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sábado, 9 de febrero de 2013

Introducción al castismo español


"Es una ilusión esperar que el despotismo esté del lado de las buenas causas" Ludwig von Mises


En realidad, el castismo es una fórmula soterrada y oculta que existe en nuestra sociedad como vestigio de las fórmulas estamentales de distribución del poder del antiguo régimen, preliminares en nuestro país a  la Constitución de 1812, que sin embargo se mantuvieron vigentes a lo largo de la historia reciente, evolucionando y adaptándose con los tiempos a nuevas representaciones. El sufragio censitario, permitía votar exclusivamente a determinado grupo de electores; a finales del siglo XIX se estableció el Pacto del Pardo, entre Cánovas y Sagasta, por el que se alternaban en el poder conservadores y liberales, contra la voluntad del pueblo; durante el franquismo, sólo se podía ser representante político por los tercios correspondientes; y desde que llegó la democracia, tras la experiencia inicial de UCD, sólo dos partidos han gobernado este país: el PSOE y el PP, todo lo bueno y malo que ha ocurrido en este país se debe a la suma de ambos, desde hace treinta años. En algunos lugares, se ha añadido la particularidad de los nacionalismos y en otros, a los comunistas de Izquierda Unida o a los federalistas de UPyD.

A pesar de que el término castismo no aparece en el DRAE, si lo hace el término casta para referirse a la estratificación social en relación al poder, fundamentalmente en la India, pero también en otras sociedades sin Estado. Sin embargo, en otras lenguas como el inglés o el portugués, (más relacionadas con la India en el pasado), sí es reconocida.

Las castas políticas han sido descritas por la sociología como aquellos grupos de población de acceso a la representación política, estancos y endogámicos, que detentan el poder, con sectarismo, patronazgo y nepotismo. En España, los partidos políticos son un buen ejemplo de lo que es una casta, linajes de carnet, clanes de expolio.

El castismo establece una segregación original entre los miembros que conforman una sociedad para acceder poder y se caracteriza por la práctica imposibilidad de que alguien que no pertenezca a la casta y sea aceptado por ella, pueda alcanzar alguna posición de representación pública, sea política, social o sindical. Para pertenecer a la casta hay que aceptar el código implícito de que uno pierde su propia identidad para transformarse en elemento de un grupo cuya engrandecimiento y perpetuación prevalece sobre cualquier otro objetivo.

La democracia en España sólo es una fórmula de ratificación en las urnas de la decisión de las castas políticas, porque los españoles no pueden elegir otros representantes que aquellos que deciden las cúpulas de los partidos políticos. De esa forma, el atado y bien atado de Franco, permanece vigente en nuestra maltrecha democracia: sólo pueden acceder al poder, aquellos que el propio poder ha determinado, con el beneplácito de unos electores que les conceden su confianza a unas formaciones políticas, con unos representantes seleccionados desde el poder.

Evidentemente, la fórmula de distribución real de poder en España, se asemeja más a un sistema autoritario, estamental y jerárquico que a algo que recuerde a la democracia, que es el gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo. Nuestro sistema de vasallaje remeda a una behetría, que era una fórmula de elección de amo en las sociedades serviles previas a la democracia.

El castismo español es, políticamente,  una forma de despotismo (gobierno para el pueblo pero sin el pueblo) disfrazada de democracia que atraviesa en estos momentos los estertores de su próxima y segura agonía; pero socialmente, es una estafa pública que se viene cometiendo con los españoles desde 1978. 

Sobre los engaños del castismo español, se construye nuestro destino, tantas posibilidades tiene hoy un ciudadano español de acceder libremente al poder, como tenía un siervo en el siglo XVIII de hacerse miembro de la aristocracia. 

Prometo seguir escribiendo sobre la cuestión y desentrañando los entresijos de esta farsa, hasta que este régimen de oprobio y desmesura que impera en nuestro país sea derrocado y los españoles podamos acceder, por fin, a una auténtica democracia.

Enrique Suárez

jueves, 7 de febrero de 2013

La tormenta perfecta

"No podemos permitirnos tener la generación joven más y mejor preparada de la historia de España en el paro, mientras tenemos en el poder a la generación más taruga y chusca de nuestro recuerdo. Es hora de tirar de la cisterna...."
Podrían tener el detalle, al menos, los miembros del Gobierno, los de la oposición, los medios de comunicación o los intelectuales más prestigiosos de este país, de contarnos lo que va a acontecer, pero están más preocupados de la pericia caligráfica sobre la letra de Bárcenas que de la que se avecina.

¿Han oído ustedes hablar de la tormenta perfecta?, además de una película protagonizada por George Clooney, es un fenómeno meteorológico conocido como ciclogénesis explosiva o bomba meteorológica que por coincidencia de diversas circunstancias climáticas genera algo parecido a un ciclón.

Las circunstancias políticas, económicas e institucionales que atraviesa España hacen pensar en que estamos cada día más próximos de un fenómeno similar en el ámbito global de nuestro país. Las variables implicadas son las siguientes.

CRISIS POLITICA

Nunca en la historia democrática de este país se ha producido una situación como la que estamos viviendo, con unos partidos políticos inmersos en la mayor fosa de corrupción que se recuerda, que interesa a la Corona, y todas las instituciones de este país, desde los tribunales hasta los medios de comunicación. La corrupción ha hecho saltar por los aires la confianza de los españoles en los partidos políticos, sindicatos y todas las organizaciones asociativas presentes en España. En este país no solo hay una crisis galopante en el Gobierno, sino también en la oposición. Más de un 30 % de los ciudadanos consideran que los partidos políticos son el principal problema de este país, cuando descubran que son los autores del paro y la crisis económica se convertirán en el primero, sin duda alguna. No debemos olvidarnos de las proclamas independentistas y las vulneraciones de la ley que se están produciendo en algunas autonomías españolas.

CRISIS LABORAL

España está próxima a alcanzar la tasa de actividad laboral más baja de la historia reciente, apenas se superan los 16 millones de trabajadores. Tenemos la tasa de paro más elevada de Europa (con el permiso de Grecia), que atañe especialmente a la población joven. Hoy se superan los 6 millones de parados, más del 26 % de la población activa y se espera que siga subiendo. Somos el único país del mundo que se puede permitir tener más de un millón de licenciados universitarios en el paro, mientras tenemos en el poder a la casta más infame, más corrupta y peor formada que se recuerda. Difícilmente se creará trabajo real en este país, más allá de coyunturas y circunstancias, hasta el año 2016.  Nuestros socios europeos no dejan de insistir en que profundicemos en las reformas laborales, cuando lo que realmente nos quieren decir es que prescindamos definitivamente de los parasitismos sindicales y empresariales que lastran el futuro de la creación de trabajo en este país.

CRISIS SECTOR PÚBLICO

La deuda del sector público supera actualmente el billón de euros, por primera vez en la historia ha superado el PIB anual español. La burbuja de empleo público creado exclusivamente por intereses políticos está a punto de estallar. En España ha crecido el empleo público un 25 % durante los últimos diez años, hasta los 3,2 millones de trabajadores, apartándose de la evolución del mercado laboral.  Si la tasa de actividad laboral se ha reducido un 35 % en los últimos años en España, la tasa de empleo público tendría que haberse reducido en una proporción similar, pero no lo ha hecho porque la “injerencia política” lo ha elevado sin sentido, más allá de las necesidades económicas o sociales de este país. En España, en las condiciones actuales, tenemos 600.000 empleados públicos más de los que nos podemos permitir y de los que realmente necesitamos.

CRISIS ECONÓMICA

La situación de España cabalga sobre el corcel desbocado de la estanflación desde hace tiempo, una estanflación encubierta por la intervención estatal en los precios energéticos, de productos y bienes. En España vivimos en una economía intervenida, porque no se han conformado con atarle la mano a Adam Smith, directamente se la han amputado, creando una situación artificiosa en los mercados que vamos a tardar años en normalizar. Durante este año no se espera crecimiento alguno, así que seguramente volverán a subir los precios, recortar los servicios, reducir los sueldos y posiblemente solicitar un rescate a Europa. Algunos productos comenzarán a incrementar su precio de forma desorbitada (como el aceite de oliva) mientras otros comenzarán a escasear.  La confianza de los mercados internacionales, de nuestros socios europeos, de los inversores extranjeros en que podamos salir de la crisis por nuestros propios medios se va reduciendo día a día. 

 CRISIS MORAL Y SOCIAL

No solo tenemos un Gobierno que es incapaz de resolver nuestros problemas, sino que entre todos los partidos son incapaces de exigírselo. La desmoralización de la sociedad española y la desconfianza en sus representantes políticos alcanza cotas épicas. Las instituciones cada día están más deterioradas y no se tardará en descubrir el deterioro que viene en los servicios que proporcionan las administraciones públicas. La desconfianza de los españoles en que se pueda mejorar la situación política y económica, es insólita. La corrupción política ya es la cuarta preocupación de los españoles. Dos millones de personas en este país ya no disponen en estos momentos de recursos propios para sobrevivir, la pobreza se aproxima al 25 % de la población. Pero además, más de diez millones de personas comienzan a tener serias dificultades para la supervivencia.

Pero el mayor problema que tenemos en España, sin duda alguna, es que no contamos entre las personas que representan en estos momentos los intereses españoles con los recursos y equipos capaces de sacarnos adelante, porque demuestran cada día que están sobrepasados, no sólo por su propia incoherencia, sino también por la incongruencia de ofrecer alternativas que no acaban de orientarnos hacia la salida del túnel, sino que precisamente nos conducen en sentido contrario. 

Si decidiéramos prescindir de todo aquello que ha producido e incrementado la crisis total en la que nos encontramos,  o no ha sabido resolverla, creo que todavía tendríamos alguna oportunidad para resolver los graves problemas a los que nos enfrentamos; pero con los recursos políticos actuales, que han demostrado su absoluta ineficacia e inoperancia, estamos condenados a vivir uno de los periodos más dolorosos de nuestra historia reciente.  

Es imposible encontrar la salida, cuando hay una casta política infame que, viviendo magníficamente (conservando sus privilegios a costa de nuestros perjuicios), está empeñada en evitar que podamos hallar soluciones, porque la única solución posible pasa ineludiblemente, por erradicar esa casta a perpetuidad del poder en España, de nuestras vidas y de nuestra historia.

Enrique Suárez
 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Doxocracia




"La multitud que no se reduce a unidad es confusión; la unidad que no depende de la multitud es tiranía" Blaise Pascal

Sorprendentemente, un partido político representado en el Parlamento español, hoy mismo nos ha propuesto la refundación del Estado, al tiempo que se promueve  un periodo de Libertad Constituyente en un año. Va a ser cierto aquello de: “¡a la fuerza, ahorcan!”. Las cosas no deben estar bien, cuando Rosa Díez se aventura por una propuesta de harakiri para el sistema demagógico que le ha permitido ser representante política.

Sin embargo, los periodos de libertad constituyente diseñados desde el poder gubernamental o parlamentario, resultan anacrónicos en pleno siglo XXI, cuando los ciudadanos pueden y quieren manifestarse libremente, de forma continua, sobre el curso de sus vidas que deciden otros.

La democracia requiere un salto cualitativo en los países avanzados, superando el actual sufragio censitario –en realidad sólo pueden acceder a la representación pública los miembros de los partidos políticos designados por sus mandos- hasta llegar a un sufragio universal, libre y directo como propone nuestra actual Constitución. Pero no sólo para elegir a otros, sino también para ser elegido. Cualquier ciudadano que lo desee debe ser no sólo elector, sino también elegible, algo que los partidos políticos se han encargado de evitar con parsimonia.

La representación partidaria está superada en España, no sólo por haber mostrado su ineficacia a la hora de rendir cuentas de los excesos cometidos con los asuntos públicos, sino porque se ha mostrado una fórmula agotada en la representatividad de los ciudadanos.

Nuestro sistema se desliza sin prisa, pero sin pausa, hacia una nueva fórmula representativa más directa y contínua. La opinión pública conformada por el cuerpo electoral no puede quedar restringida a una representación restringida a los criterios establecidos, precisamente, por los usurpadores de la representación democrática. Cualquier transformación del sistema estará obligado a introducir mayores cotas de poder ciudadano.

La doxocracia o gobierno de la opinión pública ya es posible desde la existencia de internet, el proceso de decisión colectiva puede ser directo y continuado, no tiene que ser exclusivamente representado, se observa cada día con los comentarios de la gente sobre las cosas que ocurren; y de ser representado, tampoco ha de serlo de forma improcedente, porque si un representante público defrauda sus propias propuestas, mintiendo a los ciudadanos, comete algún acto delictivo o de corrupción, no puede permanecer como representante público para librarse de la justicia por algún aforamiento de inmunidad, que a la larga es de impunidad, como hemos constatado en numerosas ocasiones.

Nos dirigimos a nuevas fórmulas de representación, fraccionadas no totales, directas y continuas. Algún día, no demasiado lejano, los ciudadanos votarán los presupuestos por partidas y decidirán el futuro de sus impuestos, los gastos de dinero público, la fiscalidad y los mecanismos para perseguir a los transgresores y limitar las fechorías de los representantes políticos.

El sociólogo chileno Ernesto Ottone, nos hace algunas propuestas sobre la doxocracia, gobierno de la opinión pública o democracia continua, que resultan extraordinariamente interesantes a comienzos del siglo XXI, y que están llamadas a transformar la obsoleta representación democrática de los países avanzados, al menos, en aquellos como los países del sur de Europa, donde se haya mostrado que la casta política no está a la altura de la representatividad que se le ha concedido en las urnas, por sus numerosas transgresiones del mandato recibido.

Sin duda habrá un periodo transitorio entre la actual representación democrática (más bien demagógica) y una democracia real, más próxima a las necesidades de los ciudadanos y no a su interpretación por sus representantes políticos.

Se abre un proceso de hibridación, entre representatividad política y representatividad cívica (algunos dicen que el sexto poder es la opinión pública, en realidad el fundamento de todos los demás, por lo que debería ser el primero); hasta ahora el poder ha sido exclusivamente político, pero sin duda está llamado a ser cada día más cívico, al fin y al cabo, la etimología de la política proviene de la ciudadanía, las polis griegas no eran representación del poder, sino de la voluntad de los ciudadanos que se dotaron de un sistema denominado democracia que se ha ido pervirtiendo a lo largo de los siglos. 

La transición entre la democracia clásica y la doxocracia ha comenzado, las fuerzas reaccionarias del poder tratarán de retardarla, las fuerzas faccionarias de los partidos intentarán eludirla, y las fuerzas depositarias de la soberanía lograrán implantar al final una fórmula de gobierno que no discrimine y distinga entre gobernantes y gobernados de forma tan grotesca como acontece en la actualidad y en la que los representantes políticos sirvan al pueblo y no el pueblo a los representantes políticos, como ocurre en estos momentos en España.

Enrique Suárez

martes, 5 de febrero de 2013

La dama de hielo tiene un plan



Tengo la intuición de que la operación “los papeles de Bárcenas” va dirigida realmente contra María Dolores De Cospedal, mucho más que contra Mariano Rajoy, el PP, o el Gobierno.

Otra cosa es que cada uno trate de sacar tajada de la cuestión, a Rubalcaba le interesa que se asocie este asunto a Mariano Rajoy, por eso está empecinado en unir su destino al de Bárcenas, como sea. El País necesita una noticia exclusiva de rango histórico, porque atraviesa una perentoria situación económica. El Mundo, es decir, Pedro J., quiere jugar este partido y amaga, pero repliega rápidamente. IU, pediría la dimisión de Rajoy por estornudar y UPyD, por cualquier cosa, en particular después de las últimas encuestas.

En cuanto al PP, alguien ha soltado un galgo para ver como corren las liebres y ha generado una extraordinaria confusión en sus filas, porque no se lo esperaban, nunca aprenderán. Hemos visto reacciones diversas, pero precisamente, esa diversidad de reacciones indica que no todo lo que se ha dicho es falso pero tampoco completamente cierto. La reacción ha sido de sorpresa y espasmo. Por lo pronto han metido a Rajoy en un bunker mediático para que nos cuente su desdichada y aburrida existencia, para ganar tiempo. Visto que todo lo que hay, no es suficiente para horadar la fortaleza de la gaviota, vendrá la reacción, dirigida por De Cospedal, que no va a ser amable, delicada y diplomática, precisamente.

Hay tradición en el acoso y derribo al secretario general del PP, sólo recordar la época del doberman con Cascos. Pero De Cospedal no es Álvarez-Cascos, que en el fondo, por mucho que trate de ocultarlo, es tan apasionado y visceral como lo era su mentor, Manuel Fraga. No hacía falta provocar mucho para esperar una reacción furibunda. De Cospedal está llamada a ser “la dama de hielo” del PP y en estos momentos está poniéndose de largo en una agresión directa contra su partido que ocupa el Gobierno de España, tras haber obtenido mayoría absoluta en las urnas (es importante recordarlo).

La reacción inicial de María Dolores de Cospedal fue la de negar que la información publicada por El País fuera completamente cierta, algo que parece que se está mostrando que es cierto, sin embargo algunas cosas que se decían sí parecen serlo. Rajoy ha ganado tiempo diciendo que él está libre de todo pecado económico. Y los demás implicados han amenazado con querellas. Tras esta primera respuesta, vendrá la reacción que veremos en los próximos días. Lo que ha hecho a continuación De Cospedal es poner en alerta a su partido, diciendo que nadie se espere ayuda del PP si ha cometido alguna ilegalidad –estando el Gürtell por juzgar, esto puede traer extrañas consecuencias-, y posiblemente, que a partir de ahora, todo lo que se diga a la opinión pública debe pasar antes por su conocimiento y autorización. Rajoy que siga gobernando, que de esto se va a encargar ella personalmente.

Por mucho que se empeñe Rubalcaba, la suculenta historia de “los papeles de Bárcenas” va a quedar reducida a humo en pocos días, entre otras cosas porque Bárcenas ha dicho que la información publicada por El País es falsa y que los apuntes que se ofrecen no son suyos, pero no sólo ha dicho eso, sino que en el PP no había contabilidad en negro –que fue lo que no dijo Rajoy-, además hay un dato importante, esos apuntes provienen de un contable y Bárcenas lo fue durante menos de un año, porque en realidad él era gerente del partido, es prácticamente imposible que no haya un cambio de letra en casi veinte años y que el mismo bolígrafo haya escrito todos los apuntes.

Defendido el fuerte, viene el contraataque, por lo pronto, la secretaria general del PP ya ha elegido objetivo al decir que Rubalcaba mantiene una actitud cínica exigiendo responsabilidades tras haber hundido el país, aquí comienza el preludio de la épica batalla que se inicia entre De Cospedal y Rubalcaba. Parece que Oriol Pujol va a ser imputado por la trama de las ITV, casualmente un caso en el que también podría estar relacionado José Blanco.

Creo que ahora sí vamos a conocer definitivamente lo que le hizo el PSOE a este país en la época de Zapatero. Como en aquella película de Los Inmortales, al final sólo puede quedar uno vivo. Me parece que se acabó la casta para siempre, regresaremos al 11-M una y otra vez, e iremos conociendo todas las hazañas conocidas y desconocidas del "defensor de la alegría", hasta que Rubalcaba no abandone la secretaría general del PSOE o De Cospedal presente su dimisión. 

Para matar a un oso, primero hay que tenerlo a tiro, y acertar en el disparo, pero también hay que saber desollarlo, antes de vender su piel. Desollar un oso vivo es peligroso.

Enrique Suárez


Los papeles perdidos




“La propaganda en una democracia es lo mismo que la coerción en un estado totalitario” Noam Chomsky

Una cosa es la realidad, otra diferente su interpretación. Sobre la realidad se pueden hacer juicios, pero también se puede opinar, y también  se puede opinar sobre las interpretaciones y los juicios de la realidad. Lo que está claro es que la realidad, sus interpretaciones, los juicios y las opiniones consecuentes son cosas de distinta especie y por tanto no pueden juzgarse de la misma forma.

Desgraciadamente, en este país en el que vivimos todo se confunde, en muchas ocasiones de forma interesada con el ánimo de intoxicar a la gente para influir de esa forma en la opinión pública y obtener su apoyo a las propuestas más favorables a los intereses de alguien o también, para llevar al contrario a una difícil situación.

Pues bien, hacer un juicio definitivo, sobre las interpretaciones interesadas de la realidad para establecer una opinión inapelable no sólo es una memez, sino una reacción desesperada que muestra la precaria situación en la que se encuentran los forjadores de opinión que largan la especie. Eso es lo que le ha acontecido a El País y a Rubalcaba, junto con todos los que desde la izquierda (y algunos de la derecha) se han conformado con elevar una sospecha a una prueba patognomónica sin siquiera tener al oso a tiro. Esto se produce por confundir los deseos con la realidad. Para dar lecciones morales están en el PSOE después de lo de Zapatero, en fin.

Dice Bárcenas que esos papeles no son suyos y que está dispuesto a demostrar que no lo son. Rajoy ha dicho que él no ha cobrado en negro ni ha pagado en negro. Cospedal que los datos se pueden falsificar. Pío García Escudero que lo suyo si era cierto. Gallardón que se van a querellar con todo el mundo. En fin, con lo fácil que sería, después de todo lo que habrán hablado en ponerse de acuerdo en dar una explicación sencilla para que la gente comprendiera lo que ha ocurrido. Pero en el PP son la leche, como no saben ser socialistas en el proceso de decisión, colegian lo que hay que decir y luego cada uno dice lo que le parece oportuno. Y se arma un jaleo descomunal, porque donde ya había algunos interesados en crear confusión vienen los del PP y confirman que, efectivamente, hay una tremenda confusión.  

Analicemos los hechos, El Mundo publica que Bárcenas tiene 22 millones de euros en Suiza, El País publica “los papeles de Bárcenas” que indican que toda la cúpula del partido ha cobrado, añaden que en negro, porque supongo que sabrán que la contabilidad del PP no tiene esos datos. Estamos en una crisis galopante y todo esto acontece mientras en el PSOE nos contaban el bonito cuento de Amy Martín (mientras que quedan otros miles por contarnos, como la honestidad de José Blanco y su aval por Rubalcaba)  y en CIU están a punto de imputar a su secretario general, que se apellida Pujol en una trama de ITV (en la que parece que José Blanco también tuvo algo que ver). Todo eso ya sé que es casualidad, claro, por eso no he dicho que haya tenido nada que ver, sino que acontece en el mismo tiempo, es decir, correlaciona en el tiempo. ¿A quién le interesa que lo de Bárcenas sea cierto?, pues ustedes mismos.

También acontece en el tiempo que El País tiene una deuda contraída de 3500 millones de euros, de los que 400 millones corresponden a un préstamo de Bankia. Eso tampoco quiere decir que en El País estén asfixiados y necesiten hacer algo con urgencia para resolver su situación. Tampoco voy a decir que en El País “construyan” noticias, pero recientemente publicaron la foto de Chávez y tuvieron que retirar la tirada, será por la urgencia en recobrar credibilidad, digo yo.

Una vez más tenemos al PSOE y al PP liándonos a los españoles, en esa guerra inacabable que mantienen desde 11-M de 2004, cuando Rubalcaba aprovechó un atentado terrorista con 192 muertos para decir que este país necesitaba un gobierno que no mintiera, cuando en realidad, el gobierno no mentía, porque no sabía lo que había acontecido y colgó el sambenito a ETA de forma imprudente. Desde entonces en este país no puede haber ningún acuerdo entre el PSOE y el PP, porque precisamente los protagonistas de aquellos acontecimientos son los mismos que están y de ahí se derivan muchos de los problemas que tenemos los españoles.

¿Por qué Aznar asigno en un primer momento a ETA como autora del atentado?, pues por la misma razón que Rubalcaba ha insinuado que Rajoy es un delincuente y debe dimitir, cuando Rajoy es el Presidente del Gobierno de España. Pues por imprudencia temeraria de ambos, por confundir sus deseos con la realidad, pero eso no quiere decir que Aznar fuera la causa del atentado del 11-M, por haber llevado a España a la guerra de Irak, como se corrió desde el PSOE, porque eso es desconocer que Osama Ben Laden y Saddam Hussein se odiaban a muerte y jamás le hubiera hecho un favor el saudí al iraquí, ni harto de malvasía, porque eran enemigos acérrimos y a Osama Ben Laden le interesaba ser el jefe de la resistencia talibán, de todos los musulmanes. Saddam Hussein no era un fanático religioso, por lo tanto estaba próximo a ser un infiel para Osama Ben Laden. A Rubalcaba todo esto le dio igual, sirvió para correr la especie del pásalo y eso permitió que Zapatero triunfara en las elecciones y que hoy él sea la máxima autoridad del PSOE, que era de lo que se trataba.

En fin, no me extenderé más, pero la próxima noticia que ustedes vean que condena a alguien, miren a quién puede beneficiar y posiblemente descubran de donde ha salido.

Que sea verdad o no, es lo que menos importa, porque de lo que se trata es de que lo parezca, con eso es suficiente. Si non e vero, e ben trovato, dicen los italianos

Enrique Suárez

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