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miércoles, 29 de febrero de 2012

Condenados a la miseria en nombre del socialismo


Las trampas del relativismo

Y sin embargo el relativismo tenía razón, cierto, pero no toda la razón, por que si tuviera toda la razón se convertiría en un nuevo dogmatismo que, precisamente, era lo que trataba de demoler; esta magnífica paradoja pasó desapercibida por los detractores del racionalismo a finales del siglo XX. Ahora vivimos en las secuelas de aquella confusión.

El primer relativista de la historia fue Protágoras cuando advirtió que el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en tanto que son, de las que no son en tanto que no son. Ciertamente la verdad no es igual para todos, salvo las verdades absolutas, pero más por su absolutismo que por su certeza. Sin dogmas todo es relativo.

Quizás el primer relativista de la historia moderna fue Nietzsche, cuando advirtió que la razón no podía someter la vida a sus designios, derribando los presupuestos construidos por Kant, e incluso Hegel:
"Nietzsche piensa que el hecho de someter la vida a la razón es un error, es como apagar la vida, porque la racionalidad es aquello derivado de la vida, mientras que la vida no está en función de ningún valor externo a ella misma. La cultura occidental, entonces, está viciada desde su origen. Su “pecado” ha consistido en instaurar la “racionalidad” costara lo que costara. Este error dogmático se arrastra desde que Platón inventó el espíritu puro y la idea de bien en sí mismo. Este dogmatismo a toda ultranza Nietzsche lo interpreta como un síntoma de decadencia, entendida ésta como una oposición a los valores de la vida que afecta en todos los aspectos de la cultura. Para eliminar el error de base, es necesario criticar el dogmatismo platónico y hacerlo en todos los ámbitos en qué se manifiesta: el moral, el religioso, el filosófico, el cultural, el económico y el político”
Eliminar todos los dogmatismos, incluye también erradicar el relativismo dogmático y su pretensión de que todo depende del cristal con que se mira. Las cosas no dependen del cristal con que se miran, sí lo hacen las percepciones y en consecuencia las interpretaciones, luego la relatividad es una interpretación más dependiente de la percepción, porque la percepción de la realidad sí es relativa en cada ser humano, que de los hechos percibidos.

Como se construye una estafa irracional

Nietzsche decía que el mayor error del pensamiento occidental que se podía cometer, era el que denominaba: “corrupción de la razón”, y que consiste básicamente en confundir las causas con las consecuencias, incluso prescindir de las causas y las consecuencias para ofrecer explicaciones, no fundamentadas en los juicios analíticos, sino en las opiniones, que a su vez dependen de las interpretaciones y estas provienen de las percepciones diversas.

Si el relativismo, entonces, puede ser considerado como un artefacto perceptivo que interpreta la realidad, llegamos al subjetivismo, todo es subjetivo, no hay objetividad. Sin embargo, cuando los hechos ocurren, son objetivos, si son consecuencia de otros hechos, estos pueden ser considerados sus causas. Negar la existencia de causas y efectos, es abjurar del principal fundamento de la racionalidad, no sólo filosófica o lógica, sino también científica.

Supone regresar al azar, sustituyendo la causalidad por la casualidad, devaluando el pensamiento y sometiéndolo a la arbitrariedad de la opinión. Si nada existe, comenzamos de nuevo, dando lugar al adanismo y el “presentismo” que asola nuestra existencia, la cultura del talante sustituye al talento, los deseos más infantiles a las necesidades más perentorias. Así ha sido la política del PSOE durante los últimos siete años, mendaz, artera e insidiosa.

Sin duda una estrategia urdida con el interés de abominar del orden establecido fundamentado en la razón, para entregarnos a los brazos del azar, de la casualidad, de la anécdota. De esa forma se puede negar la historia, la filosofía, la moral, la justicia, por supuesto la libertad, y todos los valores que han sostenido a la civilización occidental hasta ahora. Creo que nos encontramos ante una enorme falacia construida con la intención de imponer un nuevo dogmatismo, el de la relatividad, que permite cuestionarlo todo sin ofrecer una alternativa.

De ahí a la reducción de la verdad a una condición democrática hay un paso, y así alcanzamos el fundamentalismo democrático, que puede ser utilizado para detener el futuro creando comisiones. Supongamos que se reúnen cinco personas para tomar una decisión, tres no tienen ni idea del tema que se dirime, pero sin embargo tienen la intención de que no salga adelante a pesar de que su presencia sería positiva para todos (menos para ellos), mientras que dos, que son los que conocen las causas y consecuencias de la decisión son minoría, pues sencillamente se vota la decisión y saldrá la propuesta más irracional, pero también más democrática. Multipliquen ese proceso por las decisiones que se toman cada día en este mundo y obtendremos el origen de buena parte de nuestro malestar.

Para eso ha servido el relativismo, para apartar la razón y dejarnos a los pies de los caballos de la impostura y la irracionalidad. La sociedad de la comunicación en la que vivimos aboga por la democratización de las decisiones, independientemente de la racionalidad de los que deciden. Cuando las cosas van mal, con decir que todo es relativo está resuelto.

España, hundida por el socialismo

España tuvo un déficit el año pasado del 8,51 %, el Gobierno de Rodríguez Zapatero se había comprometido con la Unión Europea a que no sobrepasara el 6 %. Al igual que negó la existencia de una crisis económica en este país para triunfar en las elecciones del 2008, engañando a sus votantes y a todos los demás. De la misma forma que Zapatero prometió pleno empleo en el 2003, para marcharse dejando 5,2 millones de parados. No puede ser que durante siete años el PSOE no haya concluido ninguna de las reformas políticas y económicas que inició, y se haya dedicado a derrochar el dinero público en sus obsesiones particulares cuando ahora tenemos dificultades para cubrir los servicios básicos gracias a su enorme y descerebrado despilfarro.

Verán ustedes, yo sigo pensando que no hay inocencia en estas políticas, más bien al contrario, hay intención de crear un escenario de “tierra quemada” como se denunció en su día. La política de Zapatero durante los últimos años de su Gobierno estaba orientada exclusivamente a incrementar nuestro malestar y precariedad, urdida con el objetivo de empobrecernos, empujarnos al abismo y a la desesperación. No hay inocencia, sino maldad. No hay casualidad, sino causalidad en la ruina de España.

Ahora los del PSOE se han marchado, dejando este país hundido, y ya preparan la reacción en las calles para culpabilizar al PP de todos nuestros males. Me parece que asistimos a un episodio de desvergonzada inmoralidad, ningún partido ha gobernado en España para crear más desigualdad, ningún partido lo ha hecho tan mal y además, sin pedir disculpas a los españoles por sus errores, que han quebrantado el futuro de este país y condenado a la miseria a las próximas generaciones, nadie ha sido tan inútil y desalmado en el Gobierno como la tropa que ha acompañado a Rodríguez Zapatero, entre ellos Rubalcaba y Chacón.

Desgraciadamente no ha sido una orgía relativista la causa de nuestros males, sino la ineptitud acompañada de egoísmo la que ha convertido España en el país con más parados de Europa, y el mayor riesgo de empobrecimiento. En las próximas elecciones el PSOE debería ser erradicado del escenario político por todo el daño que ha causado a los españoles. No exigir responsabilidad a quien debería haberla tenido, supone, tarde o temprano, el regreso al error, por mucho que se trate de corregir en el presente.

¿Estamos acaso condenados a levantar el país, con gran esfuerzo, para qué dentro de unos años, los mismos ineptos que lo derribaron en la última ocasión vuelvan a hacerlo?. Para acabar con lo malo, es bueno comenzar cualquier día.

Enrique Suárez

lunes, 27 de febrero de 2012

Nace El Hormiguero, el diario de Foro Asturias



EL HORMIGUERO, a su disposición las noticias de Asturias que no salen en La Nueva España, ni en La Voz de Asturias, ni en las emisoras de radio del Principado, ni en la RTPA. Por supuesto, tampoco en los medios de comunicación nacionales.

La otra cara de la realidad asturiana, no la que nos cuentan y con la que nos intoxican cada día los medios de comunicación al servicio del PPSOE.

viernes, 24 de febrero de 2012

La decadencia del porvenir


Este país tiene un grave problema: no sabe ni de donde viene, ni tampoco sabe a donde va. Desde el reseteo que le metió Zapatero hemos avanzado por inercia y a la deriva hasta el “raseteo” que le está metiendo Mariano Rajoy. Pero si algo llama profundamente la atención es la vacuidad depresiva, el nihilismo existencial, la liquidación del porvenir al que estamos asistiendo los españoles en pasiva actitud, con la excepción de los sucesos valencianos, previos a las fallas, que ahí va a ser donde se arme gorda cuando aparezca el fuego por el medio.

Hace unos meses se publicó en este blog un artículo titulado: “El síndrome de Casandra” con el que se identificaban las circunstancias que atraviesa nuestro país: poder predecir el porvenir, pero no poder hacer nada para evitarlo. Sabemos que las cosas van a peor, lo que aún no conocemos si como preludio de la agonía prolongada o como anticipo del empeoramiento previsto. Un millón de parados más, no es lo mismo sobre los 2,3 millones de parados que heredó Zapatero, que sobre los 5,3 millones de parados que esperaban a Rajoy, eso es cierto. Pero a los sindicatos les da exactamente igual, por que su reino no es de este mundo.

Mariano Rajoy se está equivocando, cada día un poquito más, mostrando que realmente su triunfo electoral no lleva camino de resolver los problemas de los españoles, sino más bien de agravarlos. Tras las andaluzas nos elevarán el IVA al 20 %, por aquello de la emergencia, y en Europa nos dirán que la reforma laboral queda muy bonita, pero que no resuelve nuestros problemas. En Bruselas están mirando a Mariano Rajoy con ojos helenos, no se fían, ni del déficit, ni del decrecimiento del PIB. Los españoles tampoco se fían de él, entre otras cosas por haberles mentido con aquello de los impuestos; con lo de que tenía un plan, viéndose en su política de bandazos que está improvisando; pero fundamentalmente, por seguir sin exigir responsabilidades a sus predecesores de la catástrofe que le han legado. Eso ya se lo advertimos en su día, que de los problemas del PSOE sería el PP responsable, pero nos hizo tanto caso como Zapatero.

A Mariano le falta liderazgo, lo mismo que a Zapatero le faltaba vergüenza, son tal para cual, un roto para un descosido, dos inútiles sobrealzados por la partitocracia española y las grandes corporaciones industriales y financieras, pero también por el miedo de los españoles a que todo se ponga peor, que se pondrá.

Para resolver los problemas de este país se necesita más que un partido de siglas lleno de mediocres, como también se necesita algo más que un partido de siglas que estaba atravesando su fractura implícita y continúa tratando de aferrarse al futuro, del que cada día se aleja más. Con Zapatero, al menos, nos enfrentábamos contra algo, pero si lo contrario de Zapatero, es Rajoy y estamos como estamos, ya no nos quedan ni fuerzas para enfrentarnos contra la misma memez pero invertida y simétrica.

Los problemas de este país se resuelven con inteligencia y esfuerzo, no con sindicatos que piden la luna y estudiantes que la quieren en Valencia. En este país debería hacerse un censo de vagos e inútiles que viven de representar a los demás, sin merecerse acaso ni representarse a sí mismos. La política ha degenerado demasiado en España, así no salimos, nos seguiremos hundiendo lentamente, hasta que un día alguien nos recuerde que en los últimos diez años hemos perdido el 50 % del poder adquisitivo, convirtiéndonos de nuevo en la España de pandereta, emigración, desigualdades, paro, analfabetismo y corrupciones.

No hay solución, con políticos que no se enteran de que para salir de esta crisis lo primero que nos sobra es su insoportable incapacidad, si eligiéramos por sorteo a los miembros del Parlamento Español, seguramente tendríamos muchas más posibilidades de recuperación y un porvenir mucho más favorable. Por dar ideas que no sea... pero ¿de qué iban a trabajar los 100.000 españoles que desde la política, los sindicatos y las instituciones se dedican a descomponernos la existencia?, porque lo que está claro es que estos no se quedan en el paro.

Enrique Suárez

jueves, 23 de febrero de 2012

La crucifixión discreta de Francisco Álvarez Cascos




Creo que Francisco Alvarez Cascos ya lo sabe, lleva años suficientes en la política española para no desconocer que la operación que, en estos momentos, se está desarrollando contra él por las fuerzas reaccionarias de este país, pretende como único objetivo acosarle, derribarle y evitar de cualquier forma que pueda acceder al poder, con recursos suficientes para desarrollar la actividad política que pretende, aquella considerada como normal por la mayoría de los ciudadanos de Asturias y de España, es decir, transparente, rigurosa, honesta, eficaz y responsable.

Ni Amaiur está recibiendo tanta presión como Foro, su partido, por buena parte de los agentes políticos, mediáticos, sociales y financieros de este país. A Francisco, van a lincharle socialmente, a embadurnar su imagen pública, a denostar todo lo que ha hecho y por supuesto a repudiarle como alternativa, después de haberle impedido gobernar, boicoteando todas las iniciativas que ha propuesto, esencialmente, racionales y apropiadas a la realidad (a pesar de que los medios de comunicación autonómicos se hayan empeñado en reiterar lo contrario, en su insidiosa campaña de propaganda permanente contra él).

Tanta inquina compartida por adversarios habituales entre ellos, no puede ser casual, sino causal; ha sido considerado por el establishment un peligro, la oveja negra de la política española; entre otras razones, porque no compadrea con todos los que comparten la extravagante pretensión de someter a los asturianos a sus reiterados engaños, corrupciones, estratagemas y represiones con el objetivo de perpetuarse en el poder, sean políticos, sindicalistas, empresarios, o medios de comunicación. Las fuerzas reaccionarias del Principado van a por él, pero también las nacionales.

La opinión pública más inteligente de Asturias sabrá que cuando el PSOE coincide con el PP, y estos con IU y UPyD; La Voz de Asturias con La Nueva España; los empresarios con los sindicatos; los indignados con los carcas; los voceros de cualquier causa financiada con dineros públicos con los gerifaltes de los chiringuitos, y deciden ponerse de acuerdo contra él, están brindando una excelente ocasión para saber que lo que representa es el futuro más alentador frente a un pasado que no se resigna a perderse en el olvido. En realidad, tanta animadversión reunida está conformando un gran frente del duerno contra Foro, una colección de reaccionarios del más de lo mismo contra alguien que no va a permitirles su supervivencia en el engaño perpetuo a la población asturiana.

Los asturianos sólo tienen que hacer una sencilla reflexión para decantarse definitivamente por su proyecto, que es la siguiente: si los que arruinaron Asturias, se alían con los que ayer se les oponían, sólo puede ser por un motivo, temen que les envíe al olvido. Es decir, temen que acabe con la corrupción del PSOE y del PP, las subvenciones sindicales, las ayudas a los empresarios afines al poder, los proyectos faraónicos e inútiles, las SOGEPSA y los Niemeyer, los negocios de la RTPA que bendicen La Nueva España y la Sexta-Público-La Voz de Asturias de Roures, por los millones que les han concedido a lo largo de estos años. Es decir, todos los que reunidos han hundido Asturias, habiendo convertido esta comunidad en la que más población pierde, que tiene más pensionistas y menos tasa de actividad laboral del país.

Pero cuando además la campaña trasciende el Pajares, para tratar de enredarle en las corrupciones del PP, agitadas por el PSOE –que no critica al PP, pero si a Cascos personalmente-, y se acompaña de la campaña de ostracismo de los medios nacionales sobre lo que acontece en Asturias, con escasas palabras para “el Gürtel del PSOE asturiano”, sobre el boicot a que ha sido sometido su Gobierno, y siguen empeñados en hacerle un traje a la medida de las falacias modelo Camps, es que se está produciendo un “acuerdo implícito” de todas las representaciones del poder para acabar con sus objetivos.

Pero ha sido inteligente, a pesar de que no es capaz de zaherirse el burka mediático que le han impuesto, por inadecuación manifiesta de los equipos de comunicación que le acompañan, y que son incapaces de iniciar una campaña de contrapropaganda; a pesar de ello, insisto en que ha sido inteligente, porque como los personajes de las tragedias griegas ha adherido por completo su porvenir al de la obra que pretende: extraer Asturias de la incertidumbre y ofrecer un futuro de normalización y bienestar para esta tierra. En vista de que todos los que han detentado el poder en Asturias durante las últimas tres décadas de decadencia se han convertido en la fuerza reaccionaria conjunta que pretende noquearle, ha decidido aliarse con el sentido común y la razón de los asturianos, pidiéndoles su confianza mayoritaria para sacar el Principado adelante tras más de 30 años de podredumbre continuada, de reconversiones y desmantelamiento, de nichos de corrupción y oprobio, de un clima de explotación y expolio político permanente.

Las próximas elecciones serán un test de inteligencia para los asturianos, que tendrán que elegir entre las mentiras que les ofrecen las fuerzas reaccionarias consolidadas en el Principado o una propuesta de futuro, que tras siete meses de gobierno logró mostrar que los que le precedieron en el gobierno-oposición de Asturias no eran trigo limpio, sino cizaña muy bien organizada en un entramado de corrupción estructural para no ser apartada del poder por los siglos de los siglos.

Asturias decide el futuro de Cascos y el suyo, al mismo tiempo, el 25 de marzo. La batalla no será de Cascos y Foro contra los demás, sino de la democracia contra la demagogia más miserable y expoliadora.

En esta ocasión votar por Foro es regresar a la democracia, mientras que votar por todos los demás es hundirnos para siempre en la explotación más insidiosa y mezquina, en la que las palabras (y las mentiras) prevalecen sobre los hechos, que conforman la realidad.

Enrique Suárez

miércoles, 22 de febrero de 2012

Linchando a Cascos, que hay elecciones

"Para manipular eficazmente a la gente, es necesario hacer creer a todos que nadie les manipula" John Kenneth Galbraith


Ciertamente, va siendo costumbre en la política nacional las operaciones de linchamiento organizadas en torno a Francisco Álvarez Cascos desde que hace un año decidió abandonar el partido de la gaviota. Estas operaciones de acoso y derribo tienen diferentes versiones, pero se mantienen en el tiempo como las estaciones. Pero además, podría hablarse, tras los últimos meses de cierta especialización en la infamia con forma de falacia que le brindan los distintos medios al Presidente de Asturias en funciones.

La Nueva España, el diario independiente… de Asturias, pues desde hace años pertenece al Grupo Moll, que recoge el dinero en Asturias para llevárselo a Cataluña, y que surgió en su día de la concesión de los periódicos del movimiento por Felipe González a un cuñado de su amigo Sarasola, se ha dedicado desde el primer día, y cada día, a divulgar las más extrañas barbaridades sobre la deriva de Foro, el partido de Francisco Álvarez Cascos, siempre al servicio de sus principales mantenedores, el PP de Gabino de Lorenzo y el PSOE asturiano de Areces-Fernández.

No se entendería esta actitud, si no fuera compartida por La Voz de Asturias, el periódico filial de Público, con algo más de 7.000 ejemplares de difusión media es en Asturias y que pertenece al señor Roures, el empresario catalán, también, de la Sexta de las grandes concesiones del PSOE de Zapatero. Posiblemente tras la campaña electoral de este mes, La Voz de Asturias tendrá que cerrar sus linotipias, porque no se puede mantener por los lectores que presenta y no podría haber llegado hasta hoy sin el negocio que se estableció en la RTPA, por medio de las adquisiciones de derechos para la transmisión del fútbol y la Fórmula 1, a una productora conjunta – entre los grupos catalanes Moll y Roures – de nombre Asturmedia y que recibió 5 millones de euros en la temporada pasada del Gobierno asturiano, el del PSOE, por supuesto, y que al llegar Foro y negarse a pagarlos, fue obligado a cumplir con el “sablazo” por el apoyo conjunto del duerno político asturiano –formado por el PSOE, PP e IU-.

Lo de los 41 millones de euros anuales de la RTPA –de los que el 16 % han sido para pagar a los trabajadores y el 84 % para repartírselos entre las productoras y los concesionarios- es de todos los asturianos sabido, así que no merece demasiada atención, pues ha sido explicado con suficiente información para quien quiera conocerlo con detalle.

En el ámbito nacional tenemos diversas agrupaciones que se dedican al linchamiento periódico de Cascos y de Foro, la Razón, diario dirigido por el jefe de prensa del PP al servicio de Rajoy; Público, como ya saben ustedes pertenece al señor Roures; El País tradicionalmente enfrentado al político asturiano desde illo tempore; La Gaceta, representando los intereses del PP más a la derecha que tampoco quiere saber nada de Cascos.

Y por último, se ha incorporado al elenco El Mundo, el periódico de Pedro J. Ramírez dispuesto a hacer buen servicio al PP hegemónico de Mariano Rajoy, dándole la razón a posteriori al Presidente de Gobierno en la eliminación de los implicados del caso Gürtel, entre los que tratan de incluir a Francisco Álvarez Cascos a calzador, atribuyendo a una presunción de la unidad de delitos económicos –aquella camarilla denunciada por Cascos en su día que preconfiguraba pruebas falsas contra él, por la que el político asturiano fue denunciado por “unos abogados voluntariosos” y que fue archivada en diciembre pasado en el Supremo-. Lo de El Mundo podría pasar a los anales del periodismo de presunción, porque llama poderosamente la atención que no le haya dedicado más de dos artículos a un caso de corrupción demostrado como ha sido “el Gürtel del PSOE asturiano” que llevó a un exconsejero a la cárcel y tiene ya más de once imputados en su causa, y sin embargo, a partir de unas siglas: P.A.C., haya deducido que estás pertenecen a Cascos, además en unas fechas en las que Cascos ya no ocupaba ningún cargo interno dentro de su partido.

Francisco Álvarez Cascos no le cae bien ni a la prensa asturiana, ni a la nacional, fundamentalmente por una razón: no participar en los contubernios que los grandes partidos políticos establecen con los mass media, con el dinero de todos en subvenciones y publicidad institucional para coaccionar a la opinión pública al toque de la voz del amo del momento.

Resulta sorprendente que los medios de comunicación españoles actúen de esta forma contra un ciudadano, sencillamente porque ha decidido enfrentarse con un puñado de asturianos a los principales partidos políticos de este país, y por supuesto, a la información aderezada al servicio de los mismos que nos brindan cada día, para construir “la versión oficial de los hechos”. Deberían de leer a Noam Chomsky para enterarse de que la propaganda en una democracia es tan execrable como la coerción en un estado totalitario.

Ahora que hemos descubierto que el ex juez Garzón ha sido apartado de su carrera por sus métodos totalitarios, no estaría de más, que el Fiscal General del Estado empezara a actuar de oficio contra "los señores de la prensa”, que han convertido este país en una república bananera de la información a la opinión pública, en plena impunidad e inmunidad, para servir a los intereses de la partitocracia hegemónica que nos perjudica sin interrupción. No me extraña que las ventas de los diarios españoles cada día sean más escasas, están condenados a la extinción, porque carecen de rigor, transparencia, independencia y veracidad (Artículo 20 CE 1978) para informar a los españoles de lo que ocurre. Con una prensa realmente independiente en este país jamás podría haber ocurrido lo de Zapatero, y mucho menos, su consecuencia inevitable en la continuidad del tancredismo rampante y embaucador de Mariano Rajoy.

Enrique Suárez

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