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viernes, 19 de noviembre de 2010

Pedro Arriola, ese hombre


La no-política del PP tiene un origen: el sociólogo Pedro Arriola, asesor electoral del PP desde hace casi 20 años, ideólogo de cabecera de Mariano Rajoy, hombre de confianza de José María Aznar, marido de Celia Villalobos y que al parecer se endosa 2 millones de euros al año por lograr que el PP pierda las elecciones con parsimonia y melancolía.

Si el PSOE de los brotes verdes en el desierto, la deuda galopante, el défict subterráneo, el paro asiático y las ocurrencias de Zapatero triunfa en las elecciones, no es a pesar de Pedro Arriola, sino gracias a él. El asesor, bien podría decirse que es el PP "en sí mismo" , porque bien parece un funcionario del partido, que cambia de jefes periódicamente. Si en el PP hubo problemas cuando se fue el tesorero Luis Bárcenas –por el que Francisco Álvarez Cascos puso la mano en el fuego en los momentos más difíciles- por si pudiera decir algo inconveniente, con la mucha información que poseía tras su dedicación al PP, que no podría contar Pedro Arriola que lleva más de 20 años recopilando información del partido.

Isabel San Sebastián dijo en cierta ocasión que Arriola era “un personaje siniestro que no da un paso sin cobrar”, añadiendo más tarde sobre el personaje: “La supervivencia política de este siniestro sujeto y su creciente influencia sobre Mariano Rajoy representan un misterio no sólo para quienes escuchamos atónitos ciertas confesiones, sino en primer término para aquellos dirigentes llamados a ejercer la oposición sin entender ni compartir las instrucciones que les dan. Actuar al dictado de un valido incompetente es más de lo que muchos están dispuestos a aguantar.” Isabel Durán lo dejó muy claro: “Rajoy sabrá, pero para mí, Arriola es un desastre para el PP”.

Pedro J. Ramírez, poniendo nombre y apellido a la persona que le sobra a Rajoya, ha dicho que el problema del PP para triunfar en las elecciones no es Rajoy, quien "sigue siendo la misma persona cabal, experimentada, equilibrada, íntegra y sólidamente analítica", sino "el consultor externo [Arriola] y los intereses creados de una mezquina camarilla".

Cesar Alonso de los Rios, hombre cabal en su profesión de periodista, se manifestaba así sobre Pedro Arriola:” Si identificamos las posturas de Pedro Arriola con un cierto relativismo ideológico y político, sí. Creo que eso de no tomarse en serio los principios y los valores, es una posición que se identifica con Pedro Arriola. No le conozco mucho, pero me parece que encarna un poco la identificación con un centro que intenta limar asperezas y tensiones ideológicas.”

Pedro Arriola es el artífice de la estrategia de deriva hacia la moderación y resistencia pasiva del PP en los últimos años, de su “descafeinización ideológica”, el principal promotor de la renovación del partido con la entrada de las damas de Génova: María Dolores de Cospedal, Soraya Saez de Santa María, posiblemente asesorado por Celia Villalobos, reconocida partidaria de una deriva feminista en su partido. También ha sido el asesor de la deriva del PP hacia posiciones conniventes con el PSOE en el tema de ETA, lo que ocasionó la salida del partido de María San Gil y Ortega Lara, entre otros.

Como ha indicado José Oneto, con un criterio sibilino: "De esta forma, de acuerdo con la más pura doctrina de su sociólogo de cabecera Pedro Arriola que insiste, una y otra vez, en que no hay que hacer ninguna oposición, ni presentar ningún tipo de propuesta, sino incidir en el deterioro de la imagen de Zapatero, situada según las encuestas, en su peor momento, Rajoy se ha limitado a pedir una renuncia, precisamente cuando el Gobierno ha conseguido lo que parecía imposible: un pacto parlamentario de estabilidad con el Partido Nacionalista Vasco y con Coalición Canaria que le permitirá, no solo la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene, sino llegar con comodidad hasta el 2012 y agotar la legislatura.

Arriola quiere la renovación del partido a cualquier precio, en su modelo imaginario Gallardón es más valioso que Esperanza Aguirre. Y con el paso del tiempo se ha ido deshaciendo de todas las viejas glorias: Acebes y Zaplana, le deben su salida de la política. Arenas le debe su desplazamiento por Cospedal. Y posiblemente Cascos, su desplazamiento por Rajoy, como lider del PP, cuando se decidió la sucesión de Aznar.

Sin embargo, y desde mi criterio de psicólogo, sociólogo, y antropólogo, Arriola ha desnaturalizado al PP por completo, convirtiéndolo en un PSOE bis, ubicándolo en el social-liberalismo de Rawls, más que en el partido de la oposición que debiera ser. Lo que ha ocurrido en este pais gobernado como una república bananera por José Luis Rodríguez Zapatero, no hubiera sido posible si el PP (no guiado por Arriola) se hubiera plantado en una oposición razonable y no en una ausencia connivente en los asuntos de Estado. Si Mariano Rajoy no acaba de despuntar en las encuestas, no es porque tenga menos cualidades que su rival, el Presidente de Gobierno, sino porque su oposición es desleída y amorfa, y en muchas ocasiones insustancial, incoherente e incongruente con lo que se espera del PP; eso da una “imagen aparentemente maquillada o disfrazada” que siembra desconfianza en los electores, porque fuerza a una representación teatral y no a una manifestación natural. La ausencia de un discurso propio, claro y anticipado, y no exclusivamente consecuente del rival, también es responsabilidad de Arriola, así como aquella niña que terminó en aborto.

Sin duda en los planes de Arriola, la presencia de la candidatura de Francisco Álvarez Cascos en Asturias, personaje recio, digno, con palabra y valores claros, encaja dificilmente en el marco relativista del sociólogo de cabecera de Mariano Rajoy y el PP aficionado a las derrotas electorales. La esposa de Arriola, Celia Villalobos le envió un sutil mensaje a su “amigo” Cascos, porque ella no se había enterado que tuviera interés de regresar a la política. En argot torero, esto es una invitación a que Cascos la llame por teléfono y le solicite a su marido que le recomiende a Rajoy, algo por lo que puede esperar sentada toda su vida ante el monumento a Torrijos de su ciudad, que es un buen sitio.

No es Francisco Alvarez Cascos hombre de pedir favores y menos a quien está en la política por intereses económicos y de poder, como el señor Arriola y su esposa. Cascos no bajará la cabeza ni ante la dirección regional del PP, ni siquiera ante la dirección nacional, sólo lo hará ante Rajoy, si acaso, porque es un hombre leal, pero él sabe que se debe a su partido, a sus militantes, a sus votantes y a nadie más. Por eso para su regreso no ha elegido el camino más fácil por la autopista de la designación, sino por el puerto del apoyo popular, de sus partidarios, sugido en la espontaneidad y la libertad. Cascos regresa al PP, para que el PP regrese a sí mismo y se deje de una puñetera vez de experimentos que conceden la victoria electoral siempre al PSOE. Se aproxima a Asturias, sin prisa, pero sin pausa, con parsimonia y perseverancia, el cabmino del futuro se abre a pico y pala, con unidad y esperanza. Cascos quiere ser elegido por los suyos para luego ser elegido por su pueblo, así se hacen las cosas en democracia, por eso he dicho que con él, regresa la Política (con mayúsculas) a este país

Y Cascos no está solo, siete mil asturianos han decidido apoyarle con sus firmas (más avales que los recibidos por Tomás Gómez o Trinidad Jiménez en las primarias del PSOE de Madrid), hoy diez alcaldes del PP (de los doce que el partido tiene en Asturias) le han mostrado su apoyo y lo han convocado a una reunión para el próximo 27 de noviembre en Asturias. Esperanza Aguirre, Alberto Núñez Feijoo, Mayor Oreja, Juan Vicente Herrera, Javier Arenas, Luisa Fernández Rudí, Ana Mato y otros muchísimos que, seguramente, le han manifestado su apoyo en privado están con él, así como numerosos asturianos y españoles que no están en el PP, entre los que me encuentro.

La cuestión de Cascos es algo más importante que un problema circunscrito y aislado en el PP de Asturias, es una rebelión ante la estupidez programada, es el camino imprescindible para alcanzar el futuro que nos merecemos los asturianos y los españoles, hartos de ver como el PSOE lo hace mal y el PP le corresponde. Creo que se ha acabado "la lluvia fina", y el rechazo al liberalismo antipático, porque tiene que llover a cántaros, que llevamos muchos años de sequía.

Cascos no está solo señor Arriola, somo muchos los que estamos con él, y el más tonto hace Rolex, téngalo en cuenta y no se equivoque con los asturianos. Alguien dijo que el corazón de un patriota era el arma más poderosa y estamos dispuestos a demostrarlo.

Enrique Suárez

Zapatero contrata de asesor económico a Harry Potter


Sabíamos que José Luis no se quedaría tan tranquilo cuando se encontrara con la realidad, como consecuencia de sus innumerables errores. La situación está complicada, Lord Valdemor que es el sucesor de la mano invisible de Adam Smith, la tiene tomada con los inventores de la Alianza de Civilizaciones. El poder oscuro del capitalismo mundial atenaza la gran obra del príncipe de las cejas, por eso, antes de volver a improvisar, ha tenido una ocurrencia.

En el último consejo de ministros, se ha levantado, abandonando el gesto taciturno que le acompaña últimamente por un breve instante y les ha dicho a todos sus nombrados: "ya tengo la solución". Gabilondo ha sonreído, Rubalcaba se ha mesado la barba y José Blanco se ha dado un golpe en la nariz contra el borde de la mesa, nada de importancia. Absortos, hasta Leire Pajín ha mostrado su sobresalto, ante la nueva genialidad de su mesías, que hizo una tesis doctoral sobre los estatutos de autonomía y su constitucionalidad, y no se había enterado, desdiciéndome a sí mismo –lo que tiene bemoles-, que el Estatut de Cataluña era inconstitucional, pero esa es otra historia.

Zapatero ha guardado un breve silencio, para incrementar la expectación de sus edecanes de corps, ha inspirado, juntando los codos al tronco y mirando a todos al mismo tiempo, con esa sonrisa que pone cuando dice que el PP no sabe hacer oposición, y les ha dicho: “voy a contratar a Harry Potter como asesor económico”. A continuación, Miguel Sebastián ha sido el primero en aplaudir seguido de Valeriano y todos los demás. José Luis ha añadido inmediatamente: “¿no es genial?”. Todos se han mirado y han asentido, menos Rubalcaba que ha recibido una llamada en ese preciso momento para saber como va lo de ETA.

Desde entonces en Moncloa la actividad es frenética, el CNI está dedicado en cuerpo y alma a la búsqueda de Harry Potter. Rubalcaba dice que no lo acaba de ver, pero los demás, con tal de que al jefe se le quite la depre, son capaces de cualquier cosa. Moratinos ha sido designado como embajador de buena voluntad por esos mundos sin Dios, con el único objetivo de dar con el paradero del aprendiz de mago, ¡lo que no consiga Moratinos!.

En fin, y en esas estamos, esperando a que Harry Potter aparezca, a ver si resuelve la que han armado los economistas de “play mobil”. Rubalcaba incluso ha hecho un chiste, cuando Zapatero ha abandonado la sala: “pues ya podemos sentirnos contentos, que si se le llega a ocurrir Osama Ben Laden, hubiera sido peor”.

Mientras tanto en la Unión Europea hacen apuesta sobre si tendrán que intervenir nuestra economía antes de que acabe el año o después, por ahora gana la primera opción. Maria Teresa Fernández de la Vega, al enterarse de la última genialidad de su pupilo, le ha enviado por mensajero un disfraz completo del Mago Merlín, para que se vaya ambientando, y un juego de Magia Borrás, que por cierto ha terminado inexplicablemente, en la cuenta del Consejo de Estado.

"Hay que ser zoquete", han comentado en el Consejo Federal del PSOE, "pudiendo haber llamado a Juan Tamariz, que es de aquí", al enterarse de la última ocurrencia del inefable, "va y se complica la vida", "si Harry Potter no sabe catalán, ni siquiera tiene nociones de euskera".

Biante de Priena

jueves, 18 de noviembre de 2010

Carta abierta a Mariano Rajoy (y a todos los españoles)


Estimado Presidente del PP, españoles:

Quiero ofrecerte a ti y a mis compatriotas, el mapa auténtico de la realidad política española, haciéndote saber desde un principio, a ti, y a todos ellos, que estoy apoyando el regreso de Francisco Álvarez Cascos a la política, tanto en Asturias, como a nivel nacional, porque los tiempos que vienen requieren de figuras políticas recias, con las ideas claras, coherentes y congruentes, que piensen por sí mismos y que sean inasequibles al desaliento. Lo anticipo al comienzo de esta carta, para ratificarlo a continuación con mis argumentos.

El PP se ha equivocado por completo en su estrategia y reacción ante la agresión a que ha sido sometido desde el poder. Gracias a sus numerosos errores, estamos en una situación extraordinariamente peligrosa para el futuro de nuestro país, por eso me he animado a poner los puntos sobre las íes, en estos momentos de confusión y estancamiento, quiero ofrecer mi versión con claridad meridiana, sobre lo que ha ocurrido en España, durante los últimos seis años.

Todavía hay algunos que se creen que lo que está ocurriendo en España lo arreglaremos con unas elecciones, tal cosa sólo podría ocurrir si viviéramos en una democracia, algo que desde hace muchos años no ocurre en este país. Nuestro país vivió en algo parecido a la democracia, más o menos, hasta el 11 de marzo de 2004, cuando la alianza sobrevenida, entre unos oclócratas adheridos al PSOE y las intenciones de Al Qaeda, subvirtieron el orden institucional tomando el poder al asalto de las urnas con propaganda insidiosa y la consigna del pásalo como bandera, aprovechando el mayor atentado terrorista de la historia de Europa. Una infamia histórica al pueblo español, que dejó 192 muertos y más de mil quinientos heridos dio paso al mayor periodo de incertidumbre en país en los últimos treinta años, originando una “simulación revolucionaria”.

En la descerebración de los exaltados de la izquierda, conformados en oclocracia, se produjo algo más que un triunfo electoral tras el atentado, gracias a la parte más ingénua de un pueblo ignorante, políticamente hablando, sometido al síndrome de Estocolmo; se representó así el asalto al poder institucional en una alegoría de simulación revolucionaria. España vivió en marzo de 2004 la revolución que en Francia se había producido en 1789, la que depuso al zar en la invasión de los cuarteles de invierno en la Rusia de 1917, y también la versión servil y jacobina que fracasó a comienzos del siglo XIX en nuestro país.

Mientras en Europa se desmoronaba el imperio soviético en 1989, con la caida del muro de Berlín y la integración de los países del telón de acero en la Unión Europea; en España, siempre atrasada en sus movimientos políticos, se fue urdiendo el canto del cisne de la izquierda internacional configurada alrededor de los delirios de unos iluminados.

No fue el PSOE el que triunfó en las urnas en 2004, sino un sector radical y neófito de este partido el que se hizo con el poder, pletórico de frantasías revolucionarias. Bajo las siglas socialistas se formó un comité central de extremistas y radicales reunidos, de todas las tendencias y familias, las feministas, el lobby gay, los independentistas, los pacifistas virulentos, los estatalistas, los propalestinos, los antiamericanos, los sindicalistas de clase, los abanderados del cambio climático, los comprensivos con los terroristas anticapitalistas de Al Qaeda y los defensores de los intereses nacionalistas contra España, tanto en su versión terrorista de ETA, como de todos los partidos antiespañoles, bajo la bandera de los nacionalismos. Todos los que habitualmente toman la calle, considerándose la representación del pueblo que está en sus casas, tomaron el Parlamento.

Una muchedumbre variopinta y degenerada, dirigida por un poder tirano transformo la maltrecha democracia española en na oclocracia, abandonando definitivamente el camino de la Constitución, para instalarse en la demagogia y la propaganda, en la opresión discreta pero férrea del pueblo, en la exclusión desde el ostracismo de cualquier crítica a su forma de administrar el poder. En España, las instituciones dejaron de ser respetadas, la justicia fue absorbida por el nuevo régimen, convirtiendo a sus órganos de poder en servidores de “la falsa revolución”, lo mismo se hizo con los medios de comunicación, retirando los recursos a los discrepantes y favoreciendo sin fin a los afines. Lo que quedaba de sensato en el PSOE fue acallado con mucho dinero y puestos de privilegio, los “compañeros socialistas” ocuparon desde entonces puestos de poder con los que jamás habían soñado, la oposición fue amordazada haciéndose un cordón sanitario a su alrededor .

La social-inquisición se fue configurando discretamente con el fin de exterminar las libertades civiles existentes en España, la Constitución, los derechos de los ciudadanos, la justicia independiente, la libre expresión de los medios de comunicación, la presencia de cualquier oposición al régimen, por medio de la mentira y la infamia. La censura del pensamiento políticamente correcto se impuso, junto a la transformación social y cultural de España con intención de hacer desaparecer cualquier posibilidad de alternancia en el poder, mediante el lavado de cerebro de los españoles, convirtiendo en facha todo lo que no era emanación del poder y reprimiendo todo lo existente para implantar el nuevo modelo, la nueva cultura.

Se reeditó la guerra civil para transformar la historia por medio de una memoria creada desde la falacia, se criminalizó al pueblo por no haber sido suficientemente fiel a las esencias del antifranquismo como único ámbito de la democracia, se concedieron ayudas a todos los que reclamaban igualdad aunque fuera desde el privilegio de no dar palo al agua, mientras los demás producíamos para que todos ellos y sus desmanes, se hicieran más poderosos. Se hizo una política de aproximación a todos los enemigos de occidente, desde los países islamistas con la Alianza de Civilizaciones, hasta las dictaduras bolivarianas, los palestinos, los terroristas de Al Qaeda, hemos sido el país que más les ha financiado. Se trató de extinguir el concepto de España discutiéndolo sin fin, se urdió el aplastamiento de toda crítica, se impuso el burka a las tradiciones naturales para implantar otras artificiales, ajenas a nuestra cultura. De lo que se aprovecharon, por supuesto, todos los nacionalistas para romper definitivamente la igualdad entre los españoles, con el fin de crear las diferencias que les permitan alcanzar sus objetivos de segregación económica, para luego exigir su segregación política.

Como indican las leyes del mercado, la estatalización opresiva de nuestros recursos productivos condujo a España a la ruina real, la intervención estatal absoluta de la economía, nos ha empujado a las tasas más elevadas de paro de la historia, la mayor deuda total de Europa, el mayor déficit y el futuro más negro de Occidente. La toma del poder por una legión de ineptos y exaltados, embozados con talante, produjo lo único que se podía esperar: la quiebra nacional.

La clave revolucionaria de asalto al poder explica mejor que cualquier otra lo ocurrido en España en los últimos años, por eso se equivocan todos los que piensan que de esta situación vamos a salir exclusivamente desde las urnas, tenemos las mismas posibilidades que Cuba o Venezuela. Las urnas, están prácticamente intervenidas desde la propaganda y el apesebramiento, y la intoxicación informativa, en estos momentos en España, al igual que las institiuciones del Estado, las entidades financieras, nuestras vidas, y hasta nuestros pensamientos y sueños.

Mariano Rajoy y sus seguidores en la dirección del PP creo que se han equivocado al intentar devolver a la normalidad este país desde lo que queda de democracia, porque eso prácticamente imposible, porque han pensado que se enfrentaban a un cambio en la mentalidad y las costumbres de este país, cuando solo es un espejismo proyectado por los medios de comunicación, tratando de emular el señuelo progresista izado por el PSOE, en realidad, a lo que nos estamos enfrentando es a un poder revolucionario que ha convertido nuestro país en una dictadura real, enmascarada de socialismo y progresismo.

De esta situación no podremos salir jamás en las urnas mientras la mayoría de los españoles no conozcan definitivamente lo ocurrido, que ha sido el asalto revolucionario al poder, vaciando la democracia de contenidos, las instituciones de poder, la justicia de sentido. España no volverá a ser lo que realmente es, hasta que no se aparte del poder a los erradicadores de la democracia y se les juzgue en tribunales independientes por sus desmanes. Tarea que no será fácil, porque se han aferrado al poder como garrapatas y están dispuestos a entregar todo su esfuerzo para que este país quede destruido (algo que les favorecerá electoralmente, porque la política de tierra quemada impedirá a sus sucesores levantar la economía y regenerar la política), e imponer su voluntad a todos los españoles, en nombre de su versión de la democracia, que en realidad es una tiranía opresiva que lo único que pretende es mantener los privilegios de "la nomenclatura".

Señor Rajoy, es imprescindible que el PP cambie de rumbo, que deje de responder a la estupidez malévola de su rival, que se abandone el marco de juego que se ha impuesto desde el Gobierno, no es más demócrata el PP por respetar a los tiranos que se han adueñado de las instituciones, sino por defender sin descanso la esencia y realidad de la democracia, cuando ha sido usurpada por los que mandan; no se puede seguir esperando a que el adversario se caiga por si mismo porque no se caerá, como nunca acaba de caerse ETA, porque en estos momentos se preparan para ofrecer toda su resistencia, que es mucha, envenenando a los españoles con su propaganda y el abuso de poder a que nos someten.

Es imprescindible para que este país vuelva a ser normal, si algún día lo fue, que el PP recobre su lugar en el espacio político del Estado, tanto a nivel nacional, como autonómico y municipal. No nos enfrentamos a unas elecciones contra un partido democrático, sino contra una organización revolucionaria que abjura de la democracia y trata de subvertir el orden desde la tiranía, silenciosa o manifiesta, desde la demagogia y la propaganda, desde la ocupación política y sectaria de las instituciones.

Quien esta carta le escribe no está en el PP, pero está con Francisco Álvarez Cascos, al que más de 7000 asturianos, explicitamente, y otros muchos más implícitamente, hemos manifestado nuestro apoyo. No nos jugamos en estas elecciones una partida más de un juego de poder, Sr. Rajoy, nos jugamos seguir siendo o no un país democrático. Por eso es imprescindible que quien ha liderado al PP, en compañía de José María Aznar, la mayor derrota que se ha ocasionado al PSOE, en tiempos de extrema corrupción y terrorismo de Estado, regrese a la política. Sr. Rajoy, usted y la dirección nacional del PP se han equivocado, sin duda, en la valoración de su rival, y por eso han adquirido una responsabilidad compartida en el desaguisado. No es suficiente con triunfar en las elecciones, se debe regenerar la democracia en este país y para ello habrá que desinfectar las instituciones de parásitos, y explicarle claramente a los españoles lo que ha ocurrido, sin temor a que le atribuyan lo que sea, que se lo atribuirán con certeza, porque es lo que vienen haciendo desde hace años. Es hora de contarles la verdad a los españoles, caiga quien caiga, de mostrar lo ocurrido, de señalar a los culpables, de que los demócratas salgamos del armario en el que nos han introducido.

Es imprescindible que este país regrese a las vías de la democracia tras el descarrilamiento provocado, para lograr ese objetivo épico, la reaparición de Francisco Álvarez Cascos en la política es ineludible e irrenunciable. No podemos seguir jugando al parchís tranquilamente, mientras se deshace en este país cualquier recuerdo de la democracia real, y con ello, sus posibilidades de regreso a la normalidad. Si también se equivoca en esta ocasión, no sólo pagara el error el PP, lo pagaremos todos los españoles, y en esta ocasión, jamás se lo perdonaremos, , ni a usted ni a su partido, porque serán ustede cómplices sobrevenidos del regreso de España a una dictadura.

A mis compatriotas, quiero pedirles conciencia y reflexión, determinación y rigor en la defensa de su libertad y derechos, acabemos definitivamente con el miedo que nos atenaza y que impide que nos comprometamos en la defensa de nuestro futuro. Nos lo jugamos todo en esta partida. En estos momentos, el único partido que puede defender el regreso de España a la democracia es el PP (aunque sin duda en su seno hay gente demasiado contemplativa con el nuevo régimen), por eso recibirá mi apoyo si decide liderar definitivamente la resistencia, las demás formaciones políticas con representación parlamentaria, hace mucho tiempo que dejaron de hacerlo.

Si Francisco Álvarez Cascos es nominado candidato a la Presidencia del Principado de Asturias, será el mejor signo de que el PP está a la altura de resolver los difíciles problemas que se anticipan en un futuro inmediato. En caso de que no sea nominado, los creyentes que recen a sus dioses y los laicos a sus antepasados.

Aquí quedan expuestas mis razones para apoyar el regreso de Paco Cascos a la política y mi apoyo al PP, condicionado a que adopte definitivamente el camino correcto, porque no hay otra alternativa para recobrar la mínima democracia en este país, que permita impedir, más adelante, con una reforma Constitucional, que algo como lo que ha ocurrido vuelva a repetirse algún día.

Reciban un cordial saludo de un ciudadano español que no renuncia a su soberanía.

Enrique Suárez

Nos merecemos un gobierno que nos mienta


Cuando Rubalcaba pronunció aquella frase que abría la nueva historia de Patraña (antes España), en ebriedad de oclocracia, aliando inexplicablemente al PSOE con Al Qaeda para tomar el el poder en España al asalto del pásalo, poco nos imagníbamos los ciudadanos de este país lo que nos esperaba a partir de entonces

Dirán ustedes que al final en la guerra de Afganistán (“misión de paz” en la versión socialista) han fallecido casi 100 españoles, y en la de Irak, prácticamente ni entramos. A la larga hemos visto que lo único que les interesaba a los socialistas era forrarse a costa de los ciudadanos y colocarnos la estupidez como única razón desde la más asquerosa de las propagandas.

Claro que necesitamos un gobierno que no nos mienta, Sr. Rubalcaba, ahora usted es vicepresidente y tiene ocasión para demostrar su coherencia, los españoles esperamos ansiosos a que el gobierno nos diga la verdad, ahora que usted tiene más poder que su superior, pero también que nos aclaren porque nos han mentido con insistencia e intensidad a los españoles desde que el PSOE llegó al poder.

José Luis Rodríguez Zapatero, ese hombre con más palabras que un diccionario, nos ofreció pleno empleo y ya vamos por los cinco millones de parados sin maquillaje. Nos dijo que España gozaba, bajo su mandato, de una situación económica privilegiada, para envidia de nuestros vecinos y la realidad es que estamos al borde de la quiebra, mientras que nuestros vecinos, no gobernados por socialistas van saliendo a flote. Crisis, jamás, como mucho desaceleración y nadie se atreve a decir cuando el PIB volverá a crecer en este país.

Pero no fueron las únicas ocasiones en que nos han tomado el pelo, a los catalanes les dijeron que “nuestro Estatut” como decía Leire Pajín era Constitucional, engañaron al mismo Parlamento, con esos diputados que por unos millones de euros, le bailan fandangos con alegría, y no fue la única ocasión, con ETA hicieron lo mismo, que si negociación que si no negociación, que si la parrala se murió.

Pero también engañaron a los sindicatos, diciendo que no habría reformas laborales, a los ciudadanos diciendo que no habría recortes sociales, a todos los españoles subiendo los impuestos, elevando la edad de jubilación, endeudando este país sin fin. Con los gobiernos del PSOE se ha reducido la productividad, la competitividad y la fortaleza económica de nuestro país.

Señor Rubalcaba, creo que usted pronunció mal la frase que le habían soplado los de la compañía de propaganda contratada, textualmente decía: nos merecemos un gobierno que nos mienta.

Decía George Bernard Shaw que “La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos” y quiero darle la razón, los españoles nos merecemos este gobierno, un gobierno que nos lleva directamente a la ruina, en el que once millones de castrati no son capaces de exigir responsabilidades a quienes les han tomado el pelo, al solicitar su confianza para hacerles la vida imposible a ellos y ellas, pero también a todos los demás. Junto con otros once millones de postrati que no han sido capaces de correr a gorrazos a la oposición, por no haber sabido defender sus derechos ante unos gobiernos de crápulas.

Claro que nos merecemos un gobierno que nos mienta, es de justicia, un pueblo de borregos que confunde la democracia con su usurpación y detentación, que aceptan la demagogia, la tiranía, y los privilegios de los que están en el poder, a cambio de tener cada día más perjuicios, se merece lo peor y agradecidos de que todavía no nos sodomicen, por ahora, que es lo que nos queda, para ser auténticos progresistas. No solo un gobierno que nos mienta, nos merecemos un gobierno que nos insulte cada día, diciéndonos lo idiotas y acomplejados que somos en nuestra misma cara, mientras nos roba el pasado, nos destroza el presente y nos hipoteca el futuro.

Biante de Priena

martes, 16 de noviembre de 2010

Cuando las urnas huelan a mierda

Al Prufasò Nibey Se, con cariño.


Hoy voy a hablarles de las elecciones en Cataluña, aunque tendré que nombrar a los candidatos, por lo que les pido de antemano disculpas por las naúseas. Desde que tengo uso de razón política jamás había visto un elenco de mequetrefes semejantes disputando el poder, es que no se salva ninguno de la quema.

Verán ustedes, estas elecciones son patéticas, creo que la mayoría de los ciudadanos catalanes tienen un enorme problema, si bien saben a quien no pueden conceder su voto para no sufir eternamente de arrepentimiento, la proeza de acudir a las urnas alcanza proporciones heroicas. ¿Cóm elegir entre Joan Laporta y Carmen de Mairena?, es algo prácticamente imposible, aunque yo me decantaría sin duda por Carmen de Mairena y la androginia, al menos será divertido verla en el Parlament Catalán reclamando lo inconcebible.

Estas elecciones son las del arrepentimiento, Montilla se arrepiente de haber sido demasiado catalanista y ahora busca sus votos cantando el poropompero por el cinturón industrial de Barcelona, Puigcercós se arrepiente de no haber sido suficientemente catalanista y por eso quiere declarar la guerra a los andaluces, para que los voten los racistas catalanes, que los hay, pero la culpa la tendrá Carod al final. Más siempre va a Más, que si independencia, que si estridencia y así sin fin, pero no nos habla del Palau, ni palabra, debe ser por arrepentimiento. Alicia Sánchez Camacho se arrepiente de que su hijo hable en castellano, y no en perfecto catalán, que es lo que mola. ICV-Euia se arrepiente de no ser más verde y más roja, rojiverde, como la bandera del Sáhara, cualquier día nos dirán que Cataluña es el Sáhara ibérico y se quedarán tan tranquilos, también de no haber añadido más letras a su marca, que eso impresiona. Ciutadans y UPyD se arrepienten mucho y hacen bien. Y Carretero, quiere que se arrepientan todos menos él, porque él se arrepiente de no ser igual a los demás, pero no lo quiere reconocer.

En fin, que se agradece no tener que votar en Cataluña, viendo el elenco es como para emigrar, pero muy lejos. Sin embargo entre todos ellos se consideran a sí mismos la representación más pura de la democracia y los intereses de todos los catalanes. Solo recordar al que acuda a las urnas, que cuando vaya a depositar su voto tenga un instante de conciencia y reflexión y piense si merece realmente la pena entregarle la llave de sus grilletes a alguno de estos personajes.

Aunque no lo crean hay alternativas absolutamente democráticas, sin tener que pasar por la humillación de tener que depositar su confianza en cualquiera de estos personajes, que pueden ser mucho menos perjudiciales para su salud, una quedarse en casa, a ver si se mejora la abstención del Estatut; otra, votar en blanco con dos alternativas, una directamente con el sobre sin papeleta, y otra con la papeleta de escaños en blanco, para dejar las sillas vacías en el Parlament, al menos, eso que se ahorrará en sueldos y seguro que en descrédito.

También tienen otra alternativa que es coger el día anterior la papeleta del candidato que peor les caiga de todos ellos –tarea harto dífícil-, llenarla de garabatos o ripios para que sea nula, mientras se está defecando y limpiarse el culo con ella, procurando que el embadurnado quede en la parte doblada sin que se note demasiado, luego se mete en el sobre, se perfuma un poquito y ¡a votar!

Procuren hacerlo a primera hora de la mañana, así a mediodía las urnas ya olerán a mierda y ustedes se sentirán como auténticos demócratas, piensen por un momento que con veinte honestos ciudadanos que lo hagan por cada colegio electoral, el olor puede llegar a ser insoportable, todos los presentes se mirarán entre ellos a ver quien ha sido el guarro o la guarra, quien verá al presidente de mesa fumigando con el ambientador y a todos los vocales de los partidos con una pinza en la nariz. Y ya verán que sorpresa se llevan cuando abran el sobre de su decisión democrática, imagínense las caras de los guardianes del régimen.

Que magnífica foto, abriendo los informativos y ocupando las primeras planas de los periódicos, que fiesta para la dermocracia, sepan ustedes que cuando las urnas huelan a mierda, habremos alcanzado la realidad y estoy seguro de que las cosas cambiarán en Cataluña para siempre, a mejor, por supuesto, a peor, es imposible.

Biante de Priena

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