desde 2.006 en Internet

viernes, 4 de junio de 2010

La flotilla del amor





Letra en español

Estafamos al mundo

Hay momentos
En que necesitamos realizar un espectáculo
Para el mundo, internet y CNN
No hay gente muriendo,

Por eso lo mejor que podemos hacer
Es crear la mejor farsa de todas

Debemos continuar mintiendo día tras día
De que en Gaza hay crisis, hambre y plaga
Porque los mil millones gastados en ayuda no cubrirán sus necesidades básicas
Como el queso y misiles para los niños

Haremos del mundo
Motivo de abandono
Haremos que todos crean que Hamas
Es Madre Teresa
Somos viajeros pacíficos
Con armas y nuestros propios cuchillos
La verdad nunca llegará a su TV

Oooh, los apuñalaremos en el corazón
Son soldados, a nadie le importan,
Somos pequeños y nos tomamos fotografías con palomas
Como Alá nos mostró, no importan los hechos
Por eso siempre ganaremos

Haremos del mundo
Motivo de abandono
Haremos que todos crean que Hamas
Es Madre Teresa
Somos viajeros pacíficos
Con armas y nuestros propios cuchillos
La verdad nunca llegará a su TV

Si el islam y el terror alimentan su humor
Pero le preocupa que eso no luzca tan bien
Entonces no se da cuenta
Que debe denominarse
Como un activista por la paz y la ayuda humanitaria
Haremos del mundo
Motivo de abandono
Haremos que todos crean que Hamas
Es Madre Teresa
Somos viajeros pacíficos
Con armas y nuestros propios cuchillos
La verdad nunca llegará a su TV

Engañamos al mundo
Engañamos a la gente
Les hacemos creer que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack el destripador
Somos viajeros pacíficos
Con armas y nuestros propios cuchillos
La verdad nunca llegará a su TV
Engañamos al mundo
Engañamos a la gente
Les hacemos creer que las Fuerzas de Defensa de Israel son Jack el destripador
Somos viajeros pacíficos
Con armas y nuestros propios cuchillos
La verdad nunca llegará a su TV
La verdad nunca llegará a su TV

jueves, 3 de junio de 2010

Héroes subvencionados


El mesiánico líder universal que nos ha concedido el destino a los españoles por nuestros muchos pecados políticos, fruto de la pasividad ciudadana, de la imperdonable confianza en lo que nos dicen, de la incapacidad para distinguir la propaganda de la información veraz sobre la realidad, necesita héroes para su causa. Se buscan héroes, activistas o pasivistas, igual da.

Asistimos a la construcción de una mitología “ad hoc” para sustentar un régimen, al igual que ocurrió en el franquismo tan denostado, muy propio de un socialismo sectario que aspira a convertirse en algo parecido a una nueva religión. Toda mitología necesita de héroes, seres humanos que se enfrenten a los malignos enemigos de la “buena causa”, por ejemplo los norteamericanos, los israelitas, los financieros, los que no piensan como ellos y todos los defensores de la libertad, para defender a los suyos, al "pobre pueblo oprimido" (lo cual es cierto, pero no por los opresores que se señalan, sino por los propios “hermanos palestinos”), de los depravados malignos.

Los nuevos héroes son los amigos de los palestinos (Gaza ocupada por una organización terrorista que oprime a su propio pueblo), los de las ONG financiadas por los gobiernos oclócratas, los de la bandera del cuento que tienen todos, eso sí, pagados con fondos públicos, como vanguardia del mesianismo de José Luis y su liderazgo interplanetario, compartido por Erdongán, el líder turco y musulmán, en esa bicefalia de organización que pagamos todos que es la Alianza de las Civilizaciones (¿alguien sabe cuánto nos ha costado a los españoles el juguete de José Luis para promocionarse como líder de los suyos?). Estoy seguro de que de la “flotilla de la Libertad” algo hemos pagado los españoles, por financiación del Gobierno de José Luis.

Cuando un régimen político abandona la democracia, siempre establece una manipulación del lenguaje para equivocar la interpretación de la realidad a su favor, así los Castro y Chávez son "salvadores" y no dictadores, las feministas que se forran a costa de todos, "agentes de la liberación de la mujer" y los terroristas de ETA, ”hombres de paz”.

Miren ustedes a estas altura de la historia, gilipolleces las menos, cuando alguien cobra por algo es trabajo, no amor, así que toda esta caterva de impresentables a la que podemos sumar los sindicatos cómplices del gobierno y los artistas de la SGAE, más que héroes son auténticos aprovechados y vividores, que nos explotan a todos para defender exclusivamente su futuro personal, en nombre de una causa que no es otra que la propaganda establecida por un régimen corrupto y oclócrata.

LA HEROICIDAD NO ADMITE SUBVENCIONES, cuando alguien cobra por hacer algo está trabajando y eso es lo que hacen todos estos falsos héroes y heroínas del régimen, que viven magníficamente a costa de todos los demás en sus épicas hazañas de sustentación y carrera profesional en el activismo.

Héroes somos los demás, los ciudadanos que soportamos tanta miseria sin quemar La Moncloa, los que cada día nos enfrentamos a unas condiciones de vida más difíciles gracias a las aventuras estúpidas de unos iluminados, los que nos oponemos a toda esta banda de miserables, dedicando nuestro tiempo y vida a una causa en la que creemos: la de la LIBERTAD y gastando nuestro dinero en ello sin recibir nada a cambio, desgastándonos cada día en la lucha contra la opresión.

En toda esta historia lo que más me molesta es que con los impuestos de los españoles se están pagando propagandas y manipulaciones de la información para sustentar un régimen corrupto, además de contratar auténticas legiones de sectarios que viven en pletórico sufrimiento y sacrificio por defender su causa política. Esta es la heroicidad falsa de los que cada mes reciben su nómina, o cada año su partida, por servir al régimen. Hay mucha gente que vive magníficamente de hacerse los héroes a nuestra costa y después nos pasan la factura por su sacrificio.

Biante de Priena

miércoles, 2 de junio de 2010

José Luis, la paz era tu ausencia


La indigencia intelectual del Gobierno de José Luis ha superado cotas inimaginables de despropósito político, social, económico y cultural. Nadie hasta ahora había sido capaz de sustentar en la negación de la realidad tantas y tamañas barbaridades, a estos depravados se les ha ido la pinza. La legión de la defensa de la alegría, en su frenética y desesperada huida hacia ningún sitio, nos está haciendo llorar contra todo pronóstico

El socialismo español de los últimos años se ha caracterizado por la demolición de los principios, valores y criterios que sustentan que España pueda seguir considerándose un país occidental. El socialismo trata de convertirse en una nueva religión dogmática que impone su fe contra todas las demás, su dominio contra el respeto a la libertad de los ciudadanos, su criterio contra la pluralidad realmente existente. Es magnífico el despliegue de conversión y proselitismo que ha desarrollado dotando de agentes de su causa a todas las instituciones políticas, sociales, económicas, culturales; pagadas, por supuesto, con los impuestos y la deuda que todos los españoles concedemos al Estado. Su único objetivo es que dejemos de ser españoles para convertirnos en socialistas y si no lo hacemos estamos condenados a ser fachas.

Desde que España se constituyó en 1812 como nación política, no se recuerda una ofensiva cultural, un adoctrinamiento de masas tan exhaustivo y agotador como el presente, ni siquiera en los prolegómenos de la Guerra Civil. Los españoles parecemos iraquíes desde que José Luis llegó al Gobierno tras el pásalo del “no a la guerra” tras el 11-M de autores aproximados. Cada día los españoles somos bombardeados con genialidades que nos han conducido a una situación extraordinariamente precaria en todos los ámbitos. Genialidades que al día siguiente se transforman en hechos políticos en forma de decreto contra el sentido común y compartido por los ciudadanos, de una forma irracional, intempestiva, abusiva y zafia.

No es la primera vez, ni será la última, que alguien considera a José Luis un iluminado, un personaje con complejos mesiánicos, posiblemente debido a su sectarismo y carencia de recursos intelectuales. José Luis, es el líder de una oclocracia rampante que se ha aferrado al poder como una horda de garrapatas, con la única intención de dejar exangüe la existencia de los maltratados y perplejos españoles, que inopinadamente reciben el castigo de su presencia inefable.

El problema fundamental de José Luis es su extravagante indigencia intelectual, propia de los seres acomplejados que cuando tienen una oportunidad tratan de demostrarle a todo el mundo su superioridad y su grandeza, convirtiendo en tiranía su autoritarismo rapaz, en inextricable incomprensión su profunda estulticia, en buenas intenciones aparentes su malvado propósito egoísta de salvarse históricamente a sí mismo, aunque sea a costa de destrozar la estructura social, política, económica y cultural en la que se han sostenido los ciudadanos españoles a lo largo de su historia, incluso para las próximas generaciones.

Es muy posible que la realidad le termine lapidando, porque no hay ninguna posibilidad, ni siquiera remota de que José Luis controle la realidad que el mismo ha desbocado de tal forma que la gente comienza a tener miedo a su Gobierno en los últimos 35 años de democracia, y no son pocos los que están sacando el dinero de los bancos y las cajas de ahorros en previsión de peores tiempos.

El día que José Luis se vaya este país volverá a respirar normalmente, con sus conflictos habituales, con sus problemas cotidianos, con sus críticas tradicionales inevitables, con su ser y no ser, con sus tremendas contradicciones y sus inequívocas virtudes, con sus complejos y sus epopeyas heroicas. Estoy seguro de que España y los españoles sobreviviremos a este paleto sobrealzado por la maldad y la estupidez, por la negligencia y el despropósito, por la ignorancia y la corrupción. Ese día, que ojalá llegue pronto, asistiremos a tus exequias políticas con una corona de flores que diga: “José Luis, la paz era tu ausencia”. Entonces sí podremos defender la alegría, te lo aseguro.

Biante de Priena

jueves, 27 de mayo de 2010

La democracia en España es una estafa pública


Realmente no se puede denominar democracia al sistema de elección de representantes políticos que tenemos en España, más bien es un mecanismo restringido de reparto de poder que se ha organizado desde los partidos políticos, para organizar un negocio o empresa con los recursos públicos del estado, autonomías, municipios. En España tenemos un sufragio universal con elección censitaria, es decir restringida, todo el mundo puede votar, pero no puede votar a todo el mundo.

Decía George Santayana, un filósofo de origen español contemporáneo de Ortega y Gasset (aunque no se reconocieran mutuamente), que llegó a ser profesor de Harvard, que el problema de la democracia no era su definición, sino como esta se interpretaba de forma diferente desde el gobierno y desde el pueblo, porque de la misma definición: gobierno del pueblo, cada agente del binomio extraía una reflexión diferente. Los gobernantes consideran que la democracia es gobernar al pueblo, el pueblo considera que la democracia es elegir a los gobernantes. Los gobiernos hacen su interpretación desde el poder, el pueblo hace su interpretación desde la razón. Ambas son dimensiones diferentes actualmente en nuestro país.

Los ciudadanos españoles no vivimos en una democracia porque no elegimos a los políticos que nos representan, los que todavía votan, apoyan a los políticos que eligen los comités centrales de los partidos, es decir, se produce una primera restricción con el sistema de listas cerradas y bloqueadas, porque lo único que puede hacer un ciudadano que vota es ratificar lo que el líder del partido correspondiente ha elegido. Los comités centrales eligen las listas a nivel nacional, los autonómicos a nivel autonómico y local. Aquí se produce la primera alienación del proceso democrático, porque la lista de candidatos es la lista de un partido, se vota lo que mande el partido, o en su defecto, lo que mande otro partido que ha seguido el mismo proceso.

Si un ciudadano o una agrupación de ciudadanos intentan presentarse a unas elecciones lo pueden hacer por supuesto, pero tendrán que pagarse su campaña de sus propios bolsillos, mientras que los partidos que están en alguna institución recibirán ayudas millonarias, por parte del Estado. Además, para obtener representación política, el ciudadano o la agrupación de ciudadanos que decida presentarse a unas elecciones, deberá aportar garantías jurídicas, siguiendo un largo proceso costoso y acotado, en el que se le pondrán todas las trabas necesarias para sugerirle que desista, si al final se empeña y consigue poder presentarse, para obtener representación tendrá que superar las barreras electorales (entre el 3 y el 5 % de los votos emitidos) para que puedan siquiera contabilizarse y asignarle representación.

La legitimidad de la política española no proviene del pueblo, de los ciudadanos, sino de la connivencia de los partidos políticos para mantenerse en el territorio de poder que tienen perfectamente acotado y delimitado. Realmente, los políticos españoles instrumentalizan la democracia a su servicio y no al de los ciudadanos que dicen representar. El pueblo es utilizado como comparsa de la obra teatral representada.

¿Se preguntarán ustedes por qué se restringe de una forma tan audaz la voluntad del pueblo?, pues es muy sencillo, la política se ha convertido en España en la mejor forma de que gente sin escrúpulos, con pocos conocimientos, y con mucha más maldad que la que manifiestan en las campañas electorales en las que presentan su imagen comercial, se pueda asegurar un futuro magnífico a costa de la participación de unos ciudadanos que desconocen para qué sirven sus votos en realidad, pero acuden a votar porque les han convencido que no hacerlo es estar contra la democracia, cuando en realidad es un acto de libertad en no seguir apoyando a unos aprovechados profesionales que viven mucho mejor de lo que en condiciones no políticas aspirarían a vivir en toda su vida.

¿Saben ustedes cuanto dinero le concede para su administración un fiel votante socialista al PSOE, cuando acude a votar por este partido en elecciones generales, autonómicas y municipales?. Pues aproximadamente 150.000 euros por legislatura, multipliquen por once millones y les saldrán los presupuestos que administran los políticos en su nombre y gracias a sus votos. Cantidad que será la misma que manejarán los del PP cuando lleguen al gobierno, mientras tanto se conformarán con lo que saquen en las autonomías y municipios en los que gobiernen.

Con ese dinero establecen acuerdos con grandes empresas, negocios personales, financiación de proyectos innecesarios, regalos a los que les apoyan, obteniendo beneficios personales a costa de invertir el dinero público de todos los españoles en lo que les procure más interés. Pero también se encargan de hacer leyes muralla que impidan que nadie les pueda reclamar absolutamente nada de su tremendo despilfarro, y por si acaso, siempre tendrán a determinados jueces que habrán colocado en los más altos tribunales para que llegado el momento puedan actuar con la lenidad correspondiente, hacia sus posibles delitos.

Ahora hagan un balance muy sencillo, calculen ustedes si en su familia, supongamos de 4 miembros que hayan votado al partido que gobierne, cuanto reciben en cada legislatura de los 600.000 euros (100 millones de las antiguas pesetas) que administran en su nombre en servicios y bienestar, y no, no se engañen, porque sus vecinos del piso de al lado reciben lo mismo que ustedes, más o menos, salvo que pertenezcan a algún partido político, porque entonces recibirán lo suyo y lo de ellos.

¿Se explican ahora por qué los políticos no quieren abandonar la poltrona bajo ningún concepto?. Y si se les ocurre no participar en la estafa pública a la que les someten, todavía les acabarán llamando enemigos de la democracia, fachas, o algo peor.

Mientras ustedes sigan participando en las elecciones con su voto, ellos seguirán apropiándose de su dinero de forma directa o indirecta, en eso consiste la democracia en España. Es lo que hay.


Biante de Priena

Enlaces Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...