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viernes, 3 de junio de 2011

Discurso de Nicolás Sarkozy sobre los valores humanos de la cultura occidental


"Hoy hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de los intelectuales progresistas. De esos que el pensamiento único es el del que lo sabe todo y que condena la política mientras la practica. Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura: Desde 1968 no se podía hablar de moral.

Nos impusieron el relativismo: la idea de que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes.

Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente. Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El slogan era VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS.

Quisieron terminar con la escuela de excelencia y del civismo. Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el triunfo del depredador sobre el emprendedor.

Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado el gusto al poder. La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral. Hay que rehabilitar la cultura del trabajo.

Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase: se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud: los vándalos son buenos y la policía es mala. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente inocente.

Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo. Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados. Adoran la periferia pero jamás viven en ella. Firman peticiones cuando se expulsa a algún ocupa, pero no aceptan que se instalen en su casa.

Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo y que atizan el odio a la familia, a la sociedad, a la religión y a la República.

Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura y de las obligaciones antes que los derechos. Estos se ganarán haciendo valer y respetar los anteriores".

Nicolás Sarkozy (24/05/2011)

España recobra la libertad, el socialismo español ha muerto


No nos engañó Felipe González cuando prometió el cambio en 1982, ni José Luis Rodríguez Zapatero cuando ofreció motivos para creer. El socialismo, tras la caída del muro de Berlín en 1989 y el desmoronamiento del socialismo real, se quedó vacío de ideología y principios, para convertirse en una nueva religión, que ha tratado de asfixiar la libertad: el progresismo. El 22 de mayo del año 2011 el progresismo ha sucumbido, entonando su canto del cisne agónico.

El socialismo está condenado a reinventarse, y aunque trata de ganar tiempo para analizar su catástrofe, nombrando a dedo a Alfredo Pérez Rubalcaba, difícilmente alcanzará las próximas elecciones generales, por mucho que se empeñen en la cúpula de Ferraz, sin abrir una revolución en su seno. España, es la nación europea donde el socialismo más ha resistido los embates de los tiempos y los mercados, pero al final ha caído, y no ha sido gracias a la crisis económica, sino a sus inmensos errores y la soberbia frívola de sus dirigentes.

El poder que ha perdido el PSOE en estas elecciones es irrecuperable, tardarán posiblemente décadas en volver a gobernar en la mayoría de municipios y autonomías de España, y por supuesto, perderán el poder en las próximas elecciones generales. Pero la auténtica causa de su derrota, posiblemente irreversible, ha sido internet, es decir, la libertad. El burka cultural en el que tenían envuelta a la ciudadanía, se ha desintegrado gracias a la eclosión de la opinión pública en las redes sociales, blogs, foros y chats. La comunicación libre, entre la diversidad de ciudadanos, ha sido el antídoto eficaz para acabar con la epidemia de totalitarismo discreto y adoctrinamiento que habían iniciado los socialistas.

El PP ha triunfado en las elecciones, en algunos lugares por sus aciertos y en otros por las infamias a la ciudadanía que el PSOE ha realizado desde las instituciones, desde las que han administrado el poder con detentación y tiranía. Nadie desde el PSOE, ha tenido siquiera el detalle de pedir disculpas a los españoles por el enorme fraude a que han sido sometidos desde el socialismo. El presidente que no reconoció la existencia de la crisis económica para triunfar en las elecciones generales de 2008, ha logrado devastar el país, dejándolo al borde de la quiebra, con cinco millones de parados, y todavía, como si del rey desnudo se tratara, sigue hablando como si hubiera convertido España en la potencia mundial que prometió.

Varios cientos de miles de trabajadores afincados en la administración pública están a punto de perder sus inmerecidos puestos de trabajo, esa es la auténtica tragedia del PSOE, porque desde el caciquismo más infame se han aprovechado de la ingenuidad de los electores para favorecer a los suyos, mientra perjudicaban a la inmensa mayoría de sus votantes. El día que José Blanco y todos los que están en el Gobierno y aledaños, regresen a su puesto de trabajo antes de ocupar cargos políticos, este país habrá recobrado la normalidad. Aunque algunos piensen lo contrario, esto no es una cuestión de venganza, sino de justicia.

Precisamente el PSOE se ha valido de la injusticia social, para afianzar a los suyos en el poder, mientras perjudicaba a los demás; ha utilizado las instituciones públicas como negocios privados; ha impuesto leyes inconstitucionales, ocupando desde su totalitarismo los órganos rectores de la justicia; ha despilfarrado los bienes públicos de forma sectaria para cultivar a la ciudadanía en su catecismo. Han impuesto a los españoles un camino de servidumbre contra su voluntad, sus hábitos y tradiciones, con la esperanza de adoctrinarlos a la carta de sus intereses, han permitido y cultivado las estrategias sediciosas de los nacionalismos y han hipotecado el futuro de nuestros nietos gracias a su mesianismo, recortando por primera vez en la democracia, los derechos sociales adquiridos por trabajadores y pensionistas. Todo ello con el único objetivo de perpetuarse en el poder, sembrando socialismo para cosechar cargos políticos y privilegios.

No se resolverá con un congreso, ni siquiera con una refundación, la enorme crisis de identidad que les espera a los socialistas. España ha descubierto, al fin, que la defensa de lo público y lo colectivo, era una estrategia urdida con el único interés de que los que deciden vivan mejor de lo que les corresponde, sin más mérito que atesorar un carnet, y a costa de que la inmensa mayoría viva peor. El engaño ha concluido.

Aquellos que amamos la libertad, nos congratulamos de lo acontecido. En una democracia se puede aceptar la pluralidad ideológica, pero no se pueden asumir creencias totalitarias disfrazadas de democracia que atentan contra la libertad de los ciudadanos, ni socialistas, ni nacionalistas, ni conservadoras, ninguna que trate de reducir a las demás sin respetar las reglas del juego justo. La democracia es hija de la libertad, no su madre, como nos reseñó Proudhon.

En el año 2008, anunciamos que la crisis económica acabaría con el socialismo español, como así ha ocurrido, y también predijimos que sería la ausencia de autocrítica su letal veneno.

En el año 2009, desmontamos la farsa del socialismo español y advertimos a nuestros lectores que el socialismo había entrado en situación delirante.

En el año 2010, advertimos de las tentaciones totalitarias del socialismo español y también que la libertad, ante tanta opresión, acabaría con el socialismo español, y le brindamos nuestro adios más efusivo.

En el año 2011, pedíamos derribar el muro de progresismo que nos separaba de la libertad y el progreso, diagnósticando la agonía irreversible en la que había entrado el PSOE.

Hoy, tras las elecciones del 22-M, con el mismo criterio que hemos ido anunciando las distintas fases de la enfermedad del socialismo español, estamos en condiciones de confirmar su muerte. Descanse en paz, por fin, también los españoles podremos descansar, aunque ahora nos queda bregar con el PP socializado de Mariano Rajoy, que como no recobre rápidamente su identidad propia, también entrará en proceso de decadencia prolongada.

Con el resultado del 22-M, definitivamente, hemos recobrado la libertad, la coherencia y la congruencia como nación. Ahora podremos volver a sentirnos españoles, sin considerarnos por ello criminales, ni pecadores.

Enrique Suárez

jueves, 2 de junio de 2011

Rubalcaba ha muerto... ¡Viva Freddy Pérez!


¡No te duermas! (Pesadilla en Elm Street, 1982)

El espectáculo ha dado comienzo, España es un absorto patio de butacas expectante. La nueva película de PSOE films “Pesadilla en Moncloa Street 12”se anuncia en todos los canales de televisión y los principales diarios, en las emisoras de radio, en las grandes carteleras, en los anuncios del metro, en las tapas de los yogures, en los rollos de papel higiénico.

Sin primarias, pero con talante, Zapatero ha dicho que se va, pero nos deja a su sucesor más tenebroso para reemplazarle. José Blanco lo ha anunciado con arrogancia: "el nombre de Rubalcaba ha sido apoyado por todos los líderes regionales, respaldan al candidato que más quiere nuestra gente y más temen nuestros adversarios...”.

Pepinos "tóxicos" en Alemania, guerra en Libia, el PP triunfando en las elecciones, cinco millones de parados, una deuda asfixiante, Europa vigilándonos de cerca, el escenario del horror está servido. No va a ser suficiente con la tensión, va a ser necesario aterrorizar a los españoles para que voten al PSOE y se puedan salvar el progreso y la Alianza de Civilizaciones. ¡Ingratos españoles!, después de lo que ha hecho el socialismo contra España, hasta convertirla en un recuerdo erróneo según la última versión de la memoria histórica. ¡Desagradecidos! ¿Quién os dejó sin trabajo, sin pensiones, sin casa y sin futuro, al borde de la quiebra y la intervención europea, más que la derecha?

Pero los socialistas saben recuperarse rápidamente de los embates del destino y en diez meses están dispuestos a derrotar a la derecha, para ello tienen al mejor entre ellos, al único que puede salvar este país de los malvados capitalistas, permitiendo, al mismo tiempo, que las plazas de España se llenen de chinches. Tienen a Rubalcaba, perdón a Alfredo, bueno Freddy, porque Rubalcaba ya no existe, ha muerto, para que nazca Alfredo, Freddy Pérez, el amigo de los pitufos, el elfo bienhechor, el peluche bonachón del socialismo, el salvador, sí, el único que puede mantener el bienestar de los socialistas, perdón, de la sociedad.

- Señor Rubalcaba

- Disculpe, llámeme Alfredo, estamos en confianza, Alfredo Pérez o Freddy Pérez, como ustedes prefieran.

- Señor Alfredo Pérez, ¿qué opina usted de la trayectoria del ministro Rubalcaba, en concreto de aquel que consideró que Cataluña debía ser una nación, el genio que logró salir indemne del GAL (desmintiendo que existiera), el que provocó la llegada de Zapatero en 2004 aliándose implícitamente con el acto terrorista del 11-M y expresando aquello de: “queremos un gobierno que no nos mienta”, el erradicador de las víctimas del terrorismo, el promotor de Garzón “el imputado”, el artífice de las escuchas del PP, el provocador del Gürtell (y silenciador del Pretoria, Palau, Mercasevilla y los ERE de Andalucía), el estratega del nunca mais, el del chivatazo del Faisán, el urdidor del Malaya, el negociador imperecedero con ETA y factotum del pacto con el PNV y Bildu, el promotor del gran hermano del SITEL. La más clara representación de la tiranía del poder con apariencia de democracia. El alquimista capaz de convertir el vano metal de las propuestas políticas socialistas en el oro que el Gobierno reparte entre los suyos, pero además dejando siempre de culpable a la derecha, por el mismo precio (Federico Jiménez Losantos ha dicho que como los del PP no se den prisa en reaccionar, acabarán en la cárcel).

- Disculpe, pero no sé de lo que me habla, yo soy Alfredo Pérez, la esperanza del socialismo español...no conozco de nada al señor Rubalcaba... y ándese con cuidado.

Biante de Priena

martes, 31 de mayo de 2011

En el Principado de Asturias comienza el cambio político que España necesita

Dedicado a todos los que han hecho una Asturias mejor.

Tras las pasadas elecciones, han cambiado muchas cosas en la política española, pero sobretodo en la política asturiana; la frase de Lord Acton que dice que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia, permanece vigente.

Bajo la debacle del PSOE y el triunfo del PP en España, se encuentra realmente el hartazgo de los españoles con la forma en que son representados por sus políticos, más ocupados en defender sus propios intereses que los de sus representados. La democracia española requiere un cambio profundo, porque no puede seguir secuestrada por las cúpulas de los partidos políticos, que son los que deciden, como si de un Antiguo Régimen se tratase. Los designados para representar a los ciudadanos, son elegidos por las cúpulas de los partidos y no por las bases, que solo pueden ratificarlos u oponerse y ser condenados al ostracismo. Una vez que las listas salen a urnas, sólo pueden ser apoyadas o rechazadas por los electores, que no eligen lo que quieren, sino que escogen entre lo que se les ofrece, cocinado en los sanedrines de las cúpulas partidarias. Esto ha derivado en un proceso de selección negativa perverso, que conculca la representación a los mejores y premia la de los peores, que son los designados por las cúpulas, no por su valía o capacidad, sino por su sumisión y acatamiento de lo que le manden desde arriba.

La crisis a la que asistimos no es una crisis de representación, sino de usurpación de la representación política por parte de los dirigentes, de las cúpulas de los partidos políticos; en el PSOE se está viendo cuando Rodríguez Zapatero ha colocado a Rubalcaba como su sucesor, al igual que Aznar colocó en su día a Mariano Rajoy. Con el dedo del poder, contra la democracia, contra los afiliados, contra el pueblo español que requiere dignidad, rigor y respeto. De esta forma, la democracia se ha convertido en demagogia, en una tiranía discreta que promueve el poder autoritario y totalitario. La cuestión es grave.

Mientras las plazas de España se llenan de indignados, desocupados, revolucionarios, indigentes, turistas y curiosos, en una protesta contra la política realmente existente, que no acaba de materializarse en una acción concreta, posiblemente, porque las que surgen no les agradan a los que tratan de subyugar y pastorear el movimiento social a sus propósitos, tras erigirse en “espontáneos” líderes de las masas, para favorecer la perpetuación de lo existente, en Asturias se ha iniciado una auténtica revolución política, gracias a la presencia de un político coherente y congruente: Francisco Álvarez Cascos. El experimento asturiano ha funcionado y Foro Asturias de Ciudadanos se ha alzado con la mayoría simple en las pasadas elecciones, sorprendiendo más a los extraños que a los propios. En España, los ciudadanos observan con simpatía lo acontecido, mientras que las cúpulas del PP, PSOE e IU, con su sentido patrimonial de la representación pública están aterrorizadas.

Gracias a la desinformación e intoxicación a que los medios de comunicación han sometido a la opinión pública, pocos conocerán que Francisco Álvarez Cascos ha sido el único político de España elegido de forma directa, por votación, por todos los afiliados a su partido. Más de 3000 votos a favor de los afiliados a Foro Asturias el 5 de marzo de este año, le han permitido ser el encargado de representarles. También muchos desconocen que el sistema de elección de candidatos y representantes del partido, aprobado en los Estatutos de Foro Asturias, es el de elecciones primarias, pero no como las que promueve el PSOE, sino como las que existen en los Estados Unidos, en las que los candidatos se presentan libremente, comunicándolo al partido cuando se abre el proceso electoral interno. También se desconoce que Foro Asturias ha aprobado un Código Ético en sus representantes, que les obliga a ser transparentes ante los ciudadanos y en el que la sanción por incumplimiento, les puede costar directamente el puesto.

En Asturias, tras más de treinta años de gobierno socialista, actualmente nos encontramos más bien ante un cambio de régimen, pues la fosilización e incrustación de los políticos al poder, ha conducido a un sistema de corrupción institucionalizado, denominado pacto del duerno, en el que todos los partidos con representación se han repartido los privilegios del poder, sin hacer política ni crítica que socavara o pusiera en peligro su abuso de poder. La corrupción existente en Asturias es infinita, y va desde comprar lapiceros a las mismas empresas (siempre a las mismas empresas desde hace décadas), por el PP y el PSOE, hasta la designación de los trabajadores de la administración pública por tener carnet de un partido o de otro, no sólo para los mejores puestos de trabajo, sino para cualquier puesto de trabajo, incluso para los contratos temporales.

En estos momentos se están celebrando negociaciones para formar gobierno en Asturias, la fuerza con más escaños es Foro Asturias y Francisco Álvarez Cascos debería ser el próximo Presidente del Principado, pero tanto el PSOE, que ha iniciado una campaña de ostracismo y exclusión contra Foro Asturias considerándolo de extrema derecha, para perfilar un acuerdo con el PP, que es simplemente de derechas y con IU que ya no sabe ni lo que son, sin embargo ha sido un fiasco, algo que se ha roto por completo al integrarse en Foro Asturias, Rafael Fernández Tomás, heredero del legado del socialismo histórico de Asturias, hijo del primer presidente democrático de Asturias y nieto del último presidente asturiano en la República, pero también en el PP que, por medio de Mariano Rajoy, y los líderes regionales, no aceptan el varapalo a que han sido sometidos, perdiendo más del 60 % de sus votos, por mor de su hijo pródigo, tratan ambos de coartar el resultado de las urnas, no sólo por la pérdida de poder y puestos de trabajo en sus partidos que esto supone, sino porque están aterrorizados ante las auditorías de las instituciones que han gobernado, que ya ha anunciado Francisco Álvarez Cascos.

Las bases del PSOE y del PP en Asturias, están exigiendo en estos momentos congresos respectivos en sus formaciones políticas, algo a lo que se están resistiendo las cúpulas en la región y a nivel nacional. Tanto la presión externa, desde Foro Asturias, con la victoria electoral sobre la mesa, como la presión interna desde las bases del PP y del PSOE, para erradicar a las cúpulas de sus partidos que han participado en la corrupción, como la presión en la calle de los ciudadanos, los acampados y los que han acudido a las urnas, tienen asediadas en estos momentos a las cúpulas del PSOE y del PP en Asturias. Realmente, los que están deslegitimados por sus propios compañeros, no deberían ser los que llevaran adelante un acuerdo para la próxima legislatura con la formación que ha triunfado en las elecciones, porque lo único que tratarán de negociar, no es lo mejor para su partido, sino lo que no resulte peor para ellos, es decir, lo que resulte, a la larga, mejor para ellos y peor para Asturias.

Por eso, en Asturias, más que un cambio de gobierno en una democracia, lo que se está dirimiendo es un auténtico cambio de régimen, de una demagogia infame y corrupta, urdida para beneficiar a las cúpulas de los partidos, a una democracia real y rigurosa en beneficio de todos los asturianos, los del PSOE, los del PP, los de IU, los de FORO, los acampados, los que no acudieron a votar, y los que no confían en la democracia. Quizás sea la última oportunidad que tengamos en España de mostrar que desde la política se pueden hacer las cosas bien, por eso el cambio de régimen en Asturias, puede ser el principio de la regeneración de la democracia en España y al mismo tiempo, el final de un régimen usurpador de la democracia por los partidos políticos que se han convertido en una nueva aristocracia.

Cuando nos echamos al monte, lo que hacemos en Asturias tiene su eco en la Historia de España, en esta tierra sabemos que lo que no somos capaces de hacer por nosotros mismos, no se lo podemos pedir a nadie y cuando nos rebelamos no nos detenemos hasta lograr nuestro propósito. "Mirad a Francisco Álvarez Cascos, pues así son la inmensa mayoría de los que están con él" (estas palabras nos dijo un día a los picopaleadores, su cónyuge, María Porto, cuando se dio cuenta de que Francisco no era el único, que había miles como él en esta tierra dispuestos a darlo todo por Asturias).

Somos diferentes, pero no por eso dejamos de considerarnos iguales a los demás españoles, no somos mejores, somos distintos y lo sabemos, pero no para aprovecharnos de los demás, sino también para hacer frente a las dificultades, ahí siempre aparecemos los primeros, esa es nuestra virtud más encomiable.

Enrique Suárez

lunes, 30 de mayo de 2011

Mariano Rajoy, no tienes ni puta idea de lo que es el orgullo de ser asturianos


Cada día me sorprende más el papanatismo de Mariano Rajoy, ahora se deja decir, que cuando Cascos se mostró disponible para ser el Presidente del Principado de Asturias por el partido en el que había militado durante 34 años, todavía tenía su ficha en Madrid, sólo le ha faltado decir que Cascos es madrileño de nacimiento. En fin, Rajoy cada día decepcionas a más españoles, y una vez que Zapatero se aparte de los focos del escenario público, algo que ocurrirá en breve, la intensidad de la luz pública, en su heliotropismo contumaz, va a destrozar al “Ícaro de Pontevedra”, porque desde el PSOE largarán la especie de ¿qué ha hecho Rajoy, esa recreación del tancredismo expectante, para ser Presidente del Gobierno de España?

Si no fuera gallego, se le podría perdonar lo que ha dicho, pero siéndolo, no se puede. El Presidente del PP debería saber que la condición asturiana, al igual que la gallega, no se adquiere por el lugar de nacimiento, sino por el vínculo a nuestra tierra. No es más asturiano quien nace en Oviedo, que quien nace en Buenos Aires, México, Hamburgo o Bruselas, siendo hijo o nieto de asturianos. Ni siquiera hay que nacer en Asturias para ser asturiano, porque los asturianos no somos segregacionistas, al contrario, desde que hay crónicas escritas (hace más de 2.000 años) somos acogedores con los que vienen, siempre que respeten nuestra libertad y nuestras costumbres.

Nunca ha habido xenofobia en Asturias, con razones para haberla, como cuando en el Avilés de los años sesenta sólo 1/3 de su población era de origen avilesino y 2/3 de otros lugares de Asturias o de España, al final nos arreglamos; porque los asturianos nos hemos movido por el mundo, venciendo nuestra condición de aislamiento y somos extraordinariamente cosmopolitas. Nadie en Asturias desdeña lo ajeno, aunque todos presumamos de lo propio. Ambas cosas son compatibles.

En Asturias nunca han medrado los nacionalismos, porque los asturianos nos sabemos españoles sin complejos, aquí se dice: Asturias es España y lo demás tierra conquistada. Y ciertamente es así, el concepto de comunidad integrada con el resto de las comunidades españolas surge en Asturias antes que en ningún otro lugar y si la unidad de la nación se resiente, en Asturias nos enfrentamos a quien sea, porque buena parte de la historia de España nace en Asturias.

Rajoy no tiene idea de la historia de Asturias, hasta en siete ocasiones Asturias se ha levantado contra los opresores que han tratado de cambiar su destino, desde fuera, en todas ellas tuvo repercusiones en España, lo que aquí hicimos. La invicta Asturias siempre ha sido la última frontera contra la opresión, el inexpugnable territorio tras las montañas, en el que un puñado de asturianos rechazaban doblegarse y se enfrentaban a los invasores, hasta la muerte si era neceario, porque aquí sabemos que la vida sin libertad no es vida.

La primera ocasión, en la noche de los tiempos, hace milenios, fue con la resistencia de los celtas y castreños a las invasiones de los ligures del norte de Italia. Hasta aquí llegaron y no pasaron.

La segunda, en la que la mayoría del pueblo astur fue exterminado, fue contra los romanos: Asturias fue el último lugar por conquistar de la Europa Continental por el Imperio Romano. El mismo emperador Augusto tuvo que desplazarse hasta Astorga para someter a la gente que poblaba estas tierras.

En el año 718, Asturias fue el lugar donde se resistió a las invasiones musulmanas y la Batalla de Covadonga fue el inicio de una monarquía asturiana con afán de reconquista, el último foco de resistencia y el origen de una España cristiana y occidental, con la fundación de su monarquía. No pudo ser una simple refriega, lo que terminó siendo un alineamiento con el orden occidental, cristiano y europeo.

En la época de Enrique II de Trastámara, heredero del Conde de Noreña, Asturias fue el último reducto de la España cristiana que se enfrentó a la vesania de su hermanastro, Pedro I el Cruel, al que derrotó definitivamente en la batalla de los Campos de Montiel, provocando un cambio de dinastía y orden, en los destinos de España.

El 9 de mayo de 1808, cuando se tardaba 15 días en llegar desde Madrid a Asturias, sólo siete días después del alzamiento de los madrileños contra la invasión francesa, los asturianos enviaron embajador a Londres, comenzaron a crear juntas locales, declararon la guerra a Napoleón, y decidieron gestionar sus propios asuntos frente al pequeño corso. En 1812, en Cádiz, se promulgó la primera constitución española, en buena parte, gracias a la participación de los ilustrados liberales asturianos. En 1820 fue sancionada porque el General Riego sometió al felón Fernando VII al orden constitucional, algo que le costó la vida tres años después.

En octubre de 1934, Asturias se levantó contra la República, en una revolución sin precedentes, declarándose independiente de los destinos del Gobierno de Madrid, algo que intentaron en otros lugares de España, pero que sólo en Asturias se materializó. El mismo general Franco sofocó la revuelta a distancia, por medio del General López Ochoa (y el abuelo de Rodríguez Zapatero). Sin embargo, dos años después, Asturias permaneció leal a la República cuando el general Franco decidió alzarse contra el orden establecido y el desorden existente. Durante la dictadura posterior, Asturias fue el lugar de España donde hubo más enfrentamientos contra el poder franquista, desde los maquis que se echaron al monte, hasta “la huelgona del 62”. En Asturias se configuraron las opciones políticas que se enfrentaron al régimen franquista desde la clandestinidad.

La séptima ocasión en que Asturias se ha levantado, ha sido el pasado domingo, 22 de mayo, cuando los asturianos han concedido con sus votos el triunfo en las elecciones a Francisco Álvarez Cascos y a su partido Foro Asturias, en tan solo cinco meses de existencia, por delante del PP y del PSOE al mismo tiempo, contra la campaña más infame de estos partidos en el desprestigio del candidato ineludible, contra viento y marea, contra la mayoría de los medios de comunicación, sin apenas recursos, con un puñado de indignados asturianos, a pico y pala, a tres turnos, y con un Francisco Álvarez Cascos que ye más asturiano que la boina de Pinón, que ha recorrido 60.000 kilómetros en esta campaña y realizado más de 120 actos electorales y muchos más, no electorales, para recoger el apoyo de sus paisanos.

La semana pasada, tras conocerse el resultado electoral, Fernando Alonso decidió cambiar su domicilio fiscal de Suiza a Asturias, ayer David Villa, paseaba su asturianía con orgullo envuelto en su bandera azul con la cruz de la victoria, en el Camp Nou, tras haber obtenido el barsa su cuarta copa continental. Hoy Rafael Fernández Tomás, hijo del primer presidente socialista de Asturias en la actual democracia, nieto del último presidente asturiano de la República, se ha afiliado a Foro Asturias, tras que un indigente intelectual de la FSA dijera que Foro Asturias representaba "la entrada de la extrema derecha" en España.

Y tú, Rajoy, que tuviste que traer autobuses de León, Valladolid y Palencia, para rellenar el mismo auditorio, en el que se quedaron 1000 personas en el hall, por no haber ya espacio posible, cuando Cascos cerró la campaña, nos vienes a instruir, una vez más, a los asturianos y asturianas sobre el pensamiento políticamente correcto. Perdona, ¿pero no tienes sentido del ridículo?, ¿te ha contagiado Zapatero la estupidez? Por cierto, Zapatero también tuvo que traer autobuses de otros lugares fuera de Asturias, para rellenar su acto central.

Mariano Rajoy, a pesar de ser gallego, tú no entiendes Asturias, nosotros no somos como en otros lugares de España que juegan a ser naciones para sacar tajada, al contrario nosotros somos españoles y nos han condenado a la dependencia porque quieren someternos, lo mismo hizo Franco, que el PP, que el PSOE, pero también nos rebelamos contra el “sometimiento féliz”, sabemos que lo que no depende de nosotros mismos no sirve.

No se puede ser asturiano sin amar la libertad hasta enfrentarse con los opresores, tanto si te quitan como si te dan, eso es lo que define a nuestro pueblo, la independencia, pero no la sedición y para eso no hay que nacer asturiano, hay que sentir, sencillamente, que somos diferentes, y eso se logra amando Asturias. Te dejo con Melendi, sigue aprendiendo, marianín, que te queda todavía mucho para que en esta tierra te recibamos con los brazos abiertos.

Te lo vuelvo a repetir Mariano, Asturias será tu talón de Aquiles, trátanos sin respeto, como estás haciendo y terminarás tus últimos días como Napoleón en Santa Helena, en un pazo de las Rias Baixas, maldiciendo Asturias, porque fue el origen de los errores que malograron tus ambiciones. Sin acritud, por ahora.



Enrique Suárez

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