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lunes, 16 de noviembre de 2009

Carta a los muertos civiles de UPyD



Queridos muertos civiles del partido de Rosa Díez:

A pesar de todo lo que os ha ocurrido en el partido magenta, algo que obviamente querréis olvidar, todavía seguiréis teniendo algún interés por la deriva de la formación política a la que un día acudisteis ilusionados.

En un Estado de Derecho, sólo el Estado debería ejercer el monopolio de la violencia y tener la capacidad de privar de libertad o derechos civiles a sus ciudadanos; pero en este enajenado Estado de Deshecho, los partidos políticos, incluso el pequeño partido de Rosa Díez, se han imbuido de poderes que no les corresponden, reproduciendo la enajenación y la impostura por doquier.

Queridos amigos que un día pertenecisteis a UPyD y ya no estáis en la formación magenta porque un día os pillaron discrepando, mantuvisteis alguna objeción con un coordinador designado, no seguisteis la doctrina de la secta, cuestionasteis a los líderes divinos o simplemente os enfrentasteis al poder despótico y fuisteis expulsados, es hora de que habléis.

Queridos amigos que os marchasteis aburridos, asqueados, desilusionados, rotos, tras haber entregado lo mejor de vosotros al partido magenta para que Rosa Díez fuera diputada, para que os robara vuestro sudor y esfuerzo, y en agradecimiento os diera una patada en el culo, es hora de que habléis.

Queridos amigos que fuisteis perseguidos, acosados, anulados, humillados, e insultados por defender la democracia, la libertad, la pluralidad y la justicia en UPyD, y por eso os relegaron, os amordazaron, os vigilaron, os guiaron hasta la puerta de salida y nunca más os dejaron participar en nada relacionado con el partido, también es hora de que habléis.

Sabéis que la próxima semana se celebra el I Congreso de UPyD, tras dos años desde su fundación –tiempo que han aprovechado los dirigentes del partido para eliminar a todos los que no pensaban como ellos, a todos los que se atrevieron a discrepar-, en realidad se ha hecho un sufragio censitario en pleno siglo XXI, porque sólo tendrán derecho a voto los que aplauden, los que callan, los que no dicen nada, ni tendrán nada que decir.

Sabéis que un valiente, de nombre Valia Merino, se va a enfrentar a la poderosa Rosa Díez el próximo fin de semana, en unas condiciones penosas -sin permitirle acceder al censo para que no sepa cuantos crímenes contra la razón se han hecho, cuántos de vosotros os habéis marchado por vuestro propio pie o ayudados-; teniendo en la Comisión Electoral a 3 miembros de 7 de la candidatura de Rosa Díez para que dirima sobre los conflictos, y con un voto telemático que ya quisiera Hugo Chávez para Venezuela.

Pues en estas bárbaras circunstancias, todavía tenemos que escuchar a algún seguidor de Rosa Díez, como alguien que firma sus intervenciones como “Ciudadanolibre” decir que así es la democracia, un hombre = un voto.

Por eso apelo a todos vosotros, porque además sé que sois de los mejores –los que se han quedado en el partido evidentemente no lo son- para que durante esta semana inundéis la red contando vuestra experiencia personal en UPyD, en el partido de Rosa Díez. Los crímenes contra la democracia a los que asististeis.

Es hora de hablar, queridos muertos civiles de UPyD, os han despojado de vuestros derechos impunemente y es hora de restituir vuestra dignidad como seres humanos, que un día adheristeis a un partido que os ha alejado de la política, posiblemente para siempre, gracias a unos desalmados ignorantes que han ocupado el poder dentro de él.

El censo de UPyD es histórico, desde el primer día, consta de los que civilmente están vivos (los que han sobrevivido a la canalla) y los que civilmente están muertos dentro del partido (todos vosotros).

Es hora de que los muertos hablen en UPyD, es hora de que los muertos defiendan a Valia Merino, porque Valia Merino es el Martín Luther King de los “negros” de UPyD que habéis sido vosotros con vuestros derechos humanos pisoteados por unos malversadores políticos, para que nunca haya que pedir una "Ley de Memoria Histórica" en este partido.

Muchas Gracias por vuestra ayuda.


Erasmo de Salinas

sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Quién teme a Valia Merino?


Es hora de que los políticos comiencen a respetar a los ciudadanos de este país; es hora de que la política española, que se ha convertido en una ampliación del ámbito de la delincuencia se redima de su corrupción por la fuerza de la ley. El mayor problema que tenemos los españoles es que quienes dicen representarnos públicamente carecen de talla ética suficiente y les sobra desparpajo para aprovecharse de su posición de poder, de forma impune y corporativa, como una mafia, porque si unos roban, otros callan, y otros miran para otro lado, para que siga el negocio adelante.

Si los ciudadanos queremos acabar con esta penosa situación, el primer objetivo es que no se reproduzcan las actividades demagógicas, denunciando públicamente a los portavoces de la estafa pública y no permitiendo que haya sucesión a nuevos herederos. La UPyD aspira al negocio con el discurso hostil, para recoger el malestar ciudadano y que no adopte otras formas más agresivas; es un bálsamo para la protesta. ¡Que bien lo hace Rosa Díez! ¿lo hace?, será lo dice, porque hasta ahora ¿qué ha hecho Rosa Díez más que promocionarse a sí misma protestando?

En Ciudadanos en la Red nos hemos ocupado de ello durante los últimos cuatro años, somos el Cádiz de la red hispana, nos guía el mismo impulso que a los españoles que se alzaron en 1808 contra el invasor francés, que condujo en 1812 a nuestros antepasados a enfrentarse contra el poder absoluto representado por Fernando VII, el rey felón; que indujo a los liberales españoles –los más honestos representante públicos de nuestra historia- a subyugar al poder real en 1820 y obligar a Tigrekan a sancionar la primera Constitución de la que nos dotamos, aunque al liberal Riego y a otros muchos como Torrijos, Mariana Pineda o el Empecinado les costara su propia vida. ¿Cuánto le debemos los españoles a nuestros antepasados liberales, que crearon esta nación política haciendo soberanos a los que eran súbditos?.

Cuarenta años de dictadura y más de treinta de democracia nos han conducido a una situación similar a la vivida por nuestros ancestros, porque de forma discreta, sutil y maquiavélica, el poder en manos de políticos sin escrúpulos nos ha llevado a los españoles a postrarnos ante el altar de sus demagogias y besar el anillo de su despotismo, esperando que el Estado nos conceda un trabajo temporal, una subvención, una contrata, un curso, o una pensión para seguir sobreviviendo. Nos han vuelto a subyugar convirtiéndonos en siervos a muchos, a otros en esclavos, cuando los españoles somos y seremos ciudadanos libres, los legítimos soberanos de la nación española, contra cualquier poder.

UPyD, el partido de Rosa Díez

Cuando Ciutadans no se había acabado de extinguir tras su inutilidad manifiesta, surgió el partido de Rosa Díez. ¡Albricias!, menos mal, dijimos los demócratas, aquí tenemos un personaje dispuesto a luchar por devolverle a este país su dignidad. A la llamada de Vargas Llosa, Savater y Boadella, fueron llegando hombres y mujeres libres para acometer la solemne batalla contra el despotismo voraz de los nacionalistas y sus leales socios socialistas, y la infinita incompetencia de los populares, los conservadores más ridículos de la democracia.

Al fin un partido dispuesto a derribar el muro de estupidez, ignorancia y corrupción que encierra a los españoles. Y todo iba fenomenal, la alegría de las obras que comienzan, más tarde la convivencia compartida en los ilusionados seguidores. ¡Qué bien habla Rosa!, ¡Cuánto vale esta tía!. Pero entonces, poco antes de que Rosa Díez alcanzara su acta de diputada por Madrid, comenzaron a ocurrir cosas extrañas: en Cataluña había problemas, como siempre (¿cómo no va a haber problemas en la Cataluña del Palau y el Pretoria?). Algunos, que estábamos atentos, contemplamos como gente honesta, muchos de ellos que se habían marchado de Ciudadanos por la insoportable patraña en que se había convertido el partido de Rivera, comenzaron a protestar públicamente. No puede ser, dijimos los que observábamos, pero sí, otra vez volvían a hacerlo, los mismos de siempre: boicotear cualquier reacción política contra el poder del PSC y los nacionalistas, ocupando los lugares desde los que podía hacerse. Porque de eso se trata la política de los partidos de resistencia, de hacer un discurso de salvación, mientras el poder sigue estrechando la vida, el no nacionalismo y la rendición sobrevenida.

Llegaron las elecciones generales, Rosa Díez obtuvo un acta de diputado, pero entonces se pudo observar la auténtica realidad. ¿Por qué el partido del discurso antinacionalista furibundo obtenía sus peores resultados en los territorios españoles donde había problemas con los nacionalismos y los mejores resultados en donde no los había, precisamente donde triunfaba el PP. Muchos pensaron que un partido joven se podía permitir errores, claro. También pensaron que la apelación a la confianza entre compañeros que hacían los dirigentes, podría suplantar a la democracia hasta que el partido se hubiera consolidado, por supuesto. Incluso estuvieron de acuerdo cuando se expulsaba del partido a gente por discrepar, o se baneaba a “los enemigos” que intentaban denunciar lo que estaba ocurriendo en los blogs de Rosa Díez y Carlos Martínez Gorriarán.

Ciertamente, en marzo de 2008 comenzaron a cambiar las cosas en UPyD, alcanzando el grado de esperpento político al que estamos asistiendo. Entonces muchos más empezaron a tener dudas sobre lo que estaba ocurriendo, parecía que lo de Cataluña no era una excepción, sino una norma. Sin embargo había que ser condescendientes con los dirigentes, ¿por qué quien podía dudar que querían lo mejor para el partido que sus propios progenitores?. Obediencia debida y seguir adelante, pero con cautela, estaban ocurriendo cosas extrañas.

¿Por qué no se permitía la comunicación libre entre los afiliados, ni que se reunieran?, ¿por qué se consideraba que todo el que no estaba de acuerdo con lo que decía Carlos Martínez Gorriarán era un traidor?, ¿por qué se estaban yendo los miembros del consejo político fundador –hoy están fuera un 85 %-?. ¿Por qué militantes destacados por su currículum político y democrático decían que no les gustaba nada lo que estaba ocurriendo?.

Dos hechos definieron el futuro, cuando gente que estaba con Rosa y Carlos desde Basta Ya, se vieron relegados del proyecto, ¡por demócratas!, y entonces decidieron exigir sus derechos en el partido, incluso judicialmente, crearon una web de nombre “estanoeslawebdeupyd” y comenzaron a protestar públicamente por lo que estaba ocurriendo, esto fue motivo de expulsión –en pleno siglo XXI- ¿Cuántos de los votos de Rosa Díez habrán conseguido los expulsados?.

Poco después, el número dos de Rosa Díez en la candidatura por Madrid, Mikel Buesa, compañero de fatigas de Rosa Díez desde hacía muchos años y expresidente del Foro de Érmua dio un portazo solemne y se largó del partido, junto con los babiecos, un grupo de gente que se había plantado ante la ignominia del comité central del partido.

Comenzaron a surgir numerosos blogs en la red que denunciaban lo que estaba ocurriendo, primero discretamente, luego realmente indignados, por último, extraordinariamente cabreados. ¿Cómo podía estar ocurriendo lo que ocurría?

Desde entonces nadie más que dos o tres saben el resultado de la catástrofe que se enmascara y disfraza cada día. Rosa Díez con un micrófono y los militantes suficientes para que le monten el circo, no necesita seguidores, sólo votos y subvenciones para seguir adelante. ¿Para qué va a querer seguidores con la lata que dan queriendo tener los mismos derechos que ella?. Así que, como ocurrió en Ciutadans –exactamente lo mismo- se impidió la entrada de nueva gente en el partido mientras por aburrimiento o expulsión se fue erradicando a todos los discrepantes, porque en UPyD, que sigue más el modelo de una secta que de un partido político, sólo hay un pensamiento posible que es el del aparato del partido, la única doctrina verdadera, que será presentada como verdad revelada a todos los fieles, y los fieles más adocenados y con más expectativas de medrar públicamente son los que se han quedado con Rosa Díez.

Y ahora lo quieren legitimar con un Congreso

Ahora lo que pretenden los dirigentes de UPyD es legitimar democráticamente el sistema feudal que han organizado sus dirigentes, será como votar un referéndum con Franco, algo parecido a lo que hizo recientemente Hugo Chávez en Venezuela, para ello, por supuesto, lo primero ha sido crear una ley que lo permita, un reglamento precongresual que determina que Rosa Díez va acompañada de los suyos y quien quiera a Rosa Díez, tendrá que aceptar a quienes ella designe para que la acompañen en la dirección del partido (no a quien ellos quisieran elegir, entiéndase bien).

¿Cuántos coordinadores iniciales del partido han sido reemplazados?. ¿Cuántos se han ido dando de baja?. ¿Cuántos militantes se han ido?, ¿Cuántos militantes no dejan de protestar?. ¿Cuánta gente ha llorado por lo que han hecho estos engreídos déspotas con la UPyD, su partido?.

Se eligieron delegados, los oficiales que asentían a lo que diga Rosa con todas las facilidades, los discrepantes que pedían democracia con todas las trabas, pero estos delegados no son una asamblea constituyente pues sólo pueden elegir un consejo político que no tiene capacidad decisoria, y votar 3000 enmiendas en dos horas, porque todo el poder se ha concentrado en el Consejo de Dirección que Rosa Díez trata de imponer, como un viejo Comité Central del partido comunista.

El sistema de elección es novedoso –como todas las chapuzas que anticipan un pucherazo- así que los afiliados podrán elegir entre Rosa Díez y quien se atreva a presentarse, y en este caso ha sido Valia Merino el elegido por sus compañeros democráticamente. Pero Valia Merino no juega en igualdad de oportunidades (isogoria) ni de leyes (isnomia). Es una nueva alegoría de David contra Goliat. ¿Y por qué no juega en las mismas condiciones?, pues porque a fecha de hoy y queda una semana para el congreso, todavía no sabe ni a quien tiene que dirigir su discurso porque a su candidatura no se le ha permitido acceder al censo de militantes, porque Rosa Díez ocupa el 100 % de la web oficial, y porque se prohíben terminantemente la comunicación fuera de los canales establecidos –y controlados- por el partido.

Pero aún así podría esperarse una Comisión Electoral independiente que pusiera orden en todo este caos –que ha tenido dos años dos, para organizarse-, pero no será así, porque la Comisión Electoral formada por siete miembros, tienen entre ellos a tres miembros de la candidatura de Rosa Díez, y estas cosas es las que se hacen en el partido que pregona la separación de poderes por boca de su portavoz.

No acaba aquí el despropósito, porque si todo la estrategia que se ha urdido fallara, aún quedaría el voto telemático, una baza de última hora para organizar un resultado a la medida de los intereses de Rosa Díez, vendiendo modernidad y tecnología –un sistema que ha denostado la Unión Europea hasta para Afganistán por sus escasas garantías democráticas-

Y ante este monstruo voraz que han creado los políticos de UPyD organizados como una secta, un ciudadano se yergue recortando su silueta sobre el horizonte del ocaso: Valia Merino. No le conozco, nunca le he escuchado, le he leído por primera vez al hacerle la entrevista en nuestro foro y me ha gustado, jamás he hablado con él, pero no importa sé que si se enfrenta a Rosa Díez, representa la lucha por la libertad, la democracia, la pluralidad y la justicia, y con eso para mí es suficiente, porque Rosa Díez representa exactamente lo contrario.

Hoy a las 22 hora podrán ustedes conocerle en el canal Intereconomía de Televisión. Suerte Valia, no estás solo.

Enrique Suárez Retuerta

viernes, 13 de noviembre de 2009

Ha llegado la hora, compatriotas


Sí, tal como suena, así de rimbombante y heroico, no queda otra. Los españoles debemos salir del armario en el que nos han encerrado los políticos tras haber sacado de él la corte de los milagros que lo habitaba a pastar por el erario público, que es de todos. Nunca tantos vivieron tan bien de tan pocos y eso no puede seguir así, no hay país que lo soporte, ni cuerpo de trabajador serrano que lo aguante. No hay democracia que resista lo que está ocurriendo.

Así que ordenadamente, los ciudadanos de este país debemos ir saliendo del encierro involuntario y ocupar los escenarios públicos que nos han arrebatado. Estamos retrocediendo al franquismo, aquel régimen que gobernaba para el pueblo pero sin el pueblo, sólo le han cambiado el nombre y el logo.

En realidad la transformación social que se avecina es mucho más profunda, porque el laicismo en España también ha llegado a la política, no se puede seguir teniendo motivos para creer en lo increíble, que los políticos tienen una vocación de servicio público, cuando en realidad tienen una imperiosa necesidad de opresión y privilegio para su casta. Y a su lado, los poderes económico, jurídico y mediático, en ese totalitarismo discreto que acontece, siguen viviendo cómodamente.

España ha madurado lo suficiente para pasar del Mythos al Logos, de la creencia a la razón, de las verdades reveladas a las verdades constatadas. No queda tiempo para seguir creyendo, porque los enemigos de la libertad de los ciudadanos, los opresores disfrazados que nos venden paraísos mientras construyen infiernos y que se han asentado en el privilegio feudal, convirtiéndonos en súbditos y revocando sutilmente nuestra soberanía, se han pasado y mucho.

La política no puede estar fundamentada en la creencia, ni en la confianza, ni en la fe. Los hechos políticos existen, los errores políticos también, pero los políticos actuales como los señores feudales están dispensados de su sometimiento a la ley, como el resto de los mortales, actuando en plena impunidad en su latrocinio y depravación, sin control civil, de forma ilegítima, vulnerando los límites constitucionales y del mínimo sentido común para ejercer sus tropelías. No es suficiente con ver cuatro corruptos en la cárcel, cuando el país es la caverna de Alí Baba y los cuarenta mil ladrones. Un régimen de corrupción no se puede salvar en el siglo XXI en un país occidental con la guillotina de cuatro chivos expiatorios.

El desconcierto en los ciudadanos alcanza cotas de alarma social en estos momentos, con un déficit público del 10 %, cuatro millones de parados, y una estructura arcaica de convivencia y organización gracias a los políticos incompetentes e ineptos que algunos han elegido en las urnas. Sólo el férreo cumplimiento de los preceptos constitucionales puede salvarnos del horror para las próximas décadas.

No es un problema de alternancia política, no lo harían mejor los del PP que los del PSOE, es un problema de civilización, mucho más ancestral culturalmente lo que nos asedia. No se trata de quitar a Juan para poner a Pepe y compensar los desequilibrios, la cuestión es quitar a Juan y a Pepe, y dejar de jugar en esta partida de los fracasos redundantes.

La sociedad civil no puede permanecer callada, a pesar de que viva en el engaño permanente de que su voz es escuchada. Es como si los ciudadanos cantáramos en el vacío, no hay transmisión del sonido, sólo nos vemos abrir la boca en el armario, pero sin ninguna posibilidad de influir en el poder, porque los políticos y los ciudadanos no pertenecen a la misma realidad, son dos formas de abordar la realidad diferentes, los políticos con todas las ventajas y los ciudadanos con todos los inconvenientes.

Los políticos han convertido la política en espectáculo, como el fútbol, y los ciudadanos sólo podemos asistir a los partidos como espectadores desde la grada, mientras los políticos se pasan la pelota y recogen los pingues beneficios de sus hazañas. Lo único que los ciudadanos podemos hacer con la política es lo mismo que con el fútbol, aplaudir las buenas jugadas y denostar las malas acciones, y luego comentar con los amigos como va la liga, si gana el Barça o el Madrid.

Aunque también cada día se parece más la política a la religión, los tiempos que vivimos son propios para el sectarismo y la jerarquía teocrática. Los líderes políticos parecen la cabeza de sus iglesias respectivas y los dogmas de obligado cumplimiento crecen por doquier. Y quien no crea en esta pantomima será declarado hereje o apóstata y condenado por la Santa Inquisición del pensamiento políticamente correcto al infierno del ostracismo y la desatención colectiva.

Queridos compatriotas, la solución está en nosotros mismos, en una revolución interna que nos haga liberarnos del yugo que nos han impuesto los políticos a los ciudadanos, y que tengamos suficiente fuerza para salir del armario (cárcel mental) en que nos han encerrado.

Los políticos no son dioses, son mortales como nosotros, y como nosotros deben rendir cuentas ante los demás públicamente. Es hora, ya es hora de levantarse, españoles. ¡No pasarán sobre los cadáveres de nuestra integridad social!, cuando ya han aniquilado todos nuestros sueños y esperanzas en su utilidad social.

Enrique Suárez Retuerta

miércoles, 11 de noviembre de 2009

UPyD: el esplendor de la degeneración democrática

Disculpen el culto monográfico al más de lo mismo de las últimas semanas, pero lo que está ocurriendo en el partido de Rosa Díez requiere, sin duda, la atención de los lectores habituales de este blog. La cosa lleva difícil remedio, posiblemente ustedes hayan leído algo por la prensa, pero parece que los medios de comunicación mantienen una actitud de reserva ante la celebración del primer Congreso de UPyD en los días 20-22 de noviembre de este año, tras dos años de su fundación. Desde este blog hemos hecho un seguimiento especial de los acontecimientos, tras la desastros experiencia que muchos sufrimos en el partido de Albert Rivera

Hoy, precisamente, se ha celebrado una vista judicial, porque once expedientados-expulsados han denunciado a su partido por aplicarles un reglamento que no se aplica a otros militantes, por ejemplo Rosa Díez. Un reglamento precongresual que se ha aprobado por el consejo político del partido que nada tiene que ver con el consejo fundador del mismo, porque por diversos motivos, han desaparecido más del 85 % de los miembros fundadores. Al menos, los consejeros iniciales, tenían la legitimación de la paternidad del proyecto, aunque nadie los había elegido, sino designado desde la cúpula de la dirección. Lo que ha hecho la dirección es ir cubriendo las bajas con nuevos miembros, así, hasta tener un consejo político a la medida de sus intereses, que es precisamente el que ha votado el reglamento precongresual.

Como ustedes sabrán, hay dos candidaturas que se presentan al congreso, una la autoritaria por haber sido hecha por la designación de la dirección que es la que encabeza Rosa Díez, y otra la democrática, encabezada por Valia Merino y en la que se encuentran represantadas la mayoría de las opciones discrepantes. Las limitaciones que se están ejerciendo sobre esta candidatura recuerdan al estalinismo más infame. Pueden ustedes observarlo en la página oficial de UPyD, donde ni se menciona la existencia de una candidatura alternativa. Así que de igualdad de condiciones (isogoria) nada de nada, como tampoco igualdad ante el reglamento (isonomia). ¿Cómo va a a ser posible una elección democrática sin igualdad, ni libertad, ni respeto a las mismas reglas para los contendientes?

Entre otras cosas, por las que las condiciones no permiten el mínimo ejercicio de la democracia, está la del censo de los militantes al que todavía no se ha permitido el acceso a la candidatura alternativa, hechos que se han denunciado ante la Comisión Electoral -¡de la que forman parte tres miembros de la candidatura oficial!-, y que ha respondido dando largas al asunto a la reclamación de la candidatura de Valia Merino. No hay ninguna voluntad de ofrecer garantías democráticas a la participación de la candidatura alternativa.

Y no es cuestión baladí, porque no se tiene ninguna oportunidad de verificar si se trata de un censo inflado o con miembros fantasma –que se han dado de baja pero siguen estando en él- o con personas que se han incorporado de cara al congreso de UPyD, entre los familiares y amigos de los oficialistas.

Pero quizás lo peor sea lo del voto electrónico que se ha previsto para que todos los militantes del partido puedan ejercer su derecho de elección. El voto electrónico ha sido rechazado por la Unión Europea por no cumplir garantías democráticas suficientes, en internet hay numerosas páginas que se ocupan de denunciar los diversos “errores y “apaños” que se han detectado desde Venezuela a Florida, así como en otros lugares del planeta en los que se ha utilizado.

El congreso será impugnado con absoluta certeza, porque entre los participantes en el mismo no hay, ni habrá, el grado necesario de confianza para que se pueda celebrar democráticamente. Esta actitud irreflexiva por parte del actual Consejo de Dirección del partido, que lo único que pretende es perpetuar su cúpula vigente, tendrá graves consecuencias para su evolución en el futuro. Un error extremo, porque no se saldrán con la suya, las condiciones en las que se celebrará el congreso de UPyD en nada recuerdan a la democracia más que en su envoltorio, están organizadas para ganar o ganar, por parte de la cúpula dirigente. Aquí ya no se alcanza ni el rango de congreso búlgaro, esto es un congreso albano, en el que ni siquiera es necesario acudir a votar, porque ya se sabe el resultado de antemano, porque se establecerá el resultado antes incluso de que se celebre el congreso -al menos entra dentro de lo posible-, lo que reamente parece imposible en un país democrático en pleno siglo XXI.

Si en este país queda justicia independiente de la política, algo difícil de encontrar, porque si se cuestionaran las formas de UPyD se abriría el dique que impide juzgarlas en otros partido y las fiscalías están más al servicio del Gobierno del Estadio que del Estado de Derecho, el congreso terminará siendo impugnado y el estallido mediático será irreversible.

Así que los militantes de UPyD se conforman con su pertenencia a una secta totalitaria y ratifican con su voto el fiasco, o reclaman el cumplimiento de las mínimas reglas democráticas en el partido por la vía legal, que será la única que les quede, y los electores nunca más volverán a confiar en el partido de Rosa Díez. ¿Quién ha sido tan estúpido para llevar a este abismo al partido magenta, que debe elegir no democracia con Rosa Díez o democracia sin partido?

Anunciaban que este partido pretendía la regeneración de la democracia para los ciudadanos de este país, y es en el que la degeneración de la democracia se puede observar en su máximo esplendor. La política en España, como indicaba Albert Boadella en fechas recientes -alguien que apoyó a Ciutadans y a UPyD en su día, no creo que hoy lo haga-, ha alcanzado el máximo grado de corrupción posible en un país que se reconoce civilizado. Los políticos españoles, y en particular los dirigentes del partido de Rosa Díez, son unos demagogos sin paliativos hasta que se demuestre lo contrario, y no hay muchas posibilidades de que así ocurra.

Ustedes son los que votan, no beban si conducen.

Enrique Suárez Retuerta

lunes, 9 de noviembre de 2009

UPyD = Urdido Por Díez


No queda ninguna posibilidad de que el I Congreso de UPyD reúna las mínimas condiciones de legitimación democrática para que no sea impugnado. Los acontecimientos se aceleran a medida que se aproxima la fecha de su celebración. Parece mentira, que hoy precisamente, 20 años después de la caída del Muro de Berlín, en nuestro país unos ciudadanos se tengan que enfrentar a la obstrucción política para ejercer libremente sus derechos fundamentales.

El día 11 de noviembre, un juzgado de Madrid atenderá la demanda presentada por un grupo de expedientados, que arbitrariamente han sido expulsados del partido por reclamar democracia, libertad e igualdad de condiciones para todos los miembros de UPyD. Estos militantes ha mantenido un exquisito silencio hasta la resolución judicial, para no interferir en el proceso, aunque han publicado algunas de sus reflexiones en la página estanoeslawebdeupyd. Los dirigentes del partido han elegido para la defensa de sus intereses al prestigioso bufete de abogados de Antonio Garrigues Walker, posiblemente el más cotizado del país, algo absolutamente desproporcionado para el caso, que probablemente será abonado por los propios militantes del partido, estén de acuerdo o no con la rigurosa vara de medir que sanciona a unos militantes por lo que se permiten hacer habitualmente los dirigentes.

Hoy mismo, la candidatura democrática encabezada por Valia Merino (por contraposición a la autoritaria, encabezada por Rosa Díez) ha denunciado que miembros de la candidatura autoritaria forman a su vez parte de la Comisión Electoral que debe garantizar el proceso, por imposición del Consejo de Dirección (y el Reglamento que se han hecho a la medida de sus intereses). Esta información ha sido leída en la página de Plaza Moyúa, donde se presentan los comunicados intercambiados entre la candidatura democrática, que no acepta las condiciones partidarias a favor de Rosa Díez de la comisión electoral que la dejan en inicua indefensión a la hora de promocionar dentro del partido sus propuestas.

En la página oficial de UPyD, todavía no ha salido ni una noticia de la candidatura democrática, mientras los miembros de la candidatura autoritaria no dejan de promocionarse, publicando lo que bien les parece, sin abrir un mínimo espacio de acceso público para la candidatura que se enfrenta al totalitarismo del partido.

Sumándose estas tres cuestiones de última hora, a las que se han ido acumulando en los últimos meses sobre la gestión del partido por una cúpula dirigente que se sostiene contraviniendo la Constitución Española, la Ley de Partidos y el sentido común, sólo cabe decir que hoy por hoy, sólo el triunfo de la candidatura de Valia Merino puede salvar la democracia en UPyD. Pero como lo va a hacer si en el partido no hay democracia para que pueda siquiera intentarlo, sólo la perversión más degenerada de la libertad y la igualdad de condiciones, porque ni han tenido acceso al censo electoral, ni saben los pormenores del desarrollo de la novedad del voto telemático. Esta forma de actuar por parte de la dirección del partido anticipa como serán las cosas cuando logren acceder a los ámbitos de poder.

Si no respetan la democracia ni en su primer congreso, ¿qué se puede esperar de UPyD en el futuro?. ¿Pero de verdad esperan que los ciudadanos confíen en este demagógico engendro porque Zapatero lo haga mal y Rajoy no sepa responderle?.

¿Quién apoya a Rosa Díez en estas condiciones?, ¿para qué?, ¿para que vuelva a levantar otra vez el Muro de Berlín en versión magenta, ladrillo a ladrillo?. Seguid horadando VALIENTES (Valia y sus seguidores), tras los ladrillos demagógicos está la playa

¿Es eso la Unión, el Progreso, y la Democracia que UPyD nos ofrece?.

Enrique Suárez Retuerta

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