un mensaje determinado. Pero eso se puede cambiar y en ello se esta.

NO se puede cambiar con chorradas sino con un aparato (partido) y a medio plazo.

hemos de ser inteligentes, y en eso hemos de rebanarnos los sesos.

hemos de alardear nosotros primero de independencia, para hacerles quedar a ellos como lo que son: fascistes.

Mediante la inteligencia hemos de hacer entender al votante que la cataluña del futuro no es una cataluña en la que no pueden sentirte como quieras, o eres menos catalan si te gusta boadella.

Yo confio en la ciudadania catalana, el catalan es pragamatico y si llegamos a el nos votara. Pero hemos de llegar.

Anónimo dijo...

Díos, qué bien comidos y bebidos estamos todos. Así da gusto que unos cojan la lana, y otros la carden.

Y al de las pollas en Vinagre (de pueblo eres), te metes la picha un lío,escribes con palabras y sin ellas no podrías escirbir, cosa distinta es sentir o transmitir sentimientos.

A seguir Con Díos,

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