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domingo, 11 de julio de 2010
sábado, 10 de julio de 2010
De la miseria
Última hora: la agencia EFE informa que los asistentes a la manifestación institucional de Barcelona contra la sentencia del Tribunal Constitucional reunió 56.000 asistentes (y no más de un millón como decían los organizadores).
La irresponsabilidad del President de la Generalitat, el deshonrado Montilla, que jamás tuvo honor, ni decencia, ni inteligencia, ni prudencia, como los buenos talibanes, se pondrá esta tarde a la cabeza de una manifestación institucional contra el pueblo español, no contra el Estado, no contra España, no contra el Gobierno, sino contra los españoles. Este esperpento político, medio analfabeto, al que Pujol le quería añadir una p a su nombre (p de pringado) acaba de cometer su última torpeza.
Los catalanistas no se han dado todavía cuenta de que han perdido “su guerra de papel” (nunca han tenido valor, ni coraje para otra cosa) contra España, una vez más, como todas las anteriores. Ni elevando a la mitología una refriega como la de Els Segadors, ni reescribiendo la historia de lo ocurrido en 1714, ni elevando a Macià al héroe que no llegó a ser (otra cosa es que fuera honesto, que este sí lo era, pero fue traicionado por sus propios compañeros catalanistas), ni reeditando la semana trágica, ni olvidando la sedición de Companys en época de la República, por la que fue juzgado y encarcelado, han servido para imponer una nación contra la Ley suprema que es la Constitución Española.
La memez de la oclocracia catalanista no tiene parangón, se sacan un reglamento de deseos e intentan colarlo de rondón al Estado en sustitución de una Constitución aprobada por los catalanes, al igual que por los demás españoles, en su día (con cifras de ratificación de más del 90 % y participación de más del 70 % -compárese con las del Estatut, participación del 38 %). Contando además, y esto ya roza el sarcasmo, con el apoyo del Gobierno de España del PSOE, del Presidente Rodríguez Zapatero, y ese portento que es Leire Pajín, que horas antes de la sentencia del Tribunal Constitucional, advertía que “es nuestro” Estatut, refiriéndose al PSOE, por supuesto.
El señor Montilla no tiene bastante con ingresar al año 160.000 euros, mientras que su señora se endosa otros 150.000 euros, ni con enviar a sus hijas a un colegio alemán en el que apenas se habla catalán, mientras impone a los hijos de todos los demás la inmersión lingüística. No, su avaricia y soberbia son descomunales, quiere más, o en realidad quiere lo mismo, el problema es que sin un Tribunal Supremo catalán, ahora todos los que han trincado en Cataluña van a tener que rendir cuentas ante la justicia española de lo ocurrido en el caso Palau, en el caso Pretoria, y en otros tantos.
La manifestación de esta tarde más que el derecho a decidir, lo que pretende es el derecho a permanecer en la poltrona, contra los ciudadanos, catalanes y españoles, el derecho a imponer una tiranía discreta, el derecho a distinguir entre señores feudales (políticos) y vasallos (el pueblo). No se enteran, no acaban de enterarse, de que para que ellos sean una nación, España que sí lo es, lo ha sido y lo seguirá siendo tendría que dejar de serlo. Y además, sin consultar directamente a los españoles –que falta de respeto- sino haciendo un entramado mafioso con los representantes políticos del pesebre nacional, con los autores de los cinco millones de parados, el robo sin fin, la usurpación, la insidia, el déficit del 12 %, la deuda total de 4 billones de dólares, y el mayor descrédito de un gobierno de la historia de España.
No se enteran de que una nación se construye sobre la realidad, no sobre la propaganda y la agitación de una oclocracia depravada que se está beneficiando a costa de que los españoles hayan perdido su bienestar. Cuanta miseria hay en el socialismo español, en los nacionalismos de este país, cuanta gente lo está pasando mal, para que ellos jueguen a sus sueños de patriotas (que en realidad es el envoltorio de sus privilegios inmerecidos). El irresponsable Montilla, ha invocado la sedición y eso es traición a la patria, motivo para detenerle y encarcelarle junto a todos representantes de instituciones del Estado que le acompañan, pero no ocurrirá nada porque la manifestación se dirige desde La Moncloa.
El señor Montilla será el máximo responsable de lo que ocurra en Cataluña en los próximos días, hoy tendremos una manifestación de subvencionados y aspirantes a vivir de los demás. Mañana, tendremos una manifestación espontánea de los españoles residentes en Cataluña, si la selección nacional de fútbol triunfa en el mundial, algo que deseo con todas mis fuerzas, como todos los españoles decentes y honestos, no solo el Estatut, sino toda la oclocracia perderá su poder para siempre.
Mañana, como ocurrió en él pasado, el futuro de nuestra nación se dirime en tierras lejanas, en esta ocasión en Sudáfrica (tierra de Böers), el nuevo Flandes. Lo único que cambia es que ayer era el Duque de Austria y hoy Vicente del Bosque el que dirige a nuestro ejército. Y lo más penoso, para todos estos sinvergüenzas, es que posiblemente sea un jugador catalán, del Barsa, el que termine dando la puntilla a sus aspiraciones, aunque no perdamos de vista a Villa, que a pesar de ser del Barsa es asturiano, y a los asturianos lo de defender a la patria nos viene de fábrica.
Sea quien sea, suerte muchachos, SOIS NOSOTROS, VOSOTROS SÍ SOIS ESPAÑA, vosotros sí que representáis el honor de nuestra patria. Y si no puede ser, enhorabuena por haber llegado a las semifinales, sabemos que pondréis lo mejor que lleváis dentro, todo lo español que atesoráis, y con eso es suficiente para haberos convertido en nuestros héroes, en esta España asolada y asediada por los parásitos de la política. Los españoles sabemos salir adelante, con la derrota y con la victoria, porque llevamos siglos haciéndolo. Si perdemos, habremos avanzado lo que nunca antes se había logrado, si ganamos... no sólo será un mundial, van a ser muchas más cosas las que van a cambiar en este país que la historia del fútbol.
Biante de Priena
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viernes, 9 de julio de 2010
Un millón de parásitos

Esta es la cifra de beneficiarios del pesebre nacional, la inmensa mayoría son del PSOE, de los que 150.000 son sindicalistas de UGT y CCOO, hay unos 150.000 que son nacionalistas y unos 250.000 del Partido Popular. Esta es la casta que vive a costa de los ciudadanos gracias a la política, los que han convertido la democracia representativa en una empresa muy rentable. Los que han sido directamente elegidos en la urnas por los ciudadanos apenas llegan a los cien mil, luego los nuevecientos mil restantes han sido colocados a dedo por los partidos políticos, sin participación directa de los ciudadanos en su elección.
Este millón de facinerosos se encargan de que los 45 millones de españoles restantes les sigan manteniendo en su posición de privilegio, con el único mérito de pertenecer a un partido político. Han capturado los puestos fundamentales de la administración pública y no van a abandonarlos fácilmente.
Este millón de parásitos están ocupando muchos puestos que corresponderían a los cinco millones de parados que hay en este país, algunos con cualificaciones que superan en cien veces a la de algún ministro. Son los que consienten que en este país tengamos una de las juventudes más desesperanzadas de Occidente, porque saben que hagan lo que hagan tienen un 50 % de posibilidades de irse al paro por lo menos una década.
También son los responsables de la crisis económica que estamos viviendo, porque cuando se coloca a un inepto al mando de cualquier institución de la administración pública en sus distintos niveles, no podrá hacer maravillas y lo más posible es que su gestión sea nefasta. Además, desde la política se ocultan sus cuentas de resultados, por eso el despilfarro es posible. No hay nada como elevar a notorio a un imbécil, como para que permita que en los asuntos que gestiones se podrán hacer todas las corrupciones posibles e imposibles.
En España tenemos una administración pública plagada de parásitos, cobrando sueldos y recibiendo beneficios que en su vida hubieran soñado si no fuera por su pertenencia a una secta (PSOE, nacionalistas) o un clan (PP) que le asegurara su bienestar, aunque sea a costa del perjuicio de los ciudadanos que han votado PSOE, PP o nacionalista. La política infecta la vida pública española, la sociedad y cualquier servicio administrado o gestionado por los representantes de los partidos políticos.
Esta situación no puede continuar así por mucho más tiempo, porque con esta gente es imposible que este país salga adelante. Como son gestores pésimos que juegan con el dinero público con el mismo criterio que un niño pequeño se hace caca en los pañales, cada día que pasa estaremos condenados a pagar más impuestos, tener más deuda, jubilarnos más tarde y recibir peor atención en los servicios públicos.
Se va haciendo necesario que a partir de ahora para ocupar un cargo público con responsabilidad se deban superar unas pruebas mínimas de competencia en la política, como las correspondientes a cualquier ciudadano español para acceder a un puesto de trabajo. El analfabetismo de nuestros políticos se transforma directamente en perjuicios para los ciudadanos y en este país se cuentan con los dedos de una mano las destituciones de la gente que ha cometido enormes errores en la política que luego han costado millones de euros a los ciudadanos. Dimisiones no se conoce ninguna, salvo cuando han apuntalado su futuro en alguna empresa privada a la que previamente han concedido favores.
No se pregunten que ha pasado para que estemos como estamos, pregúntense lo que está ocurriendo ahora mismo, es bien sencillo de averiguar, hay un millón de parásitos viviendo a nuestra costa, que además tienen dificultades para hacer la o con un canuto, eso lo explica todo, si siguen en el poder, no nos llevarán a la ruina en la que ya estamos, sino a la miseria extrema, y si no es ahora, será en las generaciones próximas.
Nunca en la historia de España ha habido tanta gente tan incapaz dirigiendo el país, si aún estamos como estamos, no es porque lo hayan hecho bien por casualidad, es por qué este país aguanta lo que le echen. Sólo les dejo un dato, por cada voto que ustedes conceden a un partido político en los procesos electorales que hay en este país en cada legislatura, les conceden para su gestión más de 25.000 euros por año. Ahora piensen un momento, hagan una pequeña reflexión, ¿reciben ustedes 25.000 euros al año de las administraciones que sufragan con sus impuestos?. Pues lo que falta es lo que se llevan ellos, hagan sus cálculos y sabrán lo que nos cuesta la casta política a los españoles.
Este fin de semana tendremos la oportunidad de comprobar en la ciudad de Barcelona la extravagante realidad de estas dos españas, el sábado, con la manifestación política de la Cataluña independentista organizada por 600 asociaciones subvencionadas, auténtica representación del pesebre nacional, y el domingo, la exaltación de la Selección Nacional de futbol en el mundial, que será espontánea, popular y viva. Hay una pequeña diferencia entre ambas, la primera se organiza desde el poder y la segunda desde el pueblo, a pesar de todas las trabas que se han puesto desde el poder. Si los políticos representan al pueblo cabe hacer una pregunta, ¿acudirán el señor Montilla y el señor Hereu a la celebración del triunfo de la Selección Española o se quedarán replegados defendiendo su pesebre?.
Es necesario desparasitar este país de políticos que viven a nuestra costa. Hay que localizarlos y apartarlos de la cosa pública antes de que devoren nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Biante de Priena
Este millón de facinerosos se encargan de que los 45 millones de españoles restantes les sigan manteniendo en su posición de privilegio, con el único mérito de pertenecer a un partido político. Han capturado los puestos fundamentales de la administración pública y no van a abandonarlos fácilmente.
Este millón de parásitos están ocupando muchos puestos que corresponderían a los cinco millones de parados que hay en este país, algunos con cualificaciones que superan en cien veces a la de algún ministro. Son los que consienten que en este país tengamos una de las juventudes más desesperanzadas de Occidente, porque saben que hagan lo que hagan tienen un 50 % de posibilidades de irse al paro por lo menos una década.
También son los responsables de la crisis económica que estamos viviendo, porque cuando se coloca a un inepto al mando de cualquier institución de la administración pública en sus distintos niveles, no podrá hacer maravillas y lo más posible es que su gestión sea nefasta. Además, desde la política se ocultan sus cuentas de resultados, por eso el despilfarro es posible. No hay nada como elevar a notorio a un imbécil, como para que permita que en los asuntos que gestiones se podrán hacer todas las corrupciones posibles e imposibles.
En España tenemos una administración pública plagada de parásitos, cobrando sueldos y recibiendo beneficios que en su vida hubieran soñado si no fuera por su pertenencia a una secta (PSOE, nacionalistas) o un clan (PP) que le asegurara su bienestar, aunque sea a costa del perjuicio de los ciudadanos que han votado PSOE, PP o nacionalista. La política infecta la vida pública española, la sociedad y cualquier servicio administrado o gestionado por los representantes de los partidos políticos.
Esta situación no puede continuar así por mucho más tiempo, porque con esta gente es imposible que este país salga adelante. Como son gestores pésimos que juegan con el dinero público con el mismo criterio que un niño pequeño se hace caca en los pañales, cada día que pasa estaremos condenados a pagar más impuestos, tener más deuda, jubilarnos más tarde y recibir peor atención en los servicios públicos.
Se va haciendo necesario que a partir de ahora para ocupar un cargo público con responsabilidad se deban superar unas pruebas mínimas de competencia en la política, como las correspondientes a cualquier ciudadano español para acceder a un puesto de trabajo. El analfabetismo de nuestros políticos se transforma directamente en perjuicios para los ciudadanos y en este país se cuentan con los dedos de una mano las destituciones de la gente que ha cometido enormes errores en la política que luego han costado millones de euros a los ciudadanos. Dimisiones no se conoce ninguna, salvo cuando han apuntalado su futuro en alguna empresa privada a la que previamente han concedido favores.
No se pregunten que ha pasado para que estemos como estamos, pregúntense lo que está ocurriendo ahora mismo, es bien sencillo de averiguar, hay un millón de parásitos viviendo a nuestra costa, que además tienen dificultades para hacer la o con un canuto, eso lo explica todo, si siguen en el poder, no nos llevarán a la ruina en la que ya estamos, sino a la miseria extrema, y si no es ahora, será en las generaciones próximas.
Nunca en la historia de España ha habido tanta gente tan incapaz dirigiendo el país, si aún estamos como estamos, no es porque lo hayan hecho bien por casualidad, es por qué este país aguanta lo que le echen. Sólo les dejo un dato, por cada voto que ustedes conceden a un partido político en los procesos electorales que hay en este país en cada legislatura, les conceden para su gestión más de 25.000 euros por año. Ahora piensen un momento, hagan una pequeña reflexión, ¿reciben ustedes 25.000 euros al año de las administraciones que sufragan con sus impuestos?. Pues lo que falta es lo que se llevan ellos, hagan sus cálculos y sabrán lo que nos cuesta la casta política a los españoles.
Este fin de semana tendremos la oportunidad de comprobar en la ciudad de Barcelona la extravagante realidad de estas dos españas, el sábado, con la manifestación política de la Cataluña independentista organizada por 600 asociaciones subvencionadas, auténtica representación del pesebre nacional, y el domingo, la exaltación de la Selección Nacional de futbol en el mundial, que será espontánea, popular y viva. Hay una pequeña diferencia entre ambas, la primera se organiza desde el poder y la segunda desde el pueblo, a pesar de todas las trabas que se han puesto desde el poder. Si los políticos representan al pueblo cabe hacer una pregunta, ¿acudirán el señor Montilla y el señor Hereu a la celebración del triunfo de la Selección Española o se quedarán replegados defendiendo su pesebre?.
Es necesario desparasitar este país de políticos que viven a nuestra costa. Hay que localizarlos y apartarlos de la cosa pública antes de que devoren nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Biante de Priena
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jueves, 8 de julio de 2010
Celebración del triunfo de la Selección Nacional en la Fuente de Canaletas de Barcelona
Saltándonos la censura mediática
impuesta por los oclócratas catalanes.
impuesta por los oclócratas catalanes.
Gracias a Javi J.S. por el vídeo
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STOP A LA CENSURA

En Cataluña se están poniendo objeciones en muchos lugares para que los españoles que allí viven puedan disfrutar en una pantalla gigante de los triunfos de la Selección Nacional de Fútbol. Estamos peor que en la época de Franco, después de haber aguantado a todos los oclócratas de este país quejarse de la dictadura, ahora imponen la suya.
Que más da que la censura provenga de una dictadura, que de una demagogia a la que denominan democracia. Es lo mismo. El alcalde de Barcelona es un fascista, que ha impedido que se haya podido instalar una pantalla gigante para ver las semifinales. ¿A qué intereses sirve este oclócrata del PSC?, evidentemente no a los de los ciudadanos que quieren presenciar los triunfos de su selección, como los demás españoles.
Cuando en todo el mundo se puede ver el partido de España en pantallas gigantes no se puede hacer en una parte del territorio español porque los socialistas y nacionalistas imponen la férrea dictadura de sus intereses. ¿Dónde está la igualdad de los españoles?. Estos fascistas no respetan la Constitución Española, porque el imbécil que está en La Moncloa no les obliga a respetarla por sus miserables intereses electorales.
¿Pero cómo podemos consentir en una democracia comportamientos propios de una tiranía?. ¿Qué legitimidad tiene el señor Hereu para conculcar los derechos fundamentales de los españoles?. ¿A qué intereses sirve el señor Hereu, porque está claro que no a los de los barceloneses que quieren presenciar en la calle, a pecho descubierto, el triunfo de la selección española en el Mundial?. ¿Ha prohíbido el señor Hereu las pantallas gigantes en las finales que ha jugado el Barçá?
Es hora, ya es hora de romper el muro que nos separa de la libertad, abajo los totalitarios, abajo la inmersión catalana, abajo los políticos que oprimen a los ciudadanos para seguir la estrategia que les permita repartir privilegios entre los suyos. No permitamos que en Cataluña encierren a los españoles en un armario. No permitais, españoles de Cataluña, que os silencien hasta haceros invisibles.
Que más da que la censura provenga de una dictadura, que de una demagogia a la que denominan democracia. Es lo mismo. El alcalde de Barcelona es un fascista, que ha impedido que se haya podido instalar una pantalla gigante para ver las semifinales. ¿A qué intereses sirve este oclócrata del PSC?, evidentemente no a los de los ciudadanos que quieren presenciar los triunfos de su selección, como los demás españoles.
Cuando en todo el mundo se puede ver el partido de España en pantallas gigantes no se puede hacer en una parte del territorio español porque los socialistas y nacionalistas imponen la férrea dictadura de sus intereses. ¿Dónde está la igualdad de los españoles?. Estos fascistas no respetan la Constitución Española, porque el imbécil que está en La Moncloa no les obliga a respetarla por sus miserables intereses electorales.
¿Pero cómo podemos consentir en una democracia comportamientos propios de una tiranía?. ¿Qué legitimidad tiene el señor Hereu para conculcar los derechos fundamentales de los españoles?. ¿A qué intereses sirve el señor Hereu, porque está claro que no a los de los barceloneses que quieren presenciar en la calle, a pecho descubierto, el triunfo de la selección española en el Mundial?. ¿Ha prohíbido el señor Hereu las pantallas gigantes en las finales que ha jugado el Barçá?
Es hora, ya es hora de romper el muro que nos separa de la libertad, abajo los totalitarios, abajo la inmersión catalana, abajo los políticos que oprimen a los ciudadanos para seguir la estrategia que les permita repartir privilegios entre los suyos. No permitamos que en Cataluña encierren a los españoles en un armario. No permitais, españoles de Cataluña, que os silencien hasta haceros invisibles.
BASTA YA DE MISERIA
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