El INE debe investigar esta cuestión, es importante saberlo porque llevamos años aguantando a una legión de sátrapas, mercenarios y sinvergüenzas organizados en sectas, afincados en el poder, que viven de dificultar la vida a los demás.
Es hora de que los ciudadanos españoles, que nos consideramos españoles y que somos la inmensa mayoría de los habitantes de este país, impongamos de una vez nuestro criterio sobre la realidad, haciendo valer nuestra Constitución.
Menos de un millón de españoles desafectos están implantando su modelo desde el chantaje, la coacción y la opresión a cuarenta y cuatro millones de ciudadanos. Es una situación auténtica de “acoso político”. Hay que acabar con el victimismo rentable que criminaliza el orden legal a su antojo.
En realidad todo esto ocurre porque los políticos que representan a la inmensa mayoría necesitan seguir manteniendo el festival de intereses que se organiza alrededor de las reivindicaciones nacionalistas. Entre nuestros “supuestos defensores”, los del PSOE viven de la aproximación, y los del PP, del alejamiento a la cuestión nacionalista, convirtiendo nuestras vidas en una órbita sobre un agujero negro.
Los nacionalismos instrumentalizan el Estado nacional español en su propio beneficio, apelando a la democracia y la libertad, cuando en realidad lo que buscan es la desigualdad con todos los demás, haciendo valer su condición “especial”, saltándose a voluntad la Constitución española de 1978, cada vez que esto ocurre, los españoles perdemos derechos y dineros.
Un país democrático como España no puede continuar hipnotizado por los delirios de una minoría fanática que establece la injusticia como guión de sus actos. Sin embargo, en nuestro país ha sido y es posible, no por los nacionalistas, sino por los representantes políticos nacionales que se avienen a participar en el juego de poder sectario. Qué así siga ocurriendo depende de nosotros, porque cada vez que autorizamos a un político en las urnas, sin saber que va a ocurrir con este tema, estamos condenándonos a continuar viviendo en la sinrazón.
Los españoles, el conjunto de todos los españoles, llevamos años sometidos por la injuria permanente a nuestra condición histórica y cultural, porque una minoría de beneficiados por el crimen y la opresión ha lanzado una opa hostil contra el bienestar de todos, contra una convivencia pacífica y un futuro de progreso,... con un 3 % del accionariado, y esto resulta inaceptable.
Es hora de que los ciudadanos españoles demos un paso adelante, exigiendo a quienes nos representan que defiendan los intereses de todos contra los intereses de esta minoría de privilegiados. Es hora de acabar con esta pantomima. Es hora de encarcelar a los sediciosos, es hora de enfrentarse a los opresores, es hora de dar la cara.
Si no lo hacemos, estamos condenados a que nos sigan sometiendo a su juego, es hora de que los criminales que ponen bombas, los tiranos que impiden que nuestros hijos aprendan su idioma, los privilegiados que reciben más beneficios por su condición alzaprimada y consentida, se enteren de que no pueden vivir en regímenes particulares a cuenta de que los demás paguemos su experimento con el deterioro de nuestra vida.
Es hora de que los españoles digamos lo que pensamos, y hagamos lo que queramos en nuestro país sometido. España es de los españoles, no de los nacionalistas.
Erasmo de Salinas
Es hora de que los ciudadanos españoles, que nos consideramos españoles y que somos la inmensa mayoría de los habitantes de este país, impongamos de una vez nuestro criterio sobre la realidad, haciendo valer nuestra Constitución.
Menos de un millón de españoles desafectos están implantando su modelo desde el chantaje, la coacción y la opresión a cuarenta y cuatro millones de ciudadanos. Es una situación auténtica de “acoso político”. Hay que acabar con el victimismo rentable que criminaliza el orden legal a su antojo.
En realidad todo esto ocurre porque los políticos que representan a la inmensa mayoría necesitan seguir manteniendo el festival de intereses que se organiza alrededor de las reivindicaciones nacionalistas. Entre nuestros “supuestos defensores”, los del PSOE viven de la aproximación, y los del PP, del alejamiento a la cuestión nacionalista, convirtiendo nuestras vidas en una órbita sobre un agujero negro.
Los nacionalismos instrumentalizan el Estado nacional español en su propio beneficio, apelando a la democracia y la libertad, cuando en realidad lo que buscan es la desigualdad con todos los demás, haciendo valer su condición “especial”, saltándose a voluntad la Constitución española de 1978, cada vez que esto ocurre, los españoles perdemos derechos y dineros.
Un país democrático como España no puede continuar hipnotizado por los delirios de una minoría fanática que establece la injusticia como guión de sus actos. Sin embargo, en nuestro país ha sido y es posible, no por los nacionalistas, sino por los representantes políticos nacionales que se avienen a participar en el juego de poder sectario. Qué así siga ocurriendo depende de nosotros, porque cada vez que autorizamos a un político en las urnas, sin saber que va a ocurrir con este tema, estamos condenándonos a continuar viviendo en la sinrazón.
Los españoles, el conjunto de todos los españoles, llevamos años sometidos por la injuria permanente a nuestra condición histórica y cultural, porque una minoría de beneficiados por el crimen y la opresión ha lanzado una opa hostil contra el bienestar de todos, contra una convivencia pacífica y un futuro de progreso,... con un 3 % del accionariado, y esto resulta inaceptable.
Es hora de que los ciudadanos españoles demos un paso adelante, exigiendo a quienes nos representan que defiendan los intereses de todos contra los intereses de esta minoría de privilegiados. Es hora de acabar con esta pantomima. Es hora de encarcelar a los sediciosos, es hora de enfrentarse a los opresores, es hora de dar la cara.
Si no lo hacemos, estamos condenados a que nos sigan sometiendo a su juego, es hora de que los criminales que ponen bombas, los tiranos que impiden que nuestros hijos aprendan su idioma, los privilegiados que reciben más beneficios por su condición alzaprimada y consentida, se enteren de que no pueden vivir en regímenes particulares a cuenta de que los demás paguemos su experimento con el deterioro de nuestra vida.
Es hora de que los españoles digamos lo que pensamos, y hagamos lo que queramos en nuestro país sometido. España es de los españoles, no de los nacionalistas.
Erasmo de Salinas



