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lunes, 29 de noviembre de 2010
¡Hasta el final!
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Cataluña, elige otra forma de ser despojada, sin sobresaltos

Tras las elecciones celebradas en Cataluña se pueden extraer algunas conclusiones sobre la situación política
El Tripartit ha salido soberanamente derrotado, perdiendo 22 escaños de los 70 que tenía en 2006, quedándose en 48 en 2010. Esto supone una perdída de un tercio de sus apoyos. De los 22 escaños perdidos 9 son del PSC (pierde un 24 %), 11 de ERC (52 %) y 2 de ICV (17 %). Quien ha contribuido más al desastre del tripartit ha sido sin duda ERC, por su discurso extremista y radical, a los catalanes parece que no les gustan los desmadres organizados desde el poder. El PSC ha pagado varios peajes, por su unión con los nacionalistas radicales de ERC y los ecocomunistas de ICV, pero fundamentalmente ha perdido apoyos por su gestión económica, por su deriva nacionalista, por su fracaso con sacar adelante el Estatut y su pertenencia al PSOE. Al PSC alejarse de España le ha resultado muy oneroso. El experimento Maragall-Montilla ha caducado para siempre. Pero cabe pensar que si el PSC ha sido castigado por su deriva nacionalista, el PSOE todavía tendrá que pagar la factura en las elecciones del 2011-2012 por haber apoyado algo que ha resultado inconstitucional a la larga, como también ha ocurrido con los apoyos a la negociación con ETA, aunque sobre esto no se ha pronunciado el Tribunal Constitucional, porque casualmente nadie le ha preguntado.
Convergencia y Unió regresa con fuerza al gobierno de la Generalitat, obteniendo 62 escaños de los 135 posibles, mejorando sus resultados en 14 de los 22 escaños que pierde el tripartit (es decir el 63 % del deterioro). Mejora sus resultados casi un 30 % con respecto a las elecciones de 2006. Los catalanes ha votado la deriva no radical del nacionalismo, pero orientándose más a la gestión económica durante esta legislatura. ¡Naçio prou!. Más sabrá leer el mensaje de los electores: queremos una gestión política moderada, sin renunciar a lo adquirido pero sin grandes sobresaltos, y mejorar la grave situación económica en la que está Cataluña como prioridad urgente.
El Partido Popular se ha convertido en la tercera fuerza polítca de Cataluña, recogiendo 4 de los 22 escaños que pierde el tripartit (18 %), pero ha mejorado sus resultados casi un 28 %, con cuatro nuevos escaños. No está mal, pero tampoco es un resultado extraordinario, porque en una debacle como la que ha acontecido en el tripartit, tan solo se ha llevado un voto de cada cinco de los que ha perdido el gobierno saliente. Se ha mejorado, pero se necesita mejorar mucho más.
Ciutadans ha logrado mantenerse en sus 3 escaños mejorando en 20.000 votos sus resultados, lo que se puede considerar un triunfo tras la convulsa legislatura que ha vivido este partido. El voto no nacionalista no se ha dividido y ha permanecido fiel al partido de Albert Rivera. Su discurso de no renuncia a lo español ha recogido lo sembrado, a pesar de no haberse realizado una gestión espectacular durante los últimos cuatro años. Sin embargo sus resultados provienen en casi un 90 % exclusivamente de Barcelona, se abre ahora su fase de expansión por Cataluña
La sorpresa ha sido la entrada con fuerza del partido de Joan Laporta independentista sin complejos en el Parlament, con 4 escaños transferidos desde el tripartit. El voto más radical y extremista se ha dejado atrapar por la oferta del expresidente del Barsa.
La participación ha sido mayor que en 2006 en tres puntos, echando por tierra todos los argumentos de boicot político que se habían lanzaado durante la campaña.
CIU le quedará eternamente agradecida al tripartit por los favores recibidos habiendo avanzado en tan solo una legislatura la deriva nacionalista que con ellos hubiera tardado veinte años. Ahora hay que dejar las cosas reposar, defender lo adquirido por el PSC, ERC e ICV, evitando que se cumpla la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut en la medida de lo posible y ponerse a trabajar en silencio por mejorar la desastrosa gestión económica del tripartit. Cataluña no quiere sobresaltos. Durante esta legislatura Cataluña dejará de ser un problema para la convivencia de los españoles, pero seguramente logrará que la desigualdad aumente entre los catalanes y sus compatriotas, porque esa es la forma de hacer nación, paso a paso, hasta que la segregación sea inevitable. La nación puede esperar porque ahora hay que comer y ayudar a que se vaya Zapatero, porque ya no nos dará nada más, es mejor que gobierne Rajoy, que es novato.
Biante de Priena
El Tripartit ha salido soberanamente derrotado, perdiendo 22 escaños de los 70 que tenía en 2006, quedándose en 48 en 2010. Esto supone una perdída de un tercio de sus apoyos. De los 22 escaños perdidos 9 son del PSC (pierde un 24 %), 11 de ERC (52 %) y 2 de ICV (17 %). Quien ha contribuido más al desastre del tripartit ha sido sin duda ERC, por su discurso extremista y radical, a los catalanes parece que no les gustan los desmadres organizados desde el poder. El PSC ha pagado varios peajes, por su unión con los nacionalistas radicales de ERC y los ecocomunistas de ICV, pero fundamentalmente ha perdido apoyos por su gestión económica, por su deriva nacionalista, por su fracaso con sacar adelante el Estatut y su pertenencia al PSOE. Al PSC alejarse de España le ha resultado muy oneroso. El experimento Maragall-Montilla ha caducado para siempre. Pero cabe pensar que si el PSC ha sido castigado por su deriva nacionalista, el PSOE todavía tendrá que pagar la factura en las elecciones del 2011-2012 por haber apoyado algo que ha resultado inconstitucional a la larga, como también ha ocurrido con los apoyos a la negociación con ETA, aunque sobre esto no se ha pronunciado el Tribunal Constitucional, porque casualmente nadie le ha preguntado.
Convergencia y Unió regresa con fuerza al gobierno de la Generalitat, obteniendo 62 escaños de los 135 posibles, mejorando sus resultados en 14 de los 22 escaños que pierde el tripartit (es decir el 63 % del deterioro). Mejora sus resultados casi un 30 % con respecto a las elecciones de 2006. Los catalanes ha votado la deriva no radical del nacionalismo, pero orientándose más a la gestión económica durante esta legislatura. ¡Naçio prou!. Más sabrá leer el mensaje de los electores: queremos una gestión política moderada, sin renunciar a lo adquirido pero sin grandes sobresaltos, y mejorar la grave situación económica en la que está Cataluña como prioridad urgente.
El Partido Popular se ha convertido en la tercera fuerza polítca de Cataluña, recogiendo 4 de los 22 escaños que pierde el tripartit (18 %), pero ha mejorado sus resultados casi un 28 %, con cuatro nuevos escaños. No está mal, pero tampoco es un resultado extraordinario, porque en una debacle como la que ha acontecido en el tripartit, tan solo se ha llevado un voto de cada cinco de los que ha perdido el gobierno saliente. Se ha mejorado, pero se necesita mejorar mucho más.
Ciutadans ha logrado mantenerse en sus 3 escaños mejorando en 20.000 votos sus resultados, lo que se puede considerar un triunfo tras la convulsa legislatura que ha vivido este partido. El voto no nacionalista no se ha dividido y ha permanecido fiel al partido de Albert Rivera. Su discurso de no renuncia a lo español ha recogido lo sembrado, a pesar de no haberse realizado una gestión espectacular durante los últimos cuatro años. Sin embargo sus resultados provienen en casi un 90 % exclusivamente de Barcelona, se abre ahora su fase de expansión por Cataluña
La sorpresa ha sido la entrada con fuerza del partido de Joan Laporta independentista sin complejos en el Parlament, con 4 escaños transferidos desde el tripartit. El voto más radical y extremista se ha dejado atrapar por la oferta del expresidente del Barsa.
La participación ha sido mayor que en 2006 en tres puntos, echando por tierra todos los argumentos de boicot político que se habían lanzaado durante la campaña.
CIU le quedará eternamente agradecida al tripartit por los favores recibidos habiendo avanzado en tan solo una legislatura la deriva nacionalista que con ellos hubiera tardado veinte años. Ahora hay que dejar las cosas reposar, defender lo adquirido por el PSC, ERC e ICV, evitando que se cumpla la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut en la medida de lo posible y ponerse a trabajar en silencio por mejorar la desastrosa gestión económica del tripartit. Cataluña no quiere sobresaltos. Durante esta legislatura Cataluña dejará de ser un problema para la convivencia de los españoles, pero seguramente logrará que la desigualdad aumente entre los catalanes y sus compatriotas, porque esa es la forma de hacer nación, paso a paso, hasta que la segregación sea inevitable. La nación puede esperar porque ahora hay que comer y ayudar a que se vaya Zapatero, porque ya no nos dará nada más, es mejor que gobierne Rajoy, que es novato.
Biante de Priena
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domingo, 28 de noviembre de 2010
El liberalismo de Lasalle se parece al socialismo

Hace tiempo que sigo con estupor la trayectoria siniestra de uno de los más prestigiosos ideólogos que asesoran al PP de Mariano Rajoy, el señor Jose María Lasalle, diputado por Cantabria. Con motivo de la publicación de su libro: “Liberalismo. Compromiso cívico con la virtud”, me sospecho lo peor, tan solo leyendo sus declaraciones a la prensa sobre su obra, veo lo que se nos avecina en el PP, que a la larga coincidirá ideológicamente con el PSOE, como alguien no lo impida. El título del libro me recuerda una recensión entre “Liberalismo” del social-liberal John Rawls y “Tras la virtud” del comunitarista ético Alasdair MacIntyre, que en su transformación crítica del liberalismo, terminan aproximándose al socialismo, en su versión más socialdemócrata.
Desde hace varios años vengo denunciando el acoso a que se está sometiendo en nuestro país al liberalismo, tanto por los social-liberales dispersos como por los socialdemócratas organizados. Sin embargo, resulta extraño comprobar, como uno de los más prestigiosos y ponderados ideólogos del PP de Mariano Rajoy, deriva hacia la izquierda social y no hacia la izquierda liberal, como ha acontecido en los últimos tiempos con otros liberales tradicionales, como el señor Garrigues Walker y su intervención en aquello que íbamos a arreglar entre todos, se produce una deriva inadmisible de cesión de los principios y valores liberales, en aras de aproximarse a una transversalidad con los socialdemócratas progresistas del PSOE. Siempre me ha parecido ver en esta operación un “salvemos el socialismo haciéndolo liberal o haciéndo al liberalismo socialista”. No me gusta nada. Agua y aceite no mezclan.
Observo que hay una acomplejada perspectiva del liberalismo en sus propuestas y al mismo tiempo, una ignorancia irredenta de lo que es realmente la transversalidad política, que no consiste en otra cosa que un contrato equitativo y justo entre liberales y socialdemócratas, una convergencia de objetivos, pero no de principios, y un consenso en las acciones, para afrontar mejor en conjunto el futuro complejo que se nos avecina, pero sin renuncias, cesiones o apropiamientos indebidos, por ambas partes. No se trata de socialdemocratizar el liberalismo ni de liberalizar la socialdemocracia, sino de establecer un acuerdo fundamentado en un horizonte compartido en el ámbito de unas relaciones honestas.
Desde que Max Weber en compañía de Einstein y Thomas Mann, allá por la década de los años 20 del siglo pasado, iniciaronesa operación de convergencia, siempre ha fracasado hasta hoy por lo mismo, los socialdemócratas acaban retrayéndose, socializando el escenario y traicionando el respeto a la libertad individual, algo sagrado para los liberales. En nuestro país también ha ocurrido lo mismo en varias ocasiones, la más conocida fue la de UCD, a la que siguieron los intentos de CDS, Ciutadans y UPyD, que también fracasaron por lo mismo. Los liberales no podemos aceptar la socialización de la libertad de ninguna forma, no hay algo parecido a una libertad social, la libertad siempre debe ser concebida desde un rango individual.
La explicación es sencilla, sin libertad individual se puede establecer una dictadura de las mayorías en un sistema democrático, como ha denunciado recientemente Gustavo Bueno en su obra “Fundamentalismo Democrático”, les pongo un ejemplo práctico: se reunen tres ciudadanos, uno que es experto en una determinada cuestión, y otros dos que no tienen ni puñetera idea de la misma, pero si interés en que él que realmente sabe sobre la cuestión, no decida, pues a pesar de tener razón en su planteamiento, sus adversarios en su cerrilidad se la niegan, deciden votar sobre la cuestión y el que tenía razón sale derrotado porque los dos ineptos se han puesto de acuerdo en derrotar sus argumentos sin tener idea en el asunto. De esta forma, democráticamente, las decisiones se van separando de la razón y aproximándose a la sinrazón, algo de lo que tenemos experiencia reciente en España, asociando paulatinamente el poder a la ineptitud y no al conocimiento. Esto engendra graves consecuencias para la sociedad, porque aparta a los que realmente saben del poder para colocar en él a los más ineptos, a costa de sacrificar la libertad, imponiendo a la larga un sistema opresivo con todo aquello que sea libre, racional y experto, en una proyección hacia el totalitarismo.
Por eso sorprende leer una frase como la que ha pronunciado el señor Lasalle en la presentación de su libro: “El Estado debe proteger al mercado” que se explica de la siguiente forma: “hace falta un Estado que salvaguarde al mercado para que no pierda su neutralidad, y así genere prosperidad para todos y no sólo para unos pocos. El principal problema del mercado es que existan empresarios que conspiren contra él, y para impedirlo es necesario que intervenga el Estado”, pero además precedido de una enorme falacia que nada tiene que ver con los argumentos: “que es más necesario que nunca restablecer la tradición y principios originales del liberalismo.”
Señor Lasalle eso que usted ha dicho tiene que ver mucho más con el socialismo que con el liberalismo, porque el liberalismo considera que la relación entre Estado y Mercado debe ser ninguna, de independencia; y en todo caso desde el liberalismo debería ser exactamente al revés: que el mercado corrigiera los desmanes del Estado, sobre todo en su versión de Estado Providencia como acontece actualmente en España, que en realidad es lo que está ocurriendo con la crisis económica que vivimos: una correción del Estado por el mercado.
El Estado es una organización de poder y el Mercado una organización de libertad, son incompatibles, si bien el Estado, cuando se organiza realmente desde una democracia liberal, si debe proteger la libertad de los individuos con derechos, y a la sociedad de los desmanes del mercado, pero nunca de forma directa, sino por medio de la justicia, de las leyes, que deben ser equitativas para todos los individuos, sean pobres de misericordia o ricos de solemnidad, que la economía diferencia a los seres humanos ante la justicia es una falacia socialista.Somos los ciudadanos, tanto desde un rango individual, como desde una organización en sociedad civil, quienes por medio de la Constitución, los Códigos Legales y una Justicia Independiente , los que debemos regular desde la libertad tanto el mercado, como el Estado, pero en realidad lo que ocurre es lo contrario: que el mercado y el Estado controlan absolutamente desde el poder a los ciudadanos.
Si bien comparto con usted que Locke es el padre del liberalismo político y Adam Smith con su mano invisible, el padre del liberalismo económico, no puedo aceptar que Edmun Burke sea un ejemplo de liberalismo, aunque sea considerado el padre del liberal-conservadurismo británico, fundamentalmente en su última etapa, por su oposición a la Revolución Francesa en sus conocidas “reflexiones”, porque todo liberal sabe que ante la opresión de un régimen absolutista sólo queda una salida: derrocarlo, porque con la tiranía no se negocia, sea esta teocrática o socialista.
Los liberales siempre anteponemos la libertad a cualquier otro valor humano y la revolución es inherente a nuestra genética, tanto en las revoluciones liberales clásicas como la norteamericana y la española, como en las jacobinas que ayudan a derrocar un poder despótico, siempre que sea para dar paso a la libertad. Si bien nunca le agradeceré lo bastante al señor Burke sus “Reflexiones sobre la Revolución Francesa” porque dieron lugar a la réplica de mi admirado Thomas Paine, posiblemente la culminación del pensamiento liberal: “los derechos del hombre”, obra en que la virtud es causa y consecuencia en cada ser humano individual, no solo un desideratum para una sociedad de masas.
De Thomas Paine dijo otro eximio liberal, Bertrand Russell lo siguiente: “Para nuestros tatarabuelos era una especie de Satán terrenal, un infiel subversivo, rebelde contra su Dios y contra su rey. Se ganó la hostilidad de tres hombres a quienes no se suele relacionar: Pitt, Robespierre y Washington. De éstos, los dos primeros trataron de darle muerte, mientras el tercero se abstuvo cuidadosamente de tomar medidas para salvar su vida. Pitt y Washington lo odiaban porque era demócrata, Robespierre, porque se opuso a la ejecución del rey y al reinado del Terror. Su destino fue siempre ser honrado por la oposición y odiado por los gobiernos.”
Anhelo leer su libro; desde hace muchos años considero que la bondad de una obra sobre liberalismo se mide por las páginas que dedica a Thomas Paine, espero que sean muchas en el suyo, en caso contrario me sentiré defraudado y ratificaré que sus experimentos forman parte de esos periódicos asedios que el liberalismo sufre, por quienes como Rawls o MacIntyre, pretenden transformarlo en una ideología social.
Espero que usted no tenga las mismas tentaciones antiindividualistas que su homónimo de apellido Ferdinand Lasalle, que fundó con Karl Marx el Partido Obrero Socialista de Alemania en el Congreso de Gotha, para luego escindirse y fundar del Partido SocialDemócrata Alemán.
La transversalidad solo será posible con buena voluntad política en liberales y socialdemócratas, algo inexistente en la España actual, cualquier intento de aproximación al socialismo en estos tiempos de progresismo vácuo es realmente suicida, aunque sea diciendo cosas que suenen bien al electorado de izquierdas, no se puede engañar a la gente. Los liberales abjuramos del estatalismo, siempre, en cualquier circunstancia, eso es algo que debe quedar absolutamente claro para cualquier liberal.
Por mi parte, prefiero adherirme a los claros principios liberales fundamentados en el humanismo, que a los experimentos que pretenden despojar al liberalismo de su auténtico sentido: la libertad individual del ser humano.
Enrique Suárez
Desde hace varios años vengo denunciando el acoso a que se está sometiendo en nuestro país al liberalismo, tanto por los social-liberales dispersos como por los socialdemócratas organizados. Sin embargo, resulta extraño comprobar, como uno de los más prestigiosos y ponderados ideólogos del PP de Mariano Rajoy, deriva hacia la izquierda social y no hacia la izquierda liberal, como ha acontecido en los últimos tiempos con otros liberales tradicionales, como el señor Garrigues Walker y su intervención en aquello que íbamos a arreglar entre todos, se produce una deriva inadmisible de cesión de los principios y valores liberales, en aras de aproximarse a una transversalidad con los socialdemócratas progresistas del PSOE. Siempre me ha parecido ver en esta operación un “salvemos el socialismo haciéndolo liberal o haciéndo al liberalismo socialista”. No me gusta nada. Agua y aceite no mezclan.
Observo que hay una acomplejada perspectiva del liberalismo en sus propuestas y al mismo tiempo, una ignorancia irredenta de lo que es realmente la transversalidad política, que no consiste en otra cosa que un contrato equitativo y justo entre liberales y socialdemócratas, una convergencia de objetivos, pero no de principios, y un consenso en las acciones, para afrontar mejor en conjunto el futuro complejo que se nos avecina, pero sin renuncias, cesiones o apropiamientos indebidos, por ambas partes. No se trata de socialdemocratizar el liberalismo ni de liberalizar la socialdemocracia, sino de establecer un acuerdo fundamentado en un horizonte compartido en el ámbito de unas relaciones honestas.
Desde que Max Weber en compañía de Einstein y Thomas Mann, allá por la década de los años 20 del siglo pasado, iniciaronesa operación de convergencia, siempre ha fracasado hasta hoy por lo mismo, los socialdemócratas acaban retrayéndose, socializando el escenario y traicionando el respeto a la libertad individual, algo sagrado para los liberales. En nuestro país también ha ocurrido lo mismo en varias ocasiones, la más conocida fue la de UCD, a la que siguieron los intentos de CDS, Ciutadans y UPyD, que también fracasaron por lo mismo. Los liberales no podemos aceptar la socialización de la libertad de ninguna forma, no hay algo parecido a una libertad social, la libertad siempre debe ser concebida desde un rango individual.
La explicación es sencilla, sin libertad individual se puede establecer una dictadura de las mayorías en un sistema democrático, como ha denunciado recientemente Gustavo Bueno en su obra “Fundamentalismo Democrático”, les pongo un ejemplo práctico: se reunen tres ciudadanos, uno que es experto en una determinada cuestión, y otros dos que no tienen ni puñetera idea de la misma, pero si interés en que él que realmente sabe sobre la cuestión, no decida, pues a pesar de tener razón en su planteamiento, sus adversarios en su cerrilidad se la niegan, deciden votar sobre la cuestión y el que tenía razón sale derrotado porque los dos ineptos se han puesto de acuerdo en derrotar sus argumentos sin tener idea en el asunto. De esta forma, democráticamente, las decisiones se van separando de la razón y aproximándose a la sinrazón, algo de lo que tenemos experiencia reciente en España, asociando paulatinamente el poder a la ineptitud y no al conocimiento. Esto engendra graves consecuencias para la sociedad, porque aparta a los que realmente saben del poder para colocar en él a los más ineptos, a costa de sacrificar la libertad, imponiendo a la larga un sistema opresivo con todo aquello que sea libre, racional y experto, en una proyección hacia el totalitarismo.
Por eso sorprende leer una frase como la que ha pronunciado el señor Lasalle en la presentación de su libro: “El Estado debe proteger al mercado” que se explica de la siguiente forma: “hace falta un Estado que salvaguarde al mercado para que no pierda su neutralidad, y así genere prosperidad para todos y no sólo para unos pocos. El principal problema del mercado es que existan empresarios que conspiren contra él, y para impedirlo es necesario que intervenga el Estado”, pero además precedido de una enorme falacia que nada tiene que ver con los argumentos: “que es más necesario que nunca restablecer la tradición y principios originales del liberalismo.”
Señor Lasalle eso que usted ha dicho tiene que ver mucho más con el socialismo que con el liberalismo, porque el liberalismo considera que la relación entre Estado y Mercado debe ser ninguna, de independencia; y en todo caso desde el liberalismo debería ser exactamente al revés: que el mercado corrigiera los desmanes del Estado, sobre todo en su versión de Estado Providencia como acontece actualmente en España, que en realidad es lo que está ocurriendo con la crisis económica que vivimos: una correción del Estado por el mercado.
El Estado es una organización de poder y el Mercado una organización de libertad, son incompatibles, si bien el Estado, cuando se organiza realmente desde una democracia liberal, si debe proteger la libertad de los individuos con derechos, y a la sociedad de los desmanes del mercado, pero nunca de forma directa, sino por medio de la justicia, de las leyes, que deben ser equitativas para todos los individuos, sean pobres de misericordia o ricos de solemnidad, que la economía diferencia a los seres humanos ante la justicia es una falacia socialista.Somos los ciudadanos, tanto desde un rango individual, como desde una organización en sociedad civil, quienes por medio de la Constitución, los Códigos Legales y una Justicia Independiente , los que debemos regular desde la libertad tanto el mercado, como el Estado, pero en realidad lo que ocurre es lo contrario: que el mercado y el Estado controlan absolutamente desde el poder a los ciudadanos.
Si bien comparto con usted que Locke es el padre del liberalismo político y Adam Smith con su mano invisible, el padre del liberalismo económico, no puedo aceptar que Edmun Burke sea un ejemplo de liberalismo, aunque sea considerado el padre del liberal-conservadurismo británico, fundamentalmente en su última etapa, por su oposición a la Revolución Francesa en sus conocidas “reflexiones”, porque todo liberal sabe que ante la opresión de un régimen absolutista sólo queda una salida: derrocarlo, porque con la tiranía no se negocia, sea esta teocrática o socialista.
Los liberales siempre anteponemos la libertad a cualquier otro valor humano y la revolución es inherente a nuestra genética, tanto en las revoluciones liberales clásicas como la norteamericana y la española, como en las jacobinas que ayudan a derrocar un poder despótico, siempre que sea para dar paso a la libertad. Si bien nunca le agradeceré lo bastante al señor Burke sus “Reflexiones sobre la Revolución Francesa” porque dieron lugar a la réplica de mi admirado Thomas Paine, posiblemente la culminación del pensamiento liberal: “los derechos del hombre”, obra en que la virtud es causa y consecuencia en cada ser humano individual, no solo un desideratum para una sociedad de masas.
De Thomas Paine dijo otro eximio liberal, Bertrand Russell lo siguiente: “Para nuestros tatarabuelos era una especie de Satán terrenal, un infiel subversivo, rebelde contra su Dios y contra su rey. Se ganó la hostilidad de tres hombres a quienes no se suele relacionar: Pitt, Robespierre y Washington. De éstos, los dos primeros trataron de darle muerte, mientras el tercero se abstuvo cuidadosamente de tomar medidas para salvar su vida. Pitt y Washington lo odiaban porque era demócrata, Robespierre, porque se opuso a la ejecución del rey y al reinado del Terror. Su destino fue siempre ser honrado por la oposición y odiado por los gobiernos.”
Anhelo leer su libro; desde hace muchos años considero que la bondad de una obra sobre liberalismo se mide por las páginas que dedica a Thomas Paine, espero que sean muchas en el suyo, en caso contrario me sentiré defraudado y ratificaré que sus experimentos forman parte de esos periódicos asedios que el liberalismo sufre, por quienes como Rawls o MacIntyre, pretenden transformarlo en una ideología social.
Espero que usted no tenga las mismas tentaciones antiindividualistas que su homónimo de apellido Ferdinand Lasalle, que fundó con Karl Marx el Partido Obrero Socialista de Alemania en el Congreso de Gotha, para luego escindirse y fundar del Partido SocialDemócrata Alemán.
La transversalidad solo será posible con buena voluntad política en liberales y socialdemócratas, algo inexistente en la España actual, cualquier intento de aproximación al socialismo en estos tiempos de progresismo vácuo es realmente suicida, aunque sea diciendo cosas que suenen bien al electorado de izquierdas, no se puede engañar a la gente. Los liberales abjuramos del estatalismo, siempre, en cualquier circunstancia, eso es algo que debe quedar absolutamente claro para cualquier liberal.
Por mi parte, prefiero adherirme a los claros principios liberales fundamentados en el humanismo, que a los experimentos que pretenden despojar al liberalismo de su auténtico sentido: la libertad individual del ser humano.
Enrique Suárez
sábado, 27 de noviembre de 2010
El resultado de la suma: Francisco Álvarez Cascos

Estamos en una etapa crucial de la historia de Asturias, por primera vez en nuestra democracia, tras 35 años de decadencia continuada, un candidato que se ofrece a su partido para encabezar la candidatura a la Presidencia del Principado de Asturias está recibiendo más apoyos expresos de los que nadie ha conseguido en las últimas décadas, tanto de los afiliados a su formación política como de todos los asturianos y españoles. La candidatura de Francisco Álvarez Cascos supone el regreso de la Política con mayúsculas al Principado de Asturias, una tierra a la que los políticos que la han representado en los últimos años le han arrebatado su dignidad y también sus posibilidades de crecimiento y desarrollo.
Los apoyos de Francisco Álvarez Cascos son los siguientes
Mariano Rajoy. Presidente Nacional del PP. Candidato a la Presidencia del Gobierno por el PP.
Mariano Rajoy declaró que Francisco Álvarez-Cascos como una persona "competente", "capaz" y "un clásico del PP". Cascos ha estado "a las duras y a las maduras" y "sería sin duda un gran candidato, como podrían serlo otros". Para añadir posteriormente, “habrá que ver su disposición” Europa Press (29/08/10)
Maria Dolores de Cospedal. Secretaria General del PP. Presidenta del PP de Castilla-La Mancha y Candidata por esta comunidad a las próximas elecciones autonómicas
Cascos “es un personaje político de primer orden”. “Después ha estado un tiempo apartado de la política pero todo aquel que pueda contribuir a engrandecer el proyecto del PP y trabajar por aquello que defiende el PP tiene que ser siempre muy bienvenido. República de las ideas (22/09/2010)
José María Aznar. Ex presidente del Gobierno de España. Ex Presidente de Castilla y León. Presidente honorario del PP. Presidente de la Fundación FAES.
“Cascos es un político de primer nivel y está en plena forma”. “La historia del PP no se puede escribir sin una referencia a su brillantísima etapa”. El Comercio (6/10/10)
Manuel Fraga. Presidente Honorario del PP. Ex Presidente de Galicia
“Cascos es el hombre mejor para ser candidato”. “"tiene todos los méritos" para ser cabeza de lista del partido en Asturias. “"Sigo diciendo que Cascos sería el hombre en este momento. Apostaría por él". El Mundo (28/07/10)
Jaime Mayor Oreja. Vicepresidente del Grupo Parlamentario del PP en el Parlamento Europeo. Cabeza de lista en las Elecciones Europeas por el PP.
“Cascos será la mejor garantía para Asturias”. La Nueva España (30/08/10)
Esperanza Aguirre. Presidenta de la Comunidad de Madrid.
"Hace poco se publicaba una encuesta al respecto, y no sólo los votantes del PP respondían afirmativamente a la pregunta de si Cascos es un buen candidato para el PP, sino que más del 51% de quienes respaldan al PSOE también lo hacían. Incluso un alto porcentaje de votantes de IU. Cascos representa una oportunidad extraordinaria para Asturias, que era una de las tres regiones con mayor renta per cápita del país, y ahora, tras doce años de gobierno socialista, está por debajo de la media. Estos años han servido para que Asturias se rezagase. Véase lo sucedido con las infraestructuras. Cascos impulsaría todos los proyectos que esta región necesita y le daría la visibilidad nacional e internacional que requiere". COPE (22/08/11)
Juan Vicente Herrera. Presidende de Castilla y León
«Por experiencia, conocimiento y trayectoria, Francisco Álvarez-Cascos es el mejor valor que puede presentar el partido en Asturias» Norte de Castilla
Alberto Núñez Feijoo. Presidente de Galicia
En un acto de homenaje a Cascos en el que se escuchaban continuas manifestaciones de apoyo que decían “Cascos Presidente”, y al que acudió expresamente en compañía de Baltar, el vicepresidente del parlamento gallego, en apoyo de Cascos, dijo textualmente: “espero que el PP tenga el mejor candidato” El Comercio (13/09/10)
Pedro Sanz. Presidente de La Rioja
Sobre Francisco Álvarez Cascos: «Tengo el mejor concepto y la mayor confianza en él, es un hombre a no desperdiciar». “Sería muy oportuno su regreso”. El Comercio (28/08/10)
Además, han manifestado su simpatía con Cascos en fechas recientes, sin entrar en cuestiones políticas relacionadas con su candidatura: Rodrigo Rato, González Pons, Ana Mato, Javier Arenas, Luisa Fernanda Rudí, Bauzá, Basagoiti, Arantza Quiroga, Zaplana, entre otros muchos personajes conocidos del PP, así como algunos alcaldes del PP, diputados y senadores nacionales, diputados autonómicos y otros muchos representantes políticos del PP en ayuntamientos, al igual que muchos militantes (cerca de 8000 han firmado en su apoyo con acta notarial correspondiente), simpatizantes, y votantes del PP, tanto en Asturias como de toda España, organizados en diversas redes sociales.
Merecen especial atención los alcaldes asturianos del PP, diez de los doce ( Grado, Yernes y Tameza, Coaña, Villayón, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja, Gozón, San Tirso de Abres, Tapia de Casariego y Siero), con los que cuenta el Partido Popular en Asturias, que han convocado a Francisco Álvarez Cascos hoy mismo, 27 de noviembre de 2010, para que sea el Candidato del PP a la Presidencia del Principado de Asturias; el exvicepresidente del Gobierno, una vez más, ha mostrado su disponibilidad públicamente al partido, permaneciendo a la espera de que la Dirección Nacional del Partido Popular dé su conformidad oficialmente para comenzar a trabajar por Asturias, como futuro Presidente de todos los asturianos. Las encuestas realizadas hasta ahora le conceden mayoría absoluta, algo que no ocurre con ninguna otra alternativa ofrecida por el PP.
Biante de Priena
Los apoyos de Francisco Álvarez Cascos son los siguientes
Mariano Rajoy. Presidente Nacional del PP. Candidato a la Presidencia del Gobierno por el PP.
Mariano Rajoy declaró que Francisco Álvarez-Cascos como una persona "competente", "capaz" y "un clásico del PP". Cascos ha estado "a las duras y a las maduras" y "sería sin duda un gran candidato, como podrían serlo otros". Para añadir posteriormente, “habrá que ver su disposición” Europa Press (29/08/10)
Maria Dolores de Cospedal. Secretaria General del PP. Presidenta del PP de Castilla-La Mancha y Candidata por esta comunidad a las próximas elecciones autonómicas
Cascos “es un personaje político de primer orden”. “Después ha estado un tiempo apartado de la política pero todo aquel que pueda contribuir a engrandecer el proyecto del PP y trabajar por aquello que defiende el PP tiene que ser siempre muy bienvenido. República de las ideas (22/09/2010)
José María Aznar. Ex presidente del Gobierno de España. Ex Presidente de Castilla y León. Presidente honorario del PP. Presidente de la Fundación FAES.
“Cascos es un político de primer nivel y está en plena forma”. “La historia del PP no se puede escribir sin una referencia a su brillantísima etapa”. El Comercio (6/10/10)
Manuel Fraga. Presidente Honorario del PP. Ex Presidente de Galicia
“Cascos es el hombre mejor para ser candidato”. “"tiene todos los méritos" para ser cabeza de lista del partido en Asturias. “"Sigo diciendo que Cascos sería el hombre en este momento. Apostaría por él". El Mundo (28/07/10)
Jaime Mayor Oreja. Vicepresidente del Grupo Parlamentario del PP en el Parlamento Europeo. Cabeza de lista en las Elecciones Europeas por el PP.
“Cascos será la mejor garantía para Asturias”. La Nueva España (30/08/10)
Esperanza Aguirre. Presidenta de la Comunidad de Madrid.
"Hace poco se publicaba una encuesta al respecto, y no sólo los votantes del PP respondían afirmativamente a la pregunta de si Cascos es un buen candidato para el PP, sino que más del 51% de quienes respaldan al PSOE también lo hacían. Incluso un alto porcentaje de votantes de IU. Cascos representa una oportunidad extraordinaria para Asturias, que era una de las tres regiones con mayor renta per cápita del país, y ahora, tras doce años de gobierno socialista, está por debajo de la media. Estos años han servido para que Asturias se rezagase. Véase lo sucedido con las infraestructuras. Cascos impulsaría todos los proyectos que esta región necesita y le daría la visibilidad nacional e internacional que requiere". COPE (22/08/11)
Juan Vicente Herrera. Presidende de Castilla y León
«Por experiencia, conocimiento y trayectoria, Francisco Álvarez-Cascos es el mejor valor que puede presentar el partido en Asturias» Norte de Castilla
Alberto Núñez Feijoo. Presidente de Galicia
En un acto de homenaje a Cascos en el que se escuchaban continuas manifestaciones de apoyo que decían “Cascos Presidente”, y al que acudió expresamente en compañía de Baltar, el vicepresidente del parlamento gallego, en apoyo de Cascos, dijo textualmente: “espero que el PP tenga el mejor candidato” El Comercio (13/09/10)
Pedro Sanz. Presidente de La Rioja
Sobre Francisco Álvarez Cascos: «Tengo el mejor concepto y la mayor confianza en él, es un hombre a no desperdiciar». “Sería muy oportuno su regreso”. El Comercio (28/08/10)
Además, han manifestado su simpatía con Cascos en fechas recientes, sin entrar en cuestiones políticas relacionadas con su candidatura: Rodrigo Rato, González Pons, Ana Mato, Javier Arenas, Luisa Fernanda Rudí, Bauzá, Basagoiti, Arantza Quiroga, Zaplana, entre otros muchos personajes conocidos del PP, así como algunos alcaldes del PP, diputados y senadores nacionales, diputados autonómicos y otros muchos representantes políticos del PP en ayuntamientos, al igual que muchos militantes (cerca de 8000 han firmado en su apoyo con acta notarial correspondiente), simpatizantes, y votantes del PP, tanto en Asturias como de toda España, organizados en diversas redes sociales.
Merecen especial atención los alcaldes asturianos del PP, diez de los doce ( Grado, Yernes y Tameza, Coaña, Villayón, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja, Gozón, San Tirso de Abres, Tapia de Casariego y Siero), con los que cuenta el Partido Popular en Asturias, que han convocado a Francisco Álvarez Cascos hoy mismo, 27 de noviembre de 2010, para que sea el Candidato del PP a la Presidencia del Principado de Asturias; el exvicepresidente del Gobierno, una vez más, ha mostrado su disponibilidad públicamente al partido, permaneciendo a la espera de que la Dirección Nacional del Partido Popular dé su conformidad oficialmente para comenzar a trabajar por Asturias, como futuro Presidente de todos los asturianos. Las encuestas realizadas hasta ahora le conceden mayoría absoluta, algo que no ocurre con ninguna otra alternativa ofrecida por el PP.
Biante de Priena
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Viaje desde el PSOE a la realidad

¿Cuántos españoles consideran que el PSOE de Rodríguez Zapatero no se ha equivocado en alguna decisión política?, tal vez sólamente uno: Rodríguez Zapatero.
Creo que hasta la fecha, el Presidente del Gobierno, jamás ha reconocido un error, una equivocación, un decisión incorrecta, una metedura de pata, porque José Luis Rodríguez Zapatero nunca se equivoca, al menos, jamás ha reconocido públicamente sus yerros, que han sido notorios y numerosos; de tal rango han sido los despropósitos , que gracias a su ineptitud, hoy nuestro país está en tela de juicio político y económico tanto en el interior de nuestro país como allende nuestras fronteras. Tanto empecinamiento en demostrar que son siempre los demás los que se equivocan resulta sospechoso, bien de una inmadurez insólita o de una arrogancia extrema, incluso de ambas cosas al mismo tiempo.
Si la economía va mal la culpa es del PP, porque no apoya los errores continuados del PSOE, porque desestabiliza el país absolutamente destrozado institucionamente por los socialistas, porque quiebra la confianza de los mercados internacionales cuando en todos los medios de comunicación extranjeros, España se pone de ejemplo de lo que no se debe hacer para salir de la crisis. José Luis Rodríguez Zapatero es posiblemente el paradigma de la contumacia, el paladín de la propaganda, el rey del engaño, que tiene vocación de perpetuación política como cualquier dictador bolivariano o un tirano de otra época, fuera de lugar y de momento.
Un friki accidental
José Luis Rodríguez Zapatero es considerado un friki accidental, una extravagancia española, por sus colegas europeos, por su propio partido, por los electores españoles y por la pléyade de analistas políticos y económicos internacionales. Alguien que pretende tener siempre razón, seguramente se equivoca.
En estos momentos España vive en una situación absolutamente delirante, porque la realidad se empeña, con insistencia reiterada, en negar que el Presidente del Gobierno español pueda acertar en sus propuestas, ni acaso por casualidad.
José Luis Rodríguez Zapatero es un fundamentalista de sí mismo, un populista irredento, un cacique con talante, un prodigio de soberbia, un talibán camuflado, un dictador simpático, un balbuciente papanatas, un adefesio político, un bombero pirómano; todo en él supone , una contradicción con la razón, con el sentido común, con el conocimiento y la reflexión, un inexperto tarugo, un aventurero de la retórica, un aprendiz en prácticas, un mediocre zurupeto.
Si se analiza su biografía política no se conoce nada en lo que haya destacado en su vida, más que en coleccionar errores, uno tras otro, con avaricia y perseverancia. Su gestión gubernamental es la máxima representación del caos y el apocalipsis que hemos conocido los españoles. Nadie de las democracias occidentales ha logrado como él, hacer tanto daño a un país en sólo seis años, a sus instituciones, a sus habitantes, a sus recursos, a su imagen, a su cohesión, a su integridad, a su historia y a su futuro. Nuestros nietos se acordarán antes de José Luis que de nosotros.
Nadie ha reunido jamás en España tantas críticas a su obra, actualmente se mantiene en el gobierno con poco más de un 16 % del apoyo de sus fieles. Ningún Presidente de Gobierno español ha cultivado más a sus aliados políticos, y al mismo tiempo, denostado más a sus opositores. Ninguno ha elevado la deuda española total hasta 4 veces el PIB nacional, nadie que no fuera él se podría mantener en el Gobierno con casi cinco millones de parados.
Al comienzo de su andadura como Presidente del Gobierno, el último sabio vivo de este país, Gustavo Bueno denunció en un libro titulado “el pensamiento Alicia” que en su criterio estaba fuera de la realidad, en un delirio de grandeza, que traería graves consecuencias a nuestro país, como efectivamente ha acontecido. Pocos le hicieron caso por entonces, hoy podemos comprobar que no se equivocó.
El vampiro nacional
El PSOE le acompaña en su viaje a la deriva como un sarcófago, sus compañeros de partido saben que si este país acaba de enterrar al vampiro nacional en que se ha convertido José Luis Rodríguez Zapatero, los socialistas jamás volverán a levantar cabeza electoralmente en las próximas décadas, les espera un prolongado desierto, por eso apuran su estancia en el pesebre, consolidando funcionarios a dedo, detrayendo los recursos de este país mientras puedan, recogiendo lo sembrado en su inusitado despilfarro. Pero además, desde una actitud profundamente paranoica, culpando a sus víctimas, que somos todos los españoles, de sus crímenes contra la razón y el erario público.
En febrero de 2009, solicité que un psiquiatra le tratara, antes de que tuviéramos que ser tratados de alteración mental todos los españoles. Al final, va a dejar el país en tal estado que nadie, ni con los mejores gestores del mundo, podrá sacarlo adelante. La política de tierra quemada que está haciendo el PSOE en estos momentos en España es un auténtico crimen, un delito del que hay responsables, tanto en el Gobierno como en la Oposición. José Luis es un peligro para nuestra convivencia, para la Constitución de la que nos dotamos los españoles, para nuestro pasado, presente y futuro, para nuestros sueños y esperanzas y las de nuestros hijos y nietos.
Pero lo que resulta más extravagante es que tengamos que soportar la miseria estúpida a la que nos está sometiendo a los españoles durante 18 meses más, en los que nuestra economía seguirá deteriorándose, el paro creciendo, la gente endeudándose, las empresas cerrando, los comercios bajando la persiana, y los españoles esperando que ocurra un milagro, que lo expulse de la política y del Gobierno para siempre. Que José Luis se vaya cuanto antes es una cuestión de Estado en estos momentos. Por delante nos queda más de una década para reconstruir todo lo que ha destruido, y lamentablemente hay cosas que ya no volverán a formar parte de nuestra idiosincrasia, por haber sido desplazadas por el catecismo socialista, hasta convertir este país en el último engendro del telón de acero, cuando el muro de Berlín se cayó hace más de veinte años.
Biante de Priena
Creo que hasta la fecha, el Presidente del Gobierno, jamás ha reconocido un error, una equivocación, un decisión incorrecta, una metedura de pata, porque José Luis Rodríguez Zapatero nunca se equivoca, al menos, jamás ha reconocido públicamente sus yerros, que han sido notorios y numerosos; de tal rango han sido los despropósitos , que gracias a su ineptitud, hoy nuestro país está en tela de juicio político y económico tanto en el interior de nuestro país como allende nuestras fronteras. Tanto empecinamiento en demostrar que son siempre los demás los que se equivocan resulta sospechoso, bien de una inmadurez insólita o de una arrogancia extrema, incluso de ambas cosas al mismo tiempo.
Si la economía va mal la culpa es del PP, porque no apoya los errores continuados del PSOE, porque desestabiliza el país absolutamente destrozado institucionamente por los socialistas, porque quiebra la confianza de los mercados internacionales cuando en todos los medios de comunicación extranjeros, España se pone de ejemplo de lo que no se debe hacer para salir de la crisis. José Luis Rodríguez Zapatero es posiblemente el paradigma de la contumacia, el paladín de la propaganda, el rey del engaño, que tiene vocación de perpetuación política como cualquier dictador bolivariano o un tirano de otra época, fuera de lugar y de momento.
Un friki accidental
José Luis Rodríguez Zapatero es considerado un friki accidental, una extravagancia española, por sus colegas europeos, por su propio partido, por los electores españoles y por la pléyade de analistas políticos y económicos internacionales. Alguien que pretende tener siempre razón, seguramente se equivoca.
En estos momentos España vive en una situación absolutamente delirante, porque la realidad se empeña, con insistencia reiterada, en negar que el Presidente del Gobierno español pueda acertar en sus propuestas, ni acaso por casualidad.
José Luis Rodríguez Zapatero es un fundamentalista de sí mismo, un populista irredento, un cacique con talante, un prodigio de soberbia, un talibán camuflado, un dictador simpático, un balbuciente papanatas, un adefesio político, un bombero pirómano; todo en él supone , una contradicción con la razón, con el sentido común, con el conocimiento y la reflexión, un inexperto tarugo, un aventurero de la retórica, un aprendiz en prácticas, un mediocre zurupeto.
Si se analiza su biografía política no se conoce nada en lo que haya destacado en su vida, más que en coleccionar errores, uno tras otro, con avaricia y perseverancia. Su gestión gubernamental es la máxima representación del caos y el apocalipsis que hemos conocido los españoles. Nadie de las democracias occidentales ha logrado como él, hacer tanto daño a un país en sólo seis años, a sus instituciones, a sus habitantes, a sus recursos, a su imagen, a su cohesión, a su integridad, a su historia y a su futuro. Nuestros nietos se acordarán antes de José Luis que de nosotros.
Nadie ha reunido jamás en España tantas críticas a su obra, actualmente se mantiene en el gobierno con poco más de un 16 % del apoyo de sus fieles. Ningún Presidente de Gobierno español ha cultivado más a sus aliados políticos, y al mismo tiempo, denostado más a sus opositores. Ninguno ha elevado la deuda española total hasta 4 veces el PIB nacional, nadie que no fuera él se podría mantener en el Gobierno con casi cinco millones de parados.
Al comienzo de su andadura como Presidente del Gobierno, el último sabio vivo de este país, Gustavo Bueno denunció en un libro titulado “el pensamiento Alicia” que en su criterio estaba fuera de la realidad, en un delirio de grandeza, que traería graves consecuencias a nuestro país, como efectivamente ha acontecido. Pocos le hicieron caso por entonces, hoy podemos comprobar que no se equivocó.
El vampiro nacional
El PSOE le acompaña en su viaje a la deriva como un sarcófago, sus compañeros de partido saben que si este país acaba de enterrar al vampiro nacional en que se ha convertido José Luis Rodríguez Zapatero, los socialistas jamás volverán a levantar cabeza electoralmente en las próximas décadas, les espera un prolongado desierto, por eso apuran su estancia en el pesebre, consolidando funcionarios a dedo, detrayendo los recursos de este país mientras puedan, recogiendo lo sembrado en su inusitado despilfarro. Pero además, desde una actitud profundamente paranoica, culpando a sus víctimas, que somos todos los españoles, de sus crímenes contra la razón y el erario público.
En febrero de 2009, solicité que un psiquiatra le tratara, antes de que tuviéramos que ser tratados de alteración mental todos los españoles. Al final, va a dejar el país en tal estado que nadie, ni con los mejores gestores del mundo, podrá sacarlo adelante. La política de tierra quemada que está haciendo el PSOE en estos momentos en España es un auténtico crimen, un delito del que hay responsables, tanto en el Gobierno como en la Oposición. José Luis es un peligro para nuestra convivencia, para la Constitución de la que nos dotamos los españoles, para nuestro pasado, presente y futuro, para nuestros sueños y esperanzas y las de nuestros hijos y nietos.
Pero lo que resulta más extravagante es que tengamos que soportar la miseria estúpida a la que nos está sometiendo a los españoles durante 18 meses más, en los que nuestra economía seguirá deteriorándose, el paro creciendo, la gente endeudándose, las empresas cerrando, los comercios bajando la persiana, y los españoles esperando que ocurra un milagro, que lo expulse de la política y del Gobierno para siempre. Que José Luis se vaya cuanto antes es una cuestión de Estado en estos momentos. Por delante nos queda más de una década para reconstruir todo lo que ha destruido, y lamentablemente hay cosas que ya no volverán a formar parte de nuestra idiosincrasia, por haber sido desplazadas por el catecismo socialista, hasta convertir este país en el último engendro del telón de acero, cuando el muro de Berlín se cayó hace más de veinte años.
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