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miércoles, 28 de mayo de 2014

La casta se deja coleta



Estas elecciones han servido fundamentalmente para que la casta se remoce y despioje un poco, pero para nada más, a pesar de que el partido de la casta (PSOE+PP+IU+CIU+PNV) haya visto reducidos sus apoyos; en el caso de los socialistas y conservadores, en 5,2 millones de votos, mitad cada uno, en el caso de IU, porque le ha salido un PODEMOS, que le ha quitado a Cayo Lara la sonrisa para siempre, y en cuanto a las castas nacionalistas del PNV y CIU, porque han visto como ellos no son los llamados a tutelar cualquier proceso secesionista, más que en el lugar de la comparsa.  También han entrado las marcas blancas de la izquierda estatal en liza, UPyD y Ciudadanos, con 4 y 2 escaños respectivamente, engañando a algunos cientos de miles de electores habituales del PP y a muchos desinformados.

La primera consecuencia de la debacle ha sido el anuncio de la salida de Rubalcaba de la Secretaría General del PSOE, para crear entre sus posibles herederos una lucha denodada por alcanzar el poder, con Congreso Extraordinario incluido, coincidiendo con las fechas del mundial de fútbol para no llamar demasiado la atención.

La abstención ha sido mayoritaria, sumando los que no fueron a los votos blancos y nulos, más del 58 % de ciudadanos convocados a urnas decidieron no dar su apoyo al estamento putrefacto que detenta la representación política en este país.

Fenómeno particular de estas elecciones ha sido la irrupción de un joven político con un programa bolivariano y una presencia mediática concedida por los medios de comunicación que no se recuerda. Me refiero a Pablo Iglesias, que al menos ha sido el único que ha hablado abiertamente de casta, política,  financiera y cultural, en términos coherentes, posiblemente compartidos por la mayoría de los españoles que no acudieron a votar. A pesar de que desde IU se tienda la zarpa a la nueva formación política, a quien realmente ha hecho daño este partido ha sido a la Izquierda Plural, pues a pesar de ser ambas opciones comunistas, a la formación política de Cayo Lara se le ha acabado lo de representar la calle a partir de ahora y el discurso radical va a terminar aconteciendo moderado y desde su estructura remodelada cien veces para no parecer lo que es, ya no le va a quedar más que vestirse de lagarterana para seguir recogiendo apoyos.

Del millón doscientos mil votos que ha obtenido Pablo Iglesias, creo que no serán más de 300.000 los que le han apoyado por confianza en sus ideas, 400.000 serían de IU/PSOE para esta convocatoria electoral (si se tienen en cuenta las encuestas) y otros 300.000 serían de aquellos que votaron donde más duela. Al final, cinco eurodiputados en dos meses gracias a la casta que le brindó la oportunidad de darse a conocer, ha sido una operación que tiene su mérito y por la que Pablo Iglesias se merece la felicitación de los demócratas.

Pero como decía al comienzo, la frase del Príncipe de Salina de El Gatopardo vuelve a relucir en la política española: “cambiemos algo para que todo siga igual”,  aunque sea dando entrada en la casta a los radicales que quieren convertir este país en sucursal de Venezuela o Cuba. Al fin y al cabo todos los votos cuentan, y en esta ocasión, a pesar de que los 15 millones de votos a partidos son menos que los 18 que no han acudido a las urnas para apoyar a partidos, la casta ha salvado el obstáculo.

De hecho ya no se habla de casta, porque ahora hay alguien que lo hace representado en la política española en Europa, los del poder han ganado oxígeno y tiempo, suficiente para diluir cualquier operación de denuncia contra ellos, algo que harán por tierra, mar, aire e internet, hasta que Pablo Iglesias termine siendo un agente doble de la CIA y la KGB, que robó una chocolatina cuando tenía cinco años.

Y los españoles, fascinados por el prodigio del fondo de armario de la casta, ya se han olvidado de los seis millones de parados, el billón de euros de deuda, el gasto excesivo del Estado, los excesivos impuestos y todos los corruptos que siguen sentando sus ilustres y aristocráticas posaderas en las poltronas del poder.

No sé lo que les habrá costado inventar a Pablo Iglesias, pero sin duda ha servido para acallar los rugidos de protesta que empezaban a sonar por toda España contra la casta. Ahora todo se reduce a lo que diga o deje de decir alguien que hace tres meses era un auténtico desconocido para la mayoría de los que le votaron, alguien que pergeñando un partido acaparador de extrema izquierda ha logrado reunir suficientes apoyos para crear un pequeño seismo en el sistema putrefacto de la política española, al que con su presencia ha concedido la legitimación de la que carece, después de toda la corrupción, despilfarro y putrefacción en la ha vivido durante los últimos años.

Sobre los EREs y el Gurtell, que hable Pablo Iglesias, que ese sí que los pone a parir, mientras preparan la próxima subida del IVA y los recortes sociales que tocan para este año, pero al menos, ya tenemos a alguien en el poder que les va a sacar los colores a los demás, alguien a quien no van a poder callar. Este es un país de creyentes e ilusos, la inmensa mayoría  siguen pensando que las diatribas pueden resolver los problemas que crean los políticos para seguir viviendo a nuestra costa. 

Esto parece la primavera de Praga, perdón,  quise decir, de Fraga.

Enrique Suárez

lunes, 26 de mayo de 2014

La casta se desmorona



Trataré de hacer un análisis político de lo que ha ocurrido, que sin duda es un magnífico resultado de la democracia. España hoy está mucho mejor que ayer, a pesar de los lamentos de los agoreros que temen que lo que venga, vaya a apartarles de lo que usurpan. Es que la izquierda-derecha apoltronada de este país es muy ruidosa y cansina

Las cuestiones más relevantes de estas elecciones han sido las siguientes:
1)    La abstención ha triunfado y es mayoritaria en este país, también han crecido el número de votos en blanco y nulos. Esto quiere decir que “el resultado final” que estamos viendo, es una perspectiva deformada de la auténtica realidad, porque los absentistas han aprovechado esta ocasión para retirarse de las urnas y dejar que los rentistas se quemen en la hoguera de las vanidades que se han montado. 
2)    Dicho lo anterior, más importante que lo que se ve es lo que no se ve, es decir, que votarían los que se han ausentado de las urnas, está claro que no votarían por los que han salido, porque entonces hubieran acudido a votar. Los que están no pillan ni un voto más entre los que se han quedado en casa, es bueno recordarlo, antes de que pensemos de que este país se va a convertir en la Venezuela europea 
3)    Lo más relevante de estas elecciones, sin duda alguna, ha sido la debacle de los grandes partidos que han detentado el poder en los años de democracia que llevamos. El PSOE y el PP, en su conjunto, han perdido más de cinco millones de votos, la mitad cada uno, un 40 % de sus apoyos electorales, y sin duda son los grandes derrotados de estas elecciones, porque entre ambos, por primera vez en la historia reciente de la democracia, no llegan a ser mayoría.

4)    La extrema izquierda ha sido sin duda la gran triunfadora de estas elecciones, con sus versiones estatales o nacionalistas, la suma de todas ellas supera al PP y al PSOE en sus resultados. Sin embargo, su triunfo está envenenado, porque no está cohesionado en una sola candidatura, IU y PODEMOS se van a destrozar en los próximos meses en su lucha por el poder, salvo que lleguen a algún acuerdo, algo que parece imposible, entre lo que muere y lo que nace. A su vez, ambas entrarán en pugna con las versiones nacionalistas de Bildu y ERC, así que la madre de todas las batallas en la extrema izquierda está servida, al final se destrozarán, porque serán incapaces de seguir las enseñanzas de Trotsky: “caminar separados y golpear juntos”. 
5)    La izquierda camuflada, sucesora del PSOE sin sus veleidades nacionalistas, también está abocada al conflicto, el triunfo de UPyD y de Ciudadanos, augura una hecatombe en la izquierda no nacionalista de este país, entre el modelo de izquierda no nacionalista de Ciudadanos y el federalista de UPyD. Tampoco serán capaces de llegar a ningún acuerdo, porque el divismo de sus dirigentes lo impedirá, así que también están condenados a destrozarse. 
6)    El nacionalismo entrará en la época política más conflictiva de su historia, por lo pronto la independencia de Cataluña se acabó, al igual que las aspiraciones secesionistas del PNV. La cosa se pone fea, el conflicto de la casta nacionalista del PNV y CIU, ya no es contra España, sino contra Bildu y ERC, que pueden desbancarlos del poder, y hacerlo para siempre, algo que les tiene realmente asustados. 
7)    Las opciones que defienden una España desde el poder y no desde la libertad, es decir, sin establecer la libertad como objetivo prioritario, que han sido VOX y FORO, se han derrumbado más que ninguna otra en estas elecciones. Vox no ha obtenido representación y Foro, prácticamente ha desaparecido.
8)    Auguro, por tanto, una alianza de facto entre todos los partidos que conforman la casta vieja en este país, contra las castas emergentes. No sería extraña una gran coalición formada por el PP, PSOE, CIU, PNV e incluso IU, para defenderse del asedio a que el poder está siendo sometido.

Pero que a nadie se le olvide una cosa, la mayoría de los españoles no hemos acudido a votar en estas elecciones, porque nada de lo que había nos convencía, algunos han votado por opciones extremas con el ánimo de tocar las narices a los que llevan viviendo 40 años de los demás sin rendir cuentas a nadie de sus delitos, pero la mayoría de los españoles es, precisamente, mucho más moderada que el resultado que se ha reflejado en las urnas. Esa mayoría silenciada, que no silenciosa, quiere un cambio en la relación entre políticos y ciudadanos en la representación, y como es mayoría, lo acabará logrando.

Sin duda, en unas elecciones generales, autonómicas, o locales, los resultados habrían sido seguramente distintos. La foto finish de estas elecciones es un aviso para navegantes, posiblemente justa, y relacionada directamente con la ausencia de democracia en los partidos políticos españoles. La mayoría de los españoles, demócratas, en esta ocasión han decidido no acudir a las urnas, para no seguir sosteniendo a unos usurpadores o cambiar los collares de los que mandan. Vienen nuevos tiempos en la política española, que sean buenos o malos, depende de la cerrazón y soberbia de los que han detentado el poder hasta ahora.


Enrique Suárez

La debacle del PP y el PSOE en las Elecciones Europeas



PP y PSOE han perdido un 40 % de los apoyos que tuvieron en las pasadas elecciones europeas de 2009, algo está empezando a cambiar en este país, más de 5 millones de votos entre ambos

miércoles, 21 de mayo de 2014

Sobre la detención de tres jóvenes por twittear diatribas contra los políticos de la casta





“Prefiero que disparen a las latas vacías en el patio trasero, pero sé que ustedes van tras los pájaros. Dispara a todos los pájaros azules que quieras, si es que les puedes acertar, pero recuerda que es un pecado matar un ruiseñor” Atticus Finch (Matar a un ruiseñor)

Parece que el Ministerio del Interior se ha propuesto llevar nuestro país a una situación más tensa de la que existe, siempre con el buen propósito de instruir a los jóvenes de este país en el uso correcto del lenguaje cuando se dirigen a los señores políticos. A ver si se van enterando de que son inmunes por la Gracia de Dios o del poder que detentan, y de quien manda, de paso.

No se puede decir que se desea la muerte de un político o que es un hijo de la gran puta, aunque los jóvenes sean del 58 % que engrosan las cifras del paro en este país, gracias a los políticos, y están cansados, agotados, de ver que nadie se ha propuesto resolver sus problemas, condenándolos a la dependencia paterna, a malgastar lo mejor de su tiempo vital en escuchar las solemnes estupideces que les regalan los señores que usurpan el poder para ejercer abusos y corrupciones.

No se puede decir que son unos corruptos, sinvergüenzas, malnacidos, explotadores y expoliadores que se merecen la muerte o el destierro, por el abuso de poder que ejercen en una democracia, por burlar a la justicia, por aforarse para vivir en la impunidad de sus crímenes y delitos.

¿No sé puede decir o sí se puede decir?, llevo años escuchando a los miembros de partidos radicales, como Bildu o ERC decir auténticas barbaridades en las redes sociales contra los políticos que no les caen simpáticos, llevo años viendo como los miembros de ETA se han reído de los políticos, de la justicia y de todos los españoles, y llevo años viendo como el gobierno no ha hecho nada para detener los insultos al Rey en Cataluña o a los Príncipes en Bilbao. 

¿Qué legitimidad tiene un Ministerio del Interior para perseguir a los que insultan o amenazan verbalmente a los políticos, cuando entre sus compañeros de partido, o en los partidos cómplices que les acompañan, tienen miles de casos de corrupción que han cometido delitos contra el Estado y la Constitución y siguen libres, por ser compañeros de los que detentan el poder?

 Para los garrulos que van de sabios en las tertulias y los medios de comunicación sólo habrá que recordarles algo muy sencillo, que la mejor forma de que una amenaza violenta no se materialice, es precisamente que se exprese de forma verbal, que la mejor forma de que un joven no cometa actos violentos es que pueda expresar la ira que contiene cuando se siente oprimido, porque todo intento de acallamiento, puede conducir a su materialización, incluso de forma mecánica y rutinaria.

Las detenciones preventivas para dar ejemplo es algo tan retrógrado y anacrónico que podría ser denunciado directamente en el Tribunal de Estrasburgo por los chavales que han sido detenidos, o por cualquiera que pueda defender su causa y por supuesto en cualquier tribunal español que no esté al servicio de la casta.

Imagínense ustedes el papelón del juez, cuando pregunte que ha hecho el chico que ha detenido la policía:

-         Ha dicho que Rajoy mejor estaría muerto, con De Cospedal, Rubalcaba y todos los demás mafiosos de la casta
-         ¿Y dónde lo ha dicho?
-         En Twitter, o tal vez en Facebook
-         ¿Y lo ha dicho en su nombre?
-         No, lo ha dicho como Rasputín
-         ¿Así que él chico se considera el sosías de Rasputín y como tal, dice que Rajoy merece la muerte?
-         Pues sí, eso parece señoría.
-         Bien, háganlo pasar
-         Buenos días, es usted Rasputín
-         No, señoría, me llamo Juan Pérez
-         ¿Ha hecho usted amenazas a los señores del Gobierno y la oposición?
-         No, señoría, simplemente copié y reproduje lo que había puesto un amigo mío en un Foro
-         ¿Y cómo se llama su amigo?
-         Pues no se lo puedo decir señoría, porque no lo sé, le conozco como Calígula.
-         Ah, muy bien, puede marcharse, queda libre sin cargos, pero deje su número de teléfono al salir, por si tenemos que ponernos en contacto con usted.
-         Muchas gracias, señoría.
-         Señores policías,   le dicen de mi parte al comisario Gila que a quien tiene que encontrar es a un joven de apodo Calígula, que al parecer es el instigador de lo ocurrido. Buenos días tengan ustedes.
     
      A este paso, como sigamos así, terminaremos haciendo en España la segunda parte de “Matar a un Ruiseñor” en versión, joven pringao sin curro y harto de los mafiosos del poder, que se enfrenta a la coerción de un Estado corrupto. Habrá que ir buscando a Atticus Finch para que lo defienda

Enrique Suárez



domingo, 18 de mayo de 2014

Los enemigos de la democracia van a acudir a votar


"La mayor amenaza a nuestra democracia no viene de aquellos que abiertamente se oponen a nosotros, sino de aquellos que lo hacen en silencio junto a nosotros." Thomas Paine


Sé que este artículo suscitará polémica entre los lectores habituales o circunstanciales de este blog, he de reconocer que eso me ha motivado para escribirlo

Cualquier segregación que se haga de los motivos por los que acudirán a las urnas los españoles el próximo domingo, sería errónea, porque no podría considerarse exhaustiva, pero como la intención no es realizar una tesis sobre los resultados, sino un análisis sobre los principales motivos de los que acudan a las urnas, tampoco será necesario presentar artefactos estadísticos para justificar lo expuesto, como hacen las encuestas habituales que nos regalan los medios de comunicación.

En anteriores artículos he apuntado que la abstención en estas elecciones ascenderá a una cifra entre el 65 y el 70 %. En El País ya consideran que posiblemente superará el 60 % en la encuesta de Metroscopia que hoy se ha publicado. Sobre los que no votarán he hecho análisis previos,  hoy voy a hacerlo sobre aquellos que acudirán a las urnas, estableciendo tres grupos bien diferenciados: los colocados, los desinformados y atemorizados, y los románticos recalcitrantes.

Los colocados son todos aquellos que viven de la política, sus familiares, amigos, los que tienen un trabajo por algún enchufe, los que han hecho negocios con los corruptos, los que cobran subvenciones o subsidios  que no les corresponden porque alguien que conocían les ha hecho un favor y en general todos aquellos que se benefician de alguna forma de que alguien que conocen o alguien a quien pueden acceder de los que ocupan el poder les puede hacer algún favor en un determinado momento. Estimo que esta población no descenderá de los siete millones de ciudadanos. Todos estos votarán por opciones afincadas en el poder, PP, PSOE, IU y nacionalistas.

Los desinformados son aquel sector de la población que considera que la única forma de resolver los graves problemas que tiene la democracia en nuestro país es acudirá a las urnas para apoyar a los mismos que han creado los problemas, para darles la oportunidad de que sean buenos y los resuelvan. También hay un sector importante de votantes atemorizados que recuerdan la época de Franco en que no había democracia, y no se podía acudir a las urnas y consideran que votar por cualquiera para que haga cualquier cosa es la mejor forma de defender la democracia, porque pudiera ocurrir algo peor. Estimo que esta población tampoco descenderá de los seis millones de ciudadanos. Su voto será diverso, dependiendo de su grado de desinformación o miedo.

Por último tenemos los románticos recalcitrantes que consideran que votando por gente que defienda otras ideas, a pesar de la corrupción bochornosa del sistema servirá de algo para cambiar las cosas en Europa, y después cambiarlas en España, sin darse cuenta de que una situación como la que aquí se vive no se vive en otros lugares de Europa y al final los que protestan serán una micro multitud de rebeldes, sumergidos en un montón de dinero fácil, a razón de 10.000 euros al mes por cada colocado en el Parlamento Europeo que puedan agregar. Aunque todos los parlamentarios que salieran en las elecciones por España fueran radicales, quedarían subsumidos entre los 750 que forman el Parlamento Europeo, como una minoría ridícula y particular de la coyuntura de este país. Estimo que este grupo en el que se incluyan los partidos convencionales como UPyD, Ciudadanos, UPN, Foro, Compromis, pequeños partidos nacionalistas, que no han sido capaces de denunciar la sordidez del sistema a pesar de tener representación política, sino que se benefician de su participación en el poder y las novedades "espectaculares" como VOX, Podemos, RED y todas las demás, que prometen cambiar el mundo si son elegidas, este grupo diverso no pasará de cinco o seis millones de ciudadanos en sus apoyos.

Con este apoyo la casta política española tratará de seguir adelante como si nada hubiera pasado, así que tendremos alrededor de 18-20 millones de votantes, por 22-23 millones de absentistas. Es hora de recordar que la democracia es en última instancia un gobierno de la mayoría de los ciudadanos y cuando la mayoría se abstiene, es hora de reflexionar para aquellos que se han propuesto como sus representantes, porque a partir de ahora sólo podrán decir que representan a aquellos que les han votado, y entre todos no llegarán a ser mayoría.

Es posible que haya más alternativas, como los votantes sumisos que acuden a votar por lo que dicen los que salen en la tele (en la tele sólo salen los que les interesa a la casta que salgan), o diversas alternativas creadas desde determinadas aficiones, sectas y agrupaciones diversas, manejadas desde las redes sociales o el mundo de internet. Hoy sale mucho más barato engañar a los prójimos, porque se ha perdido el concepto de que la democracia no es exclusivamente una representación del poder, sino una representación de los ciudadanos que se enfrentan al poder, pero desde la presencia de los partidos políticos, eso resulta imposible.

Por tanto, en estas elecciones asistiremos al episodio apoteósico de la casta, los elegidos a pesar de haber sido por una minoría de participantes, representarán a todos, a los que han acudido a las urnas y a los que han decidido no acudir a ellas, porque no comulgan con las ruedas de molino que los farsantes les ofrecen. Tan solo por mostrar a los españoles la extravagante democracia que tenemos en la que sólo se representan los que deciden apoyar el sistema, servirá este episodio de nuestra historia para convencernos de que esto se parece a la democracia como un magnífico embudo, con una gran apertura para los deseos y los sueños, y un final estrecho que sólo beneficia a los que sacan algo del negocio, por ejemplo los 54 colocados a razón de 120.000 euros al año, más dietas, viajes y alegrías, más los 21.000 euros al mes que tienen para contratar a sus amigos como asesores. Debe recordarse que la capacidad de ilusionarse con una pantomima electoral, también se corresponde con el dinero que van a quedarse los estafadores en la boca del embudo,  después de las elecciones, y el que van a recibir los ilusionados en la desembocadura.

Si queremos acabar con los que nos estafan, veo difícil que seguir subiendo gente al carro de la estafa vaya a servir para algo que no sea incrementar el tamaño y la desfachatez de la estafa. Cierto es que en una democracia cada ciudadano puede hacer lo que le dé la gana, pero resulta extraño que sólo pueda brindarse atención a aquellos que pretenden resolver los problemas que tenemos desde su apoyo a lo que existe, mientras que aquellos que abogamos porque eso resulta imposible, que somos mayoría, hayamos sido apartados como herejes de cualquier canal mediático, pudiendo expresar nuestra opinión exclusivamente en las redes sociales y los medios de internet, porque son los que están fuera del control del poder, como las paredes que recibían las pintadas en otros tiempos. 

Si por alguna razón quieres ser rebelde, sé consecuente, no apoyes a farsantes ni mangantes, que viven de representar sus propios intereses dando tu apoyo a los partidos políticos reaccionarios que se presentan a las elecciones europeas, porque precisamente todos ellos son los que impiden la existencia de una auténtica democracia con sus engaños.


Enrique Suárez

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