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lunes, 13 de mayo de 2013

¿Por qué se consiente un apartheid en Cataluña y el País Vasco?


Una de las cosas más curiosas de este país es que los españoles estemos expuestos a modelos de racismo discreto, impuestos por los nacionalismos más beligerantes de este país, sin que a nadie parezca importarle.

La demostración de la existencia de un Apartheid de ciudadanos españoles en Cataluña y País Vascos es sencilla. La expongo a continuación.

Mientras que la mayoría de los ciudadanos de las cuatro provincias catalanas y las tres vascas tienen apellidos de origen español, no ocurre así con los miembros de sus gobiernos que están plagados de apellidos catalanes y vascos, ni por supuesto tampoco con los altos cargos que ocupan las instituciones públicas de estas comunidades.

¿Por qué se consiente en la España del siglo XXI un apartheid en el País Vasco y Cataluña? Es una pregunta que deberíamos hacernos todos los españoles, los de País Vasco y Cataluña también.

Enrique Suárez

domingo, 12 de mayo de 2013

Claves para salir de la crisis de desmoralización que atravesamos en España





Si con el desaparecido Zapatero aprendimos que no se debe negar la realidad, ni tratar de ocultarla transfiriendo al futuro despropósitos, con Rajoy estamos asistiendo al empecinamiento de aquel que se ha juramentado en seguir todas las instrucciones del libro gordo de Ángela Merkel, para que le quieran los alemanes, mientras los españoles nos vamos acordando de todos sus antepasados. Cierto que las tonterías de Zapatero no se van a resolver con las tonterías de Rajoy, pero induce realmente al pavor pensar que hemos tenido un par de tontos haciendo tonterías a la cabeza de los gobiernos de este país durante los diez últimos años.



Mariano Rajoy nos ha dicho que se siente satisfecho de no haber cumplido con su programa pero haberlo hecho con su deber, George Bernard Shaw decía que todo aquel que decía hacer las cosas por su deber era porque realmente se avergonzaba de lo que estaba haciendo. Zapatero nos llenó la cabeza de “nuevas ideas” demostrando que hubiera sido mejor lingüista que político, porque nadie como él ha cambiado la semántica del español, para imponer sus singulares delirios, desde las cruzadas de Felipe II.



Sin embargo de lo que pretendo hablar es de lo que creo que este país necesita para salir de la crisis de desmoralización que estamos atravesando. Por recrearnos en los errores del pasado o en las equivocaciones del presente, no vamos a resolver mejor el futuro; ni la nostalgia, ni la melancolía son caminos posibles para salir de la crisis.



Para salir de la crisis se necesitan algunas condiciones de las que este país y sus habitantes carecen en estos momentos; las describo a continuación, siempre según mi criterio que, ni impone, ni dispone, sólo propone:



1)     Unidad: mientras los españoles no nos demos cuenta de que lo que nos interesa en común es imprescindible para lograr lo que nos interesa en particular no saldremos del lodazal en el que nos encontramos. Esto incluye que el 99 % de los españoles que sufrimos los desvaríos del poder nos pongamos de acuerdo para desplazar al 1 % que nos los imponen.


2)     Compromiso: sin comprometernos en causas comunes, que definan el marco de la realidad con criterios de equidad y libertad, tampoco podremos avanzar demasiado hacia el futuro. Salir de esta crisis requiere compromisos básicos o mínimos, favoreciendo acuerdos y postergando desacuerdos.


3)     Responsabilidad: sin duda, la responsabilidad comienza por uno mismo, pero sólo quien es responsable puede exigir responsabilidad a los demás. A mí me resulta patético ver a Rubalcaba reclamar a Rajoy por las consecuencias de las propias decisiones erróneas que él mismo adoptó cuando estuvo en el gobierno. De nada sirve hundir el país y luego ponerse a la cabeza de la manifestación para exigir que se levante.


4)     Mérito: si hiciéramos un estudio de la cualificación de los políticos que nos representan nos quedaríamos asombrados, al contemplar como auténticos tarugos con carnet están tomando decisiones que provocan gastos de miles de millones de euros. Es hora de exigir que para representar a los demás en este país, por lo menos se supere la media del 10 % más cualificado, porque si ponemos al 10 % menos cualificado, sólo por ser de un partido, las cosas no pueden ir bien de ninguna manera. En un país con más de seis millones de parados, un millón de ellos licenciados, seguro que tenemos muchísima gente más joven, valiosa y con ideas nuevas y más afortunadas que los tarugos que amenizan los telediarios en el más de lo mismo.


5)     Experiencia: es imprescindible exigir experiencia en gestión de intereses generales, y no de mantenerse en la poltrona que es la única que nos pueden ofrecer los que llevan años representándonos. Nombrar ministros o consejeros exclusivamente por que tienen una titulación es una desfachatez. Nombrar ministro de Fomento a un iletrado como José Blanco o a un médico como Ana Pastor, no parece ser la mejor alternativa para que se puedan hacer las obras que este país necesita, salvo que la obra de José Blanco fuera trincar con las obras, y la de Ana Pastor, impedir que continúe la epidemia.


6)     Honestidad: esta cuestión es imprescindible, la justicia española debe radicalizarse contra la corrupción política en este país. A alguien que se le pille mínima proximidad al delito, se le tiene que expulsar del poder de forma inmediata y además exigirle cuentas por lo ocurrido. Sería buena idea elevar las penas contra los políticos (como hacen en Suiza) con el agravante de haber cometido el delito con recursos públicos, al doble de las comunes.


7)     Abrirse al futuro: todo lo que estamos viviendo forma parte del pasado, el PSOE y/o el PP no van a volver a gobernar este país tras las próximas elecciones generales, porque han sido los autores de todo lo que está ocurriendo, aunque nieguen su responsabilidad y traten de justificar sus dislates, ellos son los que han tomado las decisiones y por tanto son responsables que deben rendir cuentas. 


    El futuro de este país ya no puede contar con ellos, nos han defraudado, esquilmado y empobrecido motivos suficientes para ganarse el despido por incumplimiento de contrato.



Enrique Suárez

lunes, 6 de mayo de 2013

Lo que se oculta tras las buenas intenciones de los políticos españoles



La política en España se ha convertido en el arte de ocultar las acciones más perniciosas tras magníficas intenciones expresadas.  Sin duda, la única razón que motiva a todos los políticos que conforman la casta de poder que decide el rumbo de este país, es seguir acumulando privilegios, u ocasiones para acumularlos. Los ciudadanos seguimos siendo carne de cañón de su desventurada confrontación. Cuando les señalen la luna fíjense en lo que no les señalan porque precisamente ahí encontrarán las intenciones ocultas para señalarles la luna.

Para no hablar de los crímenes contra la razón de la égida de Zapatero, nos estamos empapando de teorías conspiranoicas internacionales del capitalismo económico, en las que Alemania y Merkel son uno de los lugares más visitados, si no nos hablan del club Bildelberg, de la cruzada bancaria de Emilio Botín, y de la consabida defensa contra la derecha que quiere acabar con todo. Como si para explicar el Crimen de Cuenca hubiera que apelar a la coyuntura de la criminalidad global. La izquierda de este país ya no sabe cómo intoxicarnos para no perder sus mermados privilegios de casta. La última iniciativa del señor Rubalcaba pone la guinda al pastel: detener los desahucios y el desempleo con fondos públicos, apelando a que Alemania lo hizo en alguna ocasión. Sin embargo lo que nos oculta el señor Rubalcaba es que lo que está proponiendo es un “blindaje de lo público”, sector en el que hay aproximadamente medio millón de colocados por su señor Zapatero tras haber dilapidado medio billón de euros de deuda pública en los últimos cinco años de sus esperpénticos gobiernos. Un puesto de trabajo pa un colega por un millón de euros de deuda pública podría ser el epitafio del PSOE.

¿Qué principio ético puede asistir a alguien que trata de defender de forma sectaria a los afines a su partido e ideología cuando en este país 6,2 millones de ciudadanos, entre ellos muchos de sus votantes, se han quedado en el paro?. ¿Acaso durante los gobiernos de Zapatero el señor Rubalcaba no pudo tener las grandiosas ideas que ahora le visitan? En Alemania se hizo esta operación para proteger su tejido productivo en empresas no públicas que eran importantes para su futuro, lo que el señor Rubalcaba pretende con su propuesta es precisamente proteger el empleo público, cuando en este país mientras 3 millones de españoles perdían su trabajo, se incrementaba el empleo público en 600.000 trabajadores, siendo el único sector en el que no ha dejado de crecer el empleo durante la crisis. Los mismos objetivos tiene cualquier propuesta de pacto de Estado, apoyado o no por los sindicatos.

En el caso de Mariano Rajoy y su Gobierno del PP hay también intenciones ocultas en sus políticas de austeridad que en realidad ocultan un elevado incremento de impuestos, una reducción de servicios proporcionados por el Estado y una desquiciada y desquiciante deriva errática en su proyecto, que le ha llevado a decir que: está orgulloso de no haber cumplido con su programa, pero haber cumplido con su deber, con la misma magistratura que un verdugo justificaría su función social. 

El Presidente del Gobierno español ha tenido la genial idea de hacer pagar a todos los españoles, los pecados cometidos por su predecesor, sin haber entrado selectivamente a analizar quienes fueron los que esquilmaron el país. Como un maestro de escuela antigua que castiga a toda la clase porque no quiere saber quiénes han sido los sinvergüenzas que han quemado los pupitres y roto los cristales, después de haber robado el encerado. Mariano Rajoy no quiere problemas, tiene el poder y lo utiliza diciendo una cosa y haciendo exactamente la contraria, exactamente igual que lo utilizó Zapatero. Donde hubo despilfarro y depredación, el impone retracción y usura, si antes estuvimos expuestos a un descerebrado manirroto ahora lo estamos a un avaro circunstancial.

Pero la política de Mariano Rajoy oculta una intención perversa, sabiendo que los votantes de su partido cuentan con más recursos que los que votan al PSOE, ha decidido estrangular a aquellos que están atravesando las circunstancias más difíciles en este país, mientras no causa ningún daño a sus representantes políticos en la casta, que siguen disfrutando de sus beneficios y manteniendo sus privilegios, que sean ellos quienes hagan contención de sus votantes y paguen el peaje de mantener la diferencia de aquellos que les representan sobre sus representados. Por eso no ha tocado hasta ahora los pesebres públicos en los que los parásitos sociales de la izquierda y la derecha se han acantonado, porque ellos serán los que mantendrán la supervivencia del régimen despótico que se han montado entre los del PSOE y el PP en comandita.

En fin, los españoles seguimos sin saber quiénes fueron los autores intelectuales del descalabro entre tantos dimes y diretes, entre tantas acusaciones infundadas y el tú más que yo, Mariano Rajoy le ha perdonado la vida a los delincuentes que gobernaron con Zapatero, a condición de que sigan en el poder distanciándose de sus votantes, para que estos vean que lo único que motiva su lucha política es mantener sus poltronas. De esa forma, también puede ocultar magníficamente los desmadres cometidos por su propio partido en muchos lugares de este país.

 La estrategia es inteligente, pero los españoles que estamos pagando los desmadres de unos y otros ya hemos comenzado a abandonar su representación política como una opción aceptable para la convivencia. Mejor que nos gobierne Merkel directamente que sus sicarios germanizados, comienza a escucharse por los bares de este país, entre aquellos que todavía pueden tomarse una caña. 

Enrique Suárez

jueves, 2 de mayo de 2013

¿Qué es la deflación Mariano Rajoy?




Mientras las potencias mundiales se preparan contra el tsunami deflacionario que viene, como advertimos hace quince días en este blog, al ilustre pontevedrés que vela por nuestras miserias no se le ha ocurrido otra cosa que subir más los impuestos e iniciar una campaña de recortes, aferrado a la austeridad, a pesar de que ya tenemos 6,2 millones de parados, una recesión que dura seis semestres y lo que queda, y que este país ha dejado de consumir porque no le queda más remedio.

En La Moncloa no se enteran de lo que está ocurriendo en el mundo, viven fuera de la realidad, pensando que con aferrarse al mástil de lo local, el huracán de lo global no va a afectar a este país.

Advertíamos hace dos semanas que alguna potencia mundial estaba vendiendo recursos para obtener liquidez, porque es mejor deshacerse de las reservas que adquirir deuda, pero Mariano Rajoy hace precisamente lo contrario, sigue endeudando este país sin límite, porque no se entera que está jugando en la liga planetaria en competición con las demás economías mundiales. Mariano Rajoy nos está conduciendo a un pozo sin salida posible, porque está haciendo exactamente lo contrario que los demás países, es decir, austeridad, cuando desde los estados se están inyectando grandes cantidades de dinero para que no se detenga el consumo, y por tanto la demanda interna, cosa que ya está ocurriendo en España.

Se puede ser cateto o muy cateto, Mariano Rajoy pertenece a la segunda categoría, porque no se le ocurre otra cosa más que inyectar dinero público en planes renove, como si la economía de un país como España se pudiera mantener con subvenciones específicas. Sigue la trayectoria de Zapatero que logró elevar el déficit hasta el 10 %, la deuda pública en medio billón de euros y el paro en 3,5 millones de agraciados.

Japón ha iniciado, tras 25 años de espiral deflacionaria, una política de fuertes inversiones públicas para dinamizar la economía, al igual que se está haciendo en Estados Unidos, donde se inyectan cada mes 80.000 millones de dólares en los mercados para que no se detenga la economía productiva. China está haciendo lo mismo, al igual que la India. Las potencias emergentes, los BRICS están realizando fuertes inversiones públicas en sus planes de desarrollo. Alemania, Francia y Reino Unido se están lanzando a la inversión pública, por eso realmente está disminuyendo la prima de riesgo en España. Grecia, espejo en el que debemos contemplarnos, ha entrado en deflación este mes por primera vez desde 1968.

Pero Mariano, con diez cañones por banda, no corta el mar si no vuela, hacia el país de nunca jamás, porque se ha creído el cuento de que los problemas de España se reducen ahorrando dinero público, cuando  la desnortada política económica española, no permitirá que este país comience a crecer al 3 %  - para que se cree empleo real- hasta el año 2.019.

Resulta fascinante ver el bajo nivel de los medios de comunicación españoles, porque ni uno de todos ellos está advirtiendo del lodazal en el que nos está metiendo el actual Gobierno, por continuar con las políticas socialdemócratas de Zapatero. Debe ser alguna enfermedad grave la que provoca que en España tengamos los gobernantes más iluminados del orbe, no es normal que tras la devastación del profeta de las cejas, ahora nos haya tocado el prodigio de la magia del barbudo.

Si ustedes se fijan, en los supermercados españoles se comienzan a ver los primeros signos de la deflación, que son dos: la bajada de precios con grandes descuentos, la escasez de determinados productos. Algo que también pueden observar en cualquier sector del comercio, mientras se van cerrando cada día más empresas y negocios.

Pero el mayor problema que tenemos los españoles, no es que el Tancredo de La Moncloa no perciba los ciclos económicos mundiales, el mayor problema es que en otros países que no tienen semejantes tarugos como los que aquí tenemos si lo están viendo y ya se han puesto manos a la obra a tratar de corregir los malos vientos, cambiando las velas. En España no sólo se deja de orientar la navegación de la economía del país a favor del viento, sino que el mentecato que gobierna rodeado del consejo de ministros más adocenado de la historia de la democracia, ha tenido la genial idea de izar velas contra el viento, como si realmente supiera navegar, que es lo que le han debido decir sus asesores: a toda vela contra los arrecifes de la historia.

Si no se cambia rápidamente de rumbo en la economía española, vamos hacia el naufragio seguro, sólo es cuestión de tiempo. Que Santa Bárbara nos proteja.

Enrique Suárez

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